- Te dije: por la entrada de atrás, la mas alejada del lago, llevo veinte minutos esperándote.
- Te puse un buasap para avisarte pero no respondiste.
- ¿Un buasap, un puto buasap? Sabes que no los oigo y que no los veo bien, que no atino con las letras y que me tiembla el pulso, ¿por que no coges el teléfono, llamas y hablamos como las personas normales que para eso se inventó? Cuesta lo mismo y es mas humano. Te he llamado pero estarías ocupada paseando los dedos por ese chisme Dios sabe con quién.
- ¡Si me quisieras te darían lo mismo veinte que doscientos minutos!.
- ¿Doscientos minutos, tú sabes lo que es eso?
- Pues la verdad, ni idea, no pienso en esas cosas.
- Como tardabas en venir quiero enseñarte una cosa, mira lo que he pintado en un banco del parque: "Margarita se llama mi amor" y después, "Nochebuena 2013".
- Pero si solo llevamos saliendo cuatro meses y todavía no...
- Cielo son cinco y 17 días!. Por cierto ¿Sabías que hay un estudio que dice que el buasap crea estrés, ansiedad, dependencia y es el culpable de 24 millones de parejas rotas en el mundo?
- Nosotros no somos pareja. ¿Eso se quedará ahí para siempre?
- ¿Ah no? ¿Y entonces?. Es tinta, lo borrarán la lluvia y los aspersores o los guardas.
- Ay mira no importa, ¡tengo un mensaje!, espera...
- Una cosa te digo Marga, o el buasap o yo, ¡elige!. No quiero acostarme por las noches con un teléfono que además tiene a Ricky Martin como tono.
- Pues, pues, ¿Tengo que contestar ahora?
- Sí, ahora mismo, ya no hay mas tiempo, como en los concursos esos que ves para descerebrados.
- Entonces cuando salgamos del parque me voy a casa, que Luisa está que lo flipa con su novio, me dice la tía que está cabreado con ella desde que se ha abierto una cuenta en el face, y que pasa mas tiempo en el ordenador que con él, le he dicho que no le haga ningún caso. Ya se le pasará. ¡Hombres!. ¿Hoy hay fútbol?
- ¡Pobre! Otro que no moja. No hay quien os comprenda o como decía mi abuela: "mira guapa que te compre el que te entienda". ¡Mujeres!.