El día de hoy estaba marcado en rojo en el "calendrajo", tal cual mi abuela materna llamaba al calendario.
Me enfrentaba nada menos que a un choque entre civilizaciones. La mía y la de la burocracia.
¡Santiago y cierra España!, ¡a mí la Legión!, ¡a mí Sabino, que los arrollo! pero nada de esto hizo falta, es mas, cogí un caramelillo de la mesa de la morena funcionaria de bote, -se le notaba en las raices-, concretamente de naranja y sin azúcar, a continuación desparramé papeles y argumentos.
Amigos, ¡me han subido la pensión! ¡por fin!, pues tal como marca la LEY y yo cumplo los requisitos al tener una discapacidad igual o mayor al 75%, la mía es del 83, me corresponde un incremento del 50% y dado que la pedí en junio viene con todos los atrasos. La fecha del primer cobro es en marzo, mi mes. También tengo derecho a otra prestación, esta se cobra una sola vez al año, el expediente de 2014 lo habían "traspapelado" y en diciembre reclamé. Ya resolvieron y la abonarán en febrero, también he dejado solicitada ya la petición para 2015.
Se ha hecho de rogar pero ya la tengo. No sabéis la tranquilidad que me da haber dejado este tema resuelto, aunque ahora mismo me duela la cabeza producto de una mañana de mucho estrés. Desde que decidí darle la espalda a la enfermedad y dejar de ir a médicos y hospitales todo ha cambiado para bien. No he mejorado, el mal sigue ahí causando daños, es su trabajo, pero no le hago caso. Hoy estoy agotado. Físicamente el cuerpo da de sí lo que puede y ha sido un día muy ajetreado. Tengo la certeza de que es la decisión mas acertada que he tomado en los últimos años, he reducido la medicación, duermo mas aunque nunca cierre los ojos antes de las 4:30 a.m. y me estoy quitando poco a poco uno de los antidepresivos. Soy un medio hombre nuevo.
Queridos míos, estoy feliz como una lombriz. "G", mi ángel de la guarda me acompañaba, nunca me deja solo y he podido conducir su coche, sabe que me gusta, que puedo hacerlo y que me relaja tanto como una canción de Barón Rojo. Lucas, Norah y Sancho esperaban en casa. El ángel me invitó a comer y todo ha salido perfecto. ¿Se puede pedir mas?.
Como diría Joaquín Luqui: "un besito para ellas y abrazos para ellos".