LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
Mostrando entradas con la etiqueta Precios Cuidados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Precios Cuidados. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de abril de 2019

¿Y QUÉ PIENSAN HACER SI FALLA?



No es necesario ser premio Nobel de Economía para darse cuenta que un combo de liberales que creen en la mano invisible del mercado para combatir la inflación, y radicales aportando ideas para resolver se problema, está destinada al fracaso antes de comenzar.

Para empezar, es notable la velocidad con la que hicieron la transición entre repetir incansablemente la monserga de que la inflación es un fenómeno exclusivamente monetario, que se resolvería (fácilmente, además) dejando de emitir y retirando bruscamente circulante de la plaza, a plantear acuerdos de congelamiento de precios con los supermercadistas y las empresas productoras de los artículos de primera necesidad: se pegaron flor de porrazo generando la inflación más alta de los últimos 27 años (y nos lo hicieron pegar a todos) y listo, se sacuden la tierra y siguen adelante como si nada.

Con una inflación de costos (generada sobre todo por la decisión del gobierno de dolarizar las tarifas) persistente y sin chances de revertirse en lo inmediato, y con una “estabilidad cambiaria” prendida con alfileres hasta que se vuelva a acelerar la dolarización de carteras y fuga de capitales en un año electoral, el gobierno quiere concluir un acuerdo con las empresas para congelar precios hasta el presunto (recalcamos lo de presunto) balotaje presidencial de noviembre: puede fallar.

Eso, sin contar que todavía no ha concluido el pasaje a precios de la abrupta devaluación producida en el último año, que comprueba otro fracaso del primitivo teórico del neoliberalismo argento: que los movimientos en el tipo de cambio no se trasladan a los precios, más en una país con unas estructura productiva dual y desequilibarada como la nuestra.

Pero aun dejando de lado todo eso, que supone el contexto mínimo a analizar las medidas económicas que el gobierno se apresura a lanzar como para “hacer ver” que hace algo frente al desbarranco de la economía y la caída en picada de Macri en las encuestas, la pregunta es que piensan hacer si -como todo lo indica- las cosas fallan; es decir si las empresas no cumplen con lo pactado y hay desabastecimiento y faltante de productos, o remarcaciones de precios, o las dos cosas.

¿Van a apelar acaso a la Ley de Abastecimiento 20.680. que juzgaban inconstitucional cuando eran opositores, cuya reforma en 2014 por la Ley 26.991 votaron en contra quienes hoy forman parte de “Cambiemos”?

Lo curioso es que esta misma gente que desconoce el carácter social de la economía como ciencia, y te dice que existen ciertas “leyes” que la gobiernan que serían fijas e inmutables, después te dice que todo pasa por las expectativas, o “el humor de los mercados”, o la “credibilidad”.

Si eso es así, ¿qué credibilidad puede generar un gobierno que toma medidas en las que él mismo no cree -porque lo ha dicho innumerables veces-, ni tampoco da la sensación de estar dispuesto a hacerlas cumplir, llegado el caso? Video relacionado:


sábado, 27 de octubre de 2018

PIÑATA DE SORPRESAS


Sutilísimo Marcelo en su columna de Clarín de ayer, ni se notó que la AEA lo está presionando a Macri con el fantasma de la candidatura de Vidal, con Lavagna como ministro de Economía, para revivir el 2002.

Y tampoco se notó que por eso, Graciela Camaño (del duhaldismo residual, antes conocido como massismo) se ofrece para ser la vocera del nuevo entendimiento en el Congreso, planteando su preocupación por la explosiva situación social en el conurbano; justo donde -mirá que casualidad- las encuestas marcan que Cristina triplica en intención de voto a Macri.

Mientras tanto, nos cuenta acá Troscovich en Diario Bae que Acevedo (presidente de la UIA) se reúne con sindicalistas, movimientos sociales y la iglesia, recreando el “Diálogo Argentino” de entonces, de la mano del “Vasco” De Mendiguren, el Ministro de Devaluación Brutal de Duhalde. Es una reunión de egresados de la promoción 2002 esto, falta Massita como candidato a gobernador de Buenos Aires, y están todos.


Jodéme que el presidente ojitos de cielo que hizo hace una eternidad -dos semanas- el anuncio de una nueva ley de alquileres para proteger a los inquilinos a ver si repuntaba en las encuestas con la clase media, afanándose el proyecto del FPV que aprobó el Senado en 2016 y dormía en Diputados cajoneado por “Cambiemos”, ahora da marcha atrás, y todo queda en nada.

Raro: el presidente de quien nada se esperaba, nada estaría dando, y cede a la presión de las inmobiliarias y los propietarios, por ejemplo en la exigencia de blanquear obligatoriamente los contratos en la AFIP. Completamente inesperado.


¿Cómo es esto de que los “Precios Cuidados” están descuidados y vienen con aumentos “por debajo de la mesa”?

¿No estaban empeñados en un combate a fondo contra la inflación y coso, no era que iban a “fortalecer el programa” como una de las estrategias principales “para cuidarnos el bolsillo”?

¿Es por esto entonces que lo premiaron a Miguel Braun, ascendiéndolo de la Secretaría de Comercio a viceministro de Hacienda?


No te puedo creer que tenemos para seis meses más de malaria, y recién para abril del año que viene la cosa podría repuntar un poco.

¿Cómo puede ser, si la presidenta Christine abrió la billetera, soltó los dólares, le votaron el presupuesto que ella pidió?

¿Vos decís que todo eso es recesivo, que no aporta para el crecimiento? Decía que ganó Boca, sino cuando se entere Mau se deprime.


El “campo” zafó de pagar Bienes Personales cuando se creó el impuesto, porque pagaba Ganancia Mínima Presunta.

A Ganancia Mínima Presunta lo eliminaron con el blanqueo, a pedido del “campo”, más que nada.

Y ahora que tendrían que empezar a pagar Bienes Personales porque se les terminó la excusa, zafaron; mientras el que tiene un departamento monoambiente va a empezar a pagar. Acá no entiende el que no quiere como es la cosa.


Hay algo que no queda claro: si el país no tiene asegurado el financiamiento y se agravó la restricción externa por falta de dólares, si incluso contando la guita del FMI (como cuenta acá Julián Zícari en Ambito de ayer) no está garantizado el pago de todos los vencimientos de deuda en dólares hasta el final del gobierno de Macri, para desalentar el peligro de default, ¿por qué sería una buena noticia que las provincias consiguieron el aval del gobierno nacional para seguir endeudándose en dólares?

Más si dicen que están preocupados por el equilibrio en las cuentas públicas, y aumentando sus niveles de endeudamiento les va a pasar lo que a Santa Fe, que por la devaluación necesita cada vez más pesos, para pagar los servicios de la deuda en dólares.

Tuits relacionados:

viernes, 1 de junio de 2018

LA DINÁMICA DE LO IMPENSADO


¿Lo tienen a "Pancho" Cabrera, el play boy ministro de la Producción? No es muy conocido porque no se ha caracterizado hasta acá por un gran despliegue de actividad en sus funciones, salvo alguna que otra  declaración brillante, como cuando hace poco dijo que no conocía casos de Pymes que hubieran tenido que bajar las persianas por los tarifazos.

Era el que estaba con Macri en el video en el que nos aconsejaba comprar lámparas LED para ahorrar luz, y les pedía a los senadores del PJ que no se plegaran a las locuras de Cristina.

Bueno, parece que él no le hizo caso al presidente porque como muestra la imagen de apertura, no solo decidió continuar con una locura de Cristina como "Precios Cuidados", sino ampliarla.


Jodéme que los radicales hicieron un seminario para analizar la situación económica del país, en el que convocador a José Luis Machinea (exitosísimo funcionario con Alfonsín y De La Rúa), Lucas Llach (el vicepresidente de la fantástica conducción actual del Banco Central) y  Martín Tetaz, el columnista de Lanata que se convirtió en el abanderado de esa gran genialidad que son los préstamos UVA.

Y en ese seminario llegaron a la misma conclusión que el gobierno: que la única solución a la crisis económica es hacer un gran ajuste. Que es justamente lo mismo que piden el FMI y "los mercados".

Y eso que la UCR era la garantía para evitar que el gobierno de "Cambiemos" girara a la derecha, como nos decía Ricardito Alfonsín. Cuando se entere de esto se cae de culo, pobre.


Que alivio, muchachos: por un momento pensamos que habían cedido a su natural impulso de dar la pelea, y acaso tomaran una decisión apresurada o precipitada.

Está bien, es mejor parar un poco la pelota, analizar más fríamente el panorama y ver bien que hacer, no sea cosa que la pifien porque la situación mejore, y la protesta luzca injustificada.

Tómense todo el tiempo que crean necesario, pero con calma, no sea cosa que les suba la presión o algo por el estilo.


Nada más que para estar seguros de que entendimos bien: el ex abogado de SOCMA (el grupo Macri), designado como Procurador del Tesoro (es decir, abogado del Estado) por el ex presidente del grupo SOCMA y actual encargado del Poder Ejecutivo nacional, analizó si correspondía hacer sumarios administrativos para determinar si hubo irregularidades en la tramitación de la causa por la deuda que tiene el grupo SOCMA con el Estado, por la fallida privatización del Correo.

Y llegó a la conclusión de que no hubo irregularidad alguna, ni perjuicio para el Estado en haber aceptado una quita del 99 % en una deuda de 70.000 millones de pesos, y haberle dado una parva de años para pagarla, en comodísimas cuotas. ¿Es así?

Imposible de imaginarlo.


¿O sea que el empresario exitosísimo elegido como modelo a seguir por nuestro presidente ojitos de cielo está pensando en lanzar un esquema Ponzi para captar inversores sin poner la de él, sin las regulaciones de los bancos y con la promesa de obtener mayores beneficios que especulando con las LEBAC's?  

¿No hay agregado de valor, no hay tecnología, apuesta a la producción y a la generación de empleo?

Faltaría que nos digan que esto es posible porque el gobierno mira para otro lado, y lo deja funcionar como un fondo de inversión o un banco, sin ser ni una ni otra cosa.

domingo, 1 de octubre de 2017

PRECIOS DESBORDADOS


El actual Gobierno y los empresarios están de acuerdo en que el programa Precios Cuidados debe terminar, como lo dejan claramente expuesto a través de los medios.

Este programa creado por el gobierno anterior, en el año 2014 y durante la gestión en Economía de Axel Kicillof, tuvo una masiva aceptación por parte de los consumidores, lo que elevó exponencialmente la venta de los productos incluidos en el programa.

Esa aceptación social generalizada, provocaba a su vez que los precios del programa resultaran referenciales en el mercado de alimentos y bebidas,  precios a los que debían adecuarse los productos no incluidos, porque de lo contrario las ventas de esos productos descendían fuertemente ante la competencia de los productos de Precios Cuidados.

A diferencia de los fracasos estrepitosos de los programas lanzados durante el gobierno de Macri, como “Precios Claros” y “Precios Transparentes”, el éxito por la aceptación masiva de Precios Cuidados explica que el actual gobierno nunca se decidiera a eliminarlo completamente, y en una época electoral como la actual anuncie su prórroga hasta fin de año.

Pero claro que desde la gestión del gobierno macrista, con funcionarios propietarios de grandes cadenas de supermercados como el Secretario de Comercio Miguel Braun y su primo Marcos Peña Braun, Precios Cuidados fue boicoteado desde el propio gobierno, en el marco de una economía descontrolada, con precios desbordados, con la tasa de inflación más alta de los últimos 25 años durante el año 2016 y con una inflación altísima durante éste 2017. 

En ese panorama devastador para los bolsillos de los consumidores, Precios Cuidados dejó de ser publicitado en los medios masivos, no se controla el cumplimiento de los precios del acuerdo, no se aplican sanciones por su incumplimiento y los productos incluidos han disminuido en su número y fundamentalmente en su calidad.

Cualquiera que recorra un Supermercado podrá corroborar la falta de señalización de los productos, la ausencia de muchos de ellos en las góndolas o la comercialización con precios superiores a los fijados en el acuerdo, todo ante la deliberada inacción del gobierno en connivencia con las empresas formadores de precios.

Y además de perjudicar al consumidor en un aspecto esencial como la alimentación, el gobierno macrista tolera y revalida las estrategias de los formadores de precios. Las empresas retiran productos del programa y al tiempo los vuelven a ingresar, pero durante el período que están fuera del programa aplican aumentos desmedidos para reingresar al programa con precios duplicados, y asegurarse una sideral e injustificada rentabilidad con la máscara del acuerdo.

Esto se puede apreciar en muchos productos reincorporados recientemente, como el caso de fideos, aceites, y en un producto paradigmático de la “libertad de mercado”, como es Coca Cola.  Esta gaseosa de litro y medio se retiró del programa el año pasado, cuando era comercializada a $21 y hoy se reintegra al programa con un precio de $43, más de 100% de aumento en un año.

Aún en los alarmantes números macristas, con 41,3% de inflación en 2016 y sumando la inflación de éste año, el ejemplo de ésta gaseosa demuestra que la rentabilidad empresaria supera ampliamente la inflación, y que los incrementos del rubro alimentario son muy superiores a las mediciones generales sobre aumentos de precios.

Claro que se podría reclamar la aplicación  de la Ley 20.680 (Ley de Abastecimiento) y su reforma en el año 2014 a través de la Ley 26.991, que en su artículo 4 establece que serán pasibles de sanciones, quienes “ Elevaren artificial o injustificadamente los precios en forma que no responda proporcionalmente a los aumentos de costos, u obtuvieren ganancias abusivas.” 

Pero claro, deberíamos reclamar ante la Secretaría de Comercio, ante Miguel Braun, es decir ante el dueño del supermercado.

Por eso en octubre, habría que votar con el bolsillo, para que el consumo de lo básico no se convierta en un lujo inalcanzable.

lunes, 16 de mayo de 2016

EDUCANDO A LOS FUNCIONARIOS


La descontrolada inflación generada por gobierno de Macri a través de la enorme devaluación y su traslado a precios, genera un panorama desolador para la gran mayoría de la población, ya que quien vive de un ingreso en pesos, ve día a día disminuida su capacidad de compra ante los aumentos permanentes de los precios.

Y esta situación del consumidor se agrava, porque entre quienes deben tomar decisiones al respecto, nos encontramos con el Sr. Prat gay, un Ministro de Hacienda que a sus más de cincuenta años., recién hace unos días descubrió que en el mercado existen formadores de precios, y que hay empresas que se cartelizan, que se ponen de acuerdo y elevan artificialmente el valor de los productos.

En la misma dirección de ojos llenos de sorpresas, el Sr. Francisco Cabrera, Ministro de Producción hace una declaración reveladora, como se puede ver en ésta nota, en la cual “advirtió que hubo "empresarios" que "subieron precios de manera descontrolada o desmesurada, sobre todo al inicio del gobierno" actual lo cual, lamentó, "impactó en la inflación". Impresionante. Otro ministro con una lucidez propia del mejor equipo de los últimos cincuenta años.

En declaraciones a radio Mitre, éste Ministro de Producción planteó que los empresarios "no vulneraron una ley" con esa movida y, por lo tanto, "no se los puede castigar por eso".Pero el Sr. Cabrera, que seguramente ha llegado al ministerio en base a su probada capacidad y sobrada solvencia profesional, debería conocer la normativa vigente, sobre todo aquella que tiene incidencia en el área en que le toca desempeñarse.

Por ejemplo debería tener presente la existencia  de la Ley 20.680 (Ley de Abastecimiento) y su reforma en el año 2014 a través de la Ley 26.991El artículo 4 de la ley que el Ministro no conoce, establece que serán pasibles de sanciones, quienes -entre otros supuestos- “ Elevaren artificial o injustificadamente los precios en forma que no responda proporcionalmente a los aumentos de costos, u obtuvieren ganancias abusivas.”

De manera que no es cierto que los empresarios “no vulneraron una ley” como sostiene el Ministro, y es falso  que "no se los puede castigar por eso", ya que la normativa vigente en Argentina permite sancionar esas ilegales conductas comerciales a través de sanciones como multas, clausuras o inhabilitación.   El Ministro debería tomarse unos pocos minutos para leer la Ley 20.680, y evitaría de ese modo hacer declaraciones que no hablan bien de su sólida formación.

Como sorprenden estas declaraciones, también es llamativo que el mismo Ministro refiera a la voluntad del gobierno nacional de controlar el cumplimiento del programa “Precios Cuidados”. Y es llamativo porque el partido hoy gobernante, fue reiterativo hasta el hartazgo al calificar ese programa como inviable cuando fue lanzado por el gobierno anterior, y el PRO vaticinaba por los medios el inevitable fracaso de “Precios Cuidados”. Pareciera que no fue tan así, como  el PRO (entonces en la oposición)  anunciaba. 

Y la extensión del programa en la actualidad, vendría a corroborar el revelador descubrimiento de Prat Gay en relación a la existencia de formadores de precios. Impactante.

Y ante “Precios Cuidados”, un caso similar de desorientación tenemos a nivel local.  La concejal Adriana Molina (FPCyS-UCR) presentó dos proyectos para favorecer la implementación del programa Precios Cuidados en la ciudad de Santa Fe.

Propone que un organismo municipal, la Dirección de Derechos Ciudadanos,  recepcione los reclamos ante el faltante de productos, y promueve formalizar un acuerdo con la Dirección Nacional de Defensa del Consumidor para cooperar en la fiscalización del programa Precios Cuidados.

La Concejal debería conocer que en materia de comercialización, el organismo de aplicación en la provincia es la Dirección General de Comercio Interior, de acuerdo al Decreto 850/94. Por ello, dicho organismo provincial tiene la facultad y la obligación de controlar y fiscalizar el cumplimiento del programa “Precios Cuidados”, por tratarse de un acuerdo regido por normas nacionales de comercialización.

Pero es llamativa la propuesta que hace ahora la Concejal, más allá de la cuestión normativa que pasa por alto . Desde el lanzamiento de Precios Cuidados hasta el año 2015, el sector político al que pertenece la Concejal, sector que tenía y tiene a cargo la intendencia, no efectuaron tarea, difusión o apoyo alguno al programa. 

Y al mismo tiempo, el funcionario a cargo de Comercio Interior de la provincia, boicoteaba a través de los medios el programa “Precios Cuidados”, haciendo declaraciones desopilantes, donde al igual que hace hoy Cabrera, mostraba un desconocimiento notable de las leyes vigentes y de las facultades que estas otorgan.

sábado, 14 de mayo de 2016

EL GOBIERNO Y LA INFLACIÓN: EN BOLAS Y A LOS GRITOS


En el tramo final de la campaña Prat Gay dejó traslucir la intención de “Cambiemos” –si llegaban al gobierno- de devaluar la moneda, aunque luego Macri lo negara explícitamente en el debate televisivo con Scioli.

Como también negaron que ese efecto (la devaluación) se produjera como consecuencia del prometido (y luego concretado) levantamiento del “cepo”, y que a su vez eso acarreara inflación: Prat Gay repetía por entonces como un mantra que los precios ya estaban alineados con el dólar “blue” que rondaba por entonces los 16 pesos, porque el dólar oficial “no le importaba nadie”.

El discurso que exhibían entonces (y aun sostienen hoy, contra toda evidencia) sobre las causas de la inflación era el ortodoxo monetarista del liberalismo tradicional: la inflación es un fenómeno monocausal, que tiene su origen en el exceso de demanda y de dinero circulante en la economía, generado ese exceso a su vez por la incesante emisión monetaria, para financiar el déficit fiscal.

Llegados al poder no solo devaluaron sino que además eliminaron las retenciones a las exportaciones de todos los bienes más sensibles de la canasta básica de alimentos, pero además le arrimaron nafta al fuego inflacionario (que venía mermando) aumentando sideralmente las tarifas de los servicios públicos básicos (luz, agua, gas, transporte), bajando los subsidios.

La idea en éste caso era que por un lado la baja de subsidios ayudaba a mejorar las cuentas públicas (siempre desde el señalamiento del déficit como la causa de la inflación), y por el otro lado retraía el consumo enfriando la economía, por menor demanda o menor ingreso disponible para gastar.

A cinco meses de asumido Macri el gobierno lo único que ha pasado en relación con la inflación es que siguió en alza (la de abril fue la peor marca desde abril del 2002), y que en el gobierno proliferan los diagnósticos, pero no aciertan con ningún tratamiento efectivo: tal parece que todas las fichas estuvieran puestas en la política “contractiva” del Banco Central sosteniendo altísimas tasas de interés para secar de dinero la plaza, aun al costo -conocido y asumido hasta ahora, en que Sturzenegger fabula y dice que la economía crece- de profundizar la recesión.

Lo que está sucediendo con la inflación en medio -además- del “apagón estadístico” de Todesca (¿se acuerdan de él? estaba a cargo de un organismo llamado INDEC) y la elección de índice oficiales o privados según convenga en cada mes, demuestra lo que hemos dicho muchas veces acá. el problema no es como medirla, sino como atacarla.

Cuando comenzó la escalada de precios el gobierno prometió desarrollar una aplicación para seguirlos por la web, como si saber cuanto cuestan las cosas hiciera mágicamente que bajaran de precio. Tras múltiples prórrogas, ayer fue finalmente lanzado el sitio, para colapsar alas pocas horas.

El propio Macri prometió atacar la inflación “reactivando el área de Defensa de la Competencia” (burradaanalizada en su momento acá), pero su titular -que ya lleva más de tres meses en el cargo, pero no se nota mucho que digamos- lo contradijo, diciendo que el área no esta pensada para combatir la inflación.

No hablemos ya de su fallida convocatoria a los empresarios a Olivos para pedirles que no remarcaron tanto: tuvo el mismo éxito que la promesa de Prat Gay de hacerles retrotraer los precios a noviembre del año pasado. ¿Le habrán contestado que entonces ya estaba alineados con el dólar a 16 pesos?

Y como broche de oro de tanta improvisación, ahora parece que el arma secreta para terminar con la inflación es... Carrió, que la emprendería a denuncias (mediáticas)contra los “formadores de precios”; reprochándoles en los medios que con Moreno o Augusto Costa aceptaban los controles del Estado y las apretadas para que mantuvieran o bajaran los precios; y ahora que “rige la libertad” se pasan de rosca con las remarcaciones.

Lo concreto es que fueron ¿víctimas? de su propia obcecación ideológica, porque se resisten a admitir que devaluar la moneda eliminando retenciones, y toda forma de control estatal sobre la economía en un país como el nuestro, significa consagrar la libertad del zorro libre y la gallina libre, en el gallinero libre. Después no se pueden asombrar de que el zorro se coma a las gallinas, y se niegue sistemáticamente a ayunar.

Desde esa obcecación desmantelaron “Precios Cuidados” (que antes dijeron en campaña que lo iban a “discontinuar” porque “eso no es lo nuestro", Vidal dixit) o lo redujeron a una expresión irrelevante, pese a prorrogarlo; y desde ese mismo lugar se niegan a aplicar la ley de abastecimiento para sancionar a los especuladores; porque implicaría reconocer que tanto Moreno como Costa, cada uno con su estilo, no estaban tan errados.

Menos que menos admitirán que el relato monetarista sobre las causas de la inflación ha fracasado estrepitosamente, aunque de acá a unos meses quizás la inflación merme, como consecuencia de la caída en picada del salario, el empleo, la demanda agregada y la actividad, y entonces lo exhiban como un triunfo.

Y ya correspondería al terreno de la fantasía pretender que admitan que en realidad el problema les chupa realmente un huevo (aunque Macri diga que le duelen los aumentos) porque transfiriendo ingresos colosales desde los sectores populares a los más concentrados de la economía saben perfectamente que es lo que están haciendo: responder a sus compromisos con sus verdaderos mandantes.

viernes, 5 de febrero de 2016

NO CONFUNDIR EL JABÓN CON EL HILO, AUNQUE LOS DOS SEAN PARA LA ROPA


El ministro Prat Gay fue al supermercado, y se sorprendió por los precios del asado. Tanto que anunció que dará intervención a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia.

Dejemos de lado que nos quiere hacer creer que es "un hombre común, como cualquiera", que compra asado en el súper y pide dos pizzas, al menos hasta el tarifazo. Y dejemos también de lado que en ningún momento se le haya ocurrido asociar los aumentos de la carne con las medidas que tomó su gobierno: devaluación (anunciada y luego concretada), eliminación de retenciones a las exportaciones de carne, y apertura total de éstas, sin previo cupo para el mercado interno. Analicemos lo de Defensa de la Competencia.

La Comisión es la autoridad de aplicación de la Ley 25.156, cuyo artículo 1º dice: "Están prohibidos y serán sancionados de conformidad con las normas de la presente ley, los actos o conductas, de cualquier forma manifestados, relacionados con la producción e intercambio de bienes o servicios, que tengan por objeto o efecto limitar, restringir, falsear o distorsionar la competencia o el acceso al mercado o que constituyan abuso de una posición dominante en un mercado, de modo que pueda resultar perjuicio para el interés económico general." (las negritas son nuestras) 

Luego el artículo 2º enumera en sus distintos incisos las prácticas restrictivas de la competencia:  "Fijar, concertar o manipular en forma directa o indirecta el precio de venta, o compra de bienes o servicios al que se ofrecen o demanden en el mercado, así como intercambiar información con el mismo objeto o efecto; Repartir en forma horizontal zonas, mercados, clientes y fuentes de aprovisionamiento; Concertar o coordinar posturas en las licitaciones o concursos; Impedir, dificultar u obstaculizar a terceras personas la entrada o permanencia en un mercado o excluirlas de éste; Fijar, imponer o practicar, directa o indirectamente, en acuerdo con competidores o individualmente, de cualquier forma precios y condiciones de compra o de venta de bienes, de prestación de servicios o de producción; Regular mercados de bienes o servicios, mediante acuerdos para limitar o controlar la investigación y el desarrollo tecnológico, la producción de bienes o prestación de servicios, o para dificultar inversiones destinadas a la producción de bienes o servicios o su distribución; Subordinar la venta de un bien a la adquisición de otro o a la utilización de un servicio, o subordinar la prestación de un servicio a la utilización de otro o a la adquisición de un bien; Sujetar la compra o venta a la condición de no usar, adquirir, vender o abastecer bienes o servicios producidos, procesados, distribuidos o comercializados por un tercero; Imponer condiciones discriminatorias para la adquisición o enajenación de bienes o servicios sin razones fundadas en los usos y costumbres comerciales; Negarse injustificadamente a satisfacer pedidos concretos, para la compra o venta de bienes o servicios, efectuados en las condiciones vigentes en el mercado de que se trate; Enajenar bienes o prestar servicios a precios inferiores a su costo, sin razones fundadas en los usos y costumbres comerciales con la finalidad de desplazar la competencia en el mercado o de producir daños en la imagen o en el patrimonio o en el valor de las marcas de sus proveedores de bienes o servicios."

Y el artículo 4 nos dice cuando hay abuso de posición dominante: "A los efectos de esta ley se entiende que una o más personas goza de posición dominante cuando para un determinado tipo de producto o servicio es la única oferente o demandante dentro del mercado nacional o en una o varias partes del mundo o, cuando sin ser única, no está expuesta a una competencia sustancial o, cuando por el grado de integración vertical u horizontal está en condiciones de determinar la viabilidad económica de un competidor participante en el mercado, en perjuicio de éstos." (las negritas son nuestras)

¿Podemos decir con certeza que el aumento de la carne obedece a cualquiera de esas situaciones, de manera que se trate de un problema de "cartelización" o distorsión de la competencia? ¿Se ponen de acuerdo los carniceros y los supermercados par5a aumentarla? Parece raro. 

Sin embargo, hay otra ley que el ministro no mencionó, que es la Ley 20.680, que dice en su  artículo 1: "La presente ley regirá con respecto a la compraventa, permuta y locación de cosas muebles, obras y servicios —sus materias primas directas o indirectas y sus insumos— lo mismo que a las prestaciones —cualquiera fuere su naturaleza, contrato o relación jurídica que las hubiere originado, de carácter gratuito u oneroso, habitual u ocasional— que se destinen a la producción, construcción, procesamiento, comercialización, sanidad, alimentación, vestimenta, higiene, vivienda, deporte, cultura, transporte y logística, esparcimiento, así como cualquier otro bien mueble o servicio que satisfaga —directamente o indirectamente— necesidades básicas o esenciales orientadas al bienestar general de la poblaciónEl ámbito de aplicación de esta ley comprende todos los procesos económicos relativos a dichos bienes, prestaciones y servicios y toda otra etapa de la actividad económica vinculada directamente o indirectamente a los mismos." (las negritas son nuestras) 

Esa ley establece en su artículo artículo 4 lo siguiente (en la parte que acá interesa): "Serán pasibles de las sanciones que se establecen en el artículo 5° y, en su caso, en el artículo 6°, quienes:

a) Elevaren artificial o injustificadamente los precios en forma que no responda proporcionalmente a los aumentos de los costos, u obtuvieren ganancias abusivas;

d) Intermediaren o permitieren intermediar innecesariamente o crearen artificialmente etapas en la distribución y comercialización;

h) No tuvieren para su venta o discontinuaren, según el ramo comercial respectivo, la producción de mercaderías y prestación de servicios con niveles de precios máximos y mínimos, o márgenes de utilidad fijados, salvo los eximentes justificados que se establezcan por vía reglamentaria, teniendo en cuenta ramo, habitualidad, modalidad, situación de mercado y demás circunstancias propias de cada caso;"

El artículo 3º nos dice lo que puede hacer en esos casos la autoridad de aplicación: 

a) Establecer, para cualquier etapa del proceso económico, márgenes de utilidad, precios de referencia, niveles máximos y mínimos de precios, o todas o algunas de estas medidas;

b) Dictar normas reglamentarias que rijan la comercialización, intermediación, distribución y/o producción, a excepción de las cuestiones relativas a infracciones a los deberes formales previstos en la ley 11.683, t. o. 1998, y sus modificaciones;

e) Requerir toda documentación relativa al giro comercial de la empresa o agente económico; dicha información tendrá carácter reservado y confidencial, y será de uso exclusivo en el marco de las competencias asignadas a la autoridad de aplicación.

Asimismo, podrá requerir información sobre los precios de venta de los bienes o servicios producidos y prestados, como así también su disponibilidad de venta;" (siempre las negritas son nuestras)

El ministro no puede desconocer la existencia de esa ley, porque la autoridad de aplicación corresponde a la órbita de su ministerio: es la Secretaría de Comercio Interior, y la ley es la "polémica" Ley de Abastecimiento; modificada en un recordado debate legislativo en el 2014 por la Ley 26.991, que pasó a denominarla "Ley de regulación de las relaciones de la producción y el consumo". Parece que tuviera algo más que ver con los aumentos de la carne y otros producto de la canasta familiar ¿no?

Claro que si uno dijo en campaña que la iba a derogar porque "no comparte su filosofía" y está en contra de los controles de precios y todo eso (ver video del final), y luego designa al frente de la Secretaría de Comercio a un miembro de la familia dueña de la cadena de supermercados "La Anónima", y como consecuencia de eso deroga las normas que les exigían a las empresas presentarle al Estado información sobre la conformación y evolución de sus costos para justificar los aumentos de precios, no se le puede pedir que la aplique para combatir la inflación. Y quizás -simplemente quizás- haber sacado la carne del listado de "Precios Cuidados", algo haya tenido que ver.

Por supuesto que si Prat Gay quiere aplicar a fondo la Ley de Defensa de la Competencia allí donde existen claros abusos de posición dominante y prácticas restrictivas de la competencia (como en el acero con Techint, en el aluminio con Aluar, las cementeras y otros insumos difundidos), no nos vamos a oponer. Ni hablar si se decide a hacerlo en el caso del papel para diarios. 

Pero como decía Panigazzi, una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa; o como dice el dicho popular: tanto el jabón como el hilo son para la ropa, pero no son lo mismo, ni cumplen la misma función. 

Entre los aumentos de precios que le preocupan, también mencionó Prat Gay lo de los medicamentos. Su gobierna está haciendo tratativas para ingresar a la OCDE y -más sigilosamente, porque depende de acuerdos en el Mercosur- por suscribir los TTP que propicia Estados Unidos.

¿Ignora acaso que esos ámbitos exigen a los países miembros el respeto irrestricto de las "patentes medicinales", y les imponen derogar las leyes (como la que tiene la Argentina) que obligan a prescribir los medicamentos por la droga genérica o principio activo que contienen, y no por su denominación comercial?



miércoles, 20 de enero de 2016

PRECIOS DESCUIDADOS


Se le está complicando a la revolución de la alegría la ardua tarea de tapar el sol con la mano, a tal punto que hasta los propios medios oficialistas no tienen más remedio que dar cuenta de la realidad: la imagen de apertura es un "collage" armado con las que ilustran ésta nota de Clarín y ésta otra de La Nación, ambas de sus ediciones de ayer. 

Las dos dan cuenta del alza de los precios de los productos básicos de consumo de la canasta familiar, en especial en los rubros de alimentos (con énfasis en la carne) y bebidas, que componen la mayor parte de los gastos de las familias; con mayor incidencia en los casos de los sectores de menores ingresos.

Pese a que el gobierno quiera seguir achacando el fenómeno a "la pesada herencia recibida", lo cierto es que el argumento se derrite como un helado al sol: la inflación registrada es la mayor en dos años (desde la devaluación del 21 % de enero del 2014), y los productos que las empresas lograron que el gobierno sacara de "Precios Cuidados" tienen aumentos que van desde el 60 % en promedio, y los hay mayores (lo dice la nota de Clarín). 

Incluso el artículo de La Nación señala que el aumento interanual de la canasta ampliada (incluyendo servicios, indumentaria, gastos de esparcimiento e indumentaria) supera el 28 % (por encima de la pauta que el gobierno pretende para las paritarias); sin contar la incidencia del inminente tarifazo en las facturas de luz, gas y agua, y con servicios como la telefonía celular que han "pospuesto" sus aumentos para marzo.

En éste contexto hay una clara transferencia de ingresos desde los sectores populares a los más concentrados de la economía, como consecuencia directa e inmediata de las medidas que el gobierno de Macri primero anticipó (como la devaluación) y luego ejecutó, como la eliminación o rebaja de retenciones y la apertura total de las exportaciones.

Las acusaciones del impresentable de Prat Gay y otros funcionarios del gobierno a la anterior gestión de la Secretaría de Comercio por una supuesta "zona liberada" para los aumentos en los últimos días de la gestión de Cristina suenan a sarcasmo, en boca de un gobierno que ha dicho reiteradamente que descree de los controles de precios; y que aceptó disminuir las listas de productos incluidos en "Precios Cuidados" de 512 productos, a 300. Un listado en el que -como destaca La Nación- ya no hay carnes (el rubro que más ha aumentado), ni frutas ni verduras.

De un programa que al parecer no era tan malo, desde que el propio artículo de Clarín dice: "Los productos de “Precios Cuidados” venían con un “retraso” grande porque el kirchnerismo les autorizaba remarcaciones del 12 al 15% en promedio para todo el 2015, contra una inflación general que fue del 26,9% según el IPC porteño. En pocos días, las empresas parecen haber querido recuperar el tiempo perdido."

Los resultados están a la vista: las alimenticias nucleadas en la COPAL -que sostuvieron la semana pasada por boca de Funes De Rioja que el programa significaba "precios pisados"- y las grandes cadenas de supermercados están remarcando a lo pavote y acumulando ganancias extraordinarias; favorecidas por un gobierno que -ahora sí- hace la vista gorda, porque además los tiene dentro de sus propias filas: ¿hace falta recordar que hay un hombre de Arcor en el directorio del Banco Nación, o que el propio Secretario de Comercio es de la familia dueña de "La Anónima"?

Mientras suben las tasas de interés, el Banco Central "seca" la plaza de efectivo y caen la demanda y el consumo, los precios siguen en alza, desmintiendo así el relato neoliberal que pone el foco de la inflación en el gasto público y el recalentamiento de la demanda por los aumentos de salarios. 

Por el contrario, si se repara en quiénes aumentaron sus productos y con qué márgenes, se tendrá una idea clara de como juegan los formadores de precios y los que tienen posiciones dominantes del mercado; todos ellos ahora exentos por el gobierno de informar la evolución de su estructura de costos, para justificar las alzas de precios.

Un gobierno que decreta un "apagón estadístico" que no se sabe a ciencia cierta cuanto durará, y que pretende ponerle un "cepo" a las paritarias amenazando con la pérdida de puestos de trabajo si los sindicatos tiran demasiado de la soga reclamando aumentos; y que está planteando un esquema de "metas de inflación" decrecientes, pero dando por saldada la discusión para atrás sobre esta brutal transferencia de ingresos en perjuicio de los sectores populares.

¿O acaso alguien recuerda ya algo sobre el "pedido" a los empresarios de retrotraer los precios a los vigentes a principios de noviembre?

Esta es la realidad concreta sobre la que se despliegan una tras otra las operaciones mediáticas tendientes a distraer a los bobos (que Nisman, que Davos, que los prófugos, etc); pero tal como viene la cosa parece que la tarea se las hará más difícil día a día.

viernes, 17 de julio de 2015

PRECIOS CUIDADOS EN UNA PROVINCIA DESCUIDADA

                              
                                                                                                           
       Por A.C.

El programa “PRECIOS CUIDADOS” fué lanzado por el Gobierno Nacional en el mes de Enero de 2014. Y es bueno recordar que resultó parte de las medidas que debieron tomarse a causa del golpe de mercado que a principio del año pasado encabezaron los grupos financieros y exportadores mediante el alza artificial del precio del dólar,  persiguiendo –como siempre- una devaluación de nuestra moneda, para transferir de ese modo al bolsillo de unos pocos la riqueza generada en el país. 

En ese marco, se lanzó el programa inicialmente con 194 productos, mientras por supuesto, los medios de comunicación concentrados vaticinaban su fracaso rotundo por ir contra “las reglas del mercado”.

Un actor relevante en el proceso económico a quien en la ortodoxia liberal inexplicablemente ignora, el consumidor, apoyó con su compra cotidiana el programa.  Entonces esa lista inicial de 194 productos, llega hoy a 506 productos a través de su nueva actualización que abarca el trimestre julio-septiembre de 2015, y que muestra un programa donde las empresas proveedoras se incrementaron de 60 a 115, empresas interesadas en el beneficio que trae un alto volumen de ventas que permite obtener interesantes ganancias aunque los precios ofrecidos sean inferiores. Un elemental principio de una economía sana, aumentar ganancias incrementando el volumen de ventas y no mediante el aumento del precio del producto.

El programa destinado al fracaso según los expertos del mercado, hoy ofrece sus productos en más de 2.000 sucursales de las grandes cadenas de supermercados, también en más de 300 establecimientos de supermercados y autoservicios regionales, en unos 5 mil almacenes agrupados en la Red Comprar y cuenta con 120 proveedores mayoristas.

Y como en 21 meses, desde enero de 2014 hasta ésta última actualización que llega a Septiembre de 2015, los precios del acuerdo tuvieron un aumento del 19,5% (menos del 1% mensual), la preferencia del consumidor es clara y por eso la demanda de los artículos de Precios Cuidados creció en un 78 por ciento, un crecimiento en las ventas muy superior a cualquiera de los productos que quedaron fuera del programa.

En términos de cumplimiento del acuerdo, la Secretaría de Comercio sostiene que el abastecimiento alcanza un porcentaje habitual en el negocio de los supermercados, el 80% de los artículos, y la señalización establecida para los productos del programa se cumple en un 90%.

En la Provincia de Santa Fe, con este socialismo extraño que gobierna, cuyo longevo referente Hermes Binner sostiene que cree “en la mano invisible del mercado”, el programa fue boicoteado en primer término y posteriormente deliberadamente ignorado por el organismo provincial que tiene a su cargo la defensa de los consumidores santafesinos.

Como señaláramos en un post anterior, el funcionario provincial que tiene a su cargo la Dirección General de Comercio Interior, cuando el programa Precios Cuidados fue lanzado, declaraba públicamente que carecía de facultades para intervenir en un programa nacional de precios.

Luego de estas insólitas declaraciones públicas, alguien le debe haber señalado al funcionario socialista que existen los Decretos Provinciales  762/85 y 850/94, a través de los cuales el organismo a su cargo resulta autoridad de aplicación en la provincia de Santa Fe de las normas nacionales de comercialización. En tanto el programa lógicamente se encuadra dentro de ésta normativa, el organismo a su cargo como autoridad de aplicación de la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor, posee plenas facultades para controlar el cumplimiento del programa y en su caso, aplicar sanciones a los comercios  o proveedores adheridos que incumplan con el acuerdo.

Sin embargo, más de un año y medio después de la vigencia de Precios Cuidados, en la Provincia de Santa Fe no se conoce ninguna actuación del organismo provincial en referencia al programa vigente. Ni en la Ciudad de Santa Fe, ni en Rosario, ni en ninguna otra localidad de la provincia, la Dirección General de Comercio Interior ha efectuado actuación o inspección alguna, ni ha controlado de ningún modo que se cumpla con los términos del acuerdo. Y por supuesto, si no se realizaron controles, no pudo aplicarse ninguna sanción a quienes violan los términos del acuerdo.

¿Diferencias ideológicas con los términos del programa? ¿Desinterés por los derechos de los consumidores? ¿Preservación de intereses comerciales ajenos al objeto del organismo? ¿Confianza ciega en la mano invisible del mercado?

Tampoco a ningún periodista de los principales medios locales (siempre tan aguerridos en sus críticas al Gobierno Nacional), se le ocurrió preguntarle al funcionario en cuestión, porqué los consumidores santafesinos tienen que soportar la deliberada inacción de un organismo que está para proteger sus derechos.

Llamativo, pero no inexplicable. Los santafesinos conocemos que si en algo ha tenido éxito esta gestión “socialista”, es en la aceitada relación que consiguió con el periodismo de los principales medios gráficos, radiales y televisivos.

Como el organismo nada publica al respecto, desafiamos al “periodismo independiente” santafesino  para que se informe y nos informe, cuantas sanciones a comercios o empresas (apercibimientos, multas o clausuras) aplicó la Dirección General de Comercio Interior en toda la provincia desde el año 2008 hasta el año 2015por incumplimientos de leyes nacionales de comercialización, como las de Defensa del Consumidor o Lealtad Comercial. Si la respuesta es la que sospechamos, algo no funciona, o bien habría que iniciar un proceso de beatificación de los empresarios que actúan en ésta provincia.

El organismo provincial , como antes ignoraba la existencia de los Decretos 762 y 850, al parecer ahora también desconoce que se sancionó el año pasado la Ley 26.993. Todo acuerdo o normativa que resguarde los intereses de los consumidores, encuentra en éste organismo poca disponibilidad a su aplicación.

La Ley 26.993 establece un nuevo procedimiento en lo relativo al trámite de las denuncias iniciadas por consumidores, y entre sus regulaciones presenta el artículo 16,  una disposición muy acertada para poner fin a la conducta dilatoria de algunas empresas cuando son citadas a audiencias a causa de denuncias en su contra. La falta de presentación de la empresa posibilita aplicarle una multa como sanción, de la cual, la tercera parte de su importe se destina al consumidor.

Sin embargo en la provincia, éste extraño socialismo muchos meses después de la vigencia de la norma sancionada en Septiembre de 2014, no aplica la ley vigente, no adecuó el trámite de las denuncias al nuevo procedimiento, y por ello, tampoco se conoce la aplicación de ninguna sanción en los términos del artículo 16.-

Es más que improbable que desde la sanción de la Ley 26.993, todos y cada uno de los comercios y empresas que fueron citados a audiencias en la Dirección General de Comercio Interior hayan asistido a las mismas.

Y entonces vuelven éstas mismas preguntas: ¿Diferencias ideológicas? ¿Desinterés por los derechos de los consumidores? ¿Preservación de intereses comerciales ajenos al objeto del organismo? ¿Confianza ciega en la mano invisible del mercado?