LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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jueves, 10 de abril de 2025

LA CONSTITUCIÓN DE BUKELE

 

En medio de la más absoluta indiferencia ciudadana y sin que buena parte de los santafesinos siquiera sepan que tienen que ir a votar el domingo (no digamos ya que sepan que es lo que se vota), iremos a las urnas para elegir nada menos que los convencionales que han de reformar la Constitución de la provincia, vigente desde 1962.

Con el propio gobernador Pullaro encabezando la lista de convencionales del oficialismo (y los sondeos previos), que comenzó su campaña prometiendo que en la nueva Constitución provincial se terminan "todos los garantismos", y por si eso fuera poco para calmar al electorado de derecha nos aclaró esta semana que no se piensa hacer cargo del problema de los sueldos de los trabajadores de Vicentín porque en Santa Fe no gobierna un Estado comunista.

Como (aclaró) cuando estaba Perotti, que quiso intervenir la empresa a través de la Inspección General de Personas Jurídicas o Alberto Fernández, que la quiso expropiar pero después se arrepintió. De paso, culpó de los problemas de Vicentín no a los delincuentes de sus dueños y directivos que la vaciaron, sino...a la política que metió la cola y no los dejó vaciarla tranquilos, impidiendo que se homologara el concurso preventivo y su propuesta de pago a los acreedores.

Pero volvamos a lo del garantismo, que -en palabras de Pullaro- sería una promo que se cancela el domingo si gana las elecciones: ayer leíamos en Rosario 12 esta nota a Oscar Blando, socialista encargado del diseño de la reforma constitucional provincial que en su momento ensayara Lifschitz en su gobierno. Cuestiona Blando que la ley que habilitó la reforma permita que la futura convención reformadora discuta cambios en el artículo 9 de la Constitución provincial vigente, que replica las garantías establecidas en el artículo 18 de la Constitución Nacional.

En desmedro de la brevedad, lo transcribimos íntegramente para que se entienda de que se trata el artículo: "Ningún habitante de la Provincia puede ser privado de su libertad corporal, o sometido a alguna restricción de la misma, sino por disposición de autoridad competente y en los casos y condiciones previstos por la ley. Toda persona que juzgue arbitraria la privación, restricción o amenaza de su libertad corporal, puede concurrir ante cualquier juez letrado, por sí o por intermedio de cualquier otra que no necesita acreditar mandato, para que la haga comparecer ante su presencia y examine sumariamente la legalidad de aquéllas y, en su caso, disponga su inmediata cesación. Ninguna detención puede prolongarse por más de veinticuatro horas sin darse aviso al juez competente y ponerse a su disposición al detenido, ni mantenerse una incomunicación por más de cuarenta y ocho horas, medida que cesa automáticamente al expirar dicho término, salvo prórroga por auto motivo del juez. Queda proscripta toda forma de violencia física o moral sobre las personas sometidas a privación o restricción de su libertad corporal. Nadie puede ser penado sino en virtud de un proceso y de una típica definición de una acción u omisión culpable previamente establecidos por la ley, ni sacado del juez constituido con anterioridad por ésta, ni privado del derecho de defensa. No se puede reabrir procesos fenecidos, sin perjuicio de la revisión favorable de sentencias penales en los casos previstos por la ley procesal. Cuando prospere el recurso de revisión por verificarse la inocencia del condenado, la Provincia indemniza los daños que se le hubieren causado. Las cárceles serán sanas y limpias y adecuadas para la readaptación social de los internados en ellas. No se alojará a encausados juntamente con penados y los procesados o condenados menores de diez y ocho años y las mujeres lo serán en establecimientos especiales. La ley propende a instituir el juicio oral y público en materia penal.". 

Recordando los dichos del gobernador sobre ponerle fina al garantismo, se pregunta Blando (y nosotros también) que cambios quiere introducir Pullaro en ese texto (la ley declaratoria de la necesidad de la reforma habla vagamente del régimen del habeas corpus), y como hacer que esos cambios sigan haciendo que el texto provincial se ajuste al nacional. Recordemos por nuestra parte que el artículo 6 de la Constitución provincial vigente (que no se piensa reformar) dice que "Los habitantes de la Provincia, nacionales y extranjeros, gozan en su territorio de todos los derechos y garantías que les reconocen la Constitución Nacional y la presente, inclusive de aquellos no previstos en ambas y que nacen de los principios que las inspiran.". 

La Constitución Nacional -por su parte- en su artículo 5 establece la cláusula federal de garantía, bajo la cual reconoce a las provincias el uso y goce de sus instituciones y su autonomía: "Cada provincia dictará para sí una Constitución bajo el sistema representativo republicano, de acuerdo con los principios, declaraciones y garantías de la Constitución Nacional; y que asegure su administración de justicia, su régimen municipal, y la educación primaria. Bajo de estas condiciones el Gobierno federal, garante a cada provincia el goce y ejercicio de sus instituciones.". Es decir que en nuestro sistema jurídico ser "garantista" (crea lo que crea Pullaro) no es opcional.

Pero no solo las declaraciones del gobernador hacen sonar alarmas al respecto: esta misma semana -también ayer- veíamos acá en el propio portal oficial del gobierno que enviarían a la Legislatura un proyecto de ley para "capacitar" a jueces y fiscales para que comprendan las circunstancias en las que -en ciertos casos- los agentes de las fuerzas de seguridad deben disparar, e incluso matar. Se la denomina "ley Luciano" por Luciano Novelli, el Chocobar santafesino que fue condenado en primera y segunda instancia por matar a dos delincuentes ya rendidos por la espalda, y luego absuelto por la Corte provincial, como prenda de paz con Pullaro cuando éste amagó con descabezarla.

Para que se entienda: jueces y fiscales serían capacitados (por policías) para que los "comprendan" en esos casos y los exoneren de culpa y cargo, aunque las circunstancias marquen claramente que se trata de casos de gatillo fácil. Otra muestra de la política "anti garantista" del Bukele santafesino, que apenas  Novelli fue liberado de culpa y cargo por la Corte (que en rigor mandó a hacerle un nuevo juicio), lo incorporó como asesor al Ministerio de Justicia y Seguridad; seguramente para que organice los cursos en los que se enseñará a jueces y fiscales la doctrina Chocobar.

Y esta misma semana -más precisamente el lunes- Pullaro firmó el Decreto 598 (ver imágenes en el tuit al final del post) por el cual adjudicó una "licitación acelerada" para comprarle a la única oferta presentada (una ignota SRL) micrófonos ocultos para tareas de inteligencia por más de 150.000 dólares, para la SIDE provincial creada por la Ley 14246 (más información al respecto, en ésta entrada). 

Les va costar conseguir votos con el discurso manodurista a LLA acá en Santa Fe (el PRO es aliado de Pullaro), porque el gobernador los acapara todos. Tuits relacionados:

jueves, 17 de diciembre de 2020

VICENTÍN, O COMO DEJARON QUE SE ESCAPARA LA TORTUGA

 


¿Se acuerdan de Vicentín, es empresa que era nuestra, de todos? Bueno, al menos de mucha gente que hacía marchas abrazando el edificio con carteles, banderas y pancartas que decían "Todos Somos Vicentín".

Esa que le pidió más de 18.000 millones de pesos en préstamos al Banco Nación (o sea a todos nosotros) durante el macrismo y se los dieron, aunque había informes internos que decían que no estaban en condiciones de recibirlos.

La misma que, a los pocos días de haber terminado de embolsar hasta el último peso de los préstamos, dijo que estaba en una situación de "estrés financiero", pidió su concurso preventivo y dejó colgados del pincel a todos sus acreedores y proveedores de granos, por una ponchada de millones de dólares.

Esa que el gobierno nacional iba a intervenir para expropiarla y hasta sacó un DNU que así lo disponía y todo, pero luego el presidente reculó porque no lo aplaudieron los que no lo votaron.

La mismita que después apareció el gobierno de Perotti a través de la Inspección General de Personas Jurídicas de la provincia pidiendo su intervención y el desplazamiento de los directores, pero el juez del concurso -un títere de la empresa- dilató la resolución primero, y rechazó el pedido después.  

El mismo juez que varios meses después, cuando los directores de la empresa -con su aval- siguieron vaciándola, la "intervino" de mentiritas, designando un "coadminisitrador" para que actúe como "veedor" de lo que hacen sus vaciadores, y le ofreció a la provincia sumarse a la maniobra; cosa que por supuesto fue rechazada de plano: significaría ni más ni menos que ser un cómplice de las maniobras del directorio, o un simple espectador que las terminara convalidando.

Y ahora intervienen fiscales del MPA provincial allanando oficinas y dependencias de la empresa en busca de documentación probatoria de maniobras defraudatorias, o en busca de salvar sus propios cuellos, por no haber hecho nada todos estos meses, aunque las evidencias del afano estaban a la vista; y hasta los que en su momento se opusieron a la intervención estatal y expropiación, lo terminaron reconociendo: las últimas marchas fueron de acreedores de la empresa, pidiendo cobrar.

Desde que empezó todo éste asunto quedó convertido en "la nueva 125", y la discusión fue atrapada por "la grieta": el fogoneo de los medios, la oposición -como no- alineada con uno de sus principales aportantes de campaña, el oficialismo con sus dudas y tibiezas.

Poco se puso el foco, en cambio, en la actuación de otro actor principalísimo: la justicia, en todas sus formas, fueros y competencias, a la que le tocó o tocaba intervenir en todo éste entuerto. Y sin la cual las cosas jamás podrían haber llegado a éste punto, en el que todo indica que le vaciamiento quedará impune; y los acreedores -entre ellos el Estado- quien sabe como, cuando y cuanto cobrarán, si es que cobran.

Lo que confirma, una vez más y por si hiciera falta- lo dicho hace poco acá: "Para eso está básicamente el Poder Judicial en el capitalismo en general, y con mayor razón en los capitalismos tardíos y periféricos como el nuestro: para garantizar la propiedad privada de los dueños de los medios de producción, y sus negocios. Las demás funciones son decorativas, negociables o para la tribuna.".

sábado, 1 de agosto de 2020

VUELTA AL PUNTO DE PARTIDA


Hace más de un mes atrás y a propósito de lo que se dio en llamar el "Plan Perotti" en el caso Vicentín, decíamos en ésta entrada: "El viernes, con diferencia de horas, se conocieron dos novedades relevantes: primero la decisión del juez del concurso de remover de sus cargos a los interventores designados por el gobierno nacional para reponer al frente de la empresa a sus directores (decisión analizada acá), y luego lo que los medios dieron en llamar el "Plan Perotti": una intervención de la empresa que deja de lado su expropiación, que consiste en una presentación de la Inspección General de Personas Jurídicas de la Provincia; a cuyo texto completo pueden acceder acá.

Presentación que deja la pelota en la cancha del juez, que la debe resolver, porque en su fallo a favor de los directivos de Vicentín le dio vista a la Inspección para que diga lo que estime corresponder, como autoridad de aplicación del régimen de la Ley 19550 de sociedades comerciales en la Provincia de Santa Fe. Por otro lado Alberto Fernández acaba de vincular ambas cuestiones, al decir que el juez acepta lo propuesto por el gobierno de la provincia, o prosigue con la expropiación; mientras el gobernador Perotti admite que el final del proceso puede ser la constitución de una empresa mixta con mayoría estatal; porque "...el presidente quiere que si el gobierno va a afectar recursos, no quiere que quede en manos de quienes llevaron la empresa a esta situación...".

Aparecerían acá dos puntos de contacto entre ambos proyectos, el Estado debe participar, y los que manejan la empresa deben ser desplazados. El asunto es quien y como pone la plata, si el Estado nacional como tal o capitalizando sus acreencias contra Vicentín vía expropiación, o un "rejunte" de acreedores que incluya a la nación, la provincia, las cooperativas y los productores como para hacer masa crítica. En éste caso hay que ver si lo logran, porque competirían con jugadores poderosísimos (del país y del exterior), cosa que con una expropiación no sucedería; y si por ejemplo las cooperativas pueden tener participaciones accionarias en una sociedad anónima, cosa que en principio la Ley 20337 no permitiría, pero a lo mejor alguien que sabe más del tema que nosotros entiende que sí. " (las negritas son de ahora)

Seis semanas después, las cosas están exactamente en ese punto: la expropiación nunca llegó al Congreso y nada indica que lo hará, el DNU que intervenía la empresa fue frenado judicialmente y a poco más de una semana de vencer el plazo en él fijado fue dejado sin efecto por el propio presidente, los vaciadores de Vicentín siguen manejando la empresa y al juez de la quiebra, quien además no ha resuelto el planteo de la provincia de Santa Fe para que se designen veedores judiciales de la Inspección de Personas Jurídicas a los mismos interventores que designó el DNU, más otro puesto por Perotti.

Paralelamente hay una causa judicial que tramita en la justicia federal (juzgado de Ercolini) por defraudación a la Administración Pública, iniciada por las autoridades del Banco Nación. En esa causa se ha pedido allanar la empresa y secuestrar documentación contable, entre ella los últimos balances de la misma. En el informe que elaboró en su momento la SIGEN a pedido de los interventores se señaló el faltante de esa documentación, y también la pidió la provincia; sin que la justicia les haya permitido a ninguna de ellas acceder.

De modo que hasta acá y al día de hoy lo que hay es un concurso de acreedores abierto, la empresa manejada por quienes la vaciaron y un futuro incierto, como no sea que los acreedores quieran rematar bienes o activos de la empresa para cobrar sus deudas, aun cuando eso implique cerrar unidades productivas, y que se pierdan puestos de trabajo. Eso, o algún esquema de capitalización ideado por los dueños de Vicentín con algunos de sus acreedores (extranjeros fundamentalmente) para ceder parte de las acciones a cambio de las deudas, cediéndoles a ellos el control de la empresa que no le quieren ceder al Estado.

No se avizora en el horizonte -hoy- otra alternativa que la expropiación para evitar eso, como no se avizoraba cuando Alberto dictó el DNU 522 interviniendo la empresa. Tampoco se advertía el más mínimo movimiento del gobierno nacional para avanzar en ese sentido, en el Congreso nacional, antes incluso de que apareciera hoy el DNU 636 (completo acá), por el que finalmente el presidente desiste de la intervención y de la expropiación; que nunca llegaron a concretarse.

Lo que supone -en tiempos en los que se habla, con otros fines, de reformas judiciales- que los dueños de Vicentín se saldrán con la suya, en lo que tiene toda la pinta de haber sido una quiebra fraudulenta con vaciamiento, desde el principio. Y lo han hecho con la total anuencia y complicidad del Poder Judicial, demostrando una vez más -por si hiciera falta- que el problema de éste no son las presiones del poder político, sino los mandatos del poder económico.

Alguno podría apuntar que si las cosas son así, los que salieron a hacer marchas, cacerolazos y banderazos por Vicentín habrán triunfado, pero podrán comprobar que su triunfo significa despidos masivos, y daño social. Es triste que deba llegarse a eso, para ver si algunos cegados por el odio admiten la realidad; eso sin contar que los que pierdan sus empleos no necesariamente se cuentan entre aquellos que tomaron una bandera argentina y salieron en el auto a los bocinazos por las calles, en favor de los vaciadores. 

Y si bien -y por paradójico que pueda parecerles a algunos- la única posibilidad que queda en pie de que el Estado no sea un convidado de piedra en todo esto, es la presentación hecha por la IGPJ de la provincia de Santa Fe, que el juez tiene pendiente de resolver, para permitirle actuar como veedores judiciales, apartando a los directivos de Vicentín del manejo de la empresa. Claro que con los antecedentes de Lorenzini, es poco lo que se puede esperar al respecto.

De todos modos, el caso en sí se trasciende a sí mismo, proyectándose en forma -funesta- de "leading case" o caso testigo de los límites de la decisión del gobierno de avanzar contra los intereses de los grupos económicos más concentrados, de la protección especial de que estos gozan en los estrados judiciales (en tiempos en los que hablamos de reformas en la justicia) y, sobre todo. de un precedente también funesto en términos de desgaste de la autoridad presidencial; cuyas reales consecuencias no se pueden medir hoy. De hecho, el propio DNU 636 y más allá de que sea estrictamente cierto todo lo que dice, es una manifestación explícita de impotencia política, del principio al fin.

Tuits relacionados:    

sábado, 25 de julio de 2020

CUESTIÓN DE CONFIANZA


Tal parece que para los empresarios y banqueros la palabra "confianza" es clave: siempre insisten en la necesidad de que los gobiernos y sus políticas -por ejemplo- generen confianza para invertir, o para que ellos decidan hacer negocios en un lugar.

Como banquero, es lógico que el HSBC Martino valore la confianza: sin la confianza de sus clientes que le entregan su dinero para que haga con él prácticamente lo que se les antoje con tal de que los beneficie a ellos en el proceso (esa es la magia de la "confianza" en el negocio bancario), un banco no podría existir directamente. Cuando no hay confianza en los bancos, los ahorristas empiezan a retirar masivamente sus ahorros de ellos y todo se derrumba.

A menos, claro, que el Estado los rescate (a los ahorristas y a los bancos), para que puedan reanudar su relación, desconfiando (ambos) del Estado, y confiando los ahorristas, en los banqueros que los estafaron. Tanto importa la confianza en esos casos, que se termina convirtiendo en credulidad, pero funciona. Para los bancos al menos.

Los productores que le vendieron grano a Vicentín seguramente confiaron en el prestigio de la empresa, porque es eso: una empresa privada y no el Estado, al cual le desconfían (o sea, no le tienen confianza), y por eso por ejemplo evitan pagarle impuestos. Por esa confianza es que muchos fueron estafados por Vicentín, y en lugar de reclamarle a la empresa que los estafó, hacen banderazos contra la idea del Estado de expropiarles la empresa a los estafadores. Aquí la confianza se parece bastante a un acto de fe, con su correspondiente auto de fe inquisitorial contra el demonio estatal.

El Banco Nación, al prestarle ingentes sumas a Vicentín en condiciones sospechosas, también confió en que la empresa las devolvería. O no, y simplemente quienes lo manejaron durante el gobierno en el que les dieron esos préstamos (el de Macri) confiaban en que a cambio de ellos, financiarían generosamente su campaña electoral, e incluso podrían lavar parte del dinero destinado a esos fines. Todo indica que esa confianza en particular, no se vio defraudada: hoy están en primera fila para defender a sus financistas de campaña.   

Hace muchos años, en los 90', vino un gobierno que desconfiaba del Estado y de su capacidad para gestionar eficazmente los servicios públicos, y los privatizó: confiaba en que serían mejor prestados por empresas privadas. Y confió en determinadas empresas para que presten determinados servicios, como Edesur. Tres décadas después, salvo alguna excepción que se nos escapa, queda claro que no había muchas razones para confiar, y que los que entonces desconfiaban de la solución elegida, tenían razón.

Cuando un servicio público se presta en condiciones desastrosas (por el Estado o por empresas privadas) se defrauda la confianza del usuario que los paga, y que en muchos casos es cautivo, porque no puede elegir otra empresa: en la concesión de servicios públicos la regla es que los contratos conceden el monopolio de explotación, al menos en un área o zona determinada, y en los llamados servicios "indivisibles", como la electricidad.

Cuando el Estado concede la explotación de un servicio público a una empresa privada, firma con ella un contrato de concesión, que establece derechos y obligaciones para las partes como todo contrato, y cuales son los casos en que el incumplimiento de esas obligaciones puede llevar a la resolución del contrato, y la revocación o extinción de la concesión, revirtiendo la prestación del servicio a su dueño o titular originario: el Estado. De allí que hablar de "estatización" en esos casos es casi una licencia poética.

Ahora bien, si tenemos contratos, escritos y firmados voluntariamente por las partes, y una de ellas no los cumple, colocándose en la situación de que esos contratos se rescindan, ¿no sería esa rescisión, precisamente, una consecuencia de la violación a la confianza depositada en que los cumpliría, en lugar de un acto que genere desconfianza?

Deudores quebrados fraudulentos, empresas que no invierten y no cumplen sus contratos, bancos que estafan a sus ahorristas, y pretenden salir indemnes, sin que el Estado haga nada. Aunque ese Estado sea acreedor, poder concedente o regulador, según los casos; y aunque sus defraudaciones a la confianza perjudiquen a cientos o miles de personas, que confiaron en ellos.

Y si el Estado se decide a hacer algo, genera desconfianza, según Martino. Es raro como funciona la confianza en algunos casos, y a algunos niveles: se parece bastante a una patente de corso, o a un pedido de inmunidad por delitos.

jueves, 2 de julio de 2020

SE LES PASÓ


 Ayer, a través de esta nota de Gustavo Castro en Diario Santa Fe, nos enteramos que el gobernador Perotti decidió intervenir el ente administrador del Puerto Reconquista por 180 días, por graves irregularidades en su administración; y porque no registraba actividad portuaria desde el año 2004. Por si alguno no es de Santa Fe y no lo sabe, Reconquista es la ciudad que está pegada, cruzando un puente con Avellaneda, el epicentro de las protestas contra la intervención a Vicentín; y el puerto está a unos pocos kilómetros, a la vera del Paraná. 

Tal como se señala en la nota, el Decreto 574 que dispuso la medida da cuenta de que el puerto "...no efectúa un embarque desde el año indicado, no registra movimiento portuario alguno, no realiza depósito de cereales y afines, ni acciones tendientes al uso comercial, por sí o por terceros, configurándose así un apartamiento del destino comercial del puerto”. ", y el gobernador apunta a Ríos del Norte SA pero también a los directivos de la entidad: “esta situación no sólo representa un claro incumplimiento de la concesionaria de la citada terminal de no garantizar una carga mínima de la principal obligación contractual, sino que además conlleva responsabilidades de las autoridades del EAPRe en la explotación del puerto comercial como tal, y concurre, cuanto menos en negligencia o abandono de sus funciones de contralor”. "

Hay más: "...el documento revela negocios particulares con el EAPRe. Afirma que hay un “grave incumplimiento en cuanto a la Fiscalización y Control (…) no respetándose el esquema de auditoría externa, y siendo el Síndico en ejercicio quien oficiara de contador del Ente, confeccionara, suscribiera y a la vez desempeñara el rol de auditor externo de los Estados contables, y asimismo su estudio contable llevara la administración económico-financiera del Ente”, lo cual “presenta un evidente incumplimiento de la fiscalización y control que implica una auditoría externa, una incompatibilidad ética y confusión de roles”. Y añade que “se suma la situación de que uno de los directores fue designado apoderado legal del Ente”.". (las negritas son nuestras)

Finalmente constata que los mandatos de los miembros del directorio del ente administrador están vencidos hace un par de años, y nunca fueron renovados; a lo que añade el decreto que "...no existen registros de haber cumplido en tiempo y forma con la obligación de elevar al Poder Ejecutivo el balance general al 31 de Diciembre de cada año"; y el nuevo interventor (designado por Perotti como representante de la provincia en el ente administrador) denuncia movimientos de barcazas no registrados entrando y saliendo del puerto: ¿les suena eso, de Reconquista al norte, rumbo a Paraguay, por ejemplo?

La concesionaria que manejaba el puerto desde 1999 y por 30 años (Ríos del Norte S.A.) es una sociedad conformada por partes iguales por Vicentín SAIC y Buyatti SAIC, y en la licitación oportunamente llevada a cabo para otorgar la concesión compitió...contra Vicentín SAIC y Buyatti SAIC que armaron una UTE (Unión Transitoria de Empresas) para ese llamado. O sea, se cartelizaron y no hubo competencia real, porque las dos ofertas presentadas eran de ellos mismos.

En el directorio removido por la intervención dispuesta por Perotti (a la que le seguirá una auditoría de la Sindicatura General de la Provincia ordenada por el Decreto), había un Vicentín en representación de la Sociedad Rural de Reconquista, y un Buyatti en representación de la Cámara de Comercio Exterior del Norte Santafesino; la entidad patronal que gestionó los subsidios del socialismo para los vuelos "low cost" de sus ejecutivos, subsidios que también fueron dejados sin efecto por Perotti en diciembre del año pasado, a días de asumir. Todo quedaba en casa y en familia, digamos. 

Socialismo, dijimos: hasta el momento no se han conocido declaraciones públicas del ex gobernador Lifschitz, ni de ninguno de sus locuaces ex funcionarios, ni de ningún dirigente del partido de la rosa; bajo cuyos gobiernos transcurrieron los últimos 12 años del total de 16 años de inactividad que lleva el puerto de Reconquista, violando además alevosamente la Ley 11229 de creación del ente administrador. Durante todo ese tiempo, no descubrieron ninguna de las irregularidad que el representante designado por Perotti encontró en apenas cuatro meses de gestión, porque asumió en febrero de éste año: se les deben haber pasado, porque estaban ocupados en otras cuestiones.

Como por ejemplo intentar renovarle anticipadamente a su vencimiento (como las concesiones a la CADE en la Década Infame) a otra empresa del grupo Vicentín (Terminal Puerto Rosario, TPR), la concesión del puerto de Rosario que tenía vigencia hasta el 2032, hasta el año 2057.  Recordemos estos datos la próxima vez que los oigamos salir a alertarnos que Perotti quiere privatizar algo; como la autopista Santa Fe-Rosario, o algo así. Ah, no, pará, eso no, cierto que la estatizó de nuevo

sábado, 27 de junio de 2020

MODUS OPERANDI


Más allá de las connotaciones épicas que algunos le quieren dar al caso Vicentín, pintándolo como una amenaza comunista a la propiedad privada o algo por el estilo, los hechos son claros: se trata de una empresa importante en lo suyo, que fue creciendo y diversificándose por años, y que, en tanto parte del complejo agroexportador, bien podría contarse entre el puñado de ganadores del macrismo.

Y sin embargo, pasó lo que pasó, y todos sabemos: terminó en "estres financiero", convocatoria de acreedores, posible quiebra y desapoderamiento; mientras son investigadas por la justicia posibles maniobras de triangulación en el comercio exterior con sociedades de paraísos fiscales para fugar divisas y evadir el pago de retenciones, así como movimientos patrimoniales tendientes a insolventar a sus dueños, para poner bienes fuera del alcance de los acreedores; entre otras bellezas.    

Maniobras que bajo ningún aspecto son nuevas, o exclusivas de Vicentín, ni es la primera vez que pasan, como se puede comprobar leyendo acá en La Politica Online lo que está pasando con Molino Cañuelas, una de las empresas alimenticias más grandes del país que, al igual que Vicentín, se sobreendeudó en dólares en el exterior y también en el país, sobre todo con el sistema bancario, y afrontaría una situación exactamente igual a la de la a aceitera santafesina/uruguaya/paraguaya.

Antes de que nos pongamos a pensar si también en éste caso el Estado debería analizar si la expropia o interviene de algún modo en su situación, apuntemos la reflexión en otra dirección: en que medida la reiteración de este tipo de casos no tienen mías que ver con factores estructurales vinculados a nuestro particular modelo productivo desequilibrado, las conductas de los agentes económicos y las necesarias regulaciones que el Estado debe establecer, para conseguir objetivos de desarrollo y minimizar los costos sociales de ciertas prácticas.

Mucho y por muchos se ha escrito acerca de la estructura productiva dual o desequilibrada del país, y la restricción externa: como conviven un sector agroexportador con escala y demanda para insertarse en el mercado mundial del cual surgen la mayor parte de las divisas genuinas con las que cuenta el país para sus necesidades (insumos importados, pago de los servicios de la deuda, remisión de utilidades), por un lado; y por el otro sectores industriales con diferentes grados de desarrollo y sustitución de importaciones, que son demandantes de divisas para el proceso productivo, y que salvo nichos específicos, carecen de escala y mercado para exportar y proveer así otra vía adicional de divisas al país.

Si a ello se suma el comportamiento atávico de nuestros sectores empresariales (en esto sin distinción de sectores) tendente a maximizar beneficios, dolarizar excedentes y fugarlos, tenemos algunas de las causas de nuestras recurrentes crisis del sector externo, y ciclos de endeudamiento; de los que el macrismo no fue sino un ejemplo más, como lo demuestra el caso de Molino Cañuelas: apenas cerrado el acuerdo con los fondos buitres en el 2016, se lanzó como muchas otros grupos de nuestra cúpula empresaria a endeudarse en divisas en el exterior, al mismo tiempo que aprovechaba el concienzudo desmantelamiento de todas las regulaciones existentes al movimiento de capitales y al acceso al mercado de divisas (lo que supuso además retener indefinidamente las que obtiene por sus exportaciones), para hacerse de dólares y eventualmente fugarlos.

Hoy día, cuando el gobierno está tratando de cerrar un acuerdo de reestructuración de la deuda con los acreedores privados del exterior, están listos para repetir el proceso; es decir volver a salir a los mercados de capitales para endeudarse, en un círculo vicioso que, por regla general, no potencia el desarrollo del país, y aumenta su vulnerabilidad externa al presionar aun más la demanda sobre una oferta escasa de divisas; eso sin contar con que en numerosas oportunidades las deudas privadas se han licuado o estatizado, para pasar a pesar sobre el conjunto de la sociedad.

Estos mismos grupos, que forman parte del sector de la economía que genera divisas genuinas provenientes del comercio exterior, son los que tienen más fácil el acceso al financiamiento bancario, porque se sabe: los bancos siempre están prestos a prestarle al que no lo necesita, y son remisos a hacerlo con el que verdaderamente precisa auxilio. Eso, si el Estado no regula adecuadamente el sistema financiero para ponerlo al servicio de la producción, el desarrollo y la generación de empleo.

Así como los bancos y el sector financiero han colonizado desde su misma creación y salvo el interregno del primer peronismo al Banco Central que es su coto de caza, en el caso del sector agropecuario y las industrias vinculadas, sucede lo mismo con los bancos públicos, en especial el Banco Nación: la información da cuenta que en el caso de Molino Cañuelas se replica el esquema ya observado con Vicentín, en cuanto al otorgamiento de reiterados y voluminosos préstamos, que dejan en situación de alta exposición al banco, con un único deudor, o un puñado de ellos.

Regulaciones de la cuenta capital y el acceso al mercado de divisas, ídem al sistema financiero, estímulos para el desarrollo que permita agregar valor a las exportaciones, completar el proceso de sustitución de importaciones y disminución de la vulnerabilidad externa: ni más ni menos que un programa explícito de desarrollo que vaya más allá de si se expropia o interviene o no una empresa o varias, aunque esos casos testigo se usen (o debieran usarse) como disparador de la discusión. Tuit relacionado:

miércoles, 24 de junio de 2020

VACÍO AL HORNO CON ACEITE VICENTÍN


Vicentín llegó a la situación de "estres financiero" por la que suspendió los pagos a sus acreedores (si fuera el Estado los medios hablarían lisa y llanamente de default) mientras crecían sus actividades y sus ventas, de modo que no hay otra posibilidad que atribuirlo a maniobras defraudatorias de los que manejan la empresa. Consecuencia del "estres financiero" fue la posterior presentación en concurso de acreedores.

Luego vino el anuncio presidencial de la posible expropiación (previa intervención por DNU, dejada sin efecto por el juez del concurso), y el intento de la oposición al gobierno nacional de transformar el caso en "la nueva Resolución 125", con la plataforma social de los terratenientes de maceta que tan bien le sirvieron a los intereses del campo privilegiado en el 2008, y que al menos en una pequeña porción, parecen dispuestos a repetir la gesta ahora: sin reparar en que defienden algo que es indefendible: lejos de la imagen que en la época de la pelea por las retenciones móviles supieron forjar los grandes medios, no se trata de esforzados labriegos que se levantan a la madrugada en pleno invierno a cosechar o sembrar con sus propias manos, estamos en presencia de un grupo empresario con prácticas delictivos en algunos casos, e impresentables en todos.

Al respecto leíamos en Página 12: " El gobierno de Santa Fe, a través de la Inspección General de Personas Jurídicas (IGPJ) de la provincia, aportó ayer a la Justicia una información clave para la causa Vicentín: dio a conocer maniobras de vaciamiento patrimonial a través de donaciones y venta de activos de un grupo de accionistas y directores de la empresa, llevadas adelante apenas conocido el estado de cesación de pagos y la apertura del concurso preventivo, a principios de este año." 

"La denuncia da a conocer varios trámites iniciados en el Registro General de la Propiedad del Gobierno de Santa Fe que dan cuenta de que, apenas declarado el estado de cesación de pagos, integrantes del directorio, entre los cuales se encuentran Daniel Buyatti (presidente), Roberto Vicentin (director titular), Martín Colombo (director titular) y Bettina Padoan (directora suplente), “comenzaron con febriles movimientos tendientes a la disminución de sus patrimonios personales”, según expresa María Victoria Stratta, la Inspectora General de Personas Jurídicas.".

Para que se entienda: a lo ya conocido de empresas o sociedades pantallas en paraísos fiscales, maniobras de triangulación en el comercio exterior para fugar divisas, acusaciones judiciales por lavado de dinero, pagadios gigantesco a productores y proveedores, se suma ahora que los dueños de Vicentín (muchos de ellos, directores desplazados por el DNU presidencial y repuestos por el juez del concurso en sus cargos) venían simulando ventas de sus bienes o desprendiéndose rápidamente de ellos para insolventarse deliberadamente, o salvarlos de los ataques de su multitud de acreedores que buscan cobrar sus deudas. 

Eso, mientras uno de los nietos de los fundadores decía en los banderazos del sábado pasado que "mancharon el apellido Vicentín" no ellos, sino el gobierno al decir que están vaciando las empresas.

Hemos dicho antes que tenemos que evitar la trampa a la que nos quieren llevar, discutiendo sobre este tema en términos de gestas patrióticas, valores morales o conceptos abstractos; o bizarras antinomias ideológicas. Sin embargo, como muchos paparulos sociales que nos rodean a diario insisten en determinadas cuestiones, y sin dejar de advertir que tienen certezas inconmovibles que los hacen inmunes a los hechos de la realidad, recordémosles estas cosas.

Porque sea lo que ellos crean que defienden (si es que realmente lo quieren, porque no pueden admitir que lisa y llanamente exponen una ideología, con visos de enfermedad: el antiperonismo), lo cierto es que defienden estas cuestiones: gente garca experta en cagar a otra gente, con capacidad y recursos para desarrollar toda una ingeniería jurídica y contable para ir por la vida cagando gente, siempre. Y luego disfrazarlo de honradez y contracción al trabajo, puestos como modelo ejemplar.

Es muy posible que quienes defienden a gente como Vicentín digan que lo hacen por ciertos valores, pero en realidad lo haga por otros; como por ejemplo la envidia "porque la hicieron bien, no poder estar en su lugar". Lo cual supone que, descartado que uno pueda convencerlos, no se los debe tomar muy en serio, ni perder demasiado tiempo discutiendo con ellos.

martes, 23 de junio de 2020

RADICALES DE BOLSILLO


Hemos dicho muchas veces acá que el kirchnerismo configuró lo que algunos dieron en llamar una "anomalía" en nuestra larguísima transición a la democracia post 83', en tanto planteó un modo de gobernabilidad distinto; que apunta a reivindicar la autonomía de la política frente a las lógicas corporativas, y un fortalecimiento del rol del Estado como instrumento de la política para equilibrar las cargas en una sociedad, allí donde el juego de las fuerzas del mercado las desequilibra.

También dijimos muchas veces que Cristina -sobre todo- en sus dos mandatos hizo varios llamamientos públicos a la oposición para que, sin renegar de los disensos propios de una democracia, se sumara a un acuerdo en torno a esos puntos básicos: la política tiene que guardarse para si un margen de maniobra frente al mercado y el poder económico, y representar los intereses generales si no del conjunto, de las grandes mayorías, aun cuando eso suponga conflictos o enfrentamientos con núcleos duros de intereses.

Eso no implica por supuesto desconocer que la Argentina sigue siendo un país del capitalismo periférico, con un determinado modelo de desarrollo (desequilibrado, dual, incompleto) en el que las empresas privadas y los grandes grupos económicos tienen un peso decisivo, de modo tal que no puede obviarse ni su presencia ni su influencia, porque generan empleo, pagan impuestos (o deberían hacerlo) y generan actividad para otras empresas.

Acá hablamos de otras cosas, que tienen que ver con el vaciamiento de la política como actividad (más allá de las estructuras partidarias que la expresen), que sucede por ejemplo cuando ésta y sus representantes elegidos por el pueblo al cual deben su legitimidad, se convierten lisa y llanamente en voceros o lobbistas del interés privado; como está sucediendo ahora con el núcleo duro de la oposición al gobierno nacional a propósito del caso Vicentín; en lo que el rol que cumple el intendente radical de Avellaneda (localidad del norte de la provincia eje de los negocios del gigante aceitero) resulta ostensiblemente vergonzoso.

Que el hombre se preocupe por el futuro de una empresa con largo arraigo en la región, de la cual dependen directa o indirectamente muchas familias de la ciudad que gobierna y la región, vaya y pase, poco se puede objetar al respecto. Como también que crea que debe hacer algo al respecto, siempre y cuando no pierda de vista lo esencial: fue elegido para conducir los destinos de su ciudad, no para oficiar de vocero o lobbista de una empresa, por más importante que ésta sea en la región.

Porque además da la causalidad que en su camino hacia el "estrés financiero" y el posterior concurso de acreedores, Vicentín fue dejando el tendal de heridos, muchos de ellos productores, comerciantes, proveedores, acopiadores, que también son de la zona, e incluso de la propia ciudad que gobierna el intendente Scarpín; quien no obstante lo cual y sin ponerse colorado, asumió desde el principio una defensa encendida y militante de la fallida, convocando incluso a movilizaciones en el espacio público en absurda violación de la cuarentena, ante el "peligro" de la expropiación de la empresa por el gobierno nacional.

Sería ocioso (o no) recordarle al intendente Scarpín que no fue la intervención y anuncio de expropiación del gobierno nacional lo que puso en riesgo a Vicentín, sino los demanejos y muy posibles latrocinios de quienes manejan la empresa, y por esa razón el gobierno dispuso la intervención. Recordatorio necesario porque en todos esos meses no se supo que el intendente convocara a la ciudadanía a evitar el vaciamiento de una empresa de la que, como se dijo, dependen muchas familias de la zona.

La deriva conceptual de Scarpín no escapa a las generales de la ley de su partido, la UCR, firme en la defensa incondicional de intereses privados no solo en el caso de Vicentín, sino en muchos otros: desde la ley de medios a las retenciones móviles, pasando por las discusiones sobre las reformas a la ley de abastecimiento, no hubo conflicto entre el Estado (es decir, la política y las autoridades elegidas por el pueblo) y los intereses corporativos (es decir, esos a los que nunca elige nadie), que no los encontrara del lado de los intereses corporativos.

Salir hoy, en medio de este cuadro de situación que incluye desde un tendal de acreedores que suma una deuda de más de 100.000 millones de pesos, hasta maniobras de ocultamiento de activos, triangulación de exportaciones para fugar divisas y lavado de dinero en paraísos fiscales, en defensa activa y militante de Vicentín como si en lugar de intendente fuera su abogado en el concurso o el responsable de acordar con sus acreedores, no expone más que la pequeñez en la que han caído algunas fuerzas políticas, y los que en nombre de ellas tienen responsabilidades institucionales que les confirió la ciudadanía, claramente para otros menesteres.

Tanta pequeñez que caben en un bolsillo, el de los poderosos de turno. Tuit relacionado: 

lunes, 22 de junio de 2020

LA ÉPICA DE LAS COSAS CONCRETAS


Las marchas macristas de todos los sábados durante la cuarentena esta vez fueron por Vicentín. O en defensa de la propiedad privada. O contra el comunismo, o vaya uno a saber bien por que: es ridículo detenerse a pensar en la racionalidad intrínseca de un reclamo de neto corte ideológico, de un sector de la población que no comulgará jamás con el peronismo en ninguna de sus versiones (a menos la que lo niegue explícitamente, como fue el menemismo); y que metaboliza mal de ese modo su despecho por haber perdido las elecciones del año pasado.

De esto se sigue que, ni cabe hablar de "confundidos" como dijo el presidente (saben perfectamente lo que no quieren: peronismo, e intervención del Estado), ni tampoco ilusionarse pensando que existe la más remota posibilidad de "persuadirlos" o "explicarles", esfuerzo que por cierto y visto a la distancia, ya se reveló infructuoso en los tiempos de la Resolución 125 y el conflicto con las patronales del campo por las retenciones móviles. Los actores sociales e institucionales son los mismos, los comportamientos se repiten, son tendencias estructurales, es necio negarlas.

Y hablando de la 125, es muy obvio el intento del núcleo duro opositor (que es el más importante y relevante: no existe cosa tal como "antiperonismo racional") de rodear al episodio Vicentín de la misma connotación épica que tuvo aquel conflicto. Sería un error muy grande de nuestra parte pisar el palito y comprarnos esa pelea, que no significa abandonar la disputa por un país más justo, sino todo lo contrario: discutamos con los dueños del circo, y no con los payasos, o con los dueños de Dunas o Citröen aspiracionales que se sienten Nardelli.

En la semana pasada y en cuestión de días el presidente les dio estatura de contendientes a una mediocre y bastante marmota conductora de noticiero televisivo -lo que le permitió victimizarse- defendiendo una medida sobre la que luego retrocedió, afirmó que el macrismo social psiquiátrico que protesta todos los fines de semana por un motivo distinto es "gente confundida" (lo que les dejó servida la réplica a quienes los movilizan en defensa de sus intereses), y apeló a la figura de Alfonsín para reivindicarse como un hombre de convicciones; buscando pescar en una pecera en la que ya no hay peces (o están de este lado, o se apropiaron del costado gorila del ex presidente, que ciertamente lo tuvo), y causando como mínimo desconcierto en buena parte del electorado propio.

Todo eso mientras hay cosas mucho más urgentes y apremiantes que atender, como las que plantea Artemio López en ésta nota en Perfil: el aumento de la pobreza por ingresos, el desplome de la economía, los efectos que eso causa sobre los sectores más vulnerables. Cosas de las que el gobierno no tiene la culpa porque las heredó del macrismo y las agravó la pandemia, pero respecto de las cuales es el responsable de empezar a atender, con o sin presencia estatal en Vicentín. 

Incluso por razones de índole práctica, porque aquejan en gran parte al núcleo duro de su base electoral, que está esperando algo más que gestos o buenas intenciones, que las descarta. Y que siente por momento que, como decía Martín Fierro, "son campanas de palo las razones de los pobres": la capacidad de presión de otros grupos se ha revelado hasta acá más eficaz para obstruir o bloquear iniciativas del gobierno que podrían lesionar sus intereses (como el impuesto a las grandes fortunas), que las necesidades objetivas y apremiantes de buena parte de la población, pendientes de respuesta oportuna por parte del Estado.

No se trata de negar los mecanismos implementados por el gobierno para intentar amortiguar el impacto de la crisis y los efectos de la cuarentena, sino de advertir que están siendo claramente insuficientes, sabiendo además que todo lo que se haga en ese campo, en éste contexto, siempre será insuficiente. Pero lo real es que mientras se dice que se "evalúa" un ingreso universal que cubra a los 9 millones de argentinos que se cayeron del sistema, por efecto de la pandemia las paritarias están planchadas, muchos trabajadores sufren un recorte de hasta el 25 % de sus salarios por acuerdos homologados en trámite express por el Ministerio de Trabajo y está suspendido por seis meses el esquema de movilidad jubilatoria, a esperas de que se defina el criterio de futuros aumentos.

Como se ve, todo un amplísimo y complejo campo de acción al cual prestarle más atención, sin enredarnos en épicas grandilocuentes en las que quemamos energías que merecen mejor destino. Y si atender esas urgencias demanda recursos, y obtener esos recursos exige afectar intereses (como el impuesto a las grandes fortunas), metámosle ya, sin demoras, sin dilaciones, sin amagues, sin anuncios. 

No hay mayor épica que esa, la de atender las cosas concretas, que le mejoran la vida a la gente, cumpliendo los compromisos electorales con los que nos votaron, y con los que no nos votaron, pero nos necesitan, aunque protesten o se quejen. No hay mayor épica en política, hoy y siempre, que procurar que todos tengan trabajo, digno y bien remunerado, lleguen a fin de mes, no sufran angustias ni privaciones, sepan que el gobierno los cuida y vela por ellos justo cuando el mercado los abandona.

Con o sin expropiación de Vicentín, o la forma que se busque para resolver eso, y ellos que sigan en lo suyo, enojados con la democracia, con el peronismo, con el Estado, con su propia impotencia política. Porque de eso se trata al fin y al cabo: de no dejar que nos paralicen, llevándonos a gobernar como quieren ellos, como si hubieran ganado las elecciones en lugar de perderlas. 

sábado, 20 de junio de 2020

QUE HACER CON VICENTÍN


Sobre las implicancias políticas del caso Vicentín se ha escrito mucho acá, y a lo dicho nos remitimos: en nuestra opinión debe analizarse en un contexto más amplio, vinculado a las condiciones de ejercicio del poder político, frente a las presiones de los intereses económicos; en especial de los grupos más poderosos y concentrados. Tampoco se puede reducir el análisis a "expropiación sí o no" porque sería confundir los fines con los medios, y si hay más de uno de los últimos que permite conseguir los primeros, deben explorarse.

El viernes, con diferencia de horas, se conocieron dos novedades relevantes: primero la decisión del juez del concurso de remover de sus cargos a los interventores designados por el gobierno nacional para reponer al frente de la empresa a sus directores (decisión analizada acá), y luego lo que los medios dieron en llamar el "Plan Perotti": una intervención de la empresa que deja de lado su expropiación, que consiste en una presentación de la Inspección General de Personas Jurídicas de la Provincia; a cuyo texto completo pueden acceder acá.

Presentación que deja la pelota en la cancha del juez, que la debe resolver, porque en su fallo a favor de los directivos de Vicentín le dio vista a la Inspección para que diga lo que estime corresponder, como autoridad de aplicación del régimen de la Ley 19550 de sociedades comerciales en la Provincia de Santa Fe. Por otro lado Alberto Fernández acaba de vincular ambas cuestiones, al decir que el juez acepta lo propuesto por el gobierno de la provincia, o prosigue con la expropiación; mientras el gobernador Perotti admite que el final del proceso puede ser la constitución de una empresa mixta con mayoría estatal; porque "...el presidente quiere que si el gobierno va a afectar recursos, no quiere que quede en manos de quienes llevaron la empresa a esta situación...".

Aparecerían acá dos puntos de contacto entre ambos proyectos, el Estado debe participar, y los que manejan la empresa deben ser desplazados. El asunto es quien y como pone la plata, si el Estado nacional como tal o capitalizando sus acreencias contra Vicentín vía expropiación, o un "rejunte" de acreedores que incluya a la nación, la provincia, las cooperativas y los productores como para hacer masa crítica. En éste caso hay que ver si lo logran, porque competirían con jugadores poderosísimos (del país y del exterior), cosa que con una expropiación no sucedería; y si por ejemplo las cooperativas pueden tener participaciones accionarias en una sociedad anónima, cosa que en principio la Ley 20337 no permitiría, pero a lo mejor alguien que sabe más del tema que nosotros entiende que sí. 

Pero como acá no somos de hablar al pedo así nomás, veamos lo que dice en concreto la presentación del gobierno provincial a través de la Inspección General de Personas Jurídicas, dando por sentado que todos conocemos más o menos como funciona una expropiación: el Congreso por ley califica algo como de utilidad pública (una empresa o conjunto de empresas, por ejemplo), se determina una indemnización a pagarle a sus dueños, y se traspasa la propiedad de lo expropiado al Estado. 

Ley, dijimos: cosa que hasta acá y pese al DNU presidencial que lo anunció, ni siquiera aterrizó en el Congreso como proyecto remitido por el Poder Ejecutivo, y si nos permiten aventurar una sospecha, eso obedece a que no dan los números para aprobarlo, sobre todo en Diputados, e incluso con resistencias al interior de sectores del "Frente de Todos". Con una aclaración muy importante: aun expropiada y en manos del Estado, Vicentín seguiría concursada y con una abultadísima deuda declarada en el concurso, que es incluso superior a su activo, y que el "Estado dueño" debería pagar o acordar con los acreedores. Pero vayamos a la propuesta provincial, que transcribimos textualmente en sus partes más importantes, subrayando o comentando en negrita lo que nos parece destacable.

"El análisis liminar de la conformación del activo y el pasivo que denuncia indica que para evitar -a través de la solución concursal- la liquidación, resulta imprescindible contar con el flujo de fondos que genere su giro empresario. Esa obtención de recursos está directamente ligada a la función de administración societaria, que es la de gestión. Gran parte de sus acreedores son productores agropecuarios y proveedores de bienes y servicios con radicación en la Provincia de Santa Fe, cuya suerte también está comprometida. Existe un entramado societario que requiere control. Los actuales integrantes del directorio no resultan idóneos para conducir la compleja situación. El interés público que fundamenta ese cometido está presente de modo evidente y con múltiples manifestaciones: aspectos societarios propiamente dichos pero también productivos, laborales, sociales, demográficos y ambientales, entre otros a los que más adelante se hace mención." (Está diciendo que para evitar la quiebra y liquidación que resultaría de no poder pagar sus deudas, la empresa debe seguir funcionando y generando recursos, y para eso y para controlar todas las empresas del grupo, quienes la llevaron a esta situación deben ser desplazados)

"Como acaba de señalarse, la concursada denuncia valores de activo y pasivo por cifras similares. A grandes trazos, un tercio del activo corresponde a créditos, otro a bienes de uso -que en su mayoría se dicen tasados a valor de realización- y el restante a participaciones societarias, tema éste al que se hace referencia infra, porque merece particular atención. La composición es relevante. Un análisis genérico y limitado propio de este momento (el informe general de la sindicatura concursal es la pieza que dará mayores precisiones) indica que su futuro y la satisfacción de los créditos de sus acreedores están claramente ligados al flujo de fondos que la continuidad de las actividades empresarias produzca y no al producido de sus bienes." (O sea, aunque se remataron la totalidad de los bienes de la empresa, incluidas por ejemplo sus plantas industriales, solo alcanzaría para pagar un tercio de sus deudas)

"El interés público a que se hace referencia más adelante no se agota en la protección del crédito, que no sólo atiende al legítimo interés de cada acreedor sino también al general, porque se trata en gran medida de productores y proveedores de la Provincia, que contribuyen a su desarrollo. Abarca también al interés general, en tanto la continuidad de las actividades empresarias resulta indispensable para mantener los empleos y satisfacer los demás intereses antes señalados, incluido el del Fisco -en sus distintos niveles- como recaudador de tributos que se destinan a los cometidos estatales. De acuerdo con la resolución dictada el 5 de junio de 2020, el proceso concursal se encuentra en una fase inicial, de insinuación de acreedores. El vencimiento del período de exclusividad está previsto para el mes de septiembre de 2021. Esta secuencia resulta relevante a efectos de que se gestione adecuadamente la sociedad desde ahora y mientras dure el trámite concursal, para generar los recursos que hacen a su subsistencia. Los administradores actuales han demostrado no estar a la altura de las circunstancias, lo que sustenta este pedido.

"Según la manifestación contenida en el anexo 6.1 sobre estado detallado y valorado del activo y del pasivo, Vicentín S.A.I.C. participa en 20 sociedades. Las constancias obrantes en la Inspección General de Personas Jurídicas, al cierre del ejercicio 2018 (último informado) coinciden en las participaciones y proporciones. A primera vista ya aparece una enorme diversificación, según la cual Vicentín S.A.I.C. controlaría muy pocas sociedades. Vicentín S.A.I.C. es un grupo conformado por más de 20 sociedades empresas que controla directa o indirectamente a través de sociedades uruguayas y que ni siquiera menciona en el expediente de su concurso y que explotan al menos ocho actividades industriales distintas, con elevado volumen de producción y exportación. El verdadero centro de control: las sociedades uruguayas. Si se aprecian los porcentajes de participación que la sociedad denuncia entre sus activos, el control parece circunscribirse a sociedades constituidas en el extranjero: Vicentín Paraguay, Vicentín Europa, Vicentín Brasil. Por razones de jurisdicción, este organismo no cuenta con información sobre esas sociedades." (Nos encontramos ante una "madrioshka" de sociedades, constituidas muchas de ellas en el exterior y por ende no sujetas a la ley argentina, lo que dificulta el control. Una práctica habitual en los grandes grupos económicos, y uno de los errores que se le achacaba al DNU: ¿qué proponía intervenir para luego expropiar?)

"En cuanto a las locales, controla Diferol S.A., que tiene objeto financiero y de inversión y Oleaginosa San Lorenzo S.A., que el escrito de petición de apertura menciona como aquella a través de la cual opera importantes volúmenes en el sur de la Provincia. No se menciona a Vicentín Desarrollos S.A., una sociedad de reciente constitución en la que participan Oleaginosa San Lorenzo S.A. y Sir Cotton S.A., por mitades. Pero hay un dato que no surge de allí que resulta relevante: parece controlar muchas más sociedades en las que en apariencia aparece como socia minoritaria. En esta Inspección se han registrado como sociedades extranjeras a los efectos del artículo 123 de la ley de sociedades tres entes denominados Vicentín Familia Grupo, V.F.G. Inversiones y Actividades Especiales S.A. e Industria Agroalimentaria Latam S.A.. De la documentación aportada por las propias sociedades surge que:  Las tres se habían constituido con otro nombre, por ciudadanos uruguayos y con capital mínimo.  A las tres se les modificó la denominación.  A las tres se les incrementó el capital, multiplicándolo por diez.  En las tres la publicación del edicto sobre cambio de denominación y aumento de capital se hizo el mismo día: 23 de julio de 2014.  En las tres se designó como directores a personas que también integran el directorio de Vicentín S.A.I.C.Las tres compraron al mismo tiempo a Vicentín S.A.I.C. los paquetes accionarios de las distintas sociedades que antes controlaba." (Ocultamiento de activos. Compras fraguadas entre ellos mismos, para diluir su patrimonio, a través de sociedades constituidas en el exterior, con las mismas personas al frente. Cualquier parecido con los Macri es pura casualidad)  

"La relación entre esas sociedades Vicentín Family Group controla a V.F.G. V.F.G. -controlada por Vicentín Family Group- controla a Latam VFG, a su vez, es titular del 97% de las acciones de Algodonera Avellaneda S.A., en la que Vicentín S.A. detenta sólo el 3%. La relación de esas sociedades con las demás mencionadas, en las que Vicentín S.A. conserva participaciones de muy bajo porcentaje es la siguiente: VFG es titular del 50% de las acciones de Friar S.A., en la que Vicentín S.A. participa con apenas un 0,39%. Sumado al 50% referido, exterioriza control. Latam controla a Sir Cotton S.A. -agropecuaria y algodonera- con el 97%, siendo Vicentín S.A. titular del 3% restante. Sir Cotton S.A., a su vez es socia por mitades con Vicentín S.A.I.C. en la sociedad llamada Renopack S.A. En cuanto a Renova -productora de biocombustible- la hoy concursada denuncia una participación del 33%. Pero Vicentín Paraguay es titular de un 50%. Como Vicentín Paraguay está controlada por Vicentín S.A.I.C., ésta detenta el control por la suma de su participación y la de la controlada." (Ejercen control sobre más sociedades y empresas de las que admiten)

"Denuncia también participaciones minoritarias en otras sociedades no constituidas en la Provincia, como Enav y Sottano (mosto de uva y bodega, respectivamente). Se ignora quién las controla, porque no se cuenta con legajo de las mismas, ya que no tienen domicilio en la Provincia. Pero del análisis de la página web antes realizado surge que Vicentín S.A.I.C. las considera suyas. En Juviar S.A. (antes llamada Gin Cotton) denuncia una participación del 3%. Pero Enav (mosto) tiene el 47% y F&V Invest el 50% restante. Sobre esta última no se cuenta con información. No denuncia a Tastil, una sociedad constituida en Uruguay, en la que en los legajos de este organismo aparece como titular del 100%. Se ignora si esta participación se mantiene." 

"Vicentín Family Group controla a las sociedades que hasta hace cinco años controlaba Vicentín S.A.I.CA. Es verosímil que esa sociedad uruguaya -cabeza del grupo- esté conformada por los socios de Vicentín S.A., aunque esto no puede afirmarse con certeza en este momento. Pero la trascendencia de la cuestión amerita averiguarlo. La integración de los directorios Sólo doy algunos ejemplos, aunque hay más: Daniel Néstor Buyatti (presidente de Vicentín S.A.I.C. integra también los directorios de las sociedades Buyanor, Sir Cotton, Renova, Emulgrain y Biogas Avellaneda. Sergio Nardelli y Máximo Javier Padoan integran el directorio de Vicentín S.A. y también los de Buyanor, Sir Cotton y Renova. Cristian Andrés Padoan, además de integrar el directorio de Vicentín S.A.I.C., integra los de Sir Cotton y Emulgrain." (Como es habitual en estos grupos, los nombres se repiten, porque en la práctica no hay otros socios: son ellos mismos)

"La necesidad de desplazar, por vía de intervención, a los actuales miembros del órgano de administración. Como quedó dicho, es crucial durante este tiempo una gestión empresaria adecuada, eficiente y austera, que permita generar recursos para lograr un acuerdo preventivo. Los actuales integrantes están transitoriamente desplazados por la vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia 522/20 del Poder Ejecutivo Nacional. Pero sólo por sesenta días, de los cuales ya ha transcurrido una parte. Es claro que no están a la altura de las circunstancias para este cometido. Son quienes la condujeron durante el tiempo en que llegó al estado de cesación de pagos que motivó la apertura del concurso y que afecta el interés público." (Estos son los mismos que repiten sillas en los directorios de todas las sociedades del grupo)

"A ello cabe agregar que la sociedad se encuentra sospechada de haber cometido delitos durante su gestión. Y también varios de ellos están siendo investigados. Existen varias denuncias en tal sentido. En la República Argentina, la causa 268/20, caratulada “Sandleris Guido y otros s/ defraudación”, del Registro de la Secretaria N° 20 del Juzgado Federal N°10, Fiscalía Criminal y Correccional Federal N°11. En ella la Unidad de Información Financiera de la República Argentina se presentó pidiendo ser tenida como querellante fundándose en que: “Existen indicios que nos permiten sostener que Vicentín no solo habría simulado su estado de cesación de pago sino que, a su vez, habría utilizado su estructura en el exterior y/o la de Glencore para remitir sus ganancias al extranjero”. En la República de Paraguay existe una causa caratulada como Denuncia 370/20 de Mariano Moyano contra Vicentín Paraguay S.A. -controlada por la concursada mediante la titularidad de un 97% del capital, según ella misma indica- por ante la Fiscal Adjunta en Delitos Económicos y Lavado de Activos Soledad Machuca. En Estados Unidos tramita el Case Nº 20-mc-89, Sección 1.782 Título 28 del Código de los Estados Unidos, proceso de asistencia con el fin de obtener evidencia de maniobras y existencia de activos (Discovery) fuera del territorio estadounidense, promovido por Coöperatieve Rabobank U.A.; Credit Agricole Corporate and Investment Bank; ING Bank N.V.; the International Finance Corporation; Natixis, New York Branch; and Nederlandse Financierings Maatschappij Voor Ontwikkelingslanden N.V., contra Vicentín S.A.I.C. El breve tiempo transcurrido hace que estén en etapa de investigación. Pero la gravedad de la situación no permite esperar el resultado para actuar. El peligro en la demora es evidente, porque está en juego la continuidad de la empresa, con ella, la suerte de muchos: acreedores, trabajadores, productores regionales, cooperativas, entre otros." (Los direcvtivos de Vicentín deben ser desplazados, según el gobierno de la provincia, porque además son ladrones, lavadores, evasores y fugadores, o sospechosos de serlo. Y los bancos extranjeros a los que les deben plata buscan en Estados Unidos más empresas y activos del grupo por la misma acción que usaban los fondos buitres cuando buscaban empresas de Cristina o Néstor -el "Discovery"- para ir sobre esos bienes y cobrarse sus deudas. Si alguno pensó que no expropiar significaría "indultarlos", le erró fiero)

"Por otro lado, el Poder Ejecutivo Nacional también ha afirmado el compromiso del interés público, al emitir el Decreto de Necesidad y Urgencia N° 522/20, mediante el cual dispuso con fundamento en la utilidad pública y en los términos de los artículos 57, 59 y 60 de la ley de Expropiaciones, la ocupación temporánea anormal de la sociedad hoy en concurso y su consecuente intervención transitoria; que por lo demás, ha sido admitida por el magistrado a cargo del proceso concursal, tal y como se expresa en el punto siguiente. No escapa a este organismo la existencia de este acto administrativo, que no resulta incompatible con lo que aquí se postula, conforme se expresa a continuación. Antes bien, resulta coadyuvante. El Poder Ejecutivo Nacional, mediante el dictado de ese acto, dispuso en su artículo 1º la intervención transitoria de Vicentín S.A.I.C. (CUIT 30-50095962-9) por un plazo de sesenta (60) días." (No hay contradicción entre la intervención pedida por la provincia, y la que había dispuesto el presidente)

"La medida que aquí se solicita -intervención de la sociedad hasta que finalice el concurso- encuentra fundamentalmente su razón de ser en la transitoriedad de la intervención dispuesta por el Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 522/20. Mantener la intervención societaria por un tiempo tan breve –como lo hizo el decreto citado- para una tarea tan trascendente y compleja como la administración de la sociedad afecta, por sí sólo, el cumplimiento de los objetivos trazados para disponer la medida." (Está advirtiendo que, si a los 60 días de plazo del DNU no se concretó la expropiación, cesaría la intervención, y volverían a manejar la empresa sus actuales dueños)

"Recuérdese que la intervención busca otorgar continuidad y transparencia al manejo societario, contribuyendo desde el Estado a la conservación de la empresa, situación que recién se consolidaría con la finalización del concurso preventivo. También es importante remarcar que el Estado Nacional, a través del Poder Ejecutivo, ha demostrado interés en el sostenimiento de la empresa al dictar el Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 522/20. A los fines de compatibilizar, entonces, la voluntad manifestada por el Poder Ejecutivo Nacional, en cuanto a la trascendencia de mantener la actividad desarrollada por la sociedad concursada; con la preservación de las potestades propias de la Inspección General de Personas Jurídicas tendiente a lograr el menor perjuicio de todos los directamente involucrados y al interés público en general, es conveniente que el órgano interventor este integrado por representantes de ambas jurisdicciones. En ese aspecto, no se advierte que existan razones suficientes para reprochar la idoneidad para cumplir el rol a quienes fueron designados por el Poder Ejecutivo Nacional para hacerse cargo de la Intervención de Vicentín S.A.I.C. según el artículo 2 del Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 522/20." (O sea, si los dos gobiernos, el nacional y el provincial, están de acuerdo en que hay que intervenir la sociedad y remover a su directorio, que mejor que poner de común acuerdo los interventores)

"Por lo demás, dichas personas tampoco fueron objetadas para cumplir la función de interventor-administrador por el juez del concurso, ya que éste convalido su rol de interventores en virtud del decreto mencionado. Esta circunstancia determina la conveniencia de mantener a los señores Delgado y Zarich como integrantes del órgano que llevará adelante la gestión administrativa empresaria durante el tiempo que perdure el concurso. También resulta oportuno -a los efectos de otorgarle mayor transparencia y garantía a la gestión de intervención- designar para que actúe un funcionario nombrado a propuesta de esta Inspección General de Personas Jurídicas. El propuesto es el señor Alejandro Alberto Bento; DNI 16.615.351, con domicilio en Calle 188 s/n Aires del Llano, ciudad de Santo Tomé, Provincia de Santa Fe, de profesión Ingeniero." (La factura al juez que primero aceptó la intervención, y a los interventores designados por el DNU. Y le pide que los mantenga en sus cargos, sumando a un funcionario de estrecha confianza de Perotti)

"El alcance de la intervención los propuestos para desempeñarla y el funcionamiento del órgano de intervención. Se trata de asumir las funciones de administración y representación, desplazando al directorio. El artículo 303 de la ley 19.550 faculta a la autoridad de contralor para requerir al juez del domicilio social la intervención de su administración. Agrega luego que la intervención tendrá por objeto remediar las causas que la motivaron y si ello no fuere posible, disolución y liquidación. Aplicado al caso: evitar la disolución y liquidación que produciría la declaración de quiebra. Es lo que se procura con este pedido. Esta atribución responde a una decisión oficiosa, fundada en el interés público. Cuando se obra en función del artículo 303 se lo hace en protección de intereses que exceden a los del accionista y la sociedad.  Su efecto es desplazar al directorio y no está sujeta a los recaudos del artículo 113 ni al criterio allí sentado." (El Estado actúa en defensa del interés público, no en el de los accionistas de la empresa)

"Es que no se trata de intereses de socios desairados o mera situación de irregularidades de gestión. Se trata del Estado, por lo que esta intervención tiene origen en los fundamentos del derecho administrativo. Es que el sustento está en el resguardo del interés público a fin de posibilitar la continuidad remediando causas que puedan ponerla en riesgo o, de no ser ello posible, proceder a la disolución y liquidación del ente. No obsta a la intervención que la sociedad se encuentre bajo concurso preventivo. Antes bien, abona a su necesidad. Se atribuyen a la intervención las funciones de administración y representación societaria que la ley y el estatuto confieren al directorio y a su presidente. La intervención se ordenará por el plazo que transcurra hasta la conclusión del concurso preventivo mediante la homologación del acuerdo preventivo al que se aspira a arribar." (El concurso de acreedores sigue, pero le piden que desplace a los directores, y ponga en su lugar a los mismos interventores que había designado el presidente, más alguien propuesto por el gobernador. Por eso ahora la pelota está en el terreno del juez: debe dar marcha atrás con su fallo del viernes, o -de acuerdo a lo dicho por el presidente- proseguiría la expropiación)