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jueves, 27 de junio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLII)


Como decía días atrás, e1994 Quentin Tarantino dirige Pulp Fiction, su segundo film, el de la confirmación y éxito mundial, después de llamar mucho la atención dos años antes con Reservoir Dogs. Aquí nos cuenta la historia de Jules (Samuel L. Jackson) y Vincent (John Travolta), dos asesinos a sueldo de no muchas luces que trabajan para el gángster Marsellus Wallace (Ving Rhames). Vincent tiene una misión, que es cuidar de Mia (Urma Thurman), la atractiva mujer del jefe, y Jules le recomienda prudencia ya que es peligroso sobrepasarse con la mujer del jefe. Un chute de droga hará que la velada sea toda una fiesta de resultado incierto. En toda esa historia, hay un boxeador, Butch (Bruce Willis) que engaña a Wallace llevándose un maletín, que ellos dos deben recuperar... Todo esto está trastocado en los espacios temporales, y es lo que te cuesta la primera vez que ves el film, tratar de colocar todo en su orden correcto, por decirlo resumido empieza casi por el final y termina por el principio, más o menos. Por si fuera poco Tarantino hizo una selección musical asombrosa, rescatando grupos antiguos de surf entre ellos el Rey del surf, crooners míticos, sensuales voces femeninas, bandas de funky legendarias, en fin, un cóctel memorable para musicar esta tremenda historia. 30 años se cumplen de esta obra maestra.
En otra escena mítica (este film las tiene a patadas), la del robo en la cafetería, cuando Jules ha conseguido recuperar su maletín y reducir a Ringo (Tim Roth), le pregunta si lee la biblia y le recuerda ese pasaje que siempre soltaba de Ezequiel 25:17 antes de ejecutar a alguien: "el camino del hombre recto está por todos lados rodeado de las injusticias de los egoístas y la tiranía de los hombres malos, bendito sea el pastor... etc.," cuya conclusión de Jules después de haber visto una luz en esa frase que siempre soltaba y se sabía de memoria, y es que "tú eres el hombre malo y yo soy el hombre recto y que el señor 9mm es el pastor que protege mi recto culo en el valle de la oscuridad, o bien que tú eres el hombre recto y yo soy el pastor y que este mundo es injusto y egoísta..." pero la verdad es que "tú eres el débil y yo soy la tiranía de los hombres malos..." para después de todo ese rollo dejarle marchar.


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 30 de septiembre de 2023

Escenas míticas del cine (CCCX)

Como decía ayer, e1994 Quentin Tarantino dirige Pulp Fiction, su segundo film, el de la confirmación y éxito mundial, después de llamar mucho la atención dos años antes con Reservoir Dogs. Aquí nos cuenta la historia de Jules (Samuel L. Jackson) y Vincent (John Travolta), dos asesinos a sueldo de no muchas luces que trabajan para el gángster Marsellus Wallace (Ving Rhames). Vincent tiene una misión, que es cuidar de Mia (Urma Thurman), la atractiva mujer del jefe, y Jules le recomienda prudencia ya que es peligroso sobrepasarse con la mujer del jefe. Un chute de droga hará que la velada sea toda una fiesta de resultado incierto. En toda esa historia, hay un boxeador que engaña a Wallace llevándose un maletín, que ellos dos deben recuperar... Todo esto está trastocado en los espacios temporales, y es lo que te cuesta la primera vez que ves el film, tratar de colocar todo en su orden correcto, por decirlo resumido empieza casi por el final y termina por el principio, más o menos. Por si fuera poco Tarantino hizo una selección musical asombrosa, rescatando grupos antiguos de surf entre ellos el Rey del surf, crooners míticos, sensuales voces femeninas, bandas de funky legendarias, en fin, un cóctel memorable para musicar esta tremenda historia.
En otra escena mítica (este film las tiene a patadas) Jules y Vincent sufren el cabreo de Jimmie (Quentin Tarantino) que se pregunta si en su casa había algún cartel que pusiera "carroña negra" en referencia al cadáver de Marvin que traían en el coche. Su preocupación radica en que su mujer Bonnie está a punto de llegar del trabajo y no quiere que todavía estén allí. Es entonces cuando Jules llama a Marcelus Wallace (Ving Rhames) su jefe para pedirle ayuda y que le diga que la situación está bajo control, y por si fuera poco además de eso dice que le mandará al Lobo... cosa que tranquiliza por completo a Jules.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 29 de septiembre de 2023

Escenas míticas del cine (CCCIX)


En 1994 Quentin Tarantino dirige Pulp Fiction, su segundo film, el de la confirmación y éxito mundial, después de llamar mucho la atención dos años antes con Reservoir Dogs. Aquí nos cuenta la historia de Jules (Samuel L. Jackson) y Vincent (John Travolta), dos asesinos a sueldo de no muchas luces que trabajan para el gángster Marsellus Wallace (Ving Rhames). Vincent tiene una misión, que es cuidar de Mia (Urma Thurman), la atractiva mujer del jefe, y Jules le recomienda prudencia ya que es peligroso sobrepasarse con la mujer del jefe. Un chute de droga hará que la velada sea toda una fiesta de resultado incierto. En toda esa historia, hay un boxeador que engaña a Wallace llevándose un maletín, que ellos dos deben recuperar... Todo esto está trastocado en los espacios temporales, y es lo que te cuesta la primera vez que ves el film, tratar de colocar todo en su orden correcto, por decirlo resumido empieza casi por el final y termina por el principio, más o menos. Por si fuera poco Tarantino hizo una selección musical asombrosa, rescatando grupos antiguos de surf entre ellos el Rey del surf, crooners míticos, sensuales voces femeninas, bandas de funky legendarias, en fin, un cóctel memorable para musicar esta tremenda historia.
En una escena mítica, Jules y Vincent van en el coche y llevan a Marvin (Phil LaMarr) en el asiento de atrás, ambos empiezan a discutir y Vincent se vuelve para decirle algo a Marvin a la vez que le apunta con el arma que se le dispara y todos sus sesos salen despedidos, una situación que pone muy nervioso a Jules que llama para que alguien pueda arreglar el marrón.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 31 de julio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXVIII)

En 1996 Joel Schumacher dirige Tiempo para matar, una mezcla de drama y thriller con el tema del racismo como principal protagonista. La historia nos cuenta como en un tranquilo pueblo de Mississippi, dos jóvenes borrachos y sedientos de fiesta violan salvajemente a una niña negra de diez años que venía de comprar comida de una tienda. La mayoría blanca de la ciudad se muestra horrorizada ante tal crimen. Carl Lee, el padre de la niña al que da vida Samuel L. Jackson, decide tomarse la justicia por su mano y mata a los violadores de su hija, cuando estos se dirigen detenidos a la vista preliminar. Mientras, la tensión va creciendo por momentos, reaparecen en las calles las cruces del Ku Klux Klan, pero además hay un duelo de abogados y a la vez actores de alto nivel, por un lado Jake Brigance, interpretado por un gran Matthew McConaughey, es un joven abogado blanco que decide defender a Carl Lee, intentando salvar la vida de su defendido, pero al final también la suya y la de su familia. En el otro el fiscal del estado Rufus Buckley al que da vida Kevin Spacey que está sublime. Patrick McGoohan interpreta al juez Omar Noose que es el encargado de impartir justicia.
En una escena mítica al principio del juicio se muestran los alegatos de acusación y defensa y Brigance pide la inocencia de su cliente por enajenación mental.


Os dejo con la escena.

domingo, 11 de agosto de 2019

Spider-Man: Far from Home (2019)


Jon Watts dirige magníficamente esta nueva entrega del hombre araña, que ha superado con creces mis expectativas, mirando al mismo nivel al clásico de Sam Raimi. Spider-Man Homecoming dejó un buen regusto, una apuesta agradable y que aportó buenas sensaciones. Pero aquí, no olvidemos, que ya todas las películas de Marvel tienen un enlace entre ellas, y lo que en esta sucede viene después de Endgame, último capítulo de Vengadores, donde desaparecía Tony Stark (de hecho se dedica el film a su figura in memoriam), y teniendo como delfín en el futuro a Peter Parker, que para Tony era su sucesor.


En esta cinta se apuesta desde el primer momento por la comedia romántica adolescente, pero en esta caso particular se mezcla de manera perfecta con la misión que tendrá que cumplir el joven superhéroe y que les llevará por varias localizaciones europeas (Venecia, Praga, Berlín, etc...) como si fuera un film de 007 teniendo algún que otro paralelismo.
Pero aquí una de las grandes apuestas está en el villano, Mysterio, encarnado por Jake Gyllenhaal que, en su línea, está soberbio. Nick Fury (Samuel L. Jackson) y el propio Peter Parker caen en la trampa de creer que Mysterio está de su lado, y tendrán que desenredar la madeja que ha puesto sobre ellos. El ataque de las criaturas elementales será una prueba de fuego en todos los sentidos.


Tom Holland vuelve a brillar, pero aquí sus secundarios están realmente tremendos. Todos sus amigos con los que va a pasar unos días de vacaciones a Europa, acaban siendo sus mejores aliados y aportan lo mejor, creando una coralidad muy buena. Todos los personajes tienen desarrollo acorde y aportan algo, no desentonando para nada. Happy (Jon Favreau), May (Marisa Tomei) o la encantadora MJ (Zendaya) tienen una química especial con Holland, con cuyo personaje es imposible no identificarse.


Así las cosas, son dos horas de diversión auténtica, que se pasan volando, un hombre araña que está en su mejor momento y unas escenas post-créditos de lo más impactante que he visto en mucho tiempo y que marcará un enorme punto de inflexión para el arácnido humano a partir de ahora. Disfrutad con las escenas de drones (la batalla en la Torre de Londres es impresionante), con las vistas de Praga (ciudad que adoro) y todas las escenas rodadas allí y con un poco de pena por los destrozos en Venecia (también rodada de lujo).


Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 20 de enero de 2019

Glass (2019)


Conviene recordar que M. Night Shyamalan es un director de cine y guionista que saltó al estrellato más absoluto con El Sexto Sentido (1999). A partir de ahí cualquier producción suya era esperada como un gran acontecimiento, El Protegido (2000) es otro gran film, acogido con no tanto entusiasmo, aunque se convirtió en película de culto con el tiempo. Lentamente fue cayendo la atención que se prestaba a sus nuevas películas, que en algunos momentos resurgió, como en Señales (2002) o El Bosque (2004). Pero claro, la pobre repercusión de Airbender, el último guerrero (2010) y After Earth (2013) volvieron a llevar casi al olvido al director de origen hindú. Ya con La Visita (2015), algo cambió a mejor, y con Múltiple, una segunda parte del Protegido, todo volvió a un gran nivel. Ahora llega Glass (Cristal), que sumada a El Protegido y Múltiple, cierra la trilogía.


Es por esto que se torna imprescindible haber visto antes las dos primeras partes de la trilogía, simplemente porque esos personajes están muy bien explicados en ellas. Aquí se funden Protector, Cristal y La Bestia que comanda La Horda, con los que el director ha organizado un discurso donde mezcla la naturaleza del superhéroe, los hombres que tienen virtudes extraordinarias y todo ello relacionado con el universo del cómic.
El primer gran reto al que se enfrentaba el director, era encajar los universos de las dos primeras películas en esta, que siendo el mismo estaban en escenarios distintos, aunque si que es cierto que esas dos películas difieren mucho y hay 17 años de distancia entre ambas. Es por esto, que este film se parece más al universo de Múltiple, aunque he de aplaudir el ensamblaje de ambas.


Bruce Willis es el protector, único superviviente de un accidente de tren provocado por Don Cristal (Samuel L. Jackson) que tiene huesos de mantequilla que le han provocado ya 94 fracturas, pero un cerebro superdotado, a los que se une James McAvoy, poseedor de 23 personalidades distintas, entre ellas la más peligrosa "La Bestia", y los tres articulan el mensaje de Shyamalan, donde extiende el dilema de si tienen realmente superpoderes, o son casos excepcionales de enajenados mentales que necesitan urgentemente tratamiento psiquiátrico. Es curioso como al inicio tanto Willis y McAvoy tienen mayor protagonismo, para en el segundo acto florecer la mente perversa de Cristal para ser la que ejecute todos los fregados.


La diferencia de esta película con las otras dos, es que aquí los tres son internados en un centro psiquiátrico, desarrollándose allí la gran parte de la película, y entrando en acción la Doctora Ellie Staple, interpretada por Sarah Paulson y que será clave a la hora de entender que se está haciendo con ellos realmente dentro del centro.
También aparecen Anya Taylor-Joy, la chica Casey, que sobrevivió a la Bestia, el hijo del Protector Joseph Dunn, interpretado por Spencer Treat Clark (que ha crecido bastante desde El Sexto Sentido, unos 20 años) y Mrs. Price, madre de Elijah (Cristal) que velan por su cuidado.


En cuanto a los tres personaje principales, el de McAvoy es el que menos cambios sufre, es realmente una continuación (está completamente majara, incluso diría que más). Pero el tiempo si ha pasado y se nota en Willis, que vuelve a estar soberbio interpretando a David Dunn (después de un tiempo de flojos films) y un Jackson cuyo lado oscuro y perverso le va como anillo al dedo. Y la película funciona de maravilla cuando ellos tres están en acción, y flojea cuando se centra en sus familiares más cercanos o amigos.
Eso si amigos, el señor Shyamalan ha cerrado la trilogía de una manera brillante, sin dejar indiferente a nadie. 


Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 29 de junio de 2018

Escenas míticas del cine (LXXIII)


Martin Scorsese dirige en 1990 una película de gangsters mítica, Uno de los Nuestros. En este film cristalizan todas las obsesiones, todos los logros narrativos y estilísticos, todas las ramificaciones temáticas que durante décadas Scorsese fue atesorando y haciendo crecer en su interior. Un film de gangsters de origen italiano cuyas ambiciones y pretensiones quedan perfectamente reflejadas en el film. La primer frase del film es: "Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gángster". Una de las obras cumbre del género de mafiosos, una cinta trepidante e intensa, dónde Robert de Niro, Joe Pesci y Ray Liotta llevan el peso de los papeles más importantes. Como anécdota, la palabra "fuck" es usada en 300 ocasiones durante la cinta.
En una escena mítica de las muchas del film, Tommy (Joe Pesci) hace una visita a Stacks (Samuel L. Jackson) un tipo que no pertenecía realmente a la banda, pero que actuaba como músico de blues en el Robert's Lounge y prestaba servicios ocasionales para ella, como chófer o recadista, siempre cobrando sus trabajos en especie con cargos a las partidas de las mercancias robadas, y no va precisamente de buen rollo, ya que en uno de los trabajos dejó huellas en una camioneta, por lo que le despiertan entre Tommy y Frankie (Frank Sivero), y mientras Frankie hace el café Devito le pega un tiro en la nuca a Stacks. 


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 16 de marzo de 2017

Kong: Skull Island (2017)

Cartel del film

Muchos de vosotros pensaréis que ya está aquí otra vez la historia de King Kong, que ya no saben como darle más vueltas y demás. Bien, como todo el mundo sabe, la historia de Kong, el Rey Kong, ese gorila gigante de ternura y amor también enormes, siempre perseguido y víctima de la estupidez humana que no le entiende ni le comprende, nace con su primera película en aquella mítica cinta en blanco y negro de 1933 dirigida por Merian C. Cooper y Ernest B. Shoedsack. Con el paso de los años ha tenido remakes, secuelas y diferentes versiones. Aquí la diferencia con respecto a las otras, reside en la época en la que se centra, los años 70.


En la primera escena vemos como dos pilotos, uno americano y otro japonés caen en una isla desconocida y perdida en plena Segunda Guerra Mundial, y perciben la presencia del gorila. Años más tarde, en 1973, justo cuando está acabando la Guerra de Vietnam, un variopinto grupo de exploradores intrépidos encabezados por Bill Randa (John Goodman), que consigue el dinero y el permiso del senador correspondiente, se une a un grupo de soldados reclutado para viajar a una misteriosa Isla del Pacífico con tormentas continuas y sólo vista por imágenes de satélite. En ese grupo se encuentran James Conrad (Tom Hiddleston), el teniente coronel Packard (Samuel L. Jackson) y una fotoperdiodista (Brie Larson).


Una vez allí, al adentrarse en tan fascinante isla, y dejar sus huellas en formas de bombas rastreadoras, se encontrarán con que están invadiendo los dominios de Kong, el gorila gigante que domina esa parte del mundo, que arremete contra todos los helicópteros.
Marlow (John C. Reilly), aquel piloto de la escena inicial, y que vive en la isla desde entonces con los aborígenes del lugar, esperando la venida de alguien, será quien les enseñe los secretos de la isla, además de dar a conocer al resto de la fauna y monstruos que lo habitan. Por cierto el único personaje que está bien desarrollado y tiene una tremenda historia bien contada.
Es más que evidente, que este film se aparta bastante de la más tradicional historia de Kong y crea la suya propia con una excelente puesta en escena, pero con unos personajes, que sinceramente están muy poco trabajados.


Pero aquí si que hay algo en lo que se incide, y que siempre ha rodeado la historia, y es que la presencia del gorila en la isla, el único superviviente de su especie, consigue un equilibrio ecológico en la misma, poco entendible para mentes militares, como la del Coronel Packard que le ve como un enemigo. Es gracias a su lucha contra otros monstruos de la isla, como el enorme gorila hace que el ecosistema de la misma perdure, y haga vivir en paz y armonía a los habitantes de la misma que le tienen venerado como a un Dios, ya que les protege continuamente. Es el lugar donde mito y ciencia se encuentran, como dice el personaje de John Goodman.


Por parte del director Jordan Vogt-Roberts, juega muy bien con el material y el presupuesto que Warner le pone entre manos, y lo aprovecha, centrando sus esfuerzos en lo visual, teniendo en cuenta que en lo argumental había poca chicha. La presencia de Kong, y su lucha no solo con el pequeño ejército comandado por Packard, sino también con los monstruos que pueblan el lugar, está perfectamente visualizado, con gran uso de los colores, excelente fotografía, detalles ambientales y demás, con referencias y guiños a Apocalipse now por ejemplo, incluso también con la banda sonora, muy de la época en cuestión.
También la presencia femenina de Brie Larsen y su roce cariñoso con Kong recuerda mucho a la cinta original, algo que lógicamente debía de suceder.


Así nos encontramos ante una película muy divertida, que nunca te aburre y con la que disfrutas enormemente con sus efectos especiales, para hacer olvidar a unos personajes algo paupérrimos que cuando tienen la oportunidad de salir a flote, lo tiran por la borda.

Os dejo con el tráiler de la película.

jueves, 6 de octubre de 2016

Miss Peregrine's Home for Peculiar Children (2016)

Cartel del film

El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares, es una adaptación de una novela fantástica de Ransom Riggs, que pareciese hubiese sido escrita para que su adaptación al cine, fuese dirigida por Tim Burton. Hace ya algunas películas que Burton no da en la diana, pero aquí ha recuperado brío, un regreso a sus formas, a su buen cine y ese universo cinematográfico que él, y sólo él, sabe crear. Hablo de que Burton, en varios momentos de este film, vuelve a ser el gran director recordado por films como Eduardo Manostijeras, Ed Wood, Sleepy Hollow o Big Fish. Aquí hay un mundo sacado de cuento de hadas, con personajes raros, que acaban siendo entrañables.

Niños Peculiares

Su propuesta, sobre todo en la primera parte de la película, recupera lo mejor de su cine gótico con sello particular, ya que todo fluye con mucha normalidad, mientras Burton se deleita creando imágenes y escenas que son pura poesía.
Jacob Portman (Jake), interpretado por Asa Butterfield, un chico de 16 años, ha crecido desde pequeño escuchando las historias que su abuelo Abe (Terence Stamp) le contaba sobre niños extraordinarios y lugares mágicos. Jake va descubriendo que esas historias no eran tan ficticias como pensaba y sus padres le decían, tras descubrir que su abuelo es asesinado por una criatura sobrenatural. Así, seguirá las pistas que le dejó su abuelo antes de morir, que le llevarán a un pueblo de Gales, Cairnholm, para descifrar el pasado de Abe. Cuando llega, encuentra el orfanato donde su abuelo y los niños peculiares vivían, pero está destruido y no queda rastro de vida.

Jake (Asa Butterfield)

Allí conocerá, después de entrar en un bucle temporal, a Emma Bloom, una hermosa chica que controla el fuego, a Millard, un chico invisible, y al resto de niños peculiares que le conducen a Miss Peregrine (Eva Green), dentro de ese bucle anclado en el 3 de septiembre de 1943. Jake disfrutará estando con Miss Peregrine, quien le presenta al resto de niños peculiares, Enoch, capaz de pasar la vida de un ser a otro o Bronwyn, que tiene una fuerza increíble, o Olive , una chica que puede levitar, por lo que es necesario atarla a una cuerda a la cintura para que no salga volando, por eso utiliza botas de plomo. Luego descubrirá extraños asesinatos que ocurren en su época.

Miss Peregrine (Eva Green)

Cuando Jake descubre que ha heredado la misma peculiaridad de su abuelo, es decir, ser el único que puede ver a los "huecos", criaturas con tentáculos muy numerosos y de mucha fuerza, se percata de que le han utilizado para llegar a los niños peculiares y ser la única esperanza para ponerlos a todos a salvo.
Es a la mitad de la película, cuando esta da un giro, ya que hasta ese momento el grupo de niños parecen de la época del instituto y con complejo de Peter Pan, pasa de ser una historia infantil a algo mucho más enrevesado, donde hay unas subtramas que quedan por debajo latiendo, como el amor adolescente entre Jake y Olive, o la presencia siempre espectacular de Eva Green, que aquí está, bajo mi punto de vista de manera errónea, relegada a un segundo, incluso tercer plano.


Cierto es que en ese giro de guión, no todo es la repera, ya que el film vira hacia el cine de acción y comedia en exceso que hacen a veces perder la perspectiva, y personajes como el de Barron (Samuel L. Jackson) no aportan demasiado, en vez de que Miss Peregrine saliera beneficiada. Pero el film tiene muchos guiños, y claro, algunos son para frikis del cine, yo me di cuenta del de Eduardo Manostijeras y del de Jasón y los Argonautas hacia el final (divertido homenaje). Pero el final vuelve a la emoción del inicio, y realmente es un film que te deja un enorme regusto, aunque no alcance la máxima nota, pero eso si, se queda en un notable muy alto.

Barron (Samuel L. Jackson)

Os dejo con el traíler de esta muy disfrutable película.


jueves, 28 de abril de 2016

Captain America: The Winter Soldier (Captain America 2) (2014)

Cartel del film

Anthony Russo y Joe Russo dirigen su primer película, si si, la primera, y menudo estreno se metieron entre pecho y espalda, nivel máximo, y encima para Marvel. Capitán América: El Soldado de Invierno es una secuela en toda regla de Capitán America: El Primer Vengador, donde se apostaba por un cruce afortunado entre cine bélico y de aventuras. Es evidente que hay referencias a Los Vengadores, como una frase sobre los sucesos de New York por un lado, o una mención a Bruce Banner, pero aquí el film sigue su propio camino, con una trama que quizás se distancie bastante de lo que Joss Whedon nos ofreció en 2012, aunque este film se convierte en la precuela de Los Vengadores 2: La Era de Ultrón, de la que ya hablé aquí, como se ve en el epílogo.

Lo más impactante de este film, aparte de su imponente puesta en escena, es que en poco tiempo se suceden sucesos y personajes, éstos últimos bien conocidos por el espectador o completamente inéditos en el universo cinematográfico de Marvel. Los guionistas de esta película no dan abasto con un material gigante, y desde luego son ambiciosos e incluso a veces se quedan cortos al desarrollar algunos contenidos, pero su esfuerzo es encomiable y sin duda hacen un esfuerzo sobresaliente. Aquí estamos ante un thriller de acción, que se aleja del tono de aventura. Y por si fuera poco, aquí el villano de la película sorprende por su poderío, y desde luego no tiene nada que envidiar a Cráneo Rojo.


Tras los devastadores acontecimientos de New York con los Vengadores, Steve Rogers (Chris Evans), alias el Capitán América, vive tranquilamente en Washington D.C. intentando adaptarse al mundo moderno. El tema cambia bruscamente cuando atacan a un compañero de S.H.I.E.L.D., Nick Fury (Samuel L. Jackson), por lo que Steve se ve envuelto en una trama de intrigas, que representan una amenaza real para el mundo. Es ahí cuando se une a La Viuda Negra (Scarlett Johansson) para desenmascarar a los conspiradores, dirigidos por Alexander Pierce (Robert Redford). Cuando por fin descubren la magnitud de la trama se unirá a ellos Sam Wilson, El Halcón (Anthony Mackie). Los tres se enfrentan a un enemigo poderoso, inesperado y extraordinario, El Soldado de Invierno, Bucky Barnes (amigo de la juventud de Steve) interpretado por Sebastian Stan.

                                       
Actoralmente hay una gran química entre Chris Evans, Scarlett Johansson y Samuel L. Jackson. Al grupo se une el estupendo Anthony Mackie, mientras Emily VanCamp apunta maneras para futuras entregas de la franquicia. Sebastian Stan está loable, en una interpretación muy física, donde demuestra ser un rival durísimo. Eso si, caso aparte es la presencia de Robert Redford, un auténtico camaleón, que le aporta una gran credibilidad a la película, y su carisma es absolutamente innegable, hace que la cinta suba aún más de nivel.



En definitva, un film muy divertido ameno y muy bien hecho, cuya única pega es que en las peleas cuerpo a cuerpo utilizan pocos planos, con el consiguiente pasmo del espectador que a veces se pierde.

Os dejo con el tráiler del film.


domingo, 27 de marzo de 2016

Kingsman. The Secret Service (2014)

Cartel del film

Uno de los films que no pude ver en su día el año pasado, aunque es de 2014 pero se estrenó aquí en 2015, fue Kingsman: Servicio Secreto, y de haberla visto en su momento habría estado en mi lista de mejores películas. Matthew Vaughn dirige con maestría un film que divierte, entretiene, tiene mucha acción (muy violenta en muchos casos) y que contiene escenas que pasan a formar parte de mi top particular, de esas que se te quedan marcadas a fuego por su impacto. Y muy importante, tiene humor y flema británica. Una de las grandes virtudes de este film y en concreto de su director, es que consigue un equilibrio y tono perfectos en cada momento que afortunadamente se aleja del pasatiempo banal, para convertirse en un peliculón de tomo y lomo.


Además Vaughn maneja con maestría los giros del guión, que él mismo ha escrito junto a su colaboradora habitual Jane Goldman, inspirándose libremente en el cómic de Mark Millar y Dave Gibons. Si cruzáramos a James Bond por un lado, con Ford Forlaine por otro, el resultado sería algo muy parecido a Kingsman, una agencia inglesa de agentes secretos. 
Un veterano agente secreto inglés llamado Harry Hart (Colin Firth) y cuando hablo de inglés es en la auténtica expresión de la palabra, un gentleman inglés total, debe entrenar a un joven que es un diamante en bruto que hay que pulir "Eggsy" (Taron Egerton), pero que promete convertirse en un competitivo agente gracias a un ultra-programa de entrenamiento, a la vez que luchan juntos contra la amenaza global que representa un genio retorcido, Valentine, interpretado por el siempre extraordinario Samuel L. Jackson.


Ya desde la primera escena me gusta el film, con ese arranque con la cámara acercándose a un edificio que está siendo atacado y explota todo a su alrededor (con Money for nothing de Dire Straits de fondo) hasta ese plano final (al ritmo del Slave to love de Bryan Ferry), es un divertimento absoluto, que denota que el primero que se lo ha pasado bien es el director, lo que hace que también lo hagan los espectadores, supongo que ser el marido de Claudia Schiffer debe hacerte un tipo feliz. Y otro detalle que me encanta es la combinación del lenguaje formal con el macarra sin que chirríe, algo muy de agradecer, ya que lo hace muy llevadero.
En el debe, la excesiva violencia (la escena de la iglesia es un exceso, pero perfecta), aunque a Tarantino seguro que le encantó.


El reparto actoral es de diez, ya que el villano encarnado por Samuel L. Jackson es puro espectáculo, desde su caracterización con ese rollo rapero, con gorra amplia de lado, su habla con ese extraño seseo y sus excesos en determinados momentos, le hacen ser uno de los grandes protagonistas. Colin Firth, acostumbrado a papeles refinados (recordemos su impresionante interpretación en el Discurso del Rey), aquí es capaz de ser elegante, repartir mamporros como pocas veces he visto y puntualizar frases sin despeinarse, muchas de esas frases son míticas. Taron Egerton va creciendo a medida que avanza el film, y ante tanta estrella no es una cosa fácil, pero este chico llegará lejos, sin duda. En cuanto a los secundarios de lujo, Mark Strong sigue valiendo para un roto y un descosido, y el veterano Michael Caine está como siempre sublime, un camaleón de la pantalla.


Pero aquí no acaba la cosa, Mark Hamill, si si, Luke Skywalker de Star Wars, aparece aquí bastante gordito en la primera media hora de la película, haciendo el papel de el profesor Arnold que acaba bastante mal. Y el elenco femenino es de armas tomar, por un lado el descubrimiento personal de Sofia Boutella en el papel de Gazelle, fiel escudera de Valentine con esos cuchillos mortales que tiene por piernas, y por otro lado Sophie Cookson en el papel de Roxy, que consigue su puesto dentro de Kingsman como Lancelot.


En definitiva una película que partiendo del cómic, renueva el tema de los espías y agentes secretos con un enfoque muy especial y sobre todo tiene ritmo continuo, algo que es muy de agradecer en films de este calibre.

Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 18 de enero de 2016

The Hateful Eight (2015)

Cartel del film

El viernes se estrenó la octava película dirigida por Quentin Tarantino, Los Odiosos Ocho, donde el director norteamericano vuelve a hacer un western, después de que ya se introdujera en ese terreno con Django Desencadenado, en la que para mi abusaba algo de metraje, a pesar de ser una extraordinaria película. Pero aquí, vuelve a hacer su homenaje al spaguetti western, los géneros de serie B, además de cierta intriga, suspense e incluso thriller, además de tener ecos de films míticos como Río Bravo, por ejemplo. El ritmo del film cae en la parte central, por lo que la película en algunos pasajes debería reducirse en duración, lo que hubiera ganado en agilidad.


Para esta ocasión, Tarantino vuelve a reunir a varios actores que, digamos, son fetiche para él, como es el caso de Samuel L. Jackson, Kurt Russell con el que vuelve a contar después de Death Proof, Tim Roth al que vuelve a recuperar y uno de los actores con los que más contó en su primera época, el algo cascado Michael Madsen. Por otro lado Jennifer Jason Leigh, Bruce Dern, Walton Goggins y Channing Tatum completan el glorioso reparto, sin olvidar a Demian Bichir. 
Pero aquí el director reincide y abusa de manera increíble en hacer lo que le da la real gana, lo que provoca dos cosas, primero que el equilibrio que estaba en el filo en muchos de sus trabajos aquí se va al precipicio por momentos, y por otro lado siempre ha sido un maestro en dilatar los tiempos, y una cosa que antes era un punto fuerte aquí se atasca, resultando repetitiva y poco ingeniosa con respecto a películas anteriores, es decir no hay avance, a pesar de que sigue estando rodada de manera colosal, algo que sigue siendo un sello del autor. Por si fuera poco, la carnicería final es excesiva, aunque a decir verdad, es la mejor parte del film.


La historia se centra pocos años después de la Guerra de Secesión, donde una diligencia (guiño también a la mítica película de John Ford) va a toda velocidad por Wyoming. Los pasajeros son el cazarrecompensas John Ruth (Kurt Russell) y su fugitiva Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh) a la que no duda en mantener firme, que intentan llegar al pueblo de Red Rock donde la entregará a la justicia por un suculento botín de 10000 dólares. Por el camino se encuentran a dos desconocidos, primero el Mayor Marquis Warren (Samuel L. Jackson), un antiguo soldado de la Unión convertido también en cazarrecompensas de mala reputación y Chris Mannix (Walton Goggins), un renegado sureño que afirma ser el nuevo sheriff de Red Rock. Al aproximarse una ventisca, se refugian en la Mercería de Minnie, parada habitual de las diligencias en puerto de montaña. Allí se topan con cuatro rostros no habituales, Bob (Demian Bichir) con acento mexicano, Oswaldo Mobray (Tim Roth) el verdugo de Red Rock, el vaquero Joe Cage (Michael Madsen) y el general confederado Sanford Smithers (Bruce Dern). Mientras se refugian de la condenada tormenta en la mercería, los 8 viajeros descubren que llegar a Red Rock será complicado. 


Lo curioso, es que las películas de Tarantino tienen la capacidad de dejarte imágenes imborrables para siempre, y una de ellas es ese comienzo con la imagen de Jesús crucificado tallada en madera de Wyoming, sobre la que se imprimen los nombres del reparto coral, y nos anuncian una montaña rusa en la que Samuel L. Jackson, Kurt Russell y compañía van a disfrutar de momentos gloriosos. Pero es en la Mercería de Minnie, donde se cuece todo el bacalao del film y donde se encierran todas las claves del mismo. Allí se juntarán todos los estereotipos de un país como EEUU en la posguerra, cazarrecompensas que viven de eso, palurdos, cowboys, delincuentes de todas las razas y sexos, y una trastienda oculta importante.



En el plano actoral todos están tremendos, pero siento debilidad por Samuel L. Jackson que está soberbio, el propio Kurt Russell, Tim Roth y Walton Goggins, además de la soberbia interpretación de Bruce Dern, al que le tengo un cariño desde Nebraska tremendo.
Pero quizás el director de Pulp Fiction entre otras empiece a repetirse, y en meterse en un callejón sin salida, del que debería salir por su propio bien, para no encasillarse y volverse repetitivo, no es bueno mirarse tanto el ombligo.


Os dejo con el tráiler de los Odiosos Ocho, que es sin duda un reclamo fabuloso.