Foto de Alba Haut.
Portada del Album Fotográfico de la Diada publicado hoy por "El Periódico"
Escucha, España:
Ningún pueblo se merece el trato que hemos recibido de tí.
Y es por eso, por casos como el nuestro, que la comunidad internacional concedió el derecho a la autodeterminación.
Sólo tenemos que ejercerlo.
Nosotros hemos visto nacer a la mayor parte de naciones del mundo contemporáneo, mientras tu usurpabas nuestra soberanía y disolvías nuestras constituciones.
Nosotros hemos visto crear identidades artificiales mientras te empecinabas en negar la nuestra.
Es más:
Nadie nos podrá negar el hecho de haber sido tan decisivos como constructivos, tan pacientes como pragmáticos.
Escucha, España:
Nuestros antepasados crearon el parlamentarismo y una de las primeras confederaciones de Europa, una confederación que bebía de nuestra tradición e ideosincracia y, por lo tanto, fundamentada en la igualdad y el respeto entre los pueblos que la integraban.
Nosotros establecimos los fundamentos del derecho internacional, marítimo y consular.
Hemos impulsado la modernización de tu economía, desde los gremios medievales hasta a la más reciente de las revoluciónes industriales.
Nosotros te dimos la tecnología y los recursos que permitieron tu expansión marítima.
Te dimos la peseta, cautrocientos años de nuestra literatura, e incluso, los colores de tu bandera y el nombre que hoy tan orgullosamente te representa ante el mundo.
Durante el siglo XIX forjamos tu modernización cultural e intelectual, mediante el regeneracionismo, para hacer de tí una nación europea y cosmopolita.
Fué nuestro particular intento para situarte entre las naciones del mundo civilizado.
Durante la Primera República tomamos las riendas, mientras tus hijos se perdían en luchas intestinas que te consumían.
Nuestro pueblo ha contribuido como el que más en hacer de tí lo que hoy eres, incluso cuando nadie creía en tí.
Cuando tus propios hijos prostituían tus símbolos y corrompían tus valores en nombre del fascismo.
Nuesta nación contempló la reconstrucción de Europa después de la II Guerra Mundial, mientras asistíamos impotentes, hambrientos, sucios y menospreciados, a la supresión de nuestras libertades, durante 40 años de tiranía.
España, ¿no sientes nuestro dolor?
Nosotros acogimos en nuestro seno a tus hijos mientras tu misma los repudiabas.
Fuimos decisivos durante tu transición democrática y tu reencuentro con Europa, y finalmente nos hemos comprometido como el que más en la garantía de tu gobernabilidad, en asegurar tu bienestar y tu viabilidad económica.
Pero una cosa es la solidaridad y otra muy distinta que debamos pagar tus excesos mientras alimentas la animadversión de tu pueblo contra Catalunya.
Escucha, España:
¿aún no has entendido que el pactismo, la racionalidad y la buena fe que habían de ser la base de nuestras relaciones, no son síntoma de debilidad sino de madurez política e intelectual?
De la misma manera, la dominación, el abuso constante y la animadversión irracional, no son síntoma de poder, sino una clara manifestación de tu decadencia final.
Por primera vez en generaciones, la nación catalana camina decidida, armoniosamente y acompasadamente hacia un nuevo futuro.
Este es el clamor de mi pueblo.
Adiós, España.
Discurso de clausura de la manifestación, pronunciado en castellano. de Albert Pons, vice-presidente del Cercle Català de Negocis y autor del libro "Delenda est Hispania" .
Todas las fotos son del Àlbum fotografic "La Diada de la Independència" publicado hoy por "El Periodíco"
Las fotografias realizadas por los lectores del periódico aparecen acreditas en cada un de ellas.
El resto son del equipo del periódico y agencias.
Discurso de clausura de la manifestación, pronunciado en castellano. de Albert Pons, vice-presidente del Cercle Català de Negocis y autor del libro "Delenda est Hispania" .
Todas las fotos son del Àlbum fotografic "La Diada de la Independència" publicado hoy por "El Periodíco"
Las fotografias realizadas por los lectores del periódico aparecen acreditas en cada un de ellas.
El resto son del equipo del periódico y agencias.