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miércoles, 19 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLI)


En el año 1969 George Roy Hill dirige Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and Sundance Kid en inglés). Paul Newman es Butch Cassidy y Robert Redford es Sundance Kid, líderes de un grupo de pistoleros y asaltantes de Wyoming que no matan a sus víctimas, son pistoleros románticos. Butch es quien organiza, y Sundance el hombre de acción. Pero les pilla la civilización del Oeste, los tiempos están cambiando que diría Dylan y cuando asaltan un tren, los dos empiezan a ser perseguidos por un pelotón de hombres. 
Sin ser un film perfecto, es uno de los títulos míticos por excelencia, no sólo dentro del género del western, sino del cine en general. Una de las películas más recordadas y queridas por sus dos estrellas principales, Newman y Redford, declarando el primero en alguna ocasión que fue el rodaje más divertido en el que había participado.
En una escena mítica, de las muchas que tiene, dentro de la banda de Butch hay disidentes, y cuando llegan a su lugar de reunión habla con News Carver (Timothy Scott) que le dice que están planeando el asalto del Flyer, pero Butch quiere atracar bancos, a lo que Harvey Logan (Ted Cassidy) dice que el objetivo es el Flyer haciendo ver que ahora es el jefe de la banda él y no Butch, es decir, un motín. La cosa acaba en un duelo, que dura segundos cuando Butch le pega una patada en los huevos a Logan y luego un puñetazo enorme de remate.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 16 de septiembre de 2025

Muere Robert Redford a los 89 años.

Robert Redford, absoluta estrella de Hollywood ha muerto a los 89 años en su casa de Utah, y ha dejado claras instrucciones acerca de su funeral, un adiós discreto y limitado a su familia más cercana. Nada de alfombras rojas, nada de cámaras y nada de circo hollywoodiense, algo que realmente odiaba, el ruido de la fama lo detestaba, y su refugio era Sundance, un festival que el actor y director impulsó. Su esposa Sibylle, sus hijas Shawna y Amy y sus siete nietos, se reunirán en las montañas de Utah para un servicio privado. Nada de desfile de estrellas, paz y no pompa.
Se nos va uno de los más grandes actores de todos los tiempos, que marcó una época y con una variedad y calidad que ya poco se estila.


Charles Robert Redford Jr. nació en Santa Monica, California, el 18 de agosto de 1936, hijo de un contable católico de origen irlandés y su madre, ama de casa, que murió pronto de cáncer a los 41 años. Provocado por eso, abandonó los estudios y se fue como artista itinerante a Italia y Francia para probar la vida bohemia de un artista, regresando desilusionado en 1957, y teniendo una vida de rebeldía juvenil con caídas en el alcohol.
Ese mismo año conoció a Lola Van Wagenen, universitaria de clase media acomodada, y miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Últimos días de Utah, con la que tuvo una larga relación, que fue beneficiosa para él, ya que dejó de beber, en 1958 se matriculó en el Instituto Pratt de New York para estudiar arte, porque le interesaba el diseño de escenarios y siguió el consejo de aprender interpretación para aprender más sobre el teatro. Nunca le había atraído el trabajo de actor, pero le agradó la experiencia y su buena apariencia le ayudó a entrar en el cine.
En 1958 se casó con Lola, tuvieron a su hijo Scott, pero murió de muerte súbita a los pocos meses. Uno de sus profesores le consiguió ese mismo año un papel en Broadway y empezó a trabajar en la televisión, Perry Mason o Alfred Hitchcock presenta por ejemplo. En 1960 nació su hija Shawna, y en 1962, su hijo David James, mientras que Amy nacería en 1970, estableciendo su casa en una parcela agraria en Utah.


Su primer papel llegó en 1962 en el largometraje War Hunt, de Denis Sanders. A partir de ahí cuatro films, que fueron La rebelde con Natalie Wood, La jauría humana con Marlon Brando, Situación desesperada y Propiedad condenada, donde hacía papeles secundarios, que no le dieron mucha notoriedad, pero su nombre empezaba a sonar.
En 1966 se vino a España para comenzar una vida bohemia, pero ese mismo año le ofrecieron un papel como protagonista en la versión cinematográfica de Descalzos por el parque (1967), junto a Jane Fonda, que tuvo mucho éxito. 
A partir de ahí vinieron los films que le auparon como actor de mucho prestigio y como estrella de Hollywood, en 1969 Butch Cassidy and The Sundance Kid con Paul Newman (Dos hombres y un destino traducida aquí), con quien congenió de inmediato y se convirtieron en una pareja cinematográfica de éxito indudable y de las más importantes de la historia del cine, coincidiendo de nuevo en El golpe (1973), obra maestra absoluta. También hizo El candidato (1972), Las aventuras de Jeremiah Johnson (1972), o la romántica y taquillera Tal como éramos de 1973 junto a Barbra Streisand. En 1974 rodó El gran Gatsby con Mia Farrow, producción muy cuidada y ambientada pero que recibió malas críticas.
Siguió con Todos los hombres del presidente (1976) junto a Dustin Hoffman, El jinete eléctrico (1979) junto a Jane Fonda en 1979, procesando su amor a los caballos.
De los 80 destaco Memorias de África (1985) junto a Meryl Streep o Peligrosamente juntos (1986), justo en ese año se separó de Lola y comenzó una relación con la actriz brasileña Sonia Braga.


Como director también tiene una trayectoria muy importante, con películas como Ordinary People (1980), la primera que dirigió con Donald Sutherland y Mary Tyler Moore, y que le dio el Oscar a mejor director, Un lugar llamado milagro (1988), bucólico film en el que profesa su amor por la naturaleza, A river run through it (1992) con Brad Pitt y Tom Skerrit, Quiz Show: El dilema (1994) con John Turturro. En 1998 dirigió El hombre que susurraba a los caballos, basada en la novela de Nicholas Evans, en 2000 La leyenda de Bagger Vance y en 2012 The company you keep (Pacto de silencio).
En 1980 creó un centro de enseñanza para jóvenes cineastas, el instituto Sundance, que funciona como festival en los veranos y como centro de esquí exclusivo en invierno, en sus terrenos de Utah. Viendo la calidad de los trabajos decidió crear un festival de cine paralelo para exponer los trabajos de los estudiantes, que hoy se ha convertido en el festival de cine independiente más importante del mundo, el Festival de Cine de Sundance.
Su carrera como actor a partir de los 90 se fue espaciando, pero hizo Habana (1990), Íntimo y personal (1996) con Michelle Pfeiffer, Una proposición indecente (1993) con Demi Moore. Ya en este siglo rodó The last castle (2001), Spy game (2001) con Brad Pitt y La sombra de un secuestro (2004) con Helen Mirren. Luego Una vida por delante (2005) con Jennifer Lopez o Leones por corderos (2007) con Tom Cruise. Cuando todo está perdido (2013), Capitán América: El soldado de invierno (2014), Un paseo por el bosque (2015), Nosotros en la noche (2017) otra vez con Jane Fonda y The old man & the gun (2018), que fue su último film como protagonista, aunque su última aparición fue en Avengers: Endgame en 2019.


En homenaje recuerdo una escena de Dos hombres y un destino. 
En el año 1969 George Roy Hill dirige Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and Sundance Kid en inglés). Paul Newman es Butch Cassidy y Robert Redford es Sundance Kid, líderes de un grupo de pistoleros y asaltantes de Wyoming que no matan a sus víctimas, son pistoleros románticos. Butch es quien organiza, y Sundance el hombre de acción. Pero les pilla la civilización del Oeste, los tiempos están cambiando que diría Dylan y cuando asaltan un tren, los dos empiezan a ser perseguidos por un pelotón de hombres. 

Os dejo con la escena mítica del robo del tren, donde la explosión de la dinamita para abrir la caja fuerte se les va de las manos.

martes, 27 de febrero de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXXX)

Como llevo diciendo varios días, eel año 1973, el director George Roy Hill dirige "The Sting", El Golpe, una obra maestra atemporal del cine con dos actores en estado de gracia como Paul Newman (Henry Gondorff) y Robert Redford (Johnny Hooker) a los que daba una réplica bestial Robert Shaw en el papel del mafioso y gángster Doyle Lonegan. La unión de los timadores Gondorff y Hooker para vengar la muerte de un compañero, viejo amigo de ambos, mandado matar por Lonegan, hace de la cinta una maravilla absoluta con escenas imborrables.
Redford y Newman ya habían trabajado años atrás en Dos Hombres y un destino y aquí vuelven a destilar una química muy especial entre ambos. Mucha culpa del éxito del film la tenía un guión soberbio de David S. Ward (daba giros de 180º en cada secuencia) que dio pie a una de las grandes películas de la historia, ya que El golpe pertenece a ese distinguido y escaso club de obras que tras su visionado nos quedamos absolutamente perplejos, pero a la vez con una sonrisa de oreja a oreja por haber visto tal peliculón.
Una de las escenas, de las muchas míticas que tiene el film, es aquella en la que consiguen enganchar a Lonegan haciendo que gane su primera apuesta de 2000 dólares en la cuarta carrera de Narragansett, para que a partir de ahí siga apostando cantidades más grandes y se confíe. Todos los miembros de la banda están espectaculares y consiguen embaucar al mafioso.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 25 de febrero de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXXIX)


Como decía días atrás, eel año 1973, el director George Roy Hill dirige "The Sting", El Golpe, una obra maestra atemporal del cine con dos actores en estado de gracia como Paul Newman (Henry Gondorff) y Robert Redford (Johnny Hooker) a los que daba una réplica bestial Robert Shaw en el papel del mafioso y gángster Doyle Lonegan. La unión de los timadores Gondorff y Hooker para vengar la muerte de un compañero, viejo amigo de ambos, mandado matar por Lonegan, hace de la cinta una maravilla absoluta con escenas imborrables.
Redford y Newman ya habían trabajado años atrás en Dos Hombres y un destino y aquí vuelven a destilar una química muy especial entre ambos. Mucha culpa del éxito del film la tenía un guión soberbio de David S. Ward (daba giros de 180º en cada secuencia) que dio pie a una de las grandes películas de la historia, ya que El golpe pertenece a ese distinguido y escaso club de obras que tras su visionado nos quedamos absolutamente perplejos, pero a la vez con una sonrisa de oreja a oreja por haber visto tal peliculón.
Una de las escenas, de las muchas míticas que tiene el film, es cuando Johnny Hooker va a visitar y conocer a Henry Gondorf, pero al llegar se encuentra con Billie (Eileen Brennan) que intenta disuadirle, hasta que se da cuenta de quién es y que viene recomendado por Luther, su amigo asesinado por los matones de Lonegan. Es el momento en el que los dos protagonistas se conocen, Gondorf está de resaca y no es el mejor momento, pero todo comienzo glorioso nunca fue fácil...


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 23 de febrero de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXXVII)


Como decía días atrás, eel año 1973, el director George Roy Hill dirige "The Sting", El Golpe, una obra maestra atemporal del cine con dos actores en estado de gracia como Paul Newman (Henry Gondorff) y Robert Redford (Johnny Hooker) a los que daba una réplica bestial Robert Shaw en el papel del mafioso y gángster Doyle Lonegan. La unión de los timadores Gondorff y Hooker para vengar la muerte de un compañero, viejo amigo de ambos, mandado matar por Lonegan, hace de la cinta una maravilla absoluta con escenas imborrables.
Redford y Newman ya habían trabajado años atrás en Dos Hombres y un destino y aquí vuelven a destilar una química muy especial entre ambos. Mucha culpa del éxito del film la tenía un guión soberbio de David S. Ward (daba giros de 180º en cada secuencia) que dio pie a una de las grandes películas de la historia, ya que El golpe pertenece a ese distinguido y escaso club de obras que tras su visionado nos quedamos absolutamente perplejos, pero a la vez con una sonrisa de oreja a oreja por haber visto tal peliculón.
Una de las escenas más míticas desde mi punto de vista es en la que la trama se pone en escena, y es cuando el mafioso Lonegan cae en la trampa y apuesta medio millón de dólares a un caballo, aunque al principio el agente de la taquilla (miembro de la banda de Gondorf) se hace el acongojado cuando Lonegan le planta el dinero en un maletín, a lo que ipso facto llama a su jefe para ver si acepta tal apuesta, al que en principio hace ver que no quiere dando como excusa que ya es tarde para los corredores de apuestas, a lo que el mafioso le contesta que no tiene bemoles, la respuesta de Gondorf es aceptar la apuesta, con lo que ese medio millón de dólares ya está volando hacia el bolsillo de la banda.


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 9 de febrero de 2019

The Old Man & The Gun (2018)


Robert Redford se retira, y lo ha hecho con un último y gran film, The Old Man & The Gun. Este enorme actor forma parte de la historia del cine, así a vuela pluma me vienen a la cabeza "La jauría humana" (1966), "Dos hombres y un destino" (1969), "Las aventuras de Jeremiah Johnson" (1972), "El golpe" (1973), "Tal como éramos" (1973), "Todos los hombres del presidente" (1976), "Brubaker" (1980), "Memorias de África" (1985), "El río de la vida" (1992), "Una proposición indecente" (1993),"Quiz show (El dilema)" (1994), "Juego de espías" (2001), etc., eso en el aspecto de la actuación, luego están las diez películas que ha dirigido, entre ellas El río de la vida (1992), Quiz show (1994), Leones por corderos (2007), etc...
En él se mezclan clase, ser un poco fanfarrón, buenrollista y siempre con una sabia selección de los proyectos sea cual fuera el puesto en el que estaba.


En este film está dirigido por David Lowery y Robert interpreta a Forrest Tucker, un ladrón de bancos que existió en la realidad, y que pasó la mayor parte de la vida en la cárcel o intentando escapar de ella. Tanto es así, que logró fugarse en 18 ocasiones y de las formas más inverosímiles, como en una canoa para salir de San Quintín (contaba 70 años), e incluso cometió su último atraco en el año 2000, cuando contaba 80 años ya. Todo esto confundía a las autoridades y tenía entretenida a la opinión pública.
Metido en su búsqueda está el detective John Hunt, interpretado por un gran Casey Affleck, que se debate entre su admiración por el compromiso de Tucker son su oficio y su deber como hombre que defiende la ley. El remate interpretativo es Jewel, a la que da vida Sissy Spacek, la mujer que le ama y a pesar de su arriesgada vida, y que le hará pisar un poco el freno en sus aventuras.


Luego tenemos a los dos compañeros de robos, que forman juntos la banda de Los Carrozas, Teddy y Waller, dos papeles son interpretados por Danny Glover y Tom Waits, sus compañeros de fatigas, pero siempre liderados por Tucker.
Por otro lado Robert es amigo de David Lowery, el director, y Redford le pidió que para su jubilación como actor le diese un papel divertido, y a fe que el papel de Robert Redford es divertido a más no poder, una vida de película, aventurera, siempre de huída en huída y una vida complicada y viva.


Daniel Hart es el encargado de la música, a gran nivel, incluso la elección de temas míticos que complementan la banda sonora, como el Lola de los Kinks están perfectamente puestos en el momento adecuado. 
La película navega en un tono optimista, y sabiendo que es un thriller, el director lo hace jugoso y dulce para que el espectador lo disfrute, sabiendo que es una historia que podría ser algo más oscura y sórdida, pero hasta los momentos más bajos siempre los solventa con una mueca o una sonrisa, puestas en la cara del protagonista.


También hay que decir que sí que es cierto que la estrella de Redford en su despedida eclipsa un poco al resto, y que es algo con lo que se contaba antes de rodar, pero en el resultado final hay compañeros cuya luz les hace destacar, Sissy Spacek y Casey Affleck sobre todo.
Aunque también tengo que decir, que esta película es de las que se apreciará con el tiempo, y que cuando la ves estás teniendo la sensación de que no pasan muchas cosas, pero en realidad está pasando toda una vida, la del actor y la del protagonista que interpreta.


Os dejo con el tráiler de esta bella película.

miércoles, 7 de junio de 2017

Escenas míticas del cine (LVI)


En el año 1969 George Roy Hill dirige Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and Sundance Kid en inglés). Paul Newman es Butch Cassidy y Robert Redford es Sundance Kid, líderes de un grupo de pistoleros y asaltantes de Wyoming que no matan a sus víctimas, son pistoleros románticos. Butch es quien organiza, y Sundance el hombre de acción. Pero les pilla la civilización del Oeste, los tiempos están cambiando que diría Dylan y cuando asaltan un tren, los dos empiezan a ser perseguidos por un pelotón de hombres. Ambos huyen a través de montes rocosos, y en una escena memorable están atrapados, y entonces solo hay dos alternativas, o disparar y luchar o la que propone Butch... tirarse al río, al principio Sundance se niega en rotundo, hasta que Butch le saca que no sabe nadar, pero al final los dos se miran y deciden tirarse. Luego se refugiarán en la casa de Etta (Katherine Ross), la novia de Sundance...


Disfrutad de la mítica escena.

jueves, 28 de abril de 2016

Captain America: The Winter Soldier (Captain America 2) (2014)

Cartel del film

Anthony Russo y Joe Russo dirigen su primer película, si si, la primera, y menudo estreno se metieron entre pecho y espalda, nivel máximo, y encima para Marvel. Capitán América: El Soldado de Invierno es una secuela en toda regla de Capitán America: El Primer Vengador, donde se apostaba por un cruce afortunado entre cine bélico y de aventuras. Es evidente que hay referencias a Los Vengadores, como una frase sobre los sucesos de New York por un lado, o una mención a Bruce Banner, pero aquí el film sigue su propio camino, con una trama que quizás se distancie bastante de lo que Joss Whedon nos ofreció en 2012, aunque este film se convierte en la precuela de Los Vengadores 2: La Era de Ultrón, de la que ya hablé aquí, como se ve en el epílogo.

Lo más impactante de este film, aparte de su imponente puesta en escena, es que en poco tiempo se suceden sucesos y personajes, éstos últimos bien conocidos por el espectador o completamente inéditos en el universo cinematográfico de Marvel. Los guionistas de esta película no dan abasto con un material gigante, y desde luego son ambiciosos e incluso a veces se quedan cortos al desarrollar algunos contenidos, pero su esfuerzo es encomiable y sin duda hacen un esfuerzo sobresaliente. Aquí estamos ante un thriller de acción, que se aleja del tono de aventura. Y por si fuera poco, aquí el villano de la película sorprende por su poderío, y desde luego no tiene nada que envidiar a Cráneo Rojo.


Tras los devastadores acontecimientos de New York con los Vengadores, Steve Rogers (Chris Evans), alias el Capitán América, vive tranquilamente en Washington D.C. intentando adaptarse al mundo moderno. El tema cambia bruscamente cuando atacan a un compañero de S.H.I.E.L.D., Nick Fury (Samuel L. Jackson), por lo que Steve se ve envuelto en una trama de intrigas, que representan una amenaza real para el mundo. Es ahí cuando se une a La Viuda Negra (Scarlett Johansson) para desenmascarar a los conspiradores, dirigidos por Alexander Pierce (Robert Redford). Cuando por fin descubren la magnitud de la trama se unirá a ellos Sam Wilson, El Halcón (Anthony Mackie). Los tres se enfrentan a un enemigo poderoso, inesperado y extraordinario, El Soldado de Invierno, Bucky Barnes (amigo de la juventud de Steve) interpretado por Sebastian Stan.

                                       
Actoralmente hay una gran química entre Chris Evans, Scarlett Johansson y Samuel L. Jackson. Al grupo se une el estupendo Anthony Mackie, mientras Emily VanCamp apunta maneras para futuras entregas de la franquicia. Sebastian Stan está loable, en una interpretación muy física, donde demuestra ser un rival durísimo. Eso si, caso aparte es la presencia de Robert Redford, un auténtico camaleón, que le aporta una gran credibilidad a la película, y su carisma es absolutamente innegable, hace que la cinta suba aún más de nivel.



En definitva, un film muy divertido ameno y muy bien hecho, cuya única pega es que en las peleas cuerpo a cuerpo utilizan pocos planos, con el consiguiente pasmo del espectador que a veces se pierde.

Os dejo con el tráiler del film.


domingo, 7 de septiembre de 2014

Escenas míticas del cine (XXVI)


 
En el año 1973, el director George Roy Hill dirige "The Sting", El Golpe, una obra maestra atemporal del cine con dos actores en estado de gracia como Paul Newman (Henry Gondorff) y Robert Redford (Johnny Hooker) a los que daba una réplica bestial Robert Shaw en el papel del mafioso y gángster Doyle Lonegan. La unión de los timadores Gondorff y Hooker para vengar la muerte de un compañero, viejo amigo de ambos, mandado matar por Lonegan, hace de la cinta una maravilla absoluta con escenas imborrables.
Redford y Newman ya habían trabajado años atrás en Dos Hombres y un destino y aquí vuelven a destilar una química muy especial entre ambos.


Yo hoy recuerdo dos de ellas. La primera cuando timan a un correo de Lonegan, entre Luther Coleman y Johnny Hooker en un callejón de Chicago.
 




Y la segunda cuando se reúnen los timadores para elaborar su metidado y meticuloso plan para vengarse de Lonegan en su escondite de burdel circense.

 

domingo, 24 de noviembre de 2013

The Candidate (1972)

Cartel del film


 
Michael Ritchie dirige este drama político en 1972, en el que Robert Redford encarna a Bill McKay, un senador de California descarado y altivo que se toma la carrera para llegar a la Casa Blanca como un mero pasatiempo: sabe que su forma de ser no encaja con los cánones establecidos, pero quiere experimentar qué ocurrirá si se comporta de forma políticamente incorrecta frente a millones de estadounidenses.
 

Robert Redford

 
Tremendo el tratamiento de la trastienda de las campañas electorales y la lucha por el poder y como ésta lucha termina barriendo los principios y valores de los que persiguen este poder. Como escribiera George Orwell " El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al viento apariencia de solidez." Por eso no hay que dejarse arrastrar por los discursos, las proclamas y hacer un esfuerzo constante para descubrir la verdad detrás de las palabras . Tenemos que contemplar la política como una función de magia, donde el político es el mago que usa sus trucos para convencernos de que lo que estamos viendo es real cuando no es más que una ilusión...
 
Disfrutad de ésta película que consiguió el Óscar al mejor guión.