LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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viernes, 24 de agosto de 2018

EXTRAÑO MODO DE FESTEJAR



En el año del centenario de la reforma universitaria de 1918 (declarado además así por un decreto del propio Macri) las 57 universidades nacionales de todo el país llevan 14 días consecutivos de paro docente en reclamo de mejoras salariales y mayor presupuesto para el sector; un reclamo que ya trasciende a los trabajadores de la educación universitaria para proyectarse al conjunto de la comunidad, demandando una respuesta del gobierno.

Incluso la mayoría de los rectores (salvo, claro está, los más incondicionalmente alineados con el gobierno nacional) apoyan y alientan el reclamo, porque lo padecen en carne propia: la ridícula oferta salarial de un 15 % en cuatro cuotas para los docentes es el correlato de la sub-ejecución de las partidas presupuestarias para los gastos de funcionamiento corrientes de las universidades (las transferencias acumulan un retraso de varios meses); circunstancia que colocará en breve a muchas de ellas en la situación de no poder pagar ni siquiera regularmente los ya depreciados salarios a los docentes y personal de apoyo. Consecuencias directas e inmediatas de los compromisos draconianos asumidos por el gobierno con el Fondo Monetario Internacional.

Ni hablar de que la inversión pública en el sistema universitario en obras de infraestructura o equipamiento está completamente paralizada, y la misma situación se observa en el sistema nacional de ciencia y técnica, del cual las universidades son además parte: el paulatino vaciamiento del CONICET y la Agencia Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas son parte principal de las políticas del gobierno e “Cambiemos”, desde la misma asunción de Mauricio Macri.

La “campaña del miedo” del balotaje presidencial se vio así empequeñecida por las políticas concretas del gobierno nacional para la educación, la ciencia y la tecnología; y el vaciamiento y la asfixia presupuestaria de las universidades y los centros e institutos de investigación científica de todo el país son parte de un plan global de integración periférica, reprimarizada y dependiente al mundo de un país para el que se nos propone como destino “ser el supermercado del mundo”, y ni tan siquiera eso pueden garantizar cumplir.

En cese contexto, la paralización total del sistema universitario es otra cara de la moneda de una realidad en la que el gobierno de Macri desguaza y poda deliberadamente todo intento de desarrollo científico y tecnológico autónomo del país; como lo comprueban la paralización del plan nuclear, la hibernación del plan satelital o el retaceo de recursos a ARSAT o INVAP, ejemplos claros de los logros de los que los argentinos somos capaces; y en los que los docentes, científicos e investigadores universitarios han tenido también destacada participación.

El gobierno de la “nueva derecha moderna y democrática” del que nada se esperaba en materia de defensa de la educación pública de calidad, nada está dando; por el contrario pugna desesperadamente por hacer ingresar al país a la OCDE (cuyas pautas de “evaluación” viene aplicando ya) para hacer tabla rasa con la prohibición establecida por el artículo 10 de la Ley de Educación Nacional 26.206 que establece que “El Estado nacional no suscribirá tratados bilaterales o multilaterales de libre comercio que impliquen concebir la educación como un servicio lucrativo o alienten cualquier forma de mercantilización de la educación pública.”.

En ese contexto, es penoso el papel que viene cumpliendo la UCR, que asiste en silencio a la destrucción de uno de sus mayores capitales simbólicos y bastión institucional: la educación pública, gratuita y de calidad como herramienta de integración, cohesión y movilidad social; y dentro de ella, las universidades nacionales.

El estruendoso silencio radical al respecto incluye a sus organizaciones “juveniles” como la Franja Morada, que por mucho menos durante el gobierno de De La Rúa presionó para la salida de López Murphy: ¿tienen acaso más lealtad con el PRO y el acuerdo que llevó a “Cambiemos” que con su propia tradición partidaria?

Aunque pensándolo bien, no debiera sorprender en una fuerza que, en tiempos recientes, se opuso al establecimiento de la gratuidad de los estudios universitarios de postgrado, y a la consagración del derecho de los docentes universitarios a tener un convenio colectivo de trabajo y paritarias, con el argumento de la “autonomía universitaria”; principio que por cierto las políticas de ajuste como las que lleva adelante Macri convierten en letra muerta. Y tampoco olvidemos que bancaron el uso de la fuerza pública dentro de las universidades, sin orden judicial, como hizo Morales en Jujuy; al mejor estilo de "la noche de los bastones largos".

Que decir de la UCR y la Franja santafesinas, que nos han dado nuestros dos últimos intendentes (hoy uno de ellos embajador de Macri en Uruguay), semillero de dirigentes y funcionarios del radicalismo que hoy pueblan el gobierno nacional, el provincial y la justicia.

Funcionarios como Cantard, ex decano de Derecho, ex rector de la UNL y ex Secretario de Políticas Universitarias de Macri, hoy diputado nacional; que frente al reclamo docente por mejores salarios y mayor presupuesto responde que el problema de las universidades es que tienen demasiados docentes; en lugar de pensar como hacer para que tengan cada ve más alumnos. Por el contrario, el gobierno nacional evalúa por estos días congelar o recortar los montos de las becas del Progresar, para que le cierren los números del déficit fiscal comprometido con el FMI.

Empezábamos el post diciendo que estamos en el año del centenario de la Reforma (que extraño modo de festejarlo que eligió "Cambiemos"), y no nos vamos a cansar de repetirlo: aquel movimiento de los estudiantes de las clases medias acomodadas de su tiempo se planteó como objetivo democratizar la Universidad, abriéndola al pueblo; pero la gratuidad es una conquista del peronismo; que mal que les pese fue el que le garantizo recursos suficientes del financiamiento público para que desarrollara sus cometidos.

Como el último gobierno peronista (al que por estos días ellos acusan de ser una asociación ilícita), que estableció por la Ley 26.075 el compromiso de destinar a la educación, la ciencia y la tecnología no menos del 6 % del PBI, y sobrepasó la meta, llegando al 6,51 % de un PBI que se duplicó entre el 2003 y el 2015.

Ese mismo gobierno que creó 17 nuevas universidades nacionales en 12 años, sin preguntarse “para que tantas universidades”, y para que pudieran acceder a la educación superior universitaria los hijos de los trabajadores; esos que para María Eugenia Vidal no llegan nunca a la universidad. Tuit relacionado:

lunes, 19 de diciembre de 2016

EL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA, ESE AGUANTADERO DE LAUCHAS RADICALES


¿Lo tienen a Fessia, el ex Fiscal Regional?

Por si no se acuerdan, acá en éste enlace tienen todos los post sobre el tipo, una joya, vean.

Un inútil, y encima con malas costumbres.

Pero se ve que en la UCR siempre creen que la gente se merece otra oportunidad.

La gente radical, por supuesto.

En una futura reforma constitucional, tendríamos que acordarnos de cerrar ese antro llamado Consejo de la Magistratura, creado básicamente para cosas como ésta. 

viernes, 13 de mayo de 2016

DOLORES, LIBERTADES, Y SOBRE TODO FALTAS


Días pasados un juez contencioso administrativo federal declaró inconstitucional la norma que establece el ingreso irrestricto a las universidades nacionales, más específicamente el artículo 7 de la Ley 24.521, modificado el año pasado por la Ley 27.204, que establece que "Todas las personas que aprueben la educación secundaria pueden ingresar de manera libre e irrestricta a la enseñanza de grado en el nivel de educación superior. Excepcionalmente, los mayores de veinticinco (25) años que no reúnan esa condición, podrán ingresar siempre que demuestren, a través de las evaluaciones que las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o las universidades en su caso establezcan, que tienen preparación o experiencia laboral acorde con los estudios que se proponen iniciar, así como aptitudes y conocimientos suficientes para cursarlos satisfactoriamente.Este ingreso debe ser complementado mediante los procesos de nivelación y orientación profesional y vocacional que cada institución de educación superior debe constituir, pero que en ningún caso debe tener un carácter selectivo excluyente o discriminador.."

Sobre el fallo, leemos: "Pablo Cayssials es el juez que impidió que el Grupo Clarín deba adecuarse de oficio a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En esta oportunidad, respecto al acceso irrestricto, consideró que “la enseñanza superior no debe ser generalizada, sino sólo disponible sobre la base de la capacidad; capacidad que habrá de valorarse con respecto a los conocimientos especializados y la experiencia de cada cual”Una formal sutil de defender las restricciones. Aunque todo ello, por supuesto, como dice el fallo, “sin perjuicio de las nobles intenciones que motivaron al Congreso Nacional”.

Así, con diversas consideraciones de igual tenor, el juez declaró la inconstitucionalidad del acceso irrestricto. Notificó luego la sentencia a las partes y se sentó a esperar la apelación. Pero ella nunca llegó. En su reemplazo, los abogados del Ministerio de Educación presentaron un escrito en el cual comunicaron al tribunal que “habían recibido instrucciones de no apelar la sentencia dictada”. Y además, como si fuera poco, informaron que según el gobierno debería “mantenerse dicho criterio en casos similares en los cuales se halle en contradicción los artículos de la Ley de Educación Superior cuestionados”. Es decir, cualquier universidad que plantee al igual que la UNLaM la inconstitucionalidad de la ley, recibirá la complacencia del gobierno como respuesta."  (las negritas son nuestras)
La postura del Ministerio de Educación de la nación al consentir es fallo es coherente con la de los legisladores del PRO que votaron en contra la ley en el Congreso (Michetti se ausentó del recinto a la hora de su tratamiento en el Senado). Las dos terceras partes de los diputados de la UCR también se ausentaron del recinto a la hora de votarla en 2013, cuando obtuvo media sanción: ver acá más información al respecto

Como se puede ver siguiendo el enlace en el post anterior, también se opuso de frente a la reforma la Franja Morada, que días después presionaba a su gobierno (el de Macri) para que no designara Secretario de Políticas Universitarias a un ex productor de Fantino, logrando colocar en su lugar al ex rector de la UNl, Albord "Niky" Cantard; el mismo que ahora instruyó a los apoderados del ministerio para no apelar todos los fallos judiciales que tumben la reforma; siguiendo una vieja costumbre radical: ganar en los tribunales lo que perdieron en el Congreso. Y acá el ministro Bullrich (reformista del 18, del 18 %) les hace el aguante.

Y esa fue la última vez que se supo de estos buenos muchachos de la Franja, emitiendo opinión sobre asuntos trascendentes para las universidades: no han opinado (o por lo menos que se sepa hasta acá) sobre el prolongado conflicto docente y el ridículo ofrecimiento salarial que hizo el gobierno nacional en las paritarias del sector. Una postura acorde con enlace al haberse opuesto en su momento a la aprobación del Convenio Colctivo del sector, con el mismo argumento con el que ahora se fulmina por inconstitucional la reforma de la ley: la "autonomía universitaria". Faltó entonces, su palabra en tan espinosa cuestión.

Tampoco han dicho nada sobre el torniquete presupuestario que el gobierno de Macri ("su gobierno") les aplica a las universidades nacionales, que están penando para poder pagar sus gastos de funcionamiento gracias a los tarifazos de luz, gas y agua. Menos que menos han hablado sobre el ridículo "refuerzo" de 500 millones para todo el sistema; menos del 1 % de aumento sobre las partidas establecidas en el presupuesto nacional para las 53 universidades nacionales. Otra falta, que quieren disimular ahora subiéndose a las marchas que se hacen en todo el país contra el ajuste en las universidades.

El manifiesto liminar de la Reforma Universitaria hablaba de que "los dolores que nos quedan, son las libertades que nos faltan". A los muchachos de la Franja (reformistas si los hay) les está faltando -en medio de tanto dolores nuevos, que avanzan sobre libertades alcanzadas- algo. Dignidad, ponéle.

viernes, 30 de octubre de 2015

DE FRANJA MORADA A FRANJA AMARILLA


(*)

Leemos en el Facebook de la mesa nacional de la Franja Morada: "Ayer, la Cámara de Senadores se reunió de apuro porque al FPV se le ocurrió sancionar el Presupuesto 2016. No contentos con esta maniobra, aprobaron también el “impuesto al cheque” y para coronar la jugada dieron sanción a una modificación parcial de la Ley de Educación Superior Nº 24.521. Dicha Ley fue sancionada en el año 95 con resistencia activa del movimiento estudiantil y la oposición del sistema universitario en su conjunto. Tras 20 años de vigencia, la LES fue modificada parcialmente, pero nos deja sabor a poco.

Es curioso que el FPV haya decidido avanzar recién ahora en la modificación de esta Ley, cuando este reclamo fue sostenido durante sus 12 años de gobierno. Lo que no causa es sorpresa: el kirchnerismo le introdujo cambios cosméticos para vender un triunfo que les permita remontar la crisis que produjo el resultado del 25 de Octubre. No obstante haber acompañado la sanción de la misma con voto afirmativo de ambos bloques de la UCR, entendemos que la modificación que necesitaba excedía ampliamente lo dispuesto en la versión final.

Si bien se incorporaron importantes avances, como la de establecer que “la educación y el conocimiento son un bien público y un derecho humano personal y social”, todavía persisten en el articulado cuestiones como el piso del 50% para la representación docente en el cogobierno, lo cual impide la representación paritaria de docentes y estudiantes; o el sistema de evaluación a través de la CONEAU, cuya composición sigue contando con una mayoría de miembros externos al propio sistema universitario, en gran medida pertenecientes al Poder Ejecutivo o a las mayorías legislativas.

Pero el punto clave de esta maniobra se evidencia en la noticia que pretenden instalar desde el Gobierno, alegando que la UCR “voto en contra de la gratuidad”. Esto es falso, ya que la UCR propuso votar un artículo que además de garantizar la gratuidad de la educación superior, preservaba la autonomía universitaria de cualquier injerencia por parte del Poder Ejecutivo. En síntesis: mientras ellos plantearon que “el Estado Nacional es el responsable de proveer el financiamiento, la supervisión y fiscalización de las Universidades Nacionales”, nosotros propusimos un Artículo que reza “garantizando la autonomía universitaria, el Estado Nacional es el responsable de proveer el financiamiento de las universidades.

La votación en general –por unanimidad- estableció la gratuidad de la educación superior. La votación en disidencia particular intentó poner un límite a la vocación autoritaria del Gobierno Nacional, preservando la Autonomía de nuestras Universidades frente al poder de turno. La desesperación del Gobierno por sumar voluntades de cara al balotaje los hará decir barbaridades como estas, pero ya sabemos: “a otro perro con ese hueso”.

Desde la Franja Morada reivindicamos los avances contenidos en la modificación aprobada, y celebramos su legislación como la consecuencia de una lucha que tras 20 años sigue en pie: ya conquistamos la gratuidad y el carácter de la educación como bien público, pero vamos a seguir peleando por una Universidad autónoma, que con la fuerza de los estudiantes sea usina de pensamiento critico y con la ciencia de nuestros docentes e investigadores construya la salida al laberinto en el que ustedes dejaron al país. ". (las negritas son nuestras)

Siguiendo éste enlace pueden ver en qué consiste el proyecto, cuya autoría original fue de Adriana Puiggrós y establece -entre otras cuestiones- la prohibición de establecer cualquier tipo de gravamen, tasa, impuestos, arancel o tarifa sobre las carreras de grado en las universidades públicas. 


Y para ayudar a la memoria, cuando en junio del 2013 se votó el proyecto en Diputados tuvo apenas 12 votos en contra, casi todos del PRO o de quiénes hoy integran la alianza "Cambiemos":



Y de 35 diputados de la UCR (ya que tanto le preocupa a su brazo universitario que se tergiverse lo que hacen los radicales en el Congreso), 23 no fueron de la sesión, o se levantaron antes de votar: ver acá el acta.

Como si no fuera bastante gracioso que gente que va a votar a Macri y le hace campaña te quiera correr desde una supuesta izquierda, parece que el kirchnerismo (que llevó al país a invertir el 6,51 % de su PBI en educación, ciencia y técnica y repatrió más de 1000 científicos) deja en ese aspecto "al país en un laberinto": una ridícula mezcla entre el discurso de los troscos, y la praxis política de la UCD. Como la FUBA en el 45', sin ir más lejos. 

Y no es la primera vez que lo hacen: veíamos acá hace poco como con el mismo argumento (la autonomía universitaria) estos mismos muchachos se opusieron hace poco nada menos que al convenio colectivo de trabajo para los docentes universitarios. 

Es que la autonomía es para ésta gente un salvoconducto para cualquier cosa, como por ejemplo reclamar que el Estado financie a las universidades (lo que es su obligación constitucional), pero no se meta a averiguar en que gastan la plata que les llega -sobre todo cuando las manejan ellos- o se desentienda por completo de la oferta educativa que plantean, como si al país y sus necesidades les diera lo mismo que sea una u otra. 

La supuesta tensión de jerarquía entre la "autonomía" y la gratuidad universitarias (que la Constitución reformada en el 94' zanja poniendo el acento en ésta última) que plantea la Franja Morada en su documento, es coherente con los antecedentes históricos: mientras la autonomía fue una bandera de la reforma de 1918, la gratuidad de los estudios universitarios (para posibilitar el acceso de las clases populares a los claustros) tuvo que esperar a la legada del peronismo; y al Decreto 29.337 firmado por Perón el 22 de noviembre de 1949.

Curioso: el mismo día en el que en la Argentina se realizará el balotaje en el que los muchachos de la Franja votarán a Macri fue declarado en diciembre del 2007 por la Ley 26.320 como el "Día Nacional de la Gratuidad Universitaria".



(*) La licencia creativa de la imagen de apertura es de Barricada.

martes, 20 de octubre de 2015

IMÁGENES DE ARCHIVO: DIOS LOS CRIABA Y FRANJA MORADA LOS AMONTONABA


De derecha a izquierda (así posaron en la foto, no hay nada de alusiones personales, o sí, vaya uno a saber):

Rogelio Alaniz (círculo amarrillo), Ricardo Fessia (círculo verde) y Luis Miguel Etchevehere (como no podía ser de otra manera, círculo rojo).

lunes, 31 de agosto de 2015

VUELTA AL FUBISMO: FRANJA MORADA PEDIRÍA DEROGAR EL AGUINALDO


"NO al Convenio Colectivo de Trabajo Docente. El mes pasado, por Dec. PEN 1246/15, se homologó el CCT para Docentes Universitarios y con ello se concreto un atropello más a la Universidad y la Educación en la Argentina. 

Con el pretexto de establecer las condiciones de trabajo y aspectos vinculados a la cuestión salarial de los Docentes Universitarios, se avanzó sobre la Autonomía Universitaria imponiendo una decisión sobre la política académica de cada Universidad, sin contemplar además la opinión del claustro estudiantil y de los demás en general.

A su vez, establece un nuevo régimen denominado de "carrera docente" por el cual un Docente designado de manera a dedo y de manera interina, puede convertirse en Docente titularizado, sin haber rendido nunca un Concurso que demuestre su idoneidad para el cargo. Por otro lado, la "carrera docente" elimina los Concursos públicos y abiertos de antecedentes y oposición como mecanismo para la conquista de los cargos docentes, reemplazándolos por un complejo sistema que busca perpetuar en las cátedras a los docentes y cerrarlas en sí mismas. " (sacado de acá)

Recordarán que hace poco en un acto por cadena nacional Cristina firmó el decreto de homologación del CCT de los docentes universitarios, que coronó una larga lucha de años (las primeras negociaciones se remontan a 1995) y significó que otro de los colectivos laborales secularmente marginados del pleno goce de los derechos que le corresponden como trabajo accediera a los mismos; a tono con la que ha sido la ampliación de derechos posibilitada por el ciclo político abierto en el país el 25 de mayo del 2003.

En ese contexto, sorprende (¿sorprende?) la reacción del brazo universitario del radicalismo, que parece anclado en las ideas de la reforma universitaria de 1918, desconociendo lo que ha sido el persistente proceso de "laboralización" de las relaciones al interior del Estado; cuyos trabajadores fueron adquiriendo la plenitud de los derechos reconocidos a los demás, incluyendo el de participar de los mecanismos de negociación colectiva.

El nuevo Convenio Colectivo es además el resultado de una larga y trabajosa negociación entre los gremios que nuclean a los docentes unversitarios (que son muchos, y con una larga historia de disputas entre sí), y los rectores de las universidades nacionales de todo el país; incluyendo los de la universidades que responden al radicalismo. Es decir, un proceso de construcción democrática, si los hay. 

Aferrado a la vieja idea de la universidad concebida como una "isla democrática" (un Estado dentro del propio Estado, regido por sus propias leyes) la Franja insiste en una idea de la autonomía que va más allá de lo específicamente académico (que es el sentido que cabe darle al artículo 75 inciso 19) último párrafo de la Constitución); e incluso del propio principio constitucional de admisión en los empleos públicos en condiciones de igualdad, sin más condición que la idoneidad (artículo 16 CN).

Pero además, mienten: el artículo 11 del CCT establece que el ingreso a la docencia universitaria se produce por concurso público y abierto de antecedentes y oposición sustanciado ante un jurado de pares y con presencia de veedores gremiales (de entidad con personería o inscripción gremial); y la permanencia en el cargo una vez accedido al mismo por concurso (conforme al artículo 12) está sujetas a evaluaciones individuales del desempeño de cada docente, a realizarse cada 4 años o tiempo mayor; si así lo establece en éste último caso el estatuto de la respectiva universidad.

Dos evaluaciones negativas sucesivas determinan para el docente la pérdida de la titularidad, y que el cargo sea nuevamente llamado a concurso público y abierto de antecedentes y oposición; mecanismo que el artículo 13 del CCT también establece para los ascensos del docente en la carrera y para acceder a los cargos de Jefes de Trabajos Prácticos; quedando expresamente excluidos los cargos que los estatutos universitarios establecen como electivos (decanos, rectores).

La cobertura transitoria de vacantes (artículo 14 CCT) se produce asignándolas a los docentes que revistan en los cargos inmediatos inferiores, y en caso de pluralidad de aspirantes por el mecanismo que establezca cada universidad; si la vacante es definitiva (por ejemplo por renuncia, jubilación o fallecimiento del titular) en el mismo acto de cubrirla por un interino se debe llamar a concurso. Finalmente el artículo 15 estipula que los interinatos no pueden prolongarse por más de 3 años, en aquéllos casos de carreras a término o programas de vigencia temporal acotada.

Vemos entonces que las disposiciones del CCT van en línea con lo que establecen otras normas aplicables a la enseñanza (sin ir más lejos en los demás niveles no existe la obligación de "revalidar" mediante evaluaciones individuales positivas), y con la gestación de una verdadera carrera docente; que debe armonizar las expectativas laborales de los trabajadores docentes, con la excelencia académica y la calidad educativa.

Más allá del "pucherito" porque no habría participación estudiantil en los jurados de concurso (un concepto pensado por la reforma hace casi 100 años, que alguna vez debería debatirse a fondo y en serio), lo que está defendiendo Franja Morada es otra cosa: una de las principales herramientas de control político e ideológico con que cuenta para conservar o acrecentar su poder en el sistema univeristario.

Cualquiera que haya transitado por los claustros como alumno o profesor sabe que los concursos son manejados con absoluta discrecionalidad en cuanto a su convocatoria, manteniendo una espada de Damocles sobre la continuidad laboral de muchos docentes (sometidos a una prolongada precarización). 

Tan  es así que el propio CCT en su artículo 73 debió establecer que las universidades regularicen su planta de interinos que tengan más de 5 años revistando en esa condición; para posibilitarse el pleno acceso a la carrera docente, y en que procedan a convocar a concursos públicos de antecedentes y oposición para los que tengan entre 2 y 5 años revistando como interinos.  

La disposición reconoce su origen en una situación bien concreta: en muchas universidades los llamado a concurso no dependen de las necesidades estrictamente académicas, sino de un riguroso "poroteo" de los cargos que se concursan y los que no; en función del calendario electoral de cada universidad o facultad, de cara a la renovación de las autoridades.

Sabido es que en la casi totalidad de los estatutos universitarios es la condición de profesor titular u ordinario (es decir, designado por concurso) la que determina la aptitud electoral para votar en el proceso de elección de las autoridades universitarias, o participar en él como candidatos. 

De tal modo, muchos docentes con trayectoria y desempeño profesional destacado no pueden titularizar en sus cargos porque no se les brinda la oportunidad de rendir un concurso, porque se sabe o presupone que son políticamente adversos al radicalismo y su brazo universitario.

Es decir que en medio de apelaciones a la autonomía univeristaria o la excelencia académica, lo que está defendiendo en realidad la Franja Morada es su propia quintita, y una de los principales bastiones políticos de la UCR en todo el país.

jueves, 30 de mayo de 2013

AVÍSENLE A LA FRANJA QUE LAS FOTOCOPIAS NO ENTRAN DENTRO DE LOS ACUERDOS DE PRECIOS


La verdad que estos muchachos de la boina blanca no nos dejan de sorprender: cuando se planteó la discusión del voto joven, en lugar de salir a buscar pibes de 16 años para convencerlos de que voten a la UCR (no es fácil la tarea, lo admitimos, pero eso es la militancia: bregar por lo que parece imposible), se opusieron porque los pibes "no estaban preparados para votar responsablemente", y antes había que "generar una mejora del sistema educativo".

Así los negros cabeza los votaban a ellos supuestamente.

Ahora no quieren participar de los controles de precios, porque que se sumen militantes a la tarea "significa delegar funciones que son propias del Estado"; aunque queda claro que el que inspecciona y controla, con poder para aplicar sanciones, es justamente el Estado.

Además de toda esa sanata de la confusión entre partidos políticos y gobierno: gobierna un partido político chicos, a lo mejor acostumbrados a seguir la realidad (y la política) por los titulares de Clarín y La Nación, lo perdieron de vista. 

De todos modos, ese partido que gobierno convoca a sus opositores para que participen de algo (nada más ni nada menos que de cuidarle el bolsillo a la gente), y no quieren ir. 

Después no se quejen si se quedan estancados en un rango de entre el 2 y el 11 % de los votos cuando se vota a presidente, y no se disfrazan con un candidato extrapartidario como Lavagna (ahí consiguen llegar a la escalofriante cifra del 17 %).

Si estos son los que el día de mañana van a reemplazar a los Barletta, Alfonsín, Cobos, Sanz, De La Rúa, Aguad, Morales, Terragno, están al horno muchachos.

A menos que tengan miedo que Moreno les mande a controlar los precios de las fotocopias en los centros de estudiantes de las universidades.