LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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martes, 20 de agosto de 2019

MIRÁLO AL REVÉS


También puede ser que la mitad de las reservas son depósitos a plazo fijo en dólares en los bancos, de los particulares.

Que se computan en el cálculo, pero no se pueden usar para -por ejemplo- pagar los servicios de la deuda de acá a diciembre.

Que son casi 35.000 palos verdes. más que la mitad de las reservas.

Con dudas sobre el desembolso de unos 5000 y pico de millones de dólares pendientes del stand by con el FMI.

Y sin restablecer la obligación de los exportadores de liquidar divisas, ni restringir la compra de dólares.

Qué se yo, por ahí no es una noticia como para andar festejando, y el default está más cerca de lo que se piensa, eh.

Tendrían que manejarlo como una posibilidad.    

viernes, 8 de junio de 2018

REVELACIONES ASOMBROSAS


Jodéme que el FMI bueno y cambiado de ahora pide ajuste, como pedía el de antes, el de siempre.

No te puedo creer, si hasta hace dos o tres días ojitos de cielo decía que no nos pedían nada, y que todas las medidas se le habían ocurrido a él.

Confiemos en que así sea, así rechaza cualquier insinuación de ajuste. ¿O no?


Lo parió, ya no se puede creer en nada: ¿o sea que no funcionó como pensaba el gobierno, y solo una pequeña porción del total de los jubilados usa la tarjeta de débito para sus compras para que le devuelvan el IVA?

¿Y encima buena parte del fracaso es porque el gobierno no se interesó en difundir la medida, así seguía recaudando impuestos de las compras de los pobres viejos?

Lo que se va a agrandar el rusito Kicillof cuando se entere, que terminó pasando justo lo que él dijo que iba a pasar cuando lo discutieron en el Congreso; quien lo aguanta ahora.


Así no se puede viejo, si le sabotean a nuestro presidente sus iniciativas más emblemáticas no hay gestión que aguante: justo cuando el Plan Belgrano era una locomotora indetenible, lo tienen que frenar porque no tendrá financiamiento.

¿Qué vamos a hacer ahora con los radicales que estaban a cargo de eso, habrá que ponerlos a cuidar submarinos o armarle los negocios a medida a Clarín? Claro, tampoco, porque en esas áreas ya están.

Encima tampoco arranca el Plan Patagonia, que tantas expectativas había despertado en la región. En fin, tendrán que esperar un tiempo para poder seguir calefaccionando las veredas.


¿Vos decís entonces que el problema con las reservas es que, además de estar bajando sin parar todos los días, no es una cosa así que las tenés a todas disponibles por si la necesitás para -ponéle- pagar los vencimientos de la deuda, o frenar una corrida del dólar?

¿Que casi las dos terceras partes de las reservas son deuda que hay que devolver, el swap de monedas con los chinos o los depósitos en dólares de los particulares en los bancos, y si se los chafan habría que volver al corralito?

¿Y todo porque los jeños que nos gobiernan desregularon los movimientos de capitales y eximieron a los exportadores de la obligación de liquidar divisas en el país, mientras nos endeudaban a lo pavote para financiar la fuga de capitales?

Cuando se entere Sturzenegger se cae de culo.


¿Estamos hablando del mismo swap de monedas que firmaron hace tres años los kukas planeros Vanoli y Kicillof con los chinos?

¿Ese mismo que Melconián decía que no servía para nada, porque eran papelitos de colores que no se podían contabilizar como reservas?

¿Y ahora les fueron a pedir más guita a los chinos, después de haber suspendido la construcción de las dos nuevas centrales nucleares que ellos iban a financiar?

Agradezcan que su paciencia es proverbial, sino nos mandaban una provincia de ellos a invadirnos, y reíte de las cadenas de supermercados que ya instalaron.


¿Y recién ahora se dieron cuenta que los sueldos aumentan una vez al año, máximo dos si las paritarias son con cláusula gatillo, y la indexación de los préstamos UVA se da todos los días en base al valor de la UVA que determina el Banco Central?

¿Y ahora tienen miedo que aumente la morosidad en el pago de las cuotas, porque representan cada vez un porcentaje mayor de los salarios?

¿Está enterado Tetaz de esto yo, el que se lo fue a contar tomó las precauciones del caso para que no tengamos que lamentar consecuencias indeseadas?

domingo, 25 de marzo de 2018

UNA PENA...


...que las tres cuartas partes sean deuda que hay que pagar en dólares, y depósitos de los particulares en dólares en los bancos, que no se pueden tocar; que si no daba para festejar tirando LEBAC's al techo.

sábado, 22 de abril de 2017

COMPRAR DÓLARES Y EMITIR LEBAC'S: EL PLAN STURZENEGGER


Por A.C.

Según el anuncio del Presidente del Banco Central, “Nos proponemos un objetivo más agresivo en la acumulación de reservas que el que tuvimos en el último año”, y declaró  que se planteará como nuevo objetivo acumular reservas para mejorar la solvencia de su institución; y que, para esto, incrementará el stock que tiene hoy, del 10% al 15% del PBI, ya que según el funcionario, ese es uno de los requisitos para colocar al país en condiciones de Investment Grade, es decir el máximo grado de calificación para inversiones financieras. Financieras.

Mientras sostenía que en los últimos meses se logró un aumento de las reservas internacionales equivalentes a 4 puntos del PBI, olvidó considerar los niveles siderales de deuda que tomó el gobierno de Macri durante el último año, y que esa toma de deuda es la principal causa de ingreso de dólares.

Descontando de las reservas actuales los préstamos y los depósitos en dólares (que no pertenecen al Banco Central), las reservas netas, reales, solo alcanzan a 15.000 millones de dólares, de manera que para llegar a tener reservas equivalentes al 15% del PBI, deberían sumarse 25.000 millones de dólares, un objetivo que alegremente plantea Sturzenegger en el marco de una actividad económica que sigue cayendo estrepitosamente a causa de las medidas tomadas por el gobierno del que forma parte y que él conduce en materia económica.

Entre esas medidas, una devaluación monstruosa del peso, que tuvo como lógica consecuencia su traslado a precios y costos, con una inflación que desde la devaluación ya superó el 50%, mientras el dólar  se mantiene en el valor del “sinceramiento” generado por la devaluación, cuando pasó de $9,60 a más de $15 . Neutralizada la devaluación por la enorme inflación interna generada por la propia medida, las supuestas “ventajas comparativas” que traería la devaluación, se esfumaron en pocos meses, y por eso hoy los sectores exportadores claman por un dólar más alto, es decir por una nueva devaluación, lo que produciría un nuevo efecto inflacionario (y un nuevo despojo a los sectores asalariados).

Y como la inflación es un tema que definitivamente éste gobierno no solo no ha podido detener, sino que la elevó a niveles inmanejables, la meta que fijara el propio Sturzenegger del 17% para éste año, produce risa. Es una meta desmentida día a día por el incesante incremento de precios, con el agravante de las nuevas y descomunales tarifas. Es una meta declarada de imposible cumplimiento por las consultoras amigas del gobierno y hasta por el FMI. Y además, es el propio Sturzenegger quien la desmiente cada semana, cuando fija los intereses que pagan las Letras del Banco Central (Lebac), hoy con un interés superior al 26%.

En su desvarío monetarista, el Sr. Sturzenegger pretende manejar la inflación solo a través del retiro de los pesos circulantes, y para ello ha emitido compulsivamente Lebac desde el inicio de su gestión. Con una inflación durante el 2016 mayor al 41% y de más del 6% (según el INDEC) en el primer trimestre de 2107, es evidente -como sabe cualquier estudiante de economía de primer año- que las causas de la inflación no solo obedecen a volúmenes monetarios, y por eso la fórmula del Sr. Sturzenegger no tiene éxito. Ni lo tendrá.

Sin embargo, el Banco Central ha emitido más de 600.000 millones de pesos en letras, las que están en su mayoría en poder de los bancos, y que hacen que a cada vencimiento, sean los bancos quienes fijen el interés para renovar las Lebac. Si el Central no pagara el interés que los Bancos le exigen, los bancos no renovarían las letras y pedirían su pago, en cuyo caso, el Banco Central y el Sr. Sturzenegger volarían por los aires, porque no hay 40.000 millones de dólares (600.000 millones de pesos) para cancelar las letras.

Y mientras se mantiene el dólar planchado, otra consecuencia nefasta de la emisión descontrolada de Lebac y del interés que debe ofrecerse a los tenedores para evitar el colapso, es que estas letras con altísimos intereses en pesos, permiten la ya reiteradamente explicada bicicleta financiera: cambiando dólares por pesos, comprando con esos pesos Lebac, cobrándolas a su vencimiento junto con el alto interés en pesos, y volviendo con ese dinero a comprar dólares. Se obtiene así un interés en dólares imposible de obtener en ningún otro mercado del mundo. El milagro monetarista del Sr. Sturzenegger, y los dólares que por supuesto se fugan al exterior, porque éste gobierno evidentemente no genera confianza en los inversores.

En éste panorama, los anuncios del Sr. Sturzenegger preocupan y quizás sean fruto de la desorientación, ante el estrepitoso fracaso de su anticuada política monetarista. Con una inflación persistente, con una actividad económica en caída permanente, con ausencia total de inversiones, con niveles de endeudamiento récord en pocos meses (lo que reduce la posibilidad de seguir recurriendo a ese salvavidas), con un equipo amateur en Hacienda, con situaciones de conflictividad social permanente, con el crecimiento del desempleo, con el derrumbe del mercado interno, estos anuncios son llamativos.

Si el Sr. Sturzenegger pretende en este marco económico desolador, aumentar las reservas, tendrá que comprar dólares.  Porque difícilmente las cerealeras tripliquen sus liquidaciones de divisas, ahora que éste gobierno les dio un plazo de 10 años para liquidarlas. Tampoco de las exportaciones industriales llegarán divisas, por ese mismo plazo para liquidarlas, y porque además en un marco del 40% de la capacidad instalada ociosa, sin mercados, y con costos internos que superan los del año 2015, desde ese sector no habrá milagros. Y seguir recurriendo a la toma de deuda no es un recurso eterno. Y si la esperanza del Sr. Sturzenegger está en la inversión financiera y por eso persigue el Investment Grade, ese tipo de inversión especulativa siempre retira más dólares de los que ingresa.

Si Sturzenegger quiere aumentar las reservas y los dólares no provienen de la actividad económica, la alternativa que queda es emitir pesos para la compra de esos dólares. Y después recurrir a emitir más Lebac para secar la plaza de esos pesos circulantes, aumentando la ya astronómica deuda cuasi fiscal,con más letras e intereses que se tornan impagables. En la situación económica generada por el macrismo, el presidente del Banco Central con su plan ha ingresado en el terreno del delirio.

viernes, 22 de julio de 2016

LAS CUENTAS NO CIERRAN POR NINGÚN LADO


Hace unos días te contábamos acá como el gobierno (con firma de Michetti en ausencia de Macri) sacaba un decreto ordenando el pago de 3952 millones de dólares en vencimientos de la deuda externa con las reservas del Banco Central, igual que durante el kirchnerismo.

Ahora parece que el tema causa internas y preocupación en “los mercados”: acá en La Política Online dan cuenta de reacciones en contrario en Wall Street, y acá en el Cronista contaban como Sturzenegger relativizó el decreto, diciendo que todavía no le pidieron formalmente que transfiera los dólares al Tesoro, y acepte a cambio una letra; poniendo en duda que el BCRA tenga reservas “de libre disponibilidad” (pre-requisito para poder pagar la deuda con ellas), porque entre otras cuestiones tiene pendiente de pago el “repo” que le hizo al Central un grupo de banco extranjeros al inicio de la gestión para -justamente- recomponer las reservas, y poder levantar el "cepo".

Lo curioso es que para garantizar el cumplimiento de ese préstamo (ver más detalles acá), el Central les entregó a los bancos letras del Tesoro (es decir esos “papelitos” que ahora se negaría a aceptar)  por un monto casi igual al doble de lo que los bancos le prestaron, que son 5000 millones de dólares a los que hay que sumarles 350 más en concepto de intereses, pagaderos antes de diciembre de éste año.

Como también es curioso que ahora Sturzenegger se siente sobre las reservas, cuando dijo hace poco que no le preocupaba acrecentarlas, porque para eso tenía que emitir pesos para comprar dólares, y eso iba en contra del programa de “contracción monetaria”, casi única herramienta a la que apela el gobierno para bajar la inflación.

Y es curioso porque su gestión ha liberado casi por completo las trabas para el ingreso y salida de capitales (eliminando el “encaje”, apurando el pago de dividendos a las multinacionales y el pago de importaciones), y además está agilizando el acceso a las divisas: recordemos que el tope original de dos millones de dólares mensuales para la compra de dólares posterior al levantamiento del “cepo” fue elevado luego a cinco millones mensuales, y hace poco el presidente del BCRA dijo que están pensando en eliminarlo por completo.

Del mismo modo, al alargamiento del plazo a las exportadoras para que liquiden las divisas en el mercado oficial de cambios en el país (que pasó de 30 a más de 180 días, y en otros caso al año)  le seguiría -según los propios dichos de Stuzenegger- la derogación de la obligación de liquidarlas en el país, que viene desee la década del 70', en función de la Ley 21.453 (1976).

Con su planteo Stuzreneger además de defender –desde lo teórico- la presunta autonomía del BCRA, está tratando de intervenir más activamente en la política económica del gobierno forzando un mayor ritmo del ajuste: si los poco más de 60.000 millones de pesos (al tipo de cambio de ayer) que representan los vencimientos de la deuda comprendidos en el decreto no salen de los dólares de las reservas, deberán salir del Tesoro, postergando otros gastos del Estado (¿salarios, jubilaciones, obras públicas, subsidios a las tarifas?).

Pero lo que más deja en claro el presunto diferendo son los desequilibrios del modelo, aun vistos desde la perspectiva neoliberal: un modelo de que además de sus ostensibles costos sociales, económicos y de destrucción de empleo y tejido productivo trae aparejados más deuda y más déficit fiscal, que se financian con más deuda en un círculo vicios, sin que al mismo tiempo haya una asignación mayor de gasto público con sentido contra-cíclico para empujar la demanda, y moderar la recesión y caída de la actividad.

Es decir que no logran siquier los “equilibrios generales” que se proponen, ni hablemos ya de la reactivación prometida que vienen posponiendo una y otra vez, tanto que ya ni se animan a ponerle fecha más o menos cierta.

Tengamos que en cuenta que además de las descomunales emisiones de nueva deuda a mediano y largo plazo de la nación y las provincias por más de 30.000 millones de dólares, el gobierno viene emitiendo todas las semanas deuda en dólares de corto plazo a través de las Letes (letras del Tesoro), y que para cancelar esa deuda necesitará dólares, que están en las reservas del Banco Central. También suman presión las colocaciones de deuda privada a través de obligaciones negociables que están empezando a emitir las empresas privadas (los dólares que ingresan hoy por esa vía, se irán mañana por sus servicios).

Del mismo modo que -por contrapartida- el Banco Central conducido por Sturzenegger deberá abonar más de 200.000 millones de pesos en intereses de las Lebac’s que viene emitiendo compulsivamente desde el inicio de la gestión; y para pagar esos intereses deberá emitir pesos. A menos que -como proponen algunos gurúes de la city a los que se les quemaron los papeles- esa deuda que en su mayoría el Central tiene con los bancos (que han sucripto la inmensa mayoría de las Lebac’s) sea asumida  por el Tesoro, a través de un bono. O sea el camino inverso del pago de la deuda con reservas: el Estado se endeuda para pagarles a los bancos un negocio creado por el Central y que causó cuatro veces más perjuicio a su patrimonio que los famosos contratos de dólar futuro.

Todo lo cual demuestra -.del aldo que se lo quiera mirar- que las famosas “metas de inflación y déficit” fiscal” no cierran por ningún lado, y son un dibujo más grande que los números del Indec de Todesca, una enorme mentira para encubrir que lo que se ha puesto en marcha en la Argentina es un modelo de valorización financiera pensado para que los bancos acumulen ganancias cada día más colosales, a costa del creciente endeudamiento público para financiar la fuga de capitales.

Ese es el objetivo final de las reservas del Banco Central, que se acrecientan con nueva deuda, y se desangran con la fuga, todos los días: con las cifras del miércoles, estaban en 33.895 millones, a los que hay que descontarles 5350 del "repo" a los bancos con sus intereses, y los 3952 de los vencimientos de deuda externa, si se cumpliera el decreto firmado por Michetti. 

Eso las dejaría en 24.593 millones de dólares, o lo que es lo mismo 465 millones menos que al dejar el gobierno Cristina el 9 de diciembre pasado, luego de haber levantado el "cepo" y devaluado, eliminado todas las restricciones de la cuenta capital (lo que alentó el ingreso de capitales golondrinas tanto como la fuga luego de la bicicleta con las Lebac's), flexibilizado el acceso a las divisas  y eliminado o rebajdo las retenciones al sector agropecuario para que aceleren la liquidación

Por eso de golpe se le despertó a Sturzenegger el interés por cuidarlas, y de paso hacer monetarismo berreta mientras las ideas de Milton Friedman no logran hacer pie en la realidad cotidiana, que se empeña en desmentirlas. 

martes, 12 de julio de 2016

YA DEJARON ATRÁS "LA AUTONOMÍA DEL BANCO CENTRAL". ¿HARÁN LO MISMO CON LA PESADA HERENCIA?


¿Se acuerdan cuándo se inició -en tiempos kirchneristas- la discusión por la famosa “autonomía del Banco Central”?

Cuando Redrado se atrincheró resistiendo el DNU de Cristina que mandaba pagar con las reservas los vencimientos de la deuda externa allá por el 2010, entregándole al banco a cambio de los dólares una letra del Tesoro intransferible, con una tasa de interés igual a la tasa Libro anual, menos un punto.

Para eso se modificó la Ley 23.928 (la de la Convertibilidad) creando la categoría de las “reservas de libre disponibilidad”, que se podían afectar al pago de la deuda.

Desde la entonces oposición -hoy oficialismo- se cuestionaba que de ese modo se perjudicaba patrimonialmente al Banco Central porque “se lo llenaba de papeles”, y se debilitaba su poder de fuego para contener eventuales corridas cambiarias propiciando una devaluación del peso, porque contaría con menos reservas líquidas y disponibles.

De cómo evolucionó desde entonces la cuestión de la famosa “autonomía” dan cuenta los “amables” pedidos de Macri y sus funcionarios a Vanoli y el anterior directorio del Banco Central (que tenían mandato vigente, con acuerdo del Senado) a que renunciaran a sus cargos, para dar caso a la exitosísima gestión de Federico Stuzenegger, esta sí si no autónoma, bien consustanciada con el gobierno, y con la política que debía seguirse desde el BCRA.

También el hecho de que esos “papelitos” que no servían para nada (las letras del Tesoro entregadas por el pago de deuda con las reservas) fueron usados por la flamante conducción del Central para garantizar la deuda por más de 5000 millones de dólares contraída con un grupo de bancos extranjeros (los mismos que -oh sorpresa- luego colocarían la nueva deuda emitida para pagarles a los fondos buitres) por el “repo” que sirvió para (ejem) “fortalecer las reservas”.

Un préstamo que el Central tiene que devolver con sus intereses (que suman otros 350 millones de dólares) antes de diciembre de éste año, apelando para ello a las reservas “recompuestas”.

Y encima ahora leíamos en el Boletín Oficialde ayer (enlace) el Decreto 834, por el cual el gobierno resolvió cancelar 3952 millones de dólares con organismos internacionales y otras deudas bilaterales con vencimiento en el mismo ejercicio (en el que se están emitiendo Letes en dólares a lo pavote)...con las reservas “de libre disponibilidad del Banco Central”; al cual se le entrega a cambio una Letra del Tesoro intransferible a 10 años, que pagará el interés anual de la Tasa Libor, menos un punto porcentual.

Es decir, exactamente igual que como lo hacía el gobierno de Cristina, y ellos criticaban cuando eran opositores.

No sólo eso: el texto del decreto dice expresamente que: “...dicha política (pagar la deuda con las reservas del BCRA, aclaramos) se ha revelado eficaz para disminuir los costos de endeudamiento público...”.

Dejada de lado ya la “autonomía del Banco Central” ¿se terminarán  las quejas por “la pesada herencia recibida”?

miércoles, 17 de febrero de 2016

PICADITA DE BUENAS NOTIS



* El Ministro del Interior Frigerio blanqueará ante las provincias que el gobierno de Macri no tiene la menor intención de cumplir con el reintegro del 15 % de la masa precoparticipable que se destina a la ANSES, que Cristina les había otorgado tras los fallos de la Corte, y macri borró de un plumazo por un DNU pendiente aun de análisis por el Congreso.

Ese era uno de los reclamos principales de los gobernadores, y uno de los principales argumentos de los “dialoguistas” del PJ para allanar acuerdos “de gobernabilidad” con la gestión de “Cambiemos”. Con un dato adicional: pese a que el artículo habla del “traspié” del decreto que aumentó más del doble la coparticipación a la ciudad de Buenos Aires, éste sigue sin modificarse en lo más mínimo, aun cuando el propio Frigerio se había comprometido a hacerlo con los gobernadores peronistas; porque además de beneficiar a la CABA, perjudica a las provincias en la distribución del Fondo Federal Solidario (fondo sojero) y en los recursos del FONAVI (Fondo Nacional de la Vivienda).

* En otro paso más hacia la desregulación del mercado financiero, el Banco Central piensa autorizar a los bancos a aumentar las comisiones que cobran a sus clientes por sus servicios, como paso previo a su liberalización total; habilitando así otro jugoso negocio para los bancos que se suma al de la eliminación del “piso” para las tasas de los plazos fijos, y el “techo” a las que cobran por los préstamos, como consecuencia de lo cual tiene cada vez más liquidez.

* Firme pero seguro, el dólar sigue subiendo, y las reservas siguen bajando: mientras elverde anda por los $ 15, las reservas cayeron 238 millones en un solo día, y si no se contabilizara el préstamo de los bancos extranjeros (el “Megacanje II”), estarían por debajo de los niveles con que las dejó Cristina en diciembre del año pasado. Sólo en lo que va de febrero cayeron en 637 millones de dólares.

Los exportadores siguen sin aparecer o lo hacen a cuenta gotas especulando con una mayor devaluación, maniobra favorecida por dos medidas del propio gobierno: la flexibilización del plazo para que liquiden las divisas, y la autorización para que en lugar de liquidarlas, las depositen a plazo fijo en los bancos; lo que implica que además se las pueden llevar cuando quieran; porque el gobierno ha eliminado el “encaje” y todo control de los movimientos de capitales.

* Para frenar la inflación (que la suba del dólar no hará sino potenciar) el Banco Central vuelve a subir las tasas; lo que supone encarecer aun más el crédito, con impacto en el nivel de actividad.

* El gobierno sigue intentando arreglar con los fondos buitres como la apuesta central para la reactivación económica, pero no sólo que no lo logra con todos ellos, sino que en caso de hacerlo (es decir si aceptaran su oferta) necesitaría emitir nueva deuda por 11.000 millones de dólares para pagarles.

O lo que es lo mismo, en un año en el que los vencimientos de la deuda representaban poco más de la mitad que los del 2015, la gestión de Macri sumaría deuda nueva por 16.000 millones de dólares: los 5000 del “Megacanje II” (que deben cancelarse antes de diciembre), y la deuda contraída para pagarles “cash” a los buitres un promedio de más del 70 % de lo que reclaman.

* Un informe de la UIA da cuenta de que la industria caería un 2,5 % en el primer semestre del año como consecuencia del ajuste, con especial relevancia del tarifazo en la electricidad (aun pendiente el del gas); lo que -según los propios informes de la UIA-será devastador para las industrias “electrointensivas”, en especial las Pymes.

Y aunque apuestan a una mejora en el segundo semestre por la recuperación del mercado interno (de Brasil solo se pueden esperar malas noticias), reclaman que las paritarias se pacten en base a la inflación futura y no la actual y la pasada (sobre todo tras la devaluación), o sea: con pérdida del poder adquisitivo del salario, y por ende merma del consumo y la demanda. No hace falta ser muy ducho en economía para advertir que el panorama augura dificultades para sostener el empleo.

* Y hablando de problemas de empleo: las petroleras no cumplen el acuerdo sellado con el gobierno y en Chubut siguen las suspensiones y los equipos paralizados; mientras lograron “frenar por el momento” 2200 despidos en las obras de Atucha II de trabajadores a los que se les adeudan sus salarios; pero temen por despidos masivos en la construcción por la paralización de la obra pública.

Este simple repaso de la agenda de los diarios de hoy (algunos, otros prefieren hablar de cualquier cosa menos de lo que realmente importa) deja claras un par de cosas, a saber:

1) Para donde rumbea el gobierno (hacia el iceberg del Titanic); 2) quienes gobiernan verdaderamente, o -si se quiere para quiénes se gobierna-; y 3) lo que en realidad están bancando Massa y el “peronismo disidente” cuando deciden “acompañar” en el Congreso los DNU de Macri

miércoles, 19 de noviembre de 2014

LOS ECONOCHANTAS (*)


Adelantándose para no quedar escrachados en la revisión anual de pronósticos fallidos que hace Alfredo Zaiat, los econochantas de la city empiezan a recoger el barrilete de sus pronósticos apocalípticos sobre el dólar y las reservas.

Al respecto, leemos en Ambito: "Significa que todos creemos que no va a haber devaluación. Concretamente, que en el corto plazo el Banco Central logró torcerle el brazo al mercado", se sinceró ayer un economista que, no hace mucho, pronosticaba para el último día de 2014 un tipo de cambio de dos dígitos. 

Lo mismo sucede en estos días en Nueva York, donde se negocian los contratos a futuro sin intervenciones del Banco Central: los inversores que apostaban por una paridad de $ 10,10 a fin de diciembre prevén ahora que la paridad cambiaria se ubicará en los $ 8,86.

Esperábamos que la caída de reservas fuera mayor; que iba a haber un acuerdo con los holdouts antes y que se iban a pagar los intereses de deuda que hoy no se están pagando. Tampoco estaba en los planes el swap con China y por esto dábamos a fin de año u$s 24.000 millones de reservas. Afortunadamente, el Gobierno logró un puente hasta fin de año. Pero habrá que preguntarse si es sostenible...", comentó a este diario el economista de Ferreres & Asociados, Fausto Spotorno." (las negritas son nuestras)

Nadie (empezando por estos chantas) puede saber lo que va a pasar en el futuro, ni con el dólar, ni con la economía ni con -casi- nada en general; eso es algo que cualquiera sabe.

Y sin embargo estos chantas presumen a diario de lo contrario, y los consultan y son fuente "autorizada" de opinión y asesoramiento; y no son pocos los que deciden en que invertir su plata en base a los "consejos" de estos muñecos.

Chantas de toda chantitud que -por ejemplo- dicen ahora que "no esperaban" el swap con China, cuando se anunció hace meses y lo que en realidad hicieron fue minimizarlo; cuando no sanatear sobre su funcionamiento, porque no entendían un pomo de lo que estaban hablando. 

Chantas que en realidad de economistas tienen poco, y de traficantes de humo con intereses y negocios bien concretos, bastante, como que a eso se dedican: a traficar profecías que esperan que sean autocumplidas (como la de una nueva devaluación); para llenarles los bolisllos a los grupos económicos que los esponsorizan, y de paso llenar también los propios. Tan simple y sencillo como eso.

El problema está con los que les prestan el oído a sus "opiniones", incluyendo no pocos dirigentes políticos, algunos con aspiraciones presidenciales. 

(*) La denominación "econochantas" le corresponde originariamente al compañero y amigo Musgrave.

viernes, 3 de enero de 2014

CORTAR LA SANGRÍA



Todos sabemos cómo ha influído en la caída de las reservas, el turismo al exterior. La suba del 20 al 35% del recargo al dólar turista, como anticipo de impuestos (Ganancias y Bienes Personales), ha reducido en más de un treinta por ciento la sangría que se venía produciendo en el último trimestre del año pasado por ese rubro, y se espera llegar a un cuarenta por ciento de reducción. Y ese escape de divisas no es menor. Lo mismo está sucediendo en Brasil, que debió implementar medidas similares. Así, a fin de 2013 subió la tributación por compras con tarjetas de crédito en el exterior del 0,38% al 6%, lo que no es poco (casi un 1.600%), Esto nos lleva a pensar la importancia en la custodia de las divisas, si tenemos que consideración que el año pasado terminamos con una reserva de U$S 30.500 millones. Y así como se está apuntando a que se incrementen las liquidaciones de cereales con la suba del tipo de cambio oficial, amén que los vencimientos de la deuda (generada por muchos de los que hoy critican al Gobierno) no son tan significativos como el año pasado, los mortales debemos concientizarnos que el turismo interno será la opción más ventajosa para el País. Como siempre, el compre argentino es comprar para todos, no sólo para nosotros mismos.

miércoles, 19 de junio de 2013

ENTRE ALTAMIRA Y PRAT GAY, POR AHÍ ANDUVIMOS


Resulta que ahora están todos preocupados por las reservas, hasta los mismos que -cuando comprábamos dólares y las engordábamos- decían que era al pedo, que al dólar había que dejarlo caer y todo eso.

Ni hablar que se preocuparon porque las usamos para pagar deuda, estrategia que lógicamente no puede ser eterna, pero lo que verdaderamente omiten decir es que hacer con la deuda: pagarla o no, y si la pagamos, como. 

Como en esta nota de Infobae donde se pone el acento en que desde el 2005 (cuando Néstor canceló la deuda con el FMI) se cancelaron vencimientos de deuda con reservas del BCRA por más de 40.000 millones de dólares.

40.000 millones de dólares (y acá está lo que no se dice) que, si no se usaban las reservas, habría que haber sacado de otro lado; a menos que uno proponga (como la izquierda, por ejemplo) que no hay que pagar la deuda externa.

Y si había que sacar de otro lado toda esa guita, obviamente había que dejar de ponerla en otras cosas, como se hizo siempre en el país: ajustando.

O volver a contraer deuda, para pagar la anterior: el camino sugerido por ejemplo entre otros por Prat Gay, que ahora nos venimos a enterar que es recontraprogresista.

40.000 millones de dólares en siete años serían más o menos (al tipo de cambio promedio de 4 pesos para el período 2005-2012)  unos 160.000 millones de pesos, una bocha de guita.

Pero si se los pone en perspectiva, apenas el 80 % de lo que va a gastar éste año la ANSES en jubilaciones y pensiones, antes de los dos aumentos semestrales: porque el kirchnerismo hizo las dos cosas, pagó la deuda, y llevó el gasto en seguridad social a más del 6 % del PBI; como también lo hizo con la educación. 

No faltará quien diga que hubiera sido más fácil repudiar lisa y llanamente la deuda, y listo.

Pero resulta que Rodríguez Saá lo hizo (en realidad, declaró el defáult), lo aplaudieron en el Congreso y sabemos como terminó, y Altamira o la izquierda (que viene planteando eso) de pedo pasó las PASO, gracias a la ayuda de Jorge Rial (que ahora nos enteramos sería kirchnerista), que pidió un milagro para él. 

Hace un tiempo decíamos acá, y sigue teniendo plena vigencia: "El modo de resolución del tema de la deuda externa ha sido sin dudas uno de los grandes logros macroeconómicos del kirchnerismo, que contribuyó a darle sustentabilidad al modelo económico implementado a partir del 25 de mayo del 2003; pero que menos réditos políticos le deja.

Cuando Néstor Kirchner llegó al poder, la democracia argentina llevaba ya casi 20 años de vigencia, y por ende habían pasado dos décadas y varios gobiernos no sólo sin resolver el problema de la deuda externa, sino agravándolo con los años, hasta que se convirtió en una hipoteca muy pesada sobre nuestro futuro.

De más está decir que si había un momento para discutir la legitimidad política de esa deuda, y en su caso repudiarla jurídicamente o desconocerla (por ejemplo por haber sido contraída en buena parte en períodos dictatoriales), era en aquéllos primeros años de democracia; y por las razones que fuera, no se optó por ese camino, y los gobiernos posteriores a Alfonsín no sólo se encontraron con el problema de la deuda, sino lo acrecentaron contrayendo más deuda.

Estas verdades sencillas es necesario reiterarlas todas las veces que se pueda, porque a casi 30 años de recuperada la democracia (y ahora a propósito del fallo del juez Griesa y los fondos buitres), todavía hay que escuchar a los que plantean el discurso (simpático, sin dudas) de que antes que pagar la deuda, hay que investigarla, y en su caso desconocer lo que sea fruto de ilícitos o negociados.

Desde otro lado, se cuestiona el defáult del 2001 (que tampoco lo declaró el kirchnerismo), la ruptura de los contratos y la seguridad jurídica y todo lo que sabemos: nos aislamos del mundo, tenemos que honrar nuestras deudas; y toda la sanata conocida.

El camino elegido por el kirchnerismo (como que tuvo la difícil responsabilidad de gobernar) fue otro, y bien conocido: reestructuró la deuda con una quita generosa (del 70 % del capital en algunos casos) y una reestructuración de los vencimientos que los van estirando hasta el 2038: una apuesta a conciliar el pago de la deuda con las posibilidades reales del país, y su capacidad de crecer y reconstruir el tejido social y productivo destruido por el neoliberalismo; que en buena medida fue el autor de esa deuda.

Los resultados están a la vista y son por todos conocidos, mas aun: fueron ratificados con contundencia por el pueblo argentino en las urnas en dos oportunidades; porque lo sepan o no quienes votaron al kirchnerismo, estaban apoyando ese modo de resolver el problema de la deuda."

martes, 15 de mayo de 2012

UNO QUE NO SE ENTERÓ


La imagen que ilustra el post corresponde a ésta nota de Fernando Laborda en La Nación de hoy, en la que -sin dejar de sonreir desde la foto- hace su módico aporte a la propagación del terrorismo económico en que están embarcados los medios hegemónicos, tratando de sembrar entre la población miedo, pánico y depresión; como diría el personaje de Capusotto.

Apelando al consabido argumento de "la opinión de expertos" (uno de ellos Rodolfo Rossi, ex presidente del BCRA entre 1989 y 1990, justo cuando se implementó el Plan Bonex, todo un ejemplo de como se respaldaba a la moneda y los depósitos bancarios), Laborda tira cifras del "valor real" del dólar, no conformes (ni él ni el diario) con difundir minuto a minuto la evolución de la cotización del dólar en el mercado negro, marginal o ilegal (porque eso es, aunque le digan "blue", "informal").

Y va restando reservas y sumando base monetaria, para subir de un dólar a $ 5,96, $ 6,33 o directamente, "no se sabe": habría que preguntarles a los arbolitos de la city porteña, dirá Laborda.

Pero el artículo (como que su propósito es simplemente generar terror por el futuro de la economía) parte de un error, cometido ex profeso por Laborda: desde que se modificó hace poco la Carta Orgánica del Banco Central, las reservas de éste ya no están afectadas al respaldo de la base monetaria, como en los tiempos de la Convertibilidad; por ende los cálculos de Laborda y de sus fuentes, son un puro ejercicio teórico.

En efecto, como se explicó acá, la Ley de Convertibilidad 23.928 establecía que “las reservas de libre disponibilidad del BANCO CENTRAL DE LA REPUBLICA ARGENTINA en oro y divisas extranjeras, serán equivalentes a por lo menos el CIENTO POR CIENTO (100 %) de la base monetaria”, base monetaria definida por el artículo 6 de la misma ley como “la circulación monetaria más los depósitos a la vista de las entidades financieras en el BANCO CENTRAL DE LA REPUBLICA ARGENTINA, en cuenta corriente o cuentas especiales”.

Aunque eso se modificara en el 2005 para cancelar la deuda con el FMI, fue recién este año cuando (a través de la Ley 26.739) se derogó ese artículo de la Ley de Convertibilidad, y se estableció en la Carta Orgánica del BCRA que le corresponde al Directorio "Determinar el nivel de reservas de oro, divisas y otros activos externos necesarios para la ejecución de la política cambiaria, tomando en consideración la evolución de las cuentas externas;".

Es decir que las reservas están destinadas en primer lugar a ejecutar la política cambiaria en el contexto de la política económica global, y por ende son otros factores los que se toman en cuenta (a partir de éste cambio de paradgima, ahora consagrado legalmente) para determinar su nivel óptimo; como la evolución de las cuentas externas: por ejemplo los 4000 millones de dólares de superávit comercial acumulados en el primer cuatrimestre del año, y la absorción de la oferta de dólares provenientes del comercio exterior por el BCRA para recomponer sus reservas y atender el pago de los servicios de la deuda.

Justamente hoy en Página 12 un grupo de académicos del exterior hacen llegar una enfática declaración de apoyo a ese cambio de paradigma; en la que dicen textualmente:

“En Argentina, en los años ’90, la política económica operó bajo la carga de una forma extrema de ese diseño limitado, un régimen de caja de conversión, con un tipo de cambio fijado al dólar y una base monetaria estrictamente vinculada con la evolución de las reservas internacionales. Entre 1997 y 2002, la debilidad inherente de esta política monetaria creó un desastre, colapso económico y alta inflación.

“En marzo pasado, el gobierno argentino propuso un nuevo mandato para el banco central que revocaría las reglas de la convertibilidad y ampliaría el mandato de la institución para perseguir objetivos múltiples que incluyen el crecimiento, una distribución del ingreso más equitativa, promoción del crédito sectorial y la estabilidad de precios. El Congreso aprobó la ley y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner promulgó el nuevo mandato.

“Nosotros, economistas que trabajamos en el Reino Unido, aplaudimos al gobierno argentino y al Congreso por este acercamiento inteligente y previsor a la política monetaria. El nuevo mandato permite que el gobierno actual, y los próximos gobiernos, elijan entre políticas económicas acertadas y equivocadas, mientras que la legislación anterior institucionalizaba las políticas erróneas."

Que alguno le pase el dato al amigo Laborda.

viernes, 25 de noviembre de 2011

HABRÁ QUE PROBAR CON OTRA COSA, MUCHACHOS


Que se yo, pongámosle, ahora que la cosa está complicada con Moyano, se afilian al sindicato de camioneros y empiezan a pedir participación en las ganancias.

Se les va a complicar con Magnetto en la paritaria de los diarios, pero bueno, es una alternativa.

¿Cómo dicen, que en los diarios no hay paritarias ni comisión interna, ni los dejan sindicalizarse ni hacer huelga?

Pucha, que macana; habrá que pensar en otra cosa entonces.

Cuando se nos ocurra algo, les avisamos.