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martes, 21 de septiembre de 2010

La melancólica muerte de Chico Ostra – Tim Burton


ED. Anagrama // 137 pág.

Tim Burton, cineasta de películas como Ed Wood, Batman, Eduardo Manostijeras, Beetlejuice, Big Fish o la más reciente Alicia en el país de las maravillas, es un auténtico genio. Escritor, director, dramaturgo, dibujante, escultor… Recientemente el MoMa de Nueva York le ha dedicado la exposición más grande y profunda que nunca jamás se había expuesto sobre un director de cine en un museo de tanto prestigio. Ganador de muchos premios pero nunca un Oscar de la Academia, sus obras se caracterizan por sus mundos imaginarios con toques góticos y oscuros.

La melancólica muerte de Chico Ostra combina los dibujos con las palabras. Su pluma es concreta, aplastante, irónica y su lápiz es fino, colorido, extravagante. Es un librito excepcional, de bella factura y con unos dibujos, repito, excelentes.

Una obra que combina la ternura con la crueldad, la poético con lo macabro, nos ofrece un abanico de personajes, niños en su totalidad, solitarios, extraños, cercanos a nosotros pero quizás nunca hayamos visto.

Nada de lo que Burton pueda ofrecer va a decepcionarnos puesto que él es tan niño y freak como nosotros.

martes, 7 de septiembre de 2010

Cuentos Completos – Truman Capote


ED. Círculo de Lectores - Anagrama // 338 páginas

Capote empezó a escribir para mitigar el aislamiento que sufría de niño. A los 17 años ya trabajaba para The New Yorker y a los 21 publicó su primera novela. Más tarde escribiría para Playboy y Esquire haciendo entrevistas y publicando cuentos. Cuentos que han sido recogidos en este volumen que os presento.

El gran éxito le vino con A sangre fría en 1966, aunque con anterioridad había publicado Desayuno en Tiffany’s. Murió de sobredosis en 1984. Dijo de sí mismo; “Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”.

Sólo puedo deciros que hay algunos relatos geniales y otros menos, pero todos conforman el carácter de este dandy neoyorquino, querido y odiado a partes iguales. Dejadme que os recomiende o bien Profesor Miseria o La ganga o bien Una navidad; cuentos que nos hablan de NY, de arte y galerías, películas y cines, de amor no correspondido, de sus orígenes…

Bienvenidos al mundo de Capote.

miércoles, 18 de agosto de 2010

13,99 € – Frederic Beigbeder


ED. Anagrama // 272 pág.

13,99 € es también el precio del libro. Beigbeder es maleducado, egocéntrico, listo y guapo. Es publicitario. La primera frase del libro es; “Escribo este libro para que me despidan y me paguen mi indemnización millonaria”.

Sería injusto decir que la vida de los publicitarios es como el autor la dibuja en este libro, aunque no es descabellado pensar que hubo un tiempo, durante el boom de la publicidad, que quizás sí lo fue. Frederic Beigbeder escribe este libro con muchos tintes autobiográficos, como la vez que le explotó la nariz después de esnifar tanta cocaína en los lavabos de la oficina mundial de Danone en París, y en vez de limpiarse y desaparecer sin hacer ruido, se dedicó a pintar con su sangre todo el lavabo y largarse de la reunión sin avisar a nadie.

Creativo de renombre cuenta como despilfarra el dinero de los clientes, tanto él como la agencia para la que trabaja(ba). Nos subimos al último tren de la publicidad excesiva, dónde los clientes sólo sabían asentir como asnos a cualquier cosa que se les propusiera, nos subimos a este tren para olvidar en lo que se ha convertido ahora el sector; trabajo de oficinista, copiar a la competencia y cuadrar balances. La publicidad ya no será nunca como la que él describe. Sólo nos queda esperar que vengan tiempos mejores.

Hasta entonces pues.

miércoles, 17 de marzo de 2010

El placer del viajero – Ian McEwan


ED. Anagrama Compactos nº 262 142 pág.

Cuando se oye hablar de Ian McEwan lo primero (y en ocasiones lo único) que viene a la mente es su cinematográfica novela Expiación, cuando su obra es tremendamente extensa y de calidad. McEwan es un novelista brillante, de la última generación de oro norteamericana, cuyas obras se basan en las relaciones que se establecen entre las personas, habitualmente entre hombre y mujer, como la mencionada Expiación, Chesil Beach o la que nos ocupa en esta ocasión.

En El placer del viajero conocemos una pareja, Colin y Mary, que llevan ya cinco años en pareja y que deciden dejar los dos hijos de Mary con su exmarido e irse de vacaciones a Venecia para disfrutar y reavivar un poco el romanticismo (perdido quizás por el cansancio que supone la convivencia con hijos). Tras unos días en la ciudad del amor van recuperando poco a poco la espontaneidad, el placer en las relaciones sexuales, en la conversación, en el silencio… Asistimos al renacer de una pareja, acomodada en la monotonía y lo hacemos de la mano de un McEwan experto en trazar mapas emocionales difusos y cambiantes.

Se cruzarán en sus paseos turísticos Robert y Caroline, una excesivamente afable pareja que nos encenderá todas las alarmas pues algo extraño emanará de ellos, tanto de Robert con su elegancia diplomática, como Caroline, con sus dificultades para andar y esos ojos vagos que no permiten saber en que está pensando. La opresión en el relato es latente pues la misma ciudad de Venecia transmite abandono, siniestralidad, antigüedad… Algo extraño va a suceder y solo lo hará cuando McEwan haya torturado suficientemente tus emociones, cuando el sofoco sea insufrible y la sensación de vulnerabilidad asfixie el aire.

Albert Fabregat

viernes, 12 de marzo de 2010

Burlando a la parca – Josh Bazell


ED. Círculo de Lectores / Anagrama 312 pág.

Si colocamos en una batidora al Dr.House, a Tony Soprano y a Don Draper obtendríamos un cóctel alcohólico, de profundos matices de sabiduría, leves toques de violencia, ráfagas de bicodina y una pizca de arte para con las mujeres, al que llamaríamos Brown, Peter Brown. El protagonista de esta historia. La novela fue editada el año 2009 y es la primera obra que publica el autor y no se pueden obviar los cantos de sirena que anuncian que Leonardo diCaprio interpretará el papel principal en la muy próxima adaptación al cine.

Peter Brown es el nombre que recibe ahora tras abandonar su pasado y pasar por Protección de Testigos. En el pasado fue Pietro Brnwa, ahijado de una de las familias mafiosas italianas más importantes de Norteamérica. Creció en un barrio marcado por la violencia, la inseguridad y el poder mafioso, la muerte de sus abuelos, que fueron quienes le criaron, le llevan a subir peldaño tras peldaño en la organización en busca de los autores de la matanza. Una vez calmada su sed de venganza descubre que esa sed no se apaga, sigue sediento.

En este thriller se entremezclan los ingredientes adecuados de todo best-seller pero se hace con técnicas más ácidas y violentas. Las situaciones son extremas y la frialdad con la que nos las cuenta el autor son únicas. No recomendaría el libro a aquellas personas que no lleven bien meterse en un quirófano, pues tras ver el estado en que opera Brown; colocado hasta arriba de moxifane y con varios días sin dormir a la espalda, puede que ya nunca quiera volver a entrar en uno de ellos. Las manos que introduce en tu estómago para extirparte un coágulo de sangre eran las mismas que diez minutos antes picaban un bicodine sobre la mesa y lo mezclaban con el agua. Aterrador. Pero de prosa estimulante. La historia se complica cuando alguien a quien nunca debería haber vuelto a encontrarse aparece sobre la mesa de operaciones. ¿Ética o Venganza?

Ya solo nos queda por saber si será Martin Scorsese el director.