LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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viernes, 11 de diciembre de 2020

"SALVEMOS LAS DOS VIDAS"

 


Como es sabido, hoy temprano por la mañana la Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto que establece la interrupción voluntaria del embarazo, y la asistencia para quienes decidan abortar. La votación arrojó 131 votos positivos (82 de ellos aportados por el "Frente de Todos"), 117negativos, 6 abstenciones y 3 ausentes.

Pero luego de tratado el proyecto de la IVE, la sesión continuó y el siguiente tema en el orden del día era el llamado "Plan de los 1000 días", también remitido por el Poder Ejecutivo conjuntamente con el de legalización del aborto.

Se trata de un programa para la atención y el cuidado integral de la salud durante el embarazo y la primera infancia. Como dijo el presidente, así como el Estado trata de garantizar el derecho de interrumpir -bajo ciertas pautas- el proceso gestacional para quienes deseen hacerlo; también acompaña y apoya a quienes deseen llevar el embarazo a término, y tener a sus hijos.

Lo llamativo del caso es que al hora de tratar el segundo proyecto -tan relevante como el primero, y acaso con un número mucho mayor de beneficiarios potenciales- la asistencia de legisladores cayó a 201, 196 de los cuáles votaron a favor, y otros 5 se abstuvieron (no hubo votos en contra).

Es decir que hubo nada menos que 53 legisladores y legisladoras que, cerrado el debate y la votación por el aborto, no juzgaron importante seguir discutiendo como proteger, desde el Estado y con políticas públicas, a las embarazadas, y los recién nacidos en los primeros años de su infancia.

Lo más llamativo aun es que de esos 53, 32 habían votado en forma negativa el proyecto de despenalización del aborto, con el argumento de "hay que salvar las dos vidas". O sea, hay que salvarlas hasta que el niño/a/e nazca, y después que se arregle la madre, lo mismo que durante el embarazo. Y eso seguramente hasta que alcance la edad para ser imputable penalmente, que algunos quieren rebajar hasta los 12 años, por ejemplo.

El listado completo de los 32 "salvemos las dos vidas" que estaban muy ocupados como para quedarse a discutir la protección de las embarazadas y la primera infancia es el siguiente:

Juan Aicega (PRO, Buenos Aires), Alberto Asseff (PRO Buenos Aires), Aída Ayala (UCR Chaco), Héctor Baldassi (PRO Córdoba), Ricardo Buryaile (UCR Formosa), Graciela Camaño (Consenso Federal Buenos Aires), Marcela Campagnoli (Coalición Cívica Buenos Aires), Javier Campos (Coalición Cívica Buenos Aires), Antonio Carambia (Acción Federal Santa Cruz), Laura Castets (Coalición Cívica Santa Fe), Gerardo Cipolini (UCR Chaco), Virginia Cornejo (PRO Salta), Omar De Marchi (PRO Mendoza), Héctor "Toty" Flores (Coalición Cívica Buenos Aires), Ingrid Jetter (PRO Corrientes), Luciano Laspina (PRO Santa Fe).

Lucila Lehmann (Coalición Cívica Santa Fe), Leonor Martínez Villada (Coalición Cívica Córdoba), Martín Medina (PRO Buenos Aires), Victoria Morales Gorleri (PRO CABA), Miguel Nanni (UCR Salta), José Núñez (PRO Santa Fe), Paula Olivetto (Coalición Cívica CABA), María Piccolomini (PRO Buenos Aires), Dina Rezinovsky (PRO CABA), Julio Sahad (PRO La Rioja), Gisela Scaglia (PRO Santa Fe), Alfredo Schiavoni (PRO Misiones), David Schlereth (PRO Neuquén), Alicia Terada (Coalición Cívica, Chaco), Pablo Torello (PRO Buenos Aires) y Natalia Villa (PRO Buenos Aires). A ellos habría que agregar a Mariana Zuvic (Coalición Cívica CABA), que se abstuvo en la votación de la IVE, y se ausentó en el "Plan 1000 días".

Las únicas 5 abstenciones en este segundo proyecto que, como dijimos, obtuvo 196 votos positivos, fueron todas del PRO: Jorge Enríquez (CABA), Alicia Fregonese (Entre Ríos), José Patiño (CABA), Francisco Sánchez (Neuquén) y Héctor Stefani (Tierra del Fuego). Salvo Patiño que también se abstuvo en la votación sobre el aborto, los otros 4 votaron en contra en ese caso: "salvemos las dos vidas, pero ahora me voy porque tengo cosas más urgentes que atender", sería la cosa.

En contraste, los 35 diputados y diputadas del "Frente de Todos" que votaron en contra del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, se quedaron y votaron afirmativamente el plan de atención y cuidado del embarazo y la primera infancia. Siguiendo este enlace pueden acceder en la página de la Cámara de Diputados a las actas con las votaciones de los proyectos.   

jueves, 9 de enero de 2020

PROGRESISTAS Y CONSERVADORES



Acá hemos sido siempre enemigos de las etiquetas políticas, y hemos criticado desde allí al "progresismo" a la violeta que se cree poseedor del metro patrón para determinar quien es progresista (si es que nos ponemos de acuerdo alguna vez en lo que eso significa), quien es conservador, quien es reaccionario, quien de izquierda o quien de derecha.

Nuestro particular socialismo vernáculo es muy afecto a ese tipo de cuestiones, y le gusta plantear el debate político en esos términos: lo hizo en sus 12 años de gobierno en la provincia, lo hizo en campaña para las elecciones del año pasado, y lo sigue haciendo ahora, cuando volvieron a ser oposición, para caracterizar al gobierno de Perotti.

Es un terreno en el que se sienten cómodos porque, del lado nuestro, hay ciertos sectores de la militancia que sienten como un "complejo de culpa" con ciertas cosas, o se rinden ante el aura de intocables que los tipos buscan tener, para señalar con el dedo a los otros, sin que los señalen a ellos, o les cuenten las costillas de sus muchas incoherencias y contradicciones.

Nosotros creemos que los procesos políticos deben analizarse por lo que hacen, sea en el gobierno o como oposición, y no por lo que dicen que hacen, o que otro tiene que hacer: preferimos atenernos a los hechos, que si se los sabe ver, hablan por sí mismos, para bien o para mal.

El socialismo pretendió captar "voto progre-peronista" suelto toda la campaña electoral del 2019 haciendo hincapié en esos ejes, y desde allí construyó una imagen del candidato a gobernador del PJ, y del peronismo santafesino en su conjunto, donde ellos eran el "progresismo de centroizquierda", y nosotros, la reencarnación del neoliberalismo, la cría del reutemanismo y cosas por el estilo. De allí vienen temas como "Perotti privatizó el Banco Provincial" (en campaña) o "la idea del déficit cero fracasó los últimos cuatro años en el país" (ahora).

Cuando lo real es que los que hace nada votaron en la Legislatura junto con el PRO el rechazo a la ley de emergencia planteada por Perotti fueron ellos, que ya están de vuelta de todo el discurso "progre" y calentando motores para rearmar la Unión Democrática santafesina lo más amplia posible, para volver al gobierno en 2023.

El gobierno de Omar Perotti no cumplió todavía un mes de los 48 que estará conduciendo los destinos de la provincia, y por ende pretender hacer un balance de gestión (sea desde el oficialismo o desde la oposición) sería apresurado, o un burdo intento de apretar por pauta publicitaria, como veíamos hace poco acá

Máxime en un gobierno que asumió en un contexto difícil, que hasta los que lo negaban empiezan a reconocer: habrá "interpretaciones distintas", pero la guita no está, sobran las deudas y hay que arremangarse para enderezar el barco. ¿Acaso puede haber alguien tan tarado que crea que el tipo estira el cronograma de pago a los agentes estatales de puro gusto de que lo puteen, o para hacerlos sufrir, y no porque la provincia tiene dificultades financieras reales?

Más allá de eso, en este casi mes de gestión hubo -como hechos destacados- una reforma tributaria que incrementó lo que pagan de Ingresos Brutos los bancos y las cerealeras, a un nivel que el socialismo nunca se animó a hacer, en 12 años y tres gestiones de gobierno. En la misma reforma, estaba originariamente planteado un aumento del Inmobiliario Rural, luego "morigerado" en la Legislatura...por los diputados y senadores del "progresismo".

Hubo también un decreto tumbando el sistema de subsidios a las "low cost" (en pesos y dólares) montado por Lifschitz a poco más de un mes de dejar el gobierno (ver más detalles acá), mientras se discutía si se podían o no subsidiar el boleto de colectivo, o las tarifas de la EPE.

Designó en el Ministerio de Seguridad (hierro caliente si los hay) a Marcelo Saín, que en sus primeros días en el cargo descabezó a la cúpula de una policía santafesina sacudida por denuncias de corrupción, a la que el socialismo le dejó ser "atendida por sus propios dueños" durante 12 años. 

Y hay ahora también una adhesión por decreto del Gobernador de la provincia (hecho sin precedentes) al protocolo de interrupción legal del embarazo en los casos de abortos no punibles, que reglamentó en la nación Ginés González García. Acá Barricada aporta más detalles al respecto.

¿Significa esto que Perotti es el Che Guevara, y bajó de la Sierra Maestra a gobernar la provincia?

No, significa que quizás más de uno deba revisar algunos preconceptos, y juzgar a las personas, los gobiernos, los procesos políticos, por los hechos, por lo que hacen y no por lo que alguien (subido a un púlpito imaginario) dice que hará, hizo o podría llegar a hacer.

sábado, 11 de agosto de 2018

QUE LINDA MI CONSULTA POPULAR. SE ROMPIÓ MI CONSULTA POPULAR


BOLUDEÁME QUE ME GUSTA


¿Guién so' vó, gallego, accionista de Pampa Energía, de Repsol o de alguna otra petrolera?

¿Por qué no te vas un poquito a la mierda, garca importado? 

Como si acá no tuviéramos autoabastecimiento en ese rubro.


¿Esta viene a ser la versión económica de "La crisis causó dos nuevas muertes", o lo de echarle la culpa a Cristina y el kirchnerismo medio que ya está un poco gastado, chicos?

No sé si se alcanzan a dar cuenta del todo, pero en su afán de blindarlo a Macri poniendo siempre las culpas afuera de los desastres que arma él acá, no estarían reparando en que el argumento no da mucha confianza que digamos respecto a la solidez del gobierno y su programa económico, manéjenlo.


Granata: "Lo de Robbie Williams quedó en el pasado, ahora me tengo que conformar con ver si le puedo morder el monedero al viejito éste, son tiempos de crisis".

Albino: "Ojalá haya traído mis forros de porcelana, así le hago sentir algo duro. Todo sea por la causa.".


Si es por preferencias personales, nosotros quisiéramos que explote una bomba atómica así se viene el pulso electromagnético, y todos los forros que viven de curar por Internet como vos se funden y tienen que ir a vivir abajo de un puente.

Pero los efectos serían un poco más amplios, y capaz que nos jodemos nosotros también. La felicidad nunca es completa.


Pónganse de acuerdo, muchachos, los otros dicen que fue un tuit de Donaldo, y para ustedes son los cuadernos.

¿O sea que vos decís Burgueño, que venía todo bárbaro hasta que el gobierno se pegó un tiro en el dedo gordo del propio pie lanzando al agente Centeno y sus Gloria viajeros del tiempo?


Esto debería ser la tapa principal de todos los diarios, y no le dieron el lugar que se merece, pese a que -para nosotros- es la noticia del año: Barrionuevo devolvió algo que no era suyo.

Eso sí, si fuéramos Gioja, además de hacer un inventario para asegurarnos de que no falte nada, cambiamos de inmediato todas las cerraduras, y las claves de las alarmas. PJ prevenido vale por dos.  



Pero gordo, que decís, si Cristina no era candidata.

Y si lo hubiera sido, el argumento no justifica la decisión.

Peor aun: la hace parecer más pelotuda. 


Lo de Perotti absteniéndose en la votación por la legalización del aborto fue impresentable, es verdad. Pero chiques: ustedes tenían un (1) solo diputado, y votó en contra.

Si alguien no puede correr a nadie con críticas a la tibieza, en general, y por lo que hizo en el Congreso en éste tema, en particular, son ustedes.

Quiéranse un poquito.


¿Es una impresión nuestra, o en la primera frase del tuit hay un dejo de autocrítica?

Opinan los expertos.

jueves, 9 de agosto de 2018

SERÁ CUANDO DEBA SER, PERO SERÁ


Tal como marcaban los "poroteos" previos, finalmente el Senado terminó rechazando el proyecto de legalización del aborto que venía de Diputados, con lo cual no podrá volver a plantearse hasta después del 1º de marzo del año que viene (artículo 81 de la Constitución), al menos el mismo proyecto o uno sustancialmente similar. Y muy posiblemente no sea aprobado durante el mandato de Macri, porque la composición de las Cámaras seguirá siendo la misma hasta diciembre de 2019.

Si tuviéramos que apostar, diríamos que Macri "habilitó el debate" porque sabía que la legalización no iba a  terminar convirtiéndose en ley (tal como dijo Carrió), aunque quizás no había calculado que superara siquiera la aprobación en Diputados. Intuimos que por las mismas razones Marcos Peña se había apurado a decir que si la ley se aprobaba el presidente no la vetaría: sabían que nunca se verían en esa necesidad.

Los alineamientos a favor y en contra atravesaron transversalmente a todos los bloques salvo el FIT y otros agrupamientos menores en diputados, y el FPV/Unidad Ciudadana fue la fuerza de las importantes que aportó más votos a favor del proyecto, incluyendo el de la propia Cristina. Lo mismo había pasado en Diputados.

Por contraste y como había pasado en Diputados, en el oficialismo el "No" fue mayoría (muy amplia en el caso de la UCR), lo que deja a las claras los límites de la "habilitación del debate" del "feminista menos pensado": Macri no hizo el menor esfuerzo por torcer voluntades hacia el interior de su propia fuerza (el PRO) ni al interior de la coalición de gobierno, para cambiar el resultado; que por lo demás termina respondiendo a sus propias convicciones personales.

Hay todo tipo de especulaciones sobre si esa decisión y el resultado de la votación le acarrearán costos y beneficios, todas ellas incomprobables en éste momento, y a la hora de la elección. Creemos que el gobierno tiene muchos otros temas derivados de su gestión y sus pobrísimos resultados (en especial en la economía) como para preocuparse de que le hagan perder votos el año que viene. Quedó demostrado además que si la intención del gobierno era que el tema del aborto oscureciera el resto de la realidad, claramente no lo consiguió.

Que el aborto no haya sido despenalizado significa además que seguirá instalado el debate, y que será un tema de campaña el año que viene, del que los principales candidatos no podrán esquivar definiciones, siempre que ya no las hayan dado en el marco de la discusión que se clausuró por ahora con la votación del Senado, como fue el caso de Cristina, o el propio Macri.

Una votación que deja en claro la época de Cristina la despenalización del aborto tampoco habría prosperado ni aunque ella misma lo hubiera impulsado, porque las condiciones en el sistema político  y en especial en la sociedad con ese tema en particular, eran incluso más adversas que hoy.

No solo está el dato objetivo de que el kirchnerismo nunca dispuso de la mayoría absoluta con fuerza propia en ambas Cámaras sin sus aliados de entonces (piensen como votaron ahora los diputados y senadores santiagueños del Frente Cívico, o los misioneros del Frente Renovador de la Concordia, por ejemplo), sino que se trata de un tema que corta transversalmente a los bloques y los partidos, un fenómeno que el kirchnerismo padeció en el 2008 con la 125, y ya sabemos como terminó. El proyecto ahora terminó naufragando en el Senado, muchos de cuyos integrantes permanecen en sus bancas desde el 2003, e incluso antes. ¿Por qué los que votaron en contra ahora lo habrían hecho entonces a favor, en el peronismo y fuera de él?

Aunque sobraron en el debate las alabanzas al debate (es decir, a la posibilidad de discutir el tema), lo cierto es que éste había entrado hace rato en vía muerta, sin la posibilidad de aportar nuevos enfoques y con  la reiteración de argumentos por momentos bochornosos, en especial del lado de los que votaron contra la sanción de Diputados. No es necesario recordar acá a personajes como el doctor Albino, cuando algunos senadores (como el salteño Urtubey) no le fueron en zaga.

No menos penoso fue el rol de los "indefinidos" hasta el momento final, desde la neuquina Crexell hasta nuestro comprovinciano Perotti. Este último jugó hasta último momento el juego que más le gusta (el del perpetuo equilibrista que evita tomar posición sobre temas candentes) para terminar absteniéndose, enfadando a los dos bancos por igual y sembrando dudas sobre su proyección política a futuro: ¿puede alguien que se muestra como un perpetuo indeciso permeable a las presiones aspirar a la gobernación de la provincia, un cargo en el que debería tomar cantidades de decisiones cruciales todos los días, que en muchos casos afectarían intereses?

Y hablando de presiones e indefinidos: penoso el rol del senador tucumano Alperovich (ex gobernador él), pidiendo "no politizar el tema", como si no se tratara de un tema sustancialmente político. Logró empardar el papelón de Macri, quien dijo que no importaba el resultado, algo que no hubiera dicho jamás como empresario mirando los balances corporativos, o como presidente de Boca cada vez que jugaba su equipo. Logró así llevar al extremo la imbecilidad de la "habilitación del debate" sin tomar postura, algo inédito tratándose nada menos que del presidente de la república.

También algunos se sorprendieron porque en el tramo final de la discusión en el Congreso la iglesia aceleró su estrategia en los dos frentes: ganar la calle con manifestaciones "pro vida", y apretar tras bambalinas y desde los púlpitos a los senadores. Solo quien no conoce la historia política de la institución en el país y en el mundo, se puede sorprender de eso; más con un Papa argentino. Tampoco debe desdeñarse el importante aporte que hicieron con movilizaciones callejeras los cultos evangélicos que actúan en el país, que expresaron incluso posiciones más duras que la curia católica, y sin disidencias -ni siquiera menores- hacia su interior.

Pero  -y esto hay que decirlo, para contemplar el panorama completo- a diferencia de otras movidas de la iglesia que terminaron en fracaso como la oposición a la ley del divorcio, la de la patria potestad compartida, la del matrimonio igualitario o a la ley de identidad de género, en éste caso se vieron favorecidos por el clima de época (refractario a la consagración de nuevos derechos, pródigo en el cercenamiento de los que ya existen) y al pensamiento de la sociedad sobre el tema en sí: sin ser consultores de opinión ni mucho menos, aun quienes promovían la IVE deben admitir que distaba de gozar de un amplio consenso, y la cosa estaba por lo menos dividida. 

Un cuadro que -nos animamos a aventurar- se repetiría si se planteara avanzar legislativamente sobre la  despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal. Y no se trata de cuestionar aquella máxima que reza "Los derechos no se debaten", sino de señalar que se conquistan ganando el sentido común social, para influir desde allí sobre el sistema político. Haciendo política en definitiva, en la más pura acepción del término.

Y que esto no se interprete como una crítica al movimiento de mujeres, ni mucho menos, todo lo contrario: si el debate por el aborto en el país llegó a este punto, si la ley estuvo a punto de sancionarse y si la idea ha ido ganando en la sociedad un terreno que era impensado hasta hace muy poco tiempo, es pura y exclusivamente por mérito suyo, como expresión nacida de la sociedad civil que se entronca con una larga tradición argentina en la materia de ganar la calle para pelear por derechos; aunque quizás ellas, las mujeres que se pusieron los pañuelos verdes, en este momento no lo sepan ver, ofuscadas por el resultado. Vistas las cosas en línea de tiempo histórica, todo indica que lo que no fue hoy, será más tarde o temprano, cuando deba ser, porque están dadas rodas las condiciones.

Queda como saldo del debate el desafío para las fuerzas populares de recomponer hacia adentro aquello que la transversalidad del voto sobre la IVE pudo romper, y para ellas, sus dirigentes y cuadros políticos, y en especial sus militantes y votantes  (muchos de ellos comprometidos a fondo con la causa de los pañuelos verdes, y con la de los celestes también) resistir la tentación de "abortizarlo todo" y hacer pasar por ahí las cruciales elecciones del año que viene, en las que se juega mucho más que la despenalización o legalización de la interrupción voluntaria del embarazo: se juega el destino del país.

jueves, 14 de junio de 2018

AVANZA LA MAREA VERDE


En una apretadísima votación (129 votos contra 125) la Cámara de Diputados acaba de aprobar el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, que despenaliza el aborto practicado hasta las 14 semanas de gestación. Un triunfo tan apretado como gigantesco de la inmensa movilización del colectivo social que se venía expresando desde las marchas del "Ni una menos", y que ayer y hoy pobló los alrededores del Congreso de pañuelos verdes, como lo viene haciendo en las plazas de todo el país, desde hace unos años. 

Es imposible saber que pasará con el proyecto en el Senado, aunque se puede presumir que la cosa allí no será fácil. Sin embargo, el movimiento de mujeres ha triunfado instalando un tema que hasta hace poco estaba vedado, y al que ahora la política no puede lisa y llanamente ignorar: allí están las ganadoras de la jornada, cualquiera sea el resultado final del proyecto en el Congreso. Los tiempos del palacio no son los mismos de la calle, pero el palacio no puede permanecer mucho tiempo ignorando el clamor de la calle, que ahora se dirigirá al Senado.

Fue la sociedad argentina, al menos sus sectores más dinámicos, la misma que gestó la reforma universitaria, el 17 de octubre y el Cordobazo, la que en diciembre pasado ganó la calle en rechazo a la reforma previsional, la que está en marcha para coronar otro reclamo a través de las instituciones del Estado. Si las mujeres hasta lograron que la derecha admita la necesidad de educación sexual integral: ¿los sindicalistas tendrán que ponerse pañuelos verdes para pelear salarios en las paritarias, o resistir la flexibilización laboral?  

Lo que nos lleva a la cuestión de "el feminista menos pensado que dio luz verde al debate": el presidente, la vice, los presidentes de las dos Cámaras y el presidente del bloque del PRO (el predemocrático Massot, una vergüenza aun para los estándares de su fuerza) estaban en contra; y éste último estuvo presionando a los indecisos hasta último momento, para que votasen en contra, y fue la definición final de 3 diputados pampeanos del PJ la que terminó inclinando la balanza; con la mayoría del bloque oficialista (mayoría más acentuada aun entre los diputados del PRO) votando en contra. (*)

Los liberales argentinos, esa especie tan sui géneris, oscilaron entre oponerse a que las mujeres decidan por sí mismas en un asunto tan íntimo y personal, agradecerle al gobierno (es decir, al Estado) que "habilite" la discusión de un tema que instaló la sociedad civil, y agradecerle al presidente (es decir, al Poder Ejecutivo) que "permita" que el Congreso discuta un tema, no estando en período de extraordinarias, y sin que haya enviado un proyecto al efecto. Gente rara, a la que no le vendría bien un poco de coherencia, para variar. 

Hasta el momento final de la votación, las redes sociales se llenaban de mensajes pidiendo la intervención de Macri sobre los legisladores de su propio bloque para que al menos algunos de los renuentes votaran a favor, o se ausentaran y facilitaran la aprobación. Salvando el chiste fácil de lo difícil que es lograr que se levante temprano, el planteo pecaba de ingenuo: a esta altura de los acontecimientos resulta bastante claro que Macri "habilitó" un debate que nunca pensó iba a llegar a éste punto, porque claramente subestimó la potencia social de la marea verde; y ahora depende de los bloques conservadores del Senado (oficialistas y opositores) para no tener que enfrentar la decisión de vetar; algo que anunció que no haría cuando pensaba que el proyecto jamás llegaría a ser ley.    

Lo mismo vale para el "Cristina no habilitó el debate teniendo mayoría en las Cámaras" (esto último además es falso, como cualquiera puede constatar con los resultados electorales, y su traslación a las bancas): si con el movimiento de mujeres militando el tema como lo milita la definición fue tan apretada como fue en Diputados y nadie puede aventurar que el Senado apruebe el proyecto, no es difícil pensar como habría resultado la cosa, de haberse planteado hace unos años.

Más aun, la enorme mayoría de los que fueron abandonando en estos años el kirchnerismo y sus bloques legislativos para irse al massismo o al "peronismo federal" votaron en contra (es decir que estando adentro hubieran hecho lo mismo), y a la inversa, el "club de fans" de Cristina que tanto desvela a cierto "peronismo de Perón" químicamente puro, votó casi unánimemente a favor. 

Entre tantas ingenuidades, los troscos descubrieron que el Papa hizo lobby para que el proyecto fracase, como si la iglesia fuera a hacer algo distinto de lo que viene haciendo hace 2000 años (ejercer su poder oculto para condicionar al Estado), o el tipo se fuera a poner un pañuelo verde porque es argentino. O los que confundieron el crecimiento democrático de una sociedad (visible en que es capaz de afrontar debates como éste) con el nivel del debate parlamentario, que por momentos fue penoso, en especial por los discursos de los que estaban en contra.

Y finalmente quedan las proyecciones políticas a futuro de la votación, en la que se deben evitar conclusiones apresuradas, y por ende erróneas, como tomar la parte por el todo, definiendo alineamientos según como hayan votado en éste tema en particular: hubo hasta quienes especulaban con cambios al sistema electoral (despotricando contra las listas sábana, para variar), a partir de un tema en el que todos los bloques -salvo la izquierda y el peronismo pampeano- se partieron, y casi todos votan por sus convicciones personales, y sin seguir mandatos partidarios.   

Lo mismo vale para los clivajes regionales tipo "provincias feudales" versus "provincias modernas", o cosas por el estilo: como santafesinos, valoramos que el debate haya hecho caer la mentira de que éramos un cantón suizo progresista, con armónica y civilizada convivencia entre todas sus fuerzas políticas, y por un "Chivo" Rossi que nos enorgulleció con su discurso, tuvimos mayoría de diputados (10 sobre 19) que votaron en contra, en su mayoría de "Cambiemos". Y lo mismo pasó en la mayoría de las provincias del interior, salvo las patagónicas, en las que el voto positivo fue amplia mayoría.

Y finalmente está el riesgo de comenzar a partir de hoy a mirar la realidad política con la lupa del aborto, en un país y en un Congreso que deberá discutir en breve la reforma laboral, los cambios en el Banco Central y el presupuesto del año que viene conteniendo los ajustes pactados con el FMI; solo por citar los temas más relevantes de entre los inmediatos. No sea cosa que más de uno/a se confunda y termine militando por una fórmula Lipoveztky-Fernando Iglesias para las presidenciales del año que viene.

(*) Actualización: Frente Para La Victoria, 54 votos a favor, 10 en contra, PRO 16 a favor, 37 en contra, UCR 24 a favor, 15 en contra, Coalición Cívica 1 a favor, 9 en contra, suma interbloque Cambiemos 41 a favor, 61 en contra, contála como quieras, luz verde y coso (información completa, acá)

martes, 27 de febrero de 2018

ME CAIGO DE CULO


¿En serio que si suben los precios que el gobierno maneja restarán ingresos disponibles a las personas y familias, y podrán consumir menos?

Dolor López Murphy.


Jodéme que se cumplió lo que decía la nueva "campaña del miedo", y a los jubilados los cagaron.

Y eso que el presidente prometió que las jubilaciones le iban a ganar a la inflación.

Dolor Norma Plá.


No te puedo creer: ¿me éstas diciendo que lo de la "luz verde" no iba en serio, y era pura de venta de humo para distraer la atención de los problemas económicos y los casos de corrupción?

Dolor Misoprostol.


¿En serio que abriendo por completo las importaciones y dejando que las automotrices violen impunemente el "flex" del Mercosur no llegamos a fabricar un millón de autos por año, como prometieron cuando les bajaron impuestos y aportes a las automotrices?

¿Vos decís que tampoco llegamos con la enorme demanda que el propio gobierna crea al permitir paritarias libres y recomponer los salarios de los trabajadores frente a la inflación? 

¿Ah, no, no es así tampoco?

Dolor Pignanelli.

sábado, 24 de febrero de 2018

LA LUZ VERDE DE UN FÓSFORO