LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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martes, 15 de diciembre de 2020

ERES MEJOR CUANDO CALLAS

 


"Por algo me eligieron jefe de bloque peronista en el Senado. Llegué a dudar de la voluntad del Frente Progresista en todo esto que estoy atravesando. Pero acá hay una persona con ánimo de romper todo: Sain." (No queda claro si al presidente del bloque de senadores del PJ lo eligen los senadores del PJ, o el Frente Progresista. No duda de los radicales y socialistas -que se apuraron a subir a las redes sociales el video de la declaración de Ponce Ashad-, pero sí de Saín. A veces aclarar oscurece, o está pidiendo públicamente que no lo dejen solo porque habla)  

"No hay ningún punto de comparación de esto que me pasa con lo de (el ex vicegobernador) Antonio Vanrell, en la década del 90. Es como comparar a Carlos Reutemann con Perotti. A Perotti lo subimos nosotros. Lo llevamos a caminar por nuestros departamentos. (Alcides) Calvo en Rafaela sacó 15 mil votos más que Omar. En general, Perotti sacó menos votos que todos nosotros." (¿En la comparación Perotti sería Vanrell -que terminó destituido por choro- y él Reutemann? Queda claro que le gustaba más Reutemann que Perotti, el problema es que Reutemann desde el 2015 juega para el PRO, tanto que ese año contribuyó a la derrota del PJ en la elección a gobernador. Parece que entonces a Traferri no le preocupaba que el peronismo santafesino no tuviera destino. Que los senadores tengan más votos en sus departamentos que el candidato a gobernador se explica muy fácil: la Banelco de los subsidios arreglada con el socialismo -y hoy también investigada en la justicia- y la boleta única, aprobada en el 2011 mediante el acuerdo entre el socialismo y los senadores del PJ, encabezados por Traferri. Con tres candidatos distintos (Rafael Bielsa, el "Chivo" Rossi y Perotti) el PJ perdió tres elecciones seguidas a gobernador (2007, 2011 y 2015). En las dos últimas hubo boleta única. Si los senadores son los dueños de los votos ¿por qué no derogaron la boleta única y traccionaron a la fórmula de gobernador para que el peronismo ganara antes? La respuesta es muy sencilla: porque mientras los reelijan a ellos, les chupa un huevo quien sea gobernador. De hecho, en la misma conferencia Traferri confiesa abiertamente que se sintió más cómodo con los gobernadores socialistas que con Perotti)   

"¿Por que no voy a hablar con Miguel Lisfchitz, a quien lo eligieron 700 mil santafesinos? Y eso no quiere decir que haga negociados. Es lógico hablar con la oposición. Si algo le tengo que recriminar al gobierno al que yo contribuí a elegir es que no haya diálogo." (El problema no es que hablés, sino lo que arreglás: en el 2018 -cuando avanzaban las denuncias en la justicia por los subsidios en el Senado, las cooperativas truchas de Corral, las horas OSPE y los concursos arreglados en la policía- en cuestión de horas modificaron la ley del MPA para que a los fiscales los sancionara la Legislatura. En el 2019 y durante los seis meses de transición le votaron a Perotti -contra su voluntad- el Plan Abre y el presupuesto del primer año de su gestión. Y hace unos días en 20 minutos las leyes sobre gastos reservados e incompatibilidades del MPA, que con los dichos del propioTraferri queda más claro que nunca que son contra Saín, no por "la transparencia y la calidad institucional". Eso sin contar que le rechazaron al gobernador el Plan Incluir, que reemplazó al Abre.)   

"Perotti hoy está sufriendo la Gobernación. No la disfruta. Lo conozco hace 31 años. Así el peronismo no tiene destino en 2021. Se trata de saber cómo construir en la política. O vos me seducís para que sea parte de tu espacio y también tengo que ser parte. No sé a dónde vamos en seguridad, en obra publica, en medio ambiente y en trabajo. No hay que ser necio. También ocurrió la pandemia, que nos paralizó. Pero si hubiera un esquema de diálogo en el cual se nos dijera que hay planificación, que en seis meses se larga algo, sería distinto. Hoy no hay nada de eso." (Y sí, medio que si heredás un choclo de deuda con proveedores y contratistas, te arman el presupuesto, no te quieren votar de una las leyes de emergencia, se te viene encima una pandemia, te contagiás del COVID y parte de tus bloques legislativos te patean en contra obligándote a vetar leyes disparatadas, la tenés que sufrir. Es raro esto de que el peronismo no tiene destino ahora, cuando ganó, y lo tenía antes, cuando perdía elección tras elección. O que le está pidiendo al gobernador que lotee el gabinete y les tire a ellos cuatro ministerios. Una pena que no aprovecharan para dialogar los seis meses de transición, en lugar de votarle a Perotti el Plan Abre y el presupuesto. O que pidan la cabeza del ministro de Seguridad ahora, y no antes, con el socialismo, cuando no solo no le pidieron la cabeza de Lamberto o Pullaro pese a sus desastrosas gestiones, sino que les votaron la emergencia en seguridad, en base a la cual -por ejemplo- adjudicaron obras en Rosario por el Plan Abre por varios cientos de millones de pesos, entre 5 o 6 empresas aportantes de campaña del socialismo, sin licitación. Sí, ese mismo Plan Abre que Traferri planteó en una ley extenderlo a toda la provincia)   

"Definitivamente no creo que el gobernador esté atrás de esta maniobra. A mi modesto entender, esta maniobra comenzó el 21 del septiembre del año pasado con una nota que escribió Hernán Lascano para Aire de Santa Fe: El bando más tradicionalista, cuyo referente soy yo, decía la nota, frecuenta al jefe de Unidad Regional de San Lorenzo, Gonzalo Paz. Lo desafío que me traigan una sola vez que yo fui a ver a Paz a la Jefatura. No tuve ningún tipo de relación con Paz. Lo saben todos en San Lorenzo. Ahí le dije a mis pares: «Empezó la campaña de desestabilización al Senado». Y de intentar, en base al jefe de inteligencia, con carpetazos mostrar quiénes son los buenos y quiénes son los malos. No creo que el gobernador esté en eso. El gobernador está mal asesorado. Le dijimos a Perotti sobre la preocupación por el Ministerio de Seguridad. En lugar de ir para adelante, vamos para atrás. Cada vez que Perotti intentaba tener una buena relación con la Legislatura, aparecía Saín para explotar todo." (Sabe que el ministro hace tareas de inteligencia política -lo que está prohibido y es delito- y no lo denunció. Pero sí sacó en minutos una ley sobre el uso de los fondos reservados, que dice que no tiene nada que ver con Saín. Y lo quiere dejar a Perotti como un pavote que no sabe lo que hacen sus ministros, ni lo que está pasando)   

"Estábamos reunidos con Perotti, Alejandra Rodenas y Roberto Mirabella en la Casa de Santa Fe. Discutíamos conformar una agenda legislativa. La pregunta fue cómo se hacía antes. Cuando gobernaba Antonio Bonfatti íbamos los presidentes de bloque con el ministro de Gobierno y discutíamos las leyes. Discutíamos el endeudamiento y, al aprobarlo, solicitábamos obras para nuestros departamentos. ¿Se acordaban todas? No. Se acordaba el 60 por ciento de las leyes. Pero eso lleva paciencia, búsqueda de consenso. Uno no puede pensar que tiene la verdad absoluta. Son dos modelos antagónicos de construcción. Uno intolerante y otro dialoguista. Con Lifschitz era lo mismo. Costaba más, porque era más difícil. Pero las leyes las logramos producto del diálogo y el consenso." (O sea, para él el mejor gobernador fue Bonfatti, y el peor es Perotti, que sería un intolerante. Y hay que creerle que en el 2019 hizo campaña para que Perotti le ganara a Bonfatti. Mejor no pedirle precisiones sobre cuanto más costaba ponerse de acuerdo con Lifschitz) 

(Las negritas son nuestras, el original acá

miércoles, 27 de noviembre de 2019

CAPAZ QUE SÍ


Bah, son opiniones, pero a nosotros nos parece que el asunto del presupuesto provincial para el año que viene sí merece algunos comentarios. Empezando por el hecho conocido de que lo mandó Lifschitz, cuando lo tiene que aplicar Perotti; y le dieron media sanción el mismo día que se aprobaba la nueva ley de ministerios, con una estructura distinta del Estado a la planteada en el proyecto de presupuesto.

Siguiendo porque es un dibujo absoluto basado en las proyecciones macroeconómicas del presupuesto que mandó Macri, y porque lo armaron con un presunto superávit económico (diferencia entre recursos corrientes y gastos corrientes) de 60.000 millones de pesos, para financiar un no menos inverosímil plan de obras por 42.000 millones; cuando al 31 de octubre de éste año ellos mismos reconocen como una hazaña haber logrado un resultado económico (no financiero) favorable de 14.000 palos, o sea menos de la cuarta parte del que le dibujan a Perotti, y haber ejecutado obras por 16.000 millones (menos de la mitad  de lo que dicen que haría el año que viene, otro gobierno).

También podríamos decir que Educación se lleva el 19,98 % de los gastos totales, y en consecuencia sigue retrocediendo en su participación en el total como viene pasando sistemáticamente desde 2007, cuando el socialismo llegó al gobierno en Santa Fe. O que el gasto en Salud sigue congelado en términos porcentuales, porque sigue representando el 8,41 % del presupuesto total (menos que Seguridad), y de ese total, el 11,08 % se lo sigue llevando el subsidio provincial a los hospitales rosarinos. O que Desarrollo Social (con "Nueva Oportunidad" y todo, en plena emergencia alimentaria) representa apenas el 1,64 % del total de los gastos, y Producción menos aun: el 0,36 %. 

O podríamos comentar también que, siendo un presupuesto dibujado con evidente subestimación de los gastos corrientes, no se le da al gobernador la facultad de mover partidas para reforzar las que atienden esos gastos, o poder cumplir con las paritarias; cuando el propio Lifschitz acaba de dictar un decreto, por el cual modifica el presupuesto de la EPE, aumentando en 688 millones de pesos los gastos para el pago de sueldos (por los acuerdos en paritarias con FATLYF), y disminuyendo en el mismo acto 190 millones de pesos en el plan de obras. Respecto a las paritarias, el 14 de noviembre (con el presupuesto ya enviado a las Cámaras) Lifschitz amplió el presupuesto 2019 por Decreto 3665 en 8953 millones de pesos, de los que destinó 6300 millones al pago de los aumentos salariales pactados en paritarias.  

Si nos dan tiempo para otro comentario, les decimos que después de haber dictado 12 decretos y 2 resoluciones disponiendo que la provincia se haga cargo de obras en el Area Metropolitana Rosario por 435 millones de pesos, Lifschitz acaba de dictar el Decreto 3664 el 14 de noviembre (o sea, con el presupuesto 2020 ya en la Legislatura), por el cual dispone que el futuro gobierno tendrá que pagar todas las redeterminaciones de precios, adicionales de obra y trabajos extracontractuales que disponga la Municipalidad de Rosario sobre esos contratos.

Y ya que de Rosario hablamos, el presupuesto que mandó Lifschitz a la Legislatura contempla que la provincia financie en la ciudad obras que debería pagar el municipio por otros 2079 millones de pesos; incluyendo 80 millones para la compra de lámparas LED para el alumbrado público, 15 millones para el patio de comidas del Patio de la Madera, 80 millones para la "puesta en valor" del ex predio de la Sociedad Rural, 25 millones para la terminal de ómnibus, 15 millones para el faraónico Museo del Deporte, 132 millones para la comisaría del distrito sur y otros 356 millones para el plan Pullaro de reubicación de comisarías en la ciudad.

Y si uno mira con lupa, encuentra 3 millones de pesos para la "puesta en valor" de la Plaza de Mayo y 50 millones para el nuevo hospital Iturraspe (los dos, ya inaugurados), 250 millones en "Obras nuevas a realizar" que nadie dice cuáles son ni en donde, y otros 213 millones en "Obras en ejecución", con la misma orfandad de datos y precisiones. 

A diferencia de Lifschitz podríamos estar toda la semana haciendo comentarios sobre el presupuesto, como por ejemplo que dibujaron que llegarían a la provincia 10.000 millones de pesos por el fallo de la Corte en la causa que la provincia inició contra la nación por los fondos de ANSES (un cálculo que nadie sabe decir de donde salió), pero no le dan facultades a Perotti para -llegado el caso- negociar o vender los bonos que le entreguen por la deuda, para hacerse de recursos.

O que el proyecto pretende también restringir las facultades del Gobernador para otorgarles anticipos de coparticipación a los municipios y comunas para pagar sueldos, justo cuando Lifschitz le licuó la deuda por ese concepto a Rosario), y acaba de hacer lo mismo con Las Parejas, San Jerónimo Sud, San Vicente y San Javier por los Decretos  3781, 3773, 3772 y 3771 del 14 de noviembre: al parecer, lo que vale para él, no vale para el que lo suceda.

Y si hablamos de los subsidios que entregan los legisladores (que según muchos, fueron la clave para la aprobación en el Senado), el proyecto de presupuesto los aumenta respecto al año pasado en un 50,8 % para los senadores y un 55 % para los diputados, cuando Lifschitz pasará a presidir la Cámara; mientras que congela en los montos nominales de éste año, los que puede entregar el Gobernador, cuando (muy a pesar suyo) ya no esté él en la Casa Gris.

Es decir, aunque al parecer ahora se haya abierto una ventana de negociación para introducirle algunos cambios al presupuesto que mandó Lifschitz para que lo ejecute Perotti en su primer año de gobierno, algún que otro comentario como al pasar se podía hacer al respecto.

viernes, 22 de noviembre de 2019

CON RAZÓN PREFERÍAN A CAPRILES


La Constitución de la Provincia de Santa Fe establece en su artículo 72 inciso 8) que el Poder Ejecutivo (o sea, el Gobernador) tiene la iniciativa exclusiva en materia de presentación del presupuesto ante la Legislatura, tal como en el orden nacional la tiene el presidente. Y la razón es muy sencilla: es el poder administrador, el que maneja los recursos y el presupuesto expresa su plan de gobierno; las prioridades de la gestión. O sea lo que lo define como poder, por antonomasia. Por esto también la misma Constitución Provincial le prohíbe a la Legislatura en su artículo 55 inciso 8) aumentar los gastos proyectados por el Poder Ejecutivo, salvo para ejecutar leyes especiales que la misma Legislatura haya aprobado, y siempre que establezca con que recursos.

Cuando estamos en presencia (como ahora) de un cambio de gobierno, se sobreentiende que es al nuevo gobernador al que le corresponde ejercer esa iniciativa, porque son él y su equipo los que van a ejecutar el plan de gobierno plasmado en el presupuesto, y no el gobernador que se va. Estas reglas tan sencillas y que cualquiera puede entender y compartir, fueron groseramente dejadas de lado por Miguel Lifschitz al mandar a la Legislatura el proyecto de presupuesto que será ejecutado durante el primer año de mandato de Omar Perotti; al que el Senado provincial le acaba de dar media sanción en trámite express, sin despacho de comisiones ni análisis alguno.

A este absurdo político, que ha tensionado al extremo la transición política en la provincia por culpa exclusiva de la fuerza gobernante y el propio Lifschitz, que no han metabolizado aun que perdieron las elecciones y ya no serán gobierno, hay que sumarle el absurdo técnico y económico que representa el proyecto de presupuesto que tomó estado legislativo el miércoles; un burdo intento por sabotear de antemano la gestión provincial del peronismo, y sostener “quioscos” variados montados por el socialismo a lo largo de 12 años de gobierno.

Para empezar y como lo dice el propio mensaje firmado por Lifschitz que acompaña al proyecto, está formulado en base a las proyecciones macroeconómicas del proyecto de presupuesto nacional mandado por Macri al Congreso, en otro gesto de alienación de la realidad política y electoral comparable al del socialismo en Santa Fe. O sea que Lifschitz comparte con Macri dos cosas: el hijoputismo político de pretender armarle el presupuesto a su sucesor, y el análisis sobre la evolución futura de la economía nacional.

Si políticamente que Lifschitz le quiera armar el presupuesto a Perotti es un absurdo, ni hablemos si entramos a analizar las cifras del proyecto de presupuesto, y su distribución hasta donde se puede conocer hoy. Así por ejemplo con un déficit acumulado al 30 de septiembre de éste año (último dato disponible) de más de 11.000 millones de pesos, el socialismo plantea para el año que viene (cuando, reiteramos, ya no será gobierno) un superávit de 3118 millones de pesos, en un presupuesto que contempla gastos por un total de 411.816 millones de pesos. Recordemos que si algo ha caracterizado los cálculos de ésta gente en 12 años de gobierno, no ha sido la precisión, justamente.

Pero en éste caso logran llegar al supuesto superávit incluyendo como recursos 10.000 millones de pesos a ingresar por el pago del juicio que la provincia le ganó a la nación por los fondos que iban a la ANSES, basados en supuestas declaraciones de Alberto Fernández y el propio Perotti: el socialismo les traslada así la responsabilidad por su incapacidad de no haber podido cobrar esa deuda durante cuatro años de parte del macrismo, aun habiendo adherido al blanqueo de capitales, el pago a los fondos buitres, la “reparación histórica a los jubilados” y el pacto fiscal, con esa excusa; y la del financiamiento del déficit de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la provincia: dicho sea de paso, el mensaje nos cuenta que vaya uno a saber de donde, surgirán también miles de millones de pesos del Estado nacional que llegarán a la provincia por esa vía, los que no se cuantifican en el mensaje, pero si se dice que forman parte de los recursos estimados en el recurso de presupuesto, y asó dibujan el superávit.

El otro “cuento socialista” es plantear una inversión en gastos de capital para el año que viene del orden de los 62.000 millones de pesos (más o menos un 15 % del presupuesto), de los cuáles más de 42.000 millones serían estrictamente en obra pública: al mismo 30 de septiembre pasado (reiteramos, último dato disponible) lo ejecutado en ese rubro éste año (año electoral, con voracidad del gobierno por cortar cintas e inaugurar cosas) eran 16.638 millones, sobre un total de 24.194 millones de gastos de capital: o sea, están planteando casi duplicar la inversión de capital y la obra pública (si anualizamos la ejecución de éste año); cuando hay cientos de obras paradas por falta de pago en toda la provincia, suspensiones y despidos de trabajadores de las empresas contratistas por ese motivo, y una bola de nieve de intereses que no para de crecer, por el pago fuera de término de los certificados de obra. Hoy, en Santa Fe, no hace 10 años, en Namibia.

Y lo peor es lo que el proyecto de presupuesto plantea respecto al gasto corriente: con un crecimiento del gasto público provincial interanual del 43,5 %, los gastos corrientes (sueldos del personal estatal, gastos de funcionamiento, transferencias, coparticipación de impuestos a municipios y comunas) crecerían solo un 25 %, sin previsión alguna para atender por ejemplo eventuales aumentos en paritarias. Y ahí empiezan a vérsele las patas a la sota, y la bomba de tiempo que Lifschitz quiere dejarla activada a Perotti, para que le explote en su primer año de gestión.

La maniobra es muy burda: como la ley de responsabilidad fiscal a la que la provjincia adhirió por Ley 12.402 impide usar partidas destinadas a gastos de capital para afrontar gastos corrientes (algo que los gobiernos socialistas se cansaron de violar en estos 12 años en el poder, o de autoindultarse en cada presupuesto), para mediados de año o quizás antes, las partidas del gasto corriente estarían en rojo; y el nuevo gobierno se vería obligado a enviar a la Legislatura una ampliación de partidas que le permita afectar recursos de la obra pública para –por ejemplo– poder pagar los sueldos en tiempo y forma; no hablemos ya de pactar aumentos en las paritarias, quedando así embretado en un dilema de hierro: si lo hace lo acusarían de “frenar la obra pública”, y si no lo hace, de “hacerles pagar el ajuste a los trabajadores estatales santafesinos”.

Eso sin contar con que buena parte del presupuesto del año que viene el socialismo ya la ha comprometido en éste, generando una inmensa deuda flotante con proveedores y contratistas a los que les vienen pedaleando los pagos (muertos que tendrá que levantar Perotti), y lanzando licitaciones de nuevas obras sin financiamiento concreto pero comprometiendo en contratos a la futura administración, porque allí aparece la otra maniobra burda de estos impresentables: que la única obra pública que se ejecute en Santa Fe en el 2020 sea la que inició el socialismo; en muchos casos de dudosa prioridad, y en casi todos, con enormes sobreprecios reconocidos a las empresas contratistas.

Pensemos por un momento si el 5 % de estas agachadas las hiciera un intendente peronista del conurbano que deja el gobierno y será reemplazado por algún “representante de la nueva política”, o un gobernador peronista saliente de alguna provincia del NEA o NOA que debe ser sucedido por alguien de la UCR o cualquier partido anti peronista: ¿cuál sería la reacción en esos casos del “periodismo independiente” y los grandes medios?

Y después están los “quioscos” sostenidos en el proyecto: 3138 millones de pesos en un área de gobierno que desaparece en la nueva ley de ministerios impulsada por Perotti y que ayer mismo votó la Cámara de Diputados (el Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado hoy en manos de Pablo Farías) para el “Plan Abre”, con un mecanismo de distribución engorroso igual al del Fondo de Obras Menores, que terminará en el peor de los resultados: al tesoro provincial se le restan recursos, y a los municipios y comunas no les van a llegar, en tiempo y forma. Luego hay casi 3538 millones de pesos del subsidio provincial a los hospitales  municipales rosarinos, en base al convenio firmado por Binner en el 2009 con la Municipalidad (que jamás pasó por la Legislatura en 10 años), que se  venían indexando, aunque Lifschitz acaba de dictar el Decreto 3662 para que la indexación no corra el año que viene: para Mónica Fein sí, para Pablo Javkin no. Ni los presuntos "amigos" se salvan de las forradas.

En el mismo sentido, en el Ministerio de Desarrollo Social se contemplan unos 1736 millones de pesos para el “Programa Nueva Oportunidad”, en el que se han producido éstas últimas semanas una lluvia de designaciones y contratos de militantes y punteros del socialismo, y le hacen lobby a Perotti por los medios para sostenerlo, mientras se mantienen en el mismo monto nominal (1300 millones de pesos) los subsidios al transporte público; siendo que una de las principales promesas de campaña de Perotti fue el boleto educativo gratuito. 

En paralelo, los subsidios de diputados y senadores a través del “Programa de Fortalecimiento Institucional” pasarían de sumar entre ambas Cámaras 452 millones de pesos éste año, a 2400 millones de pesos el año que viene, según el proyecto: más de cinco veces más, el precio de la Banelco que hizo falta para que saliera la ley con el voto de tres senadores del PJ (Traferri, Pirola y Baucero) y un ¿ex PJ? transfugueado en la campaña a candidato del Frente Progresista (Gramajo).

Como diría Niembro, se nota mucho que Lifschitz no se resigna a aceptar que perdió, y quiere seguir gobernando desde la Legislatura. Eso, o ahora se entiende por que en su momento Binner dijo que de haber estado en Venezuela hubiera votado a Capriles: se están preparando para hacerle a Perotti una oposición a la venezolana. Tuit relacionado:  

martes, 27 de noviembre de 2018

¿Y LOS SUBSIDIOS, DÓNDE ESTÁN LOS SUBSIDIOS?


Continuamos en ésta entrada con el análisis de los números más relevantes que arroja el proyecto de presupuesto provincial 2019 remitido a la la Legislatura la semana pasada. Estas son algunas de las perlas más interesantes para el análisis:

* Pese a las reiteradas manifestaciones en contrario de los principales funcionarios del gobierno provincial en contrario, no hay ninguna partida asignada en el presupuesto del año próximo para subsidiar el precio del boleto de colectivo tanto urbano como interurbano de jurisdicción provincial, que reemplace a los subsidios nacionales del SISTAU que se caerán. Se habló de más de 1500 millones de pesos asignados con ese fin, pero los únicos fondos disponibles a ese fin son 385,5 millones de pesos contemplados en las partidas del Ministerio de Infraestructura y Transporte en cumplimiento de la “ley Rubeo”, que afecta una parte de la recaudación del impuesto de Sellos a subsidiar las tarifas del transporte interurbano. (*) 

* Lo que si hay son subsidios para ser repartidos por los senadores y el vicegobernador (249 millones de pesos), los diputados (203 millones) y el gobernador (193,2 millones). El monto mensual a repartir en subsidios por cada senador y el vicegobernador (en un año de elecciones) es de $ 1.037.500, y el de cada diputado (incluyendo a Bonfatti, el presidente de la Cámara) es bastante menor: apenas $ 383.333,33 cada uno, por mes.

Parecen pocos comparados con los $ 16.100.000 pesos que podrá repartir en cada mes Lifschitz (¿el presupuesto lo armaron cuando pensaban que salía la reelección?) en un año -como se dijo- de elecciones, para cuya organización la provincia piensa gastar $ 815.271.000 (bastante menos que la publicidad oficial).

* En una provincia cuya estructura productiva está sufriendo como el resto las consecuencias de la crisis causada por las políticas del gobierno de Macri, el Ministerio de la Producción tendrá asignados apenas el 0,40 % de los fondos totales del Presupuesto, una participación irrelevante casi en línea con la de otras áreas creadas en las gestiones socialistas: la Secretaría de Estado de Hábitat representará el 0,33 %, la de Energía el 0,19 %, y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, apenas el 0,08 %. En éste último caso, de un presupuesto de 240 millones, el 14,81 % ($ 35.555.000) están destinados al acuario de Rosario.

* Radio y Televisión Santafesina (RTS) tendrá un presupuesto de 132,2 millones de pesos, de los que el 57,79 % se destinará a contratos de locación de servicios. 50 millones de pesos (el 37,82 % del gasto total) se destinarán al pago de sueldos del personal, pero a repartir solos entre 10 empleados(los miembros del directorio y gerentes), lo que supone un costo salarial promedio por cargo (incluyendo cargas sociales y aguinaldos) de $ 384.615,38 mensuales.

* La EPE tendrá ingresos por tarifas del orden de los $ 25.850.970.000, y gastos por compra de electricidad de $ 12.467.000; lo que supone una relación de 2,07 pesos cobrados por distribuir luz, por cada peso gastado en comprarla. La compra de electricidad representaría el 44,86 % del total de los gastos de la distribuidora estatal provincial, menos que el 49,07 % que representaba en el 2007, último año del gobierno de Obeid, sin tarifazos y con subsidios nacionales plenos a la compra en el mercado mayoristas.

Del resto de su presupuesto, la EPE invertirá un 21,58 % en sueldos del personal, un tgastos de capital y en impuestos un 15,41 % ($ 4.283.785.000) en pagar impuestos (IVA, Ganancias, Ingresos Brutos e impuesto a la energía); casi el triple que el 5,9 % de su presupuesto que invertirá en “Bienes de Uso” (Gastos de Capital)-

* La empresa Santa Fe Gas y Energías Renovables SAPEM tiene un presupuesto de apenas $ 17.623.000, de los cuáles el 58,60 % se iría en contratos de locación de servicios, y solo el 14,88 % (2.623.000) en gastos de capital (obras, maquinarias o equipos), pese a que el gobierno había comprometido en audiencias públicas ejecutar a través de ella la obra del gasoducto de la costa. Sin embargo, y pese a que se oficializó la decisión de no construirlo por lo menos por dos años (por falta de autorización del ENARGAS), se contemplan 300 millones de pesos con destino a la obra en el presupuesto de la Secretaría de Estado de Energía, más de la mitad de la escueta asignación de fondos a esa cartera, que ronda los 524 millones.

* El oficialismo provincial está haciendo propaganda con una presunta cancelación de deudas con los municipios y comunas (para diferenciarse del gobierno nacional), y con inéditas transferencias de fondos para que hagan obras. Sin embargo, los números indican otra cosa: los 920 millones de pesos que se anunciaron se repartirán con ese fin con bombos y platillos son anticipos de coparticipación; y el mismo presupuesto contempla su recuperación en el transcurso del ejercicio, como un recurso (y no un gasto) del Estado provincial.

Además de eso, se contempla recibir $ 1.769.787.000 de la Ley 26.075 (2005) de financiamiento educativo, que deberían ser transferidos automáticamente a los municipios y comunas, pero la provincia los retiene (porque así lo pactó con la nación en el consenso fiscal), y solo los remite a ellos contra presentación de proyectos vinculados a la educación, la ciencia y la cultura.

* En "Obligaciones a Cargo del Tesoro" se contemplan $ 56.478.894.000, el 20,31 % del total del presupuesto: si fuera un ministerio, sería el más de todos, incluso más grande que el de Educación. De ese total la coparticipación de impuestos a los municipios y comunas  que se incluye allí suma $ 23.315.065.000, el 8,41 % del presupuesto total.

Descontado ese rubro y las "Contribuciones Figurativas" a organismos provinciales (por ej. los aportes para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones), le quedan en ese ítem al Poder Ejecutivo $ 11.103.370.000 para gastar casi discrecionalmente, o reforzar otras partidas que se van quedando sin saldo a lo largo del ejercicio, a través del uso de los "superpoderes".

Si esos fondos con destino apenas indicativo de los que podrá disponer Lifschitz fueran un ministerio, estarían solo por debajo de los de Educación, Seguridad, Salud y Economía en tamaño; e individualmente considerados, representan más dinero que el asignado en conjunto al Poder Judicial, el Servicio Público de la Defensa y el Ministerio Público de la Acusación. 

(*) Por si alguno no lo cree y para despejar suspicacias, en las imágenes de abajo van las planillas correspondientes al Ministerio de Infraestructura y Transporte de este año (donde figuran los subsidios de la "ley Rubeo" y los que venían de la nación), y luego la del año que viene; donde los fondos nacionales (recuadrados en rojo en la primera, al igual que el subsidio provincial) desaparecen, sin ser reemplazados por nada:



miércoles, 1 de agosto de 2018

¿CAMBIÓ EL CLIMA O SALIÓ BANELCO?



El Senado provincial en su última sesión aprobó el pedido de Lifschitz para poder endeudar a la provincia en otros 500 millones de dólares, para hacer obras.

La iniciativa fue apoyada por todos los legisladores del oficialismo y la oposición, con el solitario voto en contra de Alcides Calvo (PJ, Departamento Castellanos); quien se opuso por entender que no están dadas las condiciones económicas para que la provincia tome deuda en estos momentos, y porque además el gobierno provincial viene sub ejecutando los fondos del endeudamiento que ya había tomado antes.

Cualquiera sea la opinión que nos merezca Calvo (habitual integrante del bloque de senadores del PJ levantamos en función de “aportar a la gobernabilidad de la provincia), y las razones por las que se haya opuesto (algunos dicen que es porque es hombre de Perotti, y no quiere que le dejen la provincia endeudada si llegara a ser gobernador), lo cierto es que los números cantan que tiene razón.

En efecto, cuando Lifschitz envió el mensaje a la Legislatura en abril el dólar estaba a $ 20,20, con lo cual los 500 palos verdes solicitados representaban para la provincia 10.100 millones de pesos. Ahora, con el dólar en torno a los 28 pesos, la cifra escaló a los 14.000 millones: esos 3.900 millones de pesos más que costará tomar deuda son casi la mitad del ajuste que Macri le reclama al gobierno provincial.

Alguno podrá decir que no es culpa del gobernador que los legisladores se hayan demorado en aprobar el endeudamiento, ni que el dólar se haya disparado, pero ese es precisamente el riesgo de tomar deuda en moneda dura: estás dependiendo de factores que no podés manejar; por no mencionar la posible suba de las tasas de interés internacionales, que además pueden encarecer la emisión de deuda, justamente por las condiciones financieras en las que se produce.

Pero además está el dato no menor de la subejecución: la imagen de abajo corresponde a los cuadros de la Cuenta de Inversión del año pasado de la provincia (sacada de la web oficial del gobierno), y expone los gastos de capital (Inversión Real Directa: Construcciones + Maquinaria y Equipo) ejecutados con el crédito externo como fuente de financiamiento.

La Administración Central comprende a los Ministerios y Secretarías de Estado que ejecutaron obras (Economía, Obras Públicas, Infraestructura y Transporte y Vivienda y Hábitat, entre los más importantes), y los Organismos Descentralizados a los entes autárquicos como Vialidad Provincial.

No era necesario acudir a un informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (como hizo el senador Calvo), sino a los propios documentos oficiales para darse cuenta que el gobierno de Lifschitz ejecutó bastante menos de la mitad de los fondos para hacer obras que provenían del anterior tramo de endeudamiento externo (ver recuadros).

Para ser más precisos y como lo muestra el cuadro, apenas un 33,89 % en el caso de la Administración Central y un 37,53 % para los Organismos Descentralizados. Con esas cifras ¿no sería mucho más razonable que el gobierno provincial primero gastara la plata por la cual ya está pagando intereses, antes que pedir más deuda?

Sobre todo cuando está entre las provincias más expuestas al riesgo cambiario, porque tiene el 99 % de su deuda nominada en dólares.


sábado, 7 de julio de 2018

Y LOS SENADORES DEL PJ CREEN QUE FUMAN EN UNA GARRAFA


Con mayoría en Diputados, para sacar una ley de la legislatura provincial el socialismo viene apelando -por lo menos desde el gobierno de Bonfatti- a la rosca con los senadores del PJ, lubricada con la "Banelco" de los subsidios, que les permite repartir millones al año para sostener el control político en sus respectivos departamentos.

Y las autorizaciones para endeudarse para hacer obras que gestionó Lifschitz (como antes Bonfatti) no fueron la excepción: con cada ley votada iba anexa una "lista de la felicidad", con las obras que cada senador pedía incluir para su departamento, a cambio de levantar la mano para votarla.

Hasta ahí, nada fuera de lo común en política, si no fuera porque los tipos se creen unos vivos bárbaros, que fuman en una garrafa; pero una vez votada la ley, se desentienden de lo que pasa en el día a día con la guita que llega del endeudamiento, y como la usa el gobierno.

Porque si prestaran atención, se encontrarían con cosas como el decreto cuyas partes pertinentes que interesan destacar acá forman la imagen de apertura del post, dictado hace unos días por Lifschitz.

Lo que está haciendo es usar partidas provenientes del endeudamiento tomado por la provincia para hacer el acueducto de Desvío Arijón (una obra clave para llevar agua potable segura y en cantidad a varias localidades de la provincia), para hacer otras obras, en otros lugares.

Como se ve en las planillas anexas al decreto, se traspasaron de ese modo 150 millones de pesos que iban destinados al acueducto, a obras urbanas, en casi la mitad del monto total en la ciudad de Rosario (72 millones), y por otros 20 millones acá en Santa Fe en la pavimentación del boulevard French; obra que viene de los tiempos en los que Lischitz y Corral andaban de buenas migas.

Obras municipales, de las que deberían hacerse cargo las respectivas intendencias (de Corral y Fein), pero pagadas por la provincia, con toma de deuda externa en dólares.

Y los senadores en la palmera, esperando que se haga el acueducto. Y bancando más endeudamiento para hacer obras.

viernes, 6 de julio de 2018

HAGAMOS LA CUENTA



Tal como da cuenta la imagen de apertura, el gobierno provincial remitió a la Legislatura la Cuenta de Inversión del año pasado (verla completa acá), cuyos números estuvimos revisando y dejan algunos datos interesantes para el análisis, a saber:

* Sobre un gasto total de la Administración Provincial (Administración Central + Organismos Descentralizados + Instituciones de Seguridad Social, sin empresas o sociedades del Estado provincial) de $ 185.491.938.874,96, el gasto en “Personal” (sueldos de los agentes estatales) representó el 35,22 %; una de las marcas más bajas de los últimos tiempos, signo inequívoco del ajuste salarial real.

* Sobre ese mismo gasto total, Educación representó el 20,30 % del total, Desarrollo Social el 1,39 % y Salud el 7,84 %. En los tres casos se verifica la tendencia decreciente a su participación en el gasto total del Estado santafesino (que salvo un año del gobierno de Bonfatti, y para Educación), se viene registrando invariablemente desde el 2007; cuando llegó al gobierno de Santa Fe el Frente Progresista Cívico y Social.

* El gasto total en Educación fue de $ 37.651.475.920,11, de los que solo $ 119.419.353,55 (el 0,32 %) fue en “Construcciones”, o sea obras de infraestructura en las escuelas; y apenas $ 92.903.221,76 (el 0,25 %) fueron en “Maquinaria y Equipo”, como por ejemplo computadoras o laboratorios, y siempre y cuando ese exiguo monto se haya gastado en los establecimientos educativos y no en la administración ministerial (comprando autos para funcionarios o computadoras para oficinas, por ejemplo).

* El subsidio provincial a los hospitales municipales rosarinos fue de $ 1.746.614.964,18, un 28,22 % por encima de lo originariamente presupuestado; y representó el 12,01 % del total del presupuesto del Ministerio de Salud, incidencia que volvió a crecer el año pasado respecto a los anteriores.

* Del total del presupuesto del Ministerio de Desarrollo Social, solo el 56,77 % se ejecutó en “Transferencias”, es decir dinero que llega en forma directa a los beneficiarios de los diferentes programas del área, un porcentaje que también viene cayendo en forma sistemática desde que gobierna el Frente Progresista. El resto lo insumieron los sueldos y gastos de funcionamiento del área.

* En publicidad oficial todas las áreas del Estado provincial gastaron el año pasado $ 708.739.196,86, lo que representó una ejecución del 97,43 % de lo presupuestado; y un incremento del 38,17 % respecto a lo gastado en el mismo rubro en el 2016. 

Se comprueba así lo señalado acá: en el apartado específico del portal oficial del gobierno donde se dan los datos del gasto en publicidad, se oculta casi la mitad; que es canalizado por la Lotería. 

* Los subsidios de la “Banelco” del Senado representaron 199 millones de pesos, un 33,56 % por encima de lo previsto en el presupuesto original votado por la Legislatura.

Los diputados estuvieron más generosos: repartieron subsidios por $ 269.982.236,32, un 122,22 % más que lo previsto en el presupuesto. Gestión Bonfatti.

* Pero ni unos ni otros pudieron enmendarle la plana al gobernador: Lifschitz tenía asignados en el presupuestos 116 millones de pesos para repartir en subsidios; pero terminó entregando $ 376.158.600,60, un 224,27 % más.

* La nación envió subsidios para el transporte de pasajeros por colectivos urbanos por $ 2.149.070.495,07: un 0,07 % más que lo previsto en el presupuesto, en un año en el que la inflación oficial terminó  siendo del 24,7 %, y en la provincia (medida por el IPEC) del 26,1 %: el impacto de los aumentos del boleto se explica así por la baja de los subsidios, en términos reales. Pensar que en los tiempos del kircherismo socialistas y radicales se quejaban por la discriminación a Santa Fe en éste rubro.

* Sumando a la Administración Provincial (Administración Central + Organismos Descentralizados + Instituciones de Seguridad Social), las empresas y sociedades del Estado provincial y otros entes públicos (como el Túnel Subfluvial) se ejecutaron $ 14.003.767.599,57 en “Construcciones” (obra pública), lo que representó el 63,58 % de lo presupuestado.

* La Empresa Provincial de la Energía (EPE) recaudó por tarifas $ 15.715.775.398, y gastó en comprar electricidad al mercado mayorista $ 7.369.875.091,52; lo que supone que por cada peso que le pagó a CAMMESA (administradora mayorista) por electricidad, recuperó 2,13 de sus usuarios: pese a la baja de subsidios, un “colchón” más que interesante, de unos 8346 millones de pesos en números redondos.

* En “Construcciones” (obra pública) la EPE gastó el año pasado $ 735.495.348,69, o lo que es lo mismo, apenas uno de cada 21,37 pesos que recaudó en concepto de tarifas; lo uno de cada 3,43 pesos que gastó en pagar impuestos, derechos y tasas.

miércoles, 3 de enero de 2018

¿SE ACERCA AL PERONISMO O LE ACERCA EL PERONISMO A BONFATTI?


La Política Online es un portal que suele ser utilizado con frecuencia para lanzar operaciones políticas disfrazadas de noticias, o meter la operación adentro de la noticia; como sucede con esta nota en la que se habla de la supuesta crisis del socialismo, a partir del voto negativo de su único diputado en el Congreso nacional (Luis Contiggiani, ex ministro de la Producción de Lifschitz) a la reforma previsional, pese a las presiones del gobernador de Santa Fe.

En la misma nota se da cuenta del acercamiento de Contiggiani "con el peronismo santafesino", aunque en rigor sería a un sector bien concreto: el "Nuevo Espacio Santafesino" que armaron los senadores provinciales de la Banelco para presentar la lista que encabeza Alejandra Rodenas en las PASO del año pasado, que luego como sabemos al llegar al Congreso formó rancho aparte con un monobloque con esa denominación  (NES). 

Es muy sencillo advertir detrás de ésta nota -y de una anterior donde justamente se daba la primicia del bloque unipersonal que terminó formando Rodenas- las pezuñas de Armando Traferri, el senador por el Departamento San Lorenzo y verdadero inspirador del NES, y del acercamiento electoral del PJ con el socialismo de cara a las elecciones provinciales del año que viene.

Porque el artículo -oh casualidad- nos cuenta que Contiggiani "rompería" con el Frente Progresista o más precisamente con Lifschitz para juntarse con Rodenas en un interbloque de dos en el Congreso, en el marco de una estrategia de acercamiento de sectores del peronismo provincial (Traferri y los senadores, bah) y del socialismo (o sea, Bonfatti).

La idea es perfectamente funcional a la estrategia que hasta acá vino siguiendo el socialismo con el gobierno de Macri en general, y con sus iniciativas en el Congreso, en particular: Lifschitz acompaña y las vota (asumiendo el rol del "opositor responsable que cuida la gobernabilidad"), mientras Bonfatti (presidente a la sazón del socialismo a nivel nacional, una entelequia fuera de Santa Fe) la juega de "progre" y opositor "al gobierno de la derecha. 

Tanto que llegó al extremo de condenar los "salvajes tarifazos", omitiendo que desde el 2008 para acá el socialismo aumenta sin piedad todas las tarifas que regula el Estado provincial: la luz, el agua, los peajes de la autopista Santa Fe-Rosario, el túnel subfluvial y las rutas provinciales, y el transporte de pasajeros entre localidades de la provincia.

Hace poco reseñábamos acá las contradicciones e incoherencias en que incurrieron Bonfatti y Lifschitz al intentar justificar porque Santa Fe adhirió al pacto fiscal con la nación, que son consecuencia de este juego del policía bueno y el policía malo que vienen jugando los dos con el gobierno de Macri desde hace más de dos años.

La estrategia de los senadores provinciales del PJ en cambio, viene siendo la misma de siempre: son los de la agrupación "Vengo por la mía", que hacen la suya al margen de lo que define el partido en la provincia, y cual sea su política de alianzas; e incluso de la propia existencia del partido: mientras los empleados del PJ no cobraban los sueldos porque ellos no hacían el aporte de la parte de sus dietas que manda la carta orgánica y al partido le cortaban los servicios básicos por falta de pago, ellos le votaban a Binner la boleta única para salvar la ropa en sus departamentos, desentendiéndose de la suerte del peronismo en las elecciones provinciales (y nacionales también).

En las últimas PASO trataron de forzarlo al "Chivo" Rossi a competir por afuera del PJ (después de blandir el peronómetro, y apelar a la unidad y la "organicidad") con el argumento de que les hacía "entrismo" en el peronismo y se iba a quedar con una banca "birlada" gracias al "voto escudito" en una lista común, dado que -por supuesto- se comían un perro que la interna la ganaban ellos y Agustín entraba por la minoría. 

Cuando perdieron (y feo, porque como dijo el "Chivo", hay más kirchnerismo en la gente que entre los dirigentes en el peronismo santafesino) le sacaron el culo a la jeringa en la campaña, y luego armaron el monobloque de Rodenas "para resguardar los intereses santafesinos". Haber sabido que lo se discutía era una cuestión provincial, porque así dicho suena a la vieja teoría de Reutemann de "alambrar la provincia", para mantenerla al margen de las discusiones políticas nacionales.   

Y ahora están embarcados (Traferri sobre todo) en tirarle centros a Bonfatti pensando que de cara a las elecciones del 2019 para gobernador "es el que más mide", sin dejar de hacerle guiños a Lifschitz (que en definitivas es el que firma los cheques de la Banelco de los subsidios) con la posible reforma de la Constitución provincial, que habilite su reelección. 

El miedo al "efecto Cantard" (es decir, que Macri imponga la marca "Cambiemos" con candidatos desconocidos en el 2019, y perder sus bancas que conservan en algunos casos hace más de 30 años en sus departamentos) los empuja en esa dirección. Son las delicias de la boleta única, que ellos votaron y con la cual Del Sel estuvo a punto dos veces de ser gobernador de Santa Fe.

Al socialismo esa estrategia en la que el peronismo (o parte de él) se subordina a sus necesidades le viene bárbaro, porque sueñan con compensar con votos peronistas, lo que perdieron en votos radicales al formarse "Cambiemos". Habrá que ver si el grueso de su electorado -rabiosamente antiperonista- piensa lo mismo; o la estrategia acelera la ya ostensible fuga de votos que vienen padeciendo, elección tras elección.

Sin embargo la mentira tiene patas cortas, y pronto se sabrá cuantos pares son tres botines: Contiggiani votó en el Congreso contra de la reforma previsional y también del presupuesto nacional y de la reforma tributaria, pero a favor del pacto fiscal que firmó Lifschitz con el gobierno de Macri; y que fue el origen de la reforma previsional y el ajuste a los jubilados, y de la reforma tributaria y los beneficios a los sectores más concentrados de la economía.

Lifschitz mandó la ratificación de la adhesión de Santa Fe al pacto a extraordinarias de la Legislaturaq provincial, pero Bonfatti (que preside la Cámara de Diputados) le pisó el freno al tratamiento del proyecto -según dicen- hasta febrero o marzo. Los gremios estatales santafesinos y todos los nucleados en el MOS (Movimiento Obrero Santafesino) lo rechazan de plano.

Veremos que hacen entonces los diputados que le responden a Bonfatti, y los senadores que le responden a Traferri: si lo rechazan, o lo aprueban en obsequio "a la gobernabilidad" de Lifschitz, haciendo la gran Pichetto que vienen haciendo en Santa Fe desde el 2007, con los tres gobiernos del socialismo/Frente Progresista.

jueves, 14 de diciembre de 2017

¿CHOCAN LA CALESITA?


El empeño del gobierno de Macri por confirmar todas y cada una de las predicciones que hicimos desde el kirchnerismo en la campaña electoral del 2015 sobre lo que sería su gobierno (y aun peor, dejándonos cortos) es digno de mejor causa; tanto como su obsesión por repetir la historia del último gobierno del que fue parte la UCR, imaginando claro está, que esta vez el final será distinto.

Tras dos años de un gobierno de mierda en todos los sentidos, lograron el milagro (algo de mérito tuvieron, no se los neguemos) de que en las elecciones les fuera bien, y decidieron ir por todo; mostrando definitivamente su verdadero rostro, por si a alguno le quedaban dudas, o lo tenía borroso.

Con una oposición fragmentada y dividida, le soltaron el último bozal que le quedaba a la perrada de Comodoro Py para que se lanzara a la cacería desenfrenada de kirchneristas para meterlos presos; en la creencia que de ese modo suplían el consenso social para las medidas que pensaban tomar, que con razón suponían podía flaquear, incluso entre sus propios votantes, a los que pensaban agredir junto con los demás: ahí está el ejemplo de los jubilados para comprobar el aserto.

Confiados en sus pactos con la burocracia sindical entreguista de la CGT y el peronismo "dador voluntario de gobernabilidad" de los gobernadores, Pichetto, Bossio y demases, apretaron el acelerador a fondo: lanzaron una reforma laboral que iba más allá de los puntos acordados con los gordos (de por sí bochornosos), y que significaba en los hechos desmontar todo el derecho laboral argentino, descerrajaron otra tanda de tarifazos que se hará sentir en los bolsillos los meses venideros, redoblaron la fuerza del pedal de la bicicleta financiera sin conseguir al mismo tiempo dominar la inflación, y recrudecieron la represión a la protesta social; pasando de la muerte de Santiago Maldonado al fusilamiento por la espalda de Rafael Nahuel, con banca explícita a las fuerzas de seguridad asesinas por parte de la vicepresidenta y la ministra de Seguridad.

Y la remataron con la reforma previsional que les mete la mano en los bolsillos a los jubilados no solo por la nueva fórmula para calcular los aumentos, sino por la poda de 20 puntos de la tasa de sustitución del haber base inicial, respecto al que percibe el trabajador en actividad en el mismo cargo: que lejos quedó aquella promesa del 82 % móvil. Todo en línea (aunque tengan la caradurez de negarlo) con el manual de instrucciones del FMI.

Tal como le señalaba con clarividencia Néstor Kirchner a Patricia Bullrich en ese video del 2001 que se ha viralizado en estos días, la derecha argentina (la misma de siempre) vuelve a mostrar no su peor, sino su única cara: fuertes con los débiles, con los que sobreactúan autoridad; y débiles con los poderosos, ante los que siempre se agachan, aunque no obtengan resultados.

Como prueba de eso y pese a haber ofrecido todo tipo de concesiones, la cumbre de la OMC pasó por el país sin pena ni gloria ni resultados concretos (excepto el bochorno internacional de las deportaciones), y el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur sigue sin firmarse, y no se sabe si finalmente se firmará. Otro exitazo de la brillante política exterior del gobierno de Macri.

En el medio de todo eso, ningunearon y basurearon a los familiares de los tripulantes del ARA San Juan, Tonelli se les cagó de risa en la cara a los jubilados, diciéndoles que con la nueva fórmula iban a perder plata pero no poder adquisitivo, y Carrió pasó de dejar trascender que no votaría la reforma, a defenderla enfáticamente en todos lados y acusar a los jubilados de golpistas: mejor así, que quede pegada para siempre a éste desastre y no pueda pretender luego abandonar el Titanic antes que se estrelle, como hizo con el gobierno de De La Rúa.

Ayer en la sesión de la comisión de seguridad social de Diputados el macrismo mostró su peor rostro, en la persona de Nicolás Massot: un conjunto de chetos patoteros, malacostumbrados desde la cuna a hacer lo que les plazca, sin que nadie se les oponga o les ponga límites: Esta gente es así, no reconoce siquiera los límites más elementales (los que marcan la Constitución y las leyes) porque así han sido criados; por eso hay que enseñarles que hay límites, y si no aprenden, hay que ponérselos.

Vaya uno a saber que terminará pasando hoy en el Congreso con la reforma previsional. Es posible que con Banelcos, represión y carpetazos de por medio el gobierno consiga imponerla, pero será una victoria a lo Pirro: no hay nadie (salvo un subnormal como Fernando Iglesias, o una ininmputable como Carrió) que defienda en público el engendro; que provocó reacciones tales, que han logrado el milagro de sacudir la modorra de la conducción de la CGT, que amenazó con un paro general para el viernes si la reforma se aprueba. Mejor tarde que nunca, pero era por abajo, Daer.

Si se comprueba que finalmente terminan chocando la calesita y el proyecto naufraga, a nadie más que a su propia torpeza y desenfreno (comenzando por Macri, el principal torpe y desenfrenado, siempre) podrán echarle la culpa.

Y todo el entuerto ha tenido la rara virtud de ahorrarnos un montón de discusiones a futuro dentro de la oposición, y en especial en el peronismo: si finalmente el proyecto prospera será porque parte de los opositores del PJ le dieron quórum, votos o las dos cosas; de lo contrario no hay modo.

Con lo que si eso pasara -esperemos que no- habrá que anteponer el "vos votaste a favor de cagar a los jubilados, y yo no" como respuesta a toda cuestión.

martes, 12 de diciembre de 2017

PLANEAN SESIÓN DEL CONGRESO EN HOMENAJE AL GOBIERNO DE DE LA RÚA


Los actos conmemorativos incluirán un recorte a los haberes de los jubilados como en aquellos gloriosos tiempos, y un nuevo intento de sancionar una reforma laboral flexibilizadora mediante el uso de la Banelco.

Se desconoce si el ex presidente será invitado a participar, y dirigir un discurso a los presentes en el recinto.

jueves, 7 de diciembre de 2017

PREFIEREN DEPENDER DEL PODER EJECUTIVO


El jueves pasado finalizaba el período ordinario de sesiones de la Legislatura santafesina, y como sucede todos los años, senadores y diputados sancionaron en bloque un montón de leyes que durmieron en las comisiones el resto del año.

Entre ellas, colaron un proyecto originado en el bloque de senadores del oficialista Frente Progresista que tuvo tratamiento express en la cámara de origen, y fue aprobado a tambor batiente en Diputados sin debate, ni exposición de motivos, ni justificación alguna, pese a que no era moco de pavo: modifica la Ley 13.013 que regula el funcionamiento del Ministerio Público de la Acusación (MPA), es decir del órgano encargado de la persecución de los delitos en la justicia provincial.

El cambio aprobado consistió en que ahora para sancionar, suspender o remover a un fiscal ya no lo hará un jury integrado por legisladores, los colegios de abogados y los funcionarios del propio MPA previo una auditoría realizada por éste, sino que directamente lo hará la Legislatura. Ni siquiera el bochornoso proyecto que presentaron en el Senado de la Nación Pichetto y Pinedo para recortarle atribuciones a Gils Carbó cuando aun estaba en funciones llegó a tanto, que significa lisa y llanamente terminar con la independencia del órgano.

Frente a la aprobación del proyecto, reaccionaron en bloque las autoridades del Ministerio Público, con el Fiscal General Baclini y los Fiscales Regionales al frente, y el colegio de fiscales después, y ya le están pidiendo a Lifschtiz que vete la ley. Mientras tanto, la Legislatura lleva adelante el proceso de juicio político contra el Procurador General de la Corte Suprema de Justicia Jorge Barraguirre, ex Fiscal de Estado en el gobierno de Binner y asesor de Bonfatti, antes de llegar al cargo.

El procedimiento se inició ante la denuncia de una gran cantidad de defensores y fiscales del Poder Judicial por entorpecimiento e intromisión en sus funciones específicas, e intento de direccionar su trabajo en causas espinosas para el poder político provincial; como la que se sigue contra el ex director del Ente Administrador del Puerto de Santa Fe Marcelo Vorobiof, por defraudación a la administración pública.

Dichas así las cosas, pareciera que la protesta de los fiscales contra la nueva ley sancionada a las apuradas y entre gallos y medianoche debería ser apoyada, si no fuera porque esos mismos fiscales vienen -hace apenas días- de protagonizar el bochorno de separar a uno de sus colegas (el fiscal Apullán) de las causas que investigaba que comprometen al poder político santafesino: las horas extras y las compras de la Policía, los ascensos en los concursos policiales, los manejos irregulares de fondos públicos de la Municipalidad de Santa Fe a través de cooperativas de trabajo (los famosos “Corral paper´s) y el manejo de los subsidios que hace el Senado.

Justamente ésta última causa fue la que generó la inmediata solidaridad de los senadores (todos, oficialistas y opositores) con el ministro Pullaro, supuesta víctima de una operación en su contra “de sectores oscuros de la policía”. Y solidarios con ellos mismos, se pusieron a trabajar en un proyecto para poder sacarse de encima a los fiscales molestos, que andan hurgando que hacen con los millones de los subsidios; a menos que uno crea que lo hicieron para mejorar un sistema que nos vienen vendiendo hace 10 años como una joya, y un ejemplo a imitar en todo el país.

Los gestores del proyecto en el Senado son los mismos que, “Banelco” de los subsidios mediante, le garantizaron a los tres gobiernos del socialismo un tránsito ágil para sus proyectos en la Legislatura pese a estar siempre en minoría en la Cámara; y varios de ellos se van a ir de viaje a Estados Unidos con Lifschitz, a rosquear la posible reforma constitucional.

Al fiscal Apullán no solo lo corrieron de las causas que investigaba contra Pullaro, Corral, los senadores y la policía luego de una conversación entre el gobernador y el intendente; sino que le iniciaron tres investigaciones internas en el MPA, una a pedido del propio Corral, por haberse atrevido a allanar la Municipalidad por los manejos fraudulentos de fondos destinados a solventar su red de punteros políticos.

A cargo de las investigaciones está la auditora del MPA, que es ex funcionaria política de los gobiernos de Binner y Bonfatti (como la mayoría de los que ocupan cargos estratégicos en el MPA, incluyendo al hijo de Barletta); como para que escarmienten los demás fiscales, por si en el futuro se les ocurre hacer lo mismo.   

Y al Procurador Barraguirre lo defenderán seguramente radicales y socialistas en la Legislatura (la mayoría de ellos ni siquiera se tomó el trabajo de escuchar a los denunciantes), porque si se mandó a apretar fiscales para -por ejemplo- salvarlo a Vorobiof no fue por la suya, sino obedeciendo expresas y precisas instrucciones del poder político. Que por supuesto y sin ponerse colorado, lleva años cuestionando a “Justicia Legítima” y a Alejandra Gils Carbó, por su “militancia kirchnerista”.

Antes se había sacado el problema de encima diciendo que era incompetente para juzgar al Procurador la Corte, integrada por reutemanistas, usandizaguistas y “me rascoelombliguistas” varios; a la que Binner había prometido descabezar cuando llegó a la Casa Gris allá por el 2007, a imagen y semejanza de lo que hizo Néstor Kirchner con la Corte nacional. Hoy es parte del pacto de impunidad entre el Frente Progresista y buena parte de la oposición (en especial los senadores del PJ), y el Poder Judicial.

La esposa del presidente de la Corte durante años y que pronto volverá a serlo (Rafael Gutiérrez) y actual Defensora General de la provincia designada luego de que esta misma rosca político-judicial se sacara de encima a Gabriel Ganón porque les molestaba (por  ejemplo por denunciar las torturas de la policía santafesina), se queja de la ley sancionada "porque consagra la intromisión de la política en la justicia".

Puede parecer extraño que contemos estas cosas en un blog santafesino como si por acá no se conocieran en detalle, pero en realidad es así; porque el blindaje mediático no solo funcionar para proteger a Macri: Corral y Lifschitz (como antes Barletta, Binner o Bonfatti) también gozaron de sus beneficios.

Todo esto que reseñamos pasó en apenas unos meses de éste año, no en Groenlandia ni en un remoto país africano, o en una provincia del NEA o el NOA gobernada por el peronismo); sino acá, en la “invencible” provincia de Santa Fe de la boleta única y otras exquisiteces institucionales que hacen las delicias del CIPPEC, Poder Ciudadano, Transparencia Internacional y todas esas larvas autodenominadas ONG’s, que por supuesto de todo esto jamás dirán nada.

Y los fiscales saltan para defenderse de una ley horrible, en defensa de un sistema corrompido hasta los cimientos, del cual son partes y cómplices; que rechazan pasar a depender en los hechos de la Legislatura, porque prefieren seguir dependiendo -como hasta ahora- del Poder Ejecutivo.