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lunes, 26 de enero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXVII)


Como decía ayer, en 1974 John Guillermin e Irwin Allen dirigen El coloso en llamas. En una época en la que proliferaban películas de catástrofes, esta en concreto reunió a un buen número de actores de primer nivel y que se había iniciado con La Aventura del Poseidón. Aquí se nos cuenta como las autoridades y personajes más importantes de San Francisco se encuentran en la fiesta de inauguración de un nuevo rascacielos de 138 plantas. Mientras los invitados disfrutan de la fiesta, que se celebra en el último piso del edificio, un suceso fortuito desencadena la tragedia, se trata de un cortocircuito en un cuarto trastero del piso 81, lo que provoca un incendio que comienza a expandirse a gran velocidad. El arquitecto Doug Roberts, al que da vida Paul Newman, había avisado de que se debía poner otro tipo de cables de más alta especificación, pero no le hicieron caso, era el viejo desafío del ser humano intentando tocar el cielo con una torre de acero, cemento y cristal, que se convierte en una trampa mortal para la envidia y la ambición mal enfocadas, sin hacer las cosas como dios manda y provocando una gran tragedia. Es entonces cuando entra en acción el cuerpo de bomberos encabezado por Michael O'Hallorhan, al que daba vida Steve McQueen, quien plantea el peligro de hacer edificios tan altos que complica la labor de los bomberos. 
En otra escena mítica Doug Roberts va a visitar a Roger Simmons (Richard Chamberlain), hijo político de James Duncan (William Holden) el constructor, quien para ahorrar gastos no utiliza ni los sistemas ni las medidas de seguridad aconsejadas por Roberts que necesitaba un coloso de tal magnitud, lo que provocará el incendio el día de la inauguración. La escena es tensa y llena de reproches entre ambos, muy clarificativa de todo lo que vendrá después.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 25 de enero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXVI)

En 1974 John Guillermin e Irwin Allen dirigen El coloso en llamas. En una época en la que proliferaban películas de catástrofes, esta en concreto reunió a un buen número de actores de primer nivel y que se había iniciado con La Aventura del Poseidón. Aquí se nos cuenta como las autoridades y personajes más importantes de San Francisco se encuentran en la fiesta de inauguración de un nuevo rascacielos de 138 plantas. Mientras los invitados disfrutan de la fiesta, que se celebra en el último piso del edificio, un suceso fortuito desencadena la tragedia, se trata de un cortocircuito en un cuarto trastero del piso 81, lo que provoca un incendio que comienza a expandirse a gran velocidad. El arquitecto Doug Roberts, al que da vida Paul Newman, había avisado de que se debía poner otro tipo de cables de más alta especificación, pero no le hicieron caso, era el viejo desafío del ser humano intentando tocar el cielo con una torre de acero, cemento y cristal, que se convierte en una trampa mortal para la envidia y la ambición mal enfocadas, sin hacer las cosas como dios manda y provocando una gran tragedia. Es entonces cuando entra en acción el cuerpo de bomberos encabezado por Michael O'Hallorhan, al que daba vida Steve McQueen, quien plantea el peligro de hacer edificios tan altos que complica la labor de los bomberos.
En una escena mítica el jefe de bomberos le dice a Roberts que no utilicen el ascensor express, Doug llama arriba y lo comunica. Entonces el dueño del edificio Jim Duncan (William Holden) habla a todos los integrantes de la fiesta y les pide no utilizar ese ascensor, pero después de la charla se abren las puertas del mismo, y los que hay cerca se meten dentro y se cierra...


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLI)


En el año 1969 George Roy Hill dirige Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and Sundance Kid en inglés). Paul Newman es Butch Cassidy y Robert Redford es Sundance Kid, líderes de un grupo de pistoleros y asaltantes de Wyoming que no matan a sus víctimas, son pistoleros románticos. Butch es quien organiza, y Sundance el hombre de acción. Pero les pilla la civilización del Oeste, los tiempos están cambiando que diría Dylan y cuando asaltan un tren, los dos empiezan a ser perseguidos por un pelotón de hombres. 
Sin ser un film perfecto, es uno de los títulos míticos por excelencia, no sólo dentro del género del western, sino del cine en general. Una de las películas más recordadas y queridas por sus dos estrellas principales, Newman y Redford, declarando el primero en alguna ocasión que fue el rodaje más divertido en el que había participado.
En una escena mítica, de las muchas que tiene, dentro de la banda de Butch hay disidentes, y cuando llegan a su lugar de reunión habla con News Carver (Timothy Scott) que le dice que están planeando el asalto del Flyer, pero Butch quiere atracar bancos, a lo que Harvey Logan (Ted Cassidy) dice que el objetivo es el Flyer haciendo ver que ahora es el jefe de la banda él y no Butch, es decir, un motín. La cosa acaba en un duelo, que dura segundos cuando Butch le pega una patada en los huevos a Logan y luego un puñetazo enorme de remate.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 16 de septiembre de 2025

Muere Robert Redford a los 89 años.

Robert Redford, absoluta estrella de Hollywood ha muerto a los 89 años en su casa de Utah, y ha dejado claras instrucciones acerca de su funeral, un adiós discreto y limitado a su familia más cercana. Nada de alfombras rojas, nada de cámaras y nada de circo hollywoodiense, algo que realmente odiaba, el ruido de la fama lo detestaba, y su refugio era Sundance, un festival que el actor y director impulsó. Su esposa Sibylle, sus hijas Shawna y Amy y sus siete nietos, se reunirán en las montañas de Utah para un servicio privado. Nada de desfile de estrellas, paz y no pompa.
Se nos va uno de los más grandes actores de todos los tiempos, que marcó una época y con una variedad y calidad que ya poco se estila.


Charles Robert Redford Jr. nació en Santa Monica, California, el 18 de agosto de 1936, hijo de un contable católico de origen irlandés y su madre, ama de casa, que murió pronto de cáncer a los 41 años. Provocado por eso, abandonó los estudios y se fue como artista itinerante a Italia y Francia para probar la vida bohemia de un artista, regresando desilusionado en 1957, y teniendo una vida de rebeldía juvenil con caídas en el alcohol.
Ese mismo año conoció a Lola Van Wagenen, universitaria de clase media acomodada, y miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Últimos días de Utah, con la que tuvo una larga relación, que fue beneficiosa para él, ya que dejó de beber, en 1958 se matriculó en el Instituto Pratt de New York para estudiar arte, porque le interesaba el diseño de escenarios y siguió el consejo de aprender interpretación para aprender más sobre el teatro. Nunca le había atraído el trabajo de actor, pero le agradó la experiencia y su buena apariencia le ayudó a entrar en el cine.
En 1958 se casó con Lola, tuvieron a su hijo Scott, pero murió de muerte súbita a los pocos meses. Uno de sus profesores le consiguió ese mismo año un papel en Broadway y empezó a trabajar en la televisión, Perry Mason o Alfred Hitchcock presenta por ejemplo. En 1960 nació su hija Shawna, y en 1962, su hijo David James, mientras que Amy nacería en 1970, estableciendo su casa en una parcela agraria en Utah.


Su primer papel llegó en 1962 en el largometraje War Hunt, de Denis Sanders. A partir de ahí cuatro films, que fueron La rebelde con Natalie Wood, La jauría humana con Marlon Brando, Situación desesperada y Propiedad condenada, donde hacía papeles secundarios, que no le dieron mucha notoriedad, pero su nombre empezaba a sonar.
En 1966 se vino a España para comenzar una vida bohemia, pero ese mismo año le ofrecieron un papel como protagonista en la versión cinematográfica de Descalzos por el parque (1967), junto a Jane Fonda, que tuvo mucho éxito. 
A partir de ahí vinieron los films que le auparon como actor de mucho prestigio y como estrella de Hollywood, en 1969 Butch Cassidy and The Sundance Kid con Paul Newman (Dos hombres y un destino traducida aquí), con quien congenió de inmediato y se convirtieron en una pareja cinematográfica de éxito indudable y de las más importantes de la historia del cine, coincidiendo de nuevo en El golpe (1973), obra maestra absoluta. También hizo El candidato (1972), Las aventuras de Jeremiah Johnson (1972), o la romántica y taquillera Tal como éramos de 1973 junto a Barbra Streisand. En 1974 rodó El gran Gatsby con Mia Farrow, producción muy cuidada y ambientada pero que recibió malas críticas.
Siguió con Todos los hombres del presidente (1976) junto a Dustin Hoffman, El jinete eléctrico (1979) junto a Jane Fonda en 1979, procesando su amor a los caballos.
De los 80 destaco Memorias de África (1985) junto a Meryl Streep o Peligrosamente juntos (1986), justo en ese año se separó de Lola y comenzó una relación con la actriz brasileña Sonia Braga.


Como director también tiene una trayectoria muy importante, con películas como Ordinary People (1980), la primera que dirigió con Donald Sutherland y Mary Tyler Moore, y que le dio el Oscar a mejor director, Un lugar llamado milagro (1988), bucólico film en el que profesa su amor por la naturaleza, A river run through it (1992) con Brad Pitt y Tom Skerrit, Quiz Show: El dilema (1994) con John Turturro. En 1998 dirigió El hombre que susurraba a los caballos, basada en la novela de Nicholas Evans, en 2000 La leyenda de Bagger Vance y en 2012 The company you keep (Pacto de silencio).
En 1980 creó un centro de enseñanza para jóvenes cineastas, el instituto Sundance, que funciona como festival en los veranos y como centro de esquí exclusivo en invierno, en sus terrenos de Utah. Viendo la calidad de los trabajos decidió crear un festival de cine paralelo para exponer los trabajos de los estudiantes, que hoy se ha convertido en el festival de cine independiente más importante del mundo, el Festival de Cine de Sundance.
Su carrera como actor a partir de los 90 se fue espaciando, pero hizo Habana (1990), Íntimo y personal (1996) con Michelle Pfeiffer, Una proposición indecente (1993) con Demi Moore. Ya en este siglo rodó The last castle (2001), Spy game (2001) con Brad Pitt y La sombra de un secuestro (2004) con Helen Mirren. Luego Una vida por delante (2005) con Jennifer Lopez o Leones por corderos (2007) con Tom Cruise. Cuando todo está perdido (2013), Capitán América: El soldado de invierno (2014), Un paseo por el bosque (2015), Nosotros en la noche (2017) otra vez con Jane Fonda y The old man & the gun (2018), que fue su último film como protagonista, aunque su última aparición fue en Avengers: Endgame en 2019.


En homenaje recuerdo una escena de Dos hombres y un destino. 
En el año 1969 George Roy Hill dirige Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and Sundance Kid en inglés). Paul Newman es Butch Cassidy y Robert Redford es Sundance Kid, líderes de un grupo de pistoleros y asaltantes de Wyoming que no matan a sus víctimas, son pistoleros románticos. Butch es quien organiza, y Sundance el hombre de acción. Pero les pilla la civilización del Oeste, los tiempos están cambiando que diría Dylan y cuando asaltan un tren, los dos empiezan a ser perseguidos por un pelotón de hombres. 

Os dejo con la escena mítica del robo del tren, donde la explosión de la dinamita para abrir la caja fuerte se les va de las manos.

sábado, 31 de agosto de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLXIII)

Como decía ayer, Sidney Lumet dirige Veredicto final en 1982, un exquisito director que tenía ya a sus espaldas cinco fructíferos años como realizador televisivo, pero ya antes en 1957 se había estrenado en la gran pantalla con títulos como Doce hombres sin piedad, luego Piel de serpiente (1960), Larga jornada hacia la noche (1962), Punto límite (1964), La colina de los hombres perdidos (1965), Llamada para un muerto (1967), Sérpico (1973), Asesinato en el Orient Express (1974), Tarde de Perros (1975), Network, un mundo implacable (1976) o La trampa de la muerte (1982), antes de este Veredicto final que salió ya en diciembre de ese 1982.
Este film estaba basado en una novela escrita por Barry Reed en 1980, que servía como base al espléndido guión escrito por David Mamet, quién hasta ese momento solo había asomado como guionista en El cartero siempre llama dos veces.
Aquí nos cuenta la historia de Frank Galvin, al que da vida un magnífico Paul Newman, un maduro abogado en decadencia, adicto al alcohol y que sobrevive gracias a pequeños y rutinarios trabajos. Un antiguo socio le recuerda el caso, todavía sin resolver, de un error médico cometido en un hospital tutelado por la iglesia y del que Galvin se había ocupado. No resulta fácil para él volver a trabajar de forma profesional, pero su tesón es tal que no tarda en averiguar que puede ganar el caso. Es entonces cuando empieza a recibir ofertas económicas para arreglar el asunto sin ir a juicio, pero Galvin está dispuesto a jugárselo todo, tanto para conseguir una importante indemnización para los familiares como para rehabilitarse como abogado y como persona. Ed Concannon (James Mason) es su encarnizado rival como abogado, que utiliza todas las tretas conocidas y desconocidas, mientras que el personaje femenino de Laura Fischer era para Charlotte Rampling (papel ofrecido en primera instancia a Julie Christie que rechazó).


En otra escena mítica Frank Galvin hace su alegato final con un discurso original y valiente.

Os dejo con la mítica escena.

viernes, 30 de agosto de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLXII)


Sidney Lumet dirige Veredicto final en 1982, un exquisito director que tenía ya a sus espaldas cinco fructíferos años como realizador televisivo, pero ya antes en 1957 se había estrenado en la gran pantalla con títulos como Doce hombres sin piedad, luego Piel de serpiente (1960), Larga jornada hacia la noche (1962), Punto límite (1964), La colina de los hombres perdidos (1965), Llamada para un muerto (1967), Sérpico (1973), Asesinato en el Orient Express (1974), Tarde de Perros (1975), Network, un mundo implacable (1976) o La trampa de la muerte (1982), antes de este Veredicto final que salió ya en diciembre de ese 1982.
Este film estaba basado en una novela escrita por Barry Reed en 1980, que servía como base al espléndido guión escrito por David Mamet, quién hasta ese momento solo había asomado como guionista en El cartero siempre llama dos veces.
Aquí nos cuenta la historia de Frank Galvin, al que da vida un magnífico Paul Newman, un maduro abogado en decadencia, adicto al alcohol y que sobrevive gracias a pequeños y rutinarios trabajos. Un antiguo socio le recuerda el caso, todavía sin resolver, de un error médico cometido en un hospital tutelado por la iglesia y del que Galvin se había ocupado. No resulta fácil para él volver a trabajar de forma profesional, pero su tesón es tal que no tarda en averiguar que puede ganar el caso. Es entonces cuando empieza a recibir ofertas económicas para arreglar el asunto sin ir a juicio, pero Galvin está dispuesto a jugárselo todo, tanto para conseguir una importante indemnización para los familiares como para rehabilitarse como abogado y como persona. Ed Concannon (James Mason) es su encarnizado rival como abogado, que utiliza todas las tretas conocidas y desconocidas, mientras que el personaje femenino de Laura Fischer era para Charlotte Rampling (papel ofrecido en primera instancia a Julie Christie que rechazó).


En una escena mítica Frank va a hablar con el Doctor Gruber (Lewis J. Stadlen) que va con prisa, pero consigue que puedan quedar otro día para su declaración que se antoja fundamental en el caso (él era claro con respecto a la negligencia médica que se cometió), y en el momento final cuando le acompaña al coche Galvin le pregunta "¿porqué hace usted esto?", a lo que Gruber contesta "Porque es lo justo, ¿no lo cree usted así?".

Os dejo con la mítica escena.

martes, 27 de febrero de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXXX)

Como llevo diciendo varios días, eel año 1973, el director George Roy Hill dirige "The Sting", El Golpe, una obra maestra atemporal del cine con dos actores en estado de gracia como Paul Newman (Henry Gondorff) y Robert Redford (Johnny Hooker) a los que daba una réplica bestial Robert Shaw en el papel del mafioso y gángster Doyle Lonegan. La unión de los timadores Gondorff y Hooker para vengar la muerte de un compañero, viejo amigo de ambos, mandado matar por Lonegan, hace de la cinta una maravilla absoluta con escenas imborrables.
Redford y Newman ya habían trabajado años atrás en Dos Hombres y un destino y aquí vuelven a destilar una química muy especial entre ambos. Mucha culpa del éxito del film la tenía un guión soberbio de David S. Ward (daba giros de 180º en cada secuencia) que dio pie a una de las grandes películas de la historia, ya que El golpe pertenece a ese distinguido y escaso club de obras que tras su visionado nos quedamos absolutamente perplejos, pero a la vez con una sonrisa de oreja a oreja por haber visto tal peliculón.
Una de las escenas, de las muchas míticas que tiene el film, es aquella en la que consiguen enganchar a Lonegan haciendo que gane su primera apuesta de 2000 dólares en la cuarta carrera de Narragansett, para que a partir de ahí siga apostando cantidades más grandes y se confíe. Todos los miembros de la banda están espectaculares y consiguen embaucar al mafioso.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 25 de febrero de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXXIX)


Como decía días atrás, eel año 1973, el director George Roy Hill dirige "The Sting", El Golpe, una obra maestra atemporal del cine con dos actores en estado de gracia como Paul Newman (Henry Gondorff) y Robert Redford (Johnny Hooker) a los que daba una réplica bestial Robert Shaw en el papel del mafioso y gángster Doyle Lonegan. La unión de los timadores Gondorff y Hooker para vengar la muerte de un compañero, viejo amigo de ambos, mandado matar por Lonegan, hace de la cinta una maravilla absoluta con escenas imborrables.
Redford y Newman ya habían trabajado años atrás en Dos Hombres y un destino y aquí vuelven a destilar una química muy especial entre ambos. Mucha culpa del éxito del film la tenía un guión soberbio de David S. Ward (daba giros de 180º en cada secuencia) que dio pie a una de las grandes películas de la historia, ya que El golpe pertenece a ese distinguido y escaso club de obras que tras su visionado nos quedamos absolutamente perplejos, pero a la vez con una sonrisa de oreja a oreja por haber visto tal peliculón.
Una de las escenas, de las muchas míticas que tiene el film, es cuando Johnny Hooker va a visitar y conocer a Henry Gondorf, pero al llegar se encuentra con Billie (Eileen Brennan) que intenta disuadirle, hasta que se da cuenta de quién es y que viene recomendado por Luther, su amigo asesinado por los matones de Lonegan. Es el momento en el que los dos protagonistas se conocen, Gondorf está de resaca y no es el mejor momento, pero todo comienzo glorioso nunca fue fácil...


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 23 de febrero de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXXVII)


Como decía días atrás, eel año 1973, el director George Roy Hill dirige "The Sting", El Golpe, una obra maestra atemporal del cine con dos actores en estado de gracia como Paul Newman (Henry Gondorff) y Robert Redford (Johnny Hooker) a los que daba una réplica bestial Robert Shaw en el papel del mafioso y gángster Doyle Lonegan. La unión de los timadores Gondorff y Hooker para vengar la muerte de un compañero, viejo amigo de ambos, mandado matar por Lonegan, hace de la cinta una maravilla absoluta con escenas imborrables.
Redford y Newman ya habían trabajado años atrás en Dos Hombres y un destino y aquí vuelven a destilar una química muy especial entre ambos. Mucha culpa del éxito del film la tenía un guión soberbio de David S. Ward (daba giros de 180º en cada secuencia) que dio pie a una de las grandes películas de la historia, ya que El golpe pertenece a ese distinguido y escaso club de obras que tras su visionado nos quedamos absolutamente perplejos, pero a la vez con una sonrisa de oreja a oreja por haber visto tal peliculón.
Una de las escenas más míticas desde mi punto de vista es en la que la trama se pone en escena, y es cuando el mafioso Lonegan cae en la trampa y apuesta medio millón de dólares a un caballo, aunque al principio el agente de la taquilla (miembro de la banda de Gondorf) se hace el acongojado cuando Lonegan le planta el dinero en un maletín, a lo que ipso facto llama a su jefe para ver si acepta tal apuesta, al que en principio hace ver que no quiere dando como excusa que ya es tarde para los corredores de apuestas, a lo que el mafioso le contesta que no tiene bemoles, la respuesta de Gondorf es aceptar la apuesta, con lo que ese medio millón de dólares ya está volando hacia el bolsillo de la banda.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 29 de enero de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXXIV)


En el año 1973, el director George Roy Hill dirige "The Sting", El Golpe, una obra maestra atemporal del cine con dos actores en estado de gracia como Paul Newman (Henry Gondorff) y Robert Redford (Johnny Hooker) a los que daba una réplica bestial Robert Shaw en el papel del mafioso y gángster Doyle Lonegan. La unión de los timadores Gondorff y Hooker para vengar la muerte de un compañero, viejo amigo de ambos, mandado matar por Lonegan, hace de la cinta una maravilla absoluta con escenas imborrables.
Redford y Newman ya habían trabajado años atrás en Dos Hombres y un destino y aquí vuelven a destilar una química muy especial entre ambos. Mucha culpa del éxito del film la tenía un guión soberbio de David S. Ward (daba giros de 180º en cada secuencia) que dio pie a una de las grandes películas de la historia, ya que El golpe pertenece a ese distinguido y escaso club de obras que tras su visionado nos quedamos absolutamente perplejos, pero a la vez con una sonrisa de oreja a oreja por haber visto tal peliculón.
Una de las escenas más míticas desde mi punto de vista es la de la partida de póker en el tren, donde Gondorff está sublime y consigue ganar la partida y mucho dinero haciendo trampas mejor que Lonegan, memorable.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 7 de junio de 2017

Escenas míticas del cine (LVI)


En el año 1969 George Roy Hill dirige Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and Sundance Kid en inglés). Paul Newman es Butch Cassidy y Robert Redford es Sundance Kid, líderes de un grupo de pistoleros y asaltantes de Wyoming que no matan a sus víctimas, son pistoleros románticos. Butch es quien organiza, y Sundance el hombre de acción. Pero les pilla la civilización del Oeste, los tiempos están cambiando que diría Dylan y cuando asaltan un tren, los dos empiezan a ser perseguidos por un pelotón de hombres. Ambos huyen a través de montes rocosos, y en una escena memorable están atrapados, y entonces solo hay dos alternativas, o disparar y luchar o la que propone Butch... tirarse al río, al principio Sundance se niega en rotundo, hasta que Butch le saca que no sabe nadar, pero al final los dos se miran y deciden tirarse. Luego se refugiarán en la casa de Etta (Katherine Ross), la novia de Sundance...


Disfrutad de la mítica escena.

lunes, 8 de mayo de 2017

Road to Perdition (2002)


Sam Mendes, antes de meterse a dirigir a 007, y después de haber debutado con un éxito arrollador en 1999 con American Beauty, hace Road to Perdition, mal traducido aquí, ya que Perdición es el pequeño pueblo de destino de los dos Michael Sullivan. En inglés se juega con el doble sentido del título, pero aquí directamente pasaron en canoa. Mientras que la perdición a la que alude el título, viene originada por una rivalidad entre el hijo de un poderoso mafioso irlandés y su chico preferido, todo proviniente del cómic de Max Allan Collins y Richard Piers Rayner, del que sale el guión adaptado por David Self.


La historia está narrada por Michael Sullivan Jr. (Tyler Hoechlin), el chaval protagonista, sobre la serie de circunstancias que acabaron con la vida de su padre Michael Sullivan (Tom Hanks), un temido matón a sueldo cuyo jefe, John Rooney (un brutal Paul Newman) era casi un padre para él. Tenemos en realidad la historia de dos padres y sus hijos, y esa eterna dificultad de la comunicación entre las personas que más se quieren. Daniel Craig hace de Connor Rooney, el hijo de John. 
Pero claro aquí la labor de Mendes, que es un gran director de actores, supongo que sería una gozada para él ver al Paul Newman mayor, con ya 77 años, uno de los grandes, despachar una actuación memorable, en un personaje que aúna ser entrañable y temible al mismo tiempo, cariñoso y a la vez oscuro y tenebroso. 


Por contra y aunque siempre me ha parecido un enorme actor, Tom Hanks está bien, pero tengo un problema con él en esta película, y es que me parece poco creíble, quizás me puede que se me vaya la cabeza a sus anteriores papeles y no me cuadre, pero aquí hace de un asesino implacable y la verdad me cuesta creerlo, este buen chico americano como un frío ejecutor irlandés. Sin embargo Daniel Craig está espléndido, te crees completamente su mirada que te clava de auténtico psicópata. Y luego está Harlen Maguire (Jude Law), el más malo de todos, que se crea ,haciéndose el feo, un personaje que es un asesino silencioso pero memorable. Lo único que falla es que no hay un enfrentamiento entre ambos "hijos", pero hubiera sido glorioso.
Jennifer Jason Leigh, hace de Annie Sullivan, la mujer de Michael, simplemente está fantástica.



Todo está ambientado en 1931, los años oscuros de La Gran Depresión, tiempos duros donde la mafia irlandesa domina en Rock Island. La Ley Seca sigue vigente y los gánsters siguen, especialmente Al Capone en Chicago, en la cima del poder.
Ya desde la primera escena, la de la cena familiar y el entierro, es obvio que el hijo de Sullivan seguirá a su padre, para saber en qué consiste exactamente su trabajo. Es ahí, en el funeral, donde se dibuja el argumento dramático, y el espectador sabe por donde irán los tiros, nunca mejor dicho. Pero el film, sufre lagunas cuando el intento de Michael Sullivan por demostrar a John Rooney que su hijo Connor, aparte de un psicópata y asesino despiadado, le está engañando con sus cuentas, pierde fuelle, se diluye. Sólo la persecución del fotógrafo implacable, mantiene el nivel.



Hablamos de un film muy bien hecho, con varias secuencias magníficas, como el tiroteo bajo la lluvia (mítica), y varias otras tremendas. La película es buena, sin llegar a la excelencia, no es una obra maestra, pero tiene momentos muy buenos.

Os dejo con el tráiler de este buen film.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Escenas míticas del cine (XXVI)


 
En el año 1973, el director George Roy Hill dirige "The Sting", El Golpe, una obra maestra atemporal del cine con dos actores en estado de gracia como Paul Newman (Henry Gondorff) y Robert Redford (Johnny Hooker) a los que daba una réplica bestial Robert Shaw en el papel del mafioso y gángster Doyle Lonegan. La unión de los timadores Gondorff y Hooker para vengar la muerte de un compañero, viejo amigo de ambos, mandado matar por Lonegan, hace de la cinta una maravilla absoluta con escenas imborrables.
Redford y Newman ya habían trabajado años atrás en Dos Hombres y un destino y aquí vuelven a destilar una química muy especial entre ambos.


Yo hoy recuerdo dos de ellas. La primera cuando timan a un correo de Lonegan, entre Luther Coleman y Johnny Hooker en un callejón de Chicago.
 




Y la segunda cuando se reúnen los timadores para elaborar su metidado y meticuloso plan para vengarse de Lonegan en su escondite de burdel circense.

 

domingo, 1 de septiembre de 2013

The colour of money (1986)

Cartel del film

El color del dinero es una película de 1986 dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Tom Cruise y Paul Newman. Podría considerarse que es como la segunda parte de la historia de Eddie "Relámpago" Felson, narrada en el film El Buscavidas de Robert Rossen (1961).
Paul Newman, que ya fue protagonista de la película de 1961, vuelve a interpretar al enigmático personaje de Eddie, quien después de más de 20 años sin jugar al billar, vuelve a la vida cuando ve aparecer en su local de retiro al jóven Vincent Lauria (Tom Cruise).

Tom Cruise y Paul Newman

El viejo"Buscavidas", al que sólo vencían sus propios fantasmas, vuelve a renacer al verse feflejado veinte años atrás en ese jóven chico que, ante sus ojos, da una paliza de escándalo a Julian (papel que interpreta un jóven John Turturro).
Ello hará que un ya retirado y oxidado Eddie Felson vuelva a desenfundar su viejo "Balabushka" y ponga rumbo a la carretera, como antaño, junto a su jóven e inexperto aprendiz.

El buscavidas es uno de los filmes capitales del cine americano de los años 60 y un título mítico dentro de la dilatada y fascinante carrera de Newman. El color del dinero parte desde la inferioridad estética y, sin embargo, se erige en un poderoso retrato de la ambición, el peso del pasado, la redención, el reencontrarse con uno mismo.


Es un relato áspero, acerado, poco complaciente de cara al espectador, que indaga de manera incisiva en la personalidad de un sujeto a menudo despreciable o moralmente ambíguo, cuya lucha interior por averiguar quien fue, es una de las historias más emocionantes del cine americano de los 80.

Escena de El Buscavidas



A Paul Newman éste film le proporcionó el Óscar que la academia no le quiso dar por El Buscavidas.
En cuanto a la música, corre a cargo de Robbie Robertson, pero Martin recurre a Phil Collins, Eric Clapton y otros artistas en boga de la época, además de que Iggy Pop hace un cameo en el film.

Disfrutad de ésta gran película.