martes, 3 de marzo de 2026
Después de las ciudades
El rumano Radu Jude hacia un largo de 61 minutos llamado Sleep #2 (2024). Editaba muchas horas de grabación de la earthcam que se había posicionado sobre la tumba de Andy Warhol. Veíamos gente que lo visitaba al cementerio y en realidad era todo muy rustico y simple que no llegaba a entusiasmar, pero era una idea interesante en el papel, editar la cotidianidad, como se comportaba la gente frente a ésta celebridad "dormida". Había juego, tontería, incluso intervenía la naturaleza y Jude le ponía su habitual ironía. El rumano dijo que éste era un desktop film, un simple divertimento del entretiempo. El filme del gallego Xacio Baño, su segundo largometraje y su primer documental, retoma ligeramente ésta idea, usando google maps o la cámara sobre el planeta yendo a enfocarse en la ciudad de Santiago de Compostela, famosa por su peregrinaje y su devoción católica-cristiana, donde como se dice hay muchas iglesias. Por ratos se difuminan los contornos -cosa que en realidad no parece muy importante- como si estuviéramos metidos en esa computadora que abre el filme, dentro de una simple habitación tras un viaje turístico, donde un padre se cartea via whatsapp con su hija, la que le habla de su nueva afición por las palabras muertas o desaparecidas. Otra curiosidad es que las imágenes están complementadas bajo la lupa de postales (70 postales por 30 euros), viendo las palabras pegadas sobre las imágenes del viajar en general, una mirada comunitaria y variopinta, casual y que es darle algo de distinción al trabajo, como lo haría la habitual voz en off sobre metraje encontrado o verbalidad con imágenes de soporte. Por gente que supuestamente ha dejado sus impresiones del lugar. Es una película sobre la célebre ciudad pero también sobre la subjetividad y personalidad (que queda como memoria) de la gente que la ha visitado y que incluye el turismo en la actualidad. Pero trata de hacerlo, si se quiere, de cierta manera novedosa, mediante el guion del mismo Xacio Baño y Tamara Canosa, asesorados por el también gallego Lois Patiño. Otra curiosidad es que se trata de hacer lectura psicológica de la escritura de cartas, sacar un perfil por cómo escribes. Hay bailes, canciones, fiesta, bebidas, gastronomía, hasta participan monjas de claustro, donaciones, se celebra navidad, varias cositas sencillas y amables de oír, como quien hace un viaje virtual o induce a animarse a visitar algún día Santiago de Compostela. Se habla de un pasaje particularmente estrecho. Es un filme simpático para los que gustan de viajar, conocer nuevos lugares y que mejor que un lugar que tiene todo para que sea una visita memorable. Es una película bastante cuidada y nunca desanima nuestra atención, aun siendo básica, como todo documental sobre conocer una ciudad. Se vive un ambiente tradicional-familiar que resuena agradable, sobre todo en épocas de extravagancia y querer llamar la atención a toda costa. El ingenio no busca excederse. Si quieres llamarlo experimental todo es muy llevadero y entendible. Es agarrar la computadora y usarla de guía. Es como si dijéramos que ni los avances tecnológicos ni el exceso de modernidad nunca nos va a arrebatar nuestra humanidad, nuestra sensibilidad, nuestros afectos, lo clásico y eterno. Se exhiben composiciones, puestas de escena, como con las luces vistas desde arriba prendiendo poco a poco, gente común y corriente posando para la cámara, lecturas en cabinas de radio. Es una película que mezcla un poquito literatura con cine. Es una propuesta sencilla, pero cálida, esa es la mejor lectura.
jueves, 16 de octubre de 2025
Sirat
Ésta propuesta es una película de aventuras, de entretenimiento, pero con su pequeña sustancia, con su mensaje humanista de unidad, de velar por la gente más humilde, y de paso habla de especies de nuevos hippies, punks modernos, amantes de la música electrónica, pacifistas, aficionados a las drogas laboradas/consumidas con/por hierbas. El ambiente es de raves hechos en el imponente desierto marroquí, en el mismísimo desierto. Hay mucho baile en medio de raves (lo cual se ve muy bien, te genera empatía, y así hay muchos momentos de complicidad de diferente tipo), con gente que recuerda a la contracultura, pero aquí sin mucha política de por medio, o apuntando a la libertad máxima, a la libertad total, en sí misma, en su mirada más pura, sin tanto argumento, sin formular sexualidad (la que muchas personas en la vida la tienen por ubicua) ni corrupción de liberalidad. Es como entrar en el goce de la vida con el baile, inducido por hierbas. El filme habla de europeos con aspecto punk que yacen en el desierto, bailando, viviendo como en medio del campo, fuera de los sistemas muy reglamentados. Ahí vemos aparecer a militares que son el clásico orden contrario a esa libertad que proponen estos (nuevos) hippies, quienes solo quieren vivir tranquilos al margen, en un territorio que como todo tiene un gobierno. Un padre, Luis (Sergi López), está en busca de su hija, una jovencita hippie, que dicen está melancólica, y se ha ido, aunque ya es mayor de edad, pero su padre quiere ver que esté bien, y la va a buscar, con su hijo pequeño, Esteban (Bruno Núñez Arjona). El desierto es peligroso, no es un lugar para cualquiera, y eso quedará claro en el filme, en esa aventura que emprenden Luis, su hijo, y sus nuevos amigos hippies (todos excelentes como interpretes). Hay escenas muy dinámicas, que producen adrenalina, hermosas de paso a la vista, junto a la fotografía de Mauro Herce, que llevan muy buen acompañamiento musical. Se exhiben escenas puras y duras que están excelentes, cine en esencia, que deleitan a la mirada, que son aventura a la vena. Cine, imágenes poderosas. Y no caen en lo innecesario porque son parte de esta película de aventura, de la aventura. Los guionistas son el argentino Santiago Fillol, que ya ha trabajado en varias oportunidades con el director de éste filme, y el mismo director Oliver Laxe. Es como si hubieran tomado por una parte en cuenta los errores y virtudes del filme Sobre todo de noche (2023). Hay momentos de shock, totalmente impredecibles, que se justifican plenamente, que dejan en claro que estamos ante una película de aventura (de entretenimiento, dígale aquí con su toque a lo europeo, si bien se siente universal), un relato de mucho peligros, donde no faltan en éste tipo de películas. El desierto marroquí es como el gran dominio (o "demonio") donde el hombre osadamente trata de atravesarlo, de vivir donde la naturaleza es poderosa, pero también ese peligro es producto del mismo hombre, de lo autodestructivo que es muchas veces. Así el filme remite un poco al mundo de Mad Max, pero en los comienzos de lo apocalíptico. Se llega como a asumirse en un sci-fi de bajo presupuesto, de los a medio camino realistas, o de pocos elementos futuristas. Se deja volar que ha sucedido la tercera guerra mundial, y que el mundo está en el caos, en su etapa de destrucción y estamos viendo a los sobrevivientes (que en sí puede referir actualmente a los que vagan austeramente por el planeta), como en aquel tren como con polizontes. En cierta manera lo que vemos se puede leer como algo postapocalíptico, pero al mismo tiempo identificable contemporáneamente, una dualidad del mismo desierto marroquí, una capacidad para hacernos pensar en ese momento bíblico, bastante utilizado en el cine, en el arte. Es una película sencilla, pero muy competente. Es la búsqueda de alguien, crear una caravana con un tipo de gente especial, una especie de tribu, expuesto en un lugar algo extravagante, y pequeñas aventuras, que recuerdan a la obra maestra del genial Henri Georges Clouzot, El salario del miedo (1953). La música electrónica está muy bien integrada, no solo desde lo más específico, sino como planteamiento de cine de aventuras y sci-fi. La luz tipo holograma de los raves, las cajas de resonancia frente a las minas militares. Es una obra lograda como película de aventuras, con una austeridad que funciona plenamente, estética, de nivel, no sólo audaz. Los que ven una película misteriosa, parece que han visto otra película, es una película de aventuras con pocos elementos, un viaje por el desierto, por lo peligroso que puede ser, sin demasiada grandilocuencia argumental. Lo sencillo puede ser muy potente y eso es justamente éste filme. Tiene una parte que puede hacer de la obra algo espiritual, donde vemos a musulmanes orando/rodeando la sagrada piedra negra en la Meca, como los trances de atravesar la vida, y que puede verse como la búsqueda de un mesías/profeta (o gente que de verdad mejoren a la humanidad), o el desierto (la existencia) como posible trascendencia de la gente común.
martes, 30 de septiembre de 2025
Una película de miedo
El brasileño Sergio Oksman quien vive y enseña cine desde hace muchos años en Madrid hace una película de bajo presupuesto, una película de ficción guionizada por él en solitario, hecha un poco como si fuera un documental, con mucho de su biografía. Oksman actúa de sí mismo, junto con su hijo, Nuno, de 12 años, que hace lo mismo. El pretexto, para intelectualizar un pensamiento (leitmotiv) y un cúmulo de sentimientos, es un viaje padre-hijo a Lisboa, Portugal. Mucho de lo que pasa en pantalla son actividades muy simples, cuando yacen en un hotel que han dicho lo van a remodelar y ahora está cerrado para el público. En el hotel sólo están ellos dos y el dueño, un portugués amigo de Oksman, y la historia de un huésped fantasma que vivió 10 años en el lugar, cuando se creía simplemente de paso. Así se van disparando algunas cosas que ponen el toque de "variedad" pintoresca en ésta sencilla película. Se habla del primer asesino en serie de Portugal y de los primeros de la península ibérica, el gallego Diego Alves (llamado el asesino del Acueducto), del que se conserva/preserva su cabeza embalsamada en un frasco, como estudio/desentrañamiento del mal, y del que se quisieron hacer películas/escenas durante el inicio del cine en el país donde se le ejecutó (Portugal), habiendo la particularidad de que en el segundo intento de filmar un relato suyo sólo se cambió la ubicación de la cámara, por el frente en lugar de por detrás, compartiendo casi la misma puesta en escena pero desde otro ángulo, lo que suena a una variación minúscula, pero que se oye curioso (no solemos dar crédito cuanto puede cambiar, cambia, algo con cosas prácticamente imperceptibles). Oímos de varias extravagancias que rodean la vida de éste asesino. Lo conocemos a través de un paseo semejante al de un museo. Por túneles tenebrosos. Muchas de las tomas de ésta propuesta son con la cámara fija, no obstante no se exceden de tiempo, no molestan. Así mismo Oksman habla de su padre (con quien hizo una película), emparentándolo con le genética de los criminales, en cuanto a repetir patrones, como si estuviéramos condenados por un destino a ser igual que nuestros padres. Se dice que esto sucede por al menos cuatro generaciones. Es un filme que se plantea de narrador de cuentos audaz. No llega a tanto, es algo humilde, pero el resultado es más que decente. Es una pequeña obra llamémosle artesanal, aunque profesional en sentido que no hay que pegarla, como espectador, de perdonavidas, en cuanto a que cumpla con lo básico. Se siente un poco como que padre e hijo juegan a hacer cine. El padre lo hace parte de su universo, cosa que es importante como idea de la propuesta porque Oksman quiere mantenerse de cierta manera cerca de su hijo, cuando yace latente la relación distante con su propio padre. Es querer enmendar los errores de su progenitor, no caer en repetir el molde, romper con la estela de un tipo de destino, de ciertos temores, desilusiones y tristezas. Oksman da a entender que quiere mantener la mesura en su existencia, huir de los egos inflados, del narcisismo, del desinterés por los otros, del sólo velar por uno mismo, o de la derrota (claudicar psicológicamente). Es no dejarse arrastrar por la ausencia de compromisos, por el exceso de libertad. También hay en sí un cierto temor a la soledad, es querer evitar mecanizarnos, o a padecer ser olvidados. Oksman "juega" a hacer cine igualmente con amigos, actores y directores de cine. Genera un poco la sensación de estar improvisando, aunque el desnudo de la lluvia revela claramente al espectador que estamos ante una construcción de ficción, a la consolidación de un guion, pero por todo pasa el mensaje de su preocupación. De todas formas, de antemano, ya nos lo había dicho los ángulos de la cámara, la puesta en escena de los momentos, sobre percibir estar dentro de una ficción, aun cuando se le puede haber dicho al niño que simplemente fluya frente a la cámara, que se divierta. Tal lo expresa Nuno mismo, sin sobreactuar, economizando movimientos, evitando el circo. No obstante se nota una construcción, aun en su sencillez. La película narra que el niño no siente miedo con el cine de terror, quien como aventura quiere sentirlo, que aparezca literalmente la gran película de horror con aquel sentimiento. Para eso surge la cinefilia del padre (y el estudio de un conocimiento que se encuentra en movimiento). Una lectura va de la mano con el uso de varios pasajes e ideas de El Resplandor (1980), la desaparición de los afectos o que surja el anunciado arrebato (la fuga), cuando Oksman quiere sentirse realizado/compenetrado afectivamente con su hijo, que lo tenga presente en su crecimiento (dentro de lo ideal), que cuente con él, que venzan cualquier melancolía, como con aquella imagen de lluvia a lo Fight Club (1999).
miércoles, 20 de agosto de 2025
78 Festival de Locarno: Silencio
El director de la película, Eduardo Casanova, es algo polémico, le gusta que estén hablando de él y hay gente que se lo toma demasiado en serio y siente antipatía hacia su persona, y esto rebota en apreciar su trabajo a veces de mala manera. Lo cual es injusto. El presente filme se puede decir que tiene algunos defectos, es una obra muy libre y por lo tanto va a conseguir equivocarse por momentos, pero en general es una propuesta muy entretenida, buena. Tiene gran intensidad. Hay un diálogo frenético y super irónico entre 4 hermanas vampiras rodeadas de blanco y rosa. Tienen tremendo maquillaje y prótesis. La recreación de las vampiras es de primera. Los diálogos fluyen con harta velocidad y nunca dejan de tener humor y dar plenamente en el clavo diciendo cosas curiosas e interesantes para el oído del espectador ansioso de divertirse y eso da mucho, tenemos harta diversión. Se nota que Casanova goza haciendo ésta película. Tiene escenas potentes, impactantes. Muy rebeldes. Hay partes de musical que salen de pronto y otorgan novedad y un poco de risa. Es una comedia de muy buen nivel, aun cuando puede ser esperpéntica. Lo del enano vendedor de sangre artificial no es lo más óptimo, no es el mejor chiste, y la línea del SIDA se siente muy superficial, pegada en realidad apenas a la narrativa (aun con obvia conexión de estigma vampiro-enfermedad), no aporta gran cosa, pero el filme en conjunto ostenta más de virtuoso. Maria León con tacos altos desnuda es muy erótica, muy bella, un deleite para la vista, aun como drogadicta. La parte del futuro tampoco es lo mejor, pero se entiende la idea, de que los homosexuales no se oculten, enfrenten su opción sexual a puertas abiertas. Se les iguala con los vampiros, con que los quieran matar siempre, que les tengan rechazo tan virulento. Para esto hay varias generaciones desencantadas, pero el final es positivo, optimista. Es una película que es un poco punk y puede herir susceptibilidades, pero cuando vaya al festival de Sitges, de aquí a unos 45 días, todo apunta a que será recibida con entusiasmo por muchos. Se pudo haber afinado más, sí, para hacerla mejor, pero éste tipo de filmes locos y muy libres también arriesgan bastante. Se nota que Casanova ama el cine, quiere ponerle su identidad, hablar de sus preferencias y lo que a él le emociona. Es una obra con mucha personalidad. En el futuro, pensar un poquito más, demorarse un poquito más, será productivo, pero no obstante no debe perder ese glorioso espíritu punk que brota tanto, su libertad, porque hay escenas muy desopilantes, que te mantienen gozando. Menciono especialmente a otra actriz, la joven Lucia Diez, de 29 años, muy bella, talentosa, prometedora.
martes, 20 de mayo de 2025
Tardes de soledad
Ésta película va a mortificar o enojar a algunos y a producir felicidad a otros, refiriéndome a un alto estándar, no desde lo habitual. Es una película divisiva, se podría decir, pero sin ser estúpido o muy marketero el director catalán Albert Serra siempre ha gustado de crear un poco de polémica o debate. Muchos actores y directores de cine saben que en sus profesiones hay que buscar retos, distinciones. No todo el tiempo quizá, podemos pensar, pero al menos de vez en cuando, sobre todo cuando amas verdaderamente lo que haces y no solo se trata de dinero, que desde luego siempre es importante también. Los tontos mueren de romanticismo excesivo. No obstante, no es lo único a lo que aspira ni debe aspirar alguien apasionado de su arte. Es así que actores y directores apuestan por algo que rompa con lo convencional, que sea osado, que quiebre el confort (el suyo y el de los demás) mientras se aspira a ser memorable (valioso, justificado) rompiendo las expectativas comunes. Ahí se inserta éste documental, ganador de la concha de oro 2024, del festival de San Sebastián. Éste trabajo remite a la tauromaquia, la que representa la tradición y la identidad (para el caso, la española); y el progresismo mundial justamente discute todo ello, lo cual es parte latente de la actualidad. El documental de Serra se puede decir que a esa vera es políticamente incorrecto. La contemporaneidad implica poner ciertas nuevas reglas. Es algo que muta o que autoanaliza su mirada o posturas, pero por otro lado no se precipita ni cede a todo. El documental de Albert Serra es muy realista, muestra la tauromaquia en todo su esplendor, sin medias tintas, es tal cual es, no hay mentiras en lo que muestra. Es así que muchos van a odiar el documental y otros van a quedar anonadados o extasiados. Para quien ama la corrida de toros esto es ver la gloria misma. Para quien no, todo lo contrario, lo peor. Esto será inmediato, igualmente sin medias tintas. Serra muestra al torero peruano-español Andrés Roca Rey, de 28 años de edad, el mejor torero del mundo actualmente, haciendo su trabajo. Conocemos la tauromaquia de pies a cabeza a través de él, de la autenticidad de la cámara de Serra y de su protagonista. Es un documental antropológico impoluto. Roca Rey torea en varias oportunidades para la cámara que lo inmortaliza en pleno. Vemos a estos toros gigantes, bravos, intimidantes, salvajes, salir a éste coliseo romano moderno. Frente al poderoso animal se despliegan técnicas para acabar con éste que es en buena parte el espectáculo en sí. Hay un picador y un banderillero. Se le pica con una lanza y se le ponen 8 cuchillas en el lomo. Una vez sangrante y debilitado, el torero lo hace dar vueltas, atraído por el capote o la capa roja. En ello el torero se pega mucho a la bestia – cosa de cada uno- arriesgando su vida. Queda manifiesto en el documental. Roca Rey a menudo recibe heridas, cortes, embestidas. El toro cansado saca la lengua jadeante, babea, y finalmente recibe la espada que se incrusta en su espalda y cae moribundo. Lo acaban con un cuchillo en la cabeza y se lo llevan arrastrando con cadenas misma película Gladiador (2000). El torero celebra a veces exhibiendo las 2 orejas cortadas. Saluda con su montera, sombrero. Hay cierto acto de pavonearse, muy histriónico, muy artístico, en todo el ruedo. Una cosa particular es que la cámara de Serra prácticamente no muestra al público, es sonido a ese respecto (celebración), pero se entiende que se quiere centrar en lo específico del asunto, el toreo y el torero. Es arduo de ver. Serra no se guarda nada, todo está ahí para quienes odian y aman éste espectáculo. Es algo que tiene de primitivo y de elaborado. Ver esto es como si el torero representara a los antiguos primitivos matando un mamut. Una reminiscencia de sobrevivencia y desarrollo de una técnica. Vemos toda la preparación, como le ponen el vestuario al torero, es interesante conocer cada detalle a ese respecto. El torero tiene un ayudante para vestirse y con éste se reviste de cierto endiosamiento, cierto acto de admiración cultural y social. Serra encuadra desde distintos ángulos privilegiados. No hay banda sonora muchas veces, es ver el momento en todo descarnamiento. Al torero lo transportan en camioneta que lleva una cámara ahí dentro al estilo de las confesiones en taxis de HBO. Lo llenan de elogios. Roca Rey se mantiene sentado en el sillón principal muy natural, aunque se percibe en él la tensión acumulada de un acto que contiene riesgo, que implica vencer el miedo. No cae antipático nunca, es verdad, a pesar de que por momentos lo asumen como alguien salido de otro planeta, como vemos a su equipo de camaradas en la camioneta darle full respaldo con palabras. Ayudantes y compañeros del torero le demuestran admiración. Comparten el mismo sentimiento. Es difícil para quien escribe dar un veredicto, pero así también hay películas, hablando de las que realmente lo ameritan. Considero que Serra ha sido imparcial a cierto punto o eso se recoge de todo lo que observamos, donde se percibe empatía por cierta sensualidad que brota, aun en un mundo que luce machista. Y en otros ratos se le siente crítico en como muestra en primer plano al toro ser demolido, en poner la cámara donde las papas queman. El documental es bueno porque coge la esencia del torero, su lado humano, pero también muestra sin adornos qué pasa con el animal.
domingo, 13 de abril de 2025
Sorda
Ésta película española tiene de protagonista a una mujer sorda de 40 años, interpretada por Miriam Garlo que en realidad es sorda. La película de Eva Libertad, su segundo largometraje y el primero en solitario, nos muestra la vida cotidiana de Ángela (Garlo), con su pareja, Héctor (Álvaro Cervantes), quien es oyente. Héctor se ve que es un buen marido y una persona amable y correcta. El relato muestra amor entre ellos, escenas románticas bien desarrolladas para parámetros de llamémosle arte, además Ángela muestra sensualidad. La película pasa por cierto feminismo expuesto desde su protagonista. Un feminismo que es un poco ombliguista o yoísta, más que pensar en la sobrevivencia o en los derechos igualitarios más importantes. El filme claramente es la historia de Ángela, quien tiene una actitud un poco de víctima frente a ser sorda. Ella llega a gritar abiertamente que es fastidioso ser sordo -poniendo una palabra mucho más leve en su boca- en un planeta dominante de oyentes, como si no le comprendieran (anhelando y pretendiendo un especie de 100%, lo cual puede resultar un poco iluso porque es habitual en el ser humano que haya una cuota de complejidad en ponerse en el lugar del otro, aunque esto no sea lo más óptimo, lo mejor para todos) o no se sintiera del todo integrada por el resto (negando ella misma a un punto el hecho de ser sorda o aun no aceptándolo al 100%). Quizá en realidad es que a ella se le complica más de lo usual, porque vemos que en la película todos son igual de amables y comprensibles que Héctor quien hasta se expresa normalmente con señas, y además muchas de sus amistades son igualmente sordas y se les ve felices. Ángela parece que en realidad es la que está metida en esa actitud de fricción frente a la vida o su condición. De ésta manera la vemos siempre mirar juzgando su realidad de sorda y a su entorno y, por supuesto, todos lo hacemos, pero en la película es constante, tanto que parece llevar cierta antisocialidad en su personalidad, pero de los que no quieren aislarse, sino como quien quiere que todo sea perfecto, y por un lado está bien ser un poco exigente. Ella se escapa a la discoteca a bailar sola, como quien se libera de sus pesares personales y/o sus responsabilidades (maternas), y no es que no sea humana y eso hay mucho en ella, un cierto engreimiento en la composición de su personalidad, lo cual contrario a lo que se puede pensar suena interesante de ver en una película, sin necesariamente alentar aquel comportamiento, observado que la maternidad es parte trascendental del crecimiento emocional y existencial de la mayoría de las mujeres. En Ángela muy a menudo está presente esa mirada literal (de su sensibilidad) de descontento (no expuesto inmerso en la melancolía, sino como disgusto que pasa desapercibido por otros), sutil digámosle, frente a sentirse un poco fuera de lo convencional, pero el problema en realidad parece en buena parte su actitud, aun cuando ser sorda de hecho que tiene sus dificultades particulares (como cosas donde sentirse fuera de cierta interacción), pero uno diría que con 40 años ya ella tiene experiencia de vida y debe haber aflorado en sí una necesaria resiliencia, lo que ciertamente es parte de existir, ya que todo ser humano tiene retos personales si bien distintos. Es ahí que en ella asoma ese feminismo yoísta, de estar siempre dispuesto para pelear y está bien ser fuerte (y todos podemos ser frágiles), pero tampoco se trata de exagerar la nota, porque el filme se ve super integrador (quizá es querer más). No obstante sin ser superficial o ligero en decirlo es aceptar la realidad -que tampoco es conformarse con un escenario injusto, incluso de la vida- y ponerle punche a todo. Ángela llega hasta anhelar que su hija por venir sea sorda (cree que hasta se le está menospreciando al criticar su deseo, y le fastidia que su esposo esté pendiente de como será la bebé a ese respecto, cuando es de lo más normal), lo cual suena un poco tonto, una integración que tiende a exagerar, propia de los tiempos actuales que llegan a excederse en cuanto a lo políticamente correcto o a un ideal hiperbolizado, quitándole visceralidad o vitalidad a la vida (que no puede ser mecánica ni aséptica, porque no nos identifica, ni a nuestra real evolución), que no significa decir que se acepte maltrato. Quiere como imponer su mundo y es normal, todos buscamos construir nuestro contexto, si bien la vida nunca es cálculo absoluto, no obstante puede ser más beneficioso y/o saludable ser más simple y buscar integrarse a lo demás, y la gente, claro, ser empática. La problemática del filme es de cierta austeridad, pero no deja de ser interesante, ver el mundo desde la personalidad particular de Ángela frente a su sordera, que ha creado la directora y guionista, sin que halla en Eva Libertad exageración de dramatismos, ni asomo de melodrama, o golpes bajos, sólo problemas comunes, metidos dentro de mucha modernidad. Es una película que se siente bastante personal y eso le agrega mucho a favor, leer la sordera desde el feminismo, aunque uno debata un poco y le critique por una parte, pero en ello también se muestra la riqueza de la temática y la sabiduría de la elección del cine español donde lo familiar se vuelve atractivo, profundo, dinámico y amable. Es una película donde la austeridad no es que signifique que no pase nada. La cotidianidad de la sordera se ve efectiva y genera atención e interés. No hay pocos momentos, hay muchos dentro de esa cotidianidad específica.
jueves, 4 de julio de 2024
Condenados
Ésta es otra de las grandes películas del español Manuel Mur Oti. Adapta la obra de teatro de mismo título del mexicano e hispano José Suárez Carreño. Es una película bastante interesante por su capacidad de argumentar sus propias ideas en pantalla, que lo hace con suma claridad e inteligencia clásica. Inicialmente tenemos a una mujer sola en un gran terreno con animales y siembra, llamada Aurelia (Aurora Bautista), que yace como apestada, nadie en el pueblo quiere trabajar para ella, ya que su marido ha matado a un hombre por celos, por simplemente desearla y mirarla digamos que con anhelo. El marido, José (Carlos Lemos), no quiere que nadie ame o desee a su mujer ni con el pensamiento, no importa que no la corteje en absoluto, la tentación y la duda le bastan. José está loco por su mujer, la ama con harta pasión, no exento de imponer su fuerza y de paso algo de machismo. Aurelia le corresponde por completo, lo ama de verdad, pero como toda mujer puede caer en cierta inocencia en el trato con otros hombres de aire perspicaz o audaz o incluso su amabilidad o necesidad proyectarse hacia otra cosa. El marido le hace ver que no solo el crimen lo ocasionó sus celos, sino ella de cierta manera. Aurelia no ha correspondido a nadie directamente, pero al no marcar una distancia o proponerse precaución puede caber que alguien se atreva a cortejarla. Esto puede sonar exagerado, en realidad lo es en cierta manera, pero también el mundo presentado en ésta historia rural y social muestra que a muchos hombres no les importa pasarse por encima los matrimonios, quitarle la mujer a otros o jugar simplemente con ellas. Sopesando nuestra contemporaneidad donde ser el amante apasionado es llevado a lo alto de la celebración colectiva de lo cool, resulta interesante volver atrás y pensar en que también podemos llegar a ser ese marido que algunos tratan de burlar, que no todos serán los amantes, el lugar cómodo, sino puedes enamorarte, amar a alguien, casarte y no vas a aceptar que intenten quitarte el objeto de tu adoración o que cortejen lo que tiene dueño, destruir lo ajeno. Es así que en realidad echarle porras al gran amante pasajero es todo menos honroso. Pero la contemporaneidad muchas veces suele decir otra cosa. También a muchos propios de esa misma contemporaneidad liberal a cotejar puede molestarles que el marido pueda llegar a sentirse poseedor de la mujer -aunque duda bastante con perderla, hasta ya asomar cierta enfermedad- y ésta le responda que en efecto ella le pertenece. Incluso el que viene a hurtar dice que por lo normal ningún hombre abandona tres cosas en la vida, su caballo, su rifle y su mujer. Luego hasta apunta con cierta soberbia o desatino (llegado a autocomprenderlo) que produce cierta lastima ver las condiciones en que se hallan. José es sentenciado a 20 años de cárcel y Aurelia no puede sola, a éste paso va a ir rumbo a la miseria. En el inicio ella en un plano picado sube las escaleras para ir a dormir como quien sube una enorme montaña cargando un gigantesco peso, una gran melancolía, una gran soledad y abandono. Bajo ese contexto es que aparece Juan (José Suárez), un hombre muy trabajador, muy habilidoso para cuidar de la tierra y de los animales y Aurelia medio que sin salida, pero feliz de hallar a alguien que le ayude a salir adelante en lo laboral, lo contrata. Juan tras años pacientes -tampoco es cualquiera, sino es prácticamente el obrero ideal o la mejor clase trabajadora- convierte la tierra en muy próspera. Antes se enfrenta al pueblo. A ese respecto se da una maravilla de puesta en escena en medio de sombras y como en un espacio western, sugiriendo como estar entre ruinas griegas, donde es rodeado por los hombres del pueblo cuales vampiros al acecho. Estos tratan de intimidarlo, que no ayude a la mujer. Todos respetan y temen a José. No obstante Juan es un tipo muy duro y muy confiado en sí mismo, tampoco teme a nadie y pronto lo deja en claro. Juan es un tipo de armas a tomar. Es una película donde nadie es blanco ni negro, sino hay cierta perversidad o matices en cada uno, o ideas donde puedes convertirte en mala persona, sobre todo los hombres, en un mundo donde pelean por las mujeres, destinadas a ser cuidadas. Aurelia en un momento trabaja muy poco gracias a Juan y dice que las manos se le están poniendo como las de una reina, lo dice con felicidad y cierta humildad, frente a un Juan que todo se lo toma muy en serio y pronto revela sentirse atraído por la mujer de otro, alguien que debe volver aun en como 15 años. Quedarse con la mujer está bastante presente en su mente. La mano maestra de Mur Oti hace ver como él quiere ganársela con su laboriosidad, con su progreso, el progreso de un hombre trabajador, talentoso para las cosas del campo. Ser patrón asoma ya como una simple cereza sobre el pastel. Aurelia ya no llora abrazando la ropa de su marido, hasta se pergeña la impresión que deja de lado un dije que representa simbólicamente su matrimonio. Se puede leer que corresponder a Juan está latente, se crea confianza y muchas veces Juan puede ser muy desafiante. Es como dice el marido, Aurelia no se percata de lo que produce. En un momento Juan mira desde abajo a Aurelia y se puede notar que le mira sutilmente las piernas. Ciertamente esto no encaja en ningún tipo de liberalidad actual donde todo es muy frontal y a veces hasta vulgar, tampoco es un filme sensual de ninguna manera, pero el deseo sobrevuela con esa delicadeza y gran poder de sugerencia de Mur Oti, que es de los mejores gestores de cine clásico a la española. Es tremenda película, una joya, el poder de sugerencia del deseo hacia la mujer de otro y olvidarse del marido está todo el tiempo presente. De eso va la obra en realidad. Los últimos 10 minutos del filme son oro puro dentro de una explosión de grave vitalidad, luego de jugar en diferentes frentes, auscultarlo desde la cancha de un joven amante seductor, pero como se puede decir también, el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra y es un dicho general más que aceptarlo todo. El filme hace respetar su propia argumentación, una que puede criticarse en alguna parte, pero que rompe el molde y es bastante valiosa, no es facilista ni quiere aplausos superficiales. Es una hermosa película que debería de conocerse más para valorar de verdad el cine español.
martes, 2 de julio de 2024
Fedra
Basada en la tragedia del romano Séneca. Dirige el español Manuel Mur Oti. En una primera parte se nos habla de Estrella (Emma Penella), una joven veinteañera de una zona costera mediterránea que tiene enloquecido a medio pueblo, es decir a todos los hombres, la otra mitad como se dice son las mujeres y odian a Estrella, aun cuando ella no es ninguna mujer deshonesta ni busca seducir a nadie directamente, pero resulta tan hermosa que todos los hombres quieren poseerla. Cuando el filme parece ir por los celos y el enojo de las mujeres y el deseo violento de los hombres que anuncian problemas la propuesta da un giro y aparece Don Juan (Enrique Diosdado), un hombre millonario que se enamora perdidamente de Estrella, igual que todos, e igualmente es rechazado. Don Juan es un hombre intachable, incapaz de aprovecharse de nadie, pero le ofrece todo lo que tiene a Estrella. Cuando todo sigue su rumbo normal o habitual aparece ahora Fernando (Vicente Parra), un veinteañero hijo de Don Juan quien ignora a Estrella y ésta queda perdidamente enamorada de él. Es así que tenemos al hombre seductor en Don Juan y al hombre sobrado en Fernando. Éste joven tiene pinta de muchacho bien y sólo quiere irse del pueblito. Fernando es domador de caballos y trabaja en un castillo en alturas. Estrella descalza y con el pelo desordenado vaga por la playa llamada continuamente una sirena. En un momento ella nada y le piden enseñe las piernas para comprobar que en efecto no es una sirena y ella se sumerge y las muestra muy sensualmente a Don Juan. Hay momentos bastante cuidados, aquí se sugieren cosas, pecados, infidelidades, promiscuidad, con gran belleza e inteligencia. No necesitas enseñar nada si de verdad contienes la habilidad. Es así que la corrupción que atrae la tragedia lleva toda la esencia clásica, como así mismo pegar saltos sobre fogatas anuncian el asomo de la tentación de la trasgresión. El mar que muchas veces se encuentra en pantalla embravecido indica pasión y lucha. El mar es un personaje importante más, el que siempre yace presente. Existe una atmósfera formalmente elegante pero sugerentemente salvaje. Fernando únicamente quiere irse, le enoja su existencia (sin que se especifique porqué), mientras Estrella paga cierto karma de haber enloquecido pasivamente a tantos hombres. Llévame como si fuera tu perro llega a decir. En otro momento es abiertamente humillada con una fusta y ni así se doblega. Todo es espléndido como gran tragedia (desde la inocencia que trasmite el padre con la caracola), en medio de un mundo de relaciones amorosas siempre en crisis o fuertemente golpeadas como por esas poderosas olas que tratan de ahogar o revolcar a las pasiones hasta inclementemente desaparecerlas, como si no existiera la posibilidad de explicación (y no plantea ninguna velada exageración de sordidez), como a menudo queda sin habla nuestra protagonista a quien la vida le cobra sus elecciones y errores. Escapa a la condena de su belleza en un mundo material para sufrir por lo aparentemente más simple. La tentación de la santidad es algo muy trabajado en el relato. El temperamento también les va en contra a varios como a la heroína, que no puede contener su furia en varias oportunidades. Ésta también se debería llamar la historia de las explosiones emocionales. La obra remite al ego que no conoce la negativa o la derrota. Es la perseverancia, paradójica y atípicamente, como desencadenante negativo. También el filme y ésta tragedia parecen decir que algunas veces no basta con ser bueno u honesto. Es una historia universal pero una película que se siente muy española, muy lograda a esa vera, como cuando la música ibérica acompaña la fijación del cuerpo hermoso ofrecido, en mucho, como elección artística, elípticamente.
martes, 20 de febrero de 2024
Asedio
Éste thriller del español Miguel Ángel Vivas se nota de bajo presupuesto y que recurre a tomas y secuencias de cine minoritario artístico, es decir a ratos desenfoca los contornos y solo vemos a la protagonista moverse, la policía antidisturbios Dani (Natalia de Molina), muy próxima a la cámara, muy enfocada por ésta, nerviosa, sudorosa, tensa, sufriendo por una inesperada decisión que ha tomado, coger el dinero corrupto de unos compañeros policías quienes han ido rutinariamente a desalojar y a arrestar a inmigrantes africanos ilegales dentro de un conjunto de edificios ordinarios. El filme también recurre a una extensa toma secuencia cuando Dani entra al lugar produciendo un efecto interesante con el tiempo real, como de estar ahí mismo con ella sufriendo su labor, como si fuéramos Dani en ese momento, pasando por ese trance tan incómodo -hasta peligroso- de los desalojos y arrestos, donde hay niños huyendo, mujeres gritando, gente peleando mientras no se dejan entender porque muchos ni hablan español. Tenemos así gente sumisa -esos zombies aglutinados en el hangar secreto-, pero también agresiva -los inmigrantes de tipo hippie de los pisos más altos, los que tienen de pequeños gánsteres-. Los policías se mueven como pez en el agua en la zona, muy duchos, muy fríos, muy acostumbrados, pero Dani no está definitivamente en su ambiente, demuestra sufrir en su trabajo (como con el compañero que le suelta un gesto obsceno). Por ratos trata de desprenderse de esa angustia laboral yendo a la discoteca, pero así mismo le viene la melancolía, y encima su madre, que sufre de cierta demencia senil, la hace meditar más de la cuenta. Es entonces que Dani desde el comienzo vive una vida tensa (que ella empeorará). Incluso un desalojo le marca, con un sugerente fuera de campo en el inicio del filme. En ese conjunto habitacional donde va a cumplir con su trabajo, Dani se gana con el pase de que policías extorsionan a algunos inmigrantes. Dani se tienta, ve la oportunidad, y coge ese dinero. Ella se exhibe alguien muy común, incluso el monto que coge no parece mucho. Uno habría esperado algo distinto de su persona, notándosele una mujer sensible; de paso, al ser la heroína, una que está en pos de vencer su fragilidad. Y se lleva el dinero de la habitual extorsión, pero pronto la detectan y empieza una fuga y persecución por recobrarlo y una prueba importante que incluso pierde. La propuesta presenta algunas cosas que no cuajan, por momentos parece muy fácil matarla, desde distintos puntos o gente, o no la revisan, cuando lleva los billetes consigo, pero como solía decir Hitchcock, parafraseándolo, no estamos para realistas o científicos, sino para entretener, y si hay que tomarse mil licencias para lograrlo, pues, muchos justamente eso harán, y en fin, éste es un thriller que maneja varios giros y muchos momentos de acción y suspenso. El filme abre con una especie de (auto)motivación indígena, que como el espíritu de la mítica africana, que si bien puede sonar a WTF, Dani cogerá para sacar valor y fuerza y poder seguir enfrentando a sus compañeros corruptos que como el colegio, es jalarles la silla cuando se van a sentar para usarla nosotros. Es bastante cómica la escena -manejada con sarcasmo- cuando los compañeros se dan cuenta que Dani tiene el dinero que buscan regularmente. Es una buena escena, nunca mejor dicho que, ésta es una hdp. Tal cual.
martes, 13 de febrero de 2024
La sociedad de la nieve
sábado, 20 de enero de 2024
Aqueronte y Viejo Hotel Ostende
Aqueronte (2023)
Como
menciona el título de éste corto del español Manuel Muñoz Rivas se hace alusión
al río Aqueronte, por donde Caronte transportaba en su barca, de orilla a
orilla, a los recién fallecidos. El filme de Muñoz Rivas nos sube a un ferry
que transporta gente común y corriente -o que actúan de ellos mismos,
produciendo algunos momentos poéticos- y sus autos por el río Guadalquivir,
Andalucía. En ese trayecto se suceden momentos oníricos o tenemos la sensación
de que todos yacen en un gran sueño, metidos en el interior de un descanso y
espera. Hay una puesta de escena que se mueve alrededor de la imagen fantástica
del río Aqueronte, haciendo pensar que éste ferry español que estamos
observando está como pasando por el mismo trance, como un sueño en que el tiempo
se ha detenido, provocando cierta sensación de surrealismo donde la gente
duerme el sueño eterno o espera su turno para ser uno aceptado en ese otro mundo.
En realidad la gente que va en el ferry -como es normal- simplemente hace
tiempo, mata el rato en calma, trata de no aburrirse con ese trayecto tan
sosegado, tan de arrullo, con la naturaleza, el cielo, la niebla, el viento, la
vegetación o los reflejos del sol posándose o haciendo sombra sobre ellos
generando esa amalgama entre la realidad -viajes rutinarios- y la capa
superpuesta de la mitología. Es así que Muñoz Rivas deja en claro que es solo
una sensación, una puesta en escena trabajando los sentidos, cubriendo la
realidad de esperar llegar a puerto, y en ese lugar llegamos a aligerar las
impresiones y vemos a la gente hasta reír, interactuar suavemente, todos
pasajeros del mismo viaje, que la muerte sobrevuela toda existencia, que es
parte de nuestra humanidad y nos hace a todos compañeros del mismo universo,
finalmente una comunidad, aun en las diferencias. El espacio -el cosmos- y la
naturaleza -el río, la tierra- se reflejan más grandes que nuestros
individualismos, aunque como con la luz que se posa iluminando el rostro de un
anciano, cada uno de nosotros es capital, un universo en sí, un ser amado por
otros, un ser importante para otros, como deja ver literalmente el filme.
Éste es un corto de celebración y promoción de un hotel de 110 años de existencia en el balneario de Ostende, Argentina. Verlo es como asistir a una lección de producción (cinematográfica) para estudiantes universitarios, dictada por Mariano Llinás, el director de la película, donde se enseña a pensar en un cine austero, un cine inicial o más arty donde predomina la creatividad. Primero tenemos una confusión que no es confusión en realidad sino es una entrada atractiva -chascarrillo incluido, señalando que va a hacer algo realmente suyo- sobre los orígenes del hotel y se pega a la parte documental (la info del lugar) que es otra parte de la estructura. Ésta idea de confusión se mueve en la ironía suave que es más un tipo de complicidad con el autor, con la personalidad de Mariano Llinás. No se siente como una comparación sino como historia, leyenda. El hotel argentino en sí es mostrado con sencillez, pero observamos fotografías con visitantes muy elegantes, de un aspecto clásico, típico, familiar, muy sano y edificante. Se habla de la hazaña pionera y curiosidad de veranear en un especie de desierto, surgiendo enseguida que es algo muy coherente, por medio de la explicación del filme, que siempre es clara, frontal. Ésta frontalidad es parte de la austeridad formal, muy lograda, así como presenciamos en otra parte de su estructura a Llinás haciendo una lista de lluvia de ideas, señalando las cosas visualmente de manera muy simple, definiendo el arte en la sensación de naturalidad. Llinás abiertamente trata de cumplir con un trabajo de marketing pero donde uno se siente identificado y es más que un trámite de ingresos pensando que el arte puede estar en todas partes cuando uno lo siente como propio, no el trabajo sino de cierta manera el lugar, dejar en el aire cierta empatía personal. Finalmente, más ocurrencia que otra cosa, plantea siempre una suave comicidad, balancea como un yin yang el concepto de cumpleaños. También tenemos un momento en particular bien Nanni Moretti.