LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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sábado, 15 de mayo de 2021

LAS UVAS DE LA IRA

 


En un gobierno que viene escaso de aciertos, parecen empeñados en sumar errores. Y si de errores hablamos, debe haber pocos más funestos que invertir recursos públicos (es decir, de todos) y capital político (que no sobra) en "encontrarle una solución" a los deudores de préstamos hipotecarios ajustables por las UVA.

Sobre el tema en sí hemos hablado abundantemente acá, y pueden encontrar todos los posteos en el blog, en la etiqueta respectiva. Un sistema pensado no para facilitar el acceso a la vivienda propia -como lo propagandizó el macrismo- sino para garantizarles un negocio más a los bancos. Es decir, funcionó para aquello para lo que fue pensado, si hay mamertos que recién ahora lo advierten, es su problema.

El asunto es cuando lo quieren transformar en un problema de todos, y tal la regla que pareció imponer el macrismo, hacernos pagar entre todos, los estropicios que hizo para beneficio de algunos pocos. Lo que vale para el préstamo del FMI, aplica también en éste caso: unos se la llevan, y todos la pagamos.

Justo ahora cuando se discuten los subsidios a las tarifas de los servicios públicos, o Alfredo Casero (hurgando en el cajón de las idioteces trilladas de la derecha) propone que los que reciban planes o ayudas sociales del gobierno no voten, el gobierno se mete a subsidiar a quienes se colocaron voluntariamente en una situación de riesgo, pese a haber sido suficientemente advertidos de que no lo hicieran, y habérseles señalado cuáles eran esos riesgos.

Un error de gestión notorio, en tanto desatiende prioridades más urgentes, y un error de çálculo político descomunal, en tanto dispendia recursos en un sector que mayoritariamente adversa electoralmente al "Frente de Todos", sin conseguir modificar, al cometerlo, esa realidad: ahí están los presuntos beneficiarios de la medida, quejándose porque es insuficiente, y señalando que ellos no piden subsidios, sino "una solución justa".

Crotos aspiracionales que compraron el combo completo del discurso macrista y cuyo economista de cabecera es el delincuente de Tettaz (gran apologista de la estafa), reclamando ahora una intervención protectora de un Estado al que detestan, exigiéndole soluciones a un gobierno que en su inmensa mayoría no votaron (no tenemos pruebas al respecto, pero tampoco dudas), y que el costo de esas soluciones recaiga sobre el conjunto. Cabría preguntarse como reaccionarían esos mismos crotos si el Estado decidiera -por ejemplo- subsidiar el pago de los alquileres para vivienda que superen el 35 % del salario, una medida sin dudas mucho más justa y de alcances más extendidos.

Con o sin ajuste por UVA, nunca fue sencillo acceder a un préstamo bancario en éste país, menos al crédito hipotecario para vivienda. De allí el éxito del PROCREAR, que alcanzó incluso a muchos que lo obtuvieron, construyeron su casa propia de ese modo pero sin poner el cartelito del programa (no sea cosa que alguien pensara que se lo debían a Cristina), y terminaron votando a Macri.

El mismo PROCREAR que fue desnaturalizado en el macriato al aplicarle a los préstamos el ajuste por las UVA, en un país con los niveles históricos de inflación que ha tenido la Argentina. Y aquí aparece la razón profundamente ideológica -si, ideológica- por la cual muchos eligieron creerle a chantas como Tettaz, y no a tantos que advertimos que se metían en una trampa: daban por descontado que la inflación era un problema generado por el populismo, que gasta sin medida y luego emite moneda para financiar el déficit. Con un gobierno "serio" que redujera el gasto público la inflación se iría reduciendo hasta desaparecer, y el peso de las cuotas del préstamo sería cada vez menor. 

Frente a eso, este "peronismo herbívoro" que quiere consensuar con los que lo quieren aniquilar, supone de algún modo que, atendiendo a éste problema, puede captar "voto blando" suelto, que migraría del macrismo al FDT. Las reacciones de los deudores UVA frente a los anuncios oficiales los deberían llamar bruscamente a la realidad. De hecho, se trata en todos los casos de gente con empleo en blanco, y salarios por encima del promedio, que les permitieron acceder a un préstamo bancario.

Es decir, la misma gente que se vio beneficiada con los últimos cambios en Ganancias para los salarios más altos, que les permitirán contar con un excedente para gastar o ahorrar, fruto de una decisión de éste gobierno; cuando su antecesor -que había prometido en campaña eliminar el impuesto- duplicó el número de asalariados que lo pagaban.

Es decir, ni con ese precedente a la vista, ni con los anuncios de algún nivel de subsidio a las cuotas de los préstamos UVA, logran tenerlos contentos, lo que demuestra que la empresa fue vana, desde el principio. Bien haría el gobierno en poner toda esa energía en contentar primero a su propia base electoral, a esa que abandonó a la suerte de las remarcaciones de precios en los supermercados y carnicerías, o a una nueva ola de contagios porque se apiñaron como ganado en Constitución para poder volver a sus casa después de un día de trabajo, porque 20 tipos cortaron las vías, por varias horas.

sábado, 15 de febrero de 2020

UN CASO DIGNO DE ESTUDIO


Varias veces abordamos acá el caso de los préstamos UVA, uno de tantos disparates económicos que perpetrara el macrismo en los cuatro años en los que asolara estas pampas.

En su momento, cuando era oportuno y sin pretensión de originalidad (mucha gente habló y escribió al respecto) advertimos que se trataba de una trampa, armada para negocio de los bancos, en un país cuya historia económica está marcada a fuego por los altos niveles de inflación, y por ensayos similares que terminaron como éste: en desastre para los que se atrevieron a entrar, no obstante las advertencias. Con los números en la mano, mostrábamos acá que la apuesta era suicida, aun cuando los pronósticos de inflación del gobierno de Macri acertaran. 

También dijimos que no se nos escapaba el hecho de que mucha gente tomó esos préstamos porque los vio como la única posibilidad de acceder a la vivienda propia (un sueño imposible para millones de argentinos), y que era natural que, como cualquier grupo social damnificado en sus intereses, pidieran respuestas del Estado, y de la política.

Sin embargo, también señalamos que el país -y por ende el gobierno- tenían innumerables problemas mucho más graves y extendidos que el de los deudores UVA, sin ir más lejos y sin salirnos del problema de la vivienda, el de los millones de argentinos que alquilan, y destinan buena parte de su salario a pagar para tener un techo que los cobije a ellos, y a sus familias.

Problemas que demandaban y demandan una atención más urgente e inmediata, e incluso respecto de los cuales el gobierno que sucedió a Macri debe dar respuestas, porque fue parte de sus compromisos de campaña, como recomponer el poder adquisitivo de los haberes de los trabajadores (formales e informales), los jubilados y los beneficiarios de planes sociales.

Dicho todo esto, no seríamos honestos con nosotros mismos si no señaláramos que la actitud de muchos de los deudores de préstamos UVA (generalizar sería injusto), es un caso digno de estudio por la sicología social, u otra ciencia que pueda abordarlo, y nos ayude a comprender.

En las condiciones reales de acceso al crédito en nuestro país, no es difícil suponer quienes accedieron a este tipo de préstamos, por calificar para ellos conforme a los requisitos que establecían los bancos, grandes beneficiarios finales del sistema: familias de clase media, con ingresos medios/altos según el promedio de los trabajadores, en blanco y con cierto margen de ahorro disponible para pagar las cuotas, aun cuando estuvieran al mismo tiempo pagando un alquiler.

Y gente que a su vez confió en la palabra de Macri y en su programa económico, en cuanto a que iba a terminar con la inflación, o que en su gobierno no iba a ser un problema. Si eso es así (y todo indica que lo es), es muy posible que confió al extremo de haberlo votado, de donde la correlación "deudor de préstamos UVA/votante de Macri" debe ser alta, por no decir altísima.

¿A qué viene esto? A que tratándose la cuestión de un problema entre privados (como bien definió Alberto, aunque les moleste a muchos), con consecuencias o proyecciones sociales, la única posibilidad de "arrimar una solución" es que el Estado ponga plata de todos (incluso de los que pagan IVA cuando compran en el almacén, aunque vivan abajo de un puente), para compensar a los bancos porque sus deudores no les paguen la deuda, en los términos que convinieron.

Cualquier otra solución (como modificar por ley o "acto del príncipe" los contratos, sin compensarlos) sería judicializada, y ya sabemos la suerte que correría en éste país un reclamo judicial del poder económico (los bancos) contra el Estado. El que diga lo contrario miente, o no lee los diarios.

Así las cosas, no es dudoso lo que, en éste estado de cosas y con las prioridades más urgentes que atender que brotan por todos lados, debe hacer el gobierno. Otra cosa sería incluso injusta.    

Y en ese contexto, que los damnificados por su propia decisión (tomada por las razones que fuera, pero suya), al ingresar a un sistema cuya perversidad y poder de daño fue advertido y era visible, se enojen con el actual gobierno y se consideren decepcionados con él, y no con el anterior, es como mínimo -reiteramos- un caso digno de estudio.

lunes, 29 de abril de 2019

LAS UVAS ESTABAN VERDES


"En 2018, desde el CESO realizamos un informe describiendo las características de los créditos hipotecarios en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), señalando los riesgos que podía provocar a sus tomadores dada las características de los procesos inflacionarios en argentina. Los créditos hipotecarios en UVA son préstamos a plazos de entre 10 y 30 años cuyo mayor atractivo fue una cuota inicial similar a un alquiler promedio." 

"Además, los requisitos de ingreso eran accesibles para una gran masa de asalariados. Durante los primeros meses desde su lanzamiento, la demanda de los créditos hipotecarios UVA había crecido continuamente. Sin embargo, tal como lo evidencia el Gráfico N°1, a partir de la crisis cambiaria de abril de 2018 el aumento de tasas de interés y el crecimiento de la inflación por encima del aumento salarial generó un escenario adverso para el tomador de créditos, replicándose en los créditos tomados."


"Actualmente, para adquirir una propiedad de U$D 100.000 y obtener un crédito UVA por el 80% de su valor se debe pagar una cuota mensual de $34.340,683, cuando el alquiler de un departamento con similares características ronda los $10.000. Además, el ingreso neto requerido para obtener el crédito es de $136.277,33. Estas condiciones han provocado la caída de la demanda de créditos. Sin embargo, quienes han tomado este tipo de créditos confiando en las proyecciones macroeconómicas del Poder Ejecutivo Nacional se encuentran actualmente ante un escenario sumamente preocupante."

"Para explicar el funcionamiento del crédito, pensemos en el siguiente caso. Juana y Roberto viven en Rosario. En febrero de 2018 firmaron la escritura de su crédito hipotecario UVA por un capital de $1.700.000. Obtuvieron un crédito de 76.784,10 UVAs. Con el correr del tiempo, deberán pagar al banco la totalidad de las UVAs adeudadas más un interés fijo (3,5%). La clave está en que el valor de cada UVA crece en base a la inflación. Esto significa que el capital adeudado se actualizará en base a la inflación. Como el interés se calcula sobre esa deuda, también crecerá a igual ritmo."

"Siguiendo el mismo caso testigo, entre abril de 2018 y abril de 2019, Juana y Roberto han pagado mensualmente el equivalente al 0,17% del capital adeudado. Sin embargo, por la inflación y el método de actualización, el capital adeudado ha aumentado más de 4% mensual (48% anual). Esto hace que, a pesar de pagar las cuotas en base a lo previsto, el capital que resta pagar es un monto de dinero cada vez mayor, a lo cual hay que sumarle los intereses."

"Los siguientes gráficos muestran el pago de cuotas (Ver Gráfico N°2) y la evolución de la deuda (Gráfico N°3) de nuestra pareja testigo. Mientras que al pagar la primera cuota el capital adeudado era $1.748.619, hoy deben $2.587.774. Esto quiere decir que, trascurrido poco más de un año desde su inicio y a pesar de que la pareja ha pagado puntualmente sus cuotas por una suma de $125.255, la deuda se ha incrementado en $839.154. Al comenzar a pagar el crédito, en abril de 2018, la cuota representaba el 15% de su ingreso, el cual alcanzaba los $51.500. En la actualidad su ingreso neto es de $68.300 y la cuota representa el 17% de su ingreso. En el período mencionado, mientras que la cuota se incrementó 51% su ingreso creció sólo 33%."


"Para pensar cómo será la situación de Juana y Roberto en un futuro, podemos considerar el siguiente escenario hipotético: una inflación de 45% en 2019, 25% en 2020 y 15% a partir de 2021. Las consecuencias se ven reflejadas en Gráfico N° 5, el cual muestra que durante los 24 primeros años (hasta la cuota 283) el capital adeudado medido en pesos corrientes crece continuamente debido al efecto de la inflación. Los 6 últimos años se salda la deuda."

"Si analizamos la evolución de las cuotas (Ver Gráfico N° 6), vemos cómo van creciendo de un promedio anual de $9.449 el primer año a $852.266 el último año. Más allá de lo irreal que parece pagar una cuota de $852.266 por un crédito hipotecario, el ejemplo refleja el efecto de una inflación moderada a largo plazo sobre este tipo de créditos."


"Si el salario del tomador del crédito crece al mismo ritmo que la inflación, no se presentarán problemas, ya que cuota siempre representará la misma proporción del salario.
El problema se presenta cuando sucede el escenario de 2018. Cuando la inflación es mayor al porcentaje de aumento salarial, se debe utilizar una parte cada vez mayor del salario para pagar la cuota del crédito UVA."

"Tal como lo expresa el Gráfico N°7, desde el lanzamiento del programa la evolución del coeficiente de variación salarial medido por el INDEC fue similar a la de las UVA hasta agosto de 2018. Desde ese momento las UVA han aumentado 8% más que el índice salarial."


"La acuciante situación que atraviesan quienes tomaron un crédito de estas características los llevó a organizarse con el fin de elevar su reclamo a las autoridades nacionales y provinciales. La respuesta que dio el Presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, ante este reclamo fue que quienes tomaron un crédito hipotecario en UVA (unidad de valor adquisitivo), hicieron "un excelente negocio", porque mientras la cuota les aumentó un 50% en el último año, el valor del inmueble trepó más del 100%; y que por tanto, si salieran a vender sus inmuebles, podrían obtener hasta ganancias."

"Ante este argumento cabe aclarar que, si bien es cierto que el valor de las propiedades- en pesos- se ha incrementado (producto de la devaluación) por encima de lo que se incrementó la cuota; lo cierto es que si los deudores salieran a vender sus propiedades (que en muchos casos se trata de viviendas únicas) difícilmente lograrían concretar la operación en el actual contexto de fuerte caída de las ventas de inmuebles. Aunque no existen datos oficiales sobre ventas de inmuebles, en Rosario la misma cayó un 15% en 2018, en CABA la venta de inmuebles se contrajo un 47,6% entre febrero de 2018 y febrero 2019, en Córdoba un 44% entre enero 2018 y enero 2019."

"Por otro lado como respuesta al reclamo, en la Cámara de Diputados de la Nación se debatieron distintos proyectos presentados por diputados de la oposición, que se unificaron en un dictamen de la comisión de Vivienda, aunque no se ha podido aprobar aún en el Recinto. El dictamen unificado propone el cambio del coeficiente de actualización de las UVA, que hoy es por CER, a CVS (coeficiente de variación salarial) de forma tal de eliminar el desfasaje entre evolución de los ingresos y de la deuda, entre otras cosas."

"Pese a las declaraciones del Gobierno Nacional de estar diseñando alternativas para aliviar la situación de quienes tienen hoy créditos hipotecarios UVA, aún no se ha implementado ninguna medida oficial en este sentido. A nivel provincia de Buenos Aires, la Gobernadora anunció que pondrá topes del 30% de los ingresos para las cuotas de estos créditos otorgados a través del Banco Provincia de Buenos Aires. La diferencia que se genere entre el tope de la cuota y el valor que debería pagar sería absorbida por el Banco Provincia. A la vez, propone la suspensión de las ejecuciones hipotecarias por un año y la condonación de intereses punitorios. Se trata de un universo de 17.500 préstamos otorgados por esta entidad de los cuales, se estima, que entre un 30% y un 40% podrían acogerse a esta medida aunque aún no se conocen los mecanismos mediante los cuales se implementará."

"Si bien estas medidas pueden descomprimir temporalmente la presión sobre los ingresos que tienen los aumentos de las cuotas y del monto adeudado, lo cierto es que lo tomadores de créditos UVA requieren de una solución de largo plazo, que les otorgue certidumbre y previsibilidad, y no un paliativo por de unos meses. La búsqueda de una solución debe contemplar que aproximadamente un 90% de los préstamos fueron otorgados por la banca pública (Banco Nación, Banco Provincia de Buenos Aires y Banco Ciudad). Por tanto, debe tenerse en cuenta que el impacto de las medidas a aplicar no se traduzcan en un desfinanciamiento significativo de la banca pública, motor de desarrollo del país."

miércoles, 6 de febrero de 2019

LA GRAN CHANGUI CÁCERES


Más información, acá.

sábado, 13 de octubre de 2018

NO HAY FORMA

domingo, 16 de septiembre de 2018

DEL SUEÑO A LA PESADILLA


Leíamos en la semana en Página 12 que deudores de préstamos ajustados por UVA fueron recibidos por diputados de la oposición en el Congreso, adonde fueron en busca de una solución a su problema: las cuotas se disparan, se llevan una porción cada vez mayor del salario, si aun no han cancelado el valor de las propiedades (que es en dólares) el préstamo no les alcanza para comprar, y el capital que le deben a los bancos es cada día mayor.

Antes de que lo diga algún lector, lo vamos a decir nosotros: la primera respuesta que se nos viene a la mente es que se jodan por boludos, porque se les dijo en todos los idiomas posibles que era una estafa a la que era muy riesgoso entrar, porque iba a pasar lo que terminó pasando. Y como con la “campaña del miedo” del balojate presidencial del 2015, decidieron hacer oídos sordos a las advertencias, y le metieron por lo carpido, en algo que olía de lejos a negocio redondo para los bancos; acaso porque confiaron en Martín Tetaz, el columnista económico del programa de Lanata, y otros econochantas que promovieron el asunto.

Tampoco sirvieron experiencias anteriores asimilables, como los créditos de la tristemente célebre Circular 1050 de Martínez de Hoz, o los préstamos en dólares que muchos contrajeron durante la convertibilidad de Menem y Cavallo. Sin embargo, convendrán con nosotros que, catarsis aparte, no pueden ser el “te lo dije” y el “jodéte por boludo” la respuesta política a un reclamo social legítimo (después de todo, buscaban acceder a la casa propia, no veranear en la Polinesia), y por eso hicieron bien los diputados en atenderlos, y en ponerse a ver si pueden encontrarle una solución al problema.

Claro que deberán entender todos (los diputados, y los afectados, en primer lugar) que en la lista de prioridades de problemas a encarar, no están primeros, ni mucho menos: hay muchos otros estropicios perpetrados por el macrismo, más graves y que han afectado a muchos más argentinos, en cuestiones esenciales como el empleo, el salario, el acceso a los servicios públicos, la salud, la educación o la misma comida a precios razonables.

Los préstamos UVA han sido hasta acá un formidable negocio para los bancos (sus grandes impulsores junto con el propio gobierno de Macri), y una pesadilla para los deudores, y se hace difícil pensar en una salida en la cual las cargas se inviertan, de modo tal que pierdan los bancos (que la vienen levantando con pala) y ganen los deudores. Pero si fuera sencillo, hasta Macri lo podría hacer, y está claro que no puede, ni quiere.

Librados a las reglas de juego del mercado y de los contratos privados entre particulares (que es lo que son), la suerte de los deudores UVA no es dudosa: si dejan de pagar serán ejecutadas las garantías hipotecarias que tuvieron que constituir, y en una contienda judicial (que no todos están en condiciones económicas de afrontar) llevan todas las de perder.

En efecto, no parece posible que puedan alegar error como vicio de la voluntad contractual (en los términos de los artículos 265 a 269 del Código Civil y Comercial), ni tampoco lesión, en el sentido de “aprovechamiento por una de las partes (los bancos) de la necesidad, debilidad psíquica o inexperiencia de la otra”, como dice el artículo 332 del mismo Código: en la mayoría de los casos se trata de personas con instrucción (por lo menos formalmente escolarizados), que se supone están en condiciones de comprender lo que firman, y sus consecuencias.

Por otro lado, la imposibilidad de cumplimiento de los contratos tampoco podría atribuirse a un supuesto de caso fortuito o fuerza mayor (artículo 955 del Código), porque las cláusulas indexatorias hacen su trabajo conforme estaba previsto (tomando en cuenta la inflación); y la invocación de la teoría de la imprevisión por la “excesiva onerosidad sobreviniente” (artículo 1091 del Código Civil y Comercial) de los préstamos para los deudores, si bien obedecería a causas ajenas a las partes, es dudoso que sea también ajena al riesgo que voluntariamente asumieron los que contrajeron un crédito bajo el sistema UVA.

Es posible que, si las demandas judiciales tendientes a obtener un reajuste de los préstamos son muchas, generen alguna jurisprudencia favorable a los deudores bajo la idea del “sacrificio compartido” entre las partes (deudor y banco) para afrontar el cambio en la mecánica de los contratos, pero a lo ya dicho sobre los costos de litigar en tribunales (que no todos pueden afrontar), hay que sumarle la demora en resolver los juicios.

Tampoco puede pensarse (al menos nos parece a nosotros) en una solución similar a la que se buscó en el 2002 para los deudores de préstamos hipotecarios en dólares: recordemos que entonces fueron pesidicados a $ 1,40 más CER por dólar, y el Estado emitió bonos para compensar a los bancos por la diferencia con la cotización real del dólar. Es decir, cargamos todos con la deuda que era de algunos. Si entonces la solución fue injusta (porque el país transitaba la peor crisis de su historia, con miles de problemas mucho más graves que ése, y por ende miles de prioridades que atender antes), repetirla hoy adaptada a la problemática que generaron los UVA sería igual, o peor.

Está claro que la solución debe llegar del lado del Estado y la regulación pública (otra lección para muchos de los afectados: no pocos de ellos compran el discurso liberal meritocrático, anti estatal y pro mercado), y que debe evitarle a ese mismo Estado distraer recursos en ella, que bien podría utilizar en otras necesidades. 

Acaso cobrarles a los bancos un impuesto extraordinario (o una alícuota adicional de Ganancias) por las utilidades que les generó la operatoria con los préstamos UVA, y permitirles compensarlo en parte resignando las que esperaban obtener de las cuotas remanentes (reajustadas a un valor razonable); porque de ese modo el Estado solo resignaría parte de un ingreso que hoy no percibe. De lo contrario, no se nos ocurren muchas formas de salir del entuerto sin que los bancos ganen igual; pero en lugar de salir sus beneficios del bolsillo de los deudores, salga del de todos.

martes, 11 de septiembre de 2018

MACRI SE VOLVIÓ LOCO


Mirá vos lo que son las cosas: con la nueva fórmula de ajuste de los haberes que el gobierno hizo aprobar a los palazos el año pasado para ahorrarse guita pagando menos en concepto de jubilaciones y pensiones, los jubilados y pensionados salieron perdiendo frente a la inflación; que también sorpresivamente fue más que la esperada por el gobierno. Y con la inestimable ayuda de Pichetto, que retocó la fórmula, digamos todo.

Y que decir de los trabajadores, la mayoría de los cuales (si están registrados) pactaron pariarias al 15 % y a los que mejor les fue, de hasta un 25 %; contra una inflación que el propio gobierna calcula ya que será del 42 %, lo que supone que será bastante más.

Algo nos dice que en ambos casos se trata de metas cuidadosamente trazadas, que fueron cumplidas a rajatabla, pero puede ser una impresión nuestra.


Esa fiesta populista de que los jubilados quisieran comer todos los días (y hasta más de una vez por día) se tenía que terminar: les hicieron creer que la jubilación les alcanzaba para los 30 o 31 días del mes, no señor.

Hay que enseñarles a cultivar las virtudes cristianas, como el ayuno y la abstinencia, para expiar sus pecados. Como el de haberlo votado a Macri, en muchos casos.

Igual, no hay mal que por bien no venga: van a estar más esbeltos y alejarán el riesgo de enfermedades asociadas a la obesidad. Era esto, o ir a un gimnasio o gastar en un personal tráiner.


En esta le tenemos que dar la razón a Macri, se le desataron todas las tormentas en contra: quien hubiera podido imaginar que tomando deuda en dólares a lo pavote desde el primer día de gobierno, podían correr el riesgo de que esa deuda pesara cada día sobre el PBI (que es en pesos), más todavía si el dólar se disparaba y el peso se devaluaba.

Ni siquiera poniendo como presidente a un ingeniero, es decir alguien con un mínimo conocimiento de las variables matemáticas de una ecuación, podía pensarse algo semejante.

Al final, tiene razón Carlos Rodríguez el del CEMA: esto con la dolarización no pasaba.


Por fin hay gente que recuperó la confianza en la palabra del gobierno, presta atención a lo que le dicen, y obra en consecuencia: empezando por Carrió, siguiendo por Etchevehere y terminando por el propio Macri, todos le dijeron a los exportadores y al "campo" que aguantaran los cambios en retenciones sin protestar, que la tasa adicional es en pesos, y se licúa si sube el dólar.

Y como los tipos tienen la llave para que el dólar siga subiendo porque los eximieron de la obligación de liquidar en el país las divisas provenientes de las exportaciones, eso es justamente lo que están haciendo: sentarse por un lado arriba de la cosecha, y por el otro arriba de los dólares, hasta que el impuesto termine siendo una bagatela.

Más o menos como lo que pagan de Inmobiliario Rural en las provincias, ponéle.


Venía bárbaro lo de los préstamos UVA , y pasaron cosas: se ajustan por inflación, se dispara la inflación, las propiedades son en dólares, se dispara el dólar, los sueldos se ajustan en paritarias por abajo de la inflación, por ende las cuotas ocupan cada vez más porción del sueldo.

O si llegan al tope afectable (como pasa con los créditos del Banco Nación), se alargan los plazos de pago y la cantidad de cuotas, y más pagan los deudores, más le deben al banco.

Tranquilos, algo se le va ocurrir al gobierno para resolver el problema...de los bancos, que ven con preocupación que suba el porcentaje de préstamos incobrables. Como encajárselos al Fondo de ANSES, ponéle. 


Jodéme que tanto nadar, para no llegar a la orilla: eliminamos todos los controles a los movimientos de capitales y todas las restricciones al acceso a las divisas, financiamos la fuga de capitales con deuda que vamos a pagar todos,  reformamos la ley del mercado de capitales para legalizar la timba y nada, ni así somos rentables.

Al final nos convenía terminar siendo Venezuela, nomás.



Así no va a venir la lluvia de inversiones, muchachos: ¿quién va a invertir en un país que tiene más del 40 % de la capacidad instalada de su industria ociosa, y con fábricas que es más barato cerrarlas que mantenerlas abiertas?

¿Se acuerdan aquellos tiempos en los que nos decían que la inflación era un problema de oferta, porque la capacidad de producción de bienes de la economía era escasa y si no se producían inversiones, el sistema ajustaba por precios, o algo por el estilo, que explicación le encontrarán al asunto ahora, que han logrado al mismo tiempo una inflación altísima y una bruta recesión?

Tanto, que el diario La Nación nos contaba en su tapa que el gobierno apuesta a la recesión...para frenar la inflación. Que es más o menos como apostar al paro cardíaco, para bajar la fiebre.

Lo peor de todo es que Macri ya se debe haber vuelto loco, porque de otro modo no se entiende que pueda haber hecho tanto daño, rompiendo todo lo que tocó.

domingo, 29 de julio de 2018

¿PARA FONDEAR O PARA SACÁRSELOS DE ENCIMA?


Leíamos días pasados en El Cronista: "Se flexibilizó el mercado de securitización de hipotecas, que consiste en que los bancos puedan "empaquetar" su cartera de préstamos y venderla en el mercado mediante un fideicomiso. La duración de dicho instrumento estaba limitada a 30 años pero ahora podrá extenderse por todo lo que duren los préstamos vendidos al mercado."

"Se trata de una modificación normativa que realizó la Comisión Nacional de Valores (CNV) sobre la securitización de hipotecas que fue autorizada por la Ley de Financiamiento Productivo. Esta alternativa apunta a mejorar el fondeo de los préstamos que ajustan por inflación, que despegaron con fuerza en 2017, sin un crecimiento equivalente de los depósitos UVA. Mientras que los hipotecarios pueden llegar a financiar la compra de una vivienda en 30 años, los depósitos UVA tienen un plazo mínimo de 90 días".

"Los hipotecarios desaceleraron fuerte su crecimiento real en los últimos dos meses como consecuencia del salto del dólar. Otra cuestión que desincentivó la colocación fue la turbulencia financiera de las últimas semanas. "Muchos de los compradores de estos fideicomisos son los fondos comunes de inversión, que tuvieron muchos rescates y hay que esperar un nuevo punto de equilibrio", dijeron en otra entidad." (las negritas son nuestras)

El argumento del "descalce" temporal entre la duración promedio de un crédito hipotecario y la de un depósito a plazo fijo es el que usan siempre los bancos para no dar ese tipo de créditos, a menos que le garanticen que tengan la vaca atada: por ejemplo que ajusten por inflación, y que puedan desprenderse de ellos cuando quieran, vendiéndolos en el mercado.

Cuando se presionaba al Congreso para modificar la Ley 26.831 que regula los mercados de capitales para que nos consideraran "mercado emergente", decíamos nosotros en ésta entrada: "El único propósito de la reforma al régimen legal de los mercados de capitales es a su vez habilitarles a los bancos la securitización de los créditos UVA (negociándolos en el mercado de derivados, por si se vuelven “activos tóxicos”) y eliminar los controles de la CNV (Comisión Nacional de Valores) sobre las empresas que cotizan en bolsa, en modo conteste con la relajación de todos los demás controles estatales: AFIP, UIF, Comercio, Aduana, que se viene imponiendo desde el inicio de la gestión macrista. Un expreso pedido de los principales miembros de la AEA: Techint, Arcor, el Grupo Clarín, poco que ver entonces con la inversión en infraestructura.". (otra vez las negritas nos pertenecen)

Muy errados no estábamos, porque si bien la nota no lo dice, la inflación persistente y la corrida del dólar no solo retrajeron la demanda de los préstamos indexados por UVA, sino que empiecan a complicar la cobrabilidad de los ya acordados.

domingo, 15 de julio de 2018

JUSTO LO QUE HACÍA FALTA


No se conforman con haber alentado que un montón cayeran en la trampa mortal de los préstamos indexados por UVA, y ahora se encuentran con que las cuotas son cada vez más altas, cubren una porción cada vez mayor del sueldo y encima lo que pidieron prestado no les alcanza para comprar nada, por la disparada del dólar y de los precios de las propiedades.

Inmunes al fracaso, extendieron el maravilloso sistema al PROCREAR, cuya ejecución delegaron en los bancos para -por supuesto- hacerlo mierda también.

Y una vez que estrolaron las alternativas para que la clase media acceda a su vivienda propia, ahora quieren indexar también las cuotas de los planes de vivienda social, que se construyen con los recursos del FONAV; cosa que tampoco los sectores populares que pueden acceder de ese modo a la vivienda, puedan pagar las cuotas.

¿Se levantan todos los días pensando que nueva hijaputez les quedó por hacer?

viernes, 13 de julio de 2018

MINIATURAS


Justo que suspenden la elección en la CGT, lanzaban la lista Verde Oliva, para disputarle la conducción al triunvirato.


Y hablando de la CGT y el triunvirato, como dicen en el fútbol: equipo que gana, no se toca.


La concha de la lora, lo que es ser una intelectual y tener esa capacidad de predecir lo que va a pasar, cuando todo es tan confuso.


Es al pedo, volvimos al mundo, generamos confianza, y vuelven al país las grandes marcas internacionales.



Es bueno saber que no a todo el mundo le va mal, y pese a la crisis, hay quienes saben aprovechar la oportunidad para salir adelante.


Y pata terminar, otra buena noticia: menos boludos que vamos a tener que rescatar cuando volvamos.

viernes, 8 de junio de 2018

REVELACIONES ASOMBROSAS


Jodéme que el FMI bueno y cambiado de ahora pide ajuste, como pedía el de antes, el de siempre.

No te puedo creer, si hasta hace dos o tres días ojitos de cielo decía que no nos pedían nada, y que todas las medidas se le habían ocurrido a él.

Confiemos en que así sea, así rechaza cualquier insinuación de ajuste. ¿O no?


Lo parió, ya no se puede creer en nada: ¿o sea que no funcionó como pensaba el gobierno, y solo una pequeña porción del total de los jubilados usa la tarjeta de débito para sus compras para que le devuelvan el IVA?

¿Y encima buena parte del fracaso es porque el gobierno no se interesó en difundir la medida, así seguía recaudando impuestos de las compras de los pobres viejos?

Lo que se va a agrandar el rusito Kicillof cuando se entere, que terminó pasando justo lo que él dijo que iba a pasar cuando lo discutieron en el Congreso; quien lo aguanta ahora.


Así no se puede viejo, si le sabotean a nuestro presidente sus iniciativas más emblemáticas no hay gestión que aguante: justo cuando el Plan Belgrano era una locomotora indetenible, lo tienen que frenar porque no tendrá financiamiento.

¿Qué vamos a hacer ahora con los radicales que estaban a cargo de eso, habrá que ponerlos a cuidar submarinos o armarle los negocios a medida a Clarín? Claro, tampoco, porque en esas áreas ya están.

Encima tampoco arranca el Plan Patagonia, que tantas expectativas había despertado en la región. En fin, tendrán que esperar un tiempo para poder seguir calefaccionando las veredas.


¿Vos decís entonces que el problema con las reservas es que, además de estar bajando sin parar todos los días, no es una cosa así que las tenés a todas disponibles por si la necesitás para -ponéle- pagar los vencimientos de la deuda, o frenar una corrida del dólar?

¿Que casi las dos terceras partes de las reservas son deuda que hay que devolver, el swap de monedas con los chinos o los depósitos en dólares de los particulares en los bancos, y si se los chafan habría que volver al corralito?

¿Y todo porque los jeños que nos gobiernan desregularon los movimientos de capitales y eximieron a los exportadores de la obligación de liquidar divisas en el país, mientras nos endeudaban a lo pavote para financiar la fuga de capitales?

Cuando se entere Sturzenegger se cae de culo.


¿Estamos hablando del mismo swap de monedas que firmaron hace tres años los kukas planeros Vanoli y Kicillof con los chinos?

¿Ese mismo que Melconián decía que no servía para nada, porque eran papelitos de colores que no se podían contabilizar como reservas?

¿Y ahora les fueron a pedir más guita a los chinos, después de haber suspendido la construcción de las dos nuevas centrales nucleares que ellos iban a financiar?

Agradezcan que su paciencia es proverbial, sino nos mandaban una provincia de ellos a invadirnos, y reíte de las cadenas de supermercados que ya instalaron.


¿Y recién ahora se dieron cuenta que los sueldos aumentan una vez al año, máximo dos si las paritarias son con cláusula gatillo, y la indexación de los préstamos UVA se da todos los días en base al valor de la UVA que determina el Banco Central?

¿Y ahora tienen miedo que aumente la morosidad en el pago de las cuotas, porque representan cada vez un porcentaje mayor de los salarios?

¿Está enterado Tetaz de esto yo, el que se lo fue a contar tomó las precauciones del caso para que no tengamos que lamentar consecuencias indeseadas?

jueves, 19 de octubre de 2017

LAS UVAS ENVENENADAS


La imagen de apertura corresponde al cuadro demostrativo de la evolución de la relación entre las cuotas de los préstamos hipotecarios con el sistema UVA que son el boom del momento y los ingresos del grupo familiar; correspondiente al informe de la Universidad Nacional de Avellaneda del cual se habla en este nota de Ambito Financiero; y que acá Artemio pone con mayor detalle.

El tema fue abordado también en esta nota de Emanuel Alvarez Agis en Perfil, y en ésta entrada lo habíamos analizado nosotros para el caso de los préstamos del Procrear.

Uno puede comprender la ansiedad de muchas familias por resolver el problema de la vivienda propia, y que el sistema luzca tentador porque la cuota inicial sea más baja que la de los créditos tradicionales, pero no por eso dejar de advertir los riesgos.

En un país con la historia de desastres económicos de la Argentina tomar créditos indexados por inflación no parece ser algo para tomárselo a la ligera; cosa que pareciera estar sucediendo: junto con el aumento de los créditos hipotecarios para vivienda (que no obstante no llega aun a los niveles del Procrear durante el kirchnerismo), crecen los destinados al consumo personal (por ejemplo para financiar los saldos de la tarjeta de crédito), y el endeudamiento de las familias ya pasa a ser un problema que se suma al del Estado.

En el caso de los préstamos UVA, el informe de la UNDAV pone el dedo en la llaga al analizar la evolución a futuro de los préstamos, en base a dos variables que quien toma el préstamo no controla: su nivel de ingresos, y la tasa de inflación. Mayor sea el diferencial entre ambas como muestra el cuadro, mayor será el peso de las cuotas en los ingresos del grupo familiar, poniendo en riesgo el pago de los créditos.

Tal como está pensado el sistema, parece un negocio para los bancos, que se aseguran el ajuste por las UVA (ajustables a su vez por la inflación) del capital remanente; en un contexto en el que además el propio gobierno (por boca nada menos que del "inventor del sistema", el presidente del BCRA) reconoce que le está costando dominar la inflación "núcleo" (o sea la que no depende de precios regulados ni factores estacionales), y tiene por delante un "sendero de precios" con aumentos de los servicios públicos y baja de los subsidios.

A lo que hay que sumar que viene presionando desde 2015 para acá para que las paritarias reajusten los salarios por la inflación prevista en las "metas" del Banco Central sin "cláusulas gatillo" ni discusiones sobre la inflación pasada y su efecto en el poder adquisitivo de los sueldos: justo el peor supuesto de los considerados en las simulación de la UNDAV.

En el país de la Circular 1050 (acaso muy lejana en el recuerdo para buena parte de la población) y los créditos hipotecarios en dólares de la convertibilidad (impagables tras la devaluación), tal parece que algunos sectores de la sociedad argentina están condenados a repetir los mismos errores, volviéndose a meter -una y otra vez- en los mismos problemas.

No sea cosa que de acá a unos años tengamos que volver a rescatarlos entre todos de su propia torpeza.