Este es uno de los mejores álbumes en la carrera de Raúl Porchetto, y en mi opinion, el mas logrado de sus trabajos en la década del 70. Acompañado de músicos de la talla de Pedro Aznar, Carlos Riganti y Luis Borda, sumado al acercamiento de Raúl a los teclados, las composiciones logran aquí una riqueza armónica y tímbrica de altísimo nivel. Una obra de matices contemplativos, abstractos, que como bien dijo Bobby Flores, fué "una flor en el tacho de basura" de ese dificil 1978.
"Cuando terminaba el invierno en 1978, este pintoresco país se debatía pendularmente entre la gloria de tener por primera vez una selección campeona del mundo en el fútbol y la paranoia que generaban los que gobernaban tiránicamente, que te hacían saber por dondequiera que te cruzaran el valor de tu vida, que por lo general era 0 (cero).
Sumado al conflicto con Chile por el canal de Beagle, más el dólar que empezaba a marcar la temperatura mental familiar, más la violencia imperante, más la censura, más todo lo malo que una dictadura presagia más todo mal, que en medio del tacho de basura aparezca una flor es suficiente para reponer la fe en la humanidad.
Cuando el invierno del 78 se iba, con la primavera aparecía “Volando de vida”, un disco que por belleza y tranquilidad espiritual te podía llenar un par de horas la existencia de bellas armonías. Obviamente no salió de la nada, fue parte del tránsito de Raúl Porchetto por el mar de la inspiración.
Este disco entero, para mi, fue la entrada al una vida mejor después de
un par de años en el infierno, no porque fue el primero que escuche ya
libre de espíritu, sino porque fue el mas lindo que escuché en ese
vértigo que me envolvió tratando de encontrar flores en un tacho de basura".
Bobby Flores
“Volando de Vida lo grabé con un grupo terrible: Luis Borda estaba en la guitarra, un guitarrista tremendo, digo a veces tan poco reconocido ¿no? Para mi uno de esos agujeros negros que encuentro en el rock argentino que me hacen dudar si suceden a propósito o por ignorancia. La ignorancia es atrevida siempre, pero acá es injusta. En el tema “Volando de vida” tocamos 3 guitarras, Luis, Pedro Aznar que estaba tocando conmigo cuando Charly Garcia lo llama para Serú Girán toca una guitarra de 12 cuerdas, Luis la eléctrica y yo tocando la J200 mía, la de PorSuiGieco.
La atmósfera tan particular que tiene ese tema, es con un chorus Roland, que es un pedal que se usa para los teclados pero yo lo pasaba a través del micrófono para la guitarra, eso estiraba las notas pero no con la cuerda, sino con ese pedal. Suena como si fuera un violín, una atmósfera muy de esa época. A mi me gusta siempre, ese universo sonoro lo usaban los Beatles en “Across the Universe”. Ya sabés Bob que a mi siempre me encantó la producción. Yo mismo me encargué de la producción del disco, aunque también estaba D’artagnan Sarmiento ahí.
Hablando de los agujeros negros, Charly llama a Pedro justo cuando estábamos grabando el disco, entonces Pedrito mismo me presenta a Santiago Fandiño, que era un gran amigo de él además de ser un bajista excepcional, que murió hace unos años en México, un monstruo maravilloso como tocaba. Así grabamos el tema, a puro chorus y frecuencias desfasadas, traté de generar un pintura expresionista sin la luz de Monet obviamente, pero escuchándolo hoy tiene un clima que refleja con plena empatía lo que para mí era la situación de una chica creciendo en esos años. Para mi ¿no? Reflejando toda la magnitud que podía tener una mujer que sale a crecer en una sociedad difícil.
La banda la completaban Carlos Riganti en batería y Voulet, una divina cantante en coros. También participaron León Gieco y Nito Mestre poniendo voces y Carlitos nunca quedaba ausente aunque no figure en los créditos...”
"Volando de vida, la canción, en realidad lo que pretende contar es la historia de una chica yendo a una oficina todos los días. Estamos en los 70´s ¿ok? Por eso cuando dice escribir y escribir no hablaba de mensajes de texto o de escribir poesías. Era escribir nomás. Iba a la oficina a escribir nomás, no por teléfono o para un libro. Escribía de lo que soñaba, música, vida, amantes que no amaba. Yo tomé de referencia lo que podría ser la sensibilidad de una chica convirtiéndose en mujer, siempre más elevada que la sensibilidad de un pibe en esos menesteres. Y como esa sensibilidad tenía que elevarse en esos días de oficina, ese copy paste tras copy paste tras copy paste de lunes a viernes. Entonces es como que ese ir volando de vida era lo que estaba implosionando en ella, tras ese ritual de llegar después a su casa corriendo desde la oficina para refugiarse ahí en su mundo. Corría a cambiarse, corría a prender el televisor, como ahora a veces alguien hace con su celular, donde está su mundo. Solo que ahora no llega corriendo ¿viste? Ahora se aborda desde un bolsillo o desde un cajón mismo. Bueno un poco es eso, habla de lo que ya estaba predeterminado, de lo frustrante que debía ser que se esperase de ella algo que tendría que hacer una chica de su edad. Un protocolo casi mortalmente angustiante. Eso notaba yo, pero como dice Carlitos, cada cuál tiene un trip en el bocho. Hablaba de una chica que trascendía las fronteras que le ponían, aún las de la oficina misma. El viaje digamos que emprendía todos los días, que aun hoy les debe suceder a muchas chicas, de la oficina a su mundo a su casa a su otro mundo...”.
Raúl Porchetto-Sobre "Volando De Vida"
Músicos Que Participan:
Raúl Porchetto: Guitarras acústicas, Moog, Rhodes, piano, voz, coros
Luis Borda: Guitarra eléctrica, acústica, crótalo
Pedro Aznar: Guitarra acústica de 6 cuerdas (8-10), de 12 (1-2) , bajo (2-6-10), coros (6)
Carlos Riganti: Batería
Santiago Fandiño: Bajo (5-7-9-10)
León Gieco: Coro (4)
Nito Mestre: Coro (8)
Voulet: Coros
Temas:
01- Volando de vida
02- Pequeñas montañas
03- Siempre vas a estar en mi cabeza
04- Jacobina
05- Danza mulata
06- Densa canción de invierno
07- Rastros de polvo azul
08- En tan pequeño mundo
09- A la salida del colegio
10- Cruce a la ruta cuarenta y uno
Formato: FLAC - 44.100 Hz / 16 Bits
pass: naveargenta.blogspot