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sábado, 16 de agosto de 2025

Escenas míticas del cine (CDXXXIII)


En el año 2000, Ridley Scott recuperaría mucho del crédito perdido con un film realmente espectacular a cara del público, y muy eficiente, contando con actores de relumbrón. Desaprovechado Russell Crowe, que se pasa media película con la cara cubierta, aunque la fuerza de su personaje es innegable, de hecho le dieron el Oscar (en detrimento de nuestro paisano Javier Bardem), brutal Joaquin Phoenix como Cómodo, el hijo de Marco Aurelio (Richard Harris), que da un tremendo Golpe de Estado para hacerse con el poder que el César había delegado en Máximo Décimo Meridio, general de sus ejércitos del Norte, e incluso Lucilla (Connie Nielsen) brilla en su papel de la hija del César acongojada por la maldad de su hermanito.
Por si fuera poco la banda sonora que describe todo esto es simple y llanamente maravillosa, compuesta por Hans Zimmer, y que tiene como cantante en muchas piezas a Lisa Gerrard.
En un escena mítica al inicio del film, Máximo regresa despojado de sus galones después de la muerte de Marco Aurelio a manos de su hijo Cómodo. Cuando va de regreso a casa, se apresura porque se teme lo peor, efectivamente cuando llega su mujer y su hijo han sido asesinados por soldados del César con esa orden, descorazonadora escena en la que Máximo se queda rendido después de darles sepultura. Esclavos lo recogen, le curan una enorme herida en el brazo y le llevan a su nueva vida de gladiador.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 27 de marzo de 2025

Escenas míticas del cine (CDV)

Como decía el otro día, Blade Runner fue dirigida por Ridley Scott y estrenada en 1982, está considerada como una de las mejores películas de la era moderna, y un título absolutamente de referencia a la hora de hablar de ciencia ficción en el cine. No en vano, la historia está inspirada en una novela de Philip K. Dick, autor de referencia para los aficionados a este género que tantas historias aporta y del que el cine bebe cada vez más. Dicha novela se titulaba "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", pero Scott buscó y buscó un título más atractivo y potente, hasta que dio con este de mayor relevancia. Blade Runner nos sitúa en un futuro distópico, aproximadamente en el año 2019, donde la ciencia ha avanzado tanto que se pueden crear copias casi exactas de los seres humanos que se dediquen a los trabajos más arriesgados. Estos seres, que reciben el nombre de replicantes, son como una versión mejorada del ser humano en el aspecto físico, pero también tienen carencias a la hora de sentir y expresar emociones, eso si, el modelo Nexus 6 tiene el problema de que sólo tiene 4 años de vida. Aún así, debido a que su número ha crecido tanto en los últimos años, se acaban convirtiendo en una minoría que puede resultar peligrosa, o revoltosa al menos, y se prohíbe su presencia en La Tierra, si bien son esenciales en otras colonias fuera de nuestro planeta. La banda sonora de Vangelis, es simplemente espectacular. Hay muchas veces que las bandas sonoras de las películas son un apoyo sin más, en este caso forma parte, o es la médula espinal de lo que se nos cuenta. Para ello Vangelis, que venía de ganar el Óscar con Carros de fuego el año anterior, define el tempo de la narración, contribuye de manera decisiva a la ambientación, y sobre todo nos sumerge en unas sensaciones que nos meten de manera definitiva en el universo futurista que propone el director, sin que nos demos cuenta.

En una escena mítica a Deckard (Harrison Ford) que es un ex-Blade Runner es llamado de vuelta al servicio para retirar a unos replicantes rebeldes, y le intenta explicar a Rachael (Sean Young) porqué él cree que es una replicante a través de los recuerdos que tiene de pequeña, que se los han implantado de otra persona, haciéndola llorar. Deckard le pide perdón... y le invita a una copa.

Os dejo con la mítica escena.

martes, 25 de marzo de 2025

Escenas míticas del cine (CDIII)


Blade Runner fue dirigida por Ridley Scott y estrenada en 1982, está considerada como una de las mejores películas de la era moderna, y un título absolutamente de referencia a la hora de hablar de ciencia ficción en el cine. No en vano, la historia está inspirada en una novela de Philip K. Dick, autor de referencia para los aficionados a este género que tantas historias aporta y del que el cine bebe cada vez más. Dicha novela se titulaba "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", pero Scott buscó y buscó un título más atractivo y potente, hasta que dio con este de mayor relevancia.
Blade Runner nos sitúa en un futuro distópico, aproximadamente en el año 2019, donde la ciencia ha avanzado tanto que se pueden crear copias casi exactas de los seres humanos que se dediquen a los trabajos más arriesgados. Estos seres, que reciben el nombre de replicantes, son como una versión mejorada del ser humano en el aspecto físico, pero también tienen carencias a la hora de sentir y expresar emociones, eso si, el modelo Nexus 6 tiene el problema de que sólo tiene 4 años de vida. Aún así, debido a que su número ha crecido tanto en los últimos años, se acaban convirtiendo en una minoría que puede resultar peligrosa, o revoltosa al menos, y se prohíbe su presencia en La Tierra, si bien son esenciales en otras colonias fuera de nuestro planeta.
La banda sonora de Vangelis, es simplemente espectacular. Hay muchas veces que las bandas sonoras de las películas son un apoyo sin más, en este caso forma parte, o es la médula espinal de lo que se nos cuenta. Para ello Vangelis, que venía de ganar el Óscar con Carros de fuego el año anterior, define el tempo de la narración, contribuye de manera decisiva a la ambientación, y sobre todo nos sumerge en unas sensaciones que nos meten de manera definitiva en el universo futurista que propone el director, sin que nos demos cuenta.
En una escena mítica a Deckard (Harrison Ford) que es un ex-Blade Runner es llamado de vuelta al servicio para retirar a unos replicantes rebeldes, en esa escena le presentan a esos replicantes y le explican que las mentes que los crearon les dotaron de un dispositivo de seguridad, el cual era que su vida duraba cuatro años. A la salida Deckard va con Gaff  (Edward James Olmos) en la nave que este pilota, y las imágenes y la música son un disfrute memorable.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 28 de octubre de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLXXVI)


Como alguna vez he dicho, en 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. En concreto lo hacen en el de Kane, al que da vida el mítico John Hurt, y cuando regresan a la nave tiene un extraño tentáculo alrededor de la cabeza, que si lo tocan le estrangula, y que si lo cortan, el líquido saliente agujerea el suelo de la nave. El doctor de la expedición es Ash (Ian Holm) que va intentando hacer experimentos, mientras el capitán de la nave Dallas (Tom Skerritt) va tomando las decisiones.
En una escena mítica al inicio del film, los tripulantes de la nave Nostromo despiertan y salen de su sueño en las cápsulas, y el primero en hacerlo en concreto es Kane (John Hurt).


Os dejo con la mítica escena.

martes, 24 de septiembre de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLXVII)


Como alguna vez he dicho, en 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. En concreto lo hacen en el de Kane, al que da vida el mítico John Hurt, y cuando regresan a la nave tiene un extraño tentáculo alrededor de la cabeza, que si lo tocan le estrangula, y que si lo cortan, el líquido saliente agujerea el suelo de la nave. El doctor de la expedición es Ash (Ian Holm) que va intentando hacer experimentos, mientras el capitán de la nave Dallas (Tom Skerritt) va tomando las decisiones.
En una escena mítica al inicio del film, en la que no hay absolutamente ningún diálogo, la cámara nos muestra a la nave Nostromo, todo su interior en un paseo silencioso, hasta que de repente algo se enciende, es una pantalla y varias cosas dentro de la nave se activan...


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 28 de julio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLVII)

Como decía ayer, en el año 2001 Ridley Scott dirige Black Hawk derribado, basada en la novela "Black Hawk Down: A Story of Modern War" escrita por el periodista Mark Bowden y publicada en 1999, que a su vez está basada en una historia real ocurrida en 1993 donde 19 soldados norteamericanos y cientos de somalíes entre civiles y guerrilleros somalíes perdieron la vida. Concretamente en octubre de ese 1993, soldados americanos de élite entre Rangers, Delta Force y el 160º Regimiento de aviación son enviados a Mogadiscio (Somalia) en una misión de paz de las Naciones Unidas, pero realmente su principal objetivo es capturar al caudillo Aidid y acabar de raíz con la guerra. Reciben el soplo de que en un barrio de la capital tendrá lugar una reunión donde asistirá uno de los importantes miembros de la organización de Aidid. La misión se complica cuando dos helicópteros Black Hawk son derribados, por lo que entonces lo único que importa es rescatar a los soldados que han quedado atrapados o han resultado heridos en el accidente. Un reparto de lujo con Josh Harnett, Eric Bana, Ewan McGregor, Tom Hardy o Tom Sizemore hace que la película tenga un gran nivel.
En una escena mítica se ve como los guerrilleros somalíes atacan a un Black Hawk con un bazoca dándole en la hélice trasera, lo que provoca que acabe cayendo, ante la atenta mirada de Garrison (Sam Shepard).


Os dejo con la mítica escena en versión original.

sábado, 27 de julio de 2024

Bandas sonoras míticas del cine (CLXXXII)

En el año 2001 Ridley Scott dirige Black Hawk derribado, basada en la novela "Black Hawk Down: A Story of Modern War" escrita por el periodista Mark Bowden y publicada en 1999, que a su vez está basada en una historia real ocurrida en 1993 donde 19 soldados norteamericanos y cientos de somalíes entre civiles y guerrilleros somalíes perdieron la vida. Concretamente en octubre de ese 1993, soldados americanos de élite entre Rangers, Delta Force y el 160º Regimiento de aviación son enviados a Mogadiscio (Somalia) en una misión de paz de las Naciones Unidas, pero realmente su principal objetivo es capturar al caudillo Aidid y acabar de raíz con la guerra. Reciben el soplo de que en un barrio de la capital tendrá lugar una reunión donde asistirá uno de los importantes miembros de la organización de Aidid. La misión se complica cuando dos helicópteros Black Hawk son derribados, por lo que entonces lo único que importa es rescatar a los soldados que han quedado atrapados o han resultado heridos en el accidente. Un reparto de lujo con Josh Harnett, Eric Bana, Ewan McGregor, Tom Hardy o Tom Sizemore hace que la película tenga un gran nivel. Hans Zimmer se encargó de la banda sonora, siendo una parte muy importante del fim, y musicando de manera perfecta todo el metraje.


Os dejo con el tema Ambushing Atto.

domingo, 31 de diciembre de 2023

Las mejores películas de 2023 (1-5) (Parte 1)


Bien, el grueso de películas que dominan esta lista las vi en esos últimos seis o siete meses del año, salvo alguna que otra excepción, pero también digo que alguna de las que están en los puestos más altos se estrenaron a mediados del año. Aquí tenemos un film que para mí es indiscutiblemente la mejor película del año, lo tiene todo, luego una cinta que me resultó muy impactante viendo la guerra desde el lado perdedor, la triunfadora de los Oscars que es una película muy divertida, un film que desde mi punto de vista pudo ser mejor de lo que fue sobre una figura importantísima de la historia y por último la película española que más me gustó de un director siempre interesante.

1. OPPENHEIMER de Christopher Nolan


Christopher Nolan estrenó su última película titulada Oppenheimer allá por el mes de julio, un biopic acerca del brillante físico estadounidense que lideró los ensayos nucleares para construir la bomba atómica, que luego sería utilizada por el ejército norteamericano en el final de la II Guerra Mundial, cuando las lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki. Nolan hace este film basándose en American Prometheus, la biografía escrita por Kai Bird y Martin J. Sherwin en torno a la figura de Julius Robert Oppenheimer. El director británico ha realizado una obra realmente potente, en la que además ha contado con un elenco extenso y de primer nivel de actores de varias generaciones.
Pero Nolan ha conseguido algo increíble con este film, ya que se reafirma su estatus autoral, que con una ya dilatada trayectoria que abarca casi 25 años, poco le queda por demostrar. Ha hecho thrillers enrevesados, se ha metido con aventuras cuánticas, escenificó un duelo de magos de manera genial, ha explorado como nadie a un gran superhéroe y se ha acercado al cine bélico de manera sublime. Aquí hace una exploración de la figura del padre de la bomba atómica que le consagra definitivamente en un estilo propio y genuino (enseguida te das cuenta de su sello personal) que es amado y odiado a partes iguales por el consumidor (yo soy de los primeros), y que ha conseguido convertir un biopic con una premisa algo sosa, en uno de los espectáculos más intensos, transcendentales y arrolladores de los últimos tiempos, que pienso, creará unanimidad.
Se trata de una cinta de tres horas, que a priori podría parecer un ladrillo, y nada más lejos de la realidad, se te hacen muy llevaderos esos 180 minutos, ya que la historia te engancha de una manera arrebatadora y una de las claves es que con un elenco de hombres salpicado con dos o tres mujeres se inventa una suerte de thriller de acción que tiene un evidente trasfondo bélico pero en el que no se dispara una sola bala. Pero una de las claves de esta obra es el ritmo (algo en lo que me gusta hacer hincapié), y aquí está muy logrado y es implacable, con un montaje excelente en el que se incluyen los juegos temporales que tanto gustan al director, los flashbacks y unos diálogos empleados de tal forma que consiguen moldear un relato tenso y a la vez afilado.
La banda sonora corre a cargo de Ludwig Göransson, que es de una gran calidad e interesante con cosas parecidas de Tenet o Interstellar.

Os dejo con el tráiler del film.




2. IM WESTEN NICHTS NEUES de Edward Berger


Edward Berger dirigió el año pasado Sin novedad en el frente (aunque yo la vi ya este año), una película alemana que relata desde ese lado lo cruenta que fue la Primera Guerra Mundial, pero desde el lado perdedor, aunque en realidad, perdedores fueron todos. Un film que ha tardado muchos años en hacerse en aquel país, en concreto se hace 90 años después de que la novela de 1929 de Erich Maria Remarque, en la que se basa, impactara en una Alemania nacionalista al describir con detalle como de brutal fue el envío masivo de jóvenes para que fueran masacrados en las trincheras de una guerra que fue una absoluta carnicería y en la que murieron 17 de millones de personas, que se dice pronto, por lo que fue vetada en su día.
De hecho la primera parte del film demuestra la aparente alegría de jóvenes de 17, 18 o 19 años por ir al frente, sin saber lo que se iban a encontrar y sobre todo las calamidades de todo tipo que iban a tener que sufrir, quizás diría que es la única parte no dramática de la cinta.
Para mí fue inevitable hacer una comparativa con la maravillosa 1917 de Sam Mendes, tres años anterior y que justamente estaba enfocada a la misión de dos chavales jóvenes británicos de llevar misivas a un general para detener una ofensiva, y francamente son dos caras de la misma moneda, ya que en ambas reina la desolación, la muerte y las miserias del ser humano, algo así como el reverso sombrío.
Esta adaptación se zambulle de manera directa en los horrores de lo que fue esa guerra, a través de los ojos del protagonista Paul Bäumer al que da vida un extraordinario Felix Kammerer, y además se atreve a añadir un contexto político que hoy en día tiene un reflejo en el paisaje europeo actual, y esa forma de adentrarnos y de mirar desde el otro lado (aquí me recuerda a como Clint Eastwood en Cartas desde Iwo Jima miraba desde el lado japonés, siendo la antagonista de Banderas de nuestros padres) es novedosa con respecto a la perspectiva contraria y más habitual, que se nos muestra desde el lado ganador.
La película trata de manera desgarradora como ese grupo de jóvenes que comienzan ilusionados, van paso a paso, batalla a batalla, perdiendo la vida, sufriendo avatares terribles y situaciones realmente brutales que tienen como único objetivo sobrevivir a esa masacre que, por otro lado, consentían y alentaban desde los altos mandos (y ahí si que me recuerda a la mítica Senderos de Gloria de Stanley Kubrick). 
Por si fuera poco, desde el inicio de la película, escuchamos una banda sonora realmente notoria y apabullante, con un sonido de órgano machacón que define lo siniestro que vamos a ir viendo a lo largo de todo el metraje, una música compuesta por Volker Beltermann y que me ha resultado especialmente impactante.

Os dejo con el tráiler del film.




3. EVERYTHING EVERYWHERE ALL AT ONCE de Daniel Kwan y Daniel Scheinert


Todo a la vez en todas partes es una película de 2022 (hace ya casi dos años del estreno) que fue la auténtica ganadora de la gala de los Oscars, como contamos aquí en su momento, con siete estatuillas, entre ellos mejor película, mejor dirección (Daniel Kwan y Daniel Scheinert), mejor actriz para Michelle Yeoh, que es la segunda actriz no blanca en ganar ese premio tras Halle Berry, y los galardones al montaje, guión original e intérpretes de reparto Ke Huy Quan y Jamie Lee Curtis. Muchas veces se acusa al cine actual de falta de creatividad, pero de lo que realmente adolece es de riesgo, y de vez en cuando sale alguna joyita en la que ese riesgo tiene su recompensa, y aquí hay riesgo, originalidad y mucho divertimento. Sobra decir que había escuchado algo sobre el film, pero su abrumador éxito en los Oscars te lleva inevitablemente a verla y entender su éxito. 
El punto de partida de la historia es que Evelyn (Michelle Yeoh) que regenta una lavandería, es una inmigrante china en Estados Unidos, que se verá envuelta en una aventura salvaje, cuando su única intención es pagar sus impuestos en la oficina destinada a tal efecto, y cuya persona encargada de recibir y tramitar su papeleo es Deirdre Beaubeirdre, a la que da vida una maravillosa Jamie Lee Curtis. Esa aventura salvaje de la que hablaba antes surge en dicha oficina, en la que solo Evelyn podrá salvar el mundo, por lo que se encuentra perdida en los mundos infinitos del multiverso, convirtiéndose es una heroína inesperada que debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros que hay en ese multiverso. Ahí es donde los directores, comúnmente conocidos como Los Daniels muestran una muy envidiable libertad artística, se quitan cualquier complejo y dan rienda suelta a su genialidad, que sinceramente no dejó de sorprenderme en toda la cinta.

Os dejo con el tráiler del film.




4. NAPOLEON de Ridley Scott


Napoleón es un personaje histórico indudable que merecía un biopic dirigido por un director contrastado. Ya tuvo la idea Stlanley Kubrick en su día pero no tuvo éxito o no llegó a conseguir rematar el trabajo, y desde entonces se había convertido de manera extraña en un asunto tabú dentro del mundo del cine. Ridley Scott fue el elegido para su dirección, y desde que trascendió que su montaje original era de cuatro horas y diez minutos, lo que supone que ha tenido un recorte hasta las dos horas y media, ha terminado de confirmar mis sospechas sobre la solidez de la cinta, a la que me temo se le han recortado partes de cohesión del film, por lo que ha quedado en cuanto a narrativa algo cojo, y se queda lejos de la ambición del título y del talento de su máximo responsable, aunque vestuario, fotografía y puesta en escena con unas batallas rodadas de manera extraordinaria salvan en parte a la película. Ni que decir tiene, que cuando se hacen esa clase de recortes, mucho cuidado hay que tener para no afectar al tronco de la historia, ni a subtramas enteras, y creo que algo de eso hay en este caso.
El film narra los orígenes del líder militar francés y su rápido e imparable ascenso de oficial del ejército a emperador de Francia. Aquí me detengo, primero se nos muestra la toma de Tolón, pillando a los ingleses desprevenidos por la noche, de ahí se le sube de cargo y ya tiene tropas de gran calado a su mando, para ganar ya batallas importantes. Se hace referencia a su expedición a Egipto a finales del siglo XVIII, por la cual pierde Italia a manos de los austríacos, que recupera a su vuelta ganando varias batallas. Por entonces ya era primer cónsul y en 1804 se autoproclamaría Emperador de Francia, cosa que ansiaba desde el inicio, pero todo esto va a una velocidad de vértigo, no hubiera estado mal detallarlo algo más. Austerlitz sería su primera gran victoria como Emperador, excelente recreación de la batalla en la película. Todo esto va mezclado con su historia de amor con Josefina (a la que se nos presenta como bastante promiscua y poco fiel), pero que fue su gran amor, a pesar de que le puso cuernos en varias ocasiones y nunca le dio un heredero, algo que atormentaba a Bonaparte. En este asunto, hay una de esas licencias que como dice Ridley Scott tienes que hacer, porque el rigor histórico te encorseta, y es que se ve en el film como Napoleón guiado por su madre tiene un hijo con otra mujer, para probar que quien tenía el problema era Josefina, a pesar de que ella tenía hijos con su primer marido, algo que no es cierto, ya que el único heredero que tuvo fue con su segunda mujer María Luisa de Austria, Napoleón II, que solo vivió 21 años y no pudo reinar, pero de esto no se dice nada en la cinta (no sabemos si también fue recortado). Para mi gusto la historia con Josefina ocupa demasiado metraje y ralentiza el ritmo del film.

Os dejo con el tráiler del film.




5. MANTÍCORA de Carlos Vermut


Carlos Vermut es un director al que tengo en un gran lugar desde que viese allá por 2015, su película de 2014 Magical girl, un film que me dejó de lo más descolocado, pensativo y a la vez con un gran regusto, cine diferente y de calidad. Si es cierto, que en todo lo que ha hecho este director, se caracteriza por sacar lo más decadente de la sociedad y abrir como si fuera una operación, con su cámara, para mostrarnos su visión del tema en cuestión. Aquí, ante un tema bastante feo, se arma de sutileza para contarnos la vida de Julián, al que da vida Nacho Sánchez, un exitoso diseñador o modelador de bestias de videojuegos, cuya vida está atormentada por un oscuro secreto que esconde.
La definición de Mantícora es: "criatura mitológica, un tipo de quimera con cabeza humana, el cuerpo de un león, y la cola de un dragón o escorpión, capaz de disparar espinas venenosas para incapacitar o matar a sus presas". En la Edad Media la mantícora era la personificación del mal, por ejemplo. Este film se pudo ver en el Festival de Sitges, ese extraordinario festival de cine de terror, pero aquí el terror no está en lo que se muestra, si no en lo que todos pensamos cuando vemos como transcurre la historia. Hablamos de monstruos interiores, los exteriores que dibuja el protagonista son la fachada para esconder su horrible interior, por lo que no hay nada de efectos especiales, ni falta que hace.
La primera escena de la película, muestra a Julián creando un monstruo desde cero, con las herramientas de las que le provee la empresa. Es una metáfora, ese monstruo interior que él tiene, irá creciendo a lo largo del metraje. A partir de ahí se viven situaciones incómodas, pero que el director sabe llevar de manera perfecta, como si de un sabio anciano se tratase. La historia de como se conocen Julián y Diana (una gran Zoe Stein), es la apropiada en principio para que él intente dejar atrás todo lo que lleva dentro y poder ser feliz. Hasta la mitad del film, todo se lleva de manera consecuente, pero hay una nube negra que sobrevuela constantemente, que hace que la tensión vaya creciendo, e intuyes que hay algo en la relación que la va a acabar matando.
Quizás la primera parte es algo monótona (en general el film tiene poco ritmo), donde permite que conozcamos a los personajes, sus vidas, etc., toda una gran cortina de humo, para que en el último tercio, ese nubarrón descargue y nos suelte una tormenta virulenta.

Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 8 de diciembre de 2023

Napoleon (2023)

Napeleón es un personaje histórico indudable que merecía un biopic dirigido por un director contrastado. Ya tuvo la idea Stlanley Kubrick en su día pero no tuvo éxito o no llegó a conseguir rematar el trabajo, y desde entonces se había convertido de manera extraña en un asunto tabú dentro del mundo del cine. Ridley Scott fue el elegido para su dirección, y desde que trascendió que su montaje original era de cuatro horas y diez minutos, lo que supone que ha tenido un recorte hasta las dos horas y media, ha terminado de confirmar mis sospechas sobre la solidez de la cinta, a la que me temo se le han recortado partes de cohesión del film, por lo que ha quedado en cuanto a narrativa algo cojo, y se queda lejos de la ambición del título y del talento de su máximo responsable, aunque vestuario, fotografía y puesta en escena con unas batallas rodadas de manera extraordinaria salvan en parte a la película. Ni que decir tiene, que cuando se hacen esa clase de recortes, mucho cuidado hay que tener para no afectar al tronco de la historia, ni a subtramas enteras, y creo que algo de eso hay en este caso.


El film narra los orígenes del líder militar francés y su rápido e imparable ascenso de oficial del ejército a emperador de Francia. Aquí me detengo, primero se nos muestra la toma de Tolón, pillando a los ingleses desprevenidos por la noche, de ahí se le sube de cargo y ya tiene tropas de gran calado a su mando, para ganar ya batallas importantes. Se hace referencia a su expedición a Egipto a finales del siglo XVIII, por la cual pierde Italia a manos de los austríacos, que recupera a su vuelta ganando varias batallas. Por entonces ya era primer cónsul y en 1804 se autoproclamaría Emperador de Francia, cosa que ansiaba desde el inicio, pero todo esto va a una velocidad de vértigo, no hubiera estado mal detallarlo algo más. Austerlitz sería su primera gran victoria como Emperador, excelente recreación de la batalla en la película. Todo esto va mezclado con su historia de amor con Josefina (a la que se nos presenta como bastante promiscua y poco fiel), pero que fue su gran amor, a pesar de que le puso cuernos en varias ocasiones y nunca le dio un heredero, algo que atormentaba a Bonaparte. En este asunto, hay una de esas licencias que como dice Ridley Scott tienes que hacer, porque el rigor histórico te encorseta, y es que se ve en el film como Napoleón guiado por su madre tiene un hijo con otra mujer, para probar que quien tenía el problema era Josefina, a pesar de que ella tenía hijos con su primer marido, algo que no es cierto, ya que el único heredero que tuvo fue con su segunda mujer María Luisa de Austria, Napoleón II, que solo vivió 21 años y no pudo reinar, pero de esto no se dice nada en la cinta (no sabemos si también fue recortado). Para mi gusto la historia con Josefina ocupa demasiado metraje y ralentiza el ritmo del film.


Mientras tanto, Napoleón prosigue ya como Emperador con su Bloqueo continental, con su embargo contra Gran Bretaña, su gran enemigo de siempre, invade la Península Ibérica y declara Rey de España a su hermano José en 1808 (el conocido como Pepe Botella por estos lares), pero los españoles echamos a los franceses ayudados por el ejército británico curiosamente (El Duque de Wellington tuvo mucho que ver), esta parte o bien se ha cortado en el film o ni siquiera se grabó (me extrañaría) pero así fue. Ya escaldado Napoleón intenta invadir la Rusia de Alejandro I en el verano de 1812, pensando que la arrasaría en pocos meses, llegó el invierno y su derrota fue grande, entre el frío y los rusos que quemaron las inmediaciones de Moscú se volvió a retirar con muchas bajas. Después de esta catástrofe y la derrota en Leizpig en 1813, desde ahí la Coalición de Prusia, Austria y Rusia le hizo abdicar en 1814. Fue exiliado a la isla de Elba, entre Córcega e Italia, lo que provocó el regreso de los Borbones en Francia. Napoleón escapó en febrero de 1815, y retomó el control de Francia. Los aliados respondieron formando la Séptima Coalición, que le derrotaron en Waterloo, con el Duque de Wellington como máximo responsable de las tropas británicas, que le volvieron a exiliar, esta vez a la Isla de Santa Elena en el Atlántico donde murió en 1821 a los 51 años.


La labor de los actores es realmente apreciable, Joaquin Phoenix, se parezca más o menos a Napoleón, tiene una actuación bastante consecuente (aunque en ningún momento le veo meterse la mano en el pecho), Vanessa Kirby como Josefina está muy bien en su papel, y me gusta Rupert Everett como Duque de Wellington, y también Paul Rhys como Talleyrand, magnífico.
En definitiva un film que teniendo la historia tan grande en sus manos para contarla bien, al final ha quedado como un divertimento (se lo pasa uno bien viéndola) cuando podría haber sido grandiosa con los mimbres que había.

Os dejo con el tráiler del film.

miércoles, 26 de julio de 2023

Escenas míticas del cine (CCXCIV)


En el año 2000, Ridley Scott recuperaría mucho del crédito perdido con un film realmente espectacular a cara del público, y muy eficiente, contando con actores de relumbrón. Desaprovechado Russell Crowe, que se pasa media película con la cara cubierta, aunque la fuerza de su personaje es innegable, de hecho le dieron el Oscar (en detrimento de nuestro paisano Javier Bardem), brutal Joaquin Phoenix como Cómodo, el hijo de Marco Aurelio (Richard Harris), que da un tremendo Golpe de Estado para hacerse con el poder que el César había delegado en Máximo Décimo Meridio, general de sus ejércitos del Norte, e incluso Lucilla (Connie Nielsen) brilla en su papel de la hija del César acongojada por la maldad de su hermanito.
Por si fuera poco la banda sonora que describe todo esto es simple y llanamente maravillosa, compuesta por Hans Zimmer, y que tiene como cantante en muchas piezas a Lisa Gerrard.
En una escena brillante, se produce una lucha sin cuartel en el Coliseo durante los juegos plebeyos que Cómodo instauró, recreándose la batalla de Zama que tuvo lugar el 19 de octubre del año 202 a.C. y supuso el final de la segunda guerra púnica, enfrentando a Ánibal Barca, líder de los cartagineses contra Publio Cornelio Escipión "El Africano", general y cónsul al cargo del ejército romano. Máximo pregunta a todos los demás quién ha luchado en el ejército, alguno le contesta que si, e incluso otro le dice que luchó junto a él, liderando las operaciones, sobreviven y ganan la batalla, para disfrute del César.


Os dejo con esta memorable escena.

martes, 29 de noviembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLXI)

Como decía días atrás, en 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. En concreto lo hacen en el de Kane, al que da vida el mítico John Hurt, y cuando regresan a la nave tiene un extraño tentáculo alrededor de la cabeza, que si lo tocan le estrangula, y que si lo cortan, el líquido saliente agujerea el suelo de la nave. El doctor de la expedición es Ash (Ian Holm) que va intentando hacer experimentos, mientras el capitán de la nave Dallas (Tom Skerritt) va tomando las decisiones.


En una escena mítica, Ash (Ian Holm) el oficial científico, dejará claro que no es humano al sudarle un líquido blanco, y dejar que el Alien se quede en la nave. Es un androide puesto en la tripulación por la empresa propietaria de la nave de carga en la que viajan. Su misión es buscar y encontrar esa nueva forma de vida y llevarla a la Tierra para investigar al Alien y ver sus recursos defensivos para poderlos estudiar y aplicar para la guerra. No duda en intentar eliminar a Ripley, cuando esta le descubre y destaca como implacable defensora del sentido común, y verdadera jefa de la tripulación al morir Dallas. Sus compañeros le ayudarán a destruir al androide cuando este intenta matarla.

Os dejo con la mítica escena.

martes, 22 de noviembre de 2022

Bandas sonoras míticas de películas (CXXVI)

Como decía días atrás, en 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. Es importante decir, que la criatura que tiene en tensión a todos los miembros de la Nostromo y por supuesto al público, casi no aparece en el film, no se le ve, pero quizás eso haga que de incluso más miedo.
La tremenda banda sonora fue compuesta por el magnífico compositor Jerry Goldsmith, pero por desavenencias entre Goldsmith y Scott muchos de sus temas fueron reemplazados por la música de la película Freud (también de Goldsmith) o música clásica.


Os dejo con el Main title.

domingo, 20 de noviembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLVIII)

En 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. En concreto lo hacen en el de Kane, al que da vida el mítico John Hurt, y cuando regresan a la nave tiene un extraño tentáculo alrededor de la cabeza, que si lo tocan le estrangula, y que si lo cortan, el líquido saliente agujerea el suelo de la nave. El doctor de la expedición es Ash (Ian Holm) que va intentando hacer experimentos, mientras el capitán de la nave Dallas (Tom Skerritt) va tomando las decisiones.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 31 de diciembre de 2021

Las mejores películas de 2021 (1-5) Parte 1



Bien, es evidente que el grueso de películas que dominan esta lista las vi en esos últimos tres meses y medio del año, salvo alguna que otra excepción, pero también digo que varias de las que están en los puestos más altos se estrenaron justo a comienzos del año y con vistas a los premios Óscar. Aquí tenemos un mastodóntico documental acerca del proceso de grabación del último disco de la banda más grande de siempre, una historia de un libro llevada al cine sobre los que viven de manera nómada en caravanas y demás, una historia real que pasó a finales del S. XIV en Francia dirigida por un veterano fantástico, un drama acerca de la vejez y la pérdida de memoria con un gran actor de protagonista y la última y gran aventura del trepamuros, uno de los superhéroes más famosos.

1. THE BEATLES: GET BACK de Peter Jackson


Mucho se ha hablado, como no podía ser menos, de esta película documental dirigida por Peter Jackson y estrenada los días 25, 26 y 27 de noviembre en Disney + dividido en tres episodios de dos horas y algo cada uno de ellos, un total de 7 horas y pico de un material casi todo inédito correspondiente al proceso de grabación del álbum originalmente concebido como Get Back y que acabó siendo Let it be, el último disco de estudio de The Beatles. Este mastodóntico documental creado minuciosamente por Peter Jackson (con el acuerdo total de los beatles vivos y las viudas de los fallecidos) a partir del material al que ha tenido acceso y que parte del metraje rodado por Michael Lindsay Hogg, es un descubrimiento de gran impacto emocional para los que somos fans acérrimos del grupo más grande de la historia, casi a la altura como si se hubiera publicado un disco inédito de la banda. Hay un detalle muy importante a aclarar, y es que la película editada en su día por el propio Michael Lindsay Hogg y titulada Let it be, dio una imagen de desintegración del grupo en su momento, muy engañosa desde mi punto de vista, y este documental sirve en muy buena medida para poner las cosas en su sitio. Siempre se dijo que Yoko Ono creó fricciones y rompió al grupo, pues bien, yo no veo nada de eso, está la mayor parte del tiempo pegada a John y no dice ni mu, las tensiones entre ellos (en muchas ocasiones derivadas del cansancio) las hubo, pero no tan exageradas como se dijo, eran amigos y en todo grupo de amigos del amor al odio hay un paso, como en las relaciones de pareja, y creo que también queda claro que Paul McCartney no era ningún dictador ni mucho menos, todo se hablaba y se llegaba a acuerdos entre los cuatro por votación. Es importante también hablar sobre el trasfondo curioso y muy llamativo que tiene la película en cuestión, ya que Peter Jackson es el conocido director de la trilogía de El Señor de los Anillos, pero también obviamente es un fanático extremo de The Beatles. El director neozelandés tenía solo 7 años en 1968, el mismo año en que J.R.R. Tolkien se negó a darle permiso a los Fab Four para hacer una versión cinematográfica de su novela que querían adaptar, donde Paul iba a ser Frodo, Ringo iba a ser Sam, John sería Gollum (madre mía) y George era Gandalf (acertadísimo) todo ello dirigido por Stanley Kubrick, nada más y nada menos. Muchos años después Paul McCartney le explicó esa historia a Peter Jackson en un encuentro entre ambos y a la vez le dijo que había un metraje inédito no usado en sus sesiones para Let it be, como es lógico a Mr. Jackson le faltaron cero segundos para ponerse manos a la obra, ofreciéndose casi de rodillas y evidentemente fue elegido. Un trabajo de cuatro años que podemos disfrutar y de qué forma ahora. El trabajo audiovisual es de un nivel superlativo, las imágenes originales rodadas en 16mm (55 horas de tomas descartadas y otras 150 horas de música restauradas) parecen grabadas en la actualidad y son de un nivel sublime, se han limpiado desde cero y su resultado es espectacular. En definitiva un trabajo mucho más preciso y nada sensacionalista, de una crudeza y realidad impactantes. 
La obra se divide en tres actos, que es conveniente aclarar desde el principio. En el primer episodio se explica la idea original de rodar a The Beatles componiendo sus nuevos temas y dar un concierto, hablamos del 2 de enero de 1969, y todos llegan al plató de Twickenham donde Ringo iba a rodar una película, y que es un lugar grande, con demasiados espacios sobrantes que no acaba de ser del gusto de los músicos. En esta parte, se ve a unos hombres acostumbrados a tocar y ensayar a deshoras que les cuesta levantarse pronto y estar adscritos a un horario, parece incluso que fueran vagos, algo muy alejado de la realidad, nunca olvidemos que durante siete años trabajaron como jabatos, lo que si estaban eran cansados. Es en esta fase donde quizás se note menos avance en la fabricación de las canciones, aún muchas están en pañales, y es ahí donde quizás los profanos en la materia se aburran, pero para los que nos gusta la música disfrutemos mucho, ese proceso creativo es realmente interesante, donde cada pequeño detalle, cada gesto cuenta y mucho. De hecho esta parte acaba con el enfado de George que decide irse y dejar (al principio como idea fija y luego momentáneamente) el grupo, al verse postergado a una labor menor por Paul y John. En toda esta fase hay un personaje que me resulta realmente llamativo y es el de Mal Evans, un tipo que era Ingeniero de Telecomunicaciones (ningún botarate) y que desde que escuchó a los Beatles en The Cavern se hizo fanático y se ofreció a llevarles instrumentos, a escribirles letras, etc., a ser su road manager en realidad y que atendía los caprichos de los cuatro de Liverpool, fueran los que fueran y sin rechistar, siendo tratado en muchos momentos como un paño de cocina, y con un sueldo de 38 libras semanales. Se puede ver como a lo largo del film, cualquier cosa que ellos piden, Mal la trae, un yunque, unos zapatos para George, lo que fuera, un personaje que inspiraba mucha ternura y cuyo final fue terrible años más tarde.
El primer y segundo episodio van casi enlazados, ya que el comienzo del segundo se refiere a las reuniones que tienen para que George vuelva y todo se encauce. Enderezada la nave se pone como solución ir a ensayar (sin perder el proyecto de la película-concierto) a los estudios de Apple en Savile Row, donde con la inestimable colaboración de George Martin, junto a Glyn Johns de ingeniero (con el que hablan constantemente con él los músicos) montan un estudio para grabar y ensayar que será mucho más del agrado de los chicos, donde estarán más juntos y la productividad subirá como la espuma en un entorno agradable (por allí andaba un joven aprendiz de ingeniero de sonido que manejaba cintas llamado Alan Parsons). Es muy destacable la aparición en uno de esos días del músico Billy Preston, al que los Beatles conocían de haber coincidido con él en Hamburgo cuando tocaba junto a Little Richard. Billy llegó a Londres invitado a un programa de televisión y se pasa a saludar a los chicos, y claro se pone a tocar con ellos un rato, acabó grabando su órgano en todos los temas, algo que los Beatles venían reclamando que hacía falta al ir componiendo el armazón de los temas, una guinda de lujo. Mucho se dijo de que Billy unió lo que se desintegraba, nada más lejos de la realidad, Billy toca con ellos, se divierte y como encaja tan bien, acaba formando parte de la banda en esas sesiones.
Y llega la tercera y última parte, que como es lógico tiene su punto álgido y final con el concierto en la azotea de Apple Corps el 30 de enero (todo se fue retrasando). Antes como preludio ellos están los días anteriores puliendo los temas que van a tocar en ese mini concierto, y se produce una de las conversaciones más interesantes, Paul quería apurar y llevar todos los temas preparados (unos 14), pero John le dice que es mejor tocar los 7 que si tienen pulidos alegando que está muy cansado y no da para más (algo que se ve en varios momentos de la cinta). En la decisión final de subir a la azotea, gana por 3 votos a 1 la de subir, siendo la negativa la de George. Finalmente los cuatro de Liverpool suben a esa azotea ya mítica y tocan varios temas, algunos de ellos dos y tres veces, y os puedo asegurar que lo he disfrutado mucho, se me ha puesto la piel de gallina otra vez, absolutamente espectacular, memorable y mítico, digno de verse miles y miles de veces. Allí arriba tocan (alguna hasta dos o tres veces) Get Back (tres tomas), I've got a feeling (dos tomas), Don't let me down (dos tomas), One after 909 y Dig a Pony. La banda tocó hasta que las quejas de los vecinos de la zona llevaron a la policía a poner fin al concierto. Varias de las canciones grabadas arriba terminaron por incluirse en el disco Let it be, mientras al día siguiente 31 de enero The Beatles graban algunos otros temas como Let it be y For you blue, poniendo fin a las sesiones. Este concierto inesperado en su momento para la gente de a pie, tuvo muchos comentarios que son reflejados por entrevistas a los viandantes y vecinos con opiniones dispares y para todos los gustos, pero que reflejaban un desconocimiento generalizado de lo que ocurría en las alturas.
En definitiva toda la crudeza de la realidad está aquí, no hay ni trampa ni cartón, Jackson deja fluir las sesiones para dar todas las pistas y que cada uno vaya encajando su puzzle y desmitifique todo aquello que se montó en su día y que poco tenía de verdadero.

Os dejo con el tráiler de esta maravillosa obra de arte que falta hacía.





2. NOMADLAND de Chloé Zhao


La ganadora de tres Oscars muy importantes, mejor película, mejor dirección y mejor interpretación femenina protagonista es Nomadland, dirigida por Chloé Zhao, que llegó a nuestras pantallas ya en este 2021, a pesar de ser un film de 2020. Como dije en mi crónica de los Oscars, es increíble si pensamos que en la temporada de premios de hace 3 años, Frances McDormand, que se disponía a ganar su segundo Oscar por mejor actriz en Tres anuncios a las afueras, se acercó a Chloé Zhao (que recibía honores por The Rider) y le dijo que quería adaptar el libro "País Nómada, Supervivientes del siglo XXI" de Jessica Bruder. De ese gérmen nació Nomadland, donde Frances incluso está como productora, es decir puso dinero por un proyecto en el que creía ciegamente y adquirió los derechos del libro.
La película nos cuenta la historia de Fern, una mujer a la que da vida Frances McDormand, que después de perderlo todo durante la crisis anterior que comenzó en 2008, a lo que se le añadió la muerte de su marido, se embarca en un viaje hacia el Oeste americano, viviendo como una nómada en su furgoneta. Tras el colapso económico que afectó también a su ciudad Empire, en la zona rural de Nevada, ella decide irse a la aventura de explorar una nueva forma de vida fuera de la sociedad convencional, como una nómada del Siglo XXI. Va encontrando trabajos temporales que le permiten ir tirando, pero cuando viene un revés su penuria es grande. No es una vida repleta de comodidades, ni mucho menos, pero va conociendo a gente muy humana en su camino. Evidentemente ella es la absoluta protagonista y todo gira a su alrededor, un papel que Frances borda desde el minuto uno. La directora solo utiliza a dos actores profesionales, Frances McDormand y David Strathairn, siendo el resto actores no profesionales para potenciar esa sensación de verdad y de espejo de la realidad que busca transmitir a través de sus imágenes, sin tener que sacrificar el preciosismo visual que va implícito en el rodaje. Lo que sucede durante algunos momentos del film, es que parece que a veces te da la impresión de ser parte de un documental, cuando estos nómadas hablan como si les estuvieran entrevistando y contando sus vivencias.
Para redondear todo el proyecto, la directora puso al mando de la música a Ludovico Einaudi, un pianista que yo conocí por la película Intocable de hace 10 años, y sinceramente lo borda, con pasajes de una belleza suprema.
Una película de enfoque austero, pero consistente, como la vida de la protagonista, un ritmo pausado pero que permite que todo fluya de una manera natural y sin sobresaltos estrambóticos, donde los diálogos son de mucha naturalidad y sencillos.
Quizás falta algo de crítica al sistema de contratación y despido de trabajadores de ciertas empresas, pero eso ya sería harina de otro costal, y creo que sería otro tipo de película.

Os dejo con el tráiler del film.





3. THE LAST DUEL de Ridley Scott


Ridley Scott ha dirigido a sus 84 abriles la película El último duelo, basada en una historia real que tuvo lugar a finales del siglo XIV y que tuvo como protagonistas a Jean de Carrouges (Matt Damon) y Jacques Le Gris (Adam Driver), dos amigos que se convirtieron en rivales y enemigos. Todos los hechos tuvieron lugar en la Francia de finales del siglo XIV, cuando Marguerite de Carrouges declaró haber sido violada por el caballero Le Gris, el que tiempo atrás era el mejor amigo de su marido Jean. Ante tal ofensa Jean acusó ante el Rey Carlos VI a su antiguo amigo, ante lo que el monarca (único con poder para hacerlo en aquellos tiempos) decide autorizar un duelo a muerte entre ambos.
Esta película está ambientada de manera perfecta, tanto en las localizaciones, como en los vestuarios de la época y tiene un montaje y una fotografía realmente extraordinarios. Pero ante todo tenemos una historia real contada desde tres perspectivas diferentes, que dividen la película en tres tercios, más uno añadido que es el propio duelo. En cada uno de esos tercios se pueden ver los puntos de vista de Jean de Carrouges, Jacques Le Gris y la más afectada Marguerite de Carrouges que es la que sufrió la violación. Esta tarea parece fácil, pero con una gran maestría el director, repitiendo algunas escenas, sabe dar apreciaciones y detalles que diferencian de manera bastante importante la visión de cada uno de los implicados. Para nada se hace repetitiva y consigue tenerte pegado a la pantalla hasta la última escena. Un ritmo que nunca decae, unas veces más ágil y otras más tranquilo, pero siempre con paso firme.
Se trata de un relato medieval, pero si que es cierto que en determinados momentos se nota un enfoque moderno, aunque se respeta y mucho cuáles eran las normas que regían en aquella época y que importan mucho en la toma de decisiones.
Pero el retrato de los personajes me parece soberbio y además a eso ayuda la gran actuación de los actores. Jean de Carrouges, interpretado por un soberbio Matt Damon, te seduce desde el inicio con esos intentos del caballero por demostrar su valía, un gran guerrero, pero analfabeto y acomplejado en su faceta social, que sale muy reforzado como animal instintivo que cuadra perfectamente con la sociedad de la época, el típico hombre que se ve mejor de lo que es. Pierre d'Alençon al que da vida Ben Affleck, es un personaje muy importante, primo del rey y dueño y Conde de la comarca y que da prioridad en sus relaciones a Jacques Le Gris, a quien trata como su mejor amigo. Affleck, que sinceramente como actor no me vuelve loco, saca aquí su lado más divertido y disfrutable, teniendo la relación con Jean ya deteriorada de antemano. Jacques Le Gris al que interpreta Adam Driver es el personaje enamoradizo, ligón, culto y buen guerrero, pero que se pasa de la raya debido a la barra libre que le concede Pierre, que le protege siempre, por eso intenta irse de rositas después de su fechoría. Pero la actriz que acaba redondeado el reparto y es la clave de todo es Marguerite de Carrouges, a la que da vida una extraordinaria Jodie Comer, que aporta ese factor emocional que no necesita de momentos dramáticos. De hecho el tercio de la visión de los hechos por su parte es la más aclaratoria de todas, ya que ella deja claro que fue violada, en una época en la que a la mujer no se la solía creer, y dependía exclusivamente de que su marido le quisiera creer y defender. Pero es con la actuación de ella, donde la película crece más y más, una mujer de rompe y rasga para la época, adelantada a su tiempo.
Por último el duelo final está rodado de manera pluscuamperfecta, además de tener por momentos similitudes con Gladiator, cuando el rey (Alex Lawther) disfruta del circo casi romano que está viendo como espectador de primera línea (al igual que Cómodo, al que daba vida Joaquin Phoenix), y tiene clara su preferencia.
En definitiva El último duelo es tremendo en toda sus proposiciones, en su desarrollo y en su desenlace, tanto retratando una rivalidad llevada hasta sus últimas consecuencias, como reflejando un momento histórico con mucha veracidad, a la vez que se da un aire moderno.

Os dejo con el tráiler del film.





4. THE FATHER de Florian Zeller


Florian Zeller dirige El Padre, ópera prima de este director que se maneja como un auténtico veterano curtido en mil obras. Ejerce un dominio impropio de un debutante, y nos muestra con muchos recursos una situación dramática para que tengamos todos los puntos de vista posibles ante una situación muy difícil, generando un ejercicio muy inmersivo de la circunstancia. La puesta en escena, el trabajo de cámara (en ocasiones sublime) y la planificación son perfectos y sirven para que nos introduzcan de lleno en la realidad de un hombre enfermo en el que reinan la desorientación, las incongruencias, los desajustes temporales y los cambios que afectan a la voluntad de una mente que se deteriora día a día.
El reparto deslumbra, Anthony Hopkins interpreta a Anthony, esa persona mayor que empieza a tener serios problemas seniles que afectan a su vida diaria. Recibió el segundo Óscar de su carrera por esta interpretación, que en algunos rasgos parece querer ser él mismo en la película, por diversos detalles, como por ejemplo cuando dice su fecha de nacimiento que es la del propio actor, quién reconoció que le diagnosticaron Síndrome de Asperger ya mayor, de ahí su actitud solitaria y de pocas relaciones durante años. Ese aspecto de la personalidad de Hopkins también está sumado al de Anthony, al que da vida en esta película. Olivia Colman es Anne su hija, quien se desvela por cuidar a su padre y que antepone su propia vida al cuidado de su progenitor. La relación entre ella y él es muy difícil, y pasa por momentos terribles con afilados diálogos, donde incluso Anthony ofende a su hija con comentarios muy hirientes. Esta es la parte que más se entronca con el teatro, sus espacios cerrados y su poco escape.
La música de ópera mezclada con las composiciones de Ludovico Einaudi, es el complemento perfecto, suaves y sensibles melodías de piano que nos describen situaciones de un mal que transforma la realidad del paciente en un laberinto, en el que cada vez ve menos salidas, y del familiar en una lucha constante y dura. El film es un crescendo constante llevado magistralmente, hasta explotar en un tercer acto devastador que provoca lágrimas en la butaca. Me resultan especialmente impactantes los flashbacks, la repetición de escenas de atrás hacia adelante y al revés, para entender en qué estado tan tremendo se encuentra el protagonista, recursos del director brutales que hacen este trabajo único y que si se hubieran narrado de forma cronológica no hubiera tenido gancho seguramente.
Una gran película que tuvo seis nominaciones a los Óscars, de los que salió victoriosa en mejor actor principal y mejor guión adaptado de la propia obra del director.

Os dejo con el tráiler del film.





5. SPIDER-MAN: NO WAY HOME de Jon Watts


Spider-Man: No way home se ha convertido a final de año en el gran acontecimiento cinematográfico de 2021, arrasando en taquilla y provocando la vuelta en masa del público a las salas. Y la verdad es que la nueva aventura del trepamuros (que fui a ver sin saber nada previo) vuelve a estar a un gran nivel, consiguiendo entretener de manera tremenda a lo largo de las dos horas y media de metraje. Tom Holland vuelve a dar vida a Spider-Man en un film que comienza con algo aterrador que viene de la anterior (Spider-Man: Far from home), y es que Mysterio (el villano al que daba vida Jake Gyllenhaal) desvela el nombre real de el superhéroe en un vídeo, lo que provoca que ya no sea capaz de separar su vida normal de los enormes riesgos que conlleva ser el hombre araña. Pero una cosa tengo clara, siempre ha sido mi superhéroe favorito y nunca me decepciona y en esta película me lo he pasado pipa. 
Aquí hay un detalle muy importante y es que en esta película el personaje de Spider-Man alcanza la madurez (está en el último año de instituto antes de ir a la universidad), ya que hasta ahora siempre había sido un personaje en edad adolescente, que no acababa de definirse a sí mismo y se preocupaba por hacer lo justo y correcto. Pero ya en Far from home esa situación iba un poco al límite, y como toda maduración tendrá que tomar decisiones importantes que en algunos momentos comprometen a su gente más cercana. Es una evolución lógica y es la manera de cerrar una etapa de una manera importante. Pero como se ve en el film, en esa maduración no todo son buenas decisiones y en un guion bien hilado, las buenas intenciones de Peter Parker llevan a situaciones realmente peligrosas y desastrosas.
Estas decisiones que toma Peter Parker serán el hilo conductor del film, y eso que la entrada gloriosa del Doctor Strange, al que él acude pidiendo ayuda, será el detonante de la llegada del multiverso, algo que pone patas arriba la ciudad de New York, literalmente, no sin antes ser avisado por su amigo, de que gracias a uno de sus hechizos podrían empezar a aparecer viejos enemigos del pasado. Y ahí sí que desde luego el film está soberbio, esa idea de recuperar a villanos de otros universos es el gran acicate de la cinta, una idea inesperada que cuadra a la perfección con la decisión de adaptar a estos supervillanos y no dejarlos a su deriva perdidos individualmente. Muy importante destacar el humor siempre imperante, que me sacó varias carcajadas, y desde luego en esta parte muchas, muy bien llevado.
En la recuperación de antiguos villanos hay varios escalones de protagonismo, y es evidente que en la parte alta están el Doctor Octopus de Alfred Molina y el Duende Verde de Willem Dafoe, funcionando muy bien lo que dan a la película. Como dije antes, el personaje de Tom Holland empieza a salir del huevo, empezando a dejar de estar tutelado, y eso hace que se desenvuelva bien en situaciones dramáticas, algo bueno de cara al futuro.
Jon Watts quizás no sea el director perfecto de esta saga, pero he de admitir que en esta película ha multiplicado esfuerzos y hay escenas que se te quedan, una sorpresa tremenda (que seguramente a estas alturas ya casi todos sabéis, pero que dejo en el aire para quién aún no la haya visto) y el espectáculo está más que asegurado en todo el metraje.
Spider-Man: No way home es super entretenida, no sé si será el mejor film del año, pero desde luego os aseguro una cosa y es que no decepciona y sabe equilibrar el espectáculo con la narrativa para que su protagonista siga creciendo y avanzando, y esa no era tarea fácil.

Os dejo con el tráiler del film.