“Poético rincón. Delicioso remanso de paz es este olvidado jardín de árboles gigantes, secas fuentes, silenciosos parajes y andenes solitarios, que solamente anima de vez en cuando la juvenil algazara de los estudiantes universitarios de uno u otro sexo.” (Sarthou Carreres, C. 1949)
Un lugar que debería ser considerado entre los más importantes de la ciudad de Valencia, en especial para aquellas personas que saben disfrutar del encanto de un jardín. Resulta interesante por su historia, por su arquitectura, por su belleza y por la importancia de todo su contenido.
El Jardín botánico de La Universidad de Valencia se fundó en 1567. Durante más de 200 años fue un huerto de plantas medicinales relacionado con los estudios de medicina. Hasta 1802, ocupó diferentes lugares hasta instalarse
Según Sarthou Carreres, C. , fue en 1633 cuando se instaló en la huerta del Hospicio de San Lázaro. En 1802 fue trasplantado en “L´Hort de Tramoieres”, lugar actual de la Calle Cuarte, frente al ex-convento de San Sebastián. Durante el S. XIX, se dieron clases de botánica y se realizaron ensayos de aclimatación de diversas plantas de interés agrícola. A lo largo del S XX, sufrió un largo periodo de decadencia hasta que en 1987 la Universidad de Valencia inició un proyecto de restauración que concluyó en 2000.
Tras la última reforma, llevada también a cabo con la Universidad de Valencia el jardín muestra todo su esplendor. Dispone de una estructura muy buena, y una organización muy adecuada de cada uno de sus elementos.
Diversas colecciones y plantas útiles, ordenadas a los lados de los múltiples pasillos, hacen las delicias de cualquier visitante, incluso la de aquellos que van a dar un simple paseo, leer un libro o a pintar un cuadro.
El umbráculo construido en el 1900, es uno de los elementos más destacables, perfectamente restaurado y que alberga algunas palmáceas, luciendo una pequeña balsa central. También las Clivias del umbráculo lucen su colorido cuando florecen.
Un invernadero con plantas tropicales (1862) de gran valor arquitectónico e histórico, nos muestra una estructura de hierro y metal, con mucho encanto, así como las estufas, dedicadas también a orquídeas, bromelias, plantas carnívoras y helechos. También otros de crasas y palmeras (1888).
Un estanque alberga una muestra de plantas acuáticas en su interior, destacando los papiros y los nenúfares.
Una zona de endemismos mediterráneos, tiene diversos ejemplares de la comunidad valenciana, como el Silene diclinis, lavandula multifida, lavandula dentata…
Una zona con una “montañeta” muestra varias de las especies más representativas de la Comunidad Valenciana.
Un espacio dedicado a los cultivos hortícolas nos muestra el cultivo de muchas de las especies que se han venido cultivando en la Huerta de Valencia.
También la zona dedicada a las plantas medicinales nos da a conocer esas plantas que tradicionalmente se han utilizado con fines curativos.
Algunos árboles destacables y de gran tamaño son el Ginkgo biloba (hay macho y hembra), Zelkova carpinifolia, Quercus virginiana…Algunos han sufrido enfermedades y roturas a lo largo de su historia.
Nunca olvidaré cuando teniendo doce años, un profesor del colegio nos habló del Ginkgo biloba del botánico de Valencia. Creo que me faltó tiempo, para ir a buscar semillas, limpiarlas y tras tenerlas dos meses en el congelador de la nevera, ponerlas a germinar con gran éxito.
No menos importante, es el edificio de investigación de la entrada, inaugurado en 2000 y otras instalaciones complementarias. Son muchos los libros y plantas herborizadas que recogen el trabajo de tantos años. Entre la actividad principal destaca la investigación, las colecciones (banco de germoplasma, herbario y plantas vivas)
Diversos temas de investigación: Plantas medicinales, fitogeografía, conservación ex situ, florística, fitosociología, biosistemática, diversidad vegetal y evolución, anatomía…
Mucho más que plantas, además es un punto de encuentro y un referente cultural donde también entra la música, el arte, sala de exposiciones, actividades talleres y cursos, educación, divulgación…
Desde Naturaleza y medio rural, se quiere ayudar a divulgar la importancia y el valor de este jardín botánico, siendo un referente tanto para todos los valencianos, como para cualquier visitante de la ciudad de Valencia.