LA FRASE

"POR AHORA NO ESTAMOS PIDIENDO AUTORIZACIÓN PARA QUE LA POLICÍA PUEDA USAR LA PICANA Y EL SUBMARINO, ANTES VAMOS A VER COMO FUNCIONAN LAS REFORMAS QUE PLANTEAMOS." (PABLO COCOCCIONI)
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domingo, 29 de septiembre de 2013

¿EN EL DIARIO DEL LOCO LINDO TAMBIÉN LEEN NESTORNAUTAS?


Al menos eso parece leyendo acá: "Gustavo Shanahan, de 57 años, contador público nacional, que se mostró como una especie de arrepentido al admitir en una entrevista en el diario El Mundo, que Jordi Pujol (h) lavó 12 millones de dólares en el puerto de Rosario es muy conocido en el ambiente de los negocios en Rosario, a través de decenas de sociedades y empresas que se crearon para participar en distintos sectores de la vida económica de la ciudad, desde inversiones inmobiliarias millonarias, el manejo de los muelles I y II, participación en el sector financiero, en hotelería y hasta en los juegos de azar.
Shanahan empezó a transitar los despachos oficiales antes de convertirse en accionista de Terminal Puerto Rosario. Los rumores sobre sus actividades y los fondos que obtenía para emprendimientos en medio de la crisis despertaron ciertos indicios. Pero el arribo de inversiones a una ciudad que estaba golpeada por la crisis posdevaluatoria disimulaba las asperezas. A principios de la década pasada Shanahan, junto con otros empresarios importantes de la ciudad, proyectaron un megaproyecto urbanístico para desarrollarlo en un predio de 190 hectáreas del Jockey Club. La idea era hacer un country de lujo, exclusivo, donde sólo pudieran compartir un espacio vecinos del mismo linaje. Este emprendimiento se creó a partir del “Fideicomiso del Jockey Club”, que estaba gerenciado y administrado por Proyectos Urbanísticos Sociedad Anónima. Luego de extensas negociaciones con el Municipio, que le exigía a los desarrolladores una serie de inversiones para la comunidad escuelas, centro de salud, parque público, en una asamblea que se realizó el 19 de junio de 2007 los socios del Jockey Club dieron el visto bueno a la propuesta de Proyectos Urbanísticos SA. El presidente de esta sociedad y el que estaba al frente del Fideicomiso del Jockey era Gustavo Shanahan.
La situación financiera del emprendimiento se tornó insostenible luego de que Shanahan, el principal inversor del negocio y hasta ahora su administrador, dejara de hacer los aportes comprometidos al fideicomiso para obras de infraestructura (cerca de 500 mil pesos al mes) provocando que se amontonaran deudas por más de 3,5 millones de pesos en cheques rebotados que se emitieron para el pago de proveedores y constructoras.
Por este motivo, el entonces diputado provincial Marcelo Gastaldi solicitó al gobernador Hermes Binner que gestionara el apartamiento de Shanahan del directorio del Enapro, luego de conocerse que la sociedad anónima Proyectos Urbanísticos, que controla el Fideicomiso del Jockey, lo separó de la conducción por acumular una deuda de 3,5 millones de pesos en cheques rebotados emitidos para pago de proveedores y constructoras." (las negritas son nuestras)

Que este muchacho Shanahan era una especie de Arbizu del puerto de Rosario, y sus curritos con el country para los socios del Jockey Club lo contamos acá y -hace más tiempo- acá; donde también decíamos que por eso le pidieron en su momento a Binner que lo apartara del directorio del Ente Administrador del Puerto Rosario (ENAPRO).

Pero como al diario del Loco Lindo le estaba faltando la pata kirchnerista de todo ésto (a ver si como decíamos el otro día, lo levantaba Lanata, si no no sirve), rumbeó para el lado de los casinos provinciales, Cristóbal López y la empresa Boldt; y terminaron armando una ensalada. 
Porque si hablamos de Cristóbal López y su participación en los casinos provinciales, el socialismo tampoco sale indemne (ver al respecto éste pots); y de Boldt ni hablemos: viene currando en negocios y contratos con el Estado provincial desde 1984, en todos los gobiernos.

Sin ir más lejos, y hablando ya en los buenos tiempos de "ni un caso de corrupción", con la famosa impresión de las boletas únicas (dividiéndose el trabajo con AGL, la sociedad entre Clarín y El Litoral), y con la lectura y procesamiento electrónico de las apuestas de los juegos de azar de la Lotería de Santa Fe: ver acá como le prorrogaron el contrato sin licitación ya en el gobierno de Bonfatti; y de nuevo otra vez éste año (invocando la "urgencia derivada de acontecimientos imprevisibles", ver acá el decreto), mientras la adjudican la nueva licitación del negocio, que supera los 180 millones de pesos anuales. 

Como sea, todo este asuntito de Shanahan, el lavado de dinero, los negocios en los puertos y los casinos y -en general- todos aquéllos curros obtenidos a partir de contactos e influencias en el Estado, lejos están de ser un patrimonio exclusivo del kirchnerismo (como nos quieren hacer creer), y de haber empezado en el 2003.

Sucede que algunos tienen un certificado de pureza, que parece que los pone a cubierto de cualquier sospecha.

martes, 23 de abril de 2013

EL SOCIALISMO Y CRISTÓBAL LÓPEZ


Con la furia del "Lanatagate", "Fariñagate", "LázaroBáezgate" o como garcha lo quieran llamar, nos preguntábamos cuanto iban a tardar en acordarse de otro "empresario K" famoso, y que estuviera en el candelero hace un tiempo, cuando le compró un grupo de medios a Hadad: Cristóbal López.

Y como vemos acá, la tribuna de doctrina no nos defrauda, y en su edición de hoy lo pone al ladito de Fariña, como pidiendo pista para que el gordo Lanata lo emboque con su próxima investigación:


El amigo (de los negocios) Cristóbal es conocido como"el zar del juego del kirchnerismo", por sus inversiones en bingos y casinos, y por acá por Santa Fe lo junamos bastante; porque en su momento ganó la concesión para la explotación del casino de Rosario, durante el gobierno de Obeid.
  
Obeid, dijimos, que hace poco estuvo en boca de Binner; que se paseó por los canales porteños diciendo que tenía que dar explicaciones por el caso de la compra de motoniveladoras chinas a una empresa de Lázaro Báez, aunque en realidad éste no figuraba en los papeles como su propietario. 

Lo que no dijo Binner -o al menos no lo dijo en su recorrida mediática, o nadie le preguntó- es que él, durante su gobierno, también tenía algún que otro temita que explicar en relación con un un "empresario K"; en éste caso Cristóbal López.

Y es que le perdonó una multa multimillonaria en dólares, por no haber cumplido con los plazos previstos en el pliego de la licitación para construir el complejo del casino de Rosario, y ponerlo en marcha:


Pero hizo más Binner: como el Tribunal de Cuentas de la provincia observó la resolución de la Caja de Asistencia Social (Lotería) que le fijaba a López una multa de apenas 10 millones de pesos (cuando correspondían entre 67 y 70 millones de dólares, según el pliego), dictó un decreto de insistencia (uno de los más de 100 que dictó durante su gobierno), para que la resolución quedara firme; mandando al archivo el cuestionamiento del órgano de control.

El cambio de gobierno dentro del socialismo y el FPCyS (de Binner a Bonfatti) no significó cambios en la relación con el "empresario k" que regentea el casino de Rosario, como lo comprueba éste otro decreto de Bonfatti, de hace apenas un par de meses:


¿De qué se trata el asunto?

De la creación por parte de López de una nueva sociedad (Inverclub S.A.), de la cual él es el accionista mayoritario y miembro del directorio, que absorbe las acciones de Casino Club S.A., dueña a su vez del 50% de las acciones de Casino Rosario S.A., la sociedad conformada para explotar la concesión del casino.

Sociedad (Casino Rosario S.A.) de la que López tenía originariamente el 100 % del paquete accionario, pero ya mientras estaba construyendo el casino y antes de inaugurarlo (tarde, como vimos al analizar el caso de la multa), cedió el 50% a Casino Buenos Aires S.A., que explota los casinos flotantes del puerto porteño,  y (asociada con otras empresas) las maquinitas instaladas en el hipódromo de Palermo; acá en éste decreto pueden encontrar más detalles.

Lo que hace el decreto de Bonfatti de febrero es aprobar una resolución de la Caja de Asistencia Social que autorizaba la transferencia de acciones (de una a otra empresa, ambas de Cristóbal López), justamente con ese argumento, como vemos acá:


¿Se entiende, no?: Casino Club S.A. (dueña de la mitad de Casino Rosario S.A.) e Inverclub son de las mismas personas (López, Benedicto, Bonillo y Cruz); que figuran como accionistas y como miembros de los directorios, en las dos; por lo que no habría problemas para autorizar la transferencia de acciones.

"No habría" dijimos, en potencial (aprendimos de los periodistas, ¿vieron?), porque resulta que dentro de la Caja de Asistencia Social alguien dijo que sí, que podría haber problemas:


A ver si lo explicamos: alguien dice (en el expediente donde Cristóbal López pide autorización para transferir acciones del casino Rosario a su nueva sociedad) que no se puede porque Inverclub S.A. (la nueva sociedad) no tiene como objeto social (de acuerdo a su estatuto) explotar casinos o juegos de azar; sino que es una inversora.

Lo cual plantea un problema: no quedaría nada del adjudicatario original de la concesión (Casino Club S.A., que formó luego Casino Rosario S.A. para operar el casino) operando el casino, y la nueva empresa que ingresaría como accionista (Inverclub S.A.) no tiene nada que ver con los casinos y los juegos de azar.

El Capítulo 12 del Pliego dice: "La Concesión es intransferible y su cesión está prohibida según se dispone en el artículo 5 inciso d) de la ley N° 11.998.

Los Integrantes, en caso de asociarse bajo una Unión Transitoria de Empresas, no podrán enajenar, ceder ni transferir su participación en el Concesionario, sin el previo consentimiento expreso de la CAS. En caso de constituirse una sociedad expresamente para el cumplimiento del Contrato, los accionistas o socios no podrán ceder, transferir o enajenar su participación reduciendo a menos del 51 % (cincuenta y uno por ciento) de la composición original del Concesionario sin el previo consentimiento expreso de la CAS, especialmente si es quien aportó los antecedentes relativos a la explotación y gerenciamiento del Casino. El integrante con antecedentes en el gerenciamiento de casino deberá mantener la participación del 25% durante el plazo de ejecución del contrato. Solo podrá aceptarse su sustitución por un sujeto mejor calificado a esos efectos. Sin perjuicio de ello en los demás casos, no se podrá otorgar el consentimiento expreso si el solicitante no acredita que el nuevo adquirente, calificado junto con los Integrantes no salientes, reúnen los requisitos necesarios para ser titular del Contrato." (el subrayado es nuestro)

Lo que en los términos de la Ley 11998 y el pliego de la licitación (aprobado por éste decreto) implica una sola consecuencia posible: debe revocarse la concesión, y en consecuencia Cristóbal López y sus socios en Casino Rosario S.A. (que recordemos era un 50% de Casino Club S.A.y otro 50% de Casino Buenos Aires S.A.), deben dejar de operar el casino, y llamarse a una nueva licitación. 

Lo dice el mismo pliego, en su artículo 23: "23.2. RESCISIÓN POR CULPA DEL CONCESIONARIO (CADUCIDAD)

La CAS podrá rescindir la Concesión por culpa del Concesionario con pérdida de la Garantía de Cumplimiento del Contrato en los siguientes casos:

e) Cuando el Concesionario no cumpla con las obligaciones establecidas en el numeral 12 del Pliego de Condiciones Generales.".

Y sin embargo se pudo, y lo dijo el mismo que antes había dicho que no, como vemos acá:


O sea: si antes (en el 2007) le permitieron a Cristóbal López desprenderse del 50% de las acciones del casino Rosario, ahora quedó un nuevo socio (Casino de Buenos Aires S.A., que dicho sea de paso perdió la licitación original convocada por el gobierno de Obeid, pero el juego es como dice la publicidad del Quini 6: siempre da revancha); que sí tiene experiencia en casinos.

¿Entonces que hacemos?

Nos cagamos en la ley de casinos de la provincia, en el pliego y en la licitación, y autorizamos la transferencia de acciones de Cristóbal López a Cristóbal López, para que Cristóbal López pueda seguir operando el casino de Rosario (publicitado como el más grande de Latinoamérica) a través de una sociedad que no tiene previsto en su objeto social, explotar casinos.

Pero ojo, como la prensa, siempre usando el potencial: "podría autorizarse" la cesión, y se "estaría cumplimentando" con lo que dice el pliego de la licitación.

Papeles, documentos, sociedades truchas, empresas pantallas, licitaciones armadas y desarmadas; opiniones cambiantes.

Al final éste blog en cualquier momento se convierte en el programa de Lanata.