No era el mejor del mundo el UVA? Porque cuando lo lanzaron les dijimos de todas las formas posibles que no se metieran pero no nos dieron pelota. Habría que pasarlos al ajo y agua. https://t.co/y5sYPeRrBI
— La Corriente K (@lacorrientek) May 14, 2021
No se trata de color político pero se empernaron a sabiendas durante un gobierno, y quieren que el otro los rescate.
— La Corriente K (@lacorrientek) May 14, 2021
Por eso. Este gobierno tiene 395.000 problemas muchos más graves que atender, también derivados del anterior, y que afectan mucho más gravemente a mucha más gente (comer por ejemplo). Gente que no se generó esos problemas sola, tomando decisiones equivocadas y desoyendo consejos.
— La Corriente K (@lacorrientek) May 14, 2021
No creo ser el único que les advirtiera del peligro. Pero eligieron no dar bola. Nadie les puso una pistola en la cabeza para firmar un contrato privado entre partes, y se creían que se las sabían todas. Ahora reclaman ayuda del Estado y leyes que los protejan, que pagamos todos.
— La Corriente K (@lacorrientek) May 14, 2021
Váyanse a cagar. https://t.co/QDTzKZW5Kz
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Alguien que le aclara que ya salieron como 50 vuelos de Aerolíneas, mientras ustedes se quejaban de los viáticos. https://t.co/MMtOTsbQaQ
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En un gobierno que viene escaso de aciertos, parecen empeñados en sumar errores. Y si de errores hablamos, debe haber pocos más funestos que invertir recursos públicos (es decir, de todos) y capital político (que no sobra) en "encontrarle una solución" a los deudores de préstamos hipotecarios ajustables por las UVA.
Sobre el tema en sí hemos hablado abundantemente acá, y pueden encontrar todos los posteos en el blog, en la etiqueta respectiva. Un sistema pensado no para facilitar el acceso a la vivienda propia -como lo propagandizó el macrismo- sino para garantizarles un negocio más a los bancos. Es decir, funcionó para aquello para lo que fue pensado, si hay mamertos que recién ahora lo advierten, es su problema.
El asunto es cuando lo quieren transformar en un problema de todos, y tal la regla que pareció imponer el macrismo, hacernos pagar entre todos, los estropicios que hizo para beneficio de algunos pocos. Lo que vale para el préstamo del FMI, aplica también en éste caso: unos se la llevan, y todos la pagamos.
Justo ahora cuando se discuten los subsidios a las tarifas de los servicios públicos, o Alfredo Casero (hurgando en el cajón de las idioteces trilladas de la derecha) propone que los que reciban planes o ayudas sociales del gobierno no voten, el gobierno se mete a subsidiar a quienes se colocaron voluntariamente en una situación de riesgo, pese a haber sido suficientemente advertidos de que no lo hicieran, y habérseles señalado cuáles eran esos riesgos.
Un error de gestión notorio, en tanto desatiende prioridades más urgentes, y un error de çálculo político descomunal, en tanto dispendia recursos en un sector que mayoritariamente adversa electoralmente al "Frente de Todos", sin conseguir modificar, al cometerlo, esa realidad: ahí están los presuntos beneficiarios de la medida, quejándose porque es insuficiente, y señalando que ellos no piden subsidios, sino "una solución justa".
Crotos aspiracionales que compraron el combo completo del discurso macrista y cuyo economista de cabecera es el delincuente de Tettaz (gran apologista de la estafa), reclamando ahora una intervención protectora de un Estado al que detestan, exigiéndole soluciones a un gobierno que en su inmensa mayoría no votaron (no tenemos pruebas al respecto, pero tampoco dudas), y que el costo de esas soluciones recaiga sobre el conjunto. Cabría preguntarse como reaccionarían esos mismos crotos si el Estado decidiera -por ejemplo- subsidiar el pago de los alquileres para vivienda que superen el 35 % del salario, una medida sin dudas mucho más justa y de alcances más extendidos.
Con o sin ajuste por UVA, nunca fue sencillo acceder a un préstamo bancario en éste país, menos al crédito hipotecario para vivienda. De allí el éxito del PROCREAR, que alcanzó incluso a muchos que lo obtuvieron, construyeron su casa propia de ese modo pero sin poner el cartelito del programa (no sea cosa que alguien pensara que se lo debían a Cristina), y terminaron votando a Macri.
El mismo PROCREAR que fue desnaturalizado en el macriato al aplicarle a los préstamos el ajuste por las UVA, en un país con los niveles históricos de inflación que ha tenido la Argentina. Y aquí aparece la razón profundamente ideológica -si, ideológica- por la cual muchos eligieron creerle a chantas como Tettaz, y no a tantos que advertimos que se metían en una trampa: daban por descontado que la inflación era un problema generado por el populismo, que gasta sin medida y luego emite moneda para financiar el déficit. Con un gobierno "serio" que redujera el gasto público la inflación se iría reduciendo hasta desaparecer, y el peso de las cuotas del préstamo sería cada vez menor.
Frente a eso, este "peronismo herbívoro" que quiere consensuar con los que lo quieren aniquilar, supone de algún modo que, atendiendo a éste problema, puede captar "voto blando" suelto, que migraría del macrismo al FDT. Las reacciones de los deudores UVA frente a los anuncios oficiales los deberían llamar bruscamente a la realidad. De hecho, se trata en todos los casos de gente con empleo en blanco, y salarios por encima del promedio, que les permitieron acceder a un préstamo bancario.
Es decir, la misma gente que se vio beneficiada con los últimos cambios en Ganancias para los salarios más altos, que les permitirán contar con un excedente para gastar o ahorrar, fruto de una decisión de éste gobierno; cuando su antecesor -que había prometido en campaña eliminar el impuesto- duplicó el número de asalariados que lo pagaban.
Es decir, ni con ese precedente a la vista, ni con los anuncios de algún nivel de subsidio a las cuotas de los préstamos UVA, logran tenerlos contentos, lo que demuestra que la empresa fue vana, desde el principio. Bien haría el gobierno en poner toda esa energía en contentar primero a su propia base electoral, a esa que abandonó a la suerte de las remarcaciones de precios en los supermercados y carnicerías, o a una nueva ola de contagios porque se apiñaron como ganado en Constitución para poder volver a sus casa después de un día de trabajo, porque 20 tipos cortaron las vías, por varias horas.