LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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domingo, 6 de septiembre de 2020

EL LARRETA ROSARINO


Finalmente Perotti apretó el botón rojo antes que Alberto: desde las cero hora de ayer sábado cinco Departamentos del sur de la provincia (incluyendo Rosario) amanecieron retrocediendo a lo que se podría llamar "fase 1" en las actividades habilitadas en medio de la cuarentena: por dos semanas solo se podrán realizar las actividades esenciales, como era en un principio cuando regía en todo el país y en toda la provincia el "ASPO" (aislamiento social, preventivo y obligatorio).

Las duras medidas (más duras aun que lo esperado por muchos) fueron decididas por el gobernador por el Decreto 944, y precedidas de una visita de Ginés González García a Rosario el viernes, en algo que fue más que una señal de apoyo del gobierno nacional a Perotti: es probable que Santa Fe, que se venía complicando con los casos de COVID las últimas semanas, sea un ensayo a escala provincial (en una de las provincias más grandes u pobladas del país) de un posible "botón rojo" nacional si la cosa no mejora, cuando en unas dos semanas se agote la fase actual de administración de la pandemia en todo el país.

Entre las vacilaciones de intendentes y presidentes comunales para aplicar controles, las presiones de algunos sectores políticos y económicos y la creciente desobediencia social que aflojó la disciplina del comienzo en el cumplimiento de los cuidados, Perotti resolvió cortar por lo sano, aun a sabiendas de que las medidas son antipáticas, y generarán reacción. Y eligió sumarlo al intendente de Rosario Pablo Javkin a la escenografía de los anuncios, de la que éste se había borrado deliberadamente una semana antes, cuando el mismo gobernador había dispuesto restricciones de horarios para las actividades en Rosario y su zona de influencia, y buena parte del sur provincial.

A imagen y semejanza (nunca tan bien aplicado éste término) de la CABA para el resto del país, Rosario se venía convirtiendo hace semanas en el principal foco de contagio desde el que el virus comenzó a irradiarse a todo el territorio de una provincia que hasta no hace mucho estaba entre las que exhibían los mejores números del país (la mejor entre las grandes, sin dudas) en el manejo de la pandemia. También como la CABA, fue el epicentro de las protestas contra las restricciones o el gobierno nacional, claro que con más escasa convocatoria aun que entre los porteños.

Y a imagen y semejanza de Larreta, el intendente rosarino se mostró tan esquivo a la hora de restringir actividades y fortalecer los controles, como presto a aparecer en los medios cuando había que dar buenas noticias, porque la situación permitía flexibilizaciones y aperturas: por entonces hasta prometía decisiones que excedían sus propias facultades porque le correspondían al presidente o al gobernador, y a la inversa, éste debía tomar otras porque el intendente no se animaba, como cerrar los shoppings o aplicar la ley de abastecimiento o los controles de precios.

Oriundo del radicalismo y con paso por la Coalición Cívica de Elisa Carrió, Javkin termina llegando a la intendencia, como lo hicieron los intendentes socialistas que gobernaron por 30 años Rosario antes, enancado en el voto antiperonista, en especial el de las seccionales del centro; esas mismas que no casualmente exhiben los peores números de contagios: en ellas anida la resistencia a todo tipo de restricciones tanto como la reticencia a votar al peronismo, que no gobierna en la ciudad desde 1973.

En Rosario, como en la CABA, se podría hacer casi un cruce perfecto entre preferencias del voto, y resistencias sociales activas a las medidas necesarias para enfrentar la pandemia, provenientes de los gobiernos nacional y provincial, en manos del peronismo. Y Javkin, al igual que Larreta, vino surfeando la ola y administrando políticamente esa base social de maniobra, hasta que los números le estallaron, y no le quedó más remedio el viernes que poner la cara junto a Perotti en el anuncio de las restricciones.

¿Acaso un anticipo de la escenografía que podría repetirse en la nación en unos días y con Larreta, si la tendencia de contagios no se revierte? Si los números de Santa Fe mejoran para entonces como consecuencia de las medidas adoptadas por el gobernador el viernes, quienes abogan por restricciones tendrán un ejemplo para mostrar, y la opción estaría en condiciones reales de ser considerada.

Hace unas semanas atrás, cuando ya los números de Rosario hacían tambalear su situación de apertura total, decíamos acá que Javkin había traficado influencias en algunos estamentos del gobierno nacional, para hacer constar que si la ciudad no entraba en colapso sanitario, era porque contaba con un sistema de salud capaz de dar respuestas, sobre todo el que gestiona la Municipalidad, aunque financia la provincia. 

Pues bien, el mito cayó: en Santa Fe más del 65 % de los casos positivos de corona virus fueron detectados por la línea telefónica que habilitó la provincia de modo que no comprometieron la infraestructura hospitalaria en la detección, y una vez crecidos exponencialmente los contagios, esa misma infraestructura responde pero se encuentra bajo tensión permanente, y de allí las restricciones. Y la ampliación de su capacidad de respuesta en camas críticas fue por medidas del gobierno de Perotti, como los hospitales modulares de Villa Constitución y Granadero Baigorria.

Ya en el último DNU presidencial vigente sobre la pandemia (el 714), el presidente destaca a la política y estructura de salud del gobierno provincial y no la del municipio, para decidir que toda la bota santafesina siguiera en DISPO (distanciamiento social, preventivo y obligatorio), aun con el número de casos en ascenso. Por eso también Ginés vino a Rosario (foco de los contagios), pero a coordinar las medidas con el gobernador: el intendente esquivó hasta donde pudo ese trance amargo.

Como pasó en la CABA, en Rosario la ampliación de la capacidad de respuesta del sistema sanitario no fue obra de la gestión local, a punto tal que la incorporación de más de 1000 camas para internados leves de COVID que permitieran descomprimir los hospitales, fue financiada íntegramente por la provincia para que la ejecute la Municipalidad. Incluso el sector privado de la salud más importante de la ciudad se ha destacado más por los contagios generados en sus efectores por descuidos en los protocolos, que por el aporte hecho a la contención del brote, o a su atención.

La semana pasada, cuando Perotti anunció restricciones horarias para las actividades en Rosario, hubo una manifestación de protesta acicateada por el gremio de los gastronómicos conducido por un ex diputado provincial del PRO, en cambio este fin de semana restricciones aun mayores fueron decididas por el gobernador, sin conatos visibles de resistencia,al menos en Rosario (las protestas se dieron en Venado Tuerto sobre todo); pese a que ese sector simbolizaba -.como en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- una de las escenografías de mayor descontrol y posible foco de contagios, ante la vista gorda municipal: otra vez, la semejanza entre Javkin y Larreta surge nítida, y un observador inadvertido no podría distinguir entre escenas de descontrol en bares de Palermo, o de Pichincha.

Y al igual que Larreta, Javkin vino usufructuando hasta acá el papel de "opositor racional y responsable, con responsabilidades de gestión": su apoyo más moral que efectivo (influye realmente solo en un diputado, y en ningún senador) a las leyes impulsadas por Perotti en la emergencia, y la necesidad del gobierno provincial de evitar cualquier factor que genere un estallido en Rosario (ciudad que, como dijimos, es el foco de los contagios en la pandemia), le valieron al intendente rosarino ser asistido por el gobierno provincial, permitiéndole refinanciar la cuantiosa deuda acumulada con la provincia por los anticipos de coparticipación generosamente otorgados por Lifschitz, en el año electoral y el tramo final de la gestión de su antecesora Mónica Fein. 

Pero y como diría Ubaldini, entramos en la etapa de los tejidos grasos, y Jakin ya no podrá seguir haciendo equilibrios pensando exclusivamente en no malquistarse con su base electoral, porque al menos en lo que a la pandemia respecta, el horno no está para bollos. Tuits relacionados: 

domingo, 9 de agosto de 2020

ROSARIO, UN BARRIL SIN FONDO


Varias veces hemos dicho que el socialismo y el macrismo tienen más de un punto de contacto, aparte del obvio antiperonismo compartido. Uno de ellos es la pasión por el endeudamiento.

Con más de 30 años de gestión municipal de Rosario a cuestas, las administraciones socialistas sumaron deudas de todo tipo: con proveedores y contratistas, con organismos internacionales de crédito, con los mercados de capitales y por supuesto, con el Estado provincial.

Durante los 12 años de gestión del socialismo en la provincia, la deuda de la Municipalidad con organismos financieros internacionales fue absorbida, a cada uno de los vencimientos semestrales, por el Estado provincial, que le descontaba los montos pagados al municipio, en generosas cuotas: ver al respecto más información acá. 

Después está la deuda por los anticipos de coparticipación, que fueron solo el año pasado de más de 2050 millones de pesos, otorgados a manos llenas por Lifschitz en el año electoral, y que Javkin (beneficiario en definitivas de los ayudines) debería haber empezado a pagar éste mes, a razón de 188 millones de pesos por mes, solo por ese rubro.

Y recalcamos lo de "debería", porque de acuerdo con la información disponible acá en el portal de la provincia, Perotti firmó con el intendente rosarino un acta de renegociación de la deuda, extendiendo el plazo de pago a 35 meses, y bajando las cuotas a 71 millones mensuales, de los 188 previstos por Lifschitz.

Por supuesto que al gobierno de la provincia no le quedaba más remedio que tirarle un salvavidas a Rosario, porque no puede permitir que la ciudad más grande de la provincia estalle financieramente, en medio del pico de casos de la pandemia, donde lidera la estadística de positivos, pese a que insólitamente en el DNU presidencial "confiaron" en la palabra del intendente para que la cosa no escale a mayores.

Si Perotti no lo hacía, las consecuencias eran a puro costo para él, porque además iban a salir a decir que la situación financiera de la Municipalidad se complica porque tiene hospitales, aunque los financie la provincia con más de 3567 millones de pesos éste año.

Dicho esto, sirva el ejemplo de Rosario para poner en contexto la presunta eficacia del socialismo gestionando desde el Estado, y para que los santafesinos discutan hasta cuando deben financiar sus desaguisados. 

Y encima de todo hay que aguantar al ex Secretario de Finanzas de la gestión Lifschitz (responsable de haber avalado los anticipos de coparticipación incluso en violación de las normas), quejándose en las redes sociales porque desde el gobierno de la provincia se les exige a los Municipios y Comunas información sobre el Estado de sus cuentas, para darles asistencia financiera:

martes, 4 de agosto de 2020

QUE GANAS DE HACER PORTEÑADAS AL PEDO


Desde el inicio de la pandemia, Santa Fe está entre las provincias con mejores números en cuanto a los contagios, y los casos letales:  con los datos de ayer, podemos decir que con aproximadamente el 8 % de la población del país, tiene solo el 0,69 % de los contagios, y con 16 muertes sobre 3813 en todo el país, apenas tuvo el 0,42 % de los decesos de todo el país. Finalmente, con 16 fallecidos sobre un total de 1435 casos positivos, tiene un índice de letalidad del 1,11 %. Datos, no opinión.

Desde el primer DNU dictado por el gobierno nacional en relación a la pandemia (el 260), Perotti adhirió a cada uno de ellos, y se ajustó estrictamente a las determinaciones del gobierno nacional, siendo incluso más restrictivo en algunos casos. Y pese a contar con buena parte de la actividad económica e industrial de la provincia funcionando, puede exhibir esos buenos números.

Por otro lado cumplió estrictamente con el rol que le asignan a los gobernadores de las provincias no solo los decretos presidenciales que instrumentaron las medidas para prevenir los contagios, sino las dos Constituciones, la nacional (en su artículo 128) y la provincial (en su artículo 72 inciso 19): el gobernador de la provincia (el de Santa Fe, el de cualquiera) es el agente natural del gobierno federal en la provincia, para hacer cumplir las leyes de la nación. Este rol está reconocido expresamente en todos y cada uno de los DNU que dictó Alberto por la pandemia, desde el 260 que declaró la emergencia, hasta el 641 publicado el domingo pasado, que prolonga las medidas hasta el 16 de agosto, y prohíbe las reuniones familiares. Como dijimos, Perotti adhirió a todos, al último de ellos por el Decreto 743, dictado ayer.

Precisamente por sus buenos números, todos los Departamentos de la provincia, sin excepción, están incluidos en el "distanciamiento social, preventivo y obligatorio" desde que se lo dispuso en el país para distinguir a las provincias y regiones que estaban en "aislamiento", por el Decreto (DNU) 520 del 8 de junio. Y al igual que en todo el país, en los últimos días se han acelerado los contagios, en especial en el sur de la provincia, y sobre todo en la ciudad de Rosario.

Si hay un lugar en Santa Fe que está complicado, es Rosario. Tanto que incluso antes de que el DNU 641 suspendiera las reuniones familiares (más precisamente el 25 de julio, una semana antes) Perotti dictó el Decreto 648 suspendiéndolas en el Departamento Rosario, porque no se observaban los debidos cuidados, y eran el principal factor de contagio. Más aun: por los Decretos 680 y 743, se restringieron las actividades de las que pueden participar quienes residen en Rosario y viajan al resto de la provincia, y viceversa.

Y sin embargo desde la gestión municipal de Pablo Javkin sacan pecho, y dicen acá en Rosario 12, que el gobierno nacional destacó el trabajo de la ciudad en medio de la pandemia. ¿De dónde surgirá eso? De la lectura que hacen de los fundamentos del decreto presidencial publicado el domingo. 

En particular de ésta parte: "Que la ciudad de Rosario, en la Provincia de Santa Fe, presenta transmisión comunitaria extendida, con un tiempo de duplicación de casos estimado en once coma nueve (11,9) días, con un porcentaje de ocupación de camas de cincuenta y dos por ciento (52%). Que tanto la región metropolitana de Gran Mendoza como la ciudad de Rosario, presentan un sistema de salud, que, a juicio de sus autoridades, tiene capacidad de dar respuesta al aumento de casos, tanto en lo que hace al diagnóstico como también con relación a la atención sanitaria y control de contactos." 

"Según afirman las autoridades provincial y local, respectivamente, ambas presentan además, un sistema intensificado de búsqueda de casos, por medio de unidades centinelas que sensibiliza la detección de posibles casos nuevos de COVID-19. En este marco, y en atención a la evaluación positiva de la situación realizada por el Gobernador de la Provincia de Mendoza y por el intendente de la ciudad de Rosario, y teniendo en cuenta el expreso compromiso asumido por ambos de informar cualquier situación de alerta epidemiológico a las autoridades sanitarias nacionales, se ha determinado que la ciudad de Rosario y la Provincia de Mendoza, puedan mantenerse en el marco de las medidas de distanciamiento social, preventivo y obligatorio, debiéndose redoblar los esfuerzos en estas jurisdicciones para evitar la expansión de los contagios y las consecuencias que la propagación de la enfermedad conlleva." (las negritas son nuestras)

O sea, Rosario venía mal, pero Javkin es bárbaro, y se comprometió a resolver sus problemas, y su sistema funciona, por eso -solo por eso- no la metieron en el "aislamiento social, preventivo y obligatorio". Ni se tomaron el trabajo de consultar con el gobierno de Santa Fe, que ya venía tomando medidas en la ciudad (a veces incluso pese a Javkin o su oposición, como cuando Perotti decidió cerrar los shoppings, o hacer obligatorio el uso del barbijo), que le aportó a Rosario 157 millones de pesos para gastos derivados de la pandemia, como por ejemplo para habilitar 1100 camas adicionales que permitieran asistir a los contagiados.

La misma provincia que desde el año 2009 paga íntegramente todos los gastos de los hospitales municipales rosarinos, que en su mayoría no debieron usarse para la pandemia, porque el 65 % de los casos positivos de coronavirus detectados en Santa Fe lo fueron a través de la línea 0800 que habilitó la provincia, o sea sin necesidad de que la gente concurra a algún centro de salud, saturándolos.

Pero lo más curioso es que el mismo DNU 641 (al que, reiteramos, Perotti adhirió de inmediato por Decreto 743) las autoridades provinciales (o sea, Perotti, no Javkin ni ningún intendente) pueden "...dictar normas reglamentarias para limitar la circulación por horarios o por zonas, con el fin de evitar situaciones que puedan favorecer la propagación del virus SARS-CoV-2." o "...disponer el aislamiento preventivo respecto de personas que ingresen a la provincia provenientes de otras jurisdicciones,..." (artículo 4), "...reglamentar días y horas para la realización de determinadas actividades y establecer requisitos adicionales para su realización,..." (artículo 6), dictar "...los protocolos pertinentes para la realización de estas actividades (deportes y actividades sociales, aclaramos)...pudiendo establecer horarios, días determinados y requisitos adicionales para su realización, con la finalidad de prevenir la circulación del virus..." (artículo 7), "...realizar, en forma conjunta con el Ministerio de Salud de la Nación, el monitoreo de la evolución epidemiológica y de las condiciones sanitarias." y "remitir al Ministerio de Salud de la Nación toda la información que éste les requiera para evaluar la trayectoria de la enfermedad y la capacidad del sistema sanitario para atender a la población. Asimismo, deberán cumplir con la carga de información exigida en el marco del “Monitoreo de Indicadores de Riesgo Epidemiológico y Sanitario - COVID-19” " (artículo 21).

También según el mismo artículo 21, los gobernadores pueden "...requerir al Poder Ejecutivo Nacional, con el fin de proteger la salud pública, que dicho partido o departamento se excluya de las disposiciones del “distanciamiento social, preventivo y obligatorio” en forma preventiva, y pase a ser alcanzado por las disposiciones del “aislamiento social, preventivo y obligatorio”...", "...ampliar la autorización para el uso del transporte público interurbano de pasajeros a otras actividades que no estén contempladas en el artículo 12,(actividades esenciales)..." (artículo 23), o disponer "...controles en rutas, vías y espacios públicos, accesos y demás lugares estratégicos..." (artículo 26). 

Los gobernadores, no los intendentes: los intendentes aparecen mencionados una sola vez en todo el decreto (en el artículo 27), y el de Rosario, solo en los considerandos antes mencionados. O sea, dicen que asumió compromisos para que su ciudad no pase a estar en "aislamiento", compromisos que deberá cumplir el gobierno de la provincia, al que no lo consultaron.

viernes, 31 de julio de 2020

JAVKIN QUIERE QUE ENTRE TODOS LE PAGUEMOS LA CAMPAÑA, OTRA VEZ


Varias veces hemos hablado en el blog de los "ayudines" financieros del gobierno provincial a la Municipalidad de Rosario, en los 12 años en los que el socialismo coincidió en el manejo de ambas administtaciones. 

Uno de los mecanismos más utilizados a esos fines son los anticipos de coparticipación: la provincia le transfiere al Municipio lo que le correspondería por ese concepto antes de que se devengue, y éste asume el compromiso de devolverlo mediante descuentos en las sucesivas mensualidades del año.

Si se excede el año o ejercicio en la devolución y de acuerdo con la Ley 10047, la municipalidad en cuestión debe ser declarada en emergencia económica y financiera, y comprometerse a adoptar medidas para estabilizar sus cuentas.

En el caso de Rosario contamos en ésta entrada que a fines de octubre del año pasado (o sea, ya con Perotti como nuevo gobernador electo) Lifschitz le "reperfiló" los vencimientos de la deuda por anticipos de coparticipación, que era por entonces de unos 1350 millones de pesos, y que debía empezar a pagar en enero de éste año.

Luego en ésta otra entrada contamos que a solo un día de dejar el gobierno, el mismo Lifschitz le otorgó a Rosario otro anticipo de coparticipación por 700 millones de pesos, con lo cual la deuda del municipio solo por ese rubro ascendía a los 2050 millones de pesos, que debía empezar a devolver -de acuerdo a lo pautado por el propio gobierno socialista- justo este mes de julio, en planes de cuotas que iban de los 18 a los 24 meses, según los distintos anticipos.

Por supuesto que tamaña ayuda en un año electoral como el 2019 no fue inocente: si a la gestión de Mónica Fein le explotaban las cuentas (como debió ser si la provincia no le tiraba una soga que pagamos todos), eso afectaba las chances del candidato a intendente del Frente Progresista, que el socialismo pensaba que fuera de ellos, pero terminó siendo Javkin, que les ganó la interna y luego la general.

Esa ayuda se complementó con la refinanciación (absorbida por la provincia) del remanente de deuda en dólares de Rosario por préstamos con organismos internacionales, y los millones de pesos en obra pública municipal íntegramente financiada por la provincia (incluyendo pavimentación, desagües e iluminación urbana) en la ciudad, a costa del resto de la provincia.

De todo lo expuesto se sigue que Pablo Javkin, el actual intendente, fue un beneficiario directo de este sistema de prebendas que los socialistas no dudarían en calificar de favoritismo político, si lo hiciera el peronismo. De hecho, por muchísimo menos le pegaron a Perotti a través de sus esbirros mediáticos.

Sin embargo, como si hubiera aterrizado ayer en paracaídas sobre la provincia, o sobre el Monumento a la Bandera, Javkin le pide ahora a Perotti que no le cobre la deuda por los anticipos de coparticipación (que ronda en éste momento los 1633 millones de pesos, según dice), y se la refinancie. 

Es de hacer notar que cada peso que Rosario deje de ingresar -mediante descuento en su coparticipación- para honrar esa deuda, es un peso que la provincia pierde de recibir, y destinar por ejemplo a las tareas propias de la pandemia, o cualquier otra finalidad como la que le reclaman a Perotti desde la propia oposición, como la reapertura de las paritarias con los docentes o estatales, obras o mayores inversiones en salud.

Está claro entonces que el año pasado todos los santafesinos ya le pagamos a Javkin su campaña para llegar a la intendencia. Tal parece que ahora el tipo está pidiendo que lo hagamos de nuevo. 

viernes, 19 de junio de 2020

EL TIMMING PERFECTO


Proponer para un cargo público a un ex ejecutivo de Vicentín.

Proponer  para un cargo público a un ex ejecutivo de Vicentín que estaba armando el banco del grupo en la Bolsa de Rosario, donde operan buena parte del sector agropecuario.

Proponer para un cargo público a un ex ejecutivo de Vicentín que pasó por el Banco Nación.

Proponer a un ex ejecutivo de Vicentín que pasó por el Banco Nación para un cargo en un banco público.

Proponer para ese cargo a un ex ejecutivo de Vicentín que fue parte de la gestión de González Fraga en el Banco Nación.

Proponer para ese cargo a un ex miembro del directorio del Banco Nación en la gestión de González Fraga, ligado a Vicentín y que renunció al banco porque no estaba de acuerdo con que sus utilidades financien al Estado

No se puede decir que a Pablo Javkin le falte timming. Tuits relacionados: 

miércoles, 29 de abril de 2020

CURSO DE LECTURA VELOZ PARA INTENDENTES


Leemos en Rosario 12: "El intendente Pablo Javkin adelantó ayer que, de acuerdo a la evaluación del impacto que tendrán las once actividades habilitadas la semana pasada, tiene en estudio la flexibilización de otros rubros, entre otros la construcción privada a pequeña escala, profesiones liberales, fábricas, mudanzas y peluquerías. En ese sentido señaló que está gestionando el adelantamiento del horario bancario porque el pico de actividad se da entre las 10 y las 12.30. "Queremos poder tener dos bloques horarios para empezar a habilitar otros rubros a la tarde como hicimos con el comercio para la venta telefónica y on line, tratando de dividir el funcionamiento de la ciudad", explicó el intendente." (las negritas son nuestras)

O sea, repasemos: el intendente de Rosario dice que él va a decidir liberar algunas actividades del "aislamiento social y obligatorio", en su ciudad, como ya lo hizo antes, con otros rubros. Sí, es el mismo intendente que al principio de la cuarentena no quiso cerrar los shoppings (lo terminó haciendo el gobernador Perotti), y que tampoco quiso -éste último domingo- liberar las caminatas, aunque en realidad tampoco podría. Porque no tiene facultades

Veamos: esto surge a partir del DNU 408 del presidente, publicado el domingo en el Boletín Oficial de la Nación, norma que dice taxativamente en su artículo 3: "Los Gobernadores y las Gobernadoras de Provincias podrán decidir excepciones al cumplimiento del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” y a la prohibición de circular, respecto del personal afectado a determinadas actividades y servicios, en Departamentos o Partidos de sus jurisdicciones, previa aprobación de la autoridad sanitaria local y siempre que se dé cumplimiento, en cada Departamento o Partido comprendido en la medida, a los requisitos exigidos por los siguientes parámetros epidemiológicos y sanitarios:...". ¿Se entendió?: exceptúan o flexibilizan la cuarentena los gobernadores, no los intendentes.

Pero además, el mismo DNU en su artículo 6 dice: "Toda vez que los indicadores epidemiológicos señalan que los grandes aglomerados urbanos son los lugares de mayor riesgo de transmisión del virus SARS-CoV-2 y donde más difícil resulta controlar esa transmisión, no será de aplicación el artículo 3° del presente decreto respecto de los aglomerados urbanos con más de QUINIENTOS MIL (500.000) habitantes, ubicados en cualquier lugar del país, ni tampoco respecto del Área Metropolitana de BUENOS AIRES. El Jefe de Gabinete de Ministros, en su carácter de Coordinador de la “Unidad de Coordinación General del Plan Integral para la Prevención de Eventos de Salud Pública de Importancia Internacional”, podrá incluir en esta prohibición a aglomerados urbanos que tengan menos de QUINIENTOS MIL (500.000) habitantes o excluir a otros que superen esa cantidad de población, en atención a la evolución epidemiológica específica del lugar y previa intervención de la autoridad sanitaria nacional.".

O sea, para los grandes aglomerados urbanos -y vaya si Rosario lo es- no hay excepciones posibles, que no sean las que ya estaban vigentes. Que por cierto, las habilitaron el presidente (por sendos DNUs), o el Jefe de Gabinete de la Nación, conforme lo autorizó el artículo 2º del DNU 355.

Pero dijimos que el DNU autoriza a los gobernadores de las provincias a disponer excepciones a la cuarentena. Pues bien, éste lunes Perotti dictó el Decreto 363, cuyo artículo 2 dispone lo siguiente: "Establécese que, a los fines de lo dispuesto en el artículo 6° del Decreto de Necesidad y Urgencias (DNU) N° 408/20 los grandes aglomerados urbanos de la provincia se entenderán integrados por las localidades que a continuación se detallan: a) Aglomerado Urbano Gran Rosario: Rosario,...".

O sea, para que no queden dudas: el Gran Rosario (que por supuesto comprende a Rosario, alguien que le avise a Javkin) entra dentro del artículo 6º del DNU 308 nacional, o sea ahí no puede haber excepciones, ni siquiera dispuestas por Perotti.

Pero además el artículo 3º del decreto provincial dice como se disponen las excepciones en la provincia, en los casos en que se admiten: "Las actividades para las cuales se solicite excepción en el marco de la nueva fase del "aislamiento social, preventivo y obligatorio" conforme a lo dispuesto por el artículo 3° del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) N° 408/20 serán resueltas, en todos los casos, por acto expreso de éste Poder Ejecutivo; previo análisis en el seno del Comité de Coordinación creado por el artículo 1° del Decreto N° 0293/20, e informe favorable del Ministerio de Salud de la Provinda respecto al estricto cumplimiento de las condiciones concurrentes previstas en la norma nacional.".

O sea, por si no se entendió: en esos casos es el gobernador el que decide, por un decreto provincial. No los intendentes, ni presidentes comunales.

Y si a alguno le quedan dudas, que lea el artículo 2 del DNU 355, prorrogado este domingo por Alberto en el DNU 408: "El Jefe de Gabinete de Ministros, en su carácter de Coordinador de la “Unidad de Coordinación General del Plan Integral para la Prevención de Eventos de Salud Pública de Importancia Internacional” podrá, previa intervención de la autoridad sanitaria nacional, y a pedido de los Gobernadores o de las Gobernadoras de Provincias o del Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, exceptuar del cumplimiento del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” y de la prohibición de circular, al personal afectado a determinadas actividades y servicios, o a las personas que habiten en áreas geográficas específicas y delimitadas, siempre que medien las siguientes circunstancias:

a. Que el Gobernador, la Gobernadora o el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo requiera por escrito, previa intervención y asentimiento de la máxima autoridad sanitaria local, en atención a la situación epidemiológica respectiva." (las negritas son siempre nuestras).".

Es decir, el que pide en su caso más excepciones (por ejemplo habilitar las obras privadas) en un aglomerado urbano que exceda los 500.000 habitantes (por ejemplo Rosario) es el gobernador, y por escrito. No el intendente. ¿Capisce?

lunes, 11 de mayo de 2015

ESTO NOS PASA POR NO SER LOMBROSIANOS


Porque de lo contrario, si te aparece un coso con ésta pinta y te dice "tengo un proyecto genial para las elecciones, se llama boleta única", lo sacás carpiendo con un flor de voleo en el otro.

Así estamos, por seguir ese consejo de "no hay que juzgar a un libro por la tapa".

lunes, 24 de octubre de 2011

NABOLETA ÚNICO

Este es uno de los spots de campaña de Pablo Javkin, el inventor de la boleta única:



Este es otro, donde el tipo aparece con un pullovercito sobre los hombros:




La voz del primero, el pullovercito del segundo, nos sonaban familiares, y no sabíamos de donde.

Capaz que sea de este otro video: 



Como viene la mano, parece que Javkin terminó igual. 

PD: Javkin, nabo, con la boleta única tampoco pudiste entrar.