LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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martes, 20 de octubre de 2020

CANTO AL TRABAJO

 


En ese reino del revés en el que por momentos se convierte la Argentina, en cuestión de días Macri primero, y Cornejo después, señalaron que el PJ estaba secuestrado por el kirchnerismo; y así se había convertido en el partido de los que no trabajan, y viven de desangrar la riqueza de los que sí lo hacen.

El cinismo sin medida del aniperonismo argento renueva así sus prejuicios gorilas, al tiempo que desconoce muy suelto de cuerpo su propio arco narrativo histórico: fueron ellos los que hasta fines de 1943 apenas habían esbozado un oscuro Departamento Nacional del Trabajo que Perón transformaría en Secretaría de Estado de Trabajo y Previsión para comenzar a ser Perón; y también fueron ellos los que, en el gobierno de Macri, eliminaron el Ministerio de Trabajo, algo que ni siquiera los gobiernos militares hicieron.

Tal es la importancia que le daban a los asuntos del trabajo, de hecho, si se hubieran preocupado por ellos en su momento, no tendrían que llevar ya 75 años preocupándose por el peronismo: desaparecidas las causas, desaparecerían los efectos.

Dados los dichos de Cornejo, asociar a los radicales con el trabajo es imposible, a menos que se piense en el empleo público; que han sabido mantener como meta (más que medio) de vida siendo gobierno u oposición, con democracia o con dictaduras.

Más aun, la UCR carga en sus alforjas con el dudoso récord de haberle dado estatus constitucional al ñoqui, impulsando en el Pacto de Olivos y la reforma constitucional del 94' la Auditoría General de la Nación, el Consejo de la Magistratura y el tercer senador por provincia, es decir, generosas bolsas de trabajo para los correligionarios, más que nada y antes que todo.   

Que decir de Macri, el Capitán Reposera, el herederos meritócrata que, como la mayoría de los integrantes del "mejor equipo de los últimos 50 años", forjaron empresas y riquezas desde la cuna, aun antes de caminar o saber hablar. Decir que hasta el padre decía que era un inútil, como bien le recordó hace poco el Diego.

Claro que cuanto ésta gente habla de trabajo y trabajar, en realidad está pensando en que trabajen los demás, para forjar su riqueza: recordemos el fallido de Dujovne, el hombre del baldío, que sacaba las cuentas de la riqueza que producía el país durante un día y que se perdía con los paros , sin reparar en que de tal modo reconocía implícitamente que los que forjan la riqueza son los trabajadores, los 365 días del años.   

Pero yendo a los hechos, y los datos duros: cada vez que gobernaron ellos, hablaron de "volver a la cultura del trabajo", y lo único que hicieron fue destruir empleo y precarizarlo, haciendo que haya menos trabajo, y no más. Y en su último gobierno, hicieron además que suban los planes sociales, un invento de otro ciclo nefasto (el menemato) para intentar reparar en parte los destrozos que sus políticas generaban en el mundo del trabajo. 

Por contraste, durante el kirchnerismo, se crearon millones de puestos de trabajo, incluso con doble indemnización, y reponiendo leyes laborales derogadas por la dictadura y el menemismo. Han dado vuelta tanto las cosas, que nos mandan a "garrá la pala kuka", y ya en 1947 el "Tano" Marino en "Oda a Perón" (con letra de Hugo Del Carril) les decía que eso aplicaba a ellos: "...que jamás supo tu mano ni de pico ni de pala..."

sábado, 8 de septiembre de 2018

VAGOS HASTA PARA COPIAR Y PEGAR


Todo el fin de semana pasada transcurrió en medio de versiones y desmentidas sobre cambios en el gabinete, ministros que dejaban sus cargos, candidatos a reemplazarlos que rechazaban los ofrecimientos, fusiones de ministerios y desaparición de otros.

Cuando Macri habló en ese penoso mensaje grabado que se conoció el lunes a la mañana no dio mayores precisiones al respecto, limitándose a decir que hacía decidido "compactar su esquipo" para "hacerlo más eficiente", como si no nos hubiera dicho antes que era "el mejor de los últimos 50 años".

Como fuere, pasó el martes y los cambios seguían sin oficializarse mediante el correspondiente decreto (DNU, más precisamente, porque se trataba de modificar la ley de ministerios) y la tardanza desmentía la urgencia que luego se invocaría; mientras crecían todo tipo de versiones al respecto, incluyendo que finalmente el presidente había dado marcha atrás en su decisión.

Para peor, el miércoles pasado la edición digital del Boletín Oficial demoró en publicarse hasta bien pasadas las cinco de la tarde, alimentando todo tipo de suspicacias: la última vez que había pasado lo mismo, cuando finalmente se lo publicó apareció el DNU 267/15, por el cual se desguazaba la Ley 26.522 de servicios de comunicación audiovisual (ley de medios) disolviendo la AFSCA y podándole de un hachazo todos los artículos que le molestaban a Clarín; y sobre cuya constitucionalidad la Corte Suprema de Justicia le había dado la razón al Estado.

Cuando finalmente se pudo conocer el Boletín Oficial del miércoles, en el que apareció publicado el DNU 801 que modificaba el texto ordenado de la Ley 22.520 (ley de ministerios), introduciendo distintos cambios en la organización del gabinete del Poder Ejecutivo. Leyéndolo, la conclusión a la que se llega es que estos tipos no solo odian lo público, sino que tienen pereza hasta para sentarse a escribir, aunque más no sea para copiar y pegar.

Como toda fundamentación, el DNU tiene solo cinco párrafos de considerando, de un renglón de largo cada uno; uno de los cuáles hace mención a la ley que establece los ministerios que asisten al Presidente como titular del Poder Ejecutivo nacional, y otros dos para hacer la referencia genérica que contienen todos los decretos de necesidad y urgencia (sin mayores explicaciones en este caso, como en todos los DNU firmados por Macri desde 2015) a que no puede esperarse la intervención del Congreso, pero que lo se enviarán en cumplimiento de lo que dice la Constitución y la Ley 26.122 que reglamenta el control legislativo de ese tipo de actos.

En los restantes dos (2) párrafos están los fundamentos de la "compactación" del gabinete de Macri, podando la mitad de los ministerios existentes, entre ellos los de Salud, Trabajo, Cultura y Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. En uno de ellos se señala escuetamente que "Que en esta instancia resulta pertinente efectuar un reordenamiento estratégico que permita concretar las metas políticas diagramadas en materia de reducción presupuestaria.", y en el otro que sería su consecuencia lógica (?), se dice que "para ello deviene menester efectuar la fusión de Ministerios a fin de centralizar las actuales competencias en un número menor de Jurisdicciones.".

Listo, ya está, listo el pollo y pelada la gallina o el ministerio: el tal ajuste o "reducción presupuestaria" no existe o es ínfimo, porque por otro decreto publicado en el Boletín del mismo día (el 802) los ministros "suprimidos" son reubicados como "secretarios de gobierno", nuevo invento en la grilla política. Y el ajuste real (el que el macrismo viene descargando sobre el Estado desde que gobierna) no depende de éste DNU, ni del número de ministerios del gabinete presidencial.

Pero hay más pruebas de la pobreza intelectual, la enorme pereza y el absoluto desprecio por las instituciones de ésta gente: pensemos que cuando trascendieron los cambios, los que más reacciones en contra generaron fueron la desaparición de los Ministerios de Salud y Trabajo (ambos creados por Perón en su primer gobierno), y el de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva creado por Cristina en su segundo mandato; cuyo titular Lino Barañao además era el mismo, único funcionario de ese nivel que sobrevivió al cambio de gobierno.

Lo lógico entonces es ver como reflejaron esos cambios en la ley, reformada por el DNU. Claro que con lo ya dicho respecto a los fundamentos del decreto, mucho no se podía esperar, y mucho no hubo: Salud como sabemos, desapareció como ministerio para pasar a depender de Desarrollo Social.

Pues bien, lo que hicieron los bagres estos es agarrar el artículo 23 Bis de la ley (el que hablaba de las competencias de Desarrollo Social) y al final de los treinta y cinco (35) incisos que describen en detalle sus competencias, agregaron  dos mas: el 36 ) que dice que al área de Carolina Stanley le corresponde "Entender en la armonización y coordinación del Sistema Previsional con los regímenes provinciales, municipales, de profesionales y de estados extranjeros, así como en la administración y supervisión de los sistemas de complementación previsional cualquiera fuera la normativa de creación." (porque de ella pasa a depender ahora la ANSES, luego de que le sacaran el año pasado las pensiones no contributivas, mamita, tomemos nota de lo de la "armonización"); y el 37) que establece como competencia propia del ministerio "Supervisar el diseño y ejecución de políticas relativas a la salud de la población y a la promoción de conductas saludables de la comunidad; dirigir la organización y fiscalización de los establecimientos sanitarios públicos nacionales, así como el poder de policía sanitario en lo referente a productos, tecnologías, equipos, instrumental y procedimientos vinculados con la salud." .

O sea, en una ley que ahora quedó con 40 artículos, la salud pública (y la regulación  de la salud privada, como las prepagas) quedó reducida a un (1) inciso; más otro artículo (el 16 del DNU) que señala lo siguiente: "El Ministerio de Salud y Desarrollo Social es continuador a todos sus efectos del Ministerio de Salud y del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, en las competencias relativas a la seguridad social, debiendo considerarse modificada por tal denominación cada vez que se hace referencia a las carteras ministeriales citadas en segundo término." . Es decir que ni siquiera se tomaron el trabajo de copia y pegar el artículo vigente de la ley (hasta el dictado del DNU) que regulaba las competencias del Ministerio de Salud, en cada uno de sus incisos, agregándolos a continuación de los de Desarrollo Social o al principio; porque al fin y al cabo al ministerio lo renombraron "Salud y Desarrollo Social".

Lo mismo hicieron con el ahora desaparecido Ministerio de Trabajo (al que como vimos, le amputaron la parte de la seguridad social), absorbido por el de la Producción: entre los cuarenta y dos (42) incisos del artículo 20 Bis que regulan las competencias de la cartera, dedicaron uno (1), más precisamente el 41) (casi al final) para decir que le corresponde a la cartera de Dante Sica "Supervisar el diseño y ejecución de políticas relativas a las relaciones y condiciones individuales y colectivas de trabajo, al régimen legal de las negociaciones colectivas y de las asociaciones profesionales de trabajadores y empleadores, al empleo y la capacitación laboral, higiene, salud y seguridad en el trabajo."; para luego decir en el artículo 14 del DNU que "El Ministerio de Producción y Trabajo es continuador a todos sus efectos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, con excepción de las competencias relativas a la seguridad social, y del Ministerio de Agroindustria, debiendo considerarse modificada por tal denominación cada vez que se hace referencia a las carteras ministeriales citadas en segundo y tercer término.".

Y lo mismo también hicieron con el desaparecido Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva: le dedicaron uno (1) de los dieciocho (18) incisos de las competencias del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología; y un artículo del DNU (el 18) que usa la misma fórmula de los anteriores ("...es continuador a todos sus efectos...").

Por si no bastaran las políticas que vienen desplegando estos tipos desde el gobierno hace 33 meses, baste este botón de muestra para comprender el lugar que le dan a la salud, el trabajo, la seguridad social, la ciencia, la tecnología y la innovación productiva.

miércoles, 18 de octubre de 2017

MENOS MAL QUE TERMINÓ EL COLOQUIO DE IDEA


Leemos en la tribuna de doctrina: "En medio de fuertes críticas, el gobierno de Michel Temer modificó las normas que definen el trabajo esclavo y dificultó así la penalización de los empleadores acusados de esa práctica, un reclamo de larga data del sector agropecuarioHasta ahora, la legislación establecía como características "análogas a la esclavitud" la realización forzada de jornadas laborales exhaustivas, en condiciones degradantes o por restricción de la capacidad de moverse del trabajador debido a deudas contraídas con el empleador. A partir de los cambios, sólo será considerado trabajo esclavo cuando haya uso de coacción, exista cercenamiento de la libertad de movilidad del trabajador o éste sea obligado a trabajar bajo seguridad armada o por la confiscación de sus documentos personales.

Además, las nuevas reglas determinan que la llamada "lista sucia" de empresas que utilizan trabajo esclavo y que cada año era divulgada por un equipo técnico encargado de fiscalizar las condiciones de empleo ahora sólo se hará pública si así lo decide expresamente el ministro de Trabajo. Antes, los empleadores permanecían en esa infame nómina durante un año y eran obligados a pagar multas, indemnizaciones y cargas laborales; ahora fueron revocadas esas puniciones. "Sólo tenemos que celebrar", indicó el ministro de Agricultura, Blairo Maggi, un empresario agropecuario apodado "el rey de la soja"." (las negritas son nuestras)

Un fresco perfecto de la derecha latinoamericana: entran al gobierno por la ventana de un golpe parlamentario, prometen combatir la corrupción (de los otros) mientras aumentan la propia, y se dedican concienzudamente a cumplir con las demandas del poder económico, restringiendo derechos de los más débiles para su beneficio.

Mientras Argentina decreto la libertad de vientres en 1813 y abolió la esclavitud con la sanción de la Constitución de 1853, en Brasil la "institución peculiar" (el eufemismo que empleaba Mitre durante la Guerra de la Triple Alianza para justificar juntarse con el imperio esclavócrata) perduró nada menos que hasta 1889.

Y tal parece que dejó muchos nostálgicos, que quieren que vuelva con todo, sin consecuencias legales: en paralelo con la reforma laboral aprobada hace poco entre gallos y medianoche, ahora los esclavistas podrán evitar ser escrachados; para solaz y esparcimiento -entre otros- del Grobocopatel brasileño, a la sazón ministro de Agricultura de Temer.

Menos mal que ya pasó el coloquio de IDEA, porque de lo contrario Etchevehere y Buryaile hubieran pedido que repliquemos acá el ejemplo brasileño. Aunque pensándolo bien, de hecho desde el 2015 para acá lo estamos haciendo ¿o acaso no notaron que hace rato que no sabemos de nuevos operativos para combatir el trabajo esclavo? 

lunes, 25 de septiembre de 2017

LO QUE CUESTA EN LA ARGENTINA HABLAR DE CIERTAS COSAS


Sobre el siempre espinoso asunto del “costo argentino” leíamos días pasados esta interesante nota en El Cronista en la que se relevaba la opinión de diferentes sectores empresarios dando su opinión sobre cuáles son los factores que lo conforman, o que inciden en él. Transcribimos los párrafos que nos parecieron más interesantes (las negritas son nuestras)

Que Argentina es cara en dólares en relación con economías de similar envergadura es una verdad a esta altura irrefutable. La razón, un misterio insondable. Las empresas coinciden en apuntar al Estado como el canalla de la película por la alta presión fiscal, los aportes sobre el salario y la magra infraestructura. Pero en el interior de la tribuna patronal también se esbozan acusaciones cruzadas: los productores señalan a las cadenas comerciales; los comerciantes a la logística y los transportistas a los márgenes sin control de la cadena. Como en el cuento del Gran Bonete, nadie es responsable.

Aquel trabajo de la CAC, preparado durante más de un año, intentó abordar el problema con un análisis de siete productos testigo como autos, lavarropas, manzana, vino, leche, textiles y medicamentos genéricos. La primera conclusión subrayada por la entidad que preside Jorge Di Fiori fue contundente: "El margen comercial suele ubicarse según los parámetros internacionales", sentencia uno de sus principales títulos, descartando la posibilidad de que el afán de incrementar la utilidad explique aunque sea parte del problema.

“Otra causa de la carestía identificada por las empresas es el costo laboral, aunque quizás por corrección política se habla del "no salarial", en alusión a las cargas patronales y no específicamente a la remuneración de bolsillo. Esta, sin embargo, también está en la mira.

“El informe de la CAC Costo Argentino lo consigna con claridad. Según el análisis -que para este capítulo tomó como base los datos recopilados por FIEL- el peso conjunto de "aportes, contribuciones y cargas en el salario" representan un 35,3%, lo que ubica al país en un lugar top del continente. Pero el costo de la hora trabajo en dólares, también encumbra al país: 15,1 dólares la hora promedio, el doble que hace veinte años.

Los sectores textiles y automotrices están entre los más comprometidos, según el informe. El primero, con un salario mensual promedio de u$s 1300 para los formalizados, muy por encima de otros países exportadores de telas y confecciones; el segundo, porque las terminales locales son las que mejor remuneran del continente. Lo que el trabajo de CAC no precisa es cuál es la incidencia de los salarios en la estructura de costos, ni otra cuestión emparentada: el nivel de remuneraciones está ligado al nivel general de precios y reducirlas implica desalentar el mercado interno, también abastecido por esas industrias.”

Un país muy competitivo en casi todos los rubros como los Estados Unidos hoy muestra un nivel de distribución del ingreso mejor que el local: 67% del ingreso va al sector asalariado, contra el 54% que asigna la economía Argentina. Es difícil que los sueldos de los trabajadores formales expliquen per se el problema.

Para abaratar el costo laboral por ahora el ministerio de Trabajo descartó una modificación a la ley de Contrato de Trabajo, políticamente mucho más controvertida. Según explicó Jorge Triaca se trabajará sobre los convenios colectivos sectoriales, camino más paciente pero eficaz para relajar condiciones laborales sin el trauma de confrontar con un frente sindical compacto, como la CGT.

La idea es extender paulatinamente a todos los rubros los acuerdos "de productividad" firmados con sindicatos petroleros para la explotación de Vaca Muerta, que limita la cantidad de personal para ciertas tareas y restringe otras prerrogativas de los trabajadores. Propiciar desde la cartera laboral acuerdos de este tipo es para el Gobierno un atajo diplomático para abaratar salarios.

La nota entonces nos deja varias conclusiones, muy interesantes, y que hacen al nudo central del programa económico de “Cambiemos” que es transferir recursos de la fuerza de trabajo al capital, a saber:

* Existencia una resistencia feroz del sector empresarial a discutir sus niveles de rentabilidad, o a mostrar números al respecto; al extremo de trasladar responsabilidades hacia otros sectores por el punto, pero de ninguna manera aceptarán jamás ponerlo en debate.

* Tampoco aceptarán jamás -ya que ni siquiera quieren discutir el problema- que se lo encare a través de fuertes regulaciones estatales, sea combatiendo abuso de posiciones dominantes o monopólicas, regulando precios de transferencia o márgenes de utilidad sobre costos, a punto tal que apenas llegó este gobierno al poder los eximió de toda obligación de informar al Estado sobre la conformación y evolución de los componentes que conforman esos costos. 

* La negativa a brindar a información al respecto o a que esta sea accesible es la razón primordial por la cual -por ejemplo- se opusieron de plano a los proyectos para reglamentar el artículo 14 Bis de la Constitución en cuanto a la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas: significaba compartir con los sindicatos información crucial para encarar la disputa por la distribución del ingreso entre el capital y el trabajo.

* Sin elevados (o elevadísimos) niveles de rentabilidad en función del capital invertido en distintos sectores de la economía, serían incomprensibles los excedentes que se transforman -históricamente- en especulación financiera y fuga de capitales; aunque una parte del fenómeno pueda explicarse por la evasión impositiva.

* Cuando se habla del “costo laboral” se apela a los eufemismos de la "industria del juicio" o las cargas sociales mal llamadas "impuestos al trabajo", pero de lo que nunca se habla (al menos en público) es del salario, que es lo que verdaderamente importa. 

* El costo salarial medido en dólares de la fuerza de trabajo es el indicador por excelencia que los dueños del capital tienen en cuenta, y a partir del cual comienzan a hablar de “pérdida de competitividad”, o de la necesidad de "mejorar la productividad"; y a presionar para modificar el tipo de cambio, de modo de licuar el salario en dólares, para mejorar su tasa de ganancia. El fenómeno se acentúa en países como el nuestro con alto grado de extranjerización en la propiedad de las principales empresas, y compañías multinacionales que operan simultáneamente acá y en otros países con regulaciones laborales más flexibles y menor tradición de organización sindical.

* La reforma laboral apunta (aunque no se lo diga con todas las letras) a ese punto en representación de al menos una fracción de esa clase. Si los números de la elección se lo permitieran, encararían el problema yendo directamente al nudo del mismo: introducir reformas flexibilizadoras en la ley de contrato de trabajo, y en el régimen de las convenciones colectivas de trabajo de la Ley 14.250. Ver al respecto esta nota en Infobae, y esta otra en La Nación (ambas de ayer) para despejar toda duda.

* Si eso se dificultara en términos políticos y sociales por la previsible resistencia, y tal como se da cuenta en la nota, irán por una reforma “hormiga” que encare la flexibilización sector por sector (como ya lo están haciendo con petroleros y la industria automotriz, autopartista y metalmecánica), aprovechando aquellos que están más debilitados por la pérdida de puestos de trabajo, real o latente.

* De allí que el sostenimiento de niveles elevados de desempleo en relación con los tiempos del kirchnerismo es crucial para esta estrategia, porque coloca a la fuerza de trabajo en condiciones desfavorables para defender el nivel de los salarios, que es defender nivel de vida, consumo y acceso a bienes esenciales.

* Por eso esperar que este modelo cree empleo abundante, de calidad y bien remunerado es absurdo: no está en condiciones de hacerlo por los sectores en los que apalanca sus expectativas de crecimiento (el campo, la minería, la energía y el sector financiero); y porque sostener un abundante ejército de reserva de desempleados dispuestos a aceptar condiciones más gravosas de trabajo y remuneración, con tal de acceder a un trabajo. 

viernes, 27 de noviembre de 2015

EL MINISTRO QUE LE COSTÓ MÁS TRABAJO


Es que se trata de un tema que el hombre no domina muy bien, y además tenía otros candidatos: pensó en el "Momo" Venegas, pero parece que no hubo consenso en todos los sectores del sindicalismo (pedían un gremialista, para defende los derechos de los trabajadores), pese al total apoyo de la Rural y la Mesa de Enlace (Buryaile hacía fuerza por él).

Después le pidió nombres a De La Sota, "el mejor peronista del país" (Massa dixit), que le arrimó el de un ex gerente de Arcor (?), pero tampoco funcionó.

Y como Funes de Rioja no quiso saber nada porque lo reclaman desde la COPAL para poner al día las listas de precios, terminó recalando en éste muchacho; al cual el tema le viene de familia. Y salió de ley, como el viejo.

Bah, de ley, lo que se dice de ley, más o menos, porque como diputado se pegó un par de faltazos en el Congreso cuando se trataron -justamente, mirá que casualidad- alguna que otra ley que estableció derechos para algún que otro sector laboral, discriminado, precarizado y sin derechos.

Como los peones rurales o el personal de casas de familia. Se vienen las paritarias sin techo. A la intemperie, digamos:




miércoles, 25 de noviembre de 2015

PICADITA DE FIAMBRES Y QUESOS (ELIJAN USTEDES CUAL ES CUAL)


Un fiscal pide que le impidan a Boudou salir del país después del 10 de diciembre por estar procesado. Ese día jura como presidente el procesado Macri, que dijo que él no tiene que pedir permiso para salir del país.

La Corte quiere condicionar con sus fallos al nuevo gobierno. Por eso le devolvió el Renatre al "Momo" Venegas, como había prometido Macri en la campaña, y pedían los patroncitos: "es el que que mejor entiende como funcionan la esclavitud, la encomienda, la mita, el yanaconazgo y otras formas de flexibilización laboral acordes a la actividad agropecuaria", dijo Etchevehere.


La justicia le vuelve a enmendar la plana al Congreso, y anula las designaciones de los nuevos auditores de la AGN; a pedido de Pernasetti (UCR) que dice que su mandato se vence el 15 de diciembre. En éste caso en particular no se aplicarían las doctrinas "Vanoli", "Sabatella" y "Gils Carbó". Otro fallo para condicionar al futuro gobierno: prefiere que lo controlen los radicales, que a lo mejor en breve pasarán de ser oficialismo, a ser oposición.

Macri reformará (¿o derogará) la ley de medios y la que regula los servicios de Internet y telefonía celular por DNU, a pedido de las empresas del sector, para imponer "...mejoras impositivas e igualdad en el trato al cable respecto a la TV satelital y a las telefónicas...". El hecho de que la Constitución prohíba expresamente dictar DNU en "materia impositiva" no sería un impedimento -dicen- porque no se trata de poner impuestos, sino de sacarlos. Igual, teniendo tantos jueces a mano para tumbar una ley que no les gusta, no descartan una cautelar para suspender la Constitución.

Para el Grupo Clarín da lo mismo si las nuevas normas eliminan los impuestos que establecen esas leyes para los cables o las operadores de telefonía celular, porque hace unos días un juez autorizó a Cablevisión a comprar Nextel por otra cautelar; o sea que salga pato o gallareta, salen bien parados.  

Se llevarían puestas a las autoridades del Banco Central, la AFSCA y Radio y Televisión Argentina; pese a tener mandato vigente por varios años más. "Eso de la autonomía del Banco Central ya fue, cambiamos", dijo Macri al justiciar su decisión. Sturzenegger (recientemente liberado del galpón junto con Prat Gay, celebramos su aparición con vida) irá al Central y la doctora Pignata a manejar Encuentro y Paka Paka: Zamba sería reemplazado por Zambo, un dibujito inspirado en Majul, con guiones del "Momo" Venegas.Trata de un niño que trabaja en la cosecha del arándano y la desfloración del maíz transgénico, pero es feliz "porque no tengo que ir a la escuela".  

Tal como lo anunció Sanz (al que le tembló finalmente el pulso) Macri apelará a los DNU para gobernar cuando sea necesario. Ahora sería muy republicano usar tales medios, y la derogación de la Ley 26.122 (2006) que reglamenta el trámite de los DNU en el Congreso no estaría entre los planes inmediatos de la "revolución de la alegría".

El "Fútbol Para Todos" lo manejará Tinelli, sea o no presidente de la AFA; y están viendo si Lammens (el presidente de San Lorenzo) aceptar ir a la ANSES. No se pudo confirmar aun si la conducción de los partidos y la producción estarán o no a cargo de Niembro y "La Usina".

Mientras tanto, nos cuenta Clarín que "...el Estado Nacional aporta a la AFA más de 1.400 millones de pesos anuales por la concesión de los derechos televisivos y se especula con un recorte en dicha cifra a la vez que se busque financiar el programa a través de publicidad privada." ¿Qué pasa si lo que aporta la publicidad privada no alcanza para por lo menos igualar lo que hoy paga el Estado preguntás? ¿Tenés por ahí el viejo deco o lo tiraste?

La UCR le pide a San Lorenzetti que impida la asunción de Alicia Kirchner en Santa Cruz, y San Lorenzetti promete estudiarlo: "Con ese apellido habría que ver si puede gobernar después del fin de ciclo", señaló. Si el reclamo prospera, Cano pediría que lo saquen a Manzur y lo pongan a él, porque en Tucumán perdió cinco elecciones en un año casi por los mismos múmeros, pero justo en ésa que era candidato a gobernador, hubo fraude.

Decí que la gente no se dejó amedrentar por la campaña del miedo, y apostó a la "revolución de la alegría". 

martes, 7 de agosto de 2012

GOBERNAR ES CREAR TRABAJO


El gráfico ilustra la evolución del desempleo, la oferta y la demanda laborales desde la crisis del 2001 al primer trimestre de éste año; y corresponde a ésta muy interesante nota de Infobae de hoy, donde relevan la opinión de Artemio López y otros especialistas sobre la realidad del empleo en la Argentina; que pasó al respecto en los años kirchneristas y cuáles son las principales asignaturas pendientes.

Aprovechando la oportunidad de la fiesta de San Cayetano (y por qué no, del juicio a los asesinos de Mariano Ferreyra, víctima de la violencia de patotas sindicales por reclamar contra la precarización e informalidad laboral), es propicio reflexionar sobre lo que marcan esas cifras que expresa el gráfico, y la realidad del mercado del trabajo en la Argentina.

Acostumbrados a sumergirnos a diario en el retruque de la agenda que proponen los medios hegemónicos, solemos perder de vista estos temas, que no sólo tienen centralidad en la agenda social (la que verdaderamente importa a la gente común, porque impacta en sus historias de vida cotidiana), sino explican los resultados electorales obtenidos por el kirchnerismo, y su ya sostenida primacía en la política argentina.

Acá lo dice Artemio con más claridad que nosotros, y cifras que son reveladores por lo contundentes:


Esa enorme creación de puestos de trabajo significó además aportar (vía consumo y actividad) recursos genuinos a la financiación del Estado vía impuestos, y a la financiación de la seguridad social; dándole sustentabilidad a las políticas inclusivas de cobertura en ese plano que se vienen desplegando sin pausa desde el 2003: el famoso círculo virtuoso del que tanto se habla. 

Y significó además logros espectaculares en la lucha contra la pobreza en la Argentina, de modo que la consistente mejora de los indicadores sociales verificada desde el 2003 para acá no es fruto de la casualidad ni el asistencialismo clientelar, sino de la mejor de todas las políticas sociales: la creación de empleo genuino.

Otra vez apelamos a Artemio que lo expone en cifras contundentes:


Imposible ser más gráfico: una cantidad de argentinos equivalente al total de la población de la provincia de Buenos Aires emergió de la pobreza en los últimos nueve años, gracias a las políticas desplegadas por los gobiernos de Néstor y Cristina, que generaron las condiciones para la creación de cinco millones de puestos de trabajo.

Un dato central a tener en cuenta en éstos días, cuando la crisis internacional golpea y sus efectos se hacen sentir, y la capacidad de la economía de generar trabajo se reduce al mínimo y la prioridad de la acción de gobierno es evitar que se destruya empleo; porque además sabemos los argentinos -por triste experiencia propia- lo extremadamente dificultoso que es volver a crearlo, y lo pernicioso que es el desempleo para el tejido social del país.

Dato a tener en cuenta además cuando nos quieren confundir las prioridades hablándonos todo el tiempo del cepo al dólar o los controles a las importaciones, o la "batalla cultural" por la imposición del "relato"; y cuando desde fracciones del movimiento sindical se plantean demandas (como el impuesto a las Ganancias) con un nivel de sofisticación que no se corresponde con las realidades apremiantes de la hora.

Que tienen que ver con las asignaturas pendientes (de las que se habla en la nota de Infobae), como los aun altos niveles de informalidad laboral, las distintas formas de precarización laboral, la fragmentación y desigualdad salarial o la necesidad de mejorar los niveles educativos para otorgar más oportunidades de empleabilidad; cosa que también acota acá Artemio

Pero justamente los logros obtenidos hasta acá y la centralidad que ha tenido para los gobiernos kirchneristas la cuestión del empleo (presente hoy, al igual que en la crisis del 2008-2009, en las políticas contracíclicas que buscan sostenerlo junto con el consumo), son los que le dan autoridad política para encarar esas cuestiones pendientes; recordando que fue el propio Perón el que decía (hace ya más de 60 años) que gobernar es crear trabajo.

Y no sólo esa sentencia sigue teniendo plena vigencia, sino que es el mejor certificado de autenticidad que el kirchnerismo puede exhibir a los que lo miden todo el tiempo con el peronómetro.