LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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miércoles, 17 de diciembre de 2025

¿SERÁ EL MISMO HOSPITAL?

 

La historia del nuevo hospital regional de Rosario es larga: era uno de los famosos "8 hospitales en toda la provincia" de la propaganda del socialismo, y la obra fue originariamente adjudicada por Binner en el 2011: en ésta entrada pueden ver más detalles al respecto; pero lo cierto es que 14 años después, no está terminado aun.

Tanto que Pullaro por el Decreto 3116 cuya imagen abre el post adjudicó la etapa final a una UTE integrada por tres conocidas de la obra pública provincial, tantos en los gobiernos del Frente Progresista como en el actual: DINALE, EDECA y PECAM. Por cierto: esta etapa final tiene un plazo de ejecución de tres años, lo que supone que el hospital no estaría terminado antes de finales del 2028, 17 años después de habérselo empezado.

Como da cuenta el decreto, el presupuesto oficial para esa etapa final al mes de marzo de éste año era de $ 70.614.801.339,63; y la obra termina siendo adjudicada en diciembre a una oferta que cotizó en agosto (o sea, cinco meses después de confeccionado el presupuesto) $ 47.857.000.000; es decir un 32,23 % menos. O sea que en una obra que ya lleva 14 años de empezada sin concluirse, se tomaron cuatro meses para decidir la adjudicación, con esa diferencia entre presupuesto oficial y oferta más conveniente; como si algo no cerrara. 

Diferencia que además existe pese a que según surge de los propios datos oficiales del gobierno de la provincia a través del IPEC (Instituto Provincial de Estadística y Censos), el costo de la construcción en el Aglomerado Gran Rosario lleva acumulada a octubre (último dato disponible) un alza anual acumulada del 16,6 %, e interanual del 22,4 %: ver los datos acá

Todas las demás ofertas estuvieron por debajo del presupuesto oficial, en rangos que van desde el 10,12 % hasta el 19,36 %; con diferencias entre la ganadora y la más cara del 24,60 %, lo que ya de por sí es mucho.

A diferencia de los casos en que la oferta ganadora es más cara que el presupuesto oficial, en éste caso no se actualizó éste último, aunque imaginamos que de solo aplicarle el índice de precios de la construcción a que antes hicimos referencia, la diferencia sería aun mayor.

Tanta que uno se pregunta si el presupuesto oficial fue confeccionado por alguien que no entiende del tema, o las empresas que ofertaron (y en especial las que forman la UTE ganadora) están pensando en construir un hospital igual al que licitó la provincia. 

sábado, 4 de abril de 2020

LA MALA SUERTE DEL SOCIALISMO


Primero le quisieron renovar la concesión de la operación del puerto de Rosario (que se vencía recién en el 2032) hasta el 2057 a TPR, una sociedad propiedad del grupo Vicentín, justo la misma semana que explotó el escándalo por el préstamo de 18700 millones de pesos en condiciones irregulares que le dio el Banco Nación.

Después reclamaban que la provincia "haga algo" para rescatar al gigante cerealero de sus propias estafas; cuando apareció la pandemia y Nardelli (uno de los dueños de Vicentín y  el CEO de TPR con el que pactaron la prórrogta) fue en cana por violar la cuarentena, dos veces: en su yate en Rosario, y por andar corriendo picadas con el auto en Avenida del Libertador en Buenos Aires.

Esta misma semana PECAM, la empresa más favorecida por la obra pública provincial en sus 12 años de gobierno, despidió un montón de empleados en el medio de la pandemia.

Sobre los contratos de PECAM con la provincia entre 2007 y 2019 (algunos) ver acá

Y ahora, que lo metieron preso en su casa por violar quince (15) veces la cuarentena al empresario gastronómico rosarino Dutra y nos enteramos que fueron policías (aparentemente sin orden de nadie) a "buscarlo" a su departamento en las torres Maui y el tipo no estaba, nos acordamos que es el dueño de Cátering Gourmet.

La empresa que tiene otorgado desde el año 2013 el contrato para proveer la comida a los hospitales provinciales de Rosario y su zona de influencia, por los gobiernos de Bonfatti primero, y Lifschitz después; con periódicos "reajustes de precios" y cucarachas incluidas en el menú.

Sobre los contratos de la comida de los hospitales, ver acá.

Hay gente que tiene mala suerte, evidentemente.

Eso, o ahora se entiende por que se opusieron a la ley de necesidad pública sobre todo por dos cuestiones: a) no quieren que el gobierno de la provincia renegocie o rescinda contratos y sí que les pague todas las deudas que dejaron ellos con proveedores y contratistas al contado rabioso, y b) se opusieron terminantemente a ampliarle las facultades a Saín para poner en disponibilidad o pasar a retiro obligatorio a los policías cuando andaban en algo raro.

Es como que si uno sabe ver, todo tiene un sentido ¿no?

Actualización: Pecam y Obring, las dos empresas rosarinas que en conjunto echaron esta semana a más de 300 trabajadores, fueron parte de ARSSA, la sociedad que explotó la autopista Santa Fe-Rosario de acuerdo a la concesión que le otorgó Binner por Decreto 2236 en el año 2010. 

El mismo consorcio que se fue sin cumplir el plan de obras a que se comprometió a cambio de cobrar el peaje, y al cual Lifschitz por Decreto 5194/16 le perdonó todos los incumplimientos contractuales, al rescindir la concesión "de muto acuerdo y sin penalidades para las partes", salvándolo de pagar millones de pesos en multas; negocio ruinoso para l provincia que ahora Perotti mandó a investigar, en el decreto por el cual dispuso que Vialidad Provincial volviera a tomar control de la autopista.

domingo, 6 de octubre de 2019

DIÁLISIS RETROACTIVA

Hace un par de meses atrás les contábamos en esta entrada lo que estaba pasando en el Ministerio de Salud de la provincia con los gastos derivados de los tratamientos de diálisis y hemodiálisis que se derivan a efectores de salud privados.

Decíamos entonces: "Un ejemplo típico de lo expuesto es el caso de los tratamientos de diálisis, que se canalizan a través de la asociación de prestadores del rubro, mecanismo al cual se sumó luego el Ministerio de Salud de la provincia, para los pacientes que se atienden en los hospitales públicos; como lo muestra el decreto que encabeza el post. Un decreto que aprueba un convenio con la asociación que nuclea a los prestadores de servicios de diálisis, modificando otro del 2016 por el cual el IAPOS les pagaba a ellos los servicios de los pacientes derivados desde los hospitales provinciales para ese tipo de tratamientos, y luego el Ministerio de Salud les reintegraba los importes: evidentemente la situación financiera de la obra social (que tuvo que ser asistida por el Tesoro con adelantos de la contribución patronal del Estado empleador) ya no permitía sostener ese mecanismo."

"Lo que no cambia, sin embargo, es el hecho de que la provincia sigue sin hacer valer la enorme “cartera” de pacientes que deriva a efectores privados de salud, sea a través del IAPOS o desde los hospitales provinciales del Ministerio de Salud, parta obtener mejores condiciones financieras a cambio de las prestaciones: por el contrario, ahora el Ministerio está adoptando para los hospitales el nomenclador de tarifas que ya viene aplicando la obra social, que no son otras que las impuestas por los prestadores.".

"Y en el caso particular del Ministerio de Salud, hay que añadir otra cuestión: no se entiende por que razón una gestión que ha invertido en infraestructura para construir nuevos hospitales en distintos puntos de la provincia, no los haya invertido en generar en ellos o en otros efectores de salud sus propios servicios de diálisis, sin necesidad de tener que derivar a los pacientes a efectores privados.".

"No se trata de una inversión menor: como lo muestra el decreto, se gastan casi 98 millones de pesos en este rubro, solo para los meses de octubre y noviembre de éste año; lo que supone unos 600 millones de pesos al año en un servicio que la provincia podría brindar a través de los efectores públicos de salud.".

Pues bien, tal parece que nos quedamos cortos: el convenio del que hablamos generó su aplicación retroactiva, y el pago de diferencias a los prestadores privados, que demandaron un refuerzo de partidas de casi 116 millones de pesos para el Ministerio de Salud, exclusivamente destinados a ese fin (ver decreto de apertura). Para contrastar, recordemos que hace poco el mismo ministerio transfirió a todos los hospitales y SAMCO de su dependencia a lo largo y a lo ancho de la provincia, apenas 75 millones de pesos como refuerzo de sus partidas de gastos de funcionamiento.

lunes, 5 de agosto de 2019

EL CÁTERING SOCIALISTA, POR LAS NUBES


Varias veces te contamos acá sobre los contratos del Ministerio de Salud de la provincia con las empresas que proveen la comida para los enfermos internados en los hospitales de Santa Fe y Rosario: siguiendo este enlace accedés a la etiqueta con todos los post sobre el tema.

Las empresas son dos, y siempras las mismas desde mayo del 2013: Aliar S.R.L. en Santa Fe, y Catering Gourmet S.R.L. en Rosario. 

Veíamos acá como en enero de este año obtuvieron un aumento del 24 % sobre los precios de las raciones que les venían pagando en el 2018; y como pueden ver en el decreto de apertura, ahora les acaban de adjudicar de nuevo la licitación (en la que fueron, otra vez, únicas oferentes) con un aumento de más del 37 % sobre el valor de las raciones pactado en enero, lo que supone una inflación en este rubro de más del 74 % anual.

Si se lo mide estrictamente con los precios originales del contrato anterior (sin el "retoque" de enero de este año) el aumento es casi del 70 %, en un año.

¿No resulta extraño que con esos costos no se presenten otras ofertas en las licitaciones del rubro, desde el año 2013, pese a los costos que cotizan estas dos empresas, y a las reiteradas denuncias que han recibido por la mala calidad de las comidas, en la que hasta se encontraron insectos, como lo denunció uno de los sindicatos que nuclean a los médicos que trabajan en los hospitales provinciales?

¿Acaso las potenciales competidoras en este rubro saben cosas sobre las licitaciones y estas dos SRL que siempre ganan y sus vínculos con el socialismo, que nosotros no?

sábado, 16 de marzo de 2019

GENTE SIN CORAZÓN


Que un gobierno como el de Macri, que eliminó el Ministerio de Salud, haya cortado el envío de las partidas que llegaban a la provincia para realizar las cirugías para resolver cardiopatías infantines congénitas que se hacen en el Hospital de Niños "Orlando Alassia" de Santa Fe, no debería sorprender a nadie.

Lo hizo a través de una resolución de noviembre del año pasado, que dispuso la "recategorización" de los efectores públicos de salud de todo el país que atienden este tipo de prácticas, como resultado de la cual el Alassia fue dado de baja de la nómina, junto con el hospital San Roque de Paraná.

La cobertura con fondos nacionales de las cardiopatías congénitas infantiles viene desde 2010, durante el gobierno de Cristina; en el marco de la ampliación del programa Maternidad e Infancia, luego redefinido como SUMAR, al que se integraron las provincias argentinas, entre ellas Santa Fe.

Desde 2011 se hicieron en el Hospital de Niños de Santa Fe más de 200 cirugías de este tipo, y 14 en solo los dos primeros meses de éste año, quedando otro 45 pacientes en listas de espera para que les realicen la operación; cada una de las cuales tiene un costo promedio de 100.000 pesos, de los que el 80 % financiaba la nación a través del programa señalado, corriendo el resto por cuenta del Estado provincial a través del Seguro Provincial de Salud de la Ley 12.282 sancionada en 2004, durante el gobierno de Jorge Obeid.

Lo que sí sorprende a muchos es que, conocida la medida del gobierno nacional, no haya habido aun una respuesta contundente del gobierno de la provincia, ni de las autoridades del Ministerio de Salud provincial, ni del propio gobernador Lifschitz. Eso, pese a que la resolución es de noviembre del año pasado, y a que las autoridades provinciales fueron notificadas de ella hace dos meses.

Y para nosotros, la explicación del silencio (que contrasta por ejemplo con las justificadas quejas por el faltante de vacunas contra la meningitis y otras enfermedades comprendidas en el calendario obligatorio de vacunación), tiene que ver con las consecuencias de la medida: los pacientes que ya no puedan operarse en el Alassia serán derivados al hospital Vilela de Rosario; el único en la provincia y en la región que quedó habilitado para realizar las intervenciones, con financiación de la nación.

El Vilela es uno de los hospitales municipales de Rosario que desde el año 2009 viene siendo íntegramente financiado por el Estado provincial, de acuerdo con un decreto de Binner que homologó un convenio con la Municipalidad, nunca ratificado por la Legislatura.

Eso significa que la provincia financia la totalidad de sus gastos, incluyendo los que le cause tener que hacer las cirugías por cardiopatías infantiles congénitas, tanto las que ya venía haciendo, como las que deba hacer en reemplazo del Alassia. Y aparte de eso, podrá cobrarle a la nación a través del Programa SUMAR, el 80 % de su costo: un negocio redondo.

Pero por chiquitajes: si hablamos para este año de 59 cirugías (entre las hechas y las programadas en lista de espera) a 100.000 pesos cada una, son 5,9 millones de pesos: nada para un presupuesto provincial de salud de 23.307 millones de pesos (en cifras redondas), y para un presupuesto del Hospital de Niños "Orlando Alassia" de casi 984 millones de pesos. O para los 2584 millones de pesos que invertiremos este año todos los santafesinos para sostener los hospitales municipales de Rosario.

Solo del "Fondo Especial de Asistencia  a la Salud Pública" creado en 1990 por la Ley 10.520 con una parte del producido de los juegos de la Lotería de Santa Fe, el Alassia recibirá este año 8 millones de pesos: más que suficientes para absorber el costo de éste tipo de cirugías.

Si la decisión del gobierno nacional de recortar y ajustar en este tipo de cuestiones es repudiable, no lo es menos la del gobierno de Santa Fe de andar pichuleando en la chiquita de obtener una ventajita para los hospitales rosarinos; obligando a las familias del centro y norte de la provincia a trasladarse hasta Rosario (con los gastos consiguientes), para poder operar a su hijos de enfermedades tan delicadas. 

viernes, 8 de febrero de 2019

INAUGURARON EL NUEVO HOSPITAL ITURRASPE, Y NADIE SE ENTERÓ


Lifschitz, siguiendo el ejemplo de Corral, que inaugura obras sin hacer tanta bambolla, se dijo a sí mismo: "A mí a humilde no me va a ganar".

Y el 2 de diciembre del año pasado, en medio del más absoluto silencio, inauguró el nuevo hospital Iturraspe que empezaron a construir allá por el 2009, en el gobierno de Binner.

O sea que hace dos meses los santafesinos pueden disfrutar ya de esa magnífica obra, aunque quizás muchos de ellos no lo sepan, y se estén enterando leyendo esto. 

Eso sí: antes de inaugurarlo (o en realidad después, a juzgar por las fechas del decreto) hubo que hacerle unos "arreglitos" por cuestiones que no estaban previstas, como por ejemplo que un hospital llevara equipamiento médico, cosas así. Y los arreglitos costaron una bicoca: 45 y pico millones de pesos.

Eso sí: los que hicieron el diseño y los "arreglos" posteriores fueron los de la UEPA, la repartición que diseñó el CEMAFE; y las empresas constructoras son las mismas, en los dos casos.

lunes, 21 de mayo de 2018

VERANO EN SANTA FE BAJO EL MACRISMO



La imagen de apertura corresponde a un cuadro sacado del portal oficial del gobierno de la provincia (ver acá), que expone los gastos del Estado santafesino hasta el 31 de marzo pasado (último dato disponible); o sea antes de que comenzara a impactar a pleno el ajuste derivado del pacto fiscal, y antes también del cierre de las paritarias con los gremios docentes y estatales.  

El cuadro muestra un aumento interanual (de marzo de 2017 al mismo mes de éste año) del gasto del 29,91 %, en línea con la inflación real y no con la "meta" planteada por el gobierno nacional en el presupuesto, y en el de la provincia por carácter transitivo. 

El aumento interanual del gasto en “Remuneraciones” (los sueldos de los empleados públicos provinciales) fue en el mismo período del 23,61 %, o sea unos cuantos puntos por debajo del aumento del gasto global, y de la inflación. 

Primera conclusión: el problema de las cuentas del Estado (al menos en Santa Fe) no son los sueldos de los empleados públicos, o su cantidad. Más bien son la variable de ajuste.

El déficit previsto para todo en el año en el presupuesto para la Caja de Jubilaciones y Pensiones eran $ 2.990.365.000; pero solo en el primer trimestre ya acumula un déficit de $ 1.858.0641.161,17; que anualizado serían $ 7.432.256.644,68, o sea un 148,52 % más de lo previsto, e incluso podría ser más, por la incidencia de los aguinaldos. 

Segunda conclusión: los rumores derivados del pacto fiscal sobre una posible "armonización" de los sistemas previsionales (lo que supondría una baja de las jubilaciones provinciales) aceleraron exponencialmente los trámites para acceder a una jubilación de los que estaban en condiciones.

La partida "Servicios No Personales" tuvo un aumento interanual del 48,93 %, muy por encima del aumento global del gasto: en esa partida se pueden computar gastos como la comida de los hospitales, contratos de locación de servicios, la publicidad  oficial, los contratos con la empresa Nec (para las cámaras de seguridad) y Boldt (para la lectura electrónica de las apuestas de la Lotería), y el subsidio a los hospitales rosarinos; disfrazado como facturación a una prepaga.

Tercera conclusión: la provincia le pone "cepo" a sus paritarias (aun con cláusula gatilllo, arrojaron un 26,1 % promedio de aumento), pero no a la discusión con algunos de sus contratistas o proveedores. 

La coparticipación de impuestos a municipalidades y comunas tuvo un aumento interanual del 28,97 %, casi en línea con el aumento del gasto global, pero menos: habrá que ver en el avance de los meses de la ejecución presupuestaria como impactan (seguramente a la baja) las reformas previstas en el Pacto Fiscal.

La partida "Construcciones" (la obra pública) tuvo un aumento interanual del 71,72 % , muy por encima del aumento del gasto global, pero anualizando el importe gastado estaríamos hacia el final del año en un porcentaje de ejecución del 56,56 % sobre lo previsto en el presupuesto (el año pasado la ejecución fue del 61,98 %); que es en plata casi igual a lo previsto para el mismo rubro el año pasado: 19.802 millones en 2017, contra 19.847 éste año.

Cuarta conclusión: es claro que el aumento del gasto en "Construcciones" obedece en mucha mayor medida a las "redeterminaciones de precios" que inflan los contratos originales, que al avance real de las obras previstas, que incluso viene por debajo del del año pasado.

Las transferencias de capital: caen un 5,9 % interanual, y dentro de ellas el Fondo Soja que la provincia transfiere en un 30 % a las municipalidades y comunas, cayó un 61,37 %). 

Quinta y última conclusión: el ajuste nacional es trasladado a las provincias, aun antes de los anuncios de recorte en la obra pública que hizo Dujovne (ya había caído un 25 % en términos nominales la inversión en obra pública nacional); y en el caso del fondo sojero impactan la baja de retenciones, la retención de la cosecha por los productores y el mecanismo previsto en el pacto fiscal de condicionar las transferencias a que las provincias lo aprobaran, e implementaran las reformas previstas en él.

miércoles, 28 de marzo de 2018

OTRA PARITARIA CERRADA POR DECRETO...


...pero ésta logró sortear el "cepo" impuesto por el pacto fiscal: 20 % de una sola vez, retroactivo a enero, y sin necesidad de "cláusula gatillo".

¡En su cara, gremios estatales, docentes y municipales!

Lo interesante es que el decreto dice que el aumento está plenamente justificado porque hay una "variación real de los costos (que se refieren esencialmente a alimentos) que se vienen produciendo como consecuencia de un proceso inflacionario que afecta de manera imprevisible al conjunto de la economía, quedando en consecuencia desactualizadas las tarifas propuestas inicialmente...".

Un criterio que -extrañamente- el gobierno de Lifschitz no aplica por ejemplo a la discusión salarial con sus empleados, a menos que a éstos no les aumente la comida.

El nuevo aumento reconocido a las empresas en el valor de la ración importa un incremento acumulado del 65,47 % entre diciembre del 2016 y enero de éste año; y de un 356,12 % en el caso de los hospitales de Santa Fe y un 255,48 % en el de los de Rosario, desde mayo del 2013; siempre con las mismas empresas, que son las que vienen prestando el servicio ininterrumpidamente desde entonces.

Más información al respecto, acá, acá, acá y acá.

 

lunes, 29 de enero de 2018

AFIRMAN QUE AL CEMAFE LO INAUGURARON EL DÍA QUE LOS NOCHEROS TENÍAN LIBRE PARA ACTUAR, Y HAY POLÉMICA


Lo dijimos nosotros acá varias veces, y ahora lo termina de confirmar nada menos que la mismísima ministra de Salud de la provincia: al Cemafe lo inauguraron para la gilada, porque todavía le falta para estar listo y comenzar a funcionar.

En ésta entrada, en ésta y en esta otra te contábamos todo lo que le faltaba y que el Estado provincial estaba en trance de comprar, para terminarlo, equiparlo y ponerlo en marcha.

Pero hubo más: entre el 15 y el 29 de diciembre del año pasado (la inauguración oficial fue el 19) la propia ministra Uboldi dictó cinco resoluciones adjudicando distinto equipamiento para el Cemafe, el que por supuesto todavía no fue entregado, a saber:

* Resolución 12 del 15/12/17, por la que se adquiere un histeroscopio y un resectoscopio

* Resolución 31 del 26/12/17, por la que se compraron monitores de cabecera multiparamédicos

* Resolución 32 del mismo día, adquiriendo equipamiento e instrumental para kinesiología y electromiografía

* Resolución 102 del 29 de diciembre del año pasado, adquiriendo un reprocesador automático para endoscopios, y

* Resolución 139 del mismo día, por la que se contrató la provisión, instalaciones y puesta en funcionamiento de sillones para quimioterapia.

Y la frutilla del postre (que confirma lo dicho) la puso la Resolución 21 del 21 de diciembre (o sea, dos días después de la inauguración), por la que Uboldi modificó el presupuesto del Ministerio de Salud para afrontar distintos gastos, ente ellos pagar la limpieza del Cemafe...para el día de la inauguración: 



Para que se entienda: no contrataron un servicio de limpieza permanente (lo que sería necesario si efectivamente estuviera funcionando), sino uno solamente para el día de la inauguración, para que todo luciera limpito para las fotos y los videos.

Día que seguramente eligieron no porque ya estuviera listo para funcionar, sino porque era el último que les quedaba libre a Los Nocheros para venir a actuar, antes que arrancara la temporada de festivales:

jueves, 18 de enero de 2018

¿ES SEGURO ATENDERSE EN LOS NUEVOS HOSPITALES INAUGURADOS POR LA PROVINCIA?


El gobierno provincial viene haciendo cáscara con que el año pasado batieron récords, al inaugurar tres hospitales en un año: el de Ceres (que lo había empezado Obeid y ya lo inauguraron 3 veces, el de Venado Tuerto y el Cemafe.

De éste último (inaugurado el 19 de diciembre pasado) hemos hablado bastante acá, las últimas dos veces para preguntarnos si no lo habían inaugurado vacío (porque todavía faltaba comprarle equipamiento), y sin terminar; porque de acuerdo al propio gobierno faltaban aun obras por más de 41 millones de pesos para éste año.

Ahora vemos en la imagen de apertura que, pese a que las obras comenzaron en el 2010 (lo que supone un proyecto ejecutivo en detalle de como sería el hospital), recién lo "crearon" hace unos días, 10 más tarde de que el propio gobernador que lo "creó" lo inaugurara con gran despliegue publicitario.

Y eso no es todo: por el Decreto 4380 del 29 de diciembre pasado invirtieron otros $  2.348.000 en equipamiento (mesas de anestesia y monitores de sistemas vitales), y por el Decreto 4363 del mismo destinaron otros 14 millones de pesos para una obra que se supone terminada, e inaugurada; pero en la que prevén ejecutar obras por 27,8 millones de pesos más éste año, como pueden ver en esta parte de las planillas anexas al decreto:


Otro tanto pasa con el hospital de Venado Tuerto (cuya tortuosa historia contamos acá), a juzgar por los dos decretos que vemos acá abajo: 



Por si no se entendió: el 3 de octubre del año pasado (en plena campaña electoral)  Lifschitz inauguró un hospital al que todavía le faltaba instalar el resonador, organizar su farmacia y contar con gas licuado, dado que todavía no lo tiene instalado de la red.

En todos esos "detalles" se gastaron casi 16 millones de pesos mas, y el propio Lifschitz que inauguró el hospital en octubre, dijo el 29 de diciembre que todavía faltan 90 días para que todo esté terminado; si es que no aparecen más "pendientes".

¿Será seguro atenderse en los nuevos hospitales, o uno terminará trabajando de albañil, o atendido en medio de los escombros?

martes, 10 de octubre de 2017

¿AL FINAL CUANTO CUESTA UN HOSPITAL EN SANTA FE?


Leíamos el lunes pasado en Página 12 esta nota sobre los hospitales que se comenzaron a construir durante el gobierno de Cristina, y que el de Macri dejó sin finalizar pese a que les faltaba menos del 10 % para ser concluidos.

Allí nos pudimos enterar del costo total final de cada uno de ellos, a saber: 536 millones el de Cuenca Alta en Cañuelas, 413 millones el de Gregorio de Laferrére, 374 el de Rafael Castillo (todos en el conurbano bonaerense, y casi 1446 millones los de Paraná, Esteban Echeverría e Ituzaingó, juntos.

Los números nos llaman la atención porque se trata de hospitales de alta complejidad, y veíamos hace poco acá que el recientemente inaugurado por el socialismo en Venado Tuerto costó 1000 millones (aunque el presupuesto original eran 340), y en ésta otra entrada veíamos que en el Cemafe (aun sin inaugurar) ya se llevan gastados 1113 millones.

Y finalmente acá contábamos la historia del nuevo hospital Iturraspe (comenzado en 2009, aun sin inaugurar), que según los propios cálculos oficiales costaría no menos de 680 millones de pesos.

Ahora bien, los datos oficiales de la provincia son contradictorios al respecto: la imagen de apertura está sacada de los anexos del presupuesto de éste año, en la parte que refiere al cronograma de ejecución financiera (en plata) del plan de obras, específicamente en lo referido a los famosos "8 hospitales" de la propaganda del socialismo.

Como pueden ver (última columna de la derecha, recuadrada en marrón) no hay previstos fondos para ninguno de ellos a partir del año que viene, lo que es consistente con las otras columnas del cuadro en un punto: prometieron terminarlos a todo éste año.

Y a su vez en las dos columnas de al lado hacia la izquierda (recuadradas en azul) se exponen las cifras ejecutadas hasta el año pasado en cada uno, y lo que se ejecutaría este año, hasta terminarlos: si suman las dos columnas da exactamente la cifra recuadrada al pie en rojo como "Total proyecto".

Lo que supone que mientras por un lado nos dicen que solo el hospital de Venado Tuerto (ya inaugurado) más el Cemafe (que todavía está en obra) costaron 2113 millones de pesos, en el presupuesto que aprobó la Legislatura dijeron que todos los hospitales (que suman 8 con el de Oliveros "a reconvertir) tienen un costo de unos 1465 millones de pesos.

La pregunta es dónde fue a parar la diferencia, como está contabilizada y como se paga -por ejemplo- los 388 millones de pesos de diferencia entre lo que dice el presupuesto que cuesta el nuevo Iturraspe y lo que efectivamente costaría según el gobierno; los 862 millones de diferencia entre ambas cifras en el caso del Cemafe y los 675 millones en el caso del hospital de Venado Tuerto.

O en todo caso lo que cabe preguntarse es cuanto cuesta realmente hace un hospital en la provincia de Santa Fe.       

Seguramente a fin de año cuando estén todos inaugurados como se comprometió el gobierno provincial en el presupuesto, nos sacaremos la duda.

lunes, 9 de octubre de 2017

COMO DISIMULAR UN ELEFANTE BLANCO...


...metiéndolo de camulina entre otros elefantitos menores.

Sacan un decreto aumentando las partidas para gastos de funcionamiento de los Samco, hospitales y demás efectores de salud provinciales, por casi 413 millones de pesos.

Pero tenés que irte a las planillas anexas para enterarte que el 75,55 % del total de los fondos (más de 3 de cada 4 pesos), se los llevan los hospitales municipales de Rosario, a los que la provincia financia íntegramente (sueldos, material descartable, comida, servicios de limpieza, mantenimiento) con la excusa de que atienden "los casos de alta complejidad"; tema explicado en su momento acá.

Lo que supone que quedan poco más de 100 millones de pesos para el resto de los efectores del sistema público, del resto de la provincia, mientras que el subsidio a los hospitales municipales rosarinos ascenderá en el año a más de 1411 millones de pesos.

Justo cuando estamos tratando de desentrañar en que consiste la "cobertura universal de salud" de la que habla el gobierno de Macri, y desde el socialismo salieron a cruzar la iniciativa; mientras tratan a los hospitales municipales como si fueran una prepaga (el gasto del subsidio se imputa a "Servicios Técnicos y Profesionales") a la que la provincia deriva pacientes para que sean atendidos, y luego paga.  


Y encima los tenés que aguantar que hagan cáscara con lo que invierten en salud:

martes, 3 de octubre de 2017

TACHEMOS UNO, LES FALTAN SIETE


La obra del recién inaugurado hospital regional de Venado Tuerto (uno de los famosos “8 hospitales” de las campañas publicitarias del socialismo) comenzó hace 8 años, para ser más precisos el 30 de diciembre del 2009, cuando Binner adjudicó la primera etapa (la estructura de hormigón armado) a la UTE formada por Precon S.A. y Bordo Arquitectura, por un monto de 25 millones de pesos.

La cosa no empezó bien, porque el Tribunal de Cuentas observó el decreto de adjudicación por el sistema de contratación elegido (ajuste alzado) que impedía -a su criterio- contemplar adecuadamente las modificaciones posteriores del proyecto; y Binner se vio obligado a insistir mediante el Decreto 2037, casi un año después, el 18 de octubre del 2010.  

Esa parte del proyecto tenía un plazo de ejecución de 450 días calendario (corridos), por lo que debió estar terminada en abril del 2011, pero tuvo dos prórrogas aprobadas por los Decretos 1540 (del 11 de agosto del 2011) y 1630 (del 11 de junio del 2012) que corrieron ese plazo un año más tarde.

La segunda etapa de la obra correspondía a los cerramientos exteriores, y fue adjudicada por Bonfatti cuando era gobernador a favor de la empresa Dinale S.A. por el Decreto 3640 (del 5 de diciembre del 2012), por un  importe de $ 22.107.409,76 y con un plazo de ejecución de 540 días calendario; es decir que debía estar finalizada para junio del 2014. Sin embargo tuvo varias prórrogas, y esta etapa no estaría terminada sino hasta julio del 2015, 13 meses más tarde de lo previsto.

Antes de eso se adjudicó la tercera etapa (urbanización exterior) por el Decreto 460 del 25 de febrero del 2014, a la empresa Del Sol S.R.L. por un importe de $ 15.850.640,77  y con un plazo de ejecución de 240 días, lo que suponía que estuviera terminada para octubre de ese mismo año. Tampoco ese plazo se cumplió: hubo tres prórrogas y recién se terminó en septiembre del 2015, 11 meses más tarde de lo previsto originalmente.

Finalmente la cuarta y última etapa fue adjudicada por Bonfatti por el Decreto 3421 del 26 de septiembre del 2014 en $ 277.757.665,67 (un 31,59 % por encima del presupuesto oficial) a la UTE formada por Dinale S.A. y Edeca S.A.; con un plazo de obra de 510 días, que llevaba la finalización total de la obra a marzo del 2016.

Además de que ahora sabemos que ese plazo se corrió 18 meses más tarde a septiembre de éste año, hubo al menos cuatro decretos (1226 y 4742 del año pasado, y 603 y 1364 de éste año) que no solo lo prorrogaron, sino que aprobaron ampliaciones del monto del contrato por más de 162 millones de pesos.

De lo hasta acá reseñado tenemos que una obra que se inició en diciembre del 2009 con un plazo de ejecución de 58 meses (sumando las cuatro etapas) y en consecuencia debió haber finalizado en septiembre del 2014, concluyó tres años más tarde.

Y si uno suma los importes de las adjudicaciones originales de las cuatro etapas de la obra, los montos ascienden a $ 340.715.716,20; es decir poquísimo mas de la tercera parte de los 1000 millones de pesos que ahora la propia información oficial confirma como costo final de la obra: los otros 660 millones de pesos se fueron en “adicionales de obra”, “trabajos extracontractuales”, “imprevistos”, “reconocimiento de costos financieros” y “redeterminaciones de precios”.

Otro tanto pasa con el equipamiento: el gobierno dice haber invertido en ese rubro 200 millones de pesos, pero de la compulsa de los 15 decretos firmados por Lifschitz adjudicando diversos ítems en ese sentido desde el 948 del 20 de abril hasta el 2866 del pasado 26 de septiembre (apenas 4 días antes del acto de inauguración del hospital) sumaron $ 45.638.183,88 y 2.559.254,73 dólares.

Si en éste caso se tomara un tipo de cambio de $ 17,50, sumarían $ 44.786.957,77; lo que llevaría el total de lo invertido en equipamiento a $ 90.425.141,65; o sea que nos estarían faltando unos 110 millones de pesos.

Y hablando de adjudicaciones de última hora: si apenas 4 días antes de la inauguración del hospital estaban adjudicando -por ejemplo- la compra de material quirúrgico para cirugías y todavía faltaba para que las empresas contratadas lo entreguen, ¿no habrán inaugurado tamaño hospital apremiados por los tiempos y las necesidades de la campaña, sin la "prueba en seco" y otros test necesarios para garantizar la asepsia y que no existan infecciones por el uso del material y las instalaciones, no?

A menos que se trate de otro caso de inauguración prematura, como el del centro de justicia penal de Rosario.

sábado, 29 de abril de 2017

ES EL MISMO DE HACE 8 AÑOS, MUCHACHOS


Nos contaban en la semana en el diario del Loco Lindo que la nación financiará el 50 % de los $ 395.961.288 que cuesta la 4º Etapa (arquitectura interior) de la obra, que le fue adjudicada a la UTE formada por De Paoli & Crocce S.R.L., Prat S.R.L. Coirini S.A. por el Decreto 200 firmado por Lifschitz el 31 de enero de éste año.

Esa etapa tiene un plazo de ejecución de 720 días calendarios, es decir dos años; con lo que -de cumplirse- el hospital estaría terminado para el 2019; 10 años después de haberse iniciado las obras, y de habérselo anunciado en la propaganda del socialismo como uno de los famosos “8 hospitales”; como el de Rosario, o el CEMAFE. 

En efecto, el 15 de mayo del 2009 y por el Decreto 829, Hermes Binner adjudicaba la ejecución de la 1º etapa de la obra (la estructura de hormigón armado) a Construcciones Industriales y Civiles S.R.L. por un monto de $ 22.344.154,5, y con un plazo de ejecución de 360 días calendario. Desde entonces se sucedieron (para esa primera etapa) 3 “adicionales de obra” y más de seis prórrogas del plazo original, llevándolo de mayo del 2010 a enero del 2013, ya con Bonfatti en la Casa Gris.

Para ese momento la obra había elevado su costo a $ 44.901.107,85 (un aumento del 100,95 % sobre la adjudicación original), pero llevaba efectivamente ejecutados $ 17.401.107,85, es decir apenas un 38,75 % del monto total.

El 22 de abril del 2014 Bonfatti dictó el Decreto 973, que estimaba el costo total de la 2º etapa de la obra en $ 122.899.634,23, de los que se habían ejecutado apenas $ 10.171.392,23; o sea el 8,27 %, a más de un año de comenzada.

No obstante eso, el 11 de agosto de ese año el propio Bonfatti por el Decreto 2882 adjudicó la “urbanización exterior y obras complementarias” a Cocyar S.A. por $ 46.461.522,43, con un plazo de 360 días de ejecución.

Ya con Lifschitz en el gobierno, el 5 de julio del año pasado y por el Decreto 1612 se le adjudicaron los trabajos de “cerramientos exteriores” del hospital a Dinale S.A. y Pecam S.A. (dos viejas conocidas del socialismo) por $ 69.779.772,72, y también un plazo de un año para ejecutar los trabajos.  

Pero primero por el Decreto 3966 del 14 de noviembre, y luego por el Decreto 4444 del 15 de diciembre de 2016 el gobierno de Lifschitz redujo el presupuesto de la obra en $ 26.060.000, quedando el costo total de la misma fijado en $ 121.905.565,88; con una ejecución efectiva de $ 49.905.547,88 , es decir apenas del 40,94 %.

Y ahora el gobierno provincial dice que van a ejecutar en apenas dos años ocho veces lo ejecutado en los ocho años anteriores, desde aquel 2009 en que comenzaron los trabajos.

Con estos antecedentes, parece difícil de creer.

jueves, 20 de abril de 2017

¿LO INAUGURAN ENTERO O POR PEDAZOS?


La semana pasada dijeron -por enésima vez- que lo terminan, ahora sí, posta posta: en julio sería la cosa.

Y el día antes del anuncio de Schneider, le mochaban partidas a la obra:


6,6 millones de pesos, para ser más precisos.

¿Lo inauguran entero o lo van largando en pedazos, para que no se note tanto que prometieron terminarlo en el 2011?


jueves, 29 de septiembre de 2016

OTRO CASO DE LA PATRIA CONTRATISTA LOCAL (O MÁS O MENOS)


Hace un tiempo en ésta entrada contábamos con un caso local como funcionaba la “patria contratista” de obras públicas, tema tan en boga en estos días pero exclusivamente para hablar de Lázaro Báez.

En éste caso vamos a contar otro ejemplo, tomado de una de las “obras emblemáticas” de los gobiernos del Frente Progresista como lo es el nuevo hospital nodal de Rosario; uno de los famosos “8 hospitales” que la publicidad de campaña del socialismo daba ya por terminados durante el gobierno de Binner

Precisamente fue Binner el que por el Decreto 643 de abril del 2011 le adjudicó la construcción de la estructura de hormigón armado del nuevo hospital a la empresa Riva S.A.; por $ 40.321.000, con un plazo de ejecución de 365 días corridos, es decir que la obra debió haber estado terminada en abril del 2012.

Pero no pasó: llegamos a junio del 2013 (es decir 14 meses después del plazo contractual previsto para finalizar la obra) y por el Decreto 1527 se aprobó un “adicional de obra” por $ 1.092.752,35. Un mes después (en julio) el Decreto 2011 le reconoció a la empresa otros $ 3.000.344,82 extras por “gastos improductivos, y en ambos casos se fueron prorrogando los plazos para concluir las obras.

Pasaron otros siete meses, y en febrero del 2014 la obra seguía sin terminarse, tanto que el Decreto 552 adjudicó a la empresa “trabajos complementarios” por $ 661.610,21, y otra prórroga.

Tuvieron que transcurrir otros 14 meses para llegar a abril del 2015, cuando el Decreto 920 aprobó “agregados y supresiones” en la obra, de resultas de los cuáles se incrementó el precio del contrato en $ 1.934.785,12, pero no sería lo último: un mes después(en mayo de ese mismo año) el Decreto 1223 aprobaba la “obra complementaria Nº 2” en el hospital, con un costo adicional de $ 6.045.275,56, y una prórroga de 180 días a contar de entonces para finalizar la obra.

Es decir entonces que una obra que se adjudicó originariamente por $ 40.321.000 para ser finalizada en abril del 2012, costaba en noviembre del año pasado $ 53.055.768,06 (un 31,58 % más del contrato original), y acumulaba un retraso de tres años y siete meses en su plazo de finalización, que originariamente era de un año. 

O lo que es lo mismo y siempre que la hayan terminado, se cuadruplicó el tiempo de vigencia del contrato.

Pese a todo eso, cuando en noviembre del 2013 la empresa le pidió al gobierno de la provincia de Santa Fe que le extendiera una constancia de su desempeño como contratista a los fines de presentarlo ante el gobierno de la ciudad de Buenos Aires (que ese año le adjudicaría las obras del famoso Metrobus), y tal como se ve en la imagen de abajo (sacada de la página de la propia firma), éste lo hizo y sin precisar el monto del contrato, calificó al concepto de la empresa como “Muy bueno”.

Peor aun, el gobierno santafesino calificó el cumplimiento de los plazos contractuales de construcción del hospital por parte de Riva S.A. como “correctos”, pese a que en el mismo informe se dice que a esa fecha la empresa había ejecutado apenas el 36 % de la obra, cuando debería haberla terminado 19 meses antes:


Conforme lo reveló Roberto Navarro en la tele esta semana, Riva S.A. es además una de las aportantes a la Fundación SUMA de Gabriela Michetti, y a las campañas del PRO.

Y acá en el diario del Loco Lindo de ayer dicen que el nuevo hospital de Rosario "recién empieza a edificarse."

lunes, 14 de diciembre de 2015

Y TODO ESTO ANTES DE LOS ANUNCIOS DE MACRI


En reiteradas oportunidades nos hemos ocupado acá del servicio de racionamiento en cocido contratado por la provincia para los hospitales de Santa Fe y Rosario, la primera de ellas acá cuando te contamos los detalles de la licitación en la que se resolvió adjudicarlos a dos empresas.

Luego fuimos siguiendo el caso en otras entradas como ésta en la que se daba cuenta de un aumento del 50 % en el valor de las raciones en uno de los casos, menos de un año y medio después de la puesta en marcha del contrato.

Y hace poco más de dos meses veíamos acá como pese a los aumentos, las quejas por la pésima calidad del servicio y lo pobre de los menúes estaban a la orden del día.

El decreto cuyas imágenes ilustran el post (de hace apenas unos días) nos muestra que en el mes de julio ambas empresas obtuvieron otro aumento; lo que hace que las raciones hayan incrementado su valor un 79,72 % en el caso de los hospitales de Santa Fe, y un 52,69 % en el de Rosario, en ambos casos en apenas 22 meses de contrato.

No sólo que los índices de ajuste son distintos en uno y otro caso, sino que superan cualquier indicador de inflación que se quiera tomar para ese período (septiembre 2013 a julio 2015). 

Imaginemos a cuanto se pueden haber disparado las raciones luego de los aumentos de precios de los alimentos en las últimas semanas, tras los anuncios económicos de Macri.


O mejor no imaginemos, porque resulta que Bonfatti antes de irse les volvió a adjudicar el servicio a las dos mismas empresas, no mas que medio le dio como vergüencita decirlo con todas las letras, aunque estamos hablando de un contrato de más de 191 millones de pesos. Mirá:



Sin embargo en el anexo las tenés, a las dos, con precios por ración que significan aumentos de entre el 26,05 % y el 36,82 % desde agosto, o en apenas un mes, si contamos desde la fecha del anterior decreto de Bonfatti.

Ni hablemos que -como vienen las cosas- va a estar un poco complicado que puedan mantener los precios que cotizaron hasta noviembre del año que viene: entre septiembre del 2014 y diciembre de éste año (14 meses) una de las empresas aumentó el valor de la ración un 89,56 %; y la otra un 50,42 %. Ni Todesca te tira esos índices de reajuste.