Mostrando entradas con la etiqueta porrón moñudo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta porrón moñudo. Mostrar todas las entradas

12 enero 2016

COLORES FUGACES EN LA RIBERA

En esta ocasión,  y como comienzo de este nuevo año 2016, el bello y pequeño protagonista de estos párrafos, es un pájaro habitual de nuestras riberas. Habitante principalmente, de la mayoría de cursos fluviales, estuarios, marismas y lagunas, esta simpática especie nos acompaña en nuestros paseos por esos enclaves.

Muchas veces, no es ni más ni menos, que una flecha multicolor sobrevolando a ras la lámina de agua, generalmente acompañado de un poderoso e inconfundible grito, hasta adentrarse en un recodo de la vegetación ribereña.  Pájaro extremadamente llamativo, el Martín Pescador  luce un bonito contraste de azules verdosos y naranjas

O bien como un bólido, tomando como autopista las aguas del Tormes, o bien como un resorte que despega desde un posadero o percha, en la rama de un aliso,  esta  avecilla quiso sorprendernos en una mañana, a la vera del curso medio del río salmantino. Pero antes de centrarnos en la ingeniosa, hábil y perfeccionada técnica de pesca con la que nos sorprendió, vamos a conocer a sus vecinos en estas fechas "invernales" (entre comillado, por que realmente, poco frío nos está dejando esta estación en estas latitudes)

Con las últimas borrascas cargadas de precipitaciones  y fuertes rachas de vientos, han terminado viniendo una buena cantidad de anátidas, que junto a los pequeños passeriformes son quizá los más sensibles al escaseo de comida y al frío intenso del norte de Europa. En las últimas semanas, son cada vez más frecuentes, bandos de cercetas comunes, patos cucharas, ánades silbones y ánades frisos, porrones europeos y porrones moñudos. Junto a ellos, ocupando los desnudos árboles de ribera, podemos encontrar estos días buenos números de fringílidos, incluyendo al precioso Pinzón real entre sus filas.

Parte del bando de un total de 19 porrones moñudos invernantes. El ejemplar de la dcha, porta una placa nasal azul con código negro B1F, detectada en diversas ocasiones, desde el 29/11/2015. (JDC, GCA, etc)


Es una hembra, anillada en el año 2013 en Rosnay, FR. No se tienen más registros de ella, exceptuando las observaciones repetidas a lo largo de este 2015/2016



Estos días,en los que las reservas alimenticias son bajas, algunas especies aprovechan los restos de las cosechas de maíz, para conseguir grasa que les permita aguantar el invierno. Pinzones vulgares, pinzones reales, picogordos, palomas zuritas y torcaces, gorriones comunes y molineros, verderones y una bonita hembra de pico picapinos se alimentaban de los granos caídos, en las cosechas de las mazorcas.


Observamos como la hembra de pico picapinos, utilizaba un poste de teléfono, como yunque para romper el grano de maíz que había escogido en el campo cosechado.


Lejana foto de una hembra de pinzón real. 


El ave escogida por SEO/BIRDLIFE como Ave del Año, el Gorrión común, también aprovechaba la oportunidad de un rico y energético grano de maíz.


Volviendo a la ribera cercana, en la que las anátidas ya enceladas, comienzan a emparejarse para llevar a cabo la ardua tarea de la reproducción, observamos a nuestro protagonista, esa flecha azul que se dispara contra el agua en busca de un pececillo que extraer de la seguridad del fondo fluvial del Tormes.


Generalmente su técnica de pesca preferida, consiste en posarse en una rama y esperar a lanzarse en picado hasta el fondo del agua para capturar un pez, pero este ejemplar nos sorprendió por usar una técnica menos frecuente en los martines pescadores. Ésta consistía en cernirse en el aire hasta que se precipitaba contra el agua. Ese cernido y el aspecto morfológico, nos recordaba al de un precioso colibrí. Observamos como repetía la misma técnica un total de 7 veces, cuatro de ellas con éxito. Con algunas fotos de alguno de los cernidos, esta flecha fugaz  y los vecinos que comparten esta bella ribera tormesina comenzamos este nuevo año 2016.





22 enero 2015

FANTASMAS ENTRE LA NIEBLA (PARTE II)

Después de esas primeras horas del día invernal envuelto en niebla, que os describía en la entrada anterior, me decidí a ir en busca de algunas anátidas y otras especies de aves, ligadas por estas fechas al soto ribereño, a los carrizales y alisedas, que ahora muestran su esqueleto. Sin hojas, sin follaje, sin esa protección que con los lejanos primeros fríos del otoño, se desprendió para quedar a sus pies en forma de esa preciosa, colorida y húmeda alfombra de hojarasca que adorna el suelo del soto. 
Poco a poco esa densa y temprana niebla que lo envolvía todo, que dejaba ver a escasos metros a tu alrededor, se fue disipando para dejar paso a un claro, anticiclónico y azulado cielo que surcarían, para mi disfrute, alguno de los bandos de anátidas que me disponía a observar y los habitantes alados de la ribera.



De pronto, sonó el reconocible canto de uno de nuestros pájaros, ligado al curso fluvial, más comunes, y más escurridizos. Desde alguna zarza, desde algún rosal, donde el escaramujos, las bayas y los frutos silvestres son verdaderas despensas en estos días tan difíciles,  el pequeño y pardo Ruiseñor bastardo cantaba alegremente un mensaje. Que él era el guardián, era el propietario de ese tramo de aliseda, de ese tramo de soto dónde meses después, los polluelos de este pájaro junto a los de muchos otros vendrían al mundo. 

Frutos del escaramujo o rosal silvestre (Rosa canina)


Intentaba yo buscar a este sílvido entre el apretado follaje de las zarzas cuando una bella, rauda y mediana silueta que pasó a pocos metros delante de mí, hizo que el pequeño y amigable ruiseñor bastardo dejara por un momento sus cuestiones territoriales. Era un precioso gavilán. Un gavilán que a menudo visitaba la cubierta vegetal del río en busca de pequeños pajarillos, que debilitados por estos días fríos del invierno serían presa fácil para este acróbata de la espesura. 

Gavilán común (Accipiter nisus)



Después de quedar ensimismado con el vuelo de la rapaz, me dediqué a observar los rápidos aleteos de los bellos ánades reales, cucharas, alguna cerceta común, un pequeño grupo de ánades silbones, frisos, y un interesante bando compuesto por 17 porrones moñudos. Aves que habrían llegado esa misma noche, desde otro pequeño refugio, otro pequeño remanso, una laguna y que exhaustos habían llegado a parar a esta zona donde retomarían fuerzas para seguir su larga travesía.

Dos machos de ánade real o azulón (Anas platyrhynchos)


Hembra de pato cuchara (Anas clypeata)


Bando de ánades reales (Anas platyrhynchos)


Parte del bando de ánades frisos (Anas strepera). En la foto, seis machos de esta especie.

Porrones moñudos (Aythya fuligula)  y patos cuchara (Anas clypeata)



Para despedir la jornada, una pareja de fochas despegaron de la lámina de agua intentando "competir" con los raudos y ágiles movimientos de los patos, pero su torpe y yo diría que "gracioso" despegue dejó claro que no son aves cuya anatomía les hace volar de una forma torpe, debido a las adaptaciones de su cuerpo, con patas situadas muy atrás, alas cortas y dedos lobulados.

Fochas comunes (Fulica atra)


Por último, un bellísimo Ratonero común (Buteo buteo)  levantó el vuelo cuando ya guardaba todo el material óptico que me había permitido observar con todo detalle estos instantes que nos brinda la naturaleza y que un servidor os relata.