LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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lunes, 22 de diciembre de 2025

LA BLITZKRIEG DEL CAPITAL

 

La discusión en el Congreso del Presupuesto y reforma laboral enviados por Milei se llevaron toda la atención y dejaron en un segundo plano los demás temas contenidos en el Decreto 865 por el cual se llamo a extraordinarias, y en un punto es lógico: ambos (presupuesto y reforma laboral) son a su vez madrioshkas de hijoputeces, verdaderas bombas racimo que desparraman para todos lados recortes de derechos para trabajadores y sectores sociales más desprotegidos, y canonjías, privilegios y beneficios para todas las fracciones del capital.

En el caso del presupuesto y además de sus números en sí (expresivos de la continuidad del plan de ajuste fiscal para generar excedentes que destinar al pago de la deuda) estaba el capítulo que finalmente fue rechazado en la votación en Diputados, e incluía la derogación de las leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario, el reconocimiento de deudas monumentales por la pesificación de las tarifas a Edenor y Edesur, el congelamiento de las asignaciones familiares y la AUH, la derogación del fondo de educación técnica y la restitución a la CABA de los puntos adicionales de coparticipación que le cediera Macri por decreto. 

La reforma laboral -un intento regresivo por volver a los tiempos de la servidumbre de la gleba- conlleva además beneficios tributarios exorbitantes para el capital más concentrado, en perjuicio incluso de la masa de recursos coparticipables que deben compartirse con las provincias.

Pero el resto del temario contenido en el decreto de convocatoria a extraordinarias no es menos tenebroso: así por ejemplo el proyecto de ley de "Inocencia Fiscal" supone un blanqueo (el enésimo en pocos años) permanente y perpetuo, así como la invitación a lavar dinero, evadir impuestos y fugar capitales, con la renuncia explícita del Estado nacional a buena parte de sus facultades de fiscalización y recaudación; mientras que la "Ley de Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria" propone penalizar (si: incluir en el Código Penal) determinadas políticas económicas expansivas del gasto, o que vulneren la regla del equilibrio fiscal o déficit cero: en la cabeza de Milei los lavadores de dinero o evasores de impuestos no son delincuentes sino héroes que deben ser premiados, pero toda política económica que se aparte del dogma de la superchería austríaca del cual él es devoto, merece la cárcel.

Hay además una horrorosa reforma del Código Penal que condensa todos los engendros del punitivismo de la derecha más reaccionaria y un proyecto de modificación (en la práctica derogación) de la ley de glaciares, hecho expresamente a pedido de los Estado Unidos en el acuerdo comercial anunciado hace poco, para beneficio de cuatro o cinco grandes multinacionales mineras; que sumado al contexto ya de por sí oprobioso del RIGI lo único que le reportará al país (y a las provincias que lo apoyan) es el saqueo de sus recursos naturales, sin dejar nada a cambio salvo pasivos ambientales, y algunos empleos más o menos bien remunerados. 

Como si todo esto fuera poco, el 14 de diciembre se dieron a conocer distintas propuestas emanadas del Consejo de Mayo, entre ellas una "ley de inviolabilidad de la propiedad privada", que conlleva modificaciones sustanciales en el régimen de expropiaciones de la Ley 21.499 (cuasi eliminando la ocupación temporaria de uso en casos de catástrofes o desastres naturales), en el procedimiento de desalojo contemplado en Código Procesal Civil y Comercial de la Nación para los casos de alquileres (convirtiéndolo prácticamente en un juicio ejecutivo) y en el régimen de integración socio-urbana de barrios populares de la Ley 27.453 (estableciendo las condiciones para los barrios urbanizados puedan ser coto de caza de los desarrolladores inmobiliarios).

También introduce cambios en la regulación de tierras rurales de la Ley 26737 (eliminando las restricciones que se establecieron en tiempos de Cristina para las adquisiciones por extranjeros) y en la Ley 26815 de manejo del fuego, para eliminar los cambios introducidos en la pandemia a partir de un proyecto de Máximo Kirchner, para evitar los incendios provocados para ampliar la frontera agropecuaria, o posibilitar negociados inmobiliarios. Al respecto pueden consultar con provecho esta nota de María Eva Koutsovitis y Jonatan Baldiviezo en "El Cohete a la Luna".

Estamos en presencia entonces de una verdadera guerra relámpago desatada por todas las fracciones más concentradas del capital nacional y extranjero, lanzados como animales carroñeros sobre los restos de lo que queda de la Argentina, sus riquezas y recursos naturales y los derechos de la mayoría de sus habitantes. Tal como lo hicieran con Martínez de Hoz primero y con Menem y Cavallo después, y como lo intentara Macri en 2017 hasta que chocó la calesita, los que nos dicen que nosotros íbamos por todo lo hacen ellos apenas pueden; y vuelven a repetir su doble lectura de los resultados electorales en el país, según quien gane las elecciones: cuando el que gana no les gusta, debe moderarse y ejecutar las políticas que convienen a sus intereses con prescindencia de lo que haya votado la gente; pero cuando ganan ellos -a través de sus mascarones de proa de ocasión- tienen carta blanca para hacer lo que les plazca, y toda oposición debe ser arrasada.

Debates a las apuradas con plazos perentorios, comisiones del Congreso armadas a dedo sin respetar las proporciones resultantes del voto ciudadano, leyes ómnibus armadas como verdaderos Frankenstein jurídicos que evidencian tratos pampas entre mafiosos que en el fondo saben que lo son, y no se tienen confianza más allá de los acuerdos circunstanciales, secretismo sobre los contenidos  escasa o nula defensa argumental de las bondades de las iniciativas; y en no pocos casos, confesión más o menos explícita de que en el fondo se trata de defender negocios, o responder a intereses bien concretos, y muy poderosos.

Es tan difícil encontrar en el paquete de leyes que Milei quiere aprobar (y que se suman a la ley bases con el RIGI y el DNU 70 aun vigente) algún fracción más o menos relevante del capital nacional o extranjeros cuyos deseos no hayan sido atendidos de modo preferente, con precisión quirúrgica, como encontrar allí algo mínimamente parecido al cuidado o la atención de un grupo vulnerable, la concesión o la garantía de un derecho para las grandes mayorías nacionales, o algún beneficio tangible y concreto para los pauperizados sectores populares.

El (triste) papel que cumple en todo esto Milei no difiere mucho del que juega Jaime Campos en la AEA: el amanuense de ocasión encargado de recolectar las demandas de los patrones (nacionales y sobre todo extranjeros), y hacerlas realidad. Solo que munido de la investidura presidencial, y con el respaldo institucional del Estado argentino.

La voracidad del asalto indica que en el fondo y aunque apoyan el experimento libertario con seres vivos, son concientes de su fragilidad y de que no puede durar mucho; de allí que lo que quieren en rigor es blindarse para condicionar a futuros gobiernos, aprovechando la oportunidad (que ellos mismos calificaron de histórica, y en un sentido lo es), y sacando provecho de la experiencia.

Será cuestión entonces de que alguna vez hagamos lo mismo nosotros, y así como el deber de la hora es resistir con todas las fuerzas la avanzada, también hay que prepararse para un futuro no solo con propuestas alternativas que (como la que hizo esta semana el PJ sobre la reforma laboral) requieren reconquistar el poder político para poder imponerse, sino con un programa construido en base a compromisos concretos de tumbar todos estos latrocinios al país, su pueblo y sus recursos, si llegaran a concretarse; comenzando además por decir claro y con todas las letras que haremos con la deuda, que es el nudo gordiano de la dependencia. 

Tuits relacionados:

sábado, 26 de abril de 2025

BRADEN O PERÓN, 80 AÑOS DESPUÉS

 

La historia es conocida: cuando su plan económico (que en líneas generales era el mismo de Milei ahora) naufragó, Macri fue al FMI y obtuvo en tiempo récord (tanto que se saltearon pasos obligatorios del procedimiento) una ayuda también récord: 57.000 millones de dólares, de los que finalmente se utilizaron 45.000.

Se utilizaron -básicamente- para financiar la fuga de los capitales golondrina que habían llegado al país durante la anterior gestión de Caputo para obtener pingües ganancias en dólares que no conseguirían en ningún lugar del mundo, exactamente igual que ahora, cuando el delincuente volvió (como suelen hacer) al lugar del crimen.

En aquel momento (2018, pero parece que para algunos hubiera sido hace un siglo porque ya se olvidaron) se dijo que las condiciones en las que se otorgó el préstamo y -sobre todo- el destino que se les dio a los fondos violaban abiertamente la carta orgánica del FMI, que inhibe usar su asistencia para financiar procesos de fuga de capitales. 

En lo que intentó ser una defensa pero dejó más en claro las cosas, Mauricio Claver Carone (entonces representante de EEUU en el Banco Mundial, hoy funcionario de la administración Trump) dijo abiertamente que habían "flexibilizado" exigencias y requisitos para ayudar a un aliado regional que el gobierno norteamericano consideraba importante, a ganar las elecciones y conseguir su reelección.

El propio Milei (cuando era panelista habitual en la tele) cuestionó ambas cosas: la irresponsabilidad de Caputo (al que llamó estafador profesional) en timbearse la plata, y la del FMI en prestársela y dejarle la deuda a los futuros gobiernos. También Espert (otro furioso oficialista actual, presidente de la comisión de Presupuesto de Diputados) decía entonces que acudir al FMI era como irse a la B. Ahí están los videos, que no nos dejan mentir.

No obstante el descomunal aporte de campaña que le dieron, Macri perdió las elecciones en primera vuelta, y llegado al gobierno el "Frente de Todos" Alberto Fernández y su ministro  Guzmán entendieron (aun en plena pandemia, estallada solo tres meses después) que lo prioritario era arreglar el pago de la deuda con los bonistas privados que le habían prestado a Macri, y con el FMI el replanteo del acuerdo de 2018, cuando estaban dadas todas las condiciones (incluso el contexto excepcional de la pandemia) para desconocerlo.

Más aun, trataron de convencernos (como lo hizo Macri cuando nos pidió enamorarnos de Lagarde) que el FMI ahora era distinto, y su titular, Kristalina Georgieva, comprendía nuestra situación porque de chica había conocido la pobreza. Y teniendo a su disposición el listado de los que compraron dólares para la fuga (y lo siguieron haciendo incluso mientras le pedían asistencia al Estado en la pandemia) nada hicieron al respecto, tanto que el impuesto extraordinario a las grandes fortunas -como el mismo Guzmán se encargó de aclarar- no fue una iniciativa del Ejecutivo sino del Congreso, más específicamente de Máximo Kirchner; que junto a otros diputados de la Cámpora no votaron a favor el acuerdo con el FMI.

Ahí quedó sellada la suerte del gobierno del FDT (más incluso que en la reculada por Vicentín), que defraudó las expectativas de los que lo votamos, y de allí a Milei había apenas un paso -como lo advirtió Cristina- y ese paso se dio, para traernos a éste punto; en el que con todo eso a la vista (y precisamente por todo eso), todos reincidieron en sus comportamientos: Caputo timbeando los dólares escasos de las reservas en la bicicleta financiera, el  gobierno yendo a pedirle la escupidera al FMI y el Fondo abriendo generoso su billetera para que se la timbeen, con la esperanza de que sus amigos (que son los de EEUU) ganen la elección

Por si a alguno le quedaban dudas, ahí están las declaraciones de Georgieva en el video de apertura, llamando a votar por los candidatos del gobierno. Como bien dice el comunicado del PJ nacional que pueden ver en el tuit de abajo, otro gigantesco aporte de campaña para los aliados del imperio en el país y la región, que ahora sobreactúan aun más que Macri su alineamiento incondicional. Como para no perder de vista quienes son los verdaderos dueños del circo, y quienes simplemente los payasos.

Ante semejante injerencismo a cielo abierto en nuestros asuntos políticos internos como no se veía desde los tiempos de Braden y como hemos dicho antes, la cuestión no es lo que hagan ellos, sino lo que vamos a hacer nosotros: no alcanza con decir (como dice el comunicado del PJ) que se trata de un aporte de campaña para Milei, hay que decir con todas las letras que llegados al gobierno se desconocerá la deuda; para lo cual argumentos sobran: en éste contexto, el préstamo del FMI (al igual que la política económica del gobierno, si así se la puede llamar) es una apuesta timbera en un gigantesco casino, y como toda apuesta, puede fallar. 

En éste caso incluso ni siquiera puede hablarse estrictamente de azar, precisamente porque están los antecedentes históricos a la vista (el último, el de Macri en 2018) para saber como terminan estos esquemas Ponzi o estafas piramidales disfrazadas de programas económicos. Y si cuando apostás te toca perder, andá a llorar a la iglesia, o al velorio del Papa Francisco. Porque de lo contrario será -de nuevo, como con Alberto- como si hubiera ganado Braden. Tuits relacionados:

miércoles, 15 de enero de 2025

¿CUÁL ES EL PLAN?

 

Después de marchas y contramarchas, Milei terminó convocando a sesiones extraordinarias del Congreso, con un temario que no incluye el presupuesto, pero si toda la agenda de temas con los que la derecha piensa entretener a su electorado, criminalizar la protesta social y perseguir opositores (en especial a Cristina), y de paso limar diferencias entre sus distintos sellos electorales, de cara a una posible alianza para las legislativas de éste año.

Juicio en ausencia, ficha limpia, los pliegos de la Corte, reiterancia e incluso una posible derogación o suspensión de las PASO que sería el telón para encubrir el verdadero propósito, que es eliminar el financiamiento público a los partidos políticos, y reemplazarlo por aportes privados: la agenda de lo peor de la "casta" -en todos los sentidos-, que en no pocos casos se lleva puestos los derechos y garantías consagrados en la Constitución Nacional, y en ninguno atiende los problemas más urgentes del país, que este gobierno vino sino a agravar.

Asumiendo que estamos en un año electoral y mientras ellos discuten si nos matan juntos o haciendo un movimiento de pinzas, muchos de los nuestros se zambullen de lleno en el minué de posibles candidaturas y alianzas como si viviéramos en un país normal, en el que todo funciona más o menos bien. Y juegan a que hacen algo, indignándose en las redes sociales y los medios por los atropellos del gobierno. 

Un gobierno que confiesa en público y sin pudores que fuerza paritarias a la baja y espera que este año tampoco los salarios le ganen a la inflación (ni hablemos ya de recuperar lo que perdieron estos últimos años), y hasta acá parece conseguirlo: gremios en teoría combativos del sector privado como camioneros o la UOM firman acuerdos dentro de los límites consentidos por el ancla salarial oficial, que junto a la apreciación del tipo de cambio se convierten en las principales herramientas -no reconocidas explícitamente como tales- en la lucha contra la inflación.  

Los despidos en el sector privado -siguiendo la pauta marcada por el público, y acicateados por la recesión que el gobierno dio por terminada- actúan también como disciplinadores de los reclamos salariales, y como preludio de la reforma laboral esclavista que el gobierno ya discute -sin tanta repercusión pública- con los empresarios y la conducción de la CGT. Una reforma esclavista que incluye la eliminación de las indemnizaciones por despido, el aumento de la jornada de trabajo, el fraccionamiento de las vacaciones y la vuelta de los tickets canasta.

En línea con los sectores exportadores, el FMI advierte por el retraso del tipo de cambio alentando una devaluación y nuevos tarifazos (el gobierno ya convocó a la audiencia pública para fijar "un sendero de precios" dolarizado para el gas hasta el 2030), y urge al gobierno a levantar el cepo, todo un combo explosivo que no haría sino reavivar la inflación, y pulverizar aun más los salarios. Que es lo que se busca, obviamente.

El gobierno -otra vez con Caputo en los comandos de la economía como con Macri- volvió a endeudarnos con bancos privados con la posible garantía de la privatización del Banco Nación, al solo efecto de poder garantizar la fuga de los capitales para los que ya no es tan rentable el carry trade; maniobras que son posibles gracias a la subsistencia del DNU que le permite al gobierno tomar deuda y canjearlas aun en condiciones más leoninas, sin la intervención del Congreso.

Al que por cierto no es el gobierno el que necesita funcionando, teniendo como tiene la ley bases y el DNU 70 (y de allí el ridículo temario de extraordinarias), sino a la oposición (política y social), que parece estar en las nubes de Úbeda: no hay convocatorias -al menos públicas- de nadie a nadie para organizar nada, ni siquiera un mínimo ensayo de resistencia, y la única reacción social digna de ese nombre de los últimos tiempos fue la de los militantes y organismos de derechos humanos por el cierre del centro cultural Conti en la ex ESMA y el vaciamiento de los sitios de la memoria.

No se están reuniendo los gobernadores (ni nadie los está convocando) para exigir que se trate el presupuesto aunque las transferencias a las provincias hayan caído casi un 85 % en 2024 y la obra pública financiada por la nación esté paralizada o directamente no exista. No hay nada siquiera parecido a un plan de lucha contra la pérdida de salarios y puestos de trabajo y contra la avanzada flexibilizadora organizado por la CGT o las CTA, cada una por su lado o todas en conjunto. 

La interna en la PBA entre Kicillof y la Cámpora para haberse acallado -al menos público- pero al solo efecto de que cada uno atienda su juego, y no porque se esté desplegando una estrategia unitaria para enfrentar la blitzkrieg derechista. Mientras tanto, el neo vandorismo (como en todo año electoral) ya arma sus colectoras con el fin de drenar votos peronistas en Buenos Aires y Scioli le ofrece a Milei armar la pata peronista de LLA, y en otros distritos -como acá- el PJ está estallado o en hibernación, y bien lejos de ordenamientos o enderezamientos de lo torcido.

El plan del gobierno está más que claro: abaratamiento del costo laboral medido en dólares, desguace del Estado para los negocios de los amigos (el caso IMPSA está ahí para comprobarlo), eliminación de toda regulación pública molesta para el capital y tratar de organizar lo más ordenamente posible el proceso de fuga de capitales sin que se les desmadre todo; y lograr revalidar electoralmente el saqueo. De ahí a que puedan conseguirlo (por las inconsistencias propias del plan), es harina de otro costal.

Faltaría conocer cual es el plan de la oposición, a no ser que sea simplemente el que estamos viendo: esperar que todo explote, y nos vengan a buscar.

miércoles, 8 de enero de 2025

ÉLITE SIN PROYECTO

 

Ricardo Aronskind (a quien corresponde la reflexión del tuit de apertura) dijo hace poco en un reportaje radical que la etapa de caracterizar el fenómeno Milei no daba para más, porque era complejizar algo que era simple, en el sentido de que estaba brutalmente a la vista. Y agregamos nosotros, el personaje en sí es menor, su despliegue histriónico y discursivo habitual corresponde al terreno de la farsa, y en no pocos aspectos debería ser abordado desde la perspectiva de la salud mental.

A lo que sí hay que prestarle atención -y mucha- es al proceso social, político y económico que se está desarrollando en el país del cual Milei es solo un instrumento. Es decir, analizar el comportamiento de los que realmente mandan.

Hasta la misma y presunta disputa entre el PRO y LLA tiene un propósito distractivo, para enmascarar la verdad de las cosas, o hacer como si la política tuviera algo que decir al respecto y fuera -en ese sentido- el territorio donde se dirime la disputa. Exponer esa interna también tiene el propósito de obturar las alternativas reales, como si todo el debate político se redujera a la derecha, y se recondujera dentro de sus límites; y las diferencias fueran de modos, estilos o ritmos de las transformaciones, pero no sobre éstas, en las que existiría consenso.

La reflexión de Aronskind (que como dijimos en nuestro tuit, caracteriza con suma precisión estos tiempos aciagos) apunta indirectamente al paulatino debilitamiento de la democracia, la política y los partidos políticos en nuestro país, en paralelo con el sostenido fortalecimiento de los actores no institucionales, en especial los grupos de poder económico. Un proceso que, desde 1983 para acá y mal que les pese a muchos, solo el kirchnerismo se propuso revertir, aunque no lo lograra en plenitud.

Su señalamiento resulta más atinado si se compara al actual experimento de la derecha en el poder con otros, como por ejemplo el que conocimos como la Generación del 80': aun con una concepción paternalista y autocrática de la política (que contaba con el voto voluntario y el fraude electoral como resortes decisivos de poder de una élite autoproclamada como la única clase capaz de conducir los destinos del país), había entonces una idea de país y de progreso, de destino común o compartido, con la que se podía o no estar de acuerdo -de hecho las mayorías estaban excluidas de él-, pero estaba allí.

Aun cuando esa idea de país suponía identificar a éste con los intereses de una clase social y reducirlo a ellos, quienes lo diseñaron y ejecutaron no eran ajenos a una visión del común, de allí por ejemplo su preocupación por la educación pública, por impulsar ciertas obras básicas de infraestructura u organizar jurídicamente el Estado argentino.

Ahora (y desde hace mucho tiempo) solo hay voracidad capitalista desenfrenada, ausentismo y fuga: intelectual, de compromiso social, de capitales, de inversiones, de la propiedad de las empresas. Solo importa extraer, explotar, valorizar y fugar tanto como se pueda y tan rápido y profundo como los dejen, y no mucho más. La política de tierra arrasada de los que -en palabras de Capusotto- se sienten los dueños de un país que odian, política de la que Milei es apenas el maleable instrumento político, legitimado por el voto ciudadano. 

Todo lo que hace nuestra élite económico y sus amanuenses políticos (incluyendo reprimir y criminalizar la protesta social, flexibilizar a la fuerza del trabajo, destruir el Estado y sus regulaciones, vaciarlo de recursos, endeudarnos a perpetuidad o modificar las reglas de juego electorales) es funcional a ese propósito: ejecutar un plan de saqueo que requiere como como complemento necesario obturar el surgimiento de cualquier alternativa política que pueda modificar el actual estado de cosas.

En ese contexto debe leerse la renovada persecución contra Cristina, como forma de disciplinamiento del resto de la política y por añadidura, de toda forma de organización social para la resistencia. Por eso la política es más necesaria que nunca, y el objetivo que se fijó CFK de reordenar el PJ (del que hasta acá se han visto pocos resultados, a fuer de ser sinceros) se torna estratégico no solo para el peronismo, sino para el conjunto de las fuerzas políticas democráticas, y para las condiciones de posibilidad de una democracia real en la Argentina. 

Al menos si queremos seguir teniendo un destino posible como algo parecido a un país, y no una simple factoría colonial o una despensa de los angurrientos de adentro y de afuera, de la que se llevan todo sin dejar nada a cambio. 

domingo, 21 de abril de 2024

SE NOS CAGAN DE RISA EN LA CARA

 

El cónclave del presidente con buen parte de la cúpula del poder económico en el país fue a puertas cerradas, sin presencia de la prensa. Imaginemos como habrá sido lo que allí se habrá hablado, si lo único que trascendió fue que Milei les dijo que los que evaden impuestos y fugan capitales son héroes, y los que compran dólares en negro, más aun.

No es que uno esperara que alguno de todos los delincuentes de guante blanco presentes se levantara indignado y se fuera al oír semejante cosa, pero no deja de asombrar en un punto el nivel de impudicia con el que se manejan estos tipos: se los puede ver en las fotos sonrientes, disfrutando del éxito de haber colocado un muñeco que les viabilice sus negocios, nada menos que con el voto popular.

Ni Macri se atrevió en sus tiempos a tanto como Milei: llegó a decir que los de su clase se veían forzados a evadir yfugar porque el Estado -en palabras de Biolcatti- era un depredador insaciable, y era una simple estrategia de defensa para proteger sus patrimonios del Leviatán estatal.

Milei redobla la apuesta elevándolos alacategoría de héroes y lo aplauden, porque además eso es lo que fue a buscar, carente de afectos como es: que lo aplaudan, por lo que sea. Y lo hace con la total impunidad que le concede no solo su vínculo de relaciones carnales con el poder económico, sino el estruendoso silencio del sistema político opositor, salvo alguna que otra voz aislada que no cambia la conclusión.

Se dirá que buena parte de esa misma oposición no se atrevió a asomar la cabeza para que no le enrostraran el vergonzoso aumento de las dietas del Senado, ajenos por completo al contexto social; y es muy posible que sea cierto.

Pero no es menos cierto que la oposición no condena los exabruptos del presidente (que acumula cada día una nueva causal suficiente para ser destituído por juicio político) en éste caso no por respeto a su investidura ni para evitar ser tildada de golpista, sino por miedo a ese poder económico concentrado y brutal -tan brutal como los dichos presidenciales- que rodeó a Milei en el Llao Llao.   

Y algo más que miedo: buena parte de esa oposición ha buscado y sigue buscando interlocución y explorando posibles acuerdos y sociedades donde solo hay enemigos: del pueblo, de sus derechos, de los trabajadores, de lo público, del país y de su desarrollo autónomo.

Si Milei dice que los evasores y fugadores son héroes y estos lo aplauden entusiasmados, es porque se enorgullecen de lo que debería darles vergüenza. Otra lección para aprender y no perder el tiempo buscando unicornios azules de burguesías nacionales donde poco hay de burguesías y nada de nacionales. y simplemente estamos ante un grupo de buscas. VIP en lugar de vulgares -y habría que verlo-, pero buscas al fin.

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jueves, 12 de octubre de 2023

CUATRO O CINCO VIVOS

 

Los problemas más serios de la economía argentina (y entre ellos, la inflación, la pobreza y la distribución regresiva del ingreso) no tienen su origen en las joditas que arman cuatro o cinco vivos en las cuevas de la city, pero esos cuatro o cinco vivos (el número es figurativo) sacan provecho de todas las crisis, y si a esos fines las tienen que fogonear, las fogonean.

Tampoco la actual corrida cambiaria -y posiblemente bancaria- es responsabilidad exclusiva de Milei, si bien su insensatez es mayúscula, demostrando que no tiene las mínimas condiciones para manejar un quiosco, no hablemos ya de presidir el país. Y también nos demuestra -de un modo doloroso- como funciona en la práctica la dolarización: licuando nuestros ya empobrecidos salarios 

Pero si es cierto que Milei -además de extraviado- está rodeado de buscas (nacionales e internacionales) que medran con éste tipo de situaciones para llenarse los bolsillos.  

Y si esos cuatro o cinco vivos van en cana el país va a seguir teniendo problemas muy serios por delante para resolver, pero que vayan presos sería algo para celebrar. Porque hasta acá la vienen sacando barata, tanto que nadie ni siquiera conoce quienes son.

Las crisis económicas se resuelven con medidas económicas, pero en el mientras tanto, exponer a estos delincuentes y -si fuera posible- ponerlos tras las rejas es una medida de estricta justicia, y necesaria higiene democrática. 

Porque resulta que no solo no sabemos quienes son, sino que nunca figuran en los discursos de la mayoría de la dirigencia política como revistando entre los causantes de los problemas del país: por el contrario, han instalado entre la mayoría de la gente que ese lugar lo ocupan los sindicalistas, los piqueteros o los pueblos originarios, e incluso los políticos, antes que ellos.

Y en mucha mayor escala, otros operadores como los fondos de inversión especulativos o los grandes conglomerados económicos del país -incluidas muchas de las multinacionales que operan en él- aprovechan impunemente y casi en el anonimato nuestras recurrentes crisis para acrecentar sus ganancias, ajenos a todas las convulsiones.

Nunca sabemos -el vulgo, las grandes mayorías- quienes fugan, quienes desabastecen, quienes provocan movimientos especulativos con el dólar "blue" o los dólares financieros, quienes fugan capitales, quienes evaden impuestos, aunque lo intuyamos, o la información está disponible en bases de datos públicos: no circula, porque no hay interés en que esas cosas se sepan, porque expondría los resortes invisibles que mueven las palancas.

miércoles, 1 de febrero de 2023

DEUDA EXTERNA PRIVADA SUBSIDIADA POR EL ESTADO NACIONAL

 


Por A. C.

En una recomendable nota publicada en Página 12 bajo el título “La Sombra de la deuda externa privada”, se analiza el componente y las cifras de la deuda que el sector empresario privado mantiene con acreedores del exterior, es decir deuda en dólares tomada por ese sector privado.

A causa del endeudamiento, esas empresas requieren que el Banco Central le entregue los dólares destinados a cancelar los importes que adeudan, dólares que no abundan y que resultan necesarios para el funcionamiento de una economía como la nuestra que por diversas causas -entre ellas la salida de divisas por cuestionables deudas privadas- presenta recurrentes ciclos de baja en las reservas del Banco Central. Esa falta de divisas denominada restricción externa, es una de las claves de la economía argentina: su escasez limita el crecimiento económico y genera la vulnerabilidad del país frente a los movimientos de precios de los productos de exportación como de los insumos que deben importarse, sumado a la salida de capitales o fuga al exterior de rentabilidades.

En ese marco, un Informe sobre Deuda Externa Privada elaborado recientemente por el Banco Central y al que puede accederse a través de éste link, muestra que el total de la deuda del sector privado con el exterior al 30 de septiembre de 2022 se eleva a 91.364 millones de dólares.

Esa enorme deuda viene incrementándose de manera incesante, ya que al 31/12/2021 la deuda privada alcanzaba a 76.770 millones de dólares, y nueve meses después (Septiembre 2022) llegó a 91.364 millones, es decir que en nueve meses se incrementó en más de 14.500 millones de dólares, a un ritmo promedio de 1.621 millones de dólares mensuales.

También surge del Informe que la acumulación de deuda privada comercial y financiera con el exterior es un problema con vencimientos a corto plazo, ya que en menos de un año los vencimientos de capital llegan a 49.808 millones de dólares de deuda comercial y 17.183 millones de deuda financiera, es decir, un total de vencimientos por 66.991 millones en menos de un año. Aunque los privados refinancien los vencimientos con nueva deuda, igualmente se producirá una sangría de reservas si el Banco Central atiende los pedidos de divisas para el pago de intereses vencidos y parte del capital que adeudan las empresas, y en el caso de deuda comercial, además para atender el pago de prefinanciación de exportaciones o financiación de importaciones.

¿Y quienes serán los principales acreedores extranjeros de los exportadores e importadores argentinos? En el Informe del BCRA se consigna que de la deuda comercial, el 55% es deuda con empresas del mismo grupo económico, o sea autopréstamos.

Es decir que el Banco Central entrega divisas para que empresas con una filial en Argentina envíen dólares al exterior a causa de una supuesta deuda con la casa matriz. Una ingenuidad. ¿Podrán comprobar las filiales el monto en dólares que le fuera transferido y que origina la deuda? Por ejemplo acreditar desde que sede de una entidad bancaria extranjera se efectuó la transferencia que constituye el crédito, en qué fecha se recepcionó en monto en Argentina y comprobar cómo se afectaron los fondos del préstamo con detalle de las operaciones en que fueron invertidos. Difícil. Los autopréstamos son la forma más sencilla para las empresas de enviar utilidades al exterior. Y con dólares que les entrega el Banco Central a una conveniente cotización oficial.

Y en la deuda comercial es notable que la mayoría de la deuda se origine en las grandes empresas exportadoras y aparece allí –como siempre- el negocio sojero, y por eso el Informe del BCRA dedica un apartado especial al caso del sector, y destaca que “…..la deuda de exportaciones del sector se encuentra concentrada en pocas empresas, ya que las primeras 10 explicaron el 82% del crecimiento de la deuda por exportaciones de bienes del tercer trimestre. Estas mismas empresas concentraban el 56% del stock de la deuda por exportaciones bienes al 30.09.22".

El Informe omite nombrar a estas “pocas empresas” que explican el 82% del incremento de la deuda, pero todos las conocemos: Cargill, Cofco, Viterra, Bunge, ADM, AGD, Molinos y por supuesto Vicentín, deudora irrecuperable del Banco Nación, es decir deudora de todos nosotros y cuyo accionar continúa impune gracias a un Juzgado a medida.

Despojado de ideología y desde una óptica matemática hay cuestiones difíciles de entender. Por Decreto 576/22, el “Programa de Incremento Exportador” estableció un tipo de cambio de $200 por cada dólar para las exportaciones de soja y sus derivados, con vigencia hasta el 30 de septiembre de 2022, y con el subsidio establecido por el Decreto 576 se liquidaron en ese período 7800 millones de dólares por exportaciones de soja y sus derivados.

Si se liquidaron ese volumen de operaciones, no se explica porqué las grandes exportadoras continuaron endeudándose en el exterior por altas cifras, si habían cobrado esos grandes montos por las exportaciones. Y con dólar subsidiado. Uno no puede pensar que los dólares que les ingresaron en Septiembre de 2022 fueron sacados del país bajo excusa de endeudamiento por autopréstamos con empresas del mismo grupo, porque si así fuese seguirán saliendo dólares del país para pagar el capital y los intereses de esa deuda privada, condicionando la economía del país a través de operaciones simuladas para fugar rentabilidades declaradas o no. Excepto que las grandes empresas tengan la expectativa – o la promesa- que un próximo gobierno resuelva estatizar esta enorme deuda privada y por eso continúan endeudándose mientras giran divisas al exterior. 

Nadie desconoce la necesidad del ingreso de divisas que tiene el país, pero el Ministro de Economía que conoce sobradamente las operatorias de exportación y la normativa sancionada a su pedido como el Decreto 576, debería repensar el recurso de subsidiar a las grandes exportadoras, porque pareciera que es más lo que sale que lo que ingresa. Y mientras se subsidia a las grandes empresas con altas cifras, en el país hay sectores con necesidades acuciantes que nadie atiende en un año electoral. 

lunes, 30 de enero de 2023

PAYASADAS FISCALES

 

martes, 13 de diciembre de 2022

LAGOS DE DÓLARES ESCONDIDOS

 

El 1° de enero entrará en plena vigencia el acuerdo para el intercambio de información fiscal entre la Argentina y los EEUU, que le permitirá al Estado nacional acceder a información de la que hoy no dispone sobre cuentas y activos de argentinos allá, muchos de ellos no  declarados a nuestro fisco.

Ello así pese a que, solo contando desde 2009 y con diferentes gobierno, han existido varios blanqueos de capitales de cuyos resultados tampoco tuvimos demasiadas noticias por aquello del "secreto fiscal", que es algo que habrá que revisar en serio alguna vez, porque hasta acá ha funcionado solo para proteger  los poderosos. 

Lo que no se entiende en éste caso es precisamente eso: que cuando el país contará con una herramienta negada durante muchos años (y que habrá que ver cuanto hay de cierto en que por fin ahora dispondrá de ella) para perseguir evasores y fugadores consuetudinarios, y cuando esa información le permitirá ampliar la base imponible en los sectores más poderosos (una cuenta o bienes en el exterior no son cosas de las que puede jactarse un laburante común), se insista con una herramienta que ya ha fracasado como el blanqueo, y que lo único que consigue es estimular a que en el futuro los mismos tipos sigan evadiendo y fugando.

En defensa de la iniciativa, algunos dicen que es el único modo en que éste gobierno puede, en lo que le queda de mandato, aprovechar algunos recursos provenientes de la detección de activos no declarados en el exterior por parte de residentes argentinos, en un año con campaña electoral y fuertes requerimientos de vencimientos de deuda (ni hablar los venideros).

Pero aun sí, las multas y penalidades que deberían pagar quienes ingresen al blanqueo se pagarían en pesos y no en dólares, y según se cuenta acá en Pajita 12, solo un 20 % de lo recaudado se destinaría a un fondo especial para la cancelación de la deuda con el FMI, con aportes provenientes de los que se beneficiaron con el préstamos otorgado por la entidad a Macri.

Según se señala en la nota, el blanqueo sería la alternativa que encontraron Alberto y Massa para terminar de cajonear el proyecto presentado por Parrilli en el Senado para cobrarles impuestos a los que tenían activos no declarados en el exterior, y con ese dinero pagar la deuda: una muestra más de como funciona realmente éste gobierno, o de quien es, aunque el presidente le haya dicho a Fontevecchia que es el de Cristina.

Otro 40 % de lo ingresado por el blanqueo (según el proyecto que ingresaría al Congreso) se destinaría a "...programas y proyectos que apruebe la Secretaría de Energía de la Nación para la exploración, desarrollo, construcción y mantenimiento de infraestructura, transporte y producción de gas natural.", lo cual es tan amplio que puede ir desde financiar nuevos tramos del gasoducto Néstor Kirchner u obras similares, hasta costear los gigantescos subsidios a las petroleras vía el "Plan Gas" para incrementar la producción, en un contexto de dolarización de los precios del gas en boca de pozo, que venía del macrismo y no fue revertido por ésta gestión.

Es decir, si en un caso la evasión y la fuga, parcial y tardíamente corregidas a través de un blanqueo en lugar de usar la información disponible para cobrarles los impuestos que correspondan con las multas y accesorios del caso por no haberlos declarado -sin blanqueos ni perdones fiscales, administrativos y judiciales- podría financiar la infraestructura indispensable para el desarrollo, en el otro los recursos de un sector que retacea su aporte al país entrarían por una puerta, para salir por la otra; sin que nadie explique por qué no se podrían hacer las cosas de otra manera.

martes, 29 de marzo de 2022

GAMBITO DE DAMA

 

Cristina movió, y cambió la agenda: los puso a todos a discutir lo que ella plantea, como sucede siempre; lo cual debería bastar por sí como hecho contundente, para que ya no le discutan ni su volumen político, ni su centralidad absoluta, para bien o para mal. Es el hecho ordenador de la política argentina, hace años.

Al impulsar que el bloque de senadores del FDT presente dos proyectos de ley para levantar el secreto bancario e imponer una contribución especial a los que tienen bienes o activos no declarados en el exterior para conformar un fondo destinado a pagar (en dólares) los vencimientos de la deuda con el FMI, está planteando la respuesta correcta a la pregunta que ella misma viene haciendo de modo insistente desde 2018, cuando Macri contrajo el mega-préstamo: quienes lo van a pagar.

El gobierno no pudo sino salir a apoyar la iniciativa, más allá de sus convicciones íntimas o especulaciones sobre la "correlación de fuerzas" en el Congreso: lo contrario hubiera significado ahondar aun más la grieta con la principal figura política del Frente, y -sobre todo- con su propia base electoral: si alguien se niega a que la deuda sea pagada como plantea Cristina, tiene que sincerar quienes y como la van a pagar.

La oposición -al igual que pasó en su momento con el impuesto a las grandes fortunas- no pudo evitar la celada, y salió rápido y de pálpito a defender evasores de impuestos, fugadores de capitales y lavadores de dinero de dudoso origen, dándose vuelta en el aire de su arsenal teórico ensayado contra el kirchnerismo: ahora, de pronto, se volvieron garantistas y creen firmemente en la presunción de inocencia, no les interesa tanto "recuperar lo robado" y se oponen a un impuesto que -dicen- es imposible de aplicar. Esto es lo que son y lo que fuero siempre, en todo caso la astucia de Cristina es exponerlos a la luz, en toda su miseria.

Aunque pasó desapercibido porque se discutían otras cuestiones más acuciantes como las tarifas de los servicios públicos, las normas y mecanismos para combatir el lavado de dinero también fueron parte de las negociaciones entre el gobierno y el FMI para renegociar la deuda. Precisamente de esa supuesta preocupación del Fondo sobre el tema, se agarró Cristina para tratarlo con el embajador de Estados Unidos: otros que se verá forzados a tomar posición, a ver que tan comprometidos están en la cruzada.

Más allá de las dificultades que el proyecto pueda enfrentar en el Congreso y hasta de las legítimas dudas que pueda plantear sobre su factibilidad, cualquiera medianamente avispado se da cuenta que Cristina no ignora lo que pueden llegar a hacer o no los yanquis "cooperando" en detectar evasores, fugadores y lavadores: en su propio gobierno trasladó al país las normas y recomendaciones del GAFI a pedido del G20 (incluyendo la llamada ley antierrorista) buscando el apoyo de Obama en la disputa con los fondos buitres, sin conseguir ni una cosa ni la otra: ni ayuda para enfrentar a Paul Singer y sus muchachos, ni condenar a nadie por lavado de dinero; esa omisión inveterada de la justicia argentina que a nadie parece molestarle, porque nunca hubo sospechosos kirchneristas.

De esto no debe inferirse que el planteo que subyace en los proyectos sea ingenuo, sino todo lo contrario: no se le puede pedir a Cristina (que ni siquiera integra formalmente el Senado como para votar) que adopte decisiones concretas que corresponden al Congreso o al Poder Ejecutivo. Pero si se le puede pedir (como le pidieron cuando se opuso al arreglo con el FMI en los términos en que estaba planteado) caminos alternativos, para salir de los laberintos a los que nos condujeron Macri con su espantoso gobierno primero, y Alberto con sus vacilaciones y reculadas, después.

Y eso es precisamente lo que Cristina está haciendo, con la misma línea de discurso y el mismo horizonte de rumbo político que viene planteando, cada vez que opinó al respecto, hace cuatro años. Y haciéndolo acaba de hacer el mayor aporte a la tan reclamada unidad que se hizo desde las PASO del año pasado hasta acá, como mínimo: si Alberto y el gobierno están convencidos que el proyecto marca el camino y lo apoyan con convicción -es decir, no para la tribuna- hay un montón de discusiones que se pueden dar por saldadas. Es como si CFK les preguntara "¿Y vos chabón , de qué lado estás?".  

Tuits relacionados: 

jueves, 3 de febrero de 2022

EL ABRAZO DEL OSO

 

Todo lo más granado (y por granado entiéndase grande e influyente) del empresariado nacional se apuró a manifestar su apoyo al acuerdo con el FMI, apenas se hizo el anuncio oficial. Empezando por la AEA (que nuclea a la élite del poder económico del país) y siguiendo por el Grupo de los 6 así lo hicieron, y ahora están reclamando que sea prontamente tratado y aprobado en el Congreso, como leemos acá en Infobraden.    

El párrafo precedente podría haber sido perfectamente escrito en cualquier momento de la historia de nuestro país desde 1956, salvo el interregno entre 2006 y 2018, en que Néstor Kirchner logró que los argentinos olvidáramos lo que era el FMI: no hubo acuerdo con el FMI que no fuera instado por nuestra clase dirigente empresarial, ni ninguno que no fuera celebrado en su momento como una buena noticia para el país, y para sus habitantes.

El recuerdo de lo que pasó con todos esos acuerdos debería bastar para ponernos en guardia frente a ciertos apoyos, y hacernos recordar que esa clase dirigente es corresponsable de todos y cada uno de los fracasos habidos cuando en el país se aplicaron política sugeridas por el FMI o pactadas con el mismo; fracasos que muchas veces fueron en contra de los propios intereses de esa clase, aunque por supuesto esos intereses no se vieran afectados en el mismo grado que el común de los mortales.

En éste caso, el rotundo apoyo y la presión que empiezan a ejercer sobre el Congreso y las fuerzas políticas en él representadas para que sea rápidamente aprobado un acuerdo cuyo texto final no se conoce (y ellos tampoco han visto, salvo que tengan acceso a fuentes privilegiadas, del gobierno o del FMI), lleva a preguntarse cuales son las razones de tanto entusiasmo.

No podría ser -en principio- la perspectiva de una reforma laboral flexibilizadora derivada del acuerdo, en principio porque desde el gobierno desmintieron rotundamente que se haya exigido tal cosa por parte del Fondo, o, para ser más precisos, convenido entre las partes. Además, la reforma laboral se viene haciendo de hecho desde hace cuatro años por lo menos, a fuerza de reducir drásticamente el salario promedio en dólares, que es lo que siempre persiguen las grandes fracciones del capital.

Lo mismo cabe para las posibles privatizaciones de activos públicos (y correlativos negocios privados), y no tanto respecto al aumento de tarifas de los servicios públicos, porque en éste punto hay discordancias entre el discurso del gobierno, y el del FMI. El entusiasmo debe venir por otro lado entonces.

Y a falta de elementos para arribar a otra conclusión, cabe pensar que es porque el acuerdo despejaría (recalcamos el potencial) el fantasma del default, por lo menos hasta la primera revisión trimestral de la economía por los técnicos del Fondo. Y no habiendo default, no existiría (otra vez se remarca el potencial) la necesidad de dictar disposiciones aun más restrictivas que las vigentes para acceder al mercado de divisas.

O dicho de otro modo: el acuerdo garantizaría la estatización de deuda privada que supone cargarle al conjunto de los argentinos el pago de una deuda contraída para que se puedan fugar capitales ante el colapso del modelo macrista; tanto como la continuidad del flujo de dólares "para los amigos", que deben girar dividendos, cancelar préstamos (o autopréstamos) en divisas y -porque hay costumbres que cuesta dejarlas, vio- seguir fugando capitales para que, como pasó los dos últimos años, por esas canaletas abiertas se vaya el abultado superávit comercial.

sábado, 1 de enero de 2022

ENSALADA DE ZANAHORIAS

 

El Boletín Oficial de ayer (último del año) salió plagado de decretos del Poder Ejecutivo Nacional con medidas de corte económico: el Decreto 908 que prorrogó hasta fin del 2023 la alícuota del 8 % a las exportaciones mineras y de combustibles (completo acá), la prórroga de la rebaja por seis meses de las contribuciones patronales de las empresas del sector salud (Decreto 903, verlo acá),  y la disminución de la alícuota de Bienes Personales para los fondos y activos repatriados desde el exterior para destinarlos a inversiones en la construcción (Decreto 912, completo acá).   

El día anterior, es decir el jueves 30, se publicó el Decreto 900 (completo acá) por el cual se rebajan las regalías que deben pagar las petroleras por los permisos de exploración y concesiones de explotación en el Mar Argentino. 

El mismo día se publicaron el Decreto 899 (completo acá) que prorroga la rebaja de las contribuciones patronales a la seguridad social para las empresas radicadas en las provincias del denominado "Norte Grande". Y también ese mismo día se publicó el Decreto 897 (verlo acá), que establece la exención del impuesto al cheque para las cuentas utilizadas en forma exclusiva por los consignatarios de ganado, que involucren movimientos de fondos de terceros.

Hace poco (justo para Nochebuena) veíamos acá como, al prorrogarse por seis meses la emergencia ocupacional, se estableció  la baja progresiva de la doble indemnización por despido, hasta su virtual eliminación. Y hace tan poco como el 15 de diciembre del año pasado, veíamos en ésta entrada como se rebajan o eliminaban retenciones a productos de las llamadas "economías regionales", para -supuestamente- promover las exportaciones.

Por estas horas el gobierno evalúa si convocar o no a sesiones extraordinarias del Congreso en enero, para tratar los temas pendientes que remitió. Como por ejemplo los que se enumeran en ésta nota de El Cronista: leyes sobre hidrocarburos, desarrollo agroindustrial, y la construcción para vivienda.

Leyes que contemplan en todos los casos rebaja, diferimiento o exención de impuestos o cargas patronales, flexibilizaciones del control de cambios para garantizar el libre acceso a las divisas a los que exporten, rebaja de contribuciones a la seguridad social, eliminación o rebaja de retenciones y "estabilidad fiscal" por determinada cantidad de años, una vez otorgados esos beneficios.

Es difícil no ver en todas estas medidas un plan y un sentido unívoco, como también es difícil no advertir ciertas (por no decir muchas, o todas) similitudes con otros planes "ofertistas" similares, ensayados muchas veces, en distintos gobiernos (algunos presuntamente distintos entre sí), sobre la base de la convicción o creencia que con estímulos al capital (como únicas y excluyentes herramientas) se crece y se generan empleos que pagan salarios de calidad; es decir ese crecimiento "derrama", aunque a cierta heterodoxia le moleste que se utilice la expresión (que goza de bien ganada mala fama), más no las similitudes antes apuntadas, en el discurso y -sobre todo- en las medidas derivadas de él.

Entre las alternativas de la zanahoria y el palo (que bien podrían ser complementarias y no necesariamente excluyentes) para manejarse en sus relaciones con las distintas fracciones del capital, el gobierno ha elegido, claramente y desde su mismo comienzo (incluso antes de que se desatara la pandemia) la primera. Por eso está todo el tiempo ofreciendo zanahorias, muchas, hasta hacer una ensalada. 

Y al parecer ha descartado por completo el palo, es decir exigir -a cambio de tanto beneficio, prebenda o afloje, fundamentalmente fiscal- compromisos concretos, medibles y pesables. En inversiones, creación de puestos de trabajo, integración de cadenas de proveedores locales, aportes de divisas, aporte en fin al desarrollo del que tanto se habla.

Eso sin considerar que allí donde se ha encontrado con situaciones de privilegio preexistentes o consolidadas (como pasa por ejemplo con Techint o Aluar en sus respectivos segmentos de mercado, o con el Grupo Clarín en las comunicaciones y el entretenimiento), ha optado deliberadamente por respetar esas posiciones creadas, enfatizando incluso el discurso presidencial en que no es intención avanzar sobre ellas.

Como dijimos, hay un plan, una hoja de ruta (de inspiración de Kulfas, que bien podría suscribir Lavagna, pero que se ejecuta por decisión del presidente), con el que se puede acordar o no (no es nuestra intención en ésta instancia plantear un debate teórico al respecto), pero está. 

La pregunta es por qué habría que suponer que esta vez sí se cumplirán sus supuestos teóricos no ya en el crecimiento de la economía (que ciertamente es importante), sino en mayores niveles de equidad e integración social, que sean su consecuencia. Máxime cuando no se advierte una batería de medidas, tan constantes y consistentes como los reseñados estímulos al capital, que fuercen o aceleren ese "derrame" que hasta acá no se vio, por lo menos de un modo apreciable.

Y además cuando la historia reciente de la experiencia macrista, medida en términos de reanudación del endeudamiento, concesiones al capital ruinosas al interés social y agudización de la restricción externa por la fuga de capitales, no podría haberse escrito, directamente, sin la lisa y llana participación de algunos de los beneficiarios de estas medidas "ofertistas".

lunes, 8 de noviembre de 2021

EVITAR INDIGNACIONES AL PEDO

 

La verdad, no se entiende el asombro de muchos con las declaraciones de Macri sobre el destino final del préstamo del FMI: permitir que los bancos y fondos inversores que le habían financiado su gobierno salieran del país desarmando posiciones en pesos para hacerse con los dólares, y recortar pérdidas. Desde que el mundo es mundo, y el Fondo es el Fondo, para eso han servido siempre sus préstamos: para financiar la fuga de capitales, dejándole al país las deudas, y los condicionamientos de política económica.

Tampoco se entiende la sorpresa con los constantes cambios de libreto de Macri en torno a éste tema o a cualquiera, demostrado ya con creces que es un mentiroso compulsivo y patológico, que falsea la realidad sin que se le mueva un solo músculo.

Eso sí: como marca uno de los tuits de apertura, ni se les pensar -ni por un momento- que sus dichos le traerán alguna consecuencia penal, judicial, social y ni siquiera electoral: cuando alguien como Macri miente como miente, lo hace también desde la plena conciencia de su total impunidad, en todos los planos.

Y respecto a la penalización electoral de la confesión de Macri, cabe recordar lo dicho acá hace unos años atrás, cuando analizábamos las causas de la derrota en las presidenciales del 2015: hemos perdido en toda la línea la batalla cultural por lograr que la mayoría de la sociedad condene las políticas de endeudamiento, y entienda que para que todos podamos vivir mejor, hay que evitar endeudar al pàís, porque eso condiciona su futuro.

Habrá que pensar hasta que punto no contribuimos nosotros mismos a ese resultado, haciéndonos cargo religiosamente de los "muertos" de deuda que heredamos cuando nos toca gobernar, como estamos haciendo ahora, sin ir más lejos.

Y precisamente en ese punto nos queremos detener: no tiene ningún sentido indignarse por los dichos de Macri, si no pensamos hacer nada al respecto. Es decir, si estamos pensando como renegociar con el FMI el pago del préstamo destinado -como dijo Macri- a financiar la fuga de capitales, y contraído violando las propias normas del FMI. O peor aun: si vinimos siguiendo estos dos años una política fiscal "prudente" (por ser diplomáticos) para facilitar ese arreglo, y no tomamos ninguna dirección de política económica para que la deuda la paguen los que la contrajeron. 

O mucho más que peor: si estamos hablando -por boca de Massa o incluso del propio Alberto- de sentarnos a dialogar, el día después de las elecciones, para encontrar acuerdos con la oposición que, cuando fue gobierno, contrajo esa deuda; y que hasta ayer -antes de que Macri abriera su bocaza- juraba en todos los idiomas que no les quedó mas remedio que endeudarse "para pagar las deudas que dejó el kirchnerismo", o para enjugar un déficit fiscal en pesos, contrayendo deudas en dólares.

Eso sin contar que no cumplimos con la promesa de campaña de elegir, entre los bancos y los jubilados, quedarnos con los jubilados. Tuit relacionado: 

sábado, 10 de abril de 2021

PELIGRO CHINO

 


Tal parece que en el gobierno hay una especie de división de tareas dentro de los distintos sectores del "Frente de Todos": algunos están para las maduras (como Massa protagonizando los cambios en Ganancias para los salarios más altos), y otros para las duras, como el "Chino" Zannini, que como Procurador del Tesoro debe hacerse cargo de los juicios del Estado o contra él, es decir como actor o demandado.

Y en esa condición, tal como cuentan acá en Infobraden, le tocó intervenir en representación del Estado nacional -no de Cristina o del kirchnerismo- en el eterno concurso de acreedores del Correo de los Macri, y en ese contexto, rechazó la nueva propuesta vergonzosa de la "famiglia" para pagar la deuda que mantiene con el fisco desde 1997 (cuando el kirchnerismo ni siquiera existía) por el canon que debía abonar por la concesión otorgada durante el menemismo, y revocada por falta de pago por Néstor Kirchner en el 2003.

Si Zannini no hubiera procedido como lo hizo, merecería que le imputen incumplimiento de los deberes de funcionario público, porque la función del Procurador es defender los intereses del fisco, ante los tribunales. Sin embargo Macri lo toma como un ejemplo de persecución en su contra orquestada por Cristina, que se extendería a sus hijos, buscando la quiebra del grupo SOCMA (el hólding familiar controlante del Correo fallido), en el cual figuran como accionistas y miembros de los directorios, en varias empresas, pese a ser monotributistas.

Acá haría falta un editorial radial o televisivo de Lanata diciendo -como lo hizo con Cristina, Máximo y Florencia Kirchner y el caso Hotesur-Los Sauces- que la culpa de que eso ocurra la tendría Macri, por mezclar a sus hijos en sus negocios. Spoiler: no sucederá.

Pero en el mismo panorama de división de tareas en el oficialismo del que hablábamos antes, parece también que ésta semana le dijeron a Zanini "andá a  pelearte con Macri, que nosotros te tenemos el saco": ayer se conoció el Decreto 239 de Alberto Fernández (completo acá en el Boletín Oficial)  por el cual se lo instruye para que se constituya en parte querellante, en representación del Estado Nacional, en la causa “Macri Mauricio y otros s/ defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública”, en trámite ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 5 de la Capital Federal; y coadyuve en la promoción de la acción penal con el fin de determinar a las presuntas y los presuntos responsables de los delitos de acción pública que en ese proceso se investigan y que podrían haber damnificado al Estado.

También se lo instruye para "...iniciar las acciones conducentes al recupero de los eventuales daños y perjuicios emergentes de los hechos denunciados, facultándola a tal efecto a promover, en su caso, la respectiva acción civil en el proceso penal.". El famoso "recuperar lo robado", pero al revés de como siempre lo plantean los medios: nosotros reclamándoles a ellos que la devuelvan. La causa -por si no lo saben- es la que se inició en su momento por las flagrantes irregularidades cometidas por el gobierno de Macri en la tramitación del mega préstamo con el FMI. 

Irregularidades que son bien conocidas, y de las que el propio decreto da cuenta en sus fundamentos, por ejemplo cuando señala "...la Sindicatura General de la Nación concluyó que: (i) no se cumplieron los procedimientos esenciales establecidos por la normativa vigente en ese momento para la formalización de un Acuerdo Stand-By; (ii) los funcionarios actuantes suscribieron la Carta de Intención y los memorándums de fecha 12 de junio de 2018 sin contar con los dictámenes técnicos y jurídicos previos exigidos por la normativa vigente; iii) la firma de los acuerdos no contó con las autorizaciones e informes exigidos por la normativa vigente para este tipo de operaciones de crédito público, ni con la autorización suficiente del Poder Ejecutivo; (iv) se asumieron compromisos con el organismo internacional sin solicitarse previamente la emisión del informe obligatorio establecido en el artículo 61 de la Ley N° 24.156 y sus modificatorias para determinar el impacto de la operación en la balanza de pagos y la sustentabilidad del endeudamiento y (v) se detectaron posibles incumplimientos de los objetivos fijados en la Carta de Intención de fecha 12 de junio de 2018 en forma concomitante con su celebración, en lo referido al destino de los fondos desembolsados por el FMI."

Según cuenta el decreto, la Sindicatura también puntualizó en su informe las consecuencias perjudiciales derivadas de la ejecución del Acuerdo, remitiéndose a su vez al informe del Banco Central titulado “Mercado de Cambios, Deuda y Formación de Activos Externos 2015-2019”, en el que se refiere a la salida de capitales del sector privado y a los deficientes controles cambiarios aplicados. Como resultado, un monto similar a la totalidad de los desembolsos efectuados por el FMI fue adquirido en el mismo período para la formación de activos externos de libre disponibilidad (FAE) -vulgarmente conocida como fuga de capitales-, sin que se hubieran tomado medidas tendientes a limitar o impedir esta situación hasta septiembre de 2019. 

De los informes que cita el decreto se desprende que los funcionarios macristas (Macri incluido) "...habrían desplegado una conducta que facilitó el aumento exponencial en la formación de activos externos de libre disponibilidad.", (que) "...la salida de dichos capitales fue posible como consecuencia del proceso de desregulación de los controles y requisitos exigidos para el acceso al mercado de cambios, tornándolos casi inexistentes."; y que "...la desregulación mencionada fue acompañada con menores requerimientos y obligaciones para la operatoria en el mercado de cambios y un debilitamiento del sistema de información correspondiente al Régimen Informativo de Operaciones de Cambios (RIOC), eliminando en algunos casos la obligación de registro y reduciendo en otros los requerimientos de información, generando una importante disminución en la información disponible, todas estas acciones que debilitaron sistemáticamente las tareas de fiscalización inherentes al Banco Central.... ".

Es decir, nada que no se supiera desde que Macri asumió el gobierno y puso en marcha un modelo de valorización financiera para la fuga de capitales ya ensayado en el país después del golpe del 76' y en el menemato durante los 90', en éste caso con posibles aristas delictivas en lo que concierne al monstruoso endeudamiento contraído con el FMI en condiciones irregulares; con la complicidad imprescindible de las autoridades del Fondo, que aceptaron prestarse a una maniobra politica destinada a financiar la reelección de Macri, a cualquier costo (para el país, claro).

Nada que ya no hayan dicho tampoco en su momento los senadores del FDT cuando el actual gobierno inició las conversaciones con el FMI para renegociar los términos del reembolso del préstamo, y acá nos queremos detener: el propio decreto que instruye a Zannini a presentarse en la justicia señala que el gobierno "...se encuentra llevando adelante las negociaciones para un nuevo programa de financiamiento responsable, respetuoso de los compromisos contraídos, pero al mismo tiempo evitando poner en riesgo las condiciones que permitan la reactivación económica y la construcción de un sendero de desarrollo inclusivo y sostenible, Acuerdo que, en el marco de la Ley N° 27.612 de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública, será sometido a la aprobación del Honorable Congreso de la Nación." (las negritas son nuestras). 

Es decir, se denuncia al gobierno anterior por las irregularidades en la concertación del préstamo, se tratará de que los que lo contrataron paguen de su bolsillo el perjuicio causado al Estado argentino (en ambos casos, con resultado vidrioso, atento el estado actual de la justicia), pero se pagará la deuda, en condiciones aun no definidas.

En campaña y después de comenzado el gobierno, Cristina repetía siempre dos preguntas: 1) ¿Quiénes se beneficiaron con la deuda?, 2) ¿Quiénes la van a pagar?. La primera pregunta era retórica, porque se sabía quienes fueron; luego el informe del Banco Central sobre el proceso de fuga de capitales durante el macrismo lo confirmó, con nombres y apellidos. La segunda -que es la más importante- sigue sin respuesta, pese a que Guzmán -que firmó el decreto- está apurado por cerrar la negociación con el FMI.

Si somos coherentes, la respuesta es muy sencilla: que la deuda la paguen los que se beneficiaron con ella, y no a través de un pleito judicial, sino de su bolsillo pero con impuestos, como debe ser. Como resultado de una decisión de política económica, que además sería coherente con las promesas de campaña, y con el programa electoral votado por la mayoría de los argentinos. 

Y eso no lo puede resolver el "Chino" Zannini. ¿O se lo piensan encomendar también a él, o conformarnos con el decreto? Tuit relacionado: