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sábado, 1 de agosto de 2020
La muchacha que sabía demasiado (La ragazza che sapeva troppo)
Película que se considera inició el subgénero del giallo, thriller en honor de Alfred Hitchcock, perteneciente a Mario Bava. Es una película que tiene a una bella turista rubia de bonitas piernas, en Roma, a Nora (Leticia Román), como partícipe de la visión de un asesinato en plena calle, y ella se debate por saber si lo que vio es verdad o lo soñó o alucinó, porque cuando lo presenció sufrió de un robo y andaba medio desmayada de la impresión, aparte de ver morir a una tía muy querida, en una escena magistral, la de la muerte de una anciana, más la sencillez de un apuñalamiento callejero. Es una película no tan verídica, medio embrollada en su resolución, pero por su final queda claro que es un divertimento, aunque uno bueno. El actor americano John Saxon hace del compañero romántico de Nora, que es incrédulo todo el tiempo. No obstante luego le cree, pasando de su propio tono ligero. Es una película que juega un poco a la locura, a la alucinación, en parte macabra, que señala un homicidio misterioso sin capturar un culpable, pero que como menciona el remate con el cigarrillo no pretende que nadie se rompa la cabeza pensando. Es una película amena, llena de recovecos y pequeños giros. Nora en un momento plantea una red o telaraña en el departamento en que vive y así es el mismo filme, con una investigación algo compleja. Hay la idea hasta de un asesino serial con su tipo curioso de matar. Pero todo se decanta por el thriller fresco y relajado finalmente. De igual manera se percibe el terror pesadillesco.
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miércoles, 29 de julio de 2020
6 mujeres para el asesino (6 donne per l'assassino)
En éste giallo perteneciente al maestro del terror Mario Bava nos interrogamos entretenidos por quien puede ser el asesino de las modelos de una casa de moda. El misterio está bien cimentado, luego bien explicado al resolverse, es coherente al 100%. Desde luego no faltan las grandes escenas de asesinato. El filme tiene muchos momentos de intrepidez, donde vemos que el asesino sin rostro se arriesga bastante en ejecutar sus homicidios y secuestros, con la policía pisándole siempre los talones. Ésta propuesta tiene poco más de una hora magistral, la parte más rica e interesante, la más gozosa; el desentrañamiento del misterio es bueno, pero menos atractivo. La parte de los asesinatos es excelente. También los escenarios son de primera. Una tormenta se presta para un ataque inesperado, gran arranque del filme. La policía siempre está interrogando, es un agente activo, aunque no tan fascinante, mientras el misterioso asesino se lleva todas las luces, es super potente en escena. El anonimato lo hace ver en toda gloria, pensando uno cuál puede ser el motivo de su accionar. No es un asesino sin motivos, es alguien con su background encima. La suya es una motivación sencilla, el filme hace sencillo lo que inicialmente parecía complicado. Las modelos son bellas, sin estar sexualizadas. Hay muchos sospechosos, lo que hace más arduo de hallar al asesino. Exhibe decente misterio, es una película con su buena investigación, habiendo harta acción.
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sábado, 30 de mayo de 2020
Tu vicio es una habitación cerrada y solo yo tengo la llave
Película clásica del giallo con asesino serial suelto por la ciudad, pero aquí está ubicado en un pueblo, donde en una mansión señorial Oliviero (Luigi Pistilli) realiza fiestas para los muchachos locales. En sus reuniones busca ser el centro de atención maltratando a su esposa, a Irina (Anita Strindberg). Irina es dócil y sufrida. Oliviero es déspota y cruel, y actualmente yace sin imaginación para continuar su carrera de escritor. Es un tipo frustrado y amargado, que suele abusar hasta sexualmente de su mujer. Con éste escenario lo del asesino serial suena secundario, pero de esto se cree sospechoso a Oliviero ya que una de sus amantes fue asesinada. El filme de Sergio Martino adapta muy libremente el cuento El gato negro de Edgar Allan Poe. Oliviero tiene un gato negro llamado Satán y el gato fastidia a Irina, que tampoco es la mujer ideal, odia al animal, le trae recuerdos de la madre de Oliviero, que ella odiaba, y él reverencia, como con un vestido de baile de la madre que todos anhelan. Hay una mujer de color que es la sirvienta y es también amante de Oliviero. Irina sabe de todos su affaires y vive sumida en el dolor. Pronto harán entrada 2 personajes. Uno es la sobrina de Oliviero, Floriana (Edwige Fenech), que es una mujer liberal y promiscua, y tendrá sexo con todo el mundo, proponiendo harta intriga a diestra y siniestra. Oliviero no se aguantará, desde luego. Hay una escena de gran suspenso cuando Oliviero escribe a máquina, Irina lo observa inquieta, desesperada. El gato Satán también será protagonista, como observador de todo y hasta es participante directo. Hay su historia de terror con el animal que será vital en la historia. El filme tiene escenas de sexploitation, como acostumbra el giallo, y no falta su misterio e investigación, su traición y su sorpresa. Es un filme muy rico, no faltan tampoco las muertes. El otro personaje lo interpreta Ivan Rassimov y será inicialmente a simple delivery man. Hay conversaciones muy buenas en el filme. Todos actuan muy bien en un filme sencillo, pero ameno. Tenemos la belleza de Strindberg, de Fenech, de la mucama negra con sus escenas eróticas respectivas; y Oliviero es un gran malvado despreciable. Todo sumando un gato macabro y un asesino suelto, condimentos jugosos para una muy buena película de terror y del subgénero del giallo.
El extraño vicio de la sra. Wardh (Lo strano vizio della signora Wardh)
Un hombre sádico, Jean (Ivan Rassimov, que curiosamente en la figura de sus personajes, en su aspecto físico, en su representación, siempre me recuerda al Jaguar de Juan Manuel Ochoa), persigue a su ex, a Julie (Edwige Fenech), la atormenta, le manda rosas con mensajes, fastidiandola -de ahí saldrá la célebre frase que dará nombre a otro famoso giallo de Martino; Tu vicio es una habitación cerrada por dentro y sólo yo tengo la llave-. Ella se ha casado y no quiere saber nada de éste hombre del pasado, que la maltrataba (hay una muy buena escena bajo la lluvia de eso). Julie tiene hoy un amante, el galán George (George Hilton), a quien bien le calza la frase de seductor de: quien la sigue, la consigue. En el trayecto hay un asesino en serie suelto matando prostitutas; como Julie es infiel entra en ese grupo para el asesino; así igualmente la mejor amiga de Julie que ironiza sobre su libertinaje y belleza física. El esposo de Julie, Neil (Alberto de Mendoza), no luce como un mal hombre, incluso es protector, pero es medio viejo, anticuado, muy formal, poco sensual, poco seductor, poco interesante. George es más del tipo latino macho -con moto incluida-. Julie es muy apasionada, muy sensual. Vemos las infaltables escenas eróticas con Fenech, que tiene un cuerpo delicioso, escultural, grande, bien curvilíneo, voluptuoso, que presenciamos especialmente desde una toma desde el techo con ella teniendo sexo, observamos majestuoso su trasero. El filme tiene al asesino en serie como relleno en realidad, para las escenas típicas del slasher, de asesinatos, con una vistosa y brillante larga navaja de afeitar. La propuesta más bien va de crímenes e investigaciones, aunque fáciles, pero con no demasiado suspenso, pero harta acción. La trama tiene varios giros de quien puede ser el asesino en serie. Al final, a media película, se descubre quién es, y éste sale de la cuenta, para volver luego. Es como si estuviéramos viendo dos películas por el mismo precio, una de terror con un asesino matando prostitutas -buena la escena en un lugar laberíntico de mucha vegetación, harto suspenso del bueno- y otra dramática con el triángulo amoroso de Julie más su ex acechador. El filme tiene su trampa con la impactante y escalofriante escena de la bañera ensangrentada. Todo es típico del cine de Sergio Martino, que tiene giallos muy entretenidos. La presente película no será muy original, pero tiene cierto parecido por debajo con su futuro popular giallo Todos los colores de la oscuridad (1972). En la carretera, cuando todo se aprecia finiquitado, aparece una deslumbrante figura fantasmal; aunque breve ésta escena es sobresaliente, con final "anunciado". Después viene la explicación express para juntar las piezas del rompecabezas y dar una solución -clásica del giallo- bastante improbable y rebuscada, pero qué importa si nos hemos divertido ya tanto.
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Todos los colores de la oscuridad (Tutti i colori del buio)
Una mujer, Jane (Edwige Fenech), teme por su vida siempre; recuerda constantemente al asesino de su madre que vio matarla cuando tenía 5 años. Ella sueña que éste la persigue hoy en día, un hombre de marcados ojos azules y sonrisa diabólica, burlona, interpretado por Ivan Rassimov. A ese respecto somos partícipes de terror psicológico, ella cree ver al asesino acechándola, a puertas de matarla, pero es sólo su imaginación que provoca harto suspenso y tensión como con la subida por la escalera o cuando lo ve por la ventana. Una vecina le propone curiosamente una celebración pagana como cura. Aquí entra a tallar la otra mitad de la película. En todo esto hay algo medio tramposo, con el asesino de los ojos azules, pero aun así tiene coherencia la película. Jane se queja con su marido, Richard (George Hilton), pero éste es inútil calmándola o dándole seguridad o que ella sienta protección, aun cuando la ama. Jane se la pasa con miedo todo el tiempo. Desde la apertura del filme lo vemos con una fuerte y representativa pesadilla de austera estética, con la visión machacona y medio desértica de una mujer muy poco agraciada despeinada de embarazo avanzado desnuda sangrando y una vieja horrible pintada como muñeca de época que se ríe como una enferma. Una imagen barata ciertamente, pero bastante efectiva para generar miedo, agregándole una banda sonora siniestra de acompañamiento. Cuando en un momento, después de ver por la ventana, el asesino entra al apartamento de Jane se maneja una estética y perspectiva visual, con un cuarto encendido en rojo de fondo y el sentir del giro de la imagen como uno a punto de desmayarse. Ésta escena es notable por sus suspenso. Igualmente sobresale estéticamente la escena de la orgía dentro del culto -de aspecto grotesco, erótico y propio de la mascarada- con desnudo de la hermosa y deslumbrante Fenech incluido. Éste giallo es un thriller en toda gloria, a su estilo; por la mitad final las fichas se mueven sobre éste género. Se torna una investigación policial, una película de misterio, ya no una película de terror psicológico, habiendo mucho menos suspenso. El director Sergio Martino tiene talento para cambiar de figura, tanto como para jugar con la mezcla, aun cuando hay que ser un amante del terror poco purista para disfrutar de la película y pasar del terror en toda regla a la acción de una investigación policial, a una película criminal, pero que es tan propio de éste famoso y entretenido subgénero italiano del terror, del giallo
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