Ante los anuncios del nuevo gobierno sobre la baja de retenciones a la soja (se habla de cinco puntos porcentuales por años, hasta su total eliminación), vale la pena evaluar el impacto que la medida puede tener en los recursos del Estado, y no solo del Estado nacional: como se sabe, desde la creación en el año 2009 del Fondo Federal Solidario (FFS, vulgarmente conocido como Fondo Soja), el 30 % del producido de los derechos de exportación de soja y de sus derivados se coparticipa a las provincias.
Que en la mayoría de los casos y tal como lo señalada el DNU 206/09 que creó el Fondo utilizan esos recursos para obras de infraestructura; pero que en el caso de la provincia de Santa Fe se utilizaron también para la compra de equipamiento hospitalario y para el sistema de salud; como por ejemplo adquirir ambulancias: ver por ejemplo acá.
Durante el segundo gobierno de Jorge Obeid (la última administración provincial del PJ, entre 2003 y 2007) se adquirieron 148 ambulancias para los servicios provinciales de emergencia médica, y se recibieron otras 10 donadas por el Estado nacional.
Cuando el Frente Progresista Cívico y Social llegó al gobierno con Hermes Binner en diciembre del 2007 y hasta que se creó el Fondo Soja en abril del 2009 (16 meses, la tercera parte del mandato del nuevo gobernador) el gobierno provincial no compró ni una sola ambulancia nueva.
Desde ahí para acá entre los dos gobiernos (el de Binner y el de Bonfatti) se compraron 281 ambulancias nuevas, y se recibieron otras 16 donadas por la nación a través del Plan Nacer.
De esas 281 ambulancias 229 (es decir el 81,49 %) fueron íntegramente pagadas con las partidas del Fondo Federal Solidario, y el resto con fondos propios del Tesoro provincial.
Con la rebaja de cinco puntos porcentuales a las retenciones que ya anunció el gobierno de macri, habría comprado 33 ambulancias menos.
Y lo mismo pasa con los aparatos de alta complejidad para los hospitales provinciales: en los gobiernos de Binner y Bonfatti se compraron 9 tomógrafos y 2 resonadores magnéticos (ver acá), todos ellos pagados hasta el último centavo con el fondo sojero.
Con los anuncios de baja de retenciones ya en un año, en lugar de esos 11 equipos sólo podrían comprarse 9,42.