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sábado, 21 de marzo de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXVII)


La delgada línea roja de 1998 es la tercera película dirigida por Terrence Malick, veinte años después de la segunda Días de cielo. El autor de Badlands (1973) compitió con este film con la obra maestra de Steven Spielberg, aquel Salvar al soldado Ryan, siendo ésta última más exitosa en taquilla y premios. Ambas películas se parecían en la digamos etiqueta, iban sobre la Segunda Guerra Mundial y están incluidas dentro del cine bélico, pero la distinción es que el cine de Malick juega en una liga diferente, su visión del mundo es completamente distinta a la de otro cineasta, todo ello con sus cosas a favor y sus cosas en contra. De hecho, hubo actores que querían trabajar con él sin condiciones, una vez se supo que volvía a dirigir después de tanto tiempo, incluso Sean Penn dijo que lo haría por un dólar, y gente de la talla de Nick Nolte, George Clooney o John Cusack ni se lo pensaron.
Sea como fuere, La delgada línea roja centra su mirada en el año 1942, en la batalla de Guadalcanal, en esa Isla en el Pacífico, donde un grupo de hombres de la compañía de fusileros del ejército americano "C de Charlie" combate contra el ejército japonés por la conquista de una estratégica colina. Este batallón forma parte de las tropas que fueron enviadas para relevar a las unidades de infantería de Marina, que estaban agotadas por el combate. Muchas películas han reflejado esta batalla, o historias relacionadas, etc., Pero la mirada del director hace más hincapié en las consecuencias de la guerra en el ser humano, que en la guerra en sí.
En una escena mítica y después de las bombas lanzadas por el apoyo aéreo, es el momento del avance del batallón, y alguno no anda muy bien, pero el Sargento Keck (Woody Harrelson) ordena salir en grupos de diez y pide no avanzar a ráfagas ya que parados son blanco perfecto, por lo que pide correr sin parar. La cámara se adentra junto a los soldados como uno más y describe perfectamente el movimiento de todo el batallón, que se ha dividido en grupos, como el del Capitán Staros (Elias Koteas), cuando se detienen, parece que no ven al enemigo...


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 12 de septiembre de 2022

War for the Planet of the Apes (2017)

En 2017 Matt Reeves dirige la tercera parte de una trilogía espléndida con La Guerra del Planeta de los Simios. En 2014 el mismo director dirigió la secuela de El origen del planeta de los simios, titulada El amanecer del planeta de los simios. Si recordáis cuando hablé de aquella película, terminaba con la aparición del devastador "virus de los simios" desarrollado en un laboratorio (se veían sus primeras consecuencias en las últimas escenas) y que casi acabó con los humanos, mientras un grupo de simios muy evolucionados y liderados por César, se han convertido en la raza dominante en el planeta, este es el punto de partida de este film. En esa segunda parte y en un ambiente poco menos que apocalíptico, los humanos que han sobrevivido al virus (al que ahora eran inmunes) están a la defensiva y sobreviven en duras condiciones.


Pues bien, aquí César y sus simios son forzados a encarar un conflicto mortal contra un ejército de humanos liderados por un despiadado y brutal Coronel (Woody Harrelson). Después de sufrir pérdidas enormes, César lucha con sus instintos más oscuros en la búsqueda por vengar a su especie. Esto polariza claramente el film, con dos líderes que tienen a todos los suyos bajo su mando de una manera muy definida. Todo lleva a que finalmente haya una lucha entre César y el Coronel, pero cuyas consecuencias podrán en juego el futuro de ambas especies y del mismo planeta.


Pero este film atesora muchos detalles de gran obra, por un lado el cierre de las aventuras de los primates tiene una calidad narrativa, temática y formal de categoría mayor, que mezcla personajes con profundidad moral pero también que sean válidos para el divertimento y atraigan a todo tipo de público. Grandes efectos especiales, una historia que te atrapa desde el inicio y unas escenas de acción tremendas hace que no puedas dejar de parpadear en todo el metraje. Atronador principio, un pequeño respiro en el ecuador del film, para terminar de manera grandiosa, dicen mucho del director y de su obra cohesionada.


La polarización de la que hablaba antes, está muy bien reflejada por César, con un Andy Serkis de nuevo bestial, haciendo las veces de figura mesiánica (no faltan referentes incluso en Jesús y otras figuras bíblicas), totalmente irrepetible, y por contra la del atormentado Coronel que Woody Harrelson borda, y cuya maldad queda explicada perfectamente en una escena donde deja claro el porqué de su actitud, que tiene una causa. Al final son dos caras de la misma moneda, que colisionan movidas por el odio y la revancha. De hecho hasta César verá que tenía más cosas parecidas con su enemigo Koba (en el segundo film) de las que pensaba.
Los referentes en Apocalypse Now son muy evidentes, y quizás con más lejanía a algún western de John Ford.

Os dejo con el tráiler de este gran film.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Midway (2019)


Roland Emmerich es el director de Midway, un cineasta alemán al que le han llovido palos de toda clase y condición por muchas de sus cintas anteriores. Hablamos del director de Soldado Universal, Godzilla, Independence Day o 2012, en tono grandilocuente o catastrofista, o más serias como El Patriota. Pero es precisamente, en la onda seria de esta última, en la que ha enfocado Midway. Y no nos olvidemos de que tiene una gran calidad y sabe dar forma a historias como gusta en Hollywood.
Y aquí se mete en una historia de la que ya hay muchos antecedentes, pero que él convierte en puro espectáculo y con un sabor vintage que le queda realmente fastuoso, una mezcla de antiguo y moderno que alcanza momentos de excelencia.


Es importante reflejar una cosa que se dice al inicio, que está basada en hechos reales, pero claro siempre te queda la duda, los hechos reales para los ganadores son unos y para los perdedores son otros. Pero si he de mojarme, diré que el relato aquí es bastante fidedigno y se explican claves fundamentales de todo lo que sucedió tanto en el ataque japonés a Pearl Harbor, que recordemos está en Hawai, como las posteriores reacciones de todo tipo de Estados Unidos, y un amplio desarrollo de la decisiva Batalla de Midway. Pero la primera escena se desarrolla en Japón en 1937, y da muchas pistas del porqué del conflicto.
Sólo ya la escena del ataque a Pearl Harbor es una gozada visual, pero eso irá a más hasta explotar de manera grandilocuente en la mítica batalla del pacífico.
Por si fuera poco el reparto es brutal, Ed Skrien, Patrick Wilson, Luke Evans, Dennis Quaid (¡cómo está de mayor!), Woody Harrelson (excelso), Aaron Eckhart, etc., cuya labor es muy buena, aunque la construcción de los personajes les lleva a explotar los tópicos y no aportar mucho.


Pero el Señor Emmerich, y esta es la gran virtud del film, ha hecho un tratamiento de la acción realmente brillante con unas batallas aéreas de lo mejor que se ha visto, que tienen una precisión, un ritmo y una devoción a su vez, absolutamente brutales. Evidentemente la tecnología del siglo XXI ayuda y la sabe aprovechar al máximo. Eso provoca que la narrativa quede algo coja, y no por su rigor histórico que diría es del 100%, sino porque la diferencia de intensidad y clímax entre las escenas bélicas y el resto de escenas es importante, aunque he de decir que incluso eso se lo perdono, porque con las batallas aéreas disfruta uno como un niño con zapatos nuevos.


En última instancia me parece un gran acierto el homenaje (que ya se lo merecían) que tienen en este film los criptógrafos, que ayudaron de manera decisiva y clave a la victoria en la batalla de Midway descifrando los mensajes en clave de el ejército nipón, lo que fue fundamental para saber cuando y donde atacarían, y poder así preparar una respuesta con trampa incluida, teniendo una flota marina de menos portaaviones que la japonesa y estando en clara inferioridad a priori. Los detalles de aviones, acorazados, submarinos, portaaviones, cazas, etc., están cuidados al máximo, y también el desarrollo exacto de la batalla, que en muchos momentos hacía que te sintieras dentro de ella, con lo que eso supone.


Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 22 de octubre de 2018

Venom (2018)


El Universo Marvel tenía una deuda pendiente con Venom, el simbionte que nunca había sido llevado a la gran pantalla, después de muchos e inacabados intentos. Pero ahora mismo en la franquicia todo es posible, y esta versión ha salido con Ruben Fleischer como director, que prometió un film adulto y parece que la cosa ha quedado bastante suavizada y más enfocada a un público adolescente, además de los 40 minutos recortados. La película se convierte pues en un divertimento sin más, con un guión que no acaba de explotar, y un protagonista como Eddie Brock, encarnado por Tom Hardy, continuamente desquiciado.


Es a partir de cuando el simbionte posee a Eddie, donde todo se vuelve patas arriba e incluso Tom Hardy acabará bastante perdido desde entonces. Lo único que salva la película es la continua sucesión de momentos chanantes, que hacen que no te aburras.
Venom toma elementos que interesan de las aventuras originales de Marvel Comics, pero no el origen ni el propio comportamiento de los protagonistas de David Michelinie y Todd McFarlane.


El guión, sencillo como pocos, parte de una nave que se estrella en la tierra y de ahí sale un simbionte que tomará de huésped a Eddie Brock, un periodista venido a menos desde que intentara destapar las malas prácticas y asuntos turbios de de Life Foundation, comandada por el villano Carlton Drake, presidente de esa compañía y obsesionado con utilizar los simbiontes para sus planes retorcidos, en la mezcla de ellos con humanos. Su carácter despiadado le hará ser un villano muy malvado y perverso.


Pero para mi lo mejor de la película radica en la relación que se establece entra Eddie y el simbionte Venom, que va creciendo hasta hacerse amigos, sabiendo que teniéndole a él dentro es poco menos que invencible. Es ahí cuando se estrecha su relación ya que están obligados a colaborar, aunque a veces las historias llegan demasiado de sopetón, una estructura tan directa, que puede parecer brusca para los que esperan una película de superhéroes más elaborada y currada, pero su lado bueno es que mantiene un gran ritmo, primero para el thriller y el suspense y luego para la acción desenfrenada, con secuencias muy bien definidas por el director.


Por cierto, maravillosa la escena post-créditos, que como casi siempre, abre la puerta a una segunda parte.

Os dejo con el Tráiler de Venom.

viernes, 25 de mayo de 2018

Solo: A Star Wars Story (2018)


Mi decepción con Los Últimos Jedi, donde Rian Johnson arriesgó y no le salió del todo bien, ha tenido recompensa pocos meses después. Los nuevos spin-offs, que con Rogue One ya tuvo una piedra de toque importante, se intercalan entre la salida programada de los episodios VII, VIII y IX, y no solo sirven para expandir el universo (ya enorme) de esta mítica saga, sino que además están incorporando cosas que pensaba ya perdidas en la nueva franquicia, porque y lo vuelvo a decir, para mi desde que Disney se hizo cargo de esta nueva época, hay detalles importantes del pasado que se han perdido, y no me refiero a actores o personajes que van desapareciendo, sino a la aventura. Señoras y señores, Star Wars es y será siempre una película de aventuras, y eso no se debe perder nunca, pues bien, aquí se recupera y de qué forma.


Si bien en Rogue One había un acercamiento claro al cine bélico, y su segunda parte me pareció realmente espectacular, con un final muy brillante, aquí en este spin-off del mercenario y anti-héroe más famoso de la saga, hay una serie de paralelismos en el guión, unos guiños con grandes películas de siempre, que me parecen muy bien llevados a este universo. Hay ecos de Ben-Hur, de El Golpe, incluso de varias películas del western de verdad (sustituyan caballos por naves espaciales por ejemplo), del que sabe a bebida vieja de la buena, pero recuperando ese espíritu aventurero de siempre, y que repito, esta saga nunca debe perder. 
En esto el guión es clave (algo que falla bastante en el Episodio VIII) y Lawrence Kasdan es fundamental, que junto a su hijo Jonathan han sido los responsables, porque aquí hay una uniformidad de los acontecimientos que permite que hasta un neófito se entere, y por otro lado la construcción de la historia y la manera de tratar a cada personaje está muy cuidada.


En el plano de los actores con un nivel asombroso, destaca sin duda Alden Ehrenreich (al que conocí por Hail Caesar! de los hermanos Cohen), que encarna a un Han Solo joven, por tanto algo novato, e inexperto en manejar ciertas situaciones, pero con un ímpetu y un despliegue de cualidades fantástico, y sobre todo ese aire chuleta arrebatador. La química entre Han Solo y Chewbacca es brutal desde la primera escena en que se conocen, siendo su evolución llevada de vicio en todo el metraje, sabiendo también que son las estrellas (hubo aplausos cuando apareció el Wookiee más famoso). Verles a ambos manejar el Halcón Milenario fue glorioso.
El otro grande en el film es Donald Glover, en su papel de Lando Calrissian, un personaje a priori secundario, que quita protagonismo a los principales por su soberbia interpretación. Beckett, el clásico recompensas, en manos de Woody Harrelson es una maravilla (cada vez me rindo más y más a este actor). Incluso el androide femenino L3, que tiene un papel decisivo está enorme. Paul Bettany en el papel de Dryden Vos, el villano y capo del sindicato criminal Crimsom Dawn, también encaja perfectamente.
No todo puede ser fantástico, y el personaje de Qi'ra es el que me falla en esta ecuación, una Emilia Clarke algo fría e insulsa, eso si, su personaje esconde tantas cosas...


Por supuesto decir que todo lo que aquí se cuenta, la historia del joven Han Solo, sucede antes de encontrarse con Luke y Obi-Wan en la cantina de Mos Eisley, y que posteriormente se convertiría en ese antihéroe que vimos en La guerra de las galaxias (Una nueva esperanza). Recordemos también que en Rogue One se cuentan historias paralelas que suceden justo antes del comienzo de aquel film glorioso de 1977.
Por otro lado, hacer referencia a la gran dirección de Ron Howard, sin tanta pompa como otros, que va al grano, curra y sabe lo que hace, un tipo que aprovecha su presupuesto y no lo despilfarra y te da un espectáculo de primer nivel. Soberbio en las escenas de acción, con unos efectos visuales portentosos (algo fijo en la franquicia), una narrativa sublime y donde tienen mucho que ver los guionistas antes citados, haciendo una estructura sin fisuras.


Pocos peros le pongo a esta cinta, si acaso dejar algunos cabos sueltos en el final del mismo (claramente a propósito) y que no sabemos cuando verán su continuación, pero que desde luego me dejan con la sensación de que algo gordo veremos no sé cuando...
En definitiva, una cinta que borra de cuajo la pobre sensación que me dejó el Episodio VIII y donde no se echa de menos a Harrison Ford por ejemplo, algo que da una idea de lo bien que se ha hecho todo aquí.

Os dejo con el tráiler de esta gran película.

viernes, 5 de enero de 2018

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (2017)


Martin McDonagh, director británico, dirige Tres anuncios en las afueras de Ebbing, Missouri, que es el título del film como se ha traducido aquí. A mi me encantó en Escondidos en Brujas en 2008, aunque bajó algo el nivel en 7 Psicópatas (2012), a pesar de que a mi me gustó.
Pero en este film, que yo por cierto vi a ciegas, sin saber nada del director y tal, tiene un aire a película de los hermanos Cohen tremenda, donde hay temas como el racismo de la policía local, los adolescentes desencantados, matrimonios abocados al rencor eterno, bares de mala muerte y demás historias de la América profunda, pero contadas con humor en muchos momentos e incluso poesía y lenguaje abrupto (muy estilo Tarantino, por cierto).


El director, que también es el guionista, inicia la historia con la colocación por parte de la protagonista, Mildred, interpretada por Frances McDormand (sarcástica y brutal como es normal en ella) de 3 anuncios a las afueras del pueblo de una carretera secundaria, haciendo público su malestar con la incapacidad del sheriff local y sus ayudantes para resolver la violación y asesinato de su hija que sigue sin resolver siete meses después. Eso provoca que surja una situación incómoda con el sheriff, un Woody Harrelson que está soberbio, haciendo de un buen policía que está enfermo de cáncer. Todo esto genera un fuerte tumulto entre los habitantes del pueblo, que hará que se divida la gente y sea un blanco o negro que provocará una cadena de acontecimientos.


La descripción de los personajes me gusta, el director gusta de hacerlos ácidos y listos a todos, a la vez que describe a la comisaría de policía como un lugar de holgaznes realmente brillante, donde Dixon (brutal Sam Rckwell) cuya ira es descontrolada y peligrosa campa a sus anchas hasta que le paran los pies. Pero hay un giro en el film realmente bueno, cuando las cartas escritas por el Sheriff, bastante enfermo ya, crean un impulso redentor en personajes clave, que da mucha frescura al film y le evita llegar al averno al que se iba sin remedio. 


Con una música country bella dirigida por Carter Burwell y una excelente fotografía de Ben Davis, este thriller dramático en el fondo, pero llevado con humor, sabe encauzar muy bien ese lado de comedia negra y retratar esa América difícil, donde sigue habiendo clichés, malas costumbres y gente mala, además de retratar a personajes que se estrellan continuamente y tienen un halo de fatalismo latente.
Para mi sorpresa, el film acaba cuando no paraba de disfrutarlo, con lo que me quedé sin respuestas a muchas preguntas, en medio de un viaje de la protagonista Mildred y Dixon que van en busca del posible asesino de la hija, es como si el director dejara abierta a posta una segunda parte que se me antoja poco menos que obligatoria.


Os dejo con el tráiler de esta gran película.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Seven Psychopaths (2012)

  Cartel del film

 
Martin McDonagh es un director diferente y que aporta cosas muy novedosas al cine norteamericano, siendo irlandés, este dramaturgo bastante laureado tuvo un bombazo de lo más alucinante con "Escondidos en Brujas" (2008), magnífica película que le situó ahí arriba.
Aquí en 7 psicópatas, su manera de enfocar la película, su radicalidad, y porqué no decirlo su exceso de sangre en algunas escenas, despierta cierto recelo en la Academia a la hora de concederle honores. Su mezcla de humor negro y la manera de entender el cine tradicional para llevarlo a su terreno, le hacen un director de lo más interesante.



Sam Rockwell y Colin Farrell
 
 
Marty (Colin Farrell), es un escritor que no llega a fin de mes, es alcohólico y sueña con terminar un guión titulado "Siete Psicópatas". Billy (Sam Rockwell) es su mejor amigo, un actor sin empleo que quiere ayudar a Marty por cualquier medio y que además, en sus tiempos libres, se dedica a robar perros a cambio de recompensa junto a Hans (Christopher Walken), un hombre religioso de pasado violento. Si bien un mal día le roban un Shin Tzu al hombre equivocado, Charlie (Woody Harrelson), un gangster imprevisible y extremadamente violento. Marty va a conseguir toda la inspiración que necesita, pero en ese intento pasará por un gran número de vicisitudes, que provocarán que su gran historia tenga todavía mayor valor.




Woody Harrelson y Christopher Walken



Aquí los personajes femeninos están en un segundo plano, y son desconcertantes y extraños, encarnados por unas sorprendentes Olga Kurylenko (que sigue estando de toma, pan y moja) y Abbie Cornish.
Pero ante todo estamos en un film que está dentro de otro film, y ese es el gran acierto del director, que en todo momento relaciona a la perfección el guión que Marty intenta escribir, con lo que realmente va pasando a lo largo de la película y le sirve de inspiración.






La historia es muy divertida y los niveles de actuación son magníficos. El guión es tan bueno y está tan bien hecho que hay momentos donde se nos enseña que a veces hay que perder el camino para poder encontrarlo mediante nuestros pasos. Hay escenas violentas, mucho, pero el director las disfraza y las convierte en hilarantes.
Por cierto, mención especial para el músico y actor Tom Waits, que interpreta a uno de esos psicópatas... Zachariah, en un papel realmente inmenso.
 


 
 
Os dejo con el tráiler de esta más que interesante película.

 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Now you see me (2013)

Cartel del film





Louis Leterrier dirige un film protagonizado por un elenco de lujo (que suma tres Oscars y una docena de candidaturas entre todos), Jesse Eisenberg, Mark Ruffalo, Woody Harrelson, Isla Fisher, Dave Franco, Mélanie Laurent, Morgan Freeman, y Michael Caine. Ahora me ves es un film sobre magos y ladrones. Sólo por el reparto ya vale la pena ir a verla, pensaba yo, y si, en ese sentido los americanos son muy efectictas, pero luego al ver la película, la sensación que te deja es una muy diferente, la de demasiada parafernalia para una historia no demasiado convincente.






Elenco de lujo





 
Un equipo del FBI debe enfrentarse a una banda de criminales expertos en magia que se dedican a atracar bancos. Son "Los cuatro jinetes”, un grupo formado por los mejores ilusionistas del mundo. Durante los atracos, siempre contra hombres de negocios corruptos, hacen llover el dinero robado sobre los espectadores, ante la atónita mirada de un equipo de élite del FBI que les sigue la pista, dirigidos por Mark Ruffalo (Dylan Rhodes).
Lo primero que llama poderosamente la atención en el vertiginoso primer acto de Ahora me ves, es precisamente eso, la rapidez y economía narrativa con la que Leterrier pone en pie la presentación de los personajes y el arranque de la acción que después se desarrollará en el segundo mediante cuatro secuencias desarrolladas en paralelo, el director nos va introduciendo a cada uno de los cuatro magos que serán el centro de atención de la trama en lo que queda de película, siendo Jesse Eisenberg (J.Daniel Atlas) y Woody Harrelson (Merrit McKinney) los auténticos Reyes del mambo  y quedando Isla Fisher (Henley Reeves) y Dave Franco (Jack Wilder) como meros adornos dentro del devenir del espectáculo, que no desentonan.
 
 



Los 4 magos


 
 
 
Pero la película no se queda ahí. El fascinante y seductor universo de las ilusiones profesionales ofrece un telón de fondo fascinante para el director, en su electrizante thriller de atracos, mezclado con trucos de magia e ilusinismo de unos grandes magos.
Policías y delincuentes rivalizan para tratar de tomar la delantera a sus adversarios, mientras la película desvela antíguos secretos e inventa otros nuevos, poniendo al día ilusiones clásicas y llevando a los espectadores en un viaje que explora la idea de lo imposible.
 






 Jesse Eisenberg
 



 
Pero, es ahí, en ese universo que crea el director, dónde las excesivas inventivas de unos magos superinteligentes hace que no sea del todo tan creíble la historia, y deje huecos sin rellenar y cabezas sin convencer, por lo que la segunda parte de la película va en decadencia, hasta esperar un final predecible, en el que hay una sorpresa evidente que llevas esperando toda la película y que constatas con el típico truco de el cazador cazado dónde el personaje de Morgan Freeman (Thaddeus Bradley) es la víctima. Como si de un frágil castillo de naipes se tratara, se acaba derrumbando, con un final de bastante poco nivel, bajo mi punto de vista.
Tampoco me parece de recibo sacar a Michael Caine no más de 10 minutos y en cuatro escenas contadas, con el pedazo de actor que es.









 
Si he de ser sincero, es la típica película que te hace pasar un buen rato, con muy buenos actores que siempre dejan sus detalles, pero que no me deja pensando después de verla, cosa que hará que me olvide de ella en breve.
 
Os dejo con el tráiler.