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miércoles, 5 de enero de 2011

CINEFÓRUM DE SOBREMESA (porque el cine nos alimenta...)
Hoy: Juan Nadie, (Frank Capra, 1941)

Después de una semana de descanso retomamos el cinefórum y como habíamos anunciado lo hacemos con 'Juan Nadie (Meet John Doe)', una de las habituales películas navideñas de Frank Capra junto a la también magistral 'Qué bello es vivir'. Hemos elegido la primera porque nos permite intentar profundizar un poco en algunas de las controversias que más tinta han hecho correr respecto a la obra del director: ¿Era Capra un conservador conformista que defendía el individualismo a toda costa? ¿Era quizá un ingenuo sentimental? ¿O un populista? Veamos.

Es importante adelantar que para cuando Capra decidió realizar 'Juan Nadie' era ya un reputadísimo director, había obtenido grandes éxitos con 'Sucedió una noche (It Happened One Night, 1934)', primera película que ganó los cinco Óscar más importantes: película, director, actor, actriz y guión adaptado, 'El secreto de vivir (Mr. Deeds Goes to Town, 1936)', con la que ganó su segundo Óscar a la mejor dirección, 'Vive como quieras (You Can't Take It With You, 1938)', con la que consiguió su tercera estatuilla por la dirección además de la de mejor película, y 'Caballero sin espada (Mr. Smith Goes to Washington, 1939)', todas ellas con la Columbia, con la que llevaba trabajando desde finales de 1927.

El éxito le permitió embarcarse en una aventura que también era un pulso al sistema establecido y así, dejó el sistema de estudios y en 1939 fundó su propia productora junto a Robert Riskin, guionista con el que venía colaborando desde 'La jaula de oro (Platinum Blonde, 1931)'.

Y ahí empieza la historia de 'Juan Nadie'. Última colaboración de Capra con Robert Riskin, el guión se basó en un tratamiento de guión de 1939 para una película, titulado 'The Life and Death of John Doe', escrito por Richard Connell y Robert Presnell, que serían los destinatarios de la única nominación de la película a los premios Óscar en la categoría de  Mejor Historia Original. El tratamiento se basaba a su vez en una historia de 1922 del Century Magazine escrita por Connell y titulada 'A reputation' (recogida en "Apes and Angels").

Para el papel protagonista Capra no quería a otro que no fuera Gary Cooper, que aceptó participar antes incluso de leer el guión por dos razones: había disfrutado trabajando con Capra en 'El secreto de vivir' y quería trabajar con Barbara Stanwyck.
La primera opción para el papel de Ann Mitchell fue Ann Sheridan, sin embargo fue vetada por Warner Bros en una disputa contractual. También contactaron con Olivia de Havilland, aunque igualmente sin éxito.

'Juan Nadie'  fue la primera (y única) película producida por Frank Capra Productions y de su éxito dependía el futuro inmediato de la compañía. Pero no solo eso, según el propio Capra estaban también en juego las perspectivas a largo plazo de la independencia productor-director que llevaba defendiendo públicamente en una serie de artículos en revistas desde 1936 bajo el lema "un hombre-una película", adelantándose así a lo que se conocería más tarde como cine de autor.

Por otra parte, con 'Juan Nadie' Capra quería reivindicarse y responder a algunas de las acusaciones que exponíamos antes y a otras más puramente estilísticas, como que hacía un cine ñoño, proveedor de ingenuos cuentos de hadas y "comedias de palomitas". Capra escribió sobre sus esperanzas para la película en 'El nombre delante del título': "Riskin y yo asombraríamos a los críticos con la realidad contemporánea: el feo rostro del odio, el poder de los fanáticos uniformados de rojo, blanco y azul, la agonía de la desilusión y las pasiones salvajes y oscuras de las multitudes".
Aunque escrita treinta años después, su autobiografía confirma la película como profundamente comprometida con el momento histórico e institucional, un momento caracterizado por un salto decisivo de la Depresión a una economía de guerra, desplazando el fascismo al desempleo como preocupación principal de los americanos.
La película estaba destinada a luchar contra las fuerzas fascistas pro nazis presentes en América. Los peligros de una nación complaciente (con hambre en medio de una tierra de abundancia) siendo manipulada y tomada por las fuerzas neofascistas y el Tercer Reich de Hitler (una realidad en los primeros años de la década de los 40) se contrarrestan en la película con las acciones del “hombrecillo” corriente.

Pero como hemos visto en sus propias palabras, el compromiso social  y político de Capra se encontraba estrechamente ligado con una de sus mayores preocupaciones en ese momento, el intento muy explícito y consciente de "re- configurar" su situación institucional propia. No es extraño por tanto que la institución puesta en cuestión en la película sea la que le generaba la más profundas ansiedades: la prensa, y en especial su brazo "crítico". La "independencia" obtenida con la marcha de la Columbia sólo podía existir dentro de unos límites,  necesitaba y buscaba la aprobación de los "críticos intelectuales", quería confirmar, reescribiéndolo, su propio estatus y a la vez reivindicar el cine como una forma de arte.

Curiosamente, cuando por fin era su propio productor, su propio jefe, cuando parece que había superado las famosas peleas con Harry Cohn de la Columbia y con el sistema de estudios en general que ya formaban parte de la leyenda del papel cuché, cuando finalmente iba a conseguir que por primera vez el nombre del director apareciese antes que el título de la película, Capra se vio a la vez requerido e inclinado a defender la capacidad de "el estilo clásico de Hollywood" para dar cabida a la voz individual. Un pragmatismo tal vez forzado por la propia vanguardia de sus postulados, pero que casaba mal con las repetidas acusaciones que era propenso a hacer al sistema de estudios como línea de montaje de "productos repetitivos".

Teniendo en cuenta la condición pública de Capra a finales de los años 30 -como presidente de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas y del Sindicato de Directores- era inevitable que la gente ligara el dilema de Capra como portavoz de Hollywood con Long John Willoughby como portavoz de "todos los Juan Nadie de de todas partes". De hecho, la ecuación Capra/Juan Nadie es referida con frecuencia para explicar la incapacidad de Capra para concluir 'Juan Nadie' con un final "de su estilo". De hecho, probó la película en diversos lugares de Estados Unidos con cuatro finales distintos para determinar cuál mantener. En uno, el que parecía más inevitable, John Willoughby se suicida en la víspera de la Navidad, pero ese final fue rechazado por la audiencia en los pases previos. En otro, Ann Mitchell le persuade para que no salte desde el Ayuntamiento. Inspirado por una carta firmada "John Doe", Capra filmó un quinto y último final en el cual Mitchell infunde algo de cordura en Willoughby y se desmaya en sus brazos.
Película para muchos mal acabada, incluso para Capra, que también hace un paralelismo con su propia historia en aquellos años y explica, en 'El nombre delante del título', que Robert Riskin y él se habían situado a sí mimos "en un rincón", como si su historia tampoco pudiese estar nunca completa.

De hecho, algunos críticos han visto "un perverso sentido de la auto-parodia" que vincula la renuncia de Juan Nadie de "predicar a las masas" con las crecientes dudas de Capra sobre la "creación de mitos sociales" en un momento en que Hollywood parecía estar sin discursos y sin mitos de la talla de Goebbels y Hitler. Un buen número de detalles biográficos pueden aducirse para confirmar la idea de "auto-parodia": La accidental transformación de Long John de vagabundo a figura nacional puede verse como paralela a la propia experiencia temprana de un Capra a la deriva y la participación posterior en la creación de películas. O el descubrimiento de Willoughby de su poder sobre la audiencia en el estudio durante la escena clave de su primer discurso en la radio se vincula a la enfermedad emocional y física de Capra tras el éxito de 'Sucedió una noche', y su decisión final de crear el mito social en 'El Secreto de Vivir'. De igual manera, Juan Nadie aparece en la portada de Time, al igual que Capra lo hizo en 1938. Ambos recibieron el reconocimiento, y ambos se preguntaron si se lo merecían.

La mayoría de los críticos que hacen la conexión Capra/Juan Nadie la leen de forma negativa,  Doe es un fake, así que Capra también lo es. Sin embargo Leland Poague, autor de 'Another Frank Capra', libro del que hemos extraído una buena parte de la información de este artículo, señala que si se recuerda la historia que acompaña la portada de Capra en Time, podría entenderse "como presagio de una eventual (si también profundamente problemática) declaración de independencia de John respecto a Norton y sus planes. En efecto, la sustancia básica de "Columbia's Gem" (como se titulaba la historia original de Time) implicaba de alguna manera la inevitable lucha por el poder de Hollywood que se prolongó entre los productores y directores, entre "cineastas industriales" y "artesanos", con Capra elegido como una de las diversas excepciones que confirman la regla, y concluía con la predicción de que Capra finalmente seguiría a Riskin y dejaría Columbia para unirse a Sam Goldwyn. Cómo podía ser uno de "independiente" en el contexto de Hollywood era un asunto constante en Hollywood, del cual Capra parecía mucho más dolorosamente consciente que la mayoría".

Muchas son las interpretaciones y muchas las lecturas, como ocurre casi siempre con la obra de los grandes, pero de lo que no hay duda es de que Capra nos regaló un buen puñado de obras maestras y que en concreto 'Juan Nadie', si bien no es su mejor película, es una apuesta valiente y un maravilloso melodrama sobre el hombre común.

Terminaremos por hoy con algo más ligero, el anecdotario:

Contrariamente a la creencia popular, no existe una versión "más larga" de esta película. Siempre ha durado 123 minutos. Sin embargo, la publicidad original establecía erróneamente que duraba 132 minutes; el publicista accidentalmente cambió los dos últimos números. Durante años, los historiadores asumieron que todas las reediciones tenían 9 minutos cortados, hasta que se encontró un máster original, y duraba 123 minutos. Esta es la auténtica duración de la película.

"The Screen Guild Theater" emitió una adaptación radiofónica de la película de 30 minutos el 28 de septiembre de 1941 con Gary Cooper, Barbara Stanwyck y Edward Arnold representando los mismos papeles.

Un musical basado el el filme, escrito por Edward Sugarman y compuesto por Andrew Gerle, se representó en el Ford's Theatre de Washington DC, del 16 de marzo al 20 de mayo de 2007 con Heidi Blickenstaff como Ann Mitchell y James Moye en el papel de John Willoughby/John Doe. Donna Lynne Champlin había aparecido anteriormente como Ann Mitchell en versiones de ensayo del espectáculo.

Bollywood hizo un remake de 'Juan Nadie' llamado 'Main Azaad Hoon' (1989) con Amitabh Bachchan como protagonista.

La película es ya de dominio público, es decir, ha expirado su copyright. Si bien puede ocurrir lo mismo que con 'Qué bello es vivir', también de dominio público y que durante años fue emitida por cadenas de televisión sin pagar derechos de autor. Pero resulta que la Corte Suprema de Estados Unidos consideró que se basaba en otro material que seguía estando protegido, como el guión, la música etc., así que el dominio público a hacer puñetas. En fin: ¡Viva la cultura!

Ahora es vuestro turno, si os place.

Y la semana que viene hablaremos de... "Los Siete Samuráis"

El próximo Cinefórum lo vamos a dedicar a una de las muchas joyas de la filmografía del maestro Akira Kurosawa: 'Los Siete Samuráis'. Gran película realizada por el cineasta japonés en 1954 con Toshiro Mifune, uno de sus actores fetiche, como protagonista.

No me enrollo más. Os dejo algunos enlaces para que vayáis preparando el tema:

- En decine21.com tenéis una breve reseña.
- En alohacriticón encontramos también una crítica interesante.
- Como otras veces, nos parece curioso repasar la visión que aportan otros espectadores sobre la película en Filmaffinity.
- También recomendamos leer la entrada dedicada a la película en la Wikipedia en inglés.
- Desde la página del DVD de The Criterion Collection accedéis a varios Film Essays sobre película y director, eso sí, todos en inglés.

La película solamente la hemos encontrado online en versión doblada, pero menos da una piedra...


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miércoles, 11 de agosto de 2010

Una película de terror de Frank Capra

De terror financiero. Una película para los tiempos que corren.

American Madness, conocida en España como La locura del dólar (!), es una película con el trasfondo de una crisis financiera, la del 29. Película de terror financiero (como tal se vio en su época), y que hoy puede provocar el mismo espanto para quienes confiamos en cierta estabilidad del sistema. Capra logra dirigir una bien-intencionada película en prácticamente un escenario (el banco, aunque no es el único), en un breve espacio de tiempo (un día aproximadamente), con un ritmo frenético acrecentado por la multitud de extras y un crisol de historias paralelas. El guión de Riskin fue alentado por la misión enco-mendada de hacer propaganda de las políticas progresistas de préstamos, y como tal, ya podemos presumir que nos encontraremos, más que un final feliz, un final Capra. No es únicamente que el bueno de Dickson (el héroe protagonista de la historia, director del banco) venza las tensiones del Consejo de Administración; no es sólo que la banca siente sus políticas en la fe y esperanza de inversión en honrados ciudadanos que generan la riqueza en la que se sustenta el país; no es tampoco el optimismo exacerbado frente al ciego pesimismo. Es simplemente Capra, en estado puro.

He de reconocer que a mí me desespera "el bueno" de Capra. Es un genial director, y no lo vamos a descubrir aquí. Pero a ver: 

  • Si una imagen tengo de un director de banco, no es precisamente la del héroe del día: amigo de sus clientes y fraternal con los empleados. Me niego a que el director de un banco sea mi héroe.
  • El banco dispone del dinero suficiente para devolver, en caso de necesidad, todo el efectivo a los clientes que, movidos por el pánico, acuden al banco a sacar sus ahorros. Pero son demasiados, cunde el pánico, una mujer se desmaya. Los grandes capitales le dan la espalda al señor Dickson, que cae en una profunda depresión, observa incluso un arma con la que podría suicidarse. Y ocurre el milagro: solucionado el tema sentimental -ya lo referiremos-, los pequeños capitalistas, los "amigos" del director del banco, deciden entrar en el banco para ingresar su dinero. Digo yo: ¿Por qué entonces ,para salvar a la banca de la actual crisis, ha sido el gobierno quien ha tenido que intervenir? Seguro que, como expone Riskin-Capra, cada uno de nosotros hubiera aportado un poco del dinero que tenemos guardado por ahí (bajo una losa, en un calcetín...), esto no se hubiera desmadrado, no se hubieran bajado los sueldos ni se hubiera producido esta lamentable situación de desempleo.
  • La crítica al sistema liberal y la apuesta por las teorías político-económicas de Keynes, han perdido gran parte de su vigencia. En realidad, ninguna teoría económica actual tiene vigencia, claro está. Al menos, hasta que no "nos saquen de esta".

    Pero Capra se muestra grande en las causas menores. Todo el argumento, prescindiendo del motivo moral que lo induce, es una maravilla. Pequeñas historias se superponen, apenas esbozadas: la del propio director del banco, cuya extrema dedicación al trabajo le hace desatender a su esposa; la del cajero jefe, cuyas deudas de juego le hacen pasarse "al lado oscuro", presionado por una banda de gánsters que lo amenaza con matarlo si no les facilita el robo al banco; el propio robo del banco, resaltado por el estupendo trabajo de fotografía de Joseph Walker; las escenas despreciativas a las grandes masas que, movidas por los falsos rumores, se mueven como un animal torpe y agonizante. Todas estas historias están estupendamente labradas, se cuenta de cada una lo preciso para darnos una idea completa, y sin embargo, apenas le han costado a Capra unos pocos minutos para despacharlas. Los juegos de miradas y la puesta en escena harán el resto.

    Película, en definitiva, recomendada. Clásico de Capra, con todos sus defectos y sus muchas virtudes.
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    viernes, 17 de julio de 2009

    "¡Sube a recogerlo Frank!"


    La película de Frank Capra, Dama por un día fue nominada en cuatro categorías, ¡y qué cuatro categorías!, mejor guión, mejor director, mejor actriz principal y mejor película. Podía establecer un nuevo récord y Frank no conseguía apartar de su vitalista pensamiento esa posibilidad.

    Su amigo Will Rogers entregaría los Oscars. Y como dijo el propio Capra
    No podía fallar
    Comienza la ceremonia , primeros premios técnicos, la emoción se desbordaba, la ilusión los nervios, el enorme sentimiento e intensidad con el que Frank vivía se apoderaba de él…. Y llega el primer premio importante, el correspondiente al mejor guión…, ¡no hubo suerte! …, el resto mejor que lo cuente Él….
    Me sentí sorprendido, pero no abrumado."Supongo que tendré que conformarme con tres" dije estúpidamente a mis amigos. Un vago temor se infiltró en nuestra mesa. Fue disipado inmediatamente por Will Rogers. ¡El siguiente premio era a la mejor dirección! Mientras Rogers leía las nominaciones, eché disimuladamente una última y rápida mirada bajo la mesa, a mi arrugado discurso de aceptación. Pero ni siquiera podía sostenerlo, y mucho menos leerlo.

    Rogers dijo unas cuantas palabras amables acerca de los directores , luego "…y el mejor director del año es…, el sobre, por favor… [lo abrió, y se echó a reír] ¡Bien, bien, bien! He observado a este joven durante largo tiempo… Lo he visto subir desde el fondo, y quiero decir desde el fondo. No podía haber una persona más adecuada. ¡Sube a recogerlo, Frank!".

    Mi mesa estalló en vítores y aplausos. Había un largo camino hasta la pista de baile , pero me abrí paso entre las atestadas mesas…, hasta que alcancé el espacio despejado de la pista de baile. El foco estaba intentando hallarme. "¡Aquí!", agité la mano. Luego, de pronto, se apartó de mí…, y se posó en un acalorado hombre de pie al otro lado de la pista de baile…, ¡Frank Lloyd! El aplauso fue ensordecedor mientras el foco escoltaba a Frank Lloyd por la pista de baile hasta el estrado, donde Will Rogers lo saludó con un enorme abrazo y un apretón de manos de todo corazón. Me quedé petrificado en la oscuridad, absolutamente incrédulo, hasta que una airada voz a mis espaldas gritó "¡Hey, ahí delante!".

    El camino de regreso –entre VIPs que aplaudían al tiempo que gritaban: "¡Siéntese", "¡Ahí delante!", "¡Siéntese" puesto que obstruía su visión- fue el recorrido más largo, triste y desmoralizador de mi vida. Deseé poder meterme debajo de la alfombra como un miserable gusano. Cuando me dejé caer en mi silla me sentí como uno de ellos. Todos mis amigos en la mesa estaban llorando.
    …..
    Gran estúpido…, corriendo a recoger un premio muerto de excitación, solo para arrastrame de vuelta muerto de vergüenza.


    Terminaron borrachos, y no se puede olvidar un comentario más como colofón a dicha jornada.

    Pero Lu mantuvo su calma y sonrió…, como sólo las felices mujeres embarazadas y la Mona Lisa saben sonreír.

    Un par de semanas después nació Frank Jr.

    Y un poco más tarde Sucedió una noche.

    Frank Capra fue un genio. Vitalista, humano y que vivía intensamente, muy intensamente.
    Sus películas necesarias, indispensables.
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    miércoles, 15 de julio de 2009

    Dama por un día

    Frank Capra apunta directamente al corazón con esta película más conocida por el remake que el propio Capra dirigió casi treinta años después, Un gángster para un milagro (1961), con Bette Davis y Glenn Ford.

    Capra dirigió esta película en 1933. Estamos en plena crisis financiera mundial. Esta película hace eco de este suceso: la principal protagonista es una mendiga, vendedora ambulante de manzanas, que protagoniza espléndidamente May Robson (estuvo nominada al Oscar a la mejor actriz, que aquel año consiguió Katharine Hepburn por Gloria de un día, 1933). La suerte no acompañó a esta película, que perdió en las otras dos nominaciones: la de mejor guión adaptado y la de mejor película. Una lástima, porque es de las grandes: enormes interpretaciones, fabuloso y sentimental guión con un irremediable happy ending (de hecho, no sería hasta el año 36 que veríamos películas de índole pesimista como El bosque petrificado), y una irreprochable dirección que mantiene el pulso de la película, representando un drama social desde la comedia.

    ¿Crees en cuento de hadas? Está claro que Capra sí. Y es que todo en esta película es encantador hasta la saciedad: la enorme bondad que destilan todos sus personajes, la gran cantidad de historias dramáticas endulzadas por las buenas intenciones de todos, representando las más variopintas condiciones sociales: mendigos, gángsteres, aristócratas, policías, políticos...

    Obra maestra con un destino aciago, pero de visionado obligado. Si aún fuera posible, respetando el orden de los factores: primero ésta, y luego el remake.
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    miércoles, 1 de abril de 2009

    Harry Langdon, llora mundo


    ¡Llora mundo!

    Algunos comentarios más y extractos del libro "Frank Capra: el nombre delante del título", esta vez basados en el capítulo BABY FACE.

    No descubrimos nada si afirmamos que el descubridor de Harry Langdon fue Mack Sennet si bien fue Frank Capra, quien descubrió y aprovechó lo que tenía dentro, quien le hizo actor.En el libro nos encontramos con un capítulo entero dedicado enteramente a Baby Face, quien realmente, fue crucial en el despegue de Capra en labores de dirección:
    Algunos comentarios extraidos del libro:

    Dick Jones (Columbia) a Frank Capra:
    Quiero hablarte de acerca de un artista de variedades de poca monta que el Viejo ha contratado. Un tipo de mediana edad y cara de niño. Te mostraré sus fotos. No tengo ni la más remota idea de qué infiernos podemos hacer con él. Se llama Harry Langdon. Poco podía soñar entonces lo mucho que iba a significar Harry Langdon en mi carrera.

    Harry Langdon y su esposa habían estado dando tumbos por los pequeños circuitos de variedades con una comedia sobre un coche nuevo. A todo lo que habían aspirado esa a sobrevivir y ganarse decentemente la vida, Sennet hizo filmar el espectáculo de Langdon y después del primer visionado, Dick Jones dice:
    Y estamos metidos en ello, no sé lo que es, pero el Viejo ve algo en ese Langdon ….. intenté hablarle al jefe en contra de Langdon, pero dice No, hay algo ahí. Trabájalo.
    El ascenso de Harry Langdon sorprendió a todo el mundo, de repente se vió en la cumbre, con los más grandes,
    La ascensión de Langdon fue realmente meteórica incluso para Hollywood, la tierra de la ascensión y caída fulminante de las estrellas. En menos de un año se había convertido en nombre de fama mundial. Los expertos lo igualaban a los Tres Grandes: Chaplin, Keaton Lloyd. Con cada nueva cinta de dos rollos su correo de fans se doblaba.

    Chaplin salía de las situaciones difíciles pensando; Keaton las sufría; Lloyd las superaba con la velocidad. Pero Langdon confiaba en salir con bien de las adversidades, sobrevivía sólo con la ayuda de Dios, o la bondad.
    Frank le consideraba una excepción,
    El material de Langdon no era violento. En un día en que los cómicos se superaban en exageración los unos a otros …Langdon interpretaba las escenas delicadamente, casi en cámara lenta…..En medio de del peligro más extremo podía distraerse con el vuelo de una mariposa o una mota de polvo en su dedo.
    La admiración que sentía Capra por Langdon era muy alta, tenía un toque especial, tenía algo
    La reacción tardía era un elemento estándar en cualquier saco de trucos de un cómico. La reacción tardía era en realidad dos miradas sucesivas a un objeto de intenso interés, digamos un león en el dormitorio o una belleza que pasa en traje de baño. La primera mirada era casual y automática, la segunda violenta y sobresaltada, tras darse cuenta de lo que había visto realmente. El humor residía en que el público esperaba a que el torpe bobalicón se diera cuenta del león o de la muchacha que ellos, en su superioridad , habían visto desde el primer momento.

    Pero Langdon, había dominado la ´reacción tardía-tardía´, dos largas, hermosamente controladas e inocentes miradas al león, con todo el tiempo del mundo entre ellas, antes de convulsionar al público con su horrorizada tercera mirada, la definitiva.

    Sobre su fama repentina , cuando empezó ... , Temía que fuera todo temporal. Su esposa estaba seguro de ello. Guardaba su sueldo en en su bolsa de cuello, y mantenía hechas las maletas”… Luego llegaron las críticas y la adulaciónmansiones, chicas, todo tipo de lujos…

    En palabras de Frank Capra, El virus de la presunción –alias el “cabeza gorda”- golpeó con fuerza a Langdon. La relación se deterioró enormemente hasta que acabó…. lastimósamente

    Hasta el agente de Capra le acusa ….
    Tú no eres sincero. La historia de la First National es que tú no dirigiste a Langdon. Harry dice que él se dirigió a si mismo, que tú no eres más que un simple guionista de gags que se trajo de Sennet. Y que cuando tú quisiste arrogarte el papel de director te dio una patada en el culo y te echó. A lo que Capra responde Eso es una maldita mentira” … daba igual, el rumor se extendió y la incipiente carrera de Frank Capra se detuvo en seco …de repente no era nadie.

    Posteriormente Harry Langdon terminó su siguiente película y se hundió … hasta que un día …

    Era el día de Navidad, escribe Capra , …. Acababa de leer esta noticia de la AP en el periódico de la mañana:

    MUERE EL COMEDIANTE HARRY LANGDON 7.500$ A LA SEMANA, LUEGO 0$
    Tenía mejillas regordetas, unos grandes ojos inocentes, una mirada siempre de sorpresa, manos que hablaban de indefensión…, por todo lo cual el cine le pagaba 7.500 dólares a la semana. Harry murió ayer (…) Fue la estrella de las comedias de dos rollos y terminó junto con ellas (…) Contrató a Capra como su director (…) creó una sensación cinemática (…) decidió que no necesitaba un director. Capra (ahora el teniente coronel Capra del Cuerpo de Transmisiones) subió la escalera …, Langdon la bajó.Nunca se mostró amargado cuando el dinero desapareció y estaba ganando 22 dólares a la semana,algunas semanas” como atestiguó en un proceso de separación: cuatro esposas se divorciaron de él…”

    Langdon alcanzó el máximo: Más grande que Chaplin. No sabía por qué. Langdon alcanzó el mínimo: el actor de reparto peor pagado. No sabía por qué. Llora mundo.
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    jueves, 26 de marzo de 2009

    Frank Capra, el nombre delante del título

    Frank Capra fue el primer director que consiguió que figurara su nombre delante del título.

    Hizo del lema “un hombre un filme” su seña de identidad, por encima de todo mucha personalidad.

    Este libro es fácil de recomendar, es uno de los más reconocidos y valorados en cuanto a autobiografías dentro del mundo del cine se refiere.

    Lleno de vitalidad, está escrito con el mismo estilo que tuvo de hacer películas, sencillo, sincero, directo, positivo y humano, muy humano y perdonar la expresión es un libro muy Capra, Capra corn. Refleja la sociedad que le tocó vivir, nos presenta las relaciones entre los distintos componentes participes en la realización de una película, antes, durante y después de la realización del filme.

    Algunos comentarios que aparecen en el libro…

    El libro empieza contando como partió hacia América desde su Sicilia natal, su familia y alguno más rodeando a la única persona que sabía leer y que estaba leyendo una carta recibida de EEUU, escrita por un americano, era una carta de Ben el hermano mayor de Frank, cinco años antes salió como todos los días al campo con las ovejas, pero ese día volvieron las ovejas pero él no…. la carta decía que si querían volver a verle que fueran donde él estaba … después del sobresalto pues pensaban que había muerto, cogieron los bártulos que pudieron y casi toda la familia Capra partió para EEUU.

    Sus inicios en el cine, su primer trabajo en el mundillo, sus primeros trabajos de guionista, los personajes que va conociendo, primeras películas de dos rollos, su directo encuentro con Harry Cohn de la Columbia ,….. ambiciones, deseos, más sobresaltos familiares. Un recorrido en profundidad a lo largo de su trayectoria personal, y profesional.

    Los primeros metros de película, Harry Cohn en primera línea, alguien a su lado le dice, tranquilo Frank, le está gustando la película, Frank le responde ¿Cómo lo sabes?, no dice nada, no se mueve…. Le contesta “por eso” Harry Cohn se fía mucho de su culo, si no empieza a moverse en el asiento la película le gusta, si se empieza a mover entonces olvídate.

    La asombrosa presentación del primer corto de Walt Disney, dibujos que se mueven… El contacto con Clark Gable, rebajado a hacer una película con la Columbia y que apenas puede entrar en el despacho de Capra de la cogorza que llevaba, apenas hablararon, apenas pudo levantarse de la silla y salir de allí, poco después recibió el oscar por su papel en Sucedió una noche.

    A Clark Gable le volvió a encontrar en Inglaterra en plena guerra mundial, esquivándole, estaba huraño, su jefe de escuadrilla le comenta a Capra que Gable les estaba volviendo loco, que siempre quería el puesto de ametrallador de cola en el bombardero, decía que parecía que querían que le mataran. Antes, el gran amor de su vida y casualidades de la vida también esposa, Carole Lombard, falleció en vuelo en EEUU durante uno de sus viajes de promoción y ayuda al ejército (primer mujer estadounidense muerta en acto de servicio durante la IIGM), precisamente este accidente provocó que una de sus frase en el filme Ser o no ser” fuera eliminada, la frase era “¿qué me puede pasar en un avión?”.

    Se menciona en el libro la gran amistad, respeto y admiración que sentían mutuamente John Ford y él, de hecho el libro, en el prólogo hay un escrito de Ford, con su particular estilo…. Su relación con las estrellas, Frank Sinatra, Barbara Stanwyck, Jean Arthur,….. anécdotas y más anécdotas, mil historias preciosas y duras algunas.

    Expectativas, éxitos, fracasos (pocos), su visión del mundo y la historia. Las relaciones entre actores, la academia, directores, productores, guionistas, los grandes estudios, Harry Cohn…..

    Cuando llega a Londres, cuando pide que le dejen hacer una prueba a un caballero que les acompañaba, y le contestan, no, es cierto que tiene carácter, tiene algo especial, pero no puede ser, es W. Churchill y tiene otros planes. Poco después en el mismo viaje, ante la multidtud de periodistas que le preguntan por su última película estrenada en Inglaterra, él no sabe de que le están hablando, lógico, la Columbia, Harry Cohn, habían estrenado una película en la que habían insertado como director, en el título, Frank Capra, y él no sabía nada,…. mosqueo natural, movidas, disputas …. de todo.

    Preestrenos, ensayos, estrellas, pases previos, la primera vez que es nominado a un oscar como director. Sus filmes promocionales durante la segunda guerra mundial, sus relaciones con los altos mandos del ejército, la emoción de presentarse ante el presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosvelt, abren la puerta y allí al fondo el gran hombre flanqueado por dos personas, una de ellas Harpo Marx.

    Después de leer el libro o a la par, las películas se ven de otra manera, Vive como quieras, Barrymore (a quien tenía en un altar y quería mucho) rueda la película como buenamente puede, pide que le escayolen un pié para justificar las muletas que necesita debido a su artrosis galopante. Que bello es vivir,… "si tienes un ámigo tienes mucha suerte, si tienes tres amigos eres asquerosamente rico…". vale la pena, es otra historia, otros personajes.

    El cabreo, la indignación de Ford hacia Hollywood, hacia todo el mundo, porque Capra hablaba de retirarse por no encontrar hueco en un entorno como el de los años sesenta.

    Independientemente de que en algunos momentos el libro refleja demasiado el sello Capra, me quedo con la vitalidad y el positivismo del mismo. Se puede juzgar de muchas maneras las películas que hizo, pero creo que en todas se transmite su ánimo de querer hacer algo bueno en todos los sentidos, y eso siempre es de agradecer. Aunque puede ocasionalmente resultar un pelín Capra-corn, el libro transmite pureza y sinceridad, emociones, sentimientos, vitalidad y humanidad, y todo esto nunca está de más.

    Desde mi punto de vista, un libro sorpresivo y que me tomo el permiso de recomendaroslo.
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