LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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jueves, 12 de noviembre de 2020

GORILISMO ESTADÍSTICO

 

El Fondo Monetario Internacional (FMI) fue creado en 1944, como consecuencia de los acuerdos de Bretton Woods. La Argentina durante los gobiernos del primer peronismo nunca formó parte del organismo, y solo pasó a ser miembro de él por el Decreto Ley 15.970 del 31 de agosto de 1956, firmado por el dictador Aramburu, presidente de facto de la Revolución Fusiladora.

El primer acuerdo de un gobierno argentino con el FMI fue firmado en 1958, durante el gobierno de Frondizi y el último en de 2018, por el gobierno de Macri y siendo Dujovne el ministro de Economía. Por ese acuerdo le otorgaron a la Argentina (en realidad para la frustrada reelección de Macri) 57.000 millones de dólares, el mayor préstamo de la historia del Fondo a un solo país. 

El acuerdo anterior a ése era de enero del 2003, durante la presidencia provisional de Duhalde y siendo ministro de Economía Lavagna; lo que significa que el kirchnerismo no firmó ningún acuerdo con el FMI en doce años y medio de gobierno, y en enero del 2006 y con aprobación del Congreso, Néstor Kirchner canceló la totalidad de la deuda que a ese momento tenía el país con el Fondo.

Según consta acá en la página del Banco Central, entre 1958 y 2003 el país firmó 26 acuerdos con el FMI, de los cuáles 9 se firmaron en gobiernos peronistas: 3 en el gobierno de Isabel (muerto Perón) entre 1975 y 1976, y 6 en el gobierno de Menem (el peronismo que les gustaba a los antiperonistas) entre 1989 y 1998. Las dictaduras militares (que derrocaron a gobiernos peronistas en 1955 y 1976, y a gobiernos elegidos con proscripción del peronismo en 1962 y 1966) firmaron otros 7, y los gobiernos radicales 10: 4 Frondizi, 5 Alfonsín y uno De La Rúa. 

En realidad firmaron 11, contando el firmado por Macri en el 2018, dado que la UCR integraba el gobierno: con ese acuerdo el tanteador quedó 18/9, siendo 9 los acuerdos firmados durante gobiernos peronistas, o que por lo menos llegaron al poder en nombre del PJ. (*)

 

En 1944, el nivel de la cobertura previsional alcanzaba el 7% de los trabajadores activos. En solo tres años y durante el primer peronismo, se pasó en 1947 a que el 45% de los trabajadores estaban afiliados a una Caja Nacional de Previsión. En esa etapa se produjo la masificación de la cobertura legal, extendiéndose al conjunto de los trabajadores, con la creación de las cajas de empleados de comercio (1944), trabajadores de la industria (1946), trabajadores rurales e independientes, profesionales y empresarios (1954) y trabajadores del servicio doméstico (1955). Este proceso implicó que el derecho a la previsión social dejara de ser un beneficio exclusivo de los estratos ocupacionales más privilegiados y se extendiera a amplias franjas de la clase trabajadora. A partir de este momento, el acceso a la cobertura previsional quedó dependiendo sólo de la pertenencia del trabajador al mercado de trabajo formal. 

Hacia 1954, con la sanción de la Ley 14370, se produjo un cambio sustancial en la naturaleza del régimen cuando se asumió la lógica de reparto como principio estructurante. Ello implicó que la redistribución de ingresos prime como criterio de determinación del haber jubilatorio, dejando atrás la lógica de capitalización individual. De esta forma, el régimen pasó a basarse en la solidaridad intergeneracional como lógica de financiamiento, donde los trabajadores activos debían sostener a aquellos que se retiraron del mercado de trabajo por vejez, invalidez o a las familias de los trabajadores fallecidos

En el año 1994 (cuando gobernaba, reiteramos, el peronismo que les gusta a los antiperonistas) se aprueba el sistema de capitalización o jubilación privada a través de  las AFJP mediante la Ley 24241. A partir de 1993 se redujeron las alícuotas de las contribuciones patronales al sistema de seguridad social, con el supuesto objetivo de incentivar la contratación de personal. Entre 1993 y 2000, dichas cargas se redujeron cerca del 50%, pasando del 33% sobre los salarios nominales al 17,8%, tendencia que se vio agudizada con la sanción de Ley 25250 de Reforma Laboral en mayo de 2000 (gobierno de De La Rúa, "ley Banelco"), la que preveía para el caso de los nuevos puestos de trabajo una reducción adicional, según las características del trabajador, de entre 33% y 50%.

Con el Decreto 1495/01 dictado por De La Rúa, las AFJP lograron avanzar sobre las cuentas individuales deduciendo parte de su comisión directamente del saldo de la cuenta aquel afiliado que dejaba de aportar durante cierta cantidad de tiempo. El porcentaje de beneficiarios del sistema de seguridad social disminuyó: mientras en 1992 representaban el 84,4% de los hombres y el 73,9% de las mujeres de 65 años y más, en 2004 este número había descendido a 71,0% y 62,1%, respectivamente. 

Con el kirchnerismo en el gobierno desde mayo del 2003, a través de la Ley 25994 de Jubilación Anticipada y el Decreto N° 1454/05 de Jubilación de “Amas de Casa” se incorporan 1.500.000 personas al sistema jubilatorio. En el 2008 durante el primer gobierno de Cristina se sanciona la Ley 26417 de Movilidad Jubilatoria, y poco después por la Ley 26425 se recuperaron los activos en poder de las AFJP a través de la eliminación del régimen de capitalización. En ambos casos la oposición que con el tiempo formaría "Cambiemos" (la UCR, el PRO y la Coalición Cívica) votó en contra, y Elisa Carrió se "encadenó" al obelisco en defensa de las AFJP 

En septiembre de 2014 se sanciona la ley 26970, la cual permite regularizar los aportes por el período que va desde 1993 al 2003, con un plan de pagos de sesenta cuotas para los autónomos y los monotributistas que ya tienen la edad para acceder a la jubilación, permitiendo que otros 600.000 personas (un 87 % mujeres) accedieran a la jubilación. Por la Ley 27181 se "blindaron" los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES para evitar que se malvendieran, exigiendo para ello una aprobación del Congreso con los dos tercios de los votos de los miembros presentes.

En 2016 la Ley 27260 ("blanqueo de capitales") derogó esa norma, y aprobó la "reparación histórica" para pagarles a menos del 8 % de los jubilados los índices fijados a su antojo por la Corte Suprema en las causas "Badaro" y Eliff". En diciembre del 2017 y en medio de un impresionante operativo de represión policial, se reemplazó la fórmula de ajuste de los haberes aprobada en 2008, por otra con la que los aumentos resultaron menores. Todos estos hechos son públicos, notorios, conocidos, constan en publicaciones periodísticas y bases de datos públicas accesibles para todos, están los registros en los diarios de época. Cualquier puede consultarlos y corroborarlos antes de opinar. 

O puede hablar al pedo sin ningún fundamento que no sea el puro prejuicio antiperonista, pero con aires de autoridad. Ojo: con eso le alcanza y sobra para haber dado durante años clases de Historia Argentina en la Universidad Nacional del Litoral, y escribir notas del tema en el diario "El Litoral", Clarín y La Nación. Esos lugares donde cualquier burro que rebuzne gorileadas tiene cabida, digamos.  

(*) La infografía con el tamaño de las deudas contraídas con el FMI por los distintos gobiernos esta sacada de ésta nota de La Nación 

sábado, 23 de marzo de 2019

Y ESTE BURRO ENSEÑA HISTORIA EN LA UNIVERSIDAD


1) Pese a lo que diga este asno gorila, la autodenominada “Revolución Libertadora” derogó expresamente a la Constitución de 1949, a través de una “proclama” (un bando militar) del 27 de abril de 1956, cuyo artículo 1º declaraba “vigente la Constitución Nacional de 1853, con las reformas de 1860, 1866 y 1898, y exclusión de la de 1949...”.

Hizo mucho más, por supuesto, como los fusilamientos de civiles y militares junio de 1956, o dictar el Decreto 4161/56 tipificando como delito la mención de Perón, Eva Perón, su gobierno, sus obras, el Partido Justicialista y tantísimas otras cosas; implantando en el país y por decreto, el delito de opinión.

2) El artículo de la Constitución Nacional que refiere al procedimiento de reforma no es el 23, sino el 30. Lo era en 1853, y lo era en 1949, cuando el peronismo propuso su reforma.

Precisamente pasó a ser el 23 después de la reforma de 1949, en la que se precisó que los dos tercios necesarios se computaran sobre los miembros presentes de cada Cámara. Y la discusión sobre el tema no se dio en el Congreso cuando se sancionó la Ley 13.233 que declaraba la necesidad de la reforma, sino durante la Convención Constituyente; porque el bloque de la UCR (que había convalidado con su presencia las elecciones de convencionales) planteó recién entonces y allí el tema, para luego retirarse de las sesiones. 

3) Siendo presidente entre 1946 y 1955, Perón nunca residió en la quinta de Olivos, donada por la familia Villate al Estado nacional para ser destinada a residencia presidencial en 1918; como tampoco lo hicieron sus antecesores en el cargo. El primer “presidente” que residió en ella fue el dictador de facto Pedro Eugenio Aramburu, tras el derrocamiento de Perón.   

Perón hasta su derrocamiento y Evita hasta su muerte residieron en el Palacio Unzué de Buenos Aires, situado donde hoy está la Biblioteca Nacional: en la manzana delimitada por las calles Austria y Agüero y las Avenidas del Libertador y Las Heras, de entonces. Esa residencia fue demolida por los tanques del Ejército al tomar el poder la Libertadora, por temor a que se convirtiera en lugar de culto de los peronistas, al ser el lugar en el que falleció Eva Perón.

4) El contrato (no tratado, que es algo que se firma entre los países) con la California Argentina (una subsidiaria de la Standard Oil estadounidense) nunca fue ratificado por el Congreso argentino al cual Perón lo remitió para su aprobación, y por ende jamás comenzó a regir. Se trataba de una concesión de servicios por el cual la compañía extraía el petróleo de yacimientos del entonces territorio nacional de Santa Cruz, lo entregaba al Estado argentino que le pagaba por sus servicios y se lo quedaba, como que era de su propiedad de acuerdo a la Constitución justicialista.

Interpretar que violaba el artículo 40 de la Constitución de 1949 (que establecía que el petróleo y otras fuentes de energía eran propiedad inalienable e imprescriptible del Estado nacional) era -como decía Perón hablando del tema- suponer que cuando uno contrata a un arquitecto para que le construya la casa, debe entregársela apenas terminada, en forma de pago por sus servicios.

5) Después del bando militar citado en 1) que derogó la Constitución de 1949 y con el peronismo proscripto, Frondizi llegó a poder pactando con Perón, en las elecciones de febrero de 1958.

Pocos días después de asumir lanzó en un mensaje al país “la batalla por el petróleo”, en la que proponía que el país lograra el autoabastecimiento petrolero “por cualquier medio”; lo que incluyó convocar a compañías extranjeras que vinieran al país a explorar y explotar los yacimientos. Así se firmaron 37 contratos con numerosas empresas (en su mayoría norteamericanas) luego anulados por Arturo Illia durante su gobierno, por considerarlos leoninos en sus cláusulas y lesivos al interés nacional.

Cuando Frondizi lanzó “la batalla del petróleo” que se daba de patadas con sus discursos en la cámara durante el gobierno de Perón y con las 500 páginas de su libro “Petróleo y política”, Arturo Jauretche -que apoyó su candidatura- le preguntaba socarronamente si pensaba tragarse todos los ejemplares, con aceite y vinagre.

(Texto y burradas completas, acá)

martes, 12 de marzo de 2019

LA COMPETENCIA DE MAJUL


Habrá que ver si el discurso pronunciado el pasado 1º de marzo por el presidente Mauricio Macri para dar por iniciadas las sesiones parlamentaria será el último que pronuncie como presidente o sólo es el último de este mandato.(Arrancamos fuerte, jugadísmos a fondo con las definiciones políticas) .La observación es pertinente, (Obvia, más bien) porque a nadie se le escapa que se trató de un discurso donde la campaña electoral y las elecciones nacionales de octubre estuvieron presentes. ¿Está mal? Seguramente para un opositor lo está. (O para vos, si el presidente fuera peronista) Pero más allá de preferencias, (Exacto, de eso hablamos, de preferencias) lo cierto es que desde el punto de vista de la lógica del poder es impensable que un Presidente de la Nación no tenga presente la campaña electoral en la que se juega precisamente la Presidencia de la Nación.(Hasta acá no salimos del terreno de las obviedades)

Si alguien esperaba un Presidente a la defensiva, acorralado y agobiado por las culpas, se equivocó de palmo a palmo. (Ahí estamos de acuerdo: esperar que Macri sienta culpa por algo es de boludos, muy) Si el objetivo de todo discurso político es no dejar abierto ningún resquicio que pueda ser aprovechado por el adversario, este objetivo se cumplió con creces. (¿A ver como es?) Y tan bien parece haberse cumplido que por esa herida sangraron la mayoría de los dirigentes de la oposición kirchnerista.(Ah, se confirma entonces que el objetivo del macrismo es hacer sangrar por la herid a los kirchneristas. Lástima que hay un poco más de heridos)

Prestemos atención a otros detalles. (Eso, prestemos) El supuesto (“supuesto”) gobierno de los ricos anuncia un aumento de un cuarenta por ciento de la Asignación Universal por Hijo. Interesante. (Lástima que la inflación en alimentos fue del 60 %, y el aumento aun sigue en veremos, pero bueno, ponéle) Si la pobreza es su talón de Aquiles, a esa debilidad Macri (la pobreza es el talón de Aquilles de los pobres, no de Macri, que nada en guita) la afronta nombrándola, admitiéndola, (O sea, te crea millones de nuevos pobres pero te lo admite, digamos) para acto seguido distinguir entre la pobreza de bolsillo y la pobreza estructural, pobreza estructural que no se corregiría con dádivas y clientelismo (¿Entra o no la AUH ahí?, digo, porque terminás de elogiar que prometió que la va a aumentar) sino desarrollando un conjunto de iniciativas que el Presidente se ocupa de nombrar como logros de gestión: desagües, redes cloacales, caminos pavimentados, carreteras, transportes.(¿En qué quedamos, son iniciativas o logros, o son “aspiraciones a largo plazol”, como los 3000 jardines que se iban a hacer con la plata del “Fútbol Para Todos” y la “pobreza cero”?)

A medida que Macri avanza en su discurso la oposición kirchnerista (La única que importa, y te importa. Bien, nos vamos sincerando) se enfurece. Silbatinas, insultos, risotadas. Si los enojos suelen ser un síntoma de debilidad, las iras desatadas parecen confirmarlo en toda la línea. (Ah, entonces Macri estaba en el horno, porque gritó enojado todo el discurso) “Los gritos, los insultos, no hablan de mí, hablan de ustedes”, repite el Presidente en diferentes ocasiones. (Frase armada de antemano, porque cualquiera que vio el video se da cuenta que cuando la dijo, nadie lo silbaba ni insultaba. Y Carrió roncaba) “No nos ofende a nosotros, lo ofende al pueblo”, declaran posteriormente los seguidores de una jefa que cuando fue presidente se dedicó durante todos los días de su mandato, y desde la cadena nacional, a lanzar sapos y culebras contra sus opositores.(“Piri cin Cristini iri piir”, versión un millón)

Quién defiende al pueblo y quién no lo defiende? Difícil responder a ese interrogante, (¿En serio, pensás que es difícil, y vos te considerás “intelectual”?) pero por lo pronto, lo que los kirchneristas deberán aprender de una buena vez es que el “gobierno de los ricos” le va a disputar persona a persona, barrio por barrio, villa por villa, el voto de las clases populares. (Claro, por eso suspendieron los timbreso aun a “casas elegidas”, y los actos públicos del presidente son puestas en escena con pobres truchos que son punteros del PRO, y rodeado de milicos) Y se lo va a disputar con discursos, (¡Ayyyy!) pero sobre todo con obras. (¿Posta, en serio, están enterados de estos Dujovne y el FMI?) En todos los casos, la “verdad” de la política se revelará dentro de ocho meses en las urnas.(Volvió “Notiobvio”)

Más allá de consideraciones políticas y electorales, admitamos que un discurso es importante, pero no decide la partida política y mucho menos la lucha por el poder. (Siguen las grandes revelaciones, es un manantial de descubrimientos esto)  En la ocasión, el presidente Macri cumplió con el objetivo que se había propuesto: marcó la cancha, (Al dólar y al riesgo país, sobre todo: subieron como pedo de buzo después del discurso. Al fin y al cabo, es un hombre de fútbol, para algo tenía que servir) definió con singular habilidad (¿No le habrás escrito vos el discurso, no, en lugar del pelotudo de Rozitchner?) quiénes estaban de un lado y quiénes estaban del otro. Cada una de las palabras de Macri definieron esa contradicción. (Pero cómo, ¿no venía a “unir a los argentinos”?) Aludir al G20 y reivindicar una sociedad y un nación abierta al mundo civilizado es, hasta para el observador más distraído, una mojada de oreja a quienes pregonan el aislamiento o las alianzas con dictaduras y despotismos. (Claro, él prefiere aliarse con EEUU, Israel y Arabia Saudita, ponéle) Mencionar a Venezuela y apoyar a Juan Guaidó, significa sugerir que la oposición populista apoya al régimen de Nicolás Maduro." (No hace falta sugerirlo: la oposición lo apoya. Tal como él apoya un golpe de estado y una invasión militar, alentada por EEUU) 

"Insistir con la declaración de extinción de dominio y conminar a que todos y cada uno digan de qué lado están, (¿Del lado de la constitución, que la prohíbe?) apunta en la misma línea. Insistir en que la lucha contra la corrupción será implacable, y destacar que a la hora de la justicia no habrá privilegios para nadie, (Cosa que como presidente no le corresponde definir a él, de acuerdo a la Constitución, pero bueno, metéle si querés con el entusiasmo) “ni para mi familia, ni para mí” es quizás uno de los momentos más logrados del discurso (Tanto que lo hizo palmar al padre a los dos días, mirá) y, al mismo tiempo, el instante en que se traza la línea decisiva que separa a unos y otros, en tanto que hasta el militante más leal del Instituto Patria sabe muy bien que Cristina ni en broma ni en serio, ni ebria ni dormida, se arriesgaría a proponer semejante cosa. No vaya ser cosa que…(Ahí estamos de acuerdo: Cristina no amplió por decreto una ley de blanqueo votada por el Congreso, para que entraran los parientes, ponéle. Cuidáte un poco con el alcohol antes de escribir estas gansadas)

A Macri se lo notó distendido, sonriente, mundano. (Otra vez, en serio: ¿estás seguro que viste el discurso de éste año?) El aprendizaje del ceremonial lo ha aprendido. (Y sí, si es aprendizaje es para aprenderlo, por lo general) No más vacilaciones, palabras inoportunas, balbuceos. (Pffff, ja, ja, ja, ja, ja. Perdón. Fue muy fuerte) Nadie nace Presidente, y ya se sabe que ese oficio sólo se aprende ejerciendo la investidura. Macri no es la excepción, todo lo contrario.(Cuanta sabiduría oculta al común de los mortales, lo que es haber estudiado, lo parió)

En los trajines del poder siempre hay un inevitable toque de melancolía. (¿Y cómo sabés eso?) Finalmente aprendió a ser Presidente casi cuando está concluyendo el mandato. El futuro dirá si llegó la hora de la despedida o si ese aprendizaje le permitirá ejercer con más solvencia su pretendido segundo mandato, pretensión que deberá convalidar no con discursos sino con votos. A Mauricio Macri se lo ve bien: sus ojos, su sonrisa, el tono de su voz, (¿Quién no lo estaría, con 120 días de vacaciones al año? ¿estás enamorado, Rogelio? Libéralo, hombre, estamos en otros tiempos) son expresiones de un hombre que está bien plantado en la vida y en la política. (Y en la cuenta bancaria y las sociedades off shore, más que nada. ¿Estás seguro que viste el discurso de éste año y no el de la asunción, cuando bailaba los temas de Gilda?) Pero en su rostro más que el paso de los años lo que se registra es el paso del poder. (Del poder levantarse temprano de vez en cuando, cosa a la que no estaba acostumbrado) Macri lo sabrá o no, pero el poder deja sus marcas. (¿Y vos como lo sabés?) No son llagas, no son cicatrices; son heridas de otro tipo, heridas que calan más hondo, que no cicatrizan de un día para el otro. (Acá se nos ocurren un montón de cosas para decir, pero lo dejamos librado a la imaginación de los lectores) A veces no se registran a primer golpe de vista, su presencia suele ser más discreta, más invisible si se quiere, pero está, existe y se hace notar. Diez años en el poder no sale gratis. (Si es por nosotros decíle que se vaya nomás, que no siga sufriendo) Y los costos en el cuerpo y en el alma no se disimulan con sonrisas.(Pero abultar la herencia con nuevos negocios hechos desde el poder ayuda, más ahora que palmó Franco)

Las negritas son nuestras, el original acá.

jueves, 14 de febrero de 2019

DERECHA VIEJA


Este año se cumplen los 100 años de la creación de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y de su Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (vulgarmente Derecho), para ser más precisos el 17 de octubre: pobres, no tuvieron suerte con la fecha; como le pasaba a Barletta que insistía en festejar los 1º de Mayo la sanción de la Constitución Nacional en 1853, en lugar del Día del Trabajador.

Como parte de los festejos programados, se está rodando en Santa Fe una serie televisiva protagonizada por Luis Brandoni (en la foto junto al decano de la facultad en la presentación), en base a un libro escrito por Rogelio Alaniz (a la derecha de Brandoni, en la foto vista desde acá, y en muchos otros sentidos), nuestro Ezequiel Martínez Estrada; no precisamente por el brillo literario, sino porque al igual que como decía Jauretche de Martínez Estrada, Rogelio se enfermó de peronismo. 

O el peronismo lo enferma desde que tiene uso de razón, porque no pierde oportunidad de despotricarlo y echarle la culpa de todos los males habidos y por haber; sea como escritor cama adentro en el diario del "círculo rojo" santafesino (El Litoral), sea en su programa en la radio de la UNL que pagamos todos (¿o eso corría para "678" nomás?), o en sus cada vez más habituales columnas en La Nación y Clarín, donde llegó casi al mismo tiempo que Majul y Marcelo D'Alessio: se ve que desde que escribían allí Borges y Mallea vienen bajando los estándares de calidad.

Y eso que nosotros no lo tratamos mal: uno de sus libros anteriores dio lugar a otra ficción televisiva producida por la UNL, y financiada por el Ministerio de Planificación en los tiempos de Julio De Vido; para que vean que amplios que somos.

Como fuere, el libro y la serie basados en él transcurren en Santa Fe, en la Facultad de Derecho, en esos patios que Rogelio regara con su talento (y con otros elementos), en un tiempo caro a los afectos gorilas: 1961, con el peronismo proscripto, pero eso sí, con la "isla democrática" universitaria peleando por la democracia en los centros de estudiantes. "Derecho viejo" se llama la ficción.

¿Producida por la UNL, también por la Municipalidad de Santa Fe como afirman los productores?, nos preguntamos, porque uno de los interrogantes es determinar quien financia realmente el envío, y entre tantas postales de Ciudad Gorila, ayer comenzaba el rodaje con el "teaser", es decir el corto de presentación para publicitar la serie, y a través del Facebook del amigo Gustavo Castro nos enteramos que "pasaron cosas": 


Por si no se entendió: la filial local de la Asociación Argentina de Actores hizo una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la provincia porque las personas que habían sido llamadas a participar de la serie trabajaban sin estar registradas, ni inscriptos sus contratos en la entidad y -lo más importante_ absolutamente gratis, o sea por amor al arte; cosa de que la muchos se enteraron recién allí, al empezar el rodaje.

Ayer por la tarde los amigos del programa "Tren Urbano" que se emite por FM Chalet 100.9 y Solar de Radio, entrevistaron a Cielo Parodi, la titular de la filial Santa Fe de Actores, quien señaló entre otras cosas lo siguiente: "Se pudo constatar que existen extensos horarios de trabajo, muchas más horas de lo que la ley permite, las horas de descanso, la comida y lo más importante que se constató es que están trabajando sin remuneración alguna, con la promesa de palabra , cuestión que debería estar por escrito".

Son alrededor de 40 actores y actrices que están en esta situación, muchos al ver esta situación se retiraron. Hasta donde nosotros nos consta no hay trabajadores registrados y los actores de Buenos Aires lo desconocemos  pues sus pagos pasan a través de Actores Bs.As no por Actores Santa Fe , desconocemos si existe algún acuerdo entre la productora en coproducción con la Universidad del pago de actores de renombre , lo cual si lo hubiere es también irregular, actores de Santa Fe no hay ninguno registrado”." En este enlace pueden acceder al audio completo del reportaje, las negritas son nuestras. ¿Le pagan la UNL o la Municipalidad el cachet a Brandoni con la nuestra, y como Estado que son consienten que se negree al resto de los actores y actrices?

Hasta el cierre de esta edición, no se conocían declaraciones de Alaniz repudiando el hecho, algo que seguramente debe obedecer a que no se ha enterado aun: alguien con su pasado de brigadista del café en Nicaragua, o admirador de la revolución cubana en otros tiempos (cuando le costeábamos el pasaje hasta allá y la estadía) no consentiría semejante violación de los derechos elementales de los trabajadores, ni aceptaría que ese sea el precio para que una obra suya sea transformada en envío televisivo. 

Tampoco hubo -al menos que nosotros sepamos- opiniones al respecto del ex alfonsinista y hoy ultra macrista Brandoni, otrora dirigente de la Asociación Argentina de Actores, y muy cuestionador de la actual conducción de la entidad, a nivel nacional. ¿Estará enterado que trabaja pago mientras hay colegas suyos (compañeros de trabajo) a los que se les ofrece hacerlo gratis, violando el convenio colectivo de trabajo? 

¿Está al tanto de todo esto el diputado nacional de "Cambiemos", ex rector de la UNL y decano de Derecho y actual candidato del oficialismo nacional a la intendencia, Albor "Niky" Cantard; presente en el lanzamiento del rodaje, como parte de su campaña; o lo absorben otras preocupaciones, como la intervención del Comité Nacional de la UCR al partido en la provincia, a pedido de Corral?

La opinión de Franja Morada no la conocemos, pero la presumimos: si se trata de un convenio colectivo de trabajo, seguro que aducen que no lo respetan porque viola la autonomía universitaria. 

Según nuestras fuentes, en todo el equipo actoral de la serie habría solo tres (3) actores registrados y cobrando, todos ellos de Buenos Aires: Brandoni y dos más. Desde la producción aducen que el "teaser" se grabó precisamente para promocionar la serie y conseguir financiamiento ¿para pagarles a los otros 40 actores y actrices que se necesitan para los demás papeles y actuar como extras?. Imagen relacionada: 

lunes, 10 de diciembre de 2018

SIGUEN LOS HOMENAJES A LA OLIGARQUÍA


La primera oligarquía cumplió con el mandato constitucional de promover la inmigración europea, hasta que empezaron a venir polacos, rusos, judíos y otros con ideas raras; como formar sindicatos, organizarse para reclamar, hacer huelgas: sacaron la ley de residencia y los masacraron con Ramón Falcón y el coronel Varela, entre otros.

Esta oligarquía tilinga de hoy, para no ser menos, los homenajeó modificando la ley de migraciones por DNU, para poder expulsar más rápido bolivianos, peruanos y paraguayos a los que les echa la culpa de todo lo malo que pasa en el país.

Aquella oligarquía construyó el teatro Colón para autocelebrarse en el primer centenario, pero tuvo que hacer los festejos -con la presencia de príncipes y mandatarios extranjeros- con estado de sitio; por las protestas sociales contra su régimen.

Esta versión ensamblada en Miami montó un espectáculo digno de Tinelli en el mismo teatro, con los visitantes extranjeros, y la ciudad vacía y militarizada, mientras implantaba por decreto la legalización del gatillo fácil policial.

Aquella creó los parques nacionales más que nada para su propio solaz y esparcimiento, y con los hermanos Bustillo los fue llenando de hoteles y residencias lujosas para mantener en las vacaciones en el país (cuando no se iban a Europa con toda la familia, y la vaca en el barco), el nivel de vida al que estaban acostumbrados.

Esta de ahora, de herederos meritocráticos bastante brutos pero vivos en la corta, para hacer negocios, planea hacer más o menos lo mismo, permitiendo desarrollos turísticos "VIP" para un público exclusivo, de alto poder adquisitivo, en esos mismos parques nacionales: que la negrada no les afee el paisaje, digamos.

No se podrá decir que no homenajean a sus ancestros y antecesores. Y tienen plumíferos a sueldo que lo ponen por escrito:



sábado, 20 de enero de 2018

HAY QUE SER GUAPO PARA PUBLICAR UNA NOTA EN LA NACIÓN ELOGIANDO A MITRE, EH; NO ES PARA CUALQUIERA


(*)

El 19 de enero de 1906 moría Bartolomé Mitre y, según los biógrafos, sus últimas palabras fueron "no me embalsamen". (Claro, tenía miedo que lo metan detrás de un cristal como a Lenín) No me constan los motivos prácticos o teóricos de ese pedido, (¿Y si te constaran en qué cambiaría la cosa?) pero en términos históricos y políticos Mitre no está embalsamado. El hombre que hizo de la historia y la política la razón decisiva de su existencia (“Las” razones, son dos: la historia y la política. A menos que vos compartas la idea de Jauretche, que decía que el mitrismo era una “política de la historia”) no podría permitirse la licencia (Claro, no era como Macri) de renunciar a seguir gravitando con sus ideas. (¿Ves? A Mauricio cuando excepcionalmente se le cae una idea, es de escasísima gravitación) Como Sarmiento, como Alberdi, con quienes sostuvo tantas coincidencias y tantas disidencias, Mitre mantiene una rigurosa actualidad. (Y un riguroso diario de actualidad, digamos todo) Sus ideas, sus proyectos, incluso sus esperanzas, están presentes en nuestros debates públicos, en nuestras diferencias, en nuestros dilemas. (Y sus disparates y sus crímenes, ni te cuento) La nación, el Estado, la ley, las libertades, son temas en los que Mitre siempre tiene algo para decirnos. (De la guerra del Paraguay o los degolladores uruguayos en cambio, prefiere no hablar)
Primera lección. Creyó en este país y nos enseñó a creer en él. (¿Cómo no creer en un país donde semejante mediocre llegó a presidente primero, y a prócer en vida después?) Imposible pensar la política, ayer y hoy, sin esa fe laica que Mitre tuvo en la Argentina y en los argentinos. (Bueno) Esa convicción provenía de su mirada histórica, de esa lucidez para transformar la historia en conciencia histórica, (Y en herramienta política de adoctrinamiento, más que nada) como escribió José Luis Romero. La nación forjada en la crisis y pensada como el alma misma de la política. Y la historia nacional como un fragmento de la historia universal. (Esta última una idea original de él, seguro. A nadie se le había ocurrido antes) Segunda lección. La condición necesaria para hacer posible este destino es la sabiduría política, esa combinación virtuosa de teoría y práctica, inspiración y raciocinio. (Y un poco de Rémingtons, obuses, milicos y empréstitos ingleses, también ayudan. Digamos todo) Fue exigente consigo mismo y con sus contemporáneos, pero en el vértigo de una crisis profunda escribió este consejo que hoy merecería estar presente en la memoria de todo político: "Debemos tomar a la Argentina tal cual la han hecho Dios y los hombres, para que los hombres con la ayuda de Dios la vayamos mejorando". (Una soberana idiotez, hueca y vacía de contenido, como todas las que solía decir. Pero celebrándola te garantizás seguir escribiendo en este diario para siempre)
Tercera lección. Nunca se dejó subyugar por las utopías, (Salvo cuando nos mandó a la guerra del Paraguay en nombre “de los apóstoles del libre comercio”) pero nunca renunció a las esperanzas. (Que Cohelo estás hoy, Rogelio) Pensó la política con los pies plantados en la realidad y con los ojos mirando hacia las cumbres. (Se habrá cagado golpeando contra las puertas y las paredes, por no mirar al frente) Aceptó los rigores de lo posible, pero jamás perdió de vista que sin reformas materiales y culturales no hay reformas políticas perdurables. (Dios mío, cuanto todo de nada) "Un pueblo pobre no puede ser libre; un pueblo sin instituciones no puede tener idea de sus derechos y deberes; un pueblo con malos códigos no puede tener una buena constitución; (El tema es que los Códigos vinieron después de la Constitución, y si la cagaban los codificadores ¿qué culpa tenían los constituyentes?) un pueblo con un mal sistema de hacienda no puede tener un buen sistema político; (Y un pueblo sin tetas, más que pueblo es un amigo) un pueblo que no goce de bienestar es en vano que tenga escrito en un papel sus liberutades". (Fue un protoperonista, digamos) ¿Se entiende por qué es nuestro contemporáneo? (No se entiende nada, pero metéle) Cuarta lección. En tiempos de faccionalismos, refriegas y turbulencias, (¿Vos decís que entonces había grieta también?) apostó al acuerdo, al entendimiento y a la educación. (Claro, como el entendimiento con el Paraguay y el acuerdo con el “Chacho” Peñaloza para que se dejara degollar) No desconocía el conflicto y lo asumió con coraje, (Siempre mandando a pelear a otros) pero su talento se desplegaba forjando los grandes acuerdos (Ah, por eso desde que dejó de ser presidente protagonizó tres revoluciones armadas contra los gobiernos elegidos) porque "de estos males todos somos responsables y solidarios". Creía en los estadistas, (Más bien se creía un estadista) pero rechazaba la noción del líder providencial. (Claro, para eso estaba él) Detestaba la demagogia en todas sus manifestaciones: (Por eso no se tomó el trabajo de llegar al gobierno por el voto, sino por la fuerza primero, y el fraude después) "Nunca he gobernado con los gritos de la calle -advirtió-, pero he consultado los movimientos de opinión". (Era como Durán Barba: hacía focus group) Estaba convencido de que la educación contribuía de manera decisiva a la perfección moral e intelectual de los pueblos. "El número de analfabetos debería estar escrito en las paredes del Congreso para quitar el sueño de los legisladores", (Que feo eso de andar ensuciando las paredes de los edificios públicos, parece trosco o de los capuchitas de la SIDE) escribió. Hoy podría exigirse algo parecido. (Lo que pasa es que si pintás paredes te meten en cana ahora)
Quinta lección. Fue, como le gustaba decir, un hombre de principios, (Pero si no te gustaban, tenía otros, como Groucho Marx) es decir, de ideas y convicciones, pero esos principios nunca fueron dogmas. (Salvo el del libre comercio y la relación privilegiada con Inglaterra, ninguno) Fue un liberal de medios (Claro, como el corte de cabezas o el apuñalamiento de adversarios políticos, como en Cañada de Gómez y Villamayor) y de fines. Su liberalismo se confundía con la moderación, pero también con la curiosidad y el asombro. (¿?) Siempre fue un político que en los momentos de crisis dijo lo que pensaba y siempre creyó que la política no podía reducirse a consignas esterilizantes. (¿Estaba en contra del doctor Albino?) El liberalismo de Mitre se sostenía en la certeza de que la realidad siempre es más rica, más estimulante que las ideologías. (Nada más falso: si hubo en la Argentina un ideólogo abstraído por completo de la realidad, fue Mitre. Que por eso admiraba a Rivadavia -un extraviado como él- al punto de proclamarlo “el más hombre civil de la tierra de los argentinos”) Como dirigente definía lo fundamental, pero luego dejaba abiertas zonas amplias de ambigüedades para que la vida se encargara de dibujar los últimos trazos. (Y sobre todo para lavarse las manos de las cagadas y los crímenes, como en sus cartas a Sarmiento pidiéndole que “haga guerra de policía” en el interior contra los caudillos federales) Sus convicciones moderadas le ganaron enemigos históricos. (Claro, como el “extremista” Felipe Varela, o el “subversivo” Alberdi, ponéle) Los fascistas y los católicos integristas no le perdonan la república liberal; (¿Cuál, la que solo pudo garantizar una elección sin fraude 10 años después de que él muriera, la de las intervenciones federales, la de la ley residencia, ésa?)  los izquierdistas no le perdonan la república burguesa. (Pero son todos mitristas, a la hora de estudiar la historia argentina) En ambos casos, lo que no le disculpan es su condición de liberal en el sentido más noble de la palabra. (Acá correspondería citar a Alberdi, y lo que opinaba respecto al “liberalismo” de Mitre y los liberales argentinos)
Sexta lección. El historiador Hugh Trevor-Roper escribió que "los mejores políticos son aquellos que han estudiado la historia, y los mejores historiadores son los que han participado en política". (Una idiotez que andá a chequearla a la Academia Nacional de la Historia) Pensamiento ajustado estrictamente para Mitre. Fue un historiador exigente (Salvo los mitristas, nadie piensa eso, justamente se le critica su absoluto desapego por escribir historia sin base documental) y un político eficaz que percibió las señales del pasado, captó las luces del futuro y supo de las decisiones cotidianas que se deben tomar todos los días, decisiones que exigían ese "golpe de vista" que permite comprender en la confusa y vertiginosa complejidad de lo real aquello que corresponde hacer en cada instante. (Que chupada de culo monumental, sin mencionar un solo ejemplo de su obra de gobierno que demuestre lo que estás diciendo) Esa inspiración provenía de su sensibilidad, de su experiencia en el trato con los hombres, pero se apoyaba en una reflexión rigurosa acerca de las tareas a realizar para constituir un sistema de poder. (Dále que ya estás terminando, tiráte un ejemplo, debe haber) Mitre pudo equivocarse, (Una o dos veces, ponéle. Como cuando calculó el cronograma de lo que iba a durar la guerra del Paraguay y le erró por cinco años) pero en todas las circunstancias siempre supo dónde estaba parado y, sobre todo, siempre supo lo que deseaba para la Argentina. Ese sentido histórico de lo real, esa certeza acerca de lo que se debe hacer en cada momento, ese talento para establecer diagnósticos adecuados y soluciones posibles, es lo que distingue al político de todos los tiempos.
Séptima lección. Su vida propiamente dicha. Ese trajinar cotidiano entre las borrascas de la política, los rigores de la investigación (Bueno, tampoco era Herodoto precisamente) y los imponderables íntimos de la existencia. (Los dolores de próstata, o no encontrar la chata de noche y a oscuras, ponéle) También en estos planos Mitre tiene algo que decirnos. Tradujo la Divina Comedia; (Bastante como el culo, por cierto) fue el primer historiador argentino (Lo cual supone que Vicente Fidel López no existió); escribió poemas, novelas y ensayos. (Horribles la mayoría, tanto que ni en este diario los publican) Sus artículos en los diarios fueron un modelo de reflexión y criterio. (Para terminar dándole una columna a Majul, mirá a lo que llegamos) José Hernández le dedicó La vuelta de Martín Fierro. (Y bien dedicado que estaba: "La vuelta" describe al gaucho derrotado e integrado al sistema triunfante en Caseros y Pavón, que desistió de caudillos, revoluciones y montoneras. A menos que fuera una ironía) Fue austero por temperamento y por convicción. El lujo, la riqueza y la ostentación le eran indiferentes. (Pero vivía en una casa comprada “por suscripción popular”, digamos todo) Era serio y formal, comprensivo y tolerante. (Pregúntale a Saldías) Prefería la soledad a las multitudes, el estudio a la disipación. La victoria o la derrota no alteraban su estado de ánimo. (Sobre todo porque nunca ganó nada: en Pavón Urquiza abandonó, y en la guerra del Paraguay los brasileños le pidieron que se volviera para poder ganarla, porque decían que era “un hombre que todo podrá ser, menos general) Era valiente, pero no se ufanaba de su coraje; asumía los riesgos como si no le importaran las consecuencias. (Sobre todo porque no los asumía, y por eso no le importaban las consecuencias) Como los héroes de Hemingway, cultivaba la elegancia en el sufrimiento y, como los personajes de Borges, crecía en la derrota. (Se la pasó creciendo toda su vida entonces) En su prolongada vida política conoció las victorias y las derrotas; los arrullos del poder y sus ingratitudes. (Sigue la nada, ¿lo vio Escribano a esto antes de que lo publiquen? Hasta para él es empalagoso) En todas las circunstancias, nunca dejó de ser Mitre: algo taciturno y melancólico, valiente sin fanfarronería, inteligente sin ostentación. (Joya, nunca taxi) Octavio Amadeo lo recuerda en sus últimos años, "con su barba rala y el chambergo, parecía un viejo pescador escandinavo escapado de la tempestad". (Escandinavo, claro, no podía ser correntino o entrerriano) De esas tempestades Mitre sabía mucho.
(*) Las negritas son nuestras, el original acá. 

martes, 19 de julio de 2016

ROGELIO ALANIZ, O LAS MIL Y UNA FORMAS DE JUSTIFICAR EL TARIFAZO SIN TERMINAR DE DECIRLO


(*)

Sería ingenuo suponer que la sociedad, cualquier sociedad, pueda apoyar un ajuste económico, (exacto, por eso en campaña Macri desmentía que lo fuera a hacer y hablaba de “campaña sucia” del kirchnerismo. Ojo, igual hubo boludos como vos que lo votaron sabiendo la que se venía) más allá de que cada uno de nosotros en su fuero íntimo admita que efectivamente las tarifas deban actualizarse (y Aranguren, Macri y todo el gobierno, en público, ahora que pasaron las elecciones) o que el actual ajuste es una consecuencia de la irresponsabilidad o el despilfarro de la gestión anterior. (ahí no nos metás a todos, hablá por vos) Para bien o para mal, vivimos en sociedades consumistas cuya lógica consiste en privilegiar el presente sobre el futuro, (ah, los tiempos en los que Stalin o Mao mandaban a todo el mundo a trabajar al campo para generar en el futuro una sociedad mejor) una actitud cultural que curiosamente está en sintonía con algunos de los preceptos fundacionales del populismo (claro, por eso el populismo gana las elecciones, y el neoliberalismo tiene que mentir en campaña) y que en países como la Argentina poseen la consistencia del sentido común. (¿vos decís entonces que ser populista en la Argentina es tener sentido común, o sea que vos que sos terrible gorila sos un insensato?)

El realismo político no puede ni debe desconocer estos datos de la realidad, pero la pregunta a hacerse entonces a continuación, es si en nombre de ese realismo se deja todo como está y se continúa con los subsidios, (acá arranca despacito la banca la tarifazo, vemos como sigue, aunque ya hubo un atisbo antes) sabiendo a ciencia cierta que por ese camino se marcha hacia el quiebre del sistema energético, (fantasma agitado desde 2003) con todas las consecuencias en materia económica y social que estos servicios prestan en las sociedades modernas. (en cambio ahora con el tarifazo la crisis se resolvió y todo el mundo puede acceder a esos servicios, ah, no, pará...)

El interrogante es válido porque pareciera que la solución más sensata y justa a la actual crisis energética (¿cuál, la que generó Aranguren?) debiera plantearse de acuerdo con el principio sostenido por Luis XV hace trescientos años: “Después de mí el diluvio”, (¿la lluvia de dólares, de qué estás hablando, si ya hay crisis -según vos- como es que el diluvio –o el apagón, a esta altura nos perdimos- se producirá si no se aumentan las tarifas, posponemos el apagón hasta el otro gobierno?) el cual, como la propia monarquía francesa pudo experimentarlo, efectivamente llegó (¿el diluvio de cabezas cortadas por la guillotina?) y algo parecido nos ocurrirá a nosotros si dejamos todo como está; (¿la gente será decapitada por no poder pagar el gas y la luz?) es decir, si continuamos subsidiando a las clases medias y altas que han sido las exclusivas beneficiarias de la curiosa y extravagante fiesta populista. (¿o sea entonces que los subsidios del kirchnerismo iban todos a la gente que lo terminó votando a Macri, y nada para la negrada? ¿y cómo no lo explica a eso Aranguren así todos lo aman genio?)

Se puede discutir si el anterior gobierno dejó deliberadamente una bomba de tiempo encendida para sabotear a las nuevas autoridades o si lo sucedido es una consecuencia inevitable de las prácticas populistas, (o sea que la discusión pasa solamente por establecer si el kirchnerismo era una manga de hijos de puta, o una manga de pelotudos. Algo parecido a lo que está pasando ahora con el gobierno de Macri) pero lo cierto es que más allá de los matices de este debate, (matizados, los matices) el sistema energético está en crisis, tal como lo han admitido los principales candidatos políticos en las recientes elecciones. (ponéle ¿y?) Y cuando esto ocurre, cuando estos desajustes se producen, no queda otra alternativa que corregirlos, (tercera banca colateral del tarifazo) salvo que alguien proponga alguna solución milagrosa, cosa que atendiendo a las opiniones vertidas hasta el momento, nadie ha planteado, entre otras cosas porque desgraciadamente en estos temas, los milagros no existen. (Cuarta. Decílo, Rogelio, decílo: “hay que aumentar las tarifas”)

Descartando entonces la variante irresponsable, es decir, dejar todo como está y marchar hacia el precipicio, (quinta banca del tarifazo) la otra alternativa es asumir los rigores de la realidad y actuar en consecuencia, (sexta, ya estás redundando) sabiendo de antemano que un gobierno no está solamente para dar buenas noticias (uy, que no lea esto Macri porque renuncia) y que su rol no puede reducirse a una suerte de animador de fiestas infantiles como parecen pensar el presidente Macri y algunos de sus colaboradores. (igual que lo era en campaña, cuando vos lo votaste y blanqueaste que lo harías. ¿Qué pensabas, que los globos, el bailecito y la imitación de Freddy Mércuri se los copió a Roosevelt?)

Admitamos que en un país inficionado de populismo, (cuarta vez que aparece la bestia negra en el texto, ahora como una enfermedad. Un sicólogo diría que tenés una obsesión con el tema) en un país donde funciona con la rigurosidad de un dogma religioso el principio de que lo extranjero es malo y lo nacional es bueno, los ricos son perversos y los pobres son santos y el Estado es milagroso y los privados son demoníacos, (como se ve que andás poco por Facebook últimamente) se hace difícil, o por lo menos muy complicado, imponer algunas lógicas que contraríen estos puntos de vista. (acá pasaste de Mao y Stalin a Braden, Rockefeller y Kissinger, sin escalas. Igual, no se entiende un soto que tiene que ver con el tarifazo)

Puede que en los países serios, ciertas políticas son asumidas como cuestiones de Estado, (¿cuáles países, qué políticas? Parecés un personaje de Capusotto ya) y tanto oficialistas como opositores asumen en conjunto los rigores que impone la economía, (claro, como en Europa, que gane quien gane todos aplican las mismas políticas, con los excelentes resultados conocidos, e inmensa aprobación popular. Séptima banca, ahora con apoyo en el ejemplo externo) pero convengamos que en toda circunstancia es el oficialismo el que debe cargar con los costos de las inevitables tareas desagradables de un gobierno. (y sí, esa es la idea de ser oficialismo: gobernar, y carga con los costos. Si te lo cruzás a Macri, decíselo despacito porque le puede caer mal) Lo que sí se le debe exigir a la oposición, es que sus argumentaciones sean consistentes, y que no confundan las legítimas tareas de control con la demagogia, (¿qué consistiría en...decir que Aranguren es un turro, o un inútil?) sobre todo cuando un sector importante de esa oposición fue el responsable de la crisis que estamos viviendo. (¿cuál es la idea, que la oposición no se oponga, que no hable hasta dentro de 12 años, así es en los “países serios”? Hablan los radicales todavía y nunca dejaron de hacerlo, imagínate)

Si se admite que los conflictos en las sociedades son inevitables (¿en serio, siempre y en todos lados hay grietas entonces, no son un invento del kirchnerismo?) y que los protagonistas participan de ellos reivindicando posiciones que consideran legítimas, no nos debería extrañar lo que está sucediendo con el tema de las tarifas, siempre y cuando se admita a continuación que el conflicto alguna resolución debe tener, (che ya aburre esto de que toda regla obvia tiene una excepción más obvia aun, tirá una idea que estamos bostezando) y esa resolución corresponde que sea producto de una decisión del gobierno porque y esto es necesario tenerlo presente- las sociedades, más allá de sus rebeldías y disconformidades, esperan que los gobiernos decidan (claro, para eso los votan. Contános mas) y se hagan cargo de las consecuencias de sus actos. (brillante, ni a Aristóteles se le habría ocurrido)

En el tema que nos ocupa, los dirigentes opositores más responsables (o sea, los que no se oponen a casi nada que haga el gobierno) admiten que el ajuste se debe hacer, (novena o décima banca al tarifazo) aunque observan a continuación que hay que hacerlo pagando los menores costos sociales posibles. (otra obviedad, en éste supermercado de obviedades) He aquí una argumentación correcta que, sin embargo, planteada como bandera de lucha se transforma en un recurso retórico, (y ahí vamos de nuevo: a la afirmación obvia le sigue una refutación más obvia aun ¿no tenías ganas de escribir cuatro renglones diciendo “Banco a Aranguren, vengan de a uno” y listo?) por no decir demagógico, salvo que alguien suponga a ciencia cierta que el gobierno está decidido, por vaya a saber uno que trastorno psicológico, a hacer sufrir a la gente. (cosa que vos supusiste del kirchnerismo, durante 12 años. ¿O es necesario que te recordemos las cosas que dijiste de “la señora?)

La observación es pertinente porque las actitudes compasivas son políticamente efectivas, porque en las sociedades de masas con vigencia de derechos adquiridos suele ser “productivo” presentarse como el titular de los buenos sentimientos (o sea que pese a los años de populismo somos "una sociedad de masas con vigencia de derechos adquiridos". ¿O será justamente por los populismos que lo somos?) y colocar al adversario en el lugar de quienes están privados de esa virtud. (Un párrafo completo de obviedades, bajo la pretensión de ser poco menos que Giovanni Sartori explicándonos las complejidades de la política. Igual, hace como tres párrafos que te fuiste a la mierda del tema concreto, estas vaguedades aplican para cualquier cosa, hasta una columna de modas)

Admitamos de todos modos que hay gente movilizada sinceramente por los valores de la compasión y la solidaridad, (y por los valores de las boletas del gas, la luz y el agua) pero el ejercicio de virtudes tan excelsas no puede ni debe ser una coartada para renunciar a los imperativos de la racionalidad y el realismo que se reclama para tomar decisiones. (o sea todo bien con los valores, pero a echarse pagando lo que el gobierno diga por los servicios. Van once ya) Raymond Aron, acosado en nombre de la compasión por colegas periodistas, decía, algo molesto, que no se puede estar diciendo disparates a cada rato en nombre delos buenos sentimientos. (Algo parecido pensaba Videla, mirá vos)

Ninguna de estas consideraciones libera de responsabilidades al gobierno, (o sea que todo lo anterior es al completo pedo, bien, más vale tarde que nunca el reconocimiento) todo lo contrario, ya que a la hora de decidir no se presenta una sola alternativa y corresponde a su talento y sensibilidad política tomar la iniciativa más acorde con las exigencias de los números, la técnica y las necesidades de la sociedad. (si corresponde a sus talentos y sensibilidad política, estamos en el horno) Decirlo es fácil, pero realizarlo es difícil, (por eso alguien dijo “mejor que decir es hacer, y mejor que prometer es realizar”, porque no es para cualquiera) sobre todo cuando los recursos son escasos, (eso se arregla gácil: que el campo y la minería vuelvan a pagar retenciones, y listo. Es doloroso sí, sobre todo para los dueños del diario, pero perfectamente racional) la oposición marca de cerca y la sociedad no está dispuesta a hacerse cargo de las malas noticias. (todo lo cual no debería ser un problema para “el mejor equipo de los últimos 50 años”)

Puede que el gobierno no haya comunicado bien la naturaleza del problema, pero no creo que el tema fundamental sea de comunicación, como dicen con insistencia quienes con las dudas y las tribulaciones del caso intentan apoyarlo o justificarlo.(como vos ponéle, toda esta sanata es una justificación velada del tarifazo) La cuestión de fondo son las decisiones que se toman: los aumentos, las variaciones que se implementan y la estrategia a desarrollar con los nuevos recursos que supuestamente se van a obtener. (sacarle plata del bolsillo a la gente para dársela a las petroleras, las transportistas y distribuidoras de gas y luz y por carácter transitivo, a Aranguren, Caputo y todos los amigos del presidente. De eso se trata, capo) Al respecto, debemos admitir que, como observadores, la información de que disponemos es escasa, (más que observadores, vagos: hay montón de información disponible sobre el tema. Igual, sanatear sobre crisis energéticas, diluvios y guillotinas con escasa información no habla muy bien de vos que digamos) motivo por el cual no conocemos las dificultades que se presentan, las resistencias que se generan y los intereses que se afectan. (pese a lo cual los describiste más arriba, que al pedo todo esto por favor) Supongo, quiero suponer, (con las “dudas y tribulaciones del caso”) que los funcionarios del gobierno han estudiado las distintas variantes y han tomado las decisiones que consideraban viables, (exacto: probaron, se mandaron con un 2000 % de aumento y la gente les demostró que no era viable) decisiones en las que seguramente estén presentes cuestiones ideológicas, hábitos culturales, (andar en remeras y en patas en la casa en invierno, por ejemplo) pero también preocupaciones de gobernabilidad, salvo que alguien crea que este gobierno es indiferente a las adhesiones populares o en nombre de un supuesto interés de clase se desentienda de las consecuencias sociales de sus decisiones. (pero no Rogelio, como se te ocurre, si los empresarios están preocupados porque arranquen con la reforma agraria y la expropiación de los medios de producción)

Los gobiernos que pretendan hacer honor a ese nombre se distinguen por su capacidad para resolver desde la política las situaciones difíciles, es decir, persuadir a la sociedad de que, como en la vida, ciertas decisiones son ingratas pero mucho más ingrato es eludir o postergar problemas que exigen soluciones eficaces. (o sea que para que el gobierno sea gobierno, debe ajustar. Ni Cavallo lo hubiera dicho mejor. Si Macri por fin se decir a rajarlo a Aranguren, ya tiene reemplazante)

Venezuela, en este sentido, es un espejo adecuado donde mirarse, en primer lugar porque la catástrofe social que hoy viven sus habitantes constituye una lección inolvidable, pero también porque para el kirchnerismo, el chavismo fue el modelo a imitar. (¿qué medidas concretas tomó en ese sentido, podrías precisar o es un comentario de comadre de barrio nomás?) Y no sería ni deseable ni justo que, para evitar correcciones cuya necesidad nadie desconoce, (novena o décima justificación del tarifazo) nos precipitemos a ese abismo, el lugar hacia donde marchábamos alegremente bajo la batuta y las flautas del populismo. (esto lo leímos en algún otro lado, ¿dónde era? Ah, sí, acá

(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

sábado, 30 de enero de 2016

LLEGASTE, ROGELIO, YA ESTÁ



Una nota pegándole a los organismos de derechos humanos, en el diario que publicó un editorial más o menos en la misma línea, abogando por la impunidad de los genocidas.

Editorial que repudiaron hasta sus propios periodistas; razón por la cual a muchos de ellos les llegó el telegrama de despido.

Y te recomienda Majul, catador prémium de soretes, si los hay. 

Ya está, más no podés pedir: retiráte a descansar, estás hecho.

30 años pidiendo perdón por tu pasado para ser aceptado y poder escribir en los diarios de la oligarquía.

Lo lograste: ya sos de ellos, les pertenecés, en cuerpo y alma.

martes, 20 de octubre de 2015

IMÁGENES DE ARCHIVO: DIOS LOS CRIABA Y FRANJA MORADA LOS AMONTONABA


De derecha a izquierda (así posaron en la foto, no hay nada de alusiones personales, o sí, vaya uno a saber):

Rogelio Alaniz (círculo amarrillo), Ricardo Fessia (círculo verde) y Luis Miguel Etchevehere (como no podía ser de otra manera, círculo rojo).

miércoles, 19 de febrero de 2014

TRISTE, SOLITARIO Y FINAL


El viejo Rogelio, después de su zigzagueante periplo político de más de seis décadas, que abarcó desde la izquierda cipaya hasta el liberalismo golpista de extrema derecha, periplo que lo mantuvo siempre en la vereda de enfrente de los intereses de las mayorías populares, va terminando su camino mientras suma gestos de coherencia.

Abrazado ahora al fundamentalismo católico, va a misa todos los domingos, compartiendo banco con las damas de la sociedad de beneficiencia y antiguos socios del Club del Orden. Y por supuesto, se confiesa regularmente, rogándole a su sacerdote personal que le imponga pesadas penitencias para expiar su culpa por el ateísmo que supo vociferar en otras épocas.

Por eso viajó a Roma a explicarle su arrepentimiento a Bergoglio. Y a comunicarle que en premio a su eterna obsecuencia, su patrón Vittori se hará cargo del importe de una indulgencia. Es reconfortante ver como cerca del final, el viejo Rogelio, un cómico olvidado como el personaje de Soriano, sigue manteniendo la dignidad intacta.