Todo aquel que esté medianamente informado, sabrá que en la provincia de Santa Fe vienen muy complicadas las negociaciones en paritarias del gobierno de Pullaro con losgremios docentes y de otros sectores de trabajadores estatales, por la negativa de la nueva administración a cumplir los acuerdos firmados en el gobierno de Perotti para compensar a los salarios la pérdida sufrida por los índices inflacionarios.
El núcleo álgido de la discusión está en el reajuste que la provincia debe pagar a sus empleados por la inflación de diciembre pasado, que los trabajadores deberían haber cobrado con sus haberes de enero, que están percibiendo por estos días. Eso no sucedió, y el gobierno de Pullaro ofrece cancelar la deuda en dos cuotas por planillas complementarias, "cuando los recursos de la provincia lo permitan".
Es decir, desconoce acuerdos paritarios firmados y homologados -y como tales, de cumplimiento obligatorio-, y los quiere reemplazar por un "cuando podamos", mientras la inflación aumenta, y es imposible saber si dicen la verdad o mienten sobre los recursos de la provincia porque no actualizan la información disponible en el portal de la provincia (ver acá) más allá del mes de octubre del año pasado, último dato cargado por la gestión anterior.
Pero a diferencia de los empleados públicos y docentes provinciales, hay otros sectores a los que les fue mejor en las paritarias, tanto que obtuvieron ahora sus propias "cláusulas gatillo", y del nuevo gobierno santafesino. Como las empresas contratistas de obra pública, a juzgar por el Decreto 60 firmado el pasado 26 de enero por Pullaro y sus ministros Enrico y Olivares, cuyas imágenes ilustran el post:
Como pueden ver, lo que hace el decreto es atender a un pedido de la Cámara Argentina de la Construcción Delegaciones Santa Fe y Rosario, hecho en abril del año pasado a Perotti, para que se modificara el Decreto 3599/02 que reglamenta la Ley 12046 de redeterminación de los precios de los contratos de obra pública.
La modificación -que contó con dictamen del locuaz Fiscal de Estado- consistió entre otras cosas en disponer que "En caso que la redeterminación se produzca por el cumplimiento de los 90 (noventa) días previstos en el párrafo anterior, los nuevos valores redeterminados se aplican sobre el último mes del mencionado período.". (se refiere al período transcurrido desde una redeterminación de precios anterior)
En la misma línea, se dispone que "En cada redeterminación, y siempre que ésta corresponda, se aplica la fórmula que se detalla en el punto 6), con lo que se obtienen los nuevos Costos Netos redeterminados de los ítems o grupos de ítems de la obra. Estos son de aplicación sobre el faltante de obra a ejecutar, a partir del mismo mes en el que se produce la variación y hasta tanto se verifique alguna de las situaciones planteadas en el primer párrafo del presente punto.". (las negritas son nuestras en ambos casos)
Hasta acá, las redeterminaciones de precios (es decir, el reajuste del valor de los contratos de obra pública por los aumentos de costos) se producía en esos casos a partir del mes siguiente al del período considerado, con lo cual a partir de ahora la "cláusula gatillo" es casi en tiempo real, y sobre una base de cálculo mayor. Sin planillas complementarias ni pago en cuotas, "según las posibilidades financieras de la provincia": eso queda reservado para los sueldos de sus trabajadores, digamos.
Tuit relacionado:
Cuánto nos habrá costado esta tapa, @serdelfino? Porque que la pagamos con la nuestra no quedan dudas. https://t.co/j6OUvzALdO
— La Corriente K (@lacorrientek) February 1, 2024