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jueves, 31 de diciembre de 2020

Las mejores películas de 2020 (1-5) Parte 1

Bien, es evidente que el grueso de películas que dominan esta lista las vi en esos primeros dos meses y medio del año, salvo alguna que otra excepción, pero también digo que las que están en los puestos más altos se estrenaron justo al comienzo del año y con vistas a los premios Óscar. Aquí está una cinta bélica de un director británico de las que da gusto ver en pantalla grande, una ópera prima de dos directores que me dejaron muy gratamente sorprendido, la nueva película del director británico de referencia de los últimos años, una película sorprendente y difícil que es casi una obra de orfebrería y la película surcoreana que triunfó en la última gala de los premios Óscar.

1. 1917 de Sam Mendes


1917 es el último film dirigido por Sam Mendes, una extraordinaria producción británica que siendo de 2019, ha llegado a nuestras pantallas al inicio de 2020. Desde que viera los tráilers un mes antes del estreno, nos contaban con todo lujo de detalles como se hizo, y que estaba rodada como un único plano secuencia, que en realidad es un falso plano secuencia, aunque sinceramente eso no es lo más relevante, aunque si es espectacular. Lo verdaderamente relevante para mí, es como el director te introduce en una historia, que a través de las desoladoras trincheras de la I Guerra Mundial, que fue una guerra muy cruenta, nos consigue transmitir, como si fuéramos los sufridos protagonistas, la amalgama de sensaciones que les suceden a ambos y que estallan ante el espectador. En abril de 1917 la I Guerra Mundial se encuentra en su momento más duro, y a dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman), se les encarga la misión por parte del General Erinmore (Colin Firth), de cruzar las líneas enemigas para llevar un mensaje urgente a un coronel en el frente. Se trata de una carrera contrarreloj, debiendo atravesar territorio enemigo, que se está retirando hacia atrás en territorio francés, para entregar ese mensaje, y evitar una masacre de cientos de soldados, entre ellos el hermano del propio Blake. La misión es casi suicida y tiene muchos obstáculos por el camino, unos lógicos o previsibles y muchos imprevistos. Hacia la mitad de la película, Blake que iba como voz cantante del dueto, cederá el protagonismo por completo a Schofield, en una interpretación magistral de George MacKay. Especial mención a una fotografía extraordinaria y al cambio de colores de una pradera inicial con colores vivos, para tornar a unos colores oscuros, marrones sobre todo, donde el barro, los muertos y el fuego dominarán.
Pero será esa travesía, al principio de dos, luego en primera persona, de un soldado como testigo silencioso de todo lo que le va sucediendo (cosas demasiado horrorosas para asimilarlas tan rápido) lo convierten en una epopeya ya mítica en el cine bélico.

Os dejo con el tráiler.



2. ANTEBELLUM de Gerard Bush y Christopher Renz


El dúo de realizadores Gerard Bush y Christopher Renz han dirigido y guionizado su ópera prima titulada Antebellum. Hablamos de una película de brillante ejecución, que tiene una ambiente realmente enrarecido, pero sobre todo posee una espectacular premisa que trasciende la pantalla de una manera brutal, además de contener un discurso actual, fuerte y de mucha fuerza, que por desgracia es aterrador e intimidante.
La historia tiene una peculiaridad muy importante, no tiene una cronología normal ni lógica, va dando saltos, y tiene unos flasbacks que están puestos en el sitio correcto, pero son clave para entender todo el conjunto. Se trata de un thriller social que circula por una fina línea, vinculado a un terror soterrado. Ojo, no es una película de miedo, da una vuelta de tuerca increíble al género, mezclado con otros temas como la discriminación racial, el feminismo o la denuncia social, no falto de crítica en muchos sentidos y por todos lados.
Esta historia se centra en Veronica Henley (Janelle Monáe), una mujer inmersa en una horrible realidad sobre la que debe descubrir el misterio antes de que sea demasiado tarde, una entregada y sufrida mujer cuya epopeya es bestial. Se convierte en un impactante viaje con momentos realmente tortuosos, duros y difíciles. A todo esto ayuda mucho una serie de giros argumentales (ante todo uno central) que hace que la intriga te mantenga pegado a la butaca todo el metraje.
La estructura narrativa es muy potente, pero la capacidad de sorprender al espectador es una de sus grandes virtudes, algo que consigue con requiebros de juego con el tiempo.

Os dejo con el tráiler.




3. TENET de Christopher Nolan


Por fin en agosto pude volver al cine y para un estreno muy esperado, la nueva cinta de Christopher Nolan que ha sufrido hasta dos retrasos en su estreno debido a la pandemia. Ya desde las navidades pasadas, se nos anunciaba el tráiler de este film para su estreno en julio, pero no ha sido casi hasta finales de agosto cuando se ha podido ver en las pantallas.
Nolan es un director que crea filias y fobias a partes iguales, y yo he de decir que su trayectoria hasta el momento me parece tremenda con títulos que ya son referencia, como su trilogía de Batman, El Truco Final, Origen o la maravillosa Dunkerke. Pero este film, si se parece en algo a sus anteriores películas, diría que por momentos me parece que hila como en Memento, pero por otros se me une mucho con Origen, con los sucesos espacio-temporales haciéndolo muy enrevesado en muchos instantes, pero siempre con esa concepción muy pensada de la diversión y escenas palpitantes que nunca faltan. Lo que es innegable es su sello, que es inconfundible y una cosa que es casi su patente, todos sus films te hacen pensar, ya sea para una solución más fácil o más difícil. Lo que sucede en Tenet es que quizás aquí la brecha entre admiradores y detractores del director se hará aún más profunda, porque si algo caracteriza a este film es que es Nolan en estado puro. Eso si, su muy arriesgada propuesta es a la vez posiblemente su mayor lastre, ya que la idea sobre el que gira el relato lo es todo, y eso provoca que sufra la narrativa y se vea obligado a hacer concesiones, lo que se nota en diálogos a veces excesivos y personajes que se quedan sin desarrollar del todo, a pesar de que los actores están tremendos. Es cierto que la primera parte del film es vertiginosa, con mucho thriller de espionaje y una onda a James Bond que siempre sobrevuela, pero es a partir de ahí en adelante cuando la sobreinformación es tan apabullante, que cuando intentas buscar respuestas suben de forma alarmante las incógnitas. Pero Nolan no descuida ni un pelo su montaje audiovisual, a todas luces impresionante.
El palíndromo bidimensional de cinco palabras que aparecen en diversos momentos de la película, hacen referencia a un antiguo conjuro que curaba las hemorragias, entre ellos el propio título del film que está explicado al principio de la película.

Os dejo con el tráiler.




4. THE LIGHTHOUSE de Robert Eggers


Hablamos de otro film de 2019 que aquí pude ver ya en 2020. Robert Eggers dirigió el año pasado El Faro, una película que ya aviso a navegantes es dura y difícil de visionar. Al parecer, este director es un tipo que se afana mucho en recrear la época en la que se ambientan sus historias de manera muy obsesiva, y desde luego os puedo asegurar que lo consigue. De hecho el film se desarrolla entero en blanco y negro y su puesta en escena es realmente excelente, con una belleza de contrastes brutales, pero se afana en provocar diálogos siempre con las mismas palabras, que a veces resultan reiterativos. Pero he de aclarar un concepto, este film tiene dos actores principales, Willem Dafoe y Robert Pattinson, la experiencia y la juventud, en un duelo interpretativo bestial, pero son los únicos actores como tales de la película, con el añadido de Valeriia Karaman en el papel de la sirena que se aparece en sueños. Y no hay más actores, desde luego se ahorró en ese aspecto.
El film nos cuenta una historia que sucede en una remota isla de Nueva Inglaterra, a finales del S. XIX, concretamente en 1890. El veterano farero Thomas Wake (Willem Dafoe) y su joven ayudante Ephraim Winslow (Robert Pattinson) deben convivir durante cuatro duras y terribles semanas, siendo su labor mantener el faro en buenas condiciones hasta que llegue el relevo que les permita volver a tierra. Al principio todo parece ir bien, Thomas se encarga del Faro y de su tremendo haz de luz, y tiene al pobre chaval trabajando a destajo y haciendo las labores menos agradecidas, con una inquina y unas formas bastante dictatoriales, cosa que se compensa con las frecuentes borracheras que se agarran una vez establecen confianza.
No lo voy a negar, y como ya avisé al principio es una película fea, asfixiante, pegajosa y sucia, y saca a relucir varias de las peores características del ser humano, pero te mantiene en vilo hasta el final porque vas intuyendo lo terrible que será, incluso sabes, que tendrá fases de escenas muy duras y de terror. Me sobran las escenas escatológicas, los pedos, orines, vómitos y demás guarradas que salen en el film, un poco vale pero un mucho sobra.
La relación entre jefe y ayudante se va deteriorando cada vez más, y la presión que va sufriendo Winslow en su mente la traslada al espectador, por lo que acabas pensando como él, e intentas ver cual es la manera de salir de esa situación que le ahoga día a día. Sus sueños con la sirena, sus masturbaciones y la bebida son las únicas escapatorias que tiene, pero llega un momento en que todo eso se queda corto.

Os dejo con el tráiler.




5.GISAENGCHUNG (PARASITE) de Bong Joon-ho


Cuando una película de habla no inglesa hace historia en los Óscars, siendo la primera en conseguir mejor película, mejor guion y mejor director, además claro está, de mejor película de habla no inglesa, es porque tiene algo especial, y la surcoreana Parásitos, dirigida por Bong Joon-ho está claro que lo tiene. Mucha era mi inquietud por verla y saber todas las claves por las que esta cinta ha logrado no sólo esos éxitos, sino Globos de Oro, Palma de oro del Festival de Cannes, Premios Bafta, y otros tantos premios, todos ellos justificados. Es precisamente el genio del director, el que con maestría nos presenta a la familia protagonista, una puesta en escena magistral y utilizando las movimientos de cámara y los pequeños espacios de manera soberbia. Admito que es la primera película que veo de este director, pero aseguro que no será la última. 
Pero no sólo deslumbra visualmente, en la manera de colocar a los personajes, de mostrarlos, sino también por la forma de mostrar el conjunto, todo ello a partir de un guion realmente fastuoso, en el que, bien es cierto, hay momentos donde se adivina el siguiente paso, pero cuyos giros mediada la película te dejan con la boca abierta. No hay que dejar pasar, de que se trata de un film dramático con una gran carga de crítica social, pero donde las emociones y las sensaciones están a flor de piel. Ante todo es un trabajo coral, que es como una sinfonía, donde todos los actores bailan al son de un jefe, que les maneja como un gran director de orquesta, que produce un laberinto de sorpresas, de giros sorprendentes y su estratificación en bloques, provocando en el espectador un impacto tremendo.

Os dejo con el tráiler.

lunes, 31 de agosto de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XLIV)


Como dije en su día, 1917 es el último film dirigido por Sam Mendes, una extraordinaria producción británica que siendo de 2019, llegó a nuestras pantallas al inicio de 2020. Desde que viera los tráilers a finales del año pasado, nos contaban con todo lujo de detalles como se hizo, y que estaba rodada como un único plano secuencia, que en realidad es un falso plano secuencia, aunque sinceramente eso no es lo más relevante, aunque si es espectacular. Lo verdaderamente relevante para mí, es como el director te introduce en una historia, que a través de las desoladoras trincheras de la I Guerra Mundial, que fue una guerra muy cruenta, nos consigue transmitir, como si fuéramos los sufridos protagonistas, la amalgama de sensaciones que les suceden a ambos y que estallan ante el espectador.
Todo esto está narrado musicalmente de manera brutal por Thomas Newman y describe todos los momentos de la epopeya de los protagonistas de manera extraordinaria.


Os dejo con el tema Sixteen hundred men.

domingo, 12 de enero de 2020

1917 (2019)


1917 es el último film dirigido por Sam Mendes, una extraordinaria producción británica que siendo de 2019, ha llegado a nuestras pantallas al inicio de 2020. Desde que viera los tráilers hace ya algo más de un mes, nos contaban con todo lujo de detalles como se hizo, y que estaba rodada como un único plano secuencia, que en realidad es un falso plano secuencia, aunque sinceramente eso no es lo más relevante, aunque si es espectacular. Lo verdaderamente relevante para mí, es como el director te introduce en una historia, que a través de las desoladoras trincheras de la I Guerra Mundial, que fue una guerra muy cruenta, nos consigue transmitir, como si fuéramos los sufridos protagonistas, la amalgama de sensaciones que les suceden a ambos y que estallan ante el espectador.


En abril de 1917 la I Guerra Mundial se encuentra en su momento más duro, y a dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman), se les encarga la misión por parte del General Erinmore (Colin Firth), de cruzar las líneas enemigas para llevar un mensaje urgente a un coronel en el frente. Se trata de una carrera contrarreloj, debiendo atravesar territorio enemigo, que se está retirando hacia atrás en territorio francés, para entregar ese mensaje, y evitar una masacre de cientos de soldados, entre ellos el hermano del propio Blake. La misión es casi suicida y tiene muchos obstáculos por el camino, unos lógicos o previsibles y muchos imprevistos.


Hacia la mitad de la película, Blake que iba como voz cantante del dueto, cederá el protagonismo por completo a Schofield, en una interpretación magistral de George MacKay. Especial mención a una fotografía extraordinaria y al cambio de colores de una pradera inicial con colores vivos, para tornar a unos colores oscuros, marrones sobre todo, donde el barro, los muertos y el fuego dominarán.
Pero será esa travesía, al principio de dos, luego en primera persona, de un soldado como testigo silencioso de todo lo que le va sucediendo (cosas demasiado horrorosas para asimilarlas tan rápido) lo convierten en una epopeya ya mítica en el cine bélico.


Una vez inmerso en lo que estás viendo desde tu butaca, este film consigue atraparte totalmente desde el inicio, y mantenerte en vilo sus 119 minutos, consiguiendo estremecerte y sintiendo todo lo que le pasa al protagonista. El juego con los claroscuros, ese espléndido montaje dentro del plano secuencia, tiene incluso su lado tierno con pasajes tan emotivos como el de los cerezos o el de la mujer con el bebé. Es por esto que el impacto visual de la cinta es de tal grado, que te metes de lleno y logra emocionarte en cada una de sus escenas, incluso en la canción que canta uno de los soldados antes de ir a luchar. Incluso en la parte final, cuando Schofield llega hasta donde está el coronel MacKenzie (Benedict Cumberbatch), la adrenalina te sube hasta límites tremendos.


Os dejo con el tráiler de esta fastuosa obra maestra, que merece ser vista en pantalla grande.

lunes, 30 de octubre de 2017

Escenas míticas del cine (LXIII)


American Beauty es una película dirigida por Sam Mendes en 1999 y que tiene como actor principal a Kevin Spacey que interpreta a Lester Burham, un cuarentón en crisis, cansado de su trabajo, de su mujer Carolyn (Annette Bening), que despertará de su letargo cuando conoce a la atractiva amiga de su hija, de la que se queda prendado.
Pero en esa fase del film, de las muchas gloriosas que tiene, en la que Lester ya pasa de todo, hay una escena en la que es llamado al despacho de Brad Dupree (Barry Del Sherman), uno de los jefes de su empresa de publicidad, quien le empieza a barruntar que habrá recortes de personal en la empresa y el podría ser uno de los afectados. Como ya se la pela todo, pero no es tonto, provoca su marcha, eso si, sabe tanto después de 14 años que chantajea de manera brutal a Brad para obtener un despido muy bien pagado.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 8 de mayo de 2017

Road to Perdition (2002)


Sam Mendes, antes de meterse a dirigir a 007, y después de haber debutado con un éxito arrollador en 1999 con American Beauty, hace Road to Perdition, mal traducido aquí, ya que Perdición es el pequeño pueblo de destino de los dos Michael Sullivan. En inglés se juega con el doble sentido del título, pero aquí directamente pasaron en canoa. Mientras que la perdición a la que alude el título, viene originada por una rivalidad entre el hijo de un poderoso mafioso irlandés y su chico preferido, todo proviniente del cómic de Max Allan Collins y Richard Piers Rayner, del que sale el guión adaptado por David Self.


La historia está narrada por Michael Sullivan Jr. (Tyler Hoechlin), el chaval protagonista, sobre la serie de circunstancias que acabaron con la vida de su padre Michael Sullivan (Tom Hanks), un temido matón a sueldo cuyo jefe, John Rooney (un brutal Paul Newman) era casi un padre para él. Tenemos en realidad la historia de dos padres y sus hijos, y esa eterna dificultad de la comunicación entre las personas que más se quieren. Daniel Craig hace de Connor Rooney, el hijo de John. 
Pero claro aquí la labor de Mendes, que es un gran director de actores, supongo que sería una gozada para él ver al Paul Newman mayor, con ya 77 años, uno de los grandes, despachar una actuación memorable, en un personaje que aúna ser entrañable y temible al mismo tiempo, cariñoso y a la vez oscuro y tenebroso. 


Por contra y aunque siempre me ha parecido un enorme actor, Tom Hanks está bien, pero tengo un problema con él en esta película, y es que me parece poco creíble, quizás me puede que se me vaya la cabeza a sus anteriores papeles y no me cuadre, pero aquí hace de un asesino implacable y la verdad me cuesta creerlo, este buen chico americano como un frío ejecutor irlandés. Sin embargo Daniel Craig está espléndido, te crees completamente su mirada que te clava de auténtico psicópata. Y luego está Harlen Maguire (Jude Law), el más malo de todos, que se crea ,haciéndose el feo, un personaje que es un asesino silencioso pero memorable. Lo único que falla es que no hay un enfrentamiento entre ambos "hijos", pero hubiera sido glorioso.
Jennifer Jason Leigh, hace de Annie Sullivan, la mujer de Michael, simplemente está fantástica.



Todo está ambientado en 1931, los años oscuros de La Gran Depresión, tiempos duros donde la mafia irlandesa domina en Rock Island. La Ley Seca sigue vigente y los gánsters siguen, especialmente Al Capone en Chicago, en la cima del poder.
Ya desde la primera escena, la de la cena familiar y el entierro, es obvio que el hijo de Sullivan seguirá a su padre, para saber en qué consiste exactamente su trabajo. Es ahí, en el funeral, donde se dibuja el argumento dramático, y el espectador sabe por donde irán los tiros, nunca mejor dicho. Pero el film, sufre lagunas cuando el intento de Michael Sullivan por demostrar a John Rooney que su hijo Connor, aparte de un psicópata y asesino despiadado, le está engañando con sus cuentas, pierde fuelle, se diluye. Sólo la persecución del fotógrafo implacable, mantiene el nivel.



Hablamos de un film muy bien hecho, con varias secuencias magníficas, como el tiroteo bajo la lluvia (mítica), y varias otras tremendas. La película es buena, sin llegar a la excelencia, no es una obra maestra, pero tiene momentos muy buenos.

Os dejo con el tráiler de este buen film.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Skyfall (2012)

Cartel del film

Cuatro años después de Quantum of Solace, fallido film, James Bond regresó coincidiendo con el 50 aniversario de la saga, iniciada en 1962 con "Agente 007 contra el Dr. No" de 1962. Se trató, sin embargo, de una producción algo accidentada, ya que la productora MGM tuvo problemas económicos, por lo que la producción tuvo que posponerse hasta que se declarase fuera de bancarrota. En esa fase, Mendes, siguió el proyecto como consultor. Peter Morgan era el guionista, pero abandonó cuando el proyecto se estancó, y él sostiene que el film gira en torno a una idea suya, cosa que Mendes niega. Los guionistas titulares fueron tres al final, John Logan, Neal Purvis y Robert Wade. Desde luego, eso es algo que se nota en la película, cuya segunda parte adolece de un guión coherente y firme que si tiene la primera, por lo que le confiere un poso de irregularidad, del que no se libra.


Como es costumbre en la franquicia, Skyfall arranca con una secuencia de acción en la que 007 (Daniel Craig) debe recuperar un disco duro robado al MI6. Tras una persecución algo larga y no demasiado brillante, con escenas de destroce de coches, motos y un tren, Bond es abatido accidentalmente y por órdenes de M por una compañera (Noemi Harris) y es dado por muerto.
Bond es sólo herido, se cura con sexo y alcohol en la playa y regresa a Londres cuando se entera viendo la televisión de que el MI6 ha sido atacado y es una ruina. Alguien ha declarado la guerra a la agencia y a M (Judi Dench) en concreto. 007 se recupera, se pone a tono, retorna a su puesto forzando su recuperación (muy destacable la caracterización de esa fase, con los ojos caídos y su figura tocada del mítico agente) para encontrar y derrotar al villano de esta película, Silva (encarnado por Javier Bardem).


Aquí Bond se humaniza, el mito es persona y tiene sentimientos. Una cosa que realmente estaba pidiendo el personaje, algo así como meterse en el cine de autor. Pero en esta película la chica Bond curiosamente es M, y claro, entre ambos no hay sexo, pero se establece una relación entre lo afectivo y profesional, que hay que admitir que está llevado de manera fantástica. Todos sabemos que Bond es el favorito de M (según Raúl Silva en su época era él), quizás por eso el trato de M con Bond es demasiado rudo. Pero ese afán porque las capacidades de la chica estén al nivel de las de 007, aquí sucede un hecho, y es que a veces lo supera incluso.



Aquí la acción está medida, no se abusa de ella, eso es cierto, pero el director, Sam Mendes, deja claro que su visión de 007 es más la de un asesino que la de un espía. Es por esto que, sobre todo en la primera parte del film, las semejanzas con Jason Bourne son bastante acentuadas, pero que se van corrigiendo con guiños continuos al Bond de siempre.
Eso si, el trabajo del director es soberbio, la dirección de fotografía brutal y una banda sonora acertadísima, con el tema de Adele en los créditos como tema estrella.
La segunda parte de la película es la que me falla, lo que sucede con M no está bien definido, y a la batalla final en Escocia le falta algo para redondear, es un final algo tibio.



En el plano actoral Javier Bardem, a pesar de su exceso de maquillaje, está soberbio como villano, Judi Dench vuelve a ser sólida como M, excelente la incorporación de Ralph Fiennes, Naomie Harris como MoneyPenny está muy bien, e incluso ocupa más espacio que la que se supone era la chica Bond en la película, Berénice Marlohe, cuya presencia es muy breve. Ben Whishaw como Q, hace también un buen trabajo.



Skyfall es la confirmación de que la inclusión de Craig vale perfectamente como reinicio de la saga, y siendo un lazo perfecto entre las dos décadas anteriores y el futuro.

Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Spectre (2015)

Cartel del film

Muchos son los actores que han encarnado el personaje del agente secreto británico más famoso al servicio de Su Majestad, 007, osea James Bond. Sin ningún lugar a la duda Sean Connery le da sopas con onda a todos, a Roger Moore, al efímero Timothy Dalton o el excesivamente cómico Pierce Brosnan, pero Daniel Craig ha supuesto un punto y aparte en la saga, y es que ya desde Casino Royale (2006), primera interpretación suya del personaje, puso el listón por las nubes, y podría decir sin temor a equivocarme que es una de las mejores películas de las 27. Aquí, en la nueva entrega, Spectre, se repite el director de la anterior, Sam Mendes.



Hablamos de un actor, que desde que llegó a este puesto ha cambiado fórmulas, patrones y sobre todo ha dotado al personaje de una clase y una elegancia algo perdidas, a los que se le añade una fina ironía, además de recuperar tics esenciales que se habían perdido y consolidar los clásicos de tipo duro e indestructible. Pero aquí se incorpora la cualidad de un héroe más oscuro, con vulnerabilidades y más humano. Ni que decir tiene, que a pesar de que Quantum of Solace (2008) es un bajonazo y la irregular por momentos Skyfall (2012) que también dirige Sam Mendes, no superan a esa primera entrega con Craig, hay que rendirse ante el trabajo hecho aquí en Spectre, donde una fenomenal dirección, espectacular fotografía y una gran banda sonora, arropan a una gran producción.


Daniel Craig

Un críptico mensaje del pasado envía a James Bond a una misión secreta a México D.F. donde se deshace de Marco Sciarra y luego a Roma, donde conoce a Lucía Sciarra (Monica Bellucci), la hermosa viuda de ese infame criminal. A partir de sus averiguaciones con ella, Bond se infiltra en una reunión secreta y descubre la existencia de una siniestra organización llamada Spectre. Por otro lado, y mientras tanto, en Londres, el nuevo director del Centro para la Seguridad Nacional cuestiona las acciones de Bond y pone en duda la importancia del MI6, encabezado por M (Ralph Fiennes, que está soberbio). Así las cosas Bond recluta a Moneypenny y Q para ayudarle a encontrar a Madeleine Swann (Léa Seydoux), la hija de su antiguo enemigo el Sr.White, que le puede ayudar a desenmascarar a Spectre. A medida del avance de la misión, y con el grifo cortado desde arriba, irá descubriendo las conexiones entre él mismo, su enemigo y su propio pasado.


Monica Bellucci & Daniel Craig

Mención especial para el plano secuencia bestial que abre el film y la totalidad de la escena que tiene lugar en México D.F. durante la celebración del día de los muertos.
En el plano actoral, a parte del magnífico Craig, está sobria la guapísima francesa Léa Seydoux, tanto cuando es protagonista máxima o cuando pasa a un modesto segundo plano, Monica Bellucci sale brevemente, pero la que tuvo retuvo y la Bellucci es mucha Bellucci, sigue llenando la pantalla como pocas (no puedo ser objetivo con ella). Naomie Harris cobra más protagonismo que otras veces y sigue su coqueteo con 007. El villano que interpreta Christoph Waltz es muy malvado, que seguro será un papel que se acrecentará en el futuro, y el gran Ralph Fiennes que está, como siempre, inconmensurable interpretando a M.


Léa Seydoux

En el aspecto social que conecta la realidad socioeconómica o política actual, Spectre lanza sus tentáculos, en un mundo cada vez más globalizado, con un argumento casi rocambolesco, donde ciudadanos y gobiernos están vigilados por todos lados, por unos y otros, propios y extraños, donde todo está bajo control aparente.
Pero ante todo, esta película se beneficia de su director, Sam Mendes, un hombre que ciuda mucho los aspectos visuales, y cuyas películas tienen un gusto y clase especiales, y esta es una de ellas. 


Christoph Waltz & Léa Seydoux


En definitiva, un cierre de ciclo perfecto. Parece que Mendes no seguirá y Craig tiene por contrato una quinta, pero si yo fuera él lo dejaría aquí por todo lo alto.

Os dejo con el tráiler de esta gran película.