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domingo, 25 de enero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXVI)

En 1974 John Guillermin e Irwin Allen dirigen El coloso en llamas. En una época en la que proliferaban películas de catástrofes, esta en concreto reunió a un buen número de actores de primer nivel y que se había iniciado con La Aventura del Poseidón. Aquí se nos cuenta como las autoridades y personajes más importantes de San Francisco se encuentran en la fiesta de inauguración de un nuevo rascacielos de 138 plantas. Mientras los invitados disfrutan de la fiesta, que se celebra en el último piso del edificio, un suceso fortuito desencadena la tragedia, se trata de un cortocircuito en un cuarto trastero del piso 81, lo que provoca un incendio que comienza a expandirse a gran velocidad. El arquitecto Doug Roberts, al que da vida Paul Newman, había avisado de que se debía poner otro tipo de cables de más alta especificación, pero no le hicieron caso, era el viejo desafío del ser humano intentando tocar el cielo con una torre de acero, cemento y cristal, que se convierte en una trampa mortal para la envidia y la ambición mal enfocadas, sin hacer las cosas como dios manda y provocando una gran tragedia. Es entonces cuando entra en acción el cuerpo de bomberos encabezado por Michael O'Hallorhan, al que daba vida Steve McQueen, quien plantea el peligro de hacer edificios tan altos que complica la labor de los bomberos.
En una escena mítica el jefe de bomberos le dice a Roberts que no utilicen el ascensor express, Doug llama arriba y lo comunica. Entonces el dueño del edificio Jim Duncan (William Holden) habla a todos los integrantes de la fiesta y les pide no utilizar ese ascensor, pero después de la charla se abren las puertas del mismo, y los que hay cerca se meten dentro y se cierra...


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 28 de noviembre de 2021

Escenas míticas del cine (CXCIX)


Como decía ayer, Billy Wilder dirige en 1950 El crepúsculo de los dioses, una película que pertenece a esa especie de subgénero de cine dentro del cine. Con un reparto de lujo que encabezaban William Holden, Gloria Swanson y Erich Von Stroheim, es un canto al séptimo arte, a Hollywood y a los grandes y gloriosos tiempos del cine mudo. Posee una reflexión ácida y nostálgica a su vez sobre la decadencia humana y de las estrellas, mientras está narrada por un muerto.
Joe Gillis (William Holden) es un joven escritor de segunda fila con muchas deudas y que se refugia en la mansión de Norma Desmond (Gloria Swanson) por casualidad, antigua estrella del cine mudo, muy alejada de la realidad y solo acompañada de su criado Max (Erich Von Stroheim). A partir de ahí surge una situación que los une, la actriz pretende regresar al cine y quiere que Joe corrija un guión escrito por ella. Norma era la estrella principal del cine mudo de la Paramount, todos la querían, la amaban, y la deseaban, pero aquí se autoengaña y es engañada, por lo que piensa que es la misma estrella de décadas atrás. Una interpretación sublime de Gloria Swanson, donde se come cada plano, como en la secuencia final que pone los pelos de punta.

Os dejo con esa mítica escena.

domingo, 28 de marzo de 2021

Escenas míticas del cine (CLXXII)

Sam Peckinpah dirigió Grupo salvaje en 1969, un western muy violento y que deslumbró en su día a medio mundo, escandalizando al otro medio. La orgía de violencia descrita en el film, ya desde su impresionante escena inicial, hablamos de una cinta de 4 horas de duración original, que se redujo a dos horas y veinte minutos. Pero una de las decisiones perfectas del director, fue quien encarnaría el personaje principal de Pike Bishop, que estaba enfocado para Lee Marvin, quien acabó dejando el papel que llegaría a William Holden, que no estaba ya en sus momentos gloriosos de galán de Hollywood y pasaba por una época personal complicada con problemas de alcohol. Bishop es un pistolero, asesino, vive para robar e incluso matar gente inocente si es necesario, pero en su mirada madura y experta hay un guiño a la esperanza, todavía quiere ser buena persona.


En la mítica escena inicial, Bishop y sus hombres entran a robar en las oficinas del ferrocarril del sur de Texas, pero detectan que les esperan armados en las azoteas de los edificios cazadores de recompensas a la salida, comandados por Thornton (Robert Ryan). El tiroteo que se produce es una escena tremenda.

Os dejo con la mítica escena.