LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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miércoles, 16 de septiembre de 2015

DEVOLUCIÓN DE SUTILEZAS



Más información, acá.

Igual, agradecimientos no le faltaron a Fayt, de parte de gente que tenía motivos sobrados para hacerlo.

Más de 300 millones de motivos, para ser más precisos:

lunes, 18 de mayo de 2015

FAYT, UN AUTÉNTICO PRIVILEGIADO


Es un privilegiado por haber llegado a los 97 años, y seguir trabajando (?) aunque la Constitución dice que debería haber cesado como máximo luego de 5 años de haber cumplido los 75.

Es un privilegiado porque logró que la justicia (incluyendo la mismísima Corte Suprema) declarara inconstitucional a la propia Constitución, para permitirle permanecer en su cargo, hasta que se le cante; cosa que no es moco de pago, y que en su momento hasta a Clarín le molestaba.

Es un privilegiado porque cuando no se siente bien para ir a trabajar -cosa que últimamente pasa seguido- le llevan el trabajo a su casa, y listo.  

Ni hablar de que es un privilegiado porque cuando la Ley 24.631 (1996) derogó la exención del pago del impuesto a las Ganancias de que gozaban los jueces, pudo ser juez y parte; y -junto con sus pares de la Corte Suprema menemista- firmó la acordada por la cual declararon inaplicable la ley a los jueces; que de ese modo siguieron desde entonces sin pagar el impuesto.  

Pero además y como lo muestra la imagen de apertura y lo cuentan acá en Télam, nos enteramos que el doctor Fayt (que en apariencia no quiere jubilarse) es desde 1998 un jubilado; y de privilegio, porque en tiempos de Menem tramitó y obtuvo el beneficio que otorga a -entre otros- los jueces de la Corte la Ley 24.018 (1991); cuyo artículo 1º establece: "El Presidente, el Vicepresidente de la Nación y los Jueces de la Corte Suprema de la Nación quedan comprendidos en el régimen de asignaciones mensuales vitalicias que se establecen en el presente capítulo a partir del cese en sus funciones."; mientras que él artículo 2 lo asigna a los jueces de la Corte, cuando cumplen como mínimo cuatro (4) años en el ejercicio de sus funciones (es decir que basta haber sido juez de la Corte por 4 años, para jubilarse como tal).

El régimen es de privilegio además, porque para acceder al beneficio basta acreditar -además de la edad- treinta (30) años de antiguedad de servicio o veinte (20) años de aportes en regímenes de reciprocidad (diez menos que el promedio de los regímenes jubilatorios comunes); y una vez obtenido el beneficio, su monto será la suma que por todo concepto corresponda a la remuneración de dichos cargos: o sea, no el 82 % del sueldo percibido en actividad, sino el 100 %.

Pese a haber obtenido la asignación jubilatoria que se otorga a los ex ministros de la Corte, Fayt no renunció, y siguió en su cargo hasta hoy. O en todo caso: primero se aseguró de tramitarla y obtenerla, para luego seguir en el cargo más tranquilo: si lo rajaban, no perdía un centavo de sus ingresos, mientras viviera.

Pero además es un privilegiado porque tampoco perdió el beneficio de la Ley 24.018, aunque esta en su momento fuera derogada por el artículo 1º de la Ley 25.668 (2002); que además permitía conservar la jubilación de privilegio a quiénes ya la tenían otorgada, pero no si habían desempeñado -entre otros cargos- el de juez de la Corte Suprema de Justicia de la nación (como Fayt), en cuyo caso lo perdían: así lo disponía el artículo 2º de la misma ley. 

¿Dónde está entonces el privilegio de Fayt en éste caso? En que por el Decreto 2322/02 el entonces presidente provisional Eduardo Duhalde vetó la Ley 25.668 en parte de su articulado; entre ellos los artículos que derogaban la jubilación de privilegio para los ex jueces de la Corte (igual al sueldo que perciben cuando están en actividad), y que se las hacían perder a los que ya la habían obtenido, como Fayt.

Como dato de color, el veto de Duhalde (que el Congreso no rechazó) salvó también de la guadaña a las jubilaciones de privilegio que la Ley 21.540 (en rigor un decreto-ley dictado por Videla en 1977) estableció para los obispos, arzobispos y el vicario castrense; lo que implica que Fayt es un privilegiado, entre los privilegiados.

Porque además (como cuentan acá en Ambito Financiero) luego de haber obtenido el beneficio de la Ley 24.018, promovió una medida para que no le continuaran devengando aportes jubilatorios de su sueldo como juez de la Corte, que percibe hasta hoy.

Es decir que lo percibe limpio de polvo y paja, sin pagar Ganancias y sin hacer aportes jubilatorios; aunque hayamos vuelto en 2008 al sistema solidario de reparto, y esos aportes (que no deben ser pocos, porque se calculan en un porcentaje del sueldo) servirían para pagar la jubilación de otros jubilados en la actualidad. Lo que no le impidió firmar los fallos "Badaro" y "Eliff" (sobre reajuste de las jubilaciones), sin sonrojarse. 

Con lo cual uno pensaría que le tendría que alcanzar para pagarse los pañales geriátricos de su propio bolsillo, y no hacérselos pagar al Estado.

Elisa Carrió calificó a Fayt como "el gran maestro del derecho argentino". 

En todo caso será el gran maestro en explorar todos los recovecos del derecho, para gozar de cuanto privilegio esté a la mano.

sábado, 16 de mayo de 2015

LA CONFESIÓN DE LORENZETTI Y SUS SECUACES


La reaparición pública de Fayt y lo que se sabe que hizo al concurrir a Tribunales, más que hablar de él y su idoneidad -sobre lo que su silencioso y dubitativo andar nada aclaran-, exhibe la situación en que se pusieron Lorenzetti y los restantes ministros de la Corte que han decidido seguirlo, incluso en la ilegalidad: cometieron un delito (lo que ya había sido definido claramente en éste blog acá, donde se le tocaba timbre a los fiscales) y ahora lo terminan de confesar.

A la “inserción en un documento público de declaraciones falsas”, que es la conducta que tipifica el delito definido en el artículo 293 Código Penal, se pasó a un trascendido oficioso -deslizado por el propio Lorenzetti- en el sentido de que había sido un error material en el Acta, a ratificar lo actuado y a reiterar la ratificación hoy con la presencia de Fayt.

Ahora bien, que Lorenzetti quiera ser presidente de la Corte y los restantes supremos lo respalden no quita que en su inescrupulosidad y sensación de impunidad, hayan cometido el delito que se les atribuye.

En relación a lo anterior valen algunas consideraciones:

* si hubiere sido un error material -los que se denominan “de tipeo”-, bastaba con la corrección del error. Ahora, decir que alguien está presente cuando no lo está, y que encima interviene en la deliberación del órgano efectuando mociones, no es un error material o de tipeo, sino falsedad, y encuadra en la calificación que la doctrina penal en forma unánime hace en vinculación al tipo penal que la sanciona: “falsedad es suponer en un acto la intervención de personas que no la han tenido o atribuir a los que han intervenido en él, declaraciones o manifestaciones diferentes de las que hubieran hecho”.

* por lo demás, la Corte solo puede decidir reunida. Más allá de como circulen los asuntos por sus pasillos para su estudio, tanto de cuestiones jurisdiccionales como de gobierno que no ha delegado, no puede decidir si no es en una reunión donde se verifiquen los extremos de quórum y mayoría. Así se desprende de la Constitución y de su propio Reglamento;

* por último el delito de falsificación ideológica de un instrumento público, en los dichos de la propia Corte en sus fallos, se consuma cuando el documento queda perfeccionado como tal, con todos los signos de autenticidad que las leyes y reglamentos requieren (firmas, sellos, etc.) aunque no se hayan realizado todavía los actos necesarios para oponerle la prueba por él constituida a terceros, pues ya desde aquél momento nace la posibilidad de perjuicio.

Se trata de un delito instantáneo, que no requiere la efectiva producción de un daño, sino que tan sólo reclama el peligro presunto que pueda resultar de él, dado que tal acto tiene como destino su utilización, que, además de lesionar la fe pública considerada en abstracto, lleva la posibilidad de perjuicio de cualquier bien jurídico tutelado.

Siendo lo anterior así, la cortina de humo del trascendido contando lo del error material y las ratificaciones posteriores, pretenden (pero no lo logran) disimular el actuar doloso de los que intervinieron en la autoría de un delito típico, salvo para aquéllos que -cegados por el odio- no ven la baja calaña de quien preside hoy la Corte y el enjuague al que se someten los que le siguen.

viernes, 8 de mayo de 2015

CUIDADO CON LO QUE PIDEN, GENTE...


...miren que si el nono hace fuerza, no hay pañal geriátrico que aguante.

Igual le erraron haciendo el aguante frente a Tribunales: por si no se enteraron, hace rato ya que el hombre no se da una vuelta por ahí.

jueves, 7 de mayo de 2015

PENOSO,TRISTE Y PATÉTICO ESPECTÁCULO


¿Serán concientes los que por estas horas cierran filas en defensa de Fayt que están protagonizando un papelón bochornoso, que amenaza con agigantarse a medida que pasan las horas y el "ausente" no aparece, para explicarnos a todos con su propia voz que está bien, lúcido y en condiciones de ejercer plenamente sus funciones, desalentando de ese modo cualquier especulación en contrario?

Vivimos por estas horas en torno a Fayt un verdadero sainete con ribetes de tragicomedia, cuando lo que está en discusión acá es simplemente si alguien que ejerce una función pública importante (nada menos que miembro de la Corte Suprema de Justicia) está o no en condiciones de hacerlo.

En un país en el que aun hoy se le reclama a la presidenta su título de abogada, o se tejieron todo tipo de especulaciones sobre su salud física y mental, y algunos comunicadores sociales como Nelson Castro ejercen la tele-medicina diagnosticando a distancia, mientras nos advierten con gesto adusto y severo que la salud de los funcionarios es un asunto de interés público del primer orden, parece que está mal preguntarse por la salud de un anciano de 97 años, al que no se lo ve en público desde hace tiempo; y no concurre normalmente a su despacho desde hace bastante.

De hecho, en el acuerdo de la Corte de esta semana tampoco estuvo presente (con lo cual el tribunal funciona de hecho con 3 de los 5 miembros que dispone la ley), y el "comunicado" por el cual ratificaron la re re re reelección de Lorenzetti no lleva firma alguna, acaso para evitar repetir la truchada del acuerdo por el que la aprobaron.   

Ni uno sólo de todos los "indignados" con las notas de Horacio Verbitsky sobre el tema han desmentido una coma de lo que él publicó sobre Fayt, y el primero que debió hacerlo -el propio Fayt- con el simple expediente de aparecer y hablar en público (¿en éste caso no corre el "queremos preguntar"?) no lo hace; no sabemos si porque no quiere, pero todo indica o autoriza a suponer que porque no puede.

Era patético ver ayer a los medios decir "dijo Fayt" tal o cual cosa, cuando en realidad el que hablaba y decía era su "abogado", Jorge Rizzo, lo cual nos lleva a una disgresión: ¿por qué tiene un abogado el "maestro del derecho" (Carrió dixit) Fayt, si hasta lo que sabemos, no está acusado o imputado de delito alguno del que deba defenderse, y ni siquiera existe iniciado formalmente un procedimiento de juicio político en su contra?

¿Será que está ganando tiempo en hacer el sucesorio, o lo designaron curador de Fayt y no nos avisaron que se estaba tramitando su curatela?

¿O acaso será porque Fayt no puede explicar por sí mismo -y no precisamente por desconocimiento jurídico- cuál es su situación real?

Eso sin contar que a nadie parece escandalizarle el hecho de que el mismo Rizzo sea quien promovió -en representación del Colegio de Abogados porteño- la acción por la cual la Corte Suprema de Justicia (con el voto concurrente de Fayt) declaró en el 2013 la reforma al Consejo de la Magistratura impulsada por el gobierno nacional; lo que los coloca a los dos (a Fayt y a Rizzo) en el filo del prevaricato (convirtiéndose en jueces y parte); si no desde el punto de vista estricto del Código Penal, desde las más elementales normas de decoro, en estos días de "cansancio moral".

Con absoluto desprecio por la realidad y la inteligencia de sus lectores, decía Clarín ayer que el gobierno buscaba provocar una vacante en la Corte, cuando ya existe una desde hace meses por la renuncia de Zaffaroni, y la oposición se ha juramentado en público a no cubrirla, sea cual sea el postulante que el gobierno proponga para integrar el tribunal.

¿Tan categórico juramento no valdría acaso si lo que estuviese en discusión fuese la vacante de Fayt?

Hoy ambos hermanitos de Papel Prensa repiten a coro en sus tapas que el gobierno "embiste" para lograr que Fayt deje la Corte, a la cual no pisa hace rato; sin que nadie haya desmentido tampoco las versiones que dan cuenta que hace más tiempo aun que no escribe sus propios votos en los fallos del tribunal.

Imaginemos por un momento el mismo cuadro de situación, pero con el gobierno sosteniendo al geronte en su cargo a como dé lugar, para que forme una "mayoría automática" que lo sustente con sus fallos: ¿cuál sería entonces la reacción del conglomerado mediático hegemónico, y de la dirigencia opositora? No alcanzarían los empleados del Congreso para recibir los pedidos de juicio político.

Todos los que hoy forman un impresentable scrum en defensa de lo indefendible en torno a Fayt (medios, dirigentes opositores) son cómplices de los enjuagues de Lorenzetti, el anticipado y múltiple re re re re reelecto, con transitorio "cansancio moral"; incluyendo la casi segura comisión del delito de falsedad ideológica de instrumento público previsto en el artículo 293 del Código Penal, en el acta de su reelección. (holis ¿algún fiscal presente que tome cartas en el asunto, sobre todo teniendo en cuenta esto?).

Como también son cómplices de las actuales y futuras apretadas mafiosas del presidente de la Corte, quien amenaza con "fallos contundentes" contra el gobierno; mientras ve si logra exhibir a Fayt en el próximo acuerdo del tribunal, cual si fuera la momia de Lenin en el Kremlin.   

Lo que nos lleva a preguntarnos a esta altura -en un sentido retórico- a que intereses concretos responde el sostenimiento de la momia en su cargo, contra toda racionalidad y sin exigirle ni siquiera -como en los secuestros- una "prueba de vida".

miércoles, 12 de junio de 2013

SOBRE EL FALLO DE LA JUEZA BARÚ BADÚ BUDÍA, EL NONO FAYT Y OTRAS YERBAS


Acá les dejamos el audio de la columna semanal de Raúl Degrossi en el programa "Entre el ruido" por Radio Nacional Santa Fe; en éste caso hablando del fallo de Servini de Cubría suspendiendo la elección de los miembros del Consejo de la Magistratura en las PASO, el caso Fayt y el mito (no acerquen a los niños a la pantalla, porque saber la verdad los puede afectar en su desarrollo) de que los jueces nacen de un repollo:

JAURETCHE, FAYT Y LA RISA DE BONFATTI


Leemos en el diario del Loco Lindo: "Con un típico gesto de interrogación en la mano, el gobernador Antonio Bonfatti -de una manera muy italiana- repreguntó: “¡¿Y cuándo gobernamos los socialistas?!”. El titular del Poder Ejecutivo Provincial se refería a las expresiones de la presidenta Cristina Fernández de Kircher, quien sostuvo que el ministro de la Corte Suprema de Justicia Carlos Fayt “pertenece al Partido Socialista”. (el subrayado es nuestro)

“Me parece que la presidenta cometió una gaffe”, dijo el gobernador, mientras se retiraba de La Redonda (ver aparte). (La expresión francesa puede resumirse en términos más coloquiales como una ‘metida de pata’).

Ayer la mandataria buscó, mediante un juego de palabras, vincular al longevo juez con el más que centenario Partido Socialista. Esta mañana, Bonfatti no ocultó sus risas cuando los periodistas le trasladaron ese comentario. "

El título de la nota es "Risas de Bonfatti por la supuesta filiación socialista de Fayt"; o sea que se rió porque -a su criterio- Fayt nunca fue socialista.

Lo cual nos recordó algo que dijo don Arturo Jauretche allá por 1958: "Para que mis lectores vean, por ejemplo, cómo se fabrica un personaje, los voy a invitar a que sigan la publicidad periodística sistemática que le está haciendo a una llamada "campaña de educación democrática", cuyo objeto es ir fabricando con tiempo un nuevo personaje que lo será, a la distancia, aunque sea una "distancia larga", como decía Balbín, un mozo que fue candidato a la presidencia de la República y que desde luego tuvo prensa favorable.

El personaje que están fabricando es un doctorcito Fayt que un día, con el título nuevecito, un sombrero aludo de esos de ribete, y tres guantes, los dos para ponerse y el de llevar en la mano, se apareció en FORJA y se afilió. Pidió en seguida la tribuna y se la dimos tres veces. A la tercera lo llame y le dije: "Vea, joven, usted no entiende lo que es FORJA, porque usted es un liberal crudo y su puesto está en el Partido Socialista. Acerté, porque actualmente actúa en el mismo y habla, habla, habla; ¡la pucha si habla!, y tiene prensa a bocha como que La Nación y La Prensa le dedican todas las semanas su buen cuarto de columna"." (el subrayado es nuestro).

Cada uno elegirá a quien creerle, si a Bonfatti o a don Arturo. 

Aunque la parte esa en la que Bonfatti se pregunta en voz alta cuando gobernaron los socialistas, da para pensar si en el fondo, no tiene razón.  

martes, 11 de junio de 2013

EL CLUB DE LOS ABUELOS


Esta bien que defiendan a cualquiera (pero a cualquiera en serio, eh) cuando entienden que Cristina lo ataca, como en éste caso el nono Fayt.

Pero de ahí a las pelotudeces que ponen en ésta nota de Infobae (a la que corresponde la imagen), es como demasiado.

En la que reseñan a gerontes famosos que siguen (o seguirían) cumpliendo roles importantes, pero da la puta casualidad que no pudieron conseguir uno que llegue a los 95 añitos de Fayt, y el que está más cerca (Mandela) está en duda para el próximo cumpleaños.

Con perlas como éstas:

"En el ámbito local, a Raúl Alfonsín -muerto a los 86 años- políticos y funcionarios lo visitaban hasta sus últimos días para conseguir un consejo, una palabra de aliento o sólo una "bendición política": claro, como Moreau, que le preguntó en el 2003 si le convenía presentarse de candidato a presidente, y don Raúl le dijo que le meta nomás; con los resultados conocidos.

"El Papa Franciscode 76, es uno de los dirigentes espirituales más visitados por políticos locales desde que fue nombrado Sumo Pontífice. Su carisma y humildad sirven de inspiración para millones de cristianos en el mundo. ¿Alguien creería que ese carisma y humildad desaparecerá con los años?": pero resulta que la iglesia le pide a los obispos que cumplen 75 años (20 menos que los que tiene Fayt) que presenten la renuncia.

Y Ratzinger (puesto como ejemplo en la nota) acaba de renunciar a ser Papa a los 87 años (8 menos que Fayt) porque no le daba el cuero para seguir; y a Juan Pablo II lo obligaron a seguir hasta los 85 (10 menos que los que tiene ahora Fayt), aunque no se podía tener en pie.

"El colombiano Gabriel García Márquez (86) también figura en ese listado y tanto su inteligencia como su lucidez serían difíciles de refutar o desdeñar.": si no fuera trágico (por la enfermedad que padece "Gabo") sería como para reírse un rato largo.  

Y como frutilla del postre, como ejemplos de ancianos venerables (junto con Kissinger y la reina Isabel) aparecen ¡Julio Grondona y Chespirito!.

HABLEMOS SIN SABER, O CONSTITUCIONALISMO DE PÁLPITO


Y al rato:


Lo raro es que nos pidió que subiéramos el artículo de la Constitución (el único de los 129 que habla del tema, o sea que no puede haber confusión), y se tomó un rato para responder.

Pero antes había arrancado (a puro pálpito) diciendo que Cristina la pifiaba, porque ponía como absoluto algo que era materia de interpretación.

Todo eso, estando en el medio de una reunión.

Y al rato -siempre en la reunión- ya sabía de que se trataba el artículo que nos pidió (y no tuvo tiempo de leer), y hasta ofrecía los fallos donde se lo declaraba inconstitucional.

Hay dos posibilidades:

1) O este muchacho aprende con una velocidad impresionante, lo cual es un aspecto a destacar.

2) O la reunión era con Fayt, que le alcanzó los fallos.

Sobre todo porque no nos desmintió que fuera socialista; como tampoco Fayt la desmintió en eso a Cristina.

viernes, 1 de febrero de 2013

EL SUPREMO Y LA LEY SUPREMA


El nono está por llegar al siglo, y no quiere saber nada con renunciar.

Como nos recuerda acá Baleno, tampoco quiere saber nada con pagar impuesto a las Ganancias, ni apurarse a resolver la causa de La Nación y su deuda por impuestos, para no tener problemas de familia

Pero se queda, para honrar al país, y defender las instituciones y la Constitución.

Siempre que la Constitución no se meta con él, claro.

Como cuando logró que la Corte menemista (que también integró, aun cuando no fuera parte de lo que entonces se llamaba "mayoría automática") declarara inconstitucional la propia Constitución (?).

Concretamente el artículo 99 inciso 4) modificado en la reforma del 94; para establecer que a los 75 años de edad cesaba la inamovilidad de los jueces, y debían obtener un nuevo acuerdo del Senado (que sería por cinco años), o cesar en sus cargos. 

Ese fallo es el que le permitió ahora, a 15 años de dictado, soplar las 95 velitas (20 más que las que establece la CN, que son bastantes) como miembro de la Corte, que es la intérprete final de lo que dicen la Constitución y las leyes.

Y vaya si el caso de Fayt lo demuestra.

lunes, 7 de enero de 2013

BOTONES DE MUESTRA


1. De los mocos que hizo el kirchnerismo cuando Alberto Fernández fue parte del gobierno, como por ejemplo la designación de Guglielmino como Procurador. 

Para tenerlo en cuenta cuando sale a dar lecciones de kirchnerismo paladar negro, químicamente puro.

2. Del poder que tienen los medios para condicionar a los poderes del Estado, especialmente a la justicia. 

Para tenerlo en cuenta cuando nos dicen que defienden su independencia, atacada por el gobierno. 

3. De la vergüenza que son algunos jueces, como Fayt; que no se excusó nunca de intervenir, en la causa de La nación para no pagar impuestos, y logró que la Corte (que él integra) declarara inconstitucional la Constitución, para permanecer en el cargo más de 20 después de haber cumplido la edad a partir de la cual los jueces pierden estabilidad (incluidos los de la Corte), y requieren de un nuevo nombramiento.

Para tenerlo en cuenta cuando nos hablan de ética, y se oponen a las reelecciones, porque son malas para las instituciones.

4. De por qué Horacio Verbitsky sigue siendo, por lejos, el mejor periodista argentino (ver si no ésta nota); y el que mejor información maneja.

Para tenerlo en cuenta cuando nos vienen con el cuento del "periodismo independiente", y nos dicen que expresar una opinión política (abiertamente, claro, en su fuero íntimo todos las tienen) o adherir a un proyecto político, va en desmedro de la calidad del trabajo periodístico.