LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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domingo, 29 de noviembre de 2020

¿PA' ETO' TUDIARON UTEDE'?

 


Que cosa con los "intelectuales" che. Que cosa con esa gente que se cree "intelectual", o a la que alguna vez, alguien, no se sabe quien, los diplomó de tales, les colgó el cartelito y van por la vida con él pontificando desde un púlpito imaginario sobre todo: gustos, estéticas, pasiones, preferencias políticas, costumbres sociales.

Es gente que -vaya uno a saber por qué- cree que su opinión es importante, pedida, deseada. Que estamos todos conteniendo la respiración hasta que ellos se pronuncien como la esfinge del mito, para poder seguir con nuestras vidas con una luz que nos guíe. Unos pelotudes importantes, digamos. Y ni siquiera eso.

Sebrelli, Sarlo, y tantos otros han medrado por años con esa cáscara de supuesta profundidad que es una pose, porque si se los rasca un poco, adentro no hay mucho, tirando a nada. Y se especializan en la disección de lo popular, un mundo, una dimensión, que les es claramente ajeno: podrían intentar con más éxito comprender como sería la vida en otros planetas, que captar en su esencia (que es simple, solo es cuestión de sacarse las anteojeras) el hecho popular masivo; sea en política, en fútbol o en el arte.

Porque como decía Jauretche -que los describió muy bien, incluso a algunos sin haberlos conocido- su problema es que se manejan con un esquema mental en el que han decretado a priori la denigración de todo lo que sea popular por esa sola condición, como propio de personas culturalmente inferiores, incapacitadas para el pensamiento complejo o para captar las múltiples aristas de la realidad; cosas solo asequibles a espíritus superiores como ellos.

Poco les importa si, puestos a opinar de cualquier tema, jamás aciertan una: dentro de la superestructura que los ha creado y a cuyos propósitos sirven, se les perdona todo, porque se los necesita. Son los profetas del desánimo, los heraldos del pesimismo, los voceros del fracaso nacional perpetuo e ilevantable.

Esa es la misión que les toca cumplir, y a ella se dedican con mayor pasión que talento, desde siempre. 

Se sienten condenados al exilio en un país "real" al que odian, añorando otro, ideal, de hace un tiempo, indefinido, que se fue y no vuelve más. Y se enorgullecen de no dejarse zambullir nunca en lo popular: que otros lloren por Evita o Maradona, ellos están para explicarnos que están mal llorados porque son ídolos de barro, con muchos planos oscuros y contradicciones. 

Precisamente así como Eva solía decir que ella nunca se dejó sacar el barro que arrastró de la calle, ellos parecen estar atentos a que esa barro ni siquiera los roce nunca, para no contaminarse. Salgan al sol, salames, a ver si se les orea un poco el cerebro. Y por qué no los calzones.

domingo, 30 de diciembre de 2018

AHORA SE ENTIENDE TODO


Tal parece que se empieza a develar el misterio de que mierda tiene Macri en la cabeza, o al menos podemos saber cuáles son sus "intelectuales de cabecera", según nos cuenta acá la tribuna de doctrina : parece que Marquitos Peña (de cuya existencia y tareas tampoco hubo demasiadas novedades los últimos meses) lo mantiene en diálogo permanente con intelectuales del país, y del extranjero. 

Entre ellos, Eduardo Levy Yeyati, economista, fugaz funcionario macrista en el BICE y responsable de una de las consultoras que -para variar- le pifiaron fiero a todos los pronósticos sobre la inflación, el dólar y la evolución de la economía. ¿Será el que le daba letra para que Macri dijera que el rumbo era el correcto, aunque la realidad lo desmintiera a los gritos.

También habla, por supuesto, con Iván Petrella (prohibido hacer rimas con el apellido) del thin tnak macrista "Fundación Pensar": sí, el macrismo tiene una fundación con ese nombre, no es joda. Un día de estos arman una "Fundación Trabajar" y nos caemos de culo. Cuenta la nota que Petrella arrimó extranjeros a las tertulias con el presidente, porque al parecer no bastaba con los nabos de cabotaje.

Los intelectuales kirchneristas y entre ellos los de Carta Abierta -dicen- fueron invitados, pero prefirieron no asistir. Una pena: una charla entre Macri y Horacio González hubiera sido de antología, se sacarían chispas por la verba florida de ambos; aunque no falta quien sostenga que a los dos les hubiera hecho falta un intérprete para poder entenderse.

Cuenta el artículo que los encuentros del presidente con los intelectuales duran entre 40 minutos y una hora, y la razón es muy clara: es más o menos lo que dura el primer o segundo tiempo de un partido de fútbol (un poco más si hay alargue o penales), y más tiempo Macri no aguanta, sin empezar a bostezar o dormirse. También hay quienes sostienen que la duración viene impuesta por la apretada agenda presidencial: se complica encontrar huecos entre rascada y rascada de huevo, o escapada y escapada de vacaciones.

Al parecer, uno de los temas más frecuentes que aborda el presidente en estas charlas son las formas de salir de los esquemas de polarización ideológica (vulgarmente conocidos como "grieta"), hasta que llega Durán Barba, preguntan en que andan y saca cagando al intelectual de turno; al grito de "dejáte de pelotudear, Mauricio, volvamos a lo de siempre, que nos da buenos resultados".

Uno de los consultados es el psicólogo cognitivo Seven Pinker, conocido como el "gurú de la felicidad", porque su teoría se basa en la premisa de que las personas pesimistas lo son porque no ven la realidad correctamente: un pensador más a la medida de un gobierno que no puede mostrar una sola estadística favorable o logro importante en tres años, no se puede conseguir. ¿Estará asesorando también a Todesca en el INDEC?

También Macri alterna con el israelí Noha Harari, para el cual el problema con los líderes populistas es que "....nunca reconocen sus errores, por lo que son incapaces de rectificar posiciones, y siempre plantean que la culpa debe ser de otro...", y que "...en la genética del populismo está la incapacidad para cambiar de rumbo...": si bien acota el periodista de La Nación que allí Macri recordó que su gobierno admitió errores (como los recortes a las pensiones y la forma en que se implementaron los tarifazos) y cambió (?), es muy posible que por fallas en la traducción, creyera que eso exactamente eso es lo que debe hacer su gobierno; a juzgar por los resultados.

Entre los 25 "consejeros permanentes" del presidente están Marcos Aguinis y Juan José Campanella (¿un toque de gorilismo para compensar algún riesgo de peronización presidencial, o una apelación a la manada para no sentirse tan solo?), lo cual explicaría la profundidad del pensamiento presidencial: de un dedal, para ser más precisos.

Pero ojo, guarda, también habla con gente crítica de su gestión, como Tomás Abraham y Martín Caparrós: así como en éste último caso podemos colegir que el tema de conversación fue Caparrós, Boca y el fútbol (en ese orden), al parecer Abraham sería el que lo asesora en materia futbolística, y el verdadero mentor de aquella expresión presidencial según la cual Gallardo es "un culón": 

Finalmente nos cuenta la nota que Macri habló con los expertos en inteligencia artificial, para asesorarse sobre cuáles serán los trabajos del futuro en los que las máquinas reemplazarán al hombre: ¿se prepara para justificar más despidos, o para conseguir un robot que le rasque los huevos y lo apantalle al borde de la pileta? 

domingo, 29 de julio de 2018

EXPERTOS EN DISTRAER


Conforme el régimen macrista se deteriora, se multiplican los más o menos famosos “arrepentidos” de haber votado por “Cambiemos”, o de haber creído que gobernando podrían ser distintos de lo que realmente terminaron siendo: desde figuras de la farándula hasta “líderes sociales” (?) como la hermana Marta Pelloni, pasando por “intelectuales” de toda laya, hacen fila para contarnos que están decepcionados, porque las cosas no son como creyeron.

Precisamente en estos últimos especimenes (los “intelectuales”) queremos detenernos, a partir de las últimas declaraciones de personajes como Beatriz Sarlo o Tomás Abraham, que curiosamente también “decepcionan” al gobierno, como lo muestra el inefable ministro Avelluto en la imagen de apertura. Que cosa esta la de las esperanzas recíprocas frustradas entre cierta gente, che.

El fenómeno no es nuevo, y por el contrario como decía Perón, es más viejo que mear en los portones. Tan viejo que ya lo describía don Arturo Jauretche en “Los profetas del odio” hace más de 60 años: esto del “intelectual” prestigiado por la superestructura cultural hegemónica imperante en el país que sirve tanto para un barrido como para un fregado, y en cuyos méritos personales o trayectoria nadie repara en serio, porque la utilidad del “intelectual” es dar su opinión sobre cualquier cosa (incluso algo sobre lo cual no tenga la más remota idea, poco importa), en el momento preciso.

Y más aun: en el sentido preciso que la maquinaria de construir prestigios necesita, porque el intelectual sirve, si arrima agua para el molino de ellos. En cuanto se les rebela y empieza a pensar por él mismo, con riesgo de dispararse para otro lado, le apagan los focos y listo, fue.

Abraham y Sarlo son dos bochines (en términos jauretcheanos) bien representativos de como funciona el dispositivo: aureolados con cierto aroma de “izquierda progre”, lo que digan puede seducir a cierto público de clase media paparulo, y con aprensión a las formas concretas con las que se presentan en nuestro devenir histórico los procesos políticos populares.

Desde el 45’ para acá, gorilas liberales de izquierda más o menos perfumada, para ser más precisos: su infalible método “intelectual” de análisis los llevará a estar siempre en la vereda de enfrente del peronismo, sin errarle nunca. Repase cada uno mentalmente la descripción, y verá que puede sumar muchos más figurones pasados y actuales que perfectamente cabrían en la misma, porque la cantera es inagotable.

Claro que cuando lee a Abraham o Sarlo manifestando sus perplejidades porque el macrismo es como es y no como ellos pensaron que era, cabe preguntarse que clase de intelectual es aquel que, autotitulándose “analista político” o dejando que le pongan el rótulo sin atajarse, es completamente incapaz de ver lo obvio, lo que puede detectar el hombre común de la calle; con solo apagar la radio o la tele un rato y ponerse a pensar.

¿O acaso es preciso el auxilio de un “intelectual” de éstos para darse cuenta de que Macri es un garca, siempre lo fue, está apoyado y sostenido por garcas, formó con garcas su gobierno que será, forzosamente y por imperio de los intereses que defiende y representa, garca antes que nada y por encima de todo?

Una pifia de tal magnitud debería descalificar a cualquier presunto “intelectual” para seguir opinando en lo sucesivo, o para que su opinión fuera tenida en cuenta, pero ya sabemos que no será así: el sistema funciona de un modo tal que el personaje que funge de “intelectual” sea reutilizable, cuando se lo vuelva a necesitar.

De allí que las “decepciones” o “arrepentimientos” son doblemente funcionales: le sirven al “intelectual” para marcar distancias a tiempo antes de que todo estalle por los aires, y evitar de ese modo ser sindicado como cómplice de los desastres que apoyó, o contribuyó a instalar. Como el gobierno de Macri, ponéle.

Y salvar al intelectual del incendio le sirve al sistema, porque así conserva un recurso para sacar a la cancha en el momento oportuno, para cumplir la misma función de siempre: distraer, engañar, conducir a vías muertas de paja progresista, o liso y llano colaboracionismo con experimentos políticos de derecha pura y dura, como el actual.

Lo importante es que no aporten para el lado de las mayorías populares, ni permitan que estas se construyan con los límites más amplios posibles, porque eso las torna peligrosas. Cumplido ese rol, les perdonan hasta ciertas veleidades izquierdosas que no molestan, y por eso los amplifican; de paso validan al propio sistema de fabricar prestigios, dándole una pátina de pluralista.

Es un rol bastante parecido al de los economistas talibanes del neoliberalismo como Espert, Broda o Milei, que aparecen criticando al gobierno por derecha y sirven para dos fines: permitirle al gobierno disfrazarse de progre mostrando espantajos supuestamente peores que ellos, y evitar que se discuta el modelo económico, que es lo que no sirve. De ese modo, siempre podrán echarle la culpa a los malos ejecutantes circunstanciales.

Por eso a los nabos estos, a los Sarlo y Abraham de la vida, no hay que darles pelota nunca, ni siquiera cuando dicen algo parecido a lo que pensamos nosotros: de lo contrario se los alimenta para que sobrevivan hasta la próxima pifia. Como diría Miss Bolivia, a la gilada ni cabida.

sábado, 19 de noviembre de 2016

"CON LO QUE ESTÁ PASANDO AHORA HAGÁMONOS BIEN LOS BOLUDOS", SERÍA


"...nunca más permitamos que nos quiten las estadísticas.

Lo de la poda en el presupuesto de ciencia y tecnología, se puede conversar"

Más información, acá.

miércoles, 23 de marzo de 2016

NI LA SÚPLICA DE LAS ALMAS DE CRISTAL CONMUEVE A LA MÁQUINA DE DESPEDIR


Pobres mi vida ellos, los lectores sensibles de la Biblioteca Nacional, que hace apenas 5 días publicaron un "manifiesto" pidiéndole al gobierno que no hiciera un plan de ajuste con despidos en el organismo.

Beatriz Sarlo, Rogelio García Lupo, Maristella Svampa, Noé Jitrik, Pablo Alabarces y Roberto Gargarella (entre otros) creyeron que el desguace del Estado que ejecuta el gobierno de Macri se detendría a las puertas de los "templos de la cultura" (sobre todo si no llevan de nombre Néstor Kirchner), o que en todo caso su condición de "intelectuales" -y para más antikichneristas-, les daba chapa para lograr clemencia, y que allí no se produjeran despidos.

Bueno no, gente: el macrismo es la derecha, y la derecha es así. No da razones y le da para adelante cuando se ha impuesto un objetivo, en éste caso al mejor estilo Martínez de Hoz -justo en vísperas del golpe- "achicar el Estado para agrandar la nación".

Y si ustedes creyeron que era otra cosa, o que no era de derecha, o que ésta "nueva derecha" es distinta de la de siempre, revisen los libros. O lárguenlos, para volver a la realidad.

La guadaña no hace distingos entre trabajadores de Atucha, ingenieros del INVAP o bibliotecarios: basta con haber sido nombrado en los tiempos del kirchnerismo, para estar bajo sospecha, o peor aun: en la mira.

¿O acaso ustedes también se tomaron en serio de lo de la "revolución de la alegría" que venía a "unir a los argentinos"? 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

GARGARELLA, DE LOS QUOM AL CÓNCLAVE DERECHOSO ORGANIZADO POR EL MACRISMO


Después de ser sodomizado por Mocca en el debate en " 6 7 8", dejando en claro que todo pasa por los qom de Formosa y que el kirchnerismo que a él le gustaba duró un minuto, Gargarella (uno de los miembros más connotados de La Runciman) se dio una vueltita por el cónclave anti-reforma constitucional convocado por el PRO y las ONG's satélites como Poder ciudadano.

Y ahí disertó rodeado de una selecta concurrencia, como podemos ver:


Seguramente concluida la juntada salieron todos en un micro para Formosa a hacerles el aguante a los pueblos originarios, con el "Momo" Venegas como guía del safari; lástima que no se pusieron de acuerdo para ir juntos con Lanata.

Y estos son los intelectuales que lo quieren correr por izquierda al kirchnerismo.

jueves, 12 de abril de 2012

CICLO DE CONFERENCIAS DE LA RUNCIMAN

No, el del puntero de "Duro de Domar" no, sino el historiador amigo de éste blog; marcado con un círculo en la foto posando junto a los demás miembros de "La Runciman".
Es importante celebrar y conmemorar hechos que lograron un avance en términos de ciudadanía. En rigor de verdad,  debemos decir que esta norma solo constituye un avance   y una  proclamación formal  así como una  adhesión a los principios de la democracia representativa.
Bien sabemos que una democracia representativa  y real se da cuando supone que los detentadores del poder estatal surgen de la realización de elecciones que expresen la voluntad libre de todos los ciudadanos, lo cual implica a su vez el respeto por ciertas reglas electorales: sufragio universal sin restricciones de derecho y de hecho.
Además del cumplimiento de las  reglas electorales, la democracia representativa requiere una pluralidad de protagonistas que rivalicen en la disputa por los cargos del poder estatal. A nuestro humilde entender creemos que lejos estuvieron estas condiciones garantizadas en esa primer experiencia de democracia en la Argentina.
EL tema es que,  para los académicos con esto parece que alcanza y sobra. Para ellos la democracia es la posibilidad de elegir y  ser elegidos, y el resto no cuenta.  En la invitación a la conferencia se proponen el objetivo de descifrar sus significados más profundos ¿A qué se referirán?
Todo lo que signifique un cambio estructural, representación real de los sectores populares en diversos espacios de poder, nuevos derechos y su ejercicio real pasa a ser secundario en el mejor de los casos para estos hombres de la intelligentzia, y si no populista, como en diversas ocasiones ha sostenido el expositor  e intelectual  invitado y  nos tiene acostumbrados.
Este es quizás un dato ilustrativo que marca por donde caminan los historiadores santafesinos, no todos, pero al menos los que ocupan espacios institucionales en la Universidad y en el actual gobierno provincial.   
Comité de bienvenida
El evento es  organizado por una familia socialista: prof.  Darío Macor,  asesor del  ex ministro Bonfatti  en el área de Regionalización, docente titular de  las cátedras de Historia Argentina I y II  y esposo de Susana Piazzeci,  Directora del Programa Historia y Memoria de la UNL, docente con dedicación exclusiva en la FCJS y adjunta en las cátedras mencionadas para el plan de las carreras de  Profesorado de Historia, Lic en Sociología y Lic en Ciencia Política, FHUC,UNL.
Muchos se preguntan como hace para cubrir todas las horas cátedras que tiene asignadas si el día tiene solo 24 horas.. suponemos que también tiene una vida donde al menos duerme: pero esto será otro capítulo que estamos preparando.
Estos docentes junto a sus equipos de cátedra (amigos y correligionarios)  hegemonizan las cátedras de Historia Argentina en la UNL. Esto trae como consecuencia la imposición de una visión de la historia que precisamente no se vincula al pensamiento nacional. Si se hace un repaso de  la nómina de autores que conforman el listado de bibliografía obligatoria de los programas de cualquiera de las cátedras de estos docentes se observará que,  Romero, Sarlo, Halperín Dongui, Torres, Cavarozzi,  entre otros, son autores omnipresentes.
En un café científico, el  docente de la UNL afirma : “… la llegada de la década de 1960 marcó el inicio de una gran renovación historiográfica de la mano de Romero y Halperín Donghi y su historia social… “…Comienza a discutirse por primera vez si los eventos de mayo tienen o no las características para ser una revolución. La revolución para el marxismo implica un quiebre en el orden social…” Todo esto en clara alusión a que “…El peronismo es otro punto de la historia que  da cuenta de cómo en ese período, San Martín fue enaltecido como “padre de la patria” y se privilegió el festejo de la independencia de 1816 por sobre la Revolución de Mayo. “Comienza a suavizarse el pasado porque el peronismo tiene un serio problema para pensar que el punto de partida de la nacionalidad está en un proceso revolucionario. En 1910 San Martín estaba prácticamente en igualdad con los otros próceres pero al cumplirse 100 años de su muerte saca enormes ventajas y, a partir de ahí, es inalcanzable”, señaló el investigador.
Huelgan las palabras. Y si a un ingenuo estudiante se le ocurre preguntar sobre la posibilidad de incorporar lecturas vinculadas al revisionismo histórico la respuesta es ”…La historiografía argentina no contempla autores que escriben sin solvencia teórica. Es una buena literatura como pasatiempo….“

Dicho esto, todo queda en familia.
La charla del profesor Romero se titulará "Democracia y nacionalismo", tópicos que el historiador viene transitando en sus últimas columnas en Clarín y  La Nación para apyar el reclamo de los kelpers por su autodeterminación, en contra de la postura histórica asumida por nuestro país al reclamar soberanía sobre Malvinas.

Por lo que ni su postura es casual o inocente (todo parece indicar que aprovechará la tribuna que le brindan para llevar agua para ese molino), ni tampo las autoridades universitarias que lo convocan se pueden llamar a engaño al respecto: Romero va a terminar hablando de cualquier cosa, menos de la ley Sáenz Peña.

¿Qué vendrá después en el ciclo, otras conferencias de miembros de La Runciman como Beatriz Sarlo, Lanata, Sebrelli, Fernando Iglesias o el delegado local, Alaniz, con el auspicio institucional de la UNL?