LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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miércoles, 14 de agosto de 2019

NO LOS INDULTEMOS



Una de las escenas más repugnantes de la descomposición final del régimen macrista es el obsceno espectáculo que está dando el periodismo ensobrado, en su lucha febril por conseguir un lugar en los botes del Titanic, y salvarse del naufragio.

Hasta el domingo mismo (no hasta el viernes, siguieron en plena veda) operaban escandalosamente a favor de la reelección, y difundían las encuestas truchas que hablaban de una elección peleada cabeza a cabeza, con la misma vocación por el tráfico de pescado podrido de siempre.

Ahora todos se dan vuelta en el aire como panqueques, se arrancan las insignias de los uniformes, hacen “autocríticas”, se muestran sorprendidos por el resultado y -sobre todo- por los estropicios sociales causados por el gobierno macrista. “Vieron la luz” que no podían ver, enceguecidos como estaban por perseguir a Cristina, al gobierno anterior y a sus funcionarios.

Mienten, por supuesto: siempre supieron como fueron las cosas, desde el principio, y eligieron callar. Peor aun: eligieron justificar y convertirse en apologistas de un régimen infame, por guita, mucha guita. Algún día sabremos bien cuanta, sobre todo la que reciben en negro.

Producido el urnazo, les llegó la revelación, y hablan en lenguas: reconocen que había listas negras de periodistas que no podían trabajar en los medios por simpatizar con el kirchnerismo, admiten que el plan económico del gobierno castigó a los argentinos, subrayan que Macri está ido, alienado de la realidad. Falta que pidan la ficha de afiliación al PJ, o salgan a decir que hicieron campaña por Macri, pero votaron la fórmula FF.

Están tratando de reciclarse para sobrevivir en los tiempos que vienen, y por eso la preocupación de Fantino preguntándole a Massa si el nuevo gobierno va a perseguir periodistas. Son los mismos -recordemos- que hace unos días firmaron una solicitada defendiendo al extorsionador Santoro, en nombre de la libertad de prensa.

Hicieron circular por los medios detritos informativos extraídos de las cloacas de la AFI y el poder judicial, violaron la intimidad de las personas difundiendo escuchas ilegales obtenidas ilícitamente, y les chuparon asquerosamente las medias a Macri, a Vidal y a cuanto funcionario del gobierno o legislador del oficialismo entrevistaran.

Y creen que nos vamos a olvidar, y que basta con un par de editoriales diciendo que “se equivocaron”, “se dejaron llevar”, unas cuantas puteadas a Macri mirando a las cámaras con cara de indignados, y listo, ya está: se limpiaron y están listos de nuevo para salir a la lucha.

Ellos son tan culpables como Macri y su gobierno de lo estamos sufriendo los argentinos, porque sin su concurso no hubiera sido posible, y no vengan con eso de diferenciar a los periodistas de los medios donde trabajan; porque esta caterva de canallas de periodistas no tiene nada: son empresarios de los medios como aquellos para los que trabajan, y su norte profesional es juntar la mayor cantidad de guita posible, sin importan de donde venga y a cambio de que.

La cuestión no es lo que hagan ellos, y como intenten despegarse del desastre del cual fueron también causantes, sino lo que hagamos nosotros como sociedad: no los indultemos con nuestra amnesia, no permitamos que quieran volver otra vez a decirnos como pensar, sobre que enterarnos o no, como votar, como vivir. 

Y si lo hacen, recordémosles a cada momento la lacra que son, y seguirán siendo. Eso, sin contar con que más de uno debe ir preso, como Santoro.

martes, 3 de julio de 2018

EL AJUSTE LLEGÓ A LA PAUTA: MAJUL SE BAJA DEL TITANIC


(*)

¿Hasta cuándo va a seguir subiendo el precio del dólar? (¿Qué pasa, Luis, sacaste un préstamo UVA?) O lo que es lo mismo, pero más comprensible para la mayoría de los argentinos: ¿Cuánto más valor va a perder el peso, los bienes, las propiedades, el salario y todo lo que se compra y lo que se vende con moneda nacional? (Pero el mercado inmobiliario está todo dolarizado, Luis hace mil años. Jodéme que pusiste a la venta un depto en pesos) Nadie lo puede calcular con seriedad. (Exacto. Por eso los que pusieron en el presupuesto que iba a estar a $ 19,30 son todos unos chantas) Lo que viene pasando con la economía desde diciembre del año pasado hizo trizas todos los pronósticos de los especialistas. (O sea que tan especialistas no son entonces. O mejor: especialistas en pifiarla y no pegarla nunca)

Quizás el dato más relevante es que las causas son múltiples. Desde la guerra comercial de Estados Unidos con China y Alemania hasta la suba de las tasas de referencia del Tesoro norteamericano. (Las tasas son de la FED, Luis. Lo que es del Tesoro son los bonos. ¿Para qué te metés en lo hondo si no sabés nadar?) Desde el déficit fiscal hasta el enorme endeudamiento externo. (Que existen desde que asumió Macri, y en dos años y medio no hizo sino empeorarlo. De hecho, al país Cristina se lo dejó desendeudado) Desde la decisión de endeudarse emitiendo bonos soberanos cuyo valor se derrumbó estrepitosamente hasta las ostensibles dificultades para bajar la inflación. (¿Ves? Nos perjudicó una decisión que tomó él, y que sea un inútil incapaz de cumplir su promesa de campaña, de que la inflación no iba a ser un problema en su gobierno, porque si había inflación era una muestra de la incapacidad del que gobierna, pero para él era lo más sencillo de resolver, porque tenía el mejor equipo de la concha de la lora)

Ya se dijo hasta el cansancio que la volatilidad del mundo afecta más a los países “emergentes” y a los dependientes del crédito externo. (Claro, lástima que no escucharon en el gobierno, porque festejaron que nos declararon emergentes, y lo único que hacen es endeudarnos) Pero, ¿por qué razón es la Argentina la que más viene sufriendo el impacto del mundo exterior? La respuesta, además de económica, es política. (Exacto: porque además de haber adoptado un plan económico totalmente insustentable y que no cierra por ningún lado, tiene el peor gobierno del mundo) Es que el país, y por supuesto, el gobierno, no generan confianza. (Ah, el país, claro, no el gobierno de mamertos que tenemos) Al contrario: sus últimas decisiones políticas y económicas aumentan la incertidumbre. (¿Las últimas nomás, Luis? En realidad el descalabro lo armaron las primeras: levantar el cepo, sacar retenciones, eliminar los controles de capitales, eximir a las exportadores de liquidar divisas) Es más: el nivel de expectativas sobre el futuro de la economía y el crecimiento es el más bajo desde diciembre de 2015, cuando Mauricio Macri asumió. (Lógico: en el medio pasó nada menos que el gobierno de Macri)

El oficialismo ya perdió la oportunidad de plantear a los argentinos cual fue la verdadera herencia que recibió del gobierno anterior. (Fijáte que no, cuando emitió deuda lo puso por escrito en los bonos: ahí decía que estaba joya el país, para que le prestaran plata. ¿Vos decís que mintó, como dijo Vidal?) El no hacerlo a su debido tiempo, porque temía provocar una ola de pesimismo, no fue solo una falla de comunicación. Fue una equivocación política de marca mayor. (A veeer por qué, jeño) Porque aceleró la dinámica de la crisis, y puso a la administración, desde el principio, a correr detrás de los acontecimientos, practicando un “anuncismo” constante y generando expectativas que nunca terminaron de cumplirse. (A ver si entendimos: una crisis generada –según vos- en parte porque “el mundo se nos vino encima” desde diciembre del año pasado, y por la incapacidad del gobierno (desde que asumió) se aceleró por no haber dicho de entrada la herencia que recibió del kirchnerismo. ¿Es así o nos perdimos algo?) 

Si se mira para atrás, se comprobará que el jefe de Estado se la pasó comunicando optimismo futuro. (Y sí, mirando para atrás, lo que se dijo hablaba del futuro. Pasa que entonces -como ahora, y no desde diciembre del año pasado, como decís vos-  el presente era una cagada de la cual no se podía ni hablar) O, para decirlo más claro todavía: augurando escenarios que nunca terminaron de suceder. (Debe ser la influencia de Carrió) Desde el zarandeado segundo semestre hasta lo peor ya pasó. Desde las metas de inflación hasta los objetivos de crecimiento que jamás se cumplieron. (¿Vos decís que todo lo hicieron para el culo Luis, que pasó, se cortó la cadena de pagos de la pauta?) Ahora, ese misterio insondable que se denomina mercado, (Será insondable pero bien que a todos nos está haciendo una enema que ni te cuento) está a la espera de nuevas medidas económicas. ¿Se anunciará finalmente un fuerte aumento del impuesto a los viajes al exterior? (Y llegaremos a ser Venezuela, por fin un anuncio que se concreta) ¿Se les cobrará a los que gasten dinero fuera de la argentina con tarjeta un porcentaje extra, con el objetivo de contener la fuga de divisas? (De tomar medidas en serio para eso ni hablar, ¿no?) ¿Se revisarán las rebajas programadas de retenciones a la soja? ¿Se detendrán los aumentos de las tarifas del gas, la luz y el agua? (No a las dos cosas, Luis, porque justamente los mercados no esperan que haga nada de eso. Pasa que como para vos son insondables, no te diste cuenta) ¿Iniciará Macri una nueva etapa de kirchnerismo con buenos modales, como sostiene José Luis Espert, para intentar detener la fuga de votos para su reelección? (Pará, pará, para: ¿vos decís que para ganar las elecciones tuvo que hacer kirchnerismo el año pasado? ¿En qué quedó lo de “no vuelven más”? ¿O morirá con las botas puestas, intentando bajar el déficit fiscal, ese mal crónico que padece la Argentina desde hace por lo menos setenta años? (Desde que llegó el peronismo, Luis, decílo. El tema es que el único gobierno que tuvo superávit fiscal fue el de Néstor, que justo era peronista. Igual, ese problema no es ni de cerca el principal de la economía argentina, pero para que te lo vamos a explicar, si para vos es tan insondable como los mercados)

Las corridas cambiarias ya se llevaron puesto a un presidente del Banco Central (Federico Sturzenegger) (¿La aclaración es por miedo a que al momento de publicar la nota ya lo hayan volado a Caputo?) y a dos de los ministros más antipopulistas, Juan José Aranguren y Francisco Cabrera. (Y más turros, más que nada) Pero ni los cambios de nombre ni el préstamo récord del Fondo Monetario Internacional, ni la elevación de categoría de economía de frontera a emergente sirvieron para detener la sangría. (Peeero, que desilusión. Tanto que festejaron esos golazos) Entonces ¿qué está pidiendo el misterioso mercado? (Que se vaya Macri, porque ya no les sirve, Luis. Les dio todo lo que esperaban, y pasó a la categoría de estorbo) ¿Un cambio completo de gabinete, incluidos los ojos y los oídos del Presidente, compuesto (Si son “los ojos y oídos” es “compuestos”, en plural, so burro) por Marcos Peña, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui? (¿Preocupado porque rajen al que firma los cheques, Luis?) La desconfianza y la incertidumbre que todavía perduran ¿es porque no creen que Macri sea capaz de cumplir con su palabra de bajar el déficit? ¿O porque el mercado descuenta que la oposición no acompañará ni convalidará las políticas del Poder Ejecutivo? (Las dos cosas las descuentan que no van a pasar, Luis. A esta altura están dudando si termina el mandato) 

Es tanto el ruido que hay ahora mismo, que la única esperanza del Presidente para mantener viva la posibilidad de ser reelecto consiste en aguardar que el Fondo Monetario sea más comprensivo y menos rígido de lo que sostienen los documentos firmados, (O sea, quiere generar confianza haciendo lo mismo que hizo toda su vida para generar desconfianza: firmar algo que no está dispuesto a cumplir, en realidad) y que Cristina Fernández se presente como candidata a presidenta, y que el peronismo vote fragmentado. (Y que Argentina gane el Mundial, pero ya sabemos que eso no será posible. Igual, que loco lo de Cristina, ¿no? Hasta Macri tiene que hacer kirchnerismo para ganar elecciones, pero si se presenta Cristina que es la dueña de la marca, gana Macri) Parece que Macri se dio cuenta demasiado tarde de que gobernar no significa solamente tomar decisiones, sino comunicar el por qué, y con qué objetivos. (Ha visto, era eso: es todo un problema de comunicación. Justo lo que dicen todos los que se están por rajar a la mierda: que no se supieron hacer entender)

En los últimos días, un experto en comunicación lo alertó sobre la posibilidad de que el vínculo que construyó con millones de argentinos, y que le permitió ganar las dos últimas elecciones, esté a punto de romperse de manera casi definitiva. (¿No habrá sido Melconián el experto, no? Con eso de “ojo, que se puede ir todo a la mierda”. Que poco confiable un ingeniero al que se le rompe lo que construye, che. Menos mal que nunca hizo un puente, por ejemplo) Las masivas compras de dólares de pequeños ahorristas de los últimos días parecen abonar la inquietante teoría. (Pero cómo, Luis, si pueden comprar todos los dólares que quieran desde que asumió Macri. ¿O vos decís que era una posibilidad, pero no contaban con que la gente se la tomara en serio?) El optimismo es un combustible indispensable para coronar la victoria. (Esta parte te dio una mano Ari Paluch en la redacción. Igual, a esta altura y con el precio de la nafta, usar metáforas con “combustible”, no sé, fijáte) Pero el optimismo sin fundamento significa solo negación. (¿Vos decís que Macri está alienado y se niega a ver la realidad, así como un De la Rúa digamos? El despegue tuyo ya es nivel helicóptero)     

(*)  Las negritas son nuestras, el original acá.     

viernes, 27 de abril de 2018

DICE MAJUL QUE A MACRI LO DEJARON SOLO



(*)
Debería haber algo en el medio entre los golpes de tarifa con que cada tanto el Gobierno sacude a la clase media metropolitana y la receta delirante de Cristina Kirchner de retrotraer su costo a diciembre del año pasado y congelarlas hasta Dios sabe cuándo. (Estaba la ancha avenida del medio de Massa, pero viste como le fue, se fue angostando) Otra vez, la mejor noticia para Mauricio Macri es que un gran número de dirigentes de la oposición no parecen tener autoridad política, ni tampoco moral, para cuestionar sus decisiones y su rumbo. (Ah, eras vos el libretista de Negri. Fijáte que se viralizó un video del Chivo Rossi que algo dijo al respecto, y no precisamente buenas noticias para Macri) Y la peor noticia para Presidente, sin lugar a dudas, es que la brecha que separa a la vida real con su deseo de que los argentinos gasten menos energía sigue siendo enorme. (Ah, ¿no es la disparada del dólar y la quema de reservas?) Ahora parece que los porteños prefieren gastar menos dinero en alimentos, (Es una nuevas dieta: la Aranguren) antes que resignar el uso el acondicionador de aire a full en verano y la caldera o la estufa a todo lo que da en invierno. (Viste como es la gente: no se banca el calor en el verano y el frío en el invierno, son jodidos)

Pero Guillermo Olivetto, uno de los más prestigiosos especialistas en consumo, lo pone en cuestión. Olivetto explica que la sostenida baja del gasto en los hipermercados no significa que la gente compre menos. Argumenta que lo que no están mostrando los números es la tendencia a comprar on line, (Claro, compran un kilo de pulpa picada por Mercado Libre y una  docena de huevos por Amazon. Apareció el pelotudo que le da letra a Tetaz y a Marcos Peña) o en supermercados chicos o hipermayoristas. (Dále, total todo es lo mismo) Lo que parece evidente es que el mundo digital se está llevando por delante, cada vez más y con mayor velocidad, al planeta de nuestros padres y nuestros abuelos. (Ponéle. ¿Y todo esto que tendría que ver con las tarifas y los deseos de Macri de que gastemos menos luz y gas? Ah, quiere que además apaguemos la computadora, ahora entendimos) Y que el ejemplo personal de Macri recordando cómo su nona, en su casa de Tandil, lo tapaba con una frazada durante las noches de invierno porque era demasiado oneroso dejar la calefacción prendida, atrasa unos cuántos años. (Además andá a chequearlo a la concha de la lora. Igual, ya lo reemplazaste hace poco por lo del pullover en la casa de Piñera, que no le quería prender la calefacción)

El jefe de gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, pareció entender mejor el problema al afirmar que el uso intensivo de lámparas led en lugar de las "comunes" podría llegar a generar un ahorro de energía de hasta el 40 por ciento. (Un visionario. A la misma conclusión había llegado De Vido hace como 10 años, pero se le cagaron de risa entonces, y ahora lo metieron preso) Sea como fuera, cualquier cosa parece mejor que seguir con la doble mentira de que la energía era casi gratuita y que como Dios es argentino no la terminaba pagando nadie. (“Cualquier cosa parece mejor” abarca desde cocinar con leña a comer todo crudo o bañarse a baldazos en el patio, como bancar el tarifazo. Sobre todo suena a bancar el tarifazo) Porque los subsidios de Néstor y Cristina Kirchner, además de ser explicados por la corrupción, (Pero ahora siguen, Luis, y con las mismas empresas, entre ellas las de Mindlin y Caputo) no castigaban a las empresas, a las que el Estado les seguía pagando puntualmente, sino a los consumidores, (A verrr como sería eso) porque terminaron generando una inflación reprimida que, como se ve, no está resultando tan fácil de bajar. (A ver si entendimos bien: Macri dijo en campaña que la inflación era la muestra de la incapacidad de gobernar, pero con el kirchnerismo estaba reprimida y ahora se disparó, y él y vos están seguros de que lo reeligen porque la gente no quiere volver a reprimir la inflación. ¿Es así o nos perdimos algo?) Ver y escuchar ayer en el recinto al mismísimo ex ministro de Economía que dejó de medir la pobreza Axel Kicllof lamentándose por la eventual desaparición de los clubes de barrio, parecía un chiste. (Son como los de Sirvén los chiste, solo se ríe el que los hace. Igual, ¿qué tendría que ver una cosa con la otra? Ahora dibujan los índices de pobreza porque fabrican pobres, y al mismo tiempo están haciendo mierda los clubes de barrio)

Pero el Gobierno debería prestarle más atención, por ejemplo, al análisis de Marco Lavagna (Claro, porque es casi igual al que hacen ellos: el problema de los tarifazos son los impuestos, no las ganancias extraordinarias de las empresas) cuando sostiene que, a pesar de los fuertes aumentos de tarifas y su considerable impacto en el gasto, el déficit sigue siendo el mismo, porque lo que se ahorra en subsidios se "derrocha" en endeudamiento. (Pero Kicillof dijo exactamente lo mismo, en ese discurso que te dio risa Luis. ¿Vos te reís de todo lo que no entendés?) Un endeudamiento que está creciendo de manera exponencial. Lavagna hijo sostiene las banderas de su padre, el exministro de Economía Roberto Lavagna, quien se fue del gobierno de Kirchner con la idea de que los subsidios debían ir disminuyendo progresivamente. O, para decirlo mejor, que las tarifas debían ir acompañando el crecimiento de la inflación. (Y lo dijo en 2005, y con buen criterio Néstor le pegó una patada en el culo, siguió con los subsidios y en el 2007 Cristina ganó sacando casi el triple de votos de Lavagna, que también fue candidato) Una alta fuente que pertenece a la fuerza política que se aglutina alrededor de Sergio Massa (Así dicho parecen abrojos, o garrapatas) afirmó que los últimos aumentos de gas y los que vendrán de luz y transporte son parte de "un compromiso secreto" del gobierno de Macri con el Fondo Monetario Internacional. (Nada secreto, Luis: está puesto por escrito en todos los informes que hace el FMI, desde 1944 cuando lo crearon) Un compromiso que le garantizaría el acceso a la toma de deuda con tasas más o menos "aceptables". (¿Vos decís entonces que nos cortaron el chorro del financiamiento, porque ya no nos creen? ¿Está enterado Caputo, el Messi de las finanzas, de esto, Luis?) Al Presidente no le importa mucho lo que piense la gente de Massa en particular ni la oposición en general. (Ni la gente en general, digamos todo) Aceptó prorratear y aplanar la tarifa de gas a pedido de sus socios de Cambiemos con la condición de que no le tocaran el precio. (Así dicho queda claro que la guita que ponemos en las facturas va para él, porque si hay algo que caracteriza a los Macri es que no les gusta que les toquen la de ellos) Macri atiende los teléfonos de economistas y periodistas (Lo al pedo que debe estar si trabaja de telefonista) y los manda a consultar datos específicos con Gustavo Lopetegui. El vicejefe de gabinete, a su vez, reenvía una planilla que contiene un resumen de las facturas de gas para invierno de este año, una comparación entre el consumo y el precio entre Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile, y la incidencia del pago de los servicios en la canasta de gastos de un hogar promedio según el Indec. (Ah, de ahí salieron todos esos datos falopa que anduvo tirando. Como venimos en ésta nota con el temita de la reserva de las fuentes, Luis)

Según el documento, las tarifas de gas de Montevideo y Santiago son en promedio un 160 por ciento más caras. (Ajá, porque la gente solo va allá a comprar y se vuelve, porque vivir es más caro que acá) De acuerdo al estudio, a pesar de que las tres ciudades tienen temperaturas promedio similares, Buenos Aires consume un 70 por ciento más de energía que las de Uruguay y Chile. Una columna aparte indica que, con las tarifas vigentes a partir de este mes el 60 por ciento de los porteños pagarán menos de mil pesos por mes, el 20 por ciento abonará entre mil y 2000 pesos; el 10 por ciento entre 2000 y 3000 pesos y el último 10 por ciento más de 3000 pesos. Y otro cuadro detalla que el gasto en servicios públicos, que incluye las tarifas de gas, luz, colectivos, agua, ferrocarriles y subte, suman el 7.9 por ciento del gasto total del hogar. (Ahí se nota lo falopa, cuando hay varios estudios que dicen que es entre un 17 y un 21 %) De ese casi 8 por ciento, la que más gasto insume es la boleta de gas, con el 3,2 por ciento, seguida por la de luz, con el 2,2 por ciento, (¿La luz menos que el gas, están en la era victoriana que la iluminación era a gas, quién firma eso?) el colectivo, con 1,6 por ciento, y más atrás el agua, con el 0,7 por ciento y el ferrocarril y el subte, ambos, con el 0,1 por ciento. Casi un 30 por ciento del gasto familiar corresponde a alimentos, bebidas y tabaco, un 12 y medio a transporte y comunicación (no se incluye el transporte público), un 11,5 por ciento va a parar a vivienda, equipamiento, mantenimiento del hogar y otros combustibles, (¿Otros, entra ahí el combustiblev espiritual del que habla Ari Paluch?) un 9,5 por ciento a recreación y cultura, un 9,1 en restaurantes y hoteles, un 8,8 en prendas de vestir y calzado y un 8,2 en salud. Al estudio le faltan un par de razonamientos que no se pueden leer en las planillas de cálculo. (Y no se pueden leer porque no están) Uno es que tanto Chile como Uruguay llevan generaciones cuidando el consumo de su energía, (Sobre todo porque no la tienen: en Uruguay la única forma de producir gas es rajándose un pedo) mientras que la Argentina, durante el mismo período, el derroche y la ilusión de que nos sobraba se impuso por encima de cualquier otra variable. (“Derroche”, “ilusión”. Es hermoso cuando se habla de economía con cosas concretas que se pueden medir) El otro es que para llegar a un promedio, siempre se necesita prestar atención a los ejemplos de "las puntas". (Prestarles atención como a todas las magnitudes tenidas en cuenta, así se van construyendo los promedios, Pitágoras) Y los ejemplos más extremos indican que en la zona metropolitana hay muchísima gente para la que el pago de los servicios supera más del 20 por ciento del total de los ingresos familiares. (O sea que todo el estudio anterior era pura sarasa) Sigue siendo menos costoso, en términos reales, que los servicios públicos que se pagan, por ejemplo, en las provincias de Córdoba, Santa Fe o San Juan. (Pero tranquilo Luis, porque en el interior no nos iban a aumentar. Ah, no, pará...) Pero los estrategas del Gobierno olvidaron cuánto ruido pueden hacer, aunque no representen ni por mucho a la mayoría de todo el país. (O sea que más que estrategas son bastante pelotudos. Igual, el único servicio público que hace ruido es el colectivo. En el caso del gas, si hay ruido rajá porque seguro hay una fuga)

El otro gran problema que tiene Macri es que siempre lo dejan solo para dar malas noticias. (Más que nada, el problema es que no tiene buenas noticias par dar) El ministro de Energía Juan José Aranguren no puede salir, (Es una pena, que no pueda salir. Del gabinete, más que nada, y sobre todo a la calle no puede salir) porque la última vez que lo hizo cambió el eje de su argumentación central al responder que él volvería a traer sus ahorros a la Argentina cuando el país le genere más confianza. (Como el presidente y todo el resto del gabinete, no se entiende tanto escándalo) El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne no volvió a decir esta boca es mía después de que se filtrara la información de que había blanqueado más de 20 millones de pesos en el marco del sinceramiento fiscal. (Un efecto benéfico inesperado de la filtración, porque cada vez que hablaba decía pelotudeces) Todavía no era funcionario y el blanqueo, se supone, debería estar protegido por el secreto fiscal. (Y las conversaciones telefónicas también, por la inviolabilidad, pero vos las andás revoleando todo el tiempo) Pero desde que Noticias reveló el dato no volvió a conceder entrevistas. Ni siquiera Lopetegui tiene ganas de poner la cara por algo en lo que cree. (Obvio, porque una cosa es ser creyente y otra ser suicida) Es una condición que le puso al Presidente a pedido de su familia, antes de aceptar el cargo. Lopetegui rechaza el alto perfil. (Y los bajos salarios y retornos, también) No quiere que la gente lo reconozca por la calle. (Obvio, hasta ahora la vino zafando bien sin que le reconozcan la trucha, mirá si se va a arriesgar a que lo curtan a piñas en cualquier lado)

Las negritas son nuestras, el original acá.

martes, 24 de abril de 2018

MAJUL SE QUEDA CON EL MÁS DÉBIL, QUE ES MACRI



(*)

¿Le hizo bien o mal al gobierno del Presidente Mauricio Macri la intervención de Lilita Carrió, Alfredo Cornejo y Mario Negri en su política de aumento de tarifas para el gas? (Hasta acá fue como el mate cocido: no les hizo  ni bien ni mal, porque se pasaron lo que les dijeron por el quinto forro de las pelotas) ¿Cerraron así la puerta para que la oposición peronista, dispersa pero pujante, tomara las banderas de la defensa de la clase media empobrecida? (¿Vos decís que la clase media se empobreció con este gobierno, Luis, no estaba bajando la pobreza?) ¿O por el contrario, abrieron la compuerta de un dique para que el agua de la protesta avance con fuerza incontenible y el malhumor social se transforme en la quita de los votos durante la próxima elección? (Y, si además de aumentarles el agua, la luz y el gas se inundan no es para menos)

En la mesa chica de la administración oficial (¿Hay una administración paralela, Luis, volvió el doble comando o lo de Niky Caputo y Angelicci es cierto entonces?) hay dos teorías. Ambas son completamente distintas: (Claro, porque si fuera iguales no importaría que fueran dos o veinte, jeño) una más clásica, o mejor dicho, responde a la “vieja política”. Es la que sostiene que mejor tener a los aliados “adentro”, (Y sí, por lo general la idea de hacer aliados es que estén adentro) porque, inexorablemente, el día de la elección, van a llevar a sus votantes a elegir por la opción del oficialismo. (¿Y llevan a sus votantes a votar de la nariz, esas no eran cosas que hacen los peronistas?) Es también, la más optimista: porque estima que Cambiemos tiene vida para rato, y que administrar las disidencias internas es lo que hace fuerte a la coalición. (Claro, que se note que son un rejuntado bolsa de gastos antiperonistas los re fortalece) La otra teoría, más novedosa, sostiene en que sociedad actual, (“en qué”, ¿no será “¿qué en...”) donde la opinión pública es tan volátil, los embates de Carrió y otros radicales contra el líder de Cambiemos terminarán provocando el desencanto de muchos electores. (Y los embates de las facturas de servicios, más que nada) Los mismos electores que ayudaron a Macri a ganar por un poquito las presidenciales de diciembre de 2015. (No es necesario que sean los mismos Luis, basta con que sean la misma cantidad. Por eso del voto igual, viste)

Los defensores de esta última hipótesis se muestran un poco fatigados por la excesiva autonomía de Carrió. (O sea, la gorda les rompió las pelotas, digamos) Afirman que la diputada usa sus divergencias con el presidente para alimentar su buena imagen en las encuestas, (A esta altura del partido deberían haber aprendido que todo lo que hace Lila en su vida, es para alimentarse) y de paso hace quedar a Macri como un insensible, un defensor de los ricos (Pero no tendrá éxito Luis, vos fumá, la gente lo seguirá viendo como una mezcla del Che Guevara con Teresa de Calcuta) y un protector de figuras controvertidas como Gustavo Arribas, Daniel Angelicci, Ricardo Lorenzetti, Juan José Aranguren, Luis Caputo y Nicolás Dujovne. (Cosa estrictamente cierta en un punto -todos esos son “controvertidos”, que es el equivalente PRO al “corrupto” del kirchnerismo- y falsa en el otro: Carrió solo le pegó a Angelicci, del resto no dijo ni pío “porque le mostraron los papeles” y de Arribas se puso contenta “porque la justicia aclaró todo”) “Es pura ganancia sólo para ella, y va a terminar horadando la imagen de Mauricio tarde o temprano”, explican. (También estaría la posibilidad de que Macri evitara eso, soltándole la mano a alguno de la banda, tendrían que manejarla) Los diputados del Frente para La Victoria y sus circunstanciales aliados del Frente Renovador, el peronismo no kirchnerista y el Partido Obrero esperan ansiosos la semana que se inicia para volver a plantear la posibilidad de discutir los aumentos de tarifas en el recinto. El presidente de la cámara baja, Emilio Monzó, volvió a demostrar que es un gran estratega parlamentario, y que maneja como pocos el reglamento para favorecer los deseos del gobierno. (Es verdad: en la sesión de la reforma previsional intentó colar un par de diputados truchos, y en la del otro día por las tarifas mandó a un diputado del PRO a apretarlo a Olmedo para que se levantara, un jeño del reglamento el tipo)

El presidente, por su parte, ni siquiera se detiene a analizar estas especulaciones políticas que mantienen en vilo a su mesa chica. (Exacto, está más preocupado por ver cuando Boca se consagra campeón) El computa como un gran logro no haber realizado cambios que pudieran haber afectado la meta fiscal. (Y que los servicios se puedan pagar con las mismas tarifas exorbitantes, pero en cuotas y con intereses. Aunque en ese caso por su habitual modestia comparte el crédito con los radicales) Tampoco le parece mal que vuelvan al centro del debate de la boleta del gas. El déficit y el ahorro de energía son dos cuestiones que lo obsesionan (Eso es verdad: es un experto en ahorrar energía) y que forman parte del cambio cultural que pretende imponer en el país. (ah, por eso era que trabaja -o hace como que- un día y descansa tres, está tratando de crear conciencia con el ejemplo) Macri insiste para que los argentinos se den cuenta, de una buena, vez, que la energía es uno de los bienes más caros del planeta, y que si la siguen usando como hasta ahora, su impacto en los gastos no bajará, por más “gradualistas” que sean los aumentos. (Y si no son “gradualistas”, ni hablemos. Justamente ese fue el inicio de todas las puteadas) La anécdota de cómo “se murió de frío” en la casa de Santiago de su amigo, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, podrá escandalizar a Máximo Kirchner y los chicos/grandes de la Cámpora . (Más que nada hacerlos cagar de risa por lo incomprobable, como la de Cacho, el que jugaba a las bochas. Y de paso hay que cumplir con el tip de nombrar a la Cámpora, raro que no le echaste la culpa de toquetear las facturas) Sin embargo demuestra, una vez más, que Chile está más cerca del mundo real que la Argentina, (Y más que nada demuestra que Piñera es un culorroto, que estando forrado en plata no prende la estufa ni para las visitas) donde las estufas eléctricas, la losa radiante, las calderas y los aires acondicionados se usan de manera irresponsable, (Pero claro, que es eso de calentarse cuando hace frío, y refrescarse cuando hace calor, donde se ha visto) porque los argentinos seguimos viviendo la fantasía de que la energía es un regalo de Dios, y no uno de los bienes más caros del planeta. (Ecos de la Dinsleylandia kirchnerista. Por suerte ahora vivimos en el tren fantasma de Cambiemos)

La otra obsesión de Macri es hacer entender a sus representados que existen un montón de impuestos delirantes que transformaron al país en uno de los más caros de la región, (Para Macri y los de su clase, todos los impuestos son delirantes. Por eso no los pagan, total después hacen una moratoria y blanqueo de capitales, y sanean todas las cuentas) aunque su servicio, desde la infraestructura y la producción y la calidad de sus alimentos y la indumentaria, sean, al mismo tiempo, uno de los peores. (¿Comparados con cuáles por ejemplo, los de Haití que cobra menos impuestos, o los de Brasil, que cobra más?) Porque entre los impuestos más extravagantes, se encuentran, sin dudas, los que recargan algunas provincias y municipios a las boletas no solo de gas, sino también de luz, de agua, y hasta de alumbrado, barrido y limpieza. (¿Recargan un impuesto municipal con otro? con razón la gente putea. Igual, te aviso que más de la mitad de los impuestos de una factura de servicios son del iVA, que en la energía es del 27 %, y es nacional) Los altísimo incrementos en las facturas de gas sirvieron, entonces, también, para poner el ejemplo de la intendencia de Luján, (Ah, mirá vos, para eso aumentaron: para que pusieras el ejemplo de ahí) cuyos funcionarios agregaron tres impuestos municipales al resumen que le llega a cada usuario. (Cuando se entere Macri que el intendente es de Cambiemos, se cae de culo)

Además, el jefe de Estado, junto con su ministro de Energía, siempre podrá disponer, en el momento que las papas vuelvan a quemar, el inquietante dato que, por lo menos hasta hace poco, aparecía en muchas boletas de los usuarios que pagamos la luz sin subsidio. (Pará de meter comas, que parecés Jorge Suspenso) Se trata de un ítem excepcional, destinado a compensar a los habitantes de Santa Cruz, por estar desconectados de la red troncal que abastece de energía a gran parte de la Argentina. (Aprobado por una ley del gobierno de Alfonsín y eliminado por decreto por Macri hace dos años, luego de constatar -lo dice el decreto- que se cumplió lo previsto por la ley en el 2013, en la gestión de Cristina y De Vido: Santa Cruz quedó conectada al sistema interconectado nacional, por obras hechas cuando “se robaban todo”. Igual, era el 6 por mil de la boleta, comparado con el IVA, chaucha y palitos) La misma provincia que, como Venezuela, está a punto de explotar, (tip Santa Cruz, tip Venezuela, tip bomba a punto de estallar) y que sobrevive gracias a la ayuda del Estado Nacional, (Que lo ayuda suspendiendo la obra de las represas, todas las obras que tenía Lázaro Báez y levantando el 40 % de los pozos petroleros de yPF. Alicia Kirchner les dijo “gracias, no me ayuden más) a cuyo gobierno la “revolucionaria” Cristina Fernández combate a sol y a sombra. (Tip Cristina, ya están todos, puede salir la columna) “Mi verdadera misión en la historia es dar vuelta un país que durante décadas vivió patas para arriba”, se lo escuchó decir al presidente, esta semana. (Mientras estaba patas para arriba rascándose el higo en una reposera, y vos tomabas nota de lo que iba diciendo y lo apantallabas, para que no tuviera que prender el aire acondicionado)

Las negritas son nuestras, el original acá.

martes, 10 de abril de 2018

EN QUE SE PARECEN MAJUL Y LAS RATAS QUE SE COMIERON LA DROGA DE LA BONAERENSE


(*)

Aunque ambos eligieron la misma estrategia de victimización (Ah, mirá vos. Hasta se pensaba que la estrategia los eligió a ellos) y esperan sacar partido político de esa iniciativa, en el fondo, los ex presidentes Lula Da Silva y Cristina Fernández de Kirchner no se parecen en nada. (Y, viendo una foto, no) Lula, en Brasil, es valorado por propios y extraños por haber incorporado al mercado de trabajo en particular y el sistema económico y social, en general, a millones de pobres, que vivían marginados. (Sobre todo por los extraños, como se puede comprobar por estas horas. es una valoración rara, pero valoración al fin) Lo hizo mientras gobernó, desde 2003 hasta 2010, gracias a una política económica sostenida en el precio de los commodities, (Ah, mirá vos, allá también hubo "viento de cola". Y acá nos lo ponían como ejemplo) con baja inflación y cientos de microprogramas que llegaron hasta las zonas más pobres y olvidadas. ("Cientos", claro, la mejor forma de no nombrar ninguno, porque no tenés ni idea) 

Cristina Kirchner, en cambio, gobernó durante la primera parte de su primer mandato, con el impulso de las políticas económicas iniciadas por su marido, (Y con un conflicto con las patronales del campo que duró meses, causado justamente por el alto precio de los commodities, digamos todo) pero desde el principio se caracterizó por negarse a investigar los casos de corrupción. (¿Y Lula sí, como le fue a Cristina con la baja de la pobreza? digo, para seguir comparando en base a lo mismo, y no peras con manzanas) De hecho, a las pocas horas de asumir, le adjudicó a una conspiración de la embajada de Estados Unidos la denuncia contra el valijero Guido Antonini Wilson. (Un caso que comparado con el gobierno actual es un robo de lápices en el jardín de infantes) "Hizo campaña diciendo que iba a transformar a Argentina en Alemania y la terminó convirtiendo en Venezuela", (Bueno, nunca dijo eso pero andá a chequearlo a la concha del mono. Igual, Macri hizo más o menos lo mismo, y nos terminó convirtiendo en Panamá) dijo en su momento Alberto Fernández, cuando todavía conservaba la memoria. (Y cuando todavía te daba notas y te pasaba info. Igual, cuando pasó lo de Antonini era jefe de gabinete, te comento)

Lula, en Brasil, tuvo la capacidad de elegir a su heredera y de sugerir los nombres del gabinete que designó Dilma Rousseff durante su primer mandato. (Lo cual se reveló un completo error, esperamos la comparación con Cristina en éste punto) También tuvo la suficiente cintura política como para hacerle creer a la opinión pública que todo lo que hizo fue virtuoso, (O no, pero mientras no se metiera con determinadas cuestiones, les chupaba un huevo si era cierto o no) y que el ajuste que debió aplicar su sucesora no fue producto de sus anteriores decisiones. (Un talento que le faltó a Macri, que le echa la culpa de todo lo que hace al gobierno de Cristina) Lula logró, además, mientras pudo, convencer a sus partidarios que gobernaba a favor de los pobres y los desamparados y contra la oligarquía financiera y las grandes empresas. (¿Cómo "convencer", no era que lo alababan los propios y los extraños porque había sacado a millones de la pobreza?) Pero la verdad es que, según las estadísticas, (¿Las mismas de los cientos de planes, u otras? Esta buenísimo esto de hablar de estadísticas sin dar un puto número) los bancos y las grandes constructoras nunca ganaron tanto dinero como durante su gobierno. (Verdad, pero acá pasó lo mismo con Cristina. Segunda comparación que queda en el aire) Y lo siguieron haciendo durante el gobierno de Dilma, aunque el relato progresista y a favor de la distribución de la riqueza nunca fue abandonado por él ni por la otra. (¿No pudiste poner "por ella" porque lo tenés registrado como nombre de libro?)

A Cristina, en cambio, las cartas marcadas se le vieron enseguida. Quizás el punto de inflexión se vio a principios de 2011, (Entonces no fue enseguida, jeño, porque asumió en diciembre del 2007) cuando movió los labios para pronunciar la frase: "Vamos por todo", (Otra cosa que nunca dijo, pero bueno, dále) inmediatamente después de la tragedia de Once.  (Tenés un despelote bárbaro en el almanaque, Luis: lo de Once fue en febrero de 2012, mal pudo habr sido antes de principios del 2012, y en todo caso ¿qué tiene que ver con "ir por todo" y lo que venís diciendo, que tiene que ver con Lula como promete el título?) Ya había tomado la decisión de inaugurar el denominado "cepo cambiario", que trastornó de manera ostensible la economía de bolsillo de casi todos los argentinos. (¿De quiénes, Majul, de los beneficiarios de la AUH que no podían comprar dólares, de los jubilados que no podían repatriar dividendos al exterior?) Cristina Fernández también fracasó en su intento de imponer a su candidato.  (¿Y antes en que había fracasado? porque la nota no lo dice) Para empezar, tuvo que apoyar a uno que no soportaba, Daniel Scioli. (Viene bien que lo aclares, porque los que lo impusieron ahora dicen que la culpa de que perdiera la tuvo ella y piden autocrítica) Para seguir, era tan ostensible el desprecio que tenía por Scioli, que terminó favoreciendo con sus decisiones sobre las demás candidaturas, el triunfo de su adversario, Mauricio Macri. (A ver) El día que se escriban los detalles de la historia reciente de la Argentina, (No lo hagás vos, te lo pedimos por las nenas, por Dalma y por Gianina) no se podrá obviar el hecho de que fue decisión de Cristina imponer a Aníbal Fernández como postulante a gobernador de la provincia contra María Eugenia Vidal.(Pero hubo una interna abierta Luis, votó la gente y ganó él) Fue esa decisión clave la que terminó aportando a Macri los votos necesarios para doblegar a Scioli. (Pero Luis, Scioli ganó en Buenos Aires en la primera vuelta y en el balotaje la presidencial, pero perdió en Córdoba con el 71 % de los votos en contra. ¿Vos decís que a Schiaretti también lo puso Cristina?)

A esta altura de la comparación, nadie debería dudar sobre la capacidad de uno y de otra para manejar los tiempos políticos en medio de la tormenta. (Si leyó esta nota, lejos de dudar, debería tener un mambo bárbaro en la cabeza, y no entender nada) El ex dirigente metalúrgico estuvo a punto de lograr su deseo de transformarse en presidente una vez más. (Falta todavía, Luis, las elecciones son en octubre y el cierre de candidaturas en agosto, no te apurés) De hecho, todavía las encuestas lo muestran como uno de los candidatos con más posibilidades de ganar las elecciones nacionales de octubre próximo. (Exacto, por eso lo metieron preso) Tanto en primera como en segunda vuelta. Aunque la mayoría de los expertos sostienen que la final la interpretación de las leyes no se lo permitirá, (O sea que no depende de las encuestas, ni de la intención de voto ni de la opinión de la gente, sino de los jueces, que lo piensan proscribir, hay una pequeña diferencia) llegará a las últimas instancias con una expectativa cierta de triunfo.

Cristina Fernández, en cambio, hace tiempo que inició su caída final. (Pero todavía les da que hablar, tanto que no hablan de otra cosa, todo el tiempo) Es verdad que todavía conserva una intención de voto de más del 25 % a nivel nacional. (Con lo cual suma sola más que el resto de los opositores, todos juntos) Pero también es cierto que esa expectativa, lo único que hace, es favorecer la fragmentación del voto de la oposición. (Ah, los otros se fragmentan en 50 pedacitos de 0,5 % de intención de voto cada uno, porque Cristina tiene el 25 %, ya entendimos) O para decirlo de otra manera: garantizar una nueva victoria de Mauricio Macri candidato a presidente para el año 2019. (¿Qué más querés Luis? descorchá un champú, son cuatro años más de levantarla con pala para hablar...de Cristina) Tampoco se parecen tanto las denuncias que pesan sobre Lula y las que tienen en vilo a  Cristina Fernández de Kirchner. El delito que puso al ex presidente de Brasil en una cárcel vip es la presunta aceptación de una dádiva de una constructora, que le habría comprado un tríplex en Guarujá y habría pagado además las refacciones y los arreglos. (O sea, mucho menos que un PBI, en el San Clemente del Tuyú brasileño) Todo, por un total de U$S 1.200.000. (Menos que los bolsos de López, casi lo mismo que las transferencias de Arribas, de una empresa brasileña, mirá vos) En el caso de la ex presidenta de la Argentina, se la acusa de ser la jefa de una asociación ilícita y de favorecer a los mismos empresarios (¿A cuáles, a los que le compraron el tríplex a Lula?) que le entregaron retornos en diferentes modalidades y por decenas de millones de dólares. ("Diferentes modalidades", "decenas de millones", es de admirar tu precisión, Luis)

La otra gran diferencia entre Lula y la ex jefa de Estado de nuestro país es el sistema judicial. (Sí, uno es horrible y el otro espantoso) En Brasil, un juez de Curitiba, Sergio Moro, pudo privarlo de su libertad por un tiempo relativamente breve. En la Argentina, a pesar de las contundentes evidencias que la inculpan, incluida la prisión efectiva (Preventiva, y de pedo, Luis, informáte un poco) de su contador, Víctor Manzanares, Cristina Fernández sigue libre, vivita, coleando, y dando clases de política y de moral, protegida por el bloque mayoritario de Senado. (Tres aclaraciones, Luis, ya que estamos comparando: 1) Lula no tiene fueros, 2) Tiene una condena, no una preventiva con la "doctrina Irurzun", 3) A Cristina le pidieron el desafuero por la denuncia de Nisman, nada que ver con asociaciones ilícitas y corrupciones. Y todos los que estaban en su misma situación menos Esteche, ya están libres. ¿No era de comparaciones esta nota?) Esa mayoría hace que la Cámara alta termine funcionando más como una guarida para presuntos delincuentes que como una organización creada para elaborar leyes. ("Una organziación creada para elaborar leyes". Que horrible escribís, Majul. Igual, si son "presuntos" no hay tal guarida) 

(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

martes, 27 de marzo de 2018

MAJUL Y EL PERIODISMO, UN DIVORCIO DEFINITIVO



(*)

Todo huele a coimas alrededor de alrededor de varios jueces de Comodoro Py. (Que poco olfato Luis, recién ahora te diste cuenta. Y eso que naso no te falta) Todo huele a coimas alrededor de Cristóbal López. Los supuestos pagos que Cristóbal López habría efectuado a Jorge Ballestero y Eduardo Farra por transformarlo de un evasor fraudulento a un moroso cualunque serían, en la lógica de negocios del empresario K, solo el último capítulo de una serie de presuntas compras de voluntades. (“Supuestos”, “serían”, “presuntas”. Eso es lo que estaba haciendo falta: un periodismo valiente, que se juegue a fondo) Más que una coima, una forma de hacer negocios. Más que un estilo: casi una manera de vivir. (¿Es el nuevo eslogan institucional del grupo Indalo? Se van a comer una denuncia de SOCMA por plagio) Hace ya casi 10 años, en 2009, Luis Juez fue el primero que se atrevió a denunciar a Cristóbal López. (Hacéme la conexión, que esto queda como descolgado, como todo lo que venga de Juez)

Primero lo hizo en declaraciones grabadas para el libro “El dueño”. (Ah, uno de esos que escribiste vos y ahora lo venden en la mesa de saldos, para envolver los huevos) Casi de inmediato se presentó a la justicia. (¿Y cómo le fue Luis?) Más tarde lo repitió en televisión. (En tu programa, por supuesto. ¿Dónde si no?) Juez dijo: “Cristóbal López me ofreció pagar toda mi carrera política (Que croto, le iba a costar dos mangos, considerando la duración) a cambio de que le firmara una habilitación para instalar un casino en Córdoba capital.”. (Que boludo, no se dio cuenta que a los casinos los habilitan los gobernadores, no los intendentes) No habría sido la única vez que, según fuentes seguras, López usó el estilo compra de voluntades para aceitar sus negocios. (Una modalidad innovadora en el empresariado argentino, un auténtico precursor) Esto que lo voy a contar, me lo contó Julio Bárbaro. (Una fuente re segura)

Cuando formaba parte del gobierno y todavía era amigo del entonces presidente, Bárbaro le dijo a Néstor que un empresario de medios lo quería conocer. (¿Magneto, Hadad, Vila, Manzano?) Parece que el empresario de medios quería entrar al negocio de los tragamonedas. (Puede ser cualquiera de ellos) Necesita que Kirchner “lo habilitara”. Cuenta Bárbaro que Néstor le preguntó si esas persona estaba dispuesta a pagarle más de 100 dólares por maquinita y por día. Bárbaro se quedó helado. Según él, de inmediato Kirchner le dijo que si no podía mejorar esa propuesta de retorno, que no perdiera tiempo en presentárselo. Porque era un negocio que ya tenía cerrado. (Todo esto basado en la falacia del hombre muerto, que no lo puede desmentir, recontra segura y confiable la fuente. ¿Fue a la justicia, como Juez? Porque siendo funcionario público estaba obligado, te cuento)

En efecto: según Bárbaro, (Paraguas condicional) ese era el precio o la tarifa de la coima que Kirchner, presuntamente, (Carpa condicional) ya habría (Lona de camión condicional) arreglado con Cristóbal López. Cristóbal llegó a tener un total de 15.000 tragamonedas a lo largo y a lo ancho del país. (Andá a chequearlo a las maquinitas de tu madre) Si Bárbaro no mintió (Cuarto condicional en un solo párrafo, contundente la información, Luis) y esa conversación con Kirchner existió, habría (Quinto) que concluir que Néstor recibía más de un millón y medio de dólares por día, como pago de los favores que le hizo a Cristóbal. (Eso siempre y cuando lo que decís vos que dijo Bárbaro que le dijo Kirchner que no lo puede desmentir fuera cierto, y también fuera cierto que Cristóbal tuviera quince mil tragamonedas) Los funcionarios judiciales que están calculando el monto del valor (Que es más o menos lo mismo) de los bienes personales de Cristóbal López , están seguros de que, parte de su fortuna en negro, por haber sido amasada en los casinos, (Claro, porque los casinos son la única forma de amasar guita en negro. Por eso al blanqueo solo entraron los dueños de casinos) debería multiplicar por varios ceros (Cualquier cifra multiplicada por cero es cero, burro. No conforme con destrozar la gramática y la sintaxis, ahora hacés pelota las matemáticas. ¿No te habrán hecho a vos las pruebas del Operativo Aprender, no?) su patrimonio en blanco. Es decir: la que habría acumulado dentro del sistema legal. (Sí, zopenco, se entendió. No tods son tan burros como vos)

Por eso la AFIP quiere que el Estado le incaute a Cristóbal cuanto antes todos sus bienes, incluidos tres aviones, dos barcos, un conjunto de inmuebles y la flota de autos, que superarían los $ 3.200 millones. (Primero más que “el Estado” debería ser la justicia, porque hay que demostrar en sede judicial que todo ese cálculo es algo más que un puterío que te contó un juez que no sabe multiplicar, y es todo mal habido) La AFIP exige que Cristóbal empiece a pagar por lo menos una parte de los US$ 1000 millones que le debería al Estado (¿Si tirás una cifra concreta por qué usás el potencial, es pura fruta como lo del PBI que se robó el kirchnerismo nomás?) por haberse robado lo recaudado por transferencia del impuesto a los combustibles y haber comprado con ese dinero mal habido, desde bancos hasta petroleras y medios de comunicación. (¿Vos decís que es posible comprar medios con guita en negro, Luis? Mirá que se van a enterar Vila y Manzano y te rajan de América como ya te rajaron de la radio)

¿Por qué digo que para Cristóbal y su socio esto no sería un hecho aislado sino todo un estilo, o casi una manera de vivir? (Eso ¿por qué? porque hasta ahora se lo hiciste decir a otros, y vos usás siempre el potencial para salvaguardar la posibilidad de que sea pura verdura) Porque lo volvió a demostrar cuando le envió esa carta cuasiextorsiva al presidente Mauricio Macri. (¿Cómo “lo volvió a demostrar”, Luis, si hasta ahora no desmotraste nada, y ponés todo en potencial) Y lo siguió demostrando a través del inquietante diálogo que mantuve con él por mensaje de texto y que su asesor de prensa, Carlos Infante, me autorizó a revelar. (Prueba de que es puro bolazo) La única manera de entenderlo, en los sótanos del poder, es con la siguiente traducción: (No, pará: si te autorizan a revelarlo ponélo textual, no lo “traduzcas) “Si Macri me sigue jodiendo, si la justicia me sigue molestando, voy a contar toda la plata en negro que puse para las campañas del PRO o de Cambiemos a través de Niky Caputo”. (Ah, pero esa extorsión muere antes de nacer: Macri, el PRO y Cambiemos demuestran fehacientemente de donde sacaron la guita para todos sus gastos de campaña, y listo. ¿O no pueden?)

Pero ahora el panoramas está más claro. O más oscuro. Depende de cómo se lo mire. (“Puere que sí como puere que no”. Parecés la señora Bisman) Porque el fallo casi absolutorio de Cristóbal (Pero era sobre una preventiva Luis, no hay sentencia condenatoria. ¿O vos decís que los jueces le están dando ese valor a las preventivas? Dolor constitucional) está haciendo las veces de un enorme ventilador con estiércol, que arroja toda la porquería hacia los cuatro costados. (O sea, más o menos lo mismo que vos venís haciendo hace años, con notas como ésta) Porque ahora está todo bajo sospecha. Y a su vez todos sospechan de todos. (Del abuso de los potenciales a la multiplicación geométrica de los “todo” que contextualmente son igual a “nada”) El gobierno sospecha de la Corte suprema porque dice que se acaba de alinear con los jueces federales (¿Qué, eran dos bandos o pretendían que se alinease con el gobierno?) y con el peronismo para evitar los cambios profundos que quiere hacer en la justicia. (“Cambios profundos”: rajar a los jueces que le molestan a Macri) Y no sospechan sólo eso. También sospechan que se juntaron para proteger a Cristina, De Vido y otros kirchneristas que acaban de dejar la cárcel, como Carlos Zannini, Luis D’Elía o Amado Boudou. (Claro, todo eso de la mano del peronismo de Pichetto, que tiene eso en primer lugar en su lista de prioridades. Igual, cuando se juntaron para encanarlos estaba todo joya)

Al revés, la Corte y los jueces federales sospechan del presidente Macri porque dicen que se los quiere cargar uno a uno. (Y con razón: lo dijiste vos mismo, un montón de veces, con la “metáfora” del cohete que Macri quería mandar a la Luna con los que lo molestaban) Que lo de Norberto Oyarbide fue inevitable. (Pero le aceptaron la renuncia, Luis. Claro, si estaba en edad, era inevitable que se jubilase, mala nuestra) Que lo del camarista Eduardo Freiler se veía venir. (Pero tuvieron que orquestar una maniobra con Lorenzetti y el Consejo de la Magistratura que reíte de “La casa de papel”, digamos todo) Que a Ballestero y a Farah hay que entregarlos porque dejaron los dedos marcados. (¿En qué Luis, en los fallos anteriores a favor del gobierno como sobreseer a Macri por las escuchas? Porque lo de las coimas de Cristóbal lo pusiste en potencial) Pero hay que detener la sangría porque de otra manera se van a llevar a todos puestos. Incluso, algunos jueces federales, y algún que otro fiscal, creen, que ya es hora de dar un gran batacazo. (¿Pagar Ganancias?) Otro batacazo a favor de algún otro preso a los que los K consideran político, como De Vido o Milagro Sala. (Ah, ése batacazo. Igual, mucho no estarían haciendo para desmentir que sean presos políticos. Lo jodido va a ser que a Milagro la libere algún juez de Comodoro Py, cuando la metió presa la justicia jujeña) Y también creen que hay que dar otro gran batacazo en contra de algún alto funcionario del gobierno actual. (Ah, están pensando en encontrar el perejil propiciatorio, Díaz Gilligan se compró todos los boletos: fue al único boludo al que hicieron renunciar)

Me lo dijo hace mucho tiempo un magistrado con mucha influencia entre sus pares. (¿Irurzun, Bonadío, Mongo?) “En el gobierno tienen que tener mucho, mucho cuidado con lo que sueñan, porque los sueños pueden convertirse en realidad. (¿Lo dice por lo de la pobreza cero?) Y si quieren de verdad una justicia independiente, deben estar dispuestos a ser indagados, procesados y condenados, en el caso de que cometan un delito que lo amerite”. (¡Ja ja ja ja, me hacés cagar de risa el culo! Se armaron un blanqueo a medida y después lo ampliaron por decreto y metieron mano en el Consejo de la Magistratura para armar tribunales a medida, justamente para evitar eso Luis, contáte otro)

(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

sábado, 3 de marzo de 2018

SE PREGUNTA MAJUL SI EL MAGO SIN DIENTES NO PEGÓ CARGO EN EL GABINETE



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Nadie sabe a ciencia cierta si la gran jugada de marketing político del año fue una idea de Jaime Durán Barba; del sociólogo español Roberto Zapata; del jefe de Gabinete, Marcos Peña, o del propio presidente Mauricio Macri. (También es posible que haya sido una ocurrencia del mago sin dientes. Igual, para ser la jugada del año duró menos que un pedo en un canasto, Luis) Lo que sí se puede asegurar, a pocos días de su lanzamiento, es que la discusión sobre la posible legalización del aborto está atravesando a todo el sector adulto de la sociedad argentina, casi sin excepciones. (Menos a “Cambiemos”, donde ya dijeron que no la promueven, ni van a dar quórum para tratarlo en el Congreso, y que si sale, Macri la veta) También se puede concluir que el debate está produciendo, por fortuna, nuevas escenas de la vida política (¿Cuáles Luis? El nivel de la discusión tiene menos profundidad que la pileta de Larreta) que no se recordaban desde que se discutió, hace ya más de veinte años, (Más de treinta en realidad) la ley de divorcio o la aprobación del matrimonio igualitario. (Que fue hace menos, pero no conviene decirlo, porque caeríamos en la cuenta que fue durante el kirchnerismo) Pongo como ejemplo solo una. Un diputado de Cambiemos, de absoluta identificación con Pro, confesó, después de escuchar los argumentos públicos de Mayra Mendoza a favor del derecho al aborto legal, gratuito y seguro, que nunca había estado tan de acuerdo, "al mil, al dos mil por ciento", con cada palabra pronunciada por la dirigente de La Cámpora e incondicional a Cristina Fernández. (Ajá, ponéle, ¿y?) Por supuesto, Mendoza, en el medio de la inteligente y sentida defensa de sus ideas, tiró, como al pasar, que era "mentira" que Macri había habilitado la discusión. Que lo que la hizo inevitable fue la movilización de miles y miles de mujeres. (¿Vos decís que no fue así, y es un tema que se le ocurrió a Mauricio en sus largos días de reposo?)
Sin embargo, la historia dirá lo contrario. (Mejor esperemos a que termine la cosa, y a que se escriban en consecuencia los libros de historia. ¿O Durán Barba ya piensa en reemplazar a Pigna también?) Del mismo modo que dirá que fue durante la presidencia de Cristina Fernández cuando el Parlamento aprobó la ley de matrimonio igualitario y también, un poco antes, la Asignación Universal por Hijo. ¿Qué importa, en el fondo, que Macri esté en contra de la despenalización del aborto? (Importa que queda claro que es una cortina de humo, cínica y oportunista: Alfonsín estaba a favor del divorcio, y Cristina del matrimonio igualitario. Lo dicen los libros de historia, justamente) ¿Qué relevancia tiene, al final de cuentas, que Cristina no hubiese sido la impulsora original del matrimonio entre personas del mismo género o que haya empujado, después de argumentar mil veces en contra de su aplicación, el proyecto original de Asignación de Elisa Carrió, su archienemiga de tantos años? (Ninguna, porque las dos cosas se concretaron, que es lo que importa, cosa que con el aborto no ocurrió y todo indica que está lejísimos de ocurrir) Pero ¿de dónde habrá sacado el Gobierno semejante conejo de la galera? (¿El mago sin dientes?, insistimos, no descartes la alternativa) Quizás alguien, posiblemente el propio Durán Barba, haya recordado lo bien que le hizo a la imagen de Macri, entonces jefe de gobierno, su decisión de no impedir que se produjera en la ciudad de Buenos Aires la unión civil entre una pareja de homosexuales. (Y lo mejor aun que le hizo vetar la ley que reglamentaba el protocolo de los aborto no punibles, sobre todo entre su propio electorado; digamos todo) Los obsesivos lectores de encuestas (Como vos) sostienen que ese gesto de Macri hizo que amplios sectores del electorado porteño lo dejaran de ver como una especie de ogro de la derecha más rancia y conservadora y comenzaran a aceptarlo como una persona "un poco más normal" y menos distante. (Obvio, porque el grueso de los porteños son de tendencia socialdemócrata a la sueca. Igual, la represión en el Borda ý la UCEP también ayudaron, igual que la idea de que los extranjeros y gente del conurbano no se atiendan en los hospitales públicos; pero mejor no entremos en eso, que es “la otra jugada política genial del año” que durará...diez minutos, como lo del aborto) Por otra parte, es posible que esa misma decisión haya sido lo que terminó generando el distanciamiento con el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. Distanciamiento que, dicho sea de paso, todavía perdura. (Dolor foto con cara de culo de Pancho)
¿Está buscando el Presidente, con este tipo de gestos, reconquistar a una parte de los argentinos que se vienen desencantando de él y su gobierno? (No, simplemente está tratando de tapar los desastres del gobierno) No es una pregunta que se pueda responder por sí o por no con tanta facilidad. (Parecés la señora Bisman) Porque con el mismo criterio se podría argumentar que su posición sobre la acción del policía Luis Chocobar, a quien calificó, de manera apresurada, (Claro, fue “apresuramiento”, pese a que había visto el video. Tomá una servilleta Majul, tenés chechona en los labios) de "héroe", lo podría alejar de vastos sectores que todavía lo consideraban más o menos "comprensivo y tolerante". ¿Será que al iniciar la segunda mitad de su mandato Macri está gobernando con una impronta parecida a la de la primera etapa de gestión de Néstor Kirchner, que gestionaba a golpe de encuestas diarias y que elegía a sus amigos y a sus enemigos al compás de la opinión ultravolátil del argentino promedio? (Sí, un día estaba con las Madres de Plazas de Mayo y al otro con Videla y Menéndez, y así) La primera cadena nacional de Kirchner contra la Corte Suprema elegida a dedo y de mayoría automática, (Primera y única, contra la Corte y por cualquier tema. La de las muchas cadenas era Cristina) el enfrentamiento con el sindicalista José Luis Barrionuevo o el recibimiento a Juan Carlos Blumberg, padre de Axel, el chico asesinado mientras intentaba escapar de sus secuestradores, ¿no tienen el mismo perfume que las declaraciones de Macri sobre el sistema judicial, su batalla contra Hugo Moyano o su voluntad explícita de recomponer la autoridad de las fuerzas de seguridad? (Pero claro, Del Caño pautado: sontodolomismo. Y Barrionuevo fue apuntado porque reclamaba grandes aumentos en las paritarias ponéle)
Al mismo tiempo, los analistas clásicos (¿Aristóteles, Maquiavello, Hobbes?) interpretan que el anuncio de impulsar el debate sobre el aborto en el Congreso perseguiría, como principal objetivo, funcionar de cortina de humo para quitar de la agenda pública los aumentos de tarifas, el atraso de los salarios, los inquietantes saltos del precio del dólar (O sea que los “analistas clásicos” ven lo mismo que ve cualquiera, digamos. Cualquiera que no reciba sobres, por supuesto.) y la seguidilla de casos donde altos funcionarios aparecen con problemas de conflictos de intereses, (“Problemas de conflictos de intereses”, como “problemas de caída del cabello” o “problemas de disfunción eréctil”. Falta que reemplacen a Laura Alonso por Sprayette y estaríamos, incluso podrían ser más eficientes) omisión de declaraciones juradas o decisiones personales controvertidas, como mantener sus ahorros e inversiones fuera del país. (“Decisiones personales controvertidas”: Léase “curros en propio beneficio armados desde el Estado”, o “Mirá si voy a ser tan boludo de traer la papusa a un país gobernado por nosotros”) Podríamos concluir que Macri y sus hombres de confianza (Mindlin, Calcaterra, Colunga, Angelicci y Arribas. O sea, los testaferros digamos) aventuran una temporada de mal humor social que podría perdurar hasta junio, (Que lejos estamos Luis, cuatro meses, van a tener que pensar en otras cosas, como debatir la vuelta a la esclavitud o algo por el estilo. Ah, no, cierto que eso ya está planteado en la reforma laboral) cuando empiece el Mundial de fútbol, que paralizará parte del planeta y especialmente a la Argentina, donde millones de compatriotas esperan que Leo Messi llegue a la cumbre de su carrera y levante la Copa, que tan cerca estuvo de alzar en el último campeonato. (Imposible, Macri ya estuvo reunido con Sampaoli así que nos volvemos en primera vuelta. Así que el malhumor va a durar hasta diciembre...de 2019) Si se lo escucha con atención a Marcos Peña o al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, (Te quedás dormido a los dos minutos) la teoría de la cortina de humo podría considerarse errónea, (Claro, como si fueran a admitir que están lanzando cortinas de humo, nabo) ya que ambos, esta semana, repitieron una y otra vez que la economía está creciendo, el déficit está bajando, es récord el número de argentinos que vuelan dentro y fuera del país (Y a los que vuelan del trabajo, sobre todo) y el aumento de la compra de autos usados y el patentamiento de los cero kilómetro evidencian una economía pujante, (Para los dueños de las concesionarias) aunque todavía no llegue a los sectores de menores recursos. (Viste como son esos negros, prefieren comer antes que comprarse un cero kilómetro, no tienen espíritu de progreso)
Lo que sí está claro es que, más allá de la percepción del "círculo rojo" (Que la está fugando a mayor velocidad y batiendo récords, digamos todo. O sea que por las dudas, hacen la misma de siempre) o el microclima que, según Peña, a veces domina a los "hiperinformados", el Gobierno ha logrado, con la "autorización" del Presidente, debatir la interrupción legal de los embarazos no deseados, recuperar el dominio de la agenda pública. (Pero seguro, en la cola de la verdulería o en el cajero no se habla de otra cosa, ni hablar cuando te toca timbre el cartero para traerte la boleta de la luz o del gas) Nada más y nada menos. Para llegar a esta conclusión, basta observar las reacciones tardías de la cada vez más fragmentada oposición. La expresidenta hizo mutis por el foro. (¡Aaaahhh!) Su hijo Máximo, al participar de la última marcha en apoyo de la legalización del aborto, quedó inhabilitado para criticar la movida presidencial. (¡Uuuuhhh!) Sergio Massa anunció que dejaría en libertad de acción a los legisladores de su agrupación. (¿Cuándo volvió, no estaba haciendo cursillos con Giuliani?) Y el resto del peronismo, bien gracias. (Guarda, pero en su cruzada pro aborto Macri tiene el apoyo de la izquierda y el Movimiento Evita, digamos todo. Ah, no, pará, cierto que él lo promueve pero en realidad está en contra) Pero la Argentina es un país raro. Los cisnes negros aparecen cada cinco minutos, (Paraguas) y un cántico supuestamente espontáneo (¿Adherís a la teoría Cano, Luis, lo orquestó el kirchnerismo?) y aparentemente inofensivo contra "Mauricio Macri", (Y su señora madre, digamos todo) si no se le presta la debida atención, podría terminar en algo mucho más serio y con consecuencias impensadas. (¿Cómo qué por ejemplo, Luis, la suspensión del campeonato justo ahora que Boca está puntero lejos?) En el Gobierno, por supuesto, afirman que el cantito está siendo "agitado" por la "vieja tecnología política" del kirchnerismo, que consiste en viralizar conceptos, palabras o situaciones que van desde el "Macri gato" hasta la desaparición de Santiago Maldonado, (Claro, porque es todo lo mismo y a Maldonado se lo plantaron los K a la Gendarmería, sorete) desaparición que la realidad se encargó de desmentir después de varias semanas. (Para convertirla en muerte en medio de un operativo de seguridad ilegal, digamos todo) La pregunta de la hora es más interesante todavía: la "magia" del marketing político que tantas elecciones le hizo ganar a Cambiemos, (Ah, vamos reconociendo que la gestión de gobierno no tendría nada que ver, buena autocrítica) ¿también le está sirviendo para gobernar en tiempos difíciles o al final la realidad económica terminará poniendo las cosas en su lugar? Eso también es una cuestión de tiempo, (Jugadísima la conclusión: entre esta pregunta y lo del cisne negro cada cinco minutos, todo el resto de la sarasa de la nota sobre la magia, el control de la agenda y el hecho político del año que duró lo que un pedo en un canasto valen menos que un clavo) el insumo que más necesita Macri para cumplir sus promesas. (Ojalá que pueda, porque con las que ya no cumplió tenemos bastante)
(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

viernes, 16 de febrero de 2018

EL REGALO DE MAJUL PARA MACRI POR EL DÍA DE LOS ENAMORADOS



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Mauricio Macri dice que pasó gran parte de su vida luchando contra los prejuicios que los demás tenían sobre él. (Sí, le decían vago, burro e inútil, y luchó hasta que unos 15 minutos después se cansó, porque no terminaba de entender para que luchaba) Ahora, sobre la mitad de su primer mandato como Presidente, (Ahora el burro sos vos, Majul, ya pasó la mitad del mandato) todo parece indicar que tendrá que seguir peleando contra "ese fantasma", por lo menos, hasta que le entregue la banda a su sucesor o sucesora. (Decíle que no le dé bola y pelee contra otras cosas más tangibles, como la inflación, ponéle. Y por la banda que se la quede nomás: los Caputo, Quintana, Calcaterra y Aranguren se llevan mejor con él que con nadie. A menos que esté pensando en acogerse a la ley del arrepentido para zafar) Cuando está muy relajado (O sea, todo el tiempo) y tiene ganas de hablar (Y te llama) o cuando mira para atrás (¿Por si le van  pegar un huevazo o algo?) y piensa hasta donde llegó, Macri suele confesar que "siempre lo subestimaron". No es difícil hacerse una composición de tiempo y de lugar. No es imposible imaginar el contexto y las circunstancias. (Seguro: un hogar pobre, una infancia llena de privaciones, la apremiante necesidad de salir a trabajar desde la más tierna infancia para poder llevar algo de comida a la casa) La pesada, potente y enorme sombra de su padre Franco pudo haber sido su primer gran escollo. (Raro, porque por lo general las sombras no tienen peso ni densidad, pero a lo mejor no todo lo que se decía sobre las condiciones del joven Mauricio eran prejuicios) Su apellido italiano de nuevo rico en un colegio irlandés tampoco le debería haber jugado a favor. (Cierto, en el Cardenal Newman le hacían bullying llamándolo “el tanito hijo del albañil”) La manera en que Franco lo incorporó al Grupo Socma, (Porque no le quedaba más remedio, y quería saber si servía para algo, o había sido un polvo al pedo. Después le encontró el puesto: director de empresas fantasma) la forma en que lo maltrató frente a otros ejecutivos y lo desautorizó una y mil veces también lo podría haber desanimado de manera definitiva. (No tanto como para no querer cobrarse vengan luego, haciendo un juicio para declararlo insano y quedarse con las empresas, digamos todo. Y menos como para no aceptar figurar como director de unas 20 off shores en paraísos fiscales)
Sin embargo, según quienes lo conocen bien, lo usó como argumento para irse bien lejos de todo aquello (No tan lejos, Luis, siguió siendo director de las empresas de la familia hasta por lo menos el 2009) y aterrizar en uno de los dos clubes más populares de la Argentina, donde, ni bien cruzó la puerta, también fue subestimado y descalificado. (Es que ya tenían muchos delincuentes, como el Abuelo) Se entiende: en un ambiente en el que hablar "con la papa en la boca" equivale a transformarse en sapo de otro pozo, (Pero claro, más cuando estás rodeado de académicos de la lengua como Angelicci, los jugadores de fútbol o el “Rafa” Di Zeo) ser aceptado, querido y respetado, (Aceptado porque no les quedaba más remedio: en 15 años Boca había ganado un solo campeonato. Lo demás lo vemos) habría resultado prima facie, algo bastante extraño. Pero en Boca, sostienen los hombres del Presidente, hizo su más difícil y desafiante cursus honorum. (Seguro, no vas a comparar con ser presidente de Villa Dálmine) Allí se acostumbró, en forma temprana, a ser maltratado y descalificado por buena parte de la prensa deportiva. (Diez minutos, hasta que abrió la chequera y los compró a todos, y lo puso a Fantino a lamerle el bigote, entre otras cosas) Allí lidió con estrellas rutilantes y egos enormes como los de Diego Maradona, Carlos Bianchi y Juan Román Riquelme. (Justo nombraste todos los que no lo pueden ni ver, y lo sacaron cagando. No sería el mejor ejemplo de liderazgo, Luis) En Boca, sostienen, aprendió a maximizar de manera exponencial sus cálculos de ingeniero. (Y a estrenarlos, más que nada, porque hasta entonces no se conoce que los haya usado nunca. Después, tampoco) Salvo el hecho de que una pelota pegue en el palo y entre o salga desviada, lo determinante para ser considerado el peor o el mejor, parece que Macri tuvo que esforzarse en controlar todas las demás variables ajenas a la suerte. (Y salvo todos los campeonatos que Boca ganó con Bianchi por definición por penales, digamos todo) Es decir: elegir el mejor director técnico, consensuar con él el mejor jugador para cada puesto, (O sea, comprar el que le pedía el tipo porque si no se le piantaba, y a la mierda el líder de la autosuperación personal: los hinchas lo colgaban de un palco de la Bombonera) armar un presupuesto acorde sin fundir al club (Y un fondo de inversión paralelo en un paraíso fiscal para manejar la guita de las transferencias manejado por Arribas, que algo ayudó, si no al club, a ellos dos) y, por supuesto, presentar cada logro como si fuera único y esconder a los fracasos y los problemas (Cualquier parecido con su presidencia, sería pura casualidad) con un grito de gol o una compra muy ruidosa. (Como ahora, digamos, nomás que en lugar de comprar jugadores compra senadores, diputados, jueces, periodistas y sindicalistas. Y si no se venden, los carpetea y listo) Quienes lo idolatran mencionan que fue el Presidente de Boca más ganador, con 17 títulos, 11 de ellos internacionales. Pero sus adversarios sostienen que no dejó al club tan saneado (Jodéme que lo endeudó. Imposible, tratándose de algo manejado por un Macri) y prolijo y que además, no combatió a la barra brava. (¿Vos decís que no combatió la mafia de la 12? Dolor Ocaña)
¿Fue su secuestro y posterior liberación, durante 1991, lo que le cambió definitivamente la cabeza? (Ah, se supo entonces cuando se la vaciaron) ¿Fue todo eso pero también Juliana Awada, su actual esposa, la que le modificó el humor y le dio mayor templanza? (¿Celos, Luis? Es que lidiar con bolivianos atados a una máquina de coser las 24 horas templa los espíritus mejor que nada. Los de los bolivianos, sobre todo) Macri piensa que "ciertamente" algo maduró, pero de tanto en tanto se "le suelta el indio". (Que no se entere Pato Bullrich, que le manda la Gendarmería para que lo caguen a tiros) Es cuando empieza a despotricar contra quienes, según él, como mínimo, le bajan el precio a sus acciones (Es lógico, a nadie le gusta que lo caguen en los negocios) y, como máximo, lo estigmatizan. Por supuesto: entiende que será muy difícil, cuando no imposible, evitar que un 25 por ciento de los argentinos lo siga viendo como un Presidente que es un hombre muy rico sin sensibilidad social, un empresario que tomó el poder para seguir haciendo más y mejores negocios con sus amigos, un sujeto frívolo y superficial, y alguien que extraña la dictadura y promueve el gatillo fácil. (¿Solamente el 25 % de los argentinos lo ve así? Ha visto, y estos chetos del orto eliminaron el programa que había lanzado Cristina para hacerle los lentes gratis a la gente. Así estamos)
Mientras se prepara para llegar a los 60 años, al jefe de Estado le cuesta comprender por qué -después de lo que hizo en Boca y lo que sostiene que logró en el gobierno de la Ciudad- todavía el círculo rojo y más de la mitad de los argentinos no termina de confiar en que "sacará la Argentina adelante". (Es posible que sea porque un país y un club de fútbol no sean lo mismo, Luis, es una posibilidad que deberías manejar. Igual, manejar uno de los dos clubes más grandes y el distrito más chico y rico del país y con la mayor recaudación per cápita de todos no serían exactamente los mejores ejemplos de situaciones adversas remontadas, como para que le tengan confianza. Tampoco ayuda que sus 26 meses de gobierno hayan sido una completa cagada, seamos justos) No termina de asimilar la enorme diferencia de percepción de los principales líderes del mundo sobre lo que hizo desde que asumió en diciembre de 2015 y la expectativa y la aceptación del "establishment nacional". (La macana es que la terapia para que lo asimile estaría saliendo carísima, y la pagamos todos) Bill Clinton le diría "es la economía, estúpido". (Sonamos, tanto esfuerzo de superación para que lo vuelvan a insultar, pobre Mau, así no hay autoestima que aguante) Y sus amigos más reflexivos agregarían que en la Argentina, para ser un presidente exitoso con un gobierno bien considerado, no basta con crecer todos los años un poquito y bajar la inflación de manera gradual. Se necesita no agitar el fantasma del dólar, el consumo en continuo ascenso y al mismo tiempo bajar la pobreza; aumentar el trabajo formal y terminar con la inseguridad. (Los amigos reflexivos son muy de decir obviedades, por lo visto. Como serán los que no reflexionan) Macri está en el exacto momento en que un alto porcentaje de la opinión  pública duda de que pueda lograrlo tal y cómo lo prometió en las campañas. (O sea, está al borde de irse a la mierda todo, y que terminen teniendo razón los que lo subestimaban de chico. Años de terapia al pedo al final, y con qué costo)
(*) Las negritas son nuestras, el original, acá.