Año 1978. Mañanas de domingo y misa obligatoria, sino, no recibirás la paga, hay que joderse. Tan jóvenes y tan sometidos a los dictados del cristianismo y sus, un tanto forzados seguidores. Después de la anodina, meliflua y aburrida homilía, reunión con los amigos en el bar de siempre, eso, es un cambio sustancial y rotundamente encaminado hacia algo mucho mejor.
Partidas de billar, futbolín, ping-pong y pin-ball se mezclan con los maravillosos sonidos que salen de esa añorada sinfonola que nos guió, sin nosotros saberlo hacia caminos maravillosos y con la que ya estamos todos más que familiarizados. Muchas monedas de esa bendita paga dominguera invertidas ahí. Han traído discos nuevos, se oye decir al amigo Pedro, y uno de ellos de Bob Dylan. ¿Que porque dice eso?, pues porque el anterior sencillo que todavía esta en la maquina, el sensacional “Hurricane” ha sido una de nuestras favoritas en los precedentes domingos y días de guardar que dirían nuestras abuelas.
Que conste que por aquel entonces no teníamos ni idea, que tanto “Hurricane” como “Changing Of The Guards” pertenecían a álbumes diferentes y que el reponedor de discos nos había omitido el primer single del Street Legal, el magnifico “Baby Stop Cryin”. Es lo que tiene la inocencia de unos mocosos de catorce años.
B-5 es la clave, dice Pedro. No se oye el refrito ni el golpeo de la aguja en el disco, es probable que en esos momentos estemos desvirgando ese vinilo. Empieza a sonar y mientras los demás siguen con sus juegos recreativos, Pedro y yo nos miramos y afirmamos con nuestras cabezas, que lo que estamos oyendo nos gusta.
No se si será su mejor o peor canción, eso se lo dejamos para otros. Pero si se, que es una de mis favoritas y una de las que mas hizo por mi particular cambio de guardia musical de por aquel entonces.
Gracias Bob.
Bob Dylan - Changing Of The Guards