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domingo, 11 de agosto de 2019

Spider-Man: Far from Home (2019)


Jon Watts dirige magníficamente esta nueva entrega del hombre araña, que ha superado con creces mis expectativas, mirando al mismo nivel al clásico de Sam Raimi. Spider-Man Homecoming dejó un buen regusto, una apuesta agradable y que aportó buenas sensaciones. Pero aquí, no olvidemos, que ya todas las películas de Marvel tienen un enlace entre ellas, y lo que en esta sucede viene después de Endgame, último capítulo de Vengadores, donde desaparecía Tony Stark (de hecho se dedica el film a su figura in memoriam), y teniendo como delfín en el futuro a Peter Parker, que para Tony era su sucesor.


En esta cinta se apuesta desde el primer momento por la comedia romántica adolescente, pero en esta caso particular se mezcla de manera perfecta con la misión que tendrá que cumplir el joven superhéroe y que les llevará por varias localizaciones europeas (Venecia, Praga, Berlín, etc...) como si fuera un film de 007 teniendo algún que otro paralelismo.
Pero aquí una de las grandes apuestas está en el villano, Mysterio, encarnado por Jake Gyllenhaal que, en su línea, está soberbio. Nick Fury (Samuel L. Jackson) y el propio Peter Parker caen en la trampa de creer que Mysterio está de su lado, y tendrán que desenredar la madeja que ha puesto sobre ellos. El ataque de las criaturas elementales será una prueba de fuego en todos los sentidos.


Tom Holland vuelve a brillar, pero aquí sus secundarios están realmente tremendos. Todos sus amigos con los que va a pasar unos días de vacaciones a Europa, acaban siendo sus mejores aliados y aportan lo mejor, creando una coralidad muy buena. Todos los personajes tienen desarrollo acorde y aportan algo, no desentonando para nada. Happy (Jon Favreau), May (Marisa Tomei) o la encantadora MJ (Zendaya) tienen una química especial con Holland, con cuyo personaje es imposible no identificarse.


Así las cosas, son dos horas de diversión auténtica, que se pasan volando, un hombre araña que está en su mejor momento y unas escenas post-créditos de lo más impactante que he visto en mucho tiempo y que marcará un enorme punto de inflexión para el arácnido humano a partir de ahora. Disfrutad con las escenas de drones (la batalla en la Torre de Londres es impresionante), con las vistas de Praga (ciudad que adoro) y todas las escenas rodadas allí y con un poco de pena por los destrozos en Venecia (también rodada de lujo).


Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 29 de julio de 2017

Spider-Man: Homecoming (2017)


Nueva aventura del hombre araña, encarnado por Tom Holland, que ya lo hizo estupendamente en Capitán América: Civil War. Aquí hay un componente de cine adolescente bastante importante, y Jon Watts el director lo trata bastante bien. Una vez descubierta su identidad como Spider-Man, con la experiencia vivida con los Vengadores, Peter Parker tiene como mentor a Tony Stark, con la supervisión constante e intermedia de Happy (Jon Favreau), regresa a casa donde vive con su tía (Marisa Tomei), donde intenta tener una vida normal, como cualquier chico de su edad, pero su supuesta "Beca Stark" le tiene de aquí para allá, hasta la aparición de un nuevo villano Vulture (Michael Keaton), que hará que muchas cosas que él quiere se vean amenazadas.


A diferencia de otros films, Spider-Man: Homecoming no empieza con los divertidísimos minutos de la participación del hombre araña en la escena del aeropuerto de Capitán América: Civil War, que sale un poco más adelante y desde su perspectiva, sino que aquí pertenece por completo a un extraordinario Michael Keaton, que está realmente soberbio a lo largo del metraje. Es ahí donde la eterna situación de los villanos de Marvel, se soluciona en este caso, ya que Vulture tiene humanidad y se distingue de los que quieren dominar el mundo o el universo.
Ahí es donde Keaton lo borda, porque por un lado muestra lo temible que puede llegar a ser y por otro que vela por su familia más que nadie, e incluso momentos donde se funden ambas cosas a la vez (momentazo por cierto).


La presencia a modo de mentor y de, por así decirlo, de profesor corrector que va puliendo fallos y errores del superhéore adolescente de Tony Stark, está completamente justificada y no interfiere para nada en la historia, tiene sus apariciones estelares cuando son necesarias, pero no ensombrece para nada a su delfín Peter Parker, que somo es lógico, a medida que va descubriendo la cantidad de cosas que tiene el traje que su jefe le ha dado, se dará cuenta que no todas las puede controlar y que muchas veces deberá revisarlas para saber que hacer con cada una de ellas en el momento adecuado. Sólo Buitre, será el que le haga sombra y hacérselo pasar mal en varias ocasiones.


Pero como decía al inicio, la película tiene un aire a rollo de adolescentes de los 80 tremendo, con guiños incluidos a muchos de esos films (el comportamiento de algunos personajes), pero eso hace mostrar otra faceta del chaval Peter Parker, que permite aceptar mejor el hecho de que sea un inadaptado en el instituto, y también el cambio en la relación con su tía (una Marisa Tomei que sigue estando maravillosa). Todo esto es un acierto del director, pero sin embargo, y no todo son alabanzas, hay cosas digamos nuevas que se han incorporado al superhéroe que se alejan del clásico, moderneces que siendo visuales y chulas hacen que se aleje del clásico trepamuros, y eso que aquí trepa y de lo lindo, pero con extras y ayudas.


En definitiva esta película es una apuesta absoluta por la diversión, que la tiene y mucha, y en eso os aseguro que lo borda. La resolución de las batallas, con algún que otro pero, son más que brillantes, y desde mi butaca tuve la sensación de que me pasaba rápida la cinta, y los momentos de humor, que los hay y muchos, están tan bien repartidos que son el condimento perfecto para el redondeo final, porque los saltos que hay de lo desenfadado a lo dramático va suave y del tirón, además de que Tom Holland lo hace de vicio, parece hecho para este papel, le viene como un guante.
Por cierto, recordad quedarse en la sala para las escenas post-crédito, aquí hay dos maravillosas.


Os dejo con el tráiler de Spider-Man: Homecoming.

jueves, 3 de abril de 2014

The Grand Budapest Hotel (2014)

 Cartel del film
 
 
 
Wes Anderson, no es un director al que haya prestado demasiada atención hasta ahora, pero he de reconocer, que a partir de el visionado de su última cinta, algo va a cambiar y para mejor. Se trata de un film detallista, diría que hasta el exceso, calculado al milímetro, estudiado hasta límites insospechados, para que el espectador disfrute de su visionado como si de un poema se tratase, con rimas y sílabas numeradas, además de disponer para ello de uno de los mejores repartos que se pueden tener a día de hoy en el cine: Ralph Fiennes, Edward Norton, Jeff Goldblum, Willem Dafoe, Jude Law, F. Murray Abraham, Adrien Brody, Tilda Swinton, Harvey Keitel, Tom Wilkinson, Bill Murray, etc., además del descubrimiento de dos actores Tony Revolori y Saoirse Ronan.
 





 
Gustave H. (Ralph Fiennes), un legendario conserje de un famoso hotel europeo de entreguerras, enseña, dirige y aconseja, además de entablar buena amistad con Zero Moustafa (Tony Revolori), un joven empleado al que convierte con el paso del tiempo en su protegido y que además narra la historia. Gustave dirige el hotel atrayendo a viejas mujeres ricas, siempre rubias, a las que satisface todos sus deseos. La historia trata sobre el robo y recuperación de una pintura renacentista de mucho valor, que deja en herencia una de sus huéspedes, Madame D. (Tilda Swinton a la que maquillan de miedo) a Gustave H., pero que provoca una batalla que enfrenta a miembros de la familia de ella por la inmensa fortuna. Todo esto transcurre en una época convulsa en Europa, con levantamientos militares de todo tipo, que acabaron en Guerras Mundiales. Tanto el país dónde se sitúa el hotel, como los ejércitos tienen nombres diferentes, es decir, son inventados.




Ralph Fiennes


La película juega con el argumento narrando adelante y atrás en la historia, dando saltos temporales, abriendo líneas argumentales, y presentando personajes sin solución de continuidad, para luego poco a poco ir cerrando las tramas, como si de un soneto perfecto se tratara. Y en el centro de la trama, mientras se resuelve el misterio, la gran historia individual de un chavalito delgadito y poca cosa, que de botones de vestíbulo pasó a ser el propietario del legendario Gran Hotel Budapest. El director está sublime al dejar que sus personajes hagan locuras, sean libres, y derrochen ironía, surrealismo e incluso situaciones absurdas de lo más graciosas.
 



 
 
Los actores están inmensos, y muy bien dirigidos, esa es la verdad. Ralph Fiennes vuelve a demostrar por enésima vez que su personaje es perfectamente creíble, aún en las situaciones más inverosímiles y con ese toque de finura y poético que le hace casi cursi. Willem Dafoe está soberbio (casi parece un vampiro) haciendo de malo malísimo, encargado de llevar a cabo el trabajo sucio encomendado por el hijo de la difunta. Pero Tony Revolori, lleva el peso del argumento de manera increíble, sin que decaiga en ningún instante. La lista de apariciones, ya la dije al principio, algunas son casi cameos, en definitiva son secundarios de lujo con pequeños papeles muy acertados.



Tony Revolori & Saoirse Ronan

 
 
Aunque el film es de un corte clásico brutal, es sin duda una película accesible y diría que comercial, y desde luego divertida a rabiar, yo me reí muchísimo. Entre el encuadre de algunas escenas, la distribución de los personajes, los giros argumentales, homenajes a grandes del cine cómico como los Hemanos Marx (la trama de la cárcel), o incluso La gran Evasión, etc...
Que no se me olvide el tema colorístico que domina todo el film, una gama que va desde el rosa y el morado, del verde al rojo, pasando por el gris y el azul... que hace que disfrutes de cada rincón de un hotel con encanto y cierta bella decadencia.
 


 
 
Os dejo con el tráiler de ésta muy recomendable película, llena de detalles preciosos que te deja con una sonrisa en la cara y un dulce sabor de boca.