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jueves, 24 de agosto de 2023

Escenas míticas del cine (CCXCIX)


Trainspotting, la ya célebre película dirigida por Danny Boyle en 1996, y que tuvo su secuela en el año 2017, es un film realmente impactante y que para su época, en mitad de los 90, era totalmente transgresor. Basada en la novela de Irvin Welsh y muy bien guionizada por John Hodge, cuenta las peripecias en Edimburgo de cuatro amigos, realmente cinco si contamos al más noble de todos, Tommy, y sus correrías por aquella ciudad.
Se trata de Mark Renton (Ewan McGregor) y sus colegas que son adictos a la heroína, lo que les hace estar siempre fuera de la realidad, pero la pandilla no tiene desperdicio, están un psicópata alcohólico y violento, Begbie (Robert Carlyle), un joven desesperado, Spud (Ewen Bremmer), un mujeriego con un conocimiento enciclopédico sobre Sean Connery, Sick Boy (Jonny Lee Miller) y un entusiasta de las caminatas y de Iggy Pop, Tommy (Kevin McKidd).
En una escena mítica, Mark está sentado solo en la discoteca mientras el resto bailan y disfrutan, esos momentos de soledad en los que se sueltan frases para la historia, y lo que dice es: "... el mundo está cambiando, la música está cambiando, las drogas están cambiando, incluso los hombres y las mujeres están cambiando. Dentro de mil años ya no habrá tíos ni tías, sólo gilipollas". Frase de esas que son visionarias, aunque en este caso no va a pasar tanto tiempo para que eso pase...


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 8 de julio de 2019

Yesterday (2019)


Muchas son las expectativas que ha generado Yesterday, la nueva película dirigida por Danny Boyle (Trainspotting, Slumdog Millonaire, Trance, etc...) y con guión de Richard Curtis. Y muchas han sido las reacciones sobre ella, antes (sólo visto el tráiler) y después de verla (que es cuando hay que juzgar). Pero todo este revuelo, viene dado porque en la historia y en la música que se escucha en el film están The Beatles por medio, y claro ahí es cuando todo se dispara. Y tengo que decir que no es fácil, nada fácil, hilar una película de marcado acento romanticón con la música de los Beatles y que no sea empalagoso ni demasiado dulzón, y creo que este film lo consigue, de hecho sale bastante victorioso. Por otro lado, los muy fanáticos de la banda de Liverpool, pueden sufrir alguna sorpresa ya que no se trata de volver a oír sus canciones, es otro punto de vista distinto el que se muestra aquí, y esa es una de sus virtudes.


La trama de la película nos habla de Jack Malik, interpretado por Himesh Patel, un tipo que trabaja en un supermercado y canta canciones más bien mediocres y cuya mánager, Ellie Appleton, a la que da vida Lily James, es la única que confía en sus posibilidades y anima a seguir persistentemente hasta conseguir el éxito. Pero es cuando él tiene un accidente con su bicicleta en medio de un extraño apagón, y este es el cambio en el guión más curioso, cuando se da cuenta de que las canciones de The Beatles no las conoce nadie y que si él las interpreta (porque las recuerda) se puede hacer de oro. Y esa es la quimera que hace tan especial la película y que la sostiene hasta el final, si nadie excepto tú, conoce esas canciones y las puedes interpretar, serás famoso en breve, ya que el material es de primer orden.


Y es en esta parte donde creo que hay un respeto enorme por la música de los Beatles, la parte musical del film, que es muy importante, deja muy bien claro que el legado de la banda de Liverpool es tan sublime y que sobre todo puede hacer tan feliz a la gente, que enseguida se siente identificada con esas canciones. Aunque, por otro lado, durante mucha parte de la película el tono melancólico domina y está en cierta forma relacionado con la nostalgia de ya no tener entre nosotros al grupo más grande de la historia juntos, ya que dos de sus componentes no están vivos. Y en este sentido, la inclusión de un músico actual como Ed Sheeran en el film, creo que está hecho como homenaje al nivel tan grande de aquellas canciones, a las que una estrella de ahora admite no poder ni igualar.


En otro orden, he de decir que las interpretaciones de las canciones de los Beatles en la película, es algo que me ha encantado por parte del protagonista, ya que son versiones que aportan cosas, tanto las acústicas, como las eléctricas y aquí si que hay dos canciones que escuchadas de esa forma me hicieron levitar, Back in the U.S.S.R. y Help!. En ese sentido, y aunque la mayoría de canciones que suenan a lo largo del minutaje son de las más conocidas, por lo menos se han currado mucho variarlas para darles un toque distinto, y eso me gustó mucho, ya que lo fácil hubiera sido o bien poner las originales o interpretarlas igual. 


Evidentemente para las personas que como fans de los Beatles vayan a ver la película, probablemente muchos pasarán de la historia de amor de los protagonistas, en la que el guionista es experto, y otros se meterán de lleno porque ven reflejada parte de su vida, pero de lo que estoy seguro, es de que hay un momento en la cinta donde se les saldrán los ojos de las órbitas e incluso se encogerá más de un corazón.
Por otro lado, me gusta ese enfoque de esa visión de buitres carroñeros que anidan en la industria musical y que en cuanto ven un diamante en bruto van a explotarlo para su propio beneficio, que aunque sea un tema muy manido, nunca está de más recordarlo.


En fin, que yo pasé un rato muy divertido en la butaca y que incluso puede que la vuelva a ver, para inspeccionar más detalles.

Os dejo con el tráiler.

domingo, 5 de marzo de 2017

Mejores escenas cómicas del cine (LV)


Trainspotting, la ya célebre película dirigida por Danny Boyle en 1996, y que acaba de tener su secuela en estos días, es un film realmente impactante y que para su época, en mitad de los 90, era totalmente transgresor. Basada en la novela de Irvin Welsh y muy bien guionizada por John Hodge cuenta las peripecias en Edimburgo de cuatro amigos, realmente cinco si contamos al más noble de todos, Tommy, y sus correrías por aquella ciudad.
Se trata de Mark Renton (Ewan McGregor) y sus colegas que son adictos a la heroína, lo que les hace estar siempre fuera de la realidad, pero la pandilla no tiene desperdicio, están un psicópata alcohólico y violento, Begbie (Robert Carlyle), un joven desesperado, Spud (Ewen Bremmer), un mujeriego con un conocimiento enciclopédico sobre Sean Connery, Sick Boy (Jonny Lee Miller) y un entusiasta de las caminatas y de Iggy Pop, Tommy (Kevin McKidd).
En una escena chanante como pocas, Begbie está contando en la parte alta de un garito, una historia a su manera, es decir, alardeando de que jugaba como Paul Newman en el Buscavidas al billar, dándole una paliza a Tommy, pero era su historia para fardar y quedar como un crack, Tommy ya se encargaba de decir la verdad a Mark, y de que Begbie llevaba tal resaca que estaba jugando fatal, pero cuando éste acaba su visión de la historia tira hacia atrás la jarra que estaba bebiendo de cerveza y cae en la cabeza de una chica, empapándola de sangre, en esto que Begbie baja las escaleras y espeta "a esa tía le han abierto la cabeza y de aquí no se va ningún menda hasta que sepamos quien fue el cabrón que lo hizo...". Obviamente todo acaba en una pelea descomunal, como aquellas de las películas del oeste...


Os dejo con la descacharrante escena.

sábado, 25 de febrero de 2017

T2: Trainspotting (2017)


20 años después aparece la segunda parte de Trainspotting, aquella salvajada noventera que tanto encumbró a su director, como a los cuatro protagonistas del reparto y que sin duda cuenta con una gran cantidad de fans. Recuerdo que la primera vez que la vi, yo era veinteañero y me resultó muy impactante y sobre todo dura, con escenas bastante fuertes. A día de hoy lo sigue siendo, aunque como ya hemos visto de todo, poco puede ya sorprender. Pero aquí estaba la cuestión, dejar aquella película icónica de la cultura pop como estaba, o hacer su segunda parte, y sinceramente, una vez vista, esta secuela se queda bastante por detrás de la primera.


Ante todo hay una cosa cuando se hacen segundas partes o secuelas, y es en no repetir cosas de la original, y eso aquí no sucede, hay constantes flashbacks y guiños al pasado, que están muy bien para quien no vio la primera parte y no sabe de donde vienen los asuntos que se tratan, pero a los que ya la conocemos nos sobra, con ello resulta una propuesta mas madura, sin duda, ya no están tan asilvestrados, pero a la vez pierde frescura e interés.
No hay que olvidar, eso si, como acabó la primera parte con Renton huyendo con la pasta de todos, algo que como es lógico, sigue coleando.


20 años después Renton (Ewan McGregor) regresa a Edimburgo, y con eso nos mostrará la realidad actual de él mismo y sus tres colegas de antiguas andanzas. Es ahí donde la melancolía y la tristeza se apoderan del film, algo que en muy pocos momentos logra levantar. Primero va a ver a Simon, Sick Boy (Jonny Lee Miller) que regenta un bar al que nadie va y hace chantajes a tipos adinerados utilizando a una prostituta búlgara Veronica (Anjela Nedyalkova) como gancho, que sinceramente está tremenda y eso lo luce muy bien, pero como actriz... en fin... Spud (Ewn Bremner) sigue enganchado a la heroína, mientras Begbie (Robert Carlyle) continúa en prisión y tan psicópata como siempre.


Pero la historia no tiene fuerza, sólo la nueva pasión de Spud, la escritura, impulsada por la búlgara y las chispas de humor con el cruce entre Renton y Begbie hacen llevadera la cinta, pero poco más. El tema sexual sigue igual, Renton sigue triunfando y es un lujo ver a la búlgara en plena acción. En definitiva, el único interés es ver como todos ellos luchan por despojarse de su naturaleza propia, la de unos fracasados que van de bajonazo en bajonazo, algo que sobre todo se nota en el personaje de Renton, cuyo ataque al corazón en la cinta de un gym le ha dejado tocado, y su remordimiento por lo que hizo un lastre que arrastra y que empuja al resto del film.


En definitiva un guión muy limitado, un director que sigue siendo un genio filmando pero que está atado por ese guión, y unos actores que han perdido frescura a la vez que la historia.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 5 de mayo de 2013

Trainspotting (1996)


Cartel del film


Esta película escocesa de 1996, dirigida por Danny Boyle, está basada en la novela homónima escrita por Irvine Welsh. Trata de un grupo de heroinómanos de Edimburgo que no tienen aspiraciones en su paso por la vida. Mark Renton (Ewan McGregor), y sus amigos adictos a la heroína, viven en un mundo aparte, fuera de la realidad. Dentro del grupo hay un psicópata alcohólico y violento (Begbie interpretado por Robert Carlyle), un joven desesperado, ingénuo y adicto a todo (Spud), un mujeriego con un conocimiento enciclopédico sobre Sean Connery (Sick Boy) y un animoso de las caminatas e Iggy Pop (Tommy).


Ewan McGregor

"Coje el mejor órgasmo que hayas tenido, multiplícalo por mil, y ni siquiera andarás cerca..."ésta frase de la película define con bastante fidelidad el leit-motiv de este simpático grupo de chavalotes descarriados, cuyas sensaciones cuando se drogan están por encima incluso que de los mejores polvos que puedan echar.
Lo mejor sin duda del film es su ritmo, y su juventud y desparpajo, algo que para 1996 era muy novedoso en su momento, hoy ya no. Recuerdo verla en su día y ser muy impactante para mi, aunque tiene el buen resultado de ser de las que pasan bien el tiempo.


Mark se da cuenta del poco valor de su vida, así que decide salir del mundo de la droga, pero sus amigos no le dejarán con facilidad. Al menos conoce a Diane (Kelly MacDonald), una impresionante y guapa chica.
Pero el film no es sólo una película sobre drogas, es una reflexión sobre el mundo y la sociedad, como bien refelja la frase del principio acerca de si elegimos las cosas o no.
La película es fresca, irreverente, brutal, cómica, ácida, con escenas que no te dejan indiferente, y con una banda sonora simplemente excepcional en la que están Iggy Pop, Brian Eno, New Order, Blur, Pulp, Lou Reed, Underworld, etc...




Os recomiendo este gran film, con el que Boyle se puso en primera línea y se ganó un hueco en el corazón de muchos de nosotros.

Os dejo con la escena de la sobredosis de Renton... con el Perfect day de Lou Reed sonando.