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sábado, 15 de agosto de 2020

Child 44 (2015)


En el año 2015 Daniel Espinosa dirige esta producción norteamericana titulada Niño 44, donde Richard Price y Johan Melin hacen el guión adaptado de la novela de Tom Rob Smith en la que situaba el caso real de Andrei Chikatilo, cuyos crímenes ya fueron retratados en la muy estimable Ciudadano X (Citizen X, 1995 y hecha para TV), durante los últimos años del mandato de Joseph Stalin, en concreto los hechos relatados se sitúan en torno a 1953, ocho años después de la entrada soviética en Berlín en el final de la Segunda Guerra Mundial.
Para ello Espinosa cuenta con un reparto de lujo, con Tom Hardy, Garu Oldman, Vincent Cassel, etc., y al que no le acaba de sacar todo el partido que debiera.


En la antigua Unión Soviética, Leo Demidov (Tom Hardy), es un oficial de la seguridad del Estado (MGB), que ascendió a ese cargo gracias a ser un antiguo héroe de guerra, que cuando empieza a investigar una serie de asesinatos de niños, el propio Estado lo releva de su cargo y lo aparta de la investigación para preservar la ilusión de una sociedad utópica libre de crimen, lo que denominan crímenes en el paraíso, que no existen. Por si fuera poco, un compañero oficial llamado Vasili (Joel Kinnaman) y que es un auténtico monstruo, intentará por todos los medios hacer caer a Demidov, bajo el mando del mayor Kuzmin (Vincent Cassel). Demidov lucha entonces, una vez que Vasili le ha desterrado de Moscú, por encontrar la verdad de esos asesinatos y la auténtica razón por la que el gobierno rehúsa reconocerlos.
Por su lado personal, Raisa Demidov (Noomi Rapace, que deslumbra entre tanta estrella), es la única que permanece a su lado, a pesar de reconocer que le tenía miedo desde que se unieron, pero ella también oculta ciertos secretos.


Lo que si le falla a la película, es que el guión adaptado del también novelista Richard Price, no sabe manejar todas las tramas que hay a lo que se une una puesta en escena del director bastante errática. Cierto es, que se intenta transportar audiovisualmente el contenido de la novela, pero eso hace que la adaptación pierda su esencia, lo que provoca una narrativa confusa y no sabe elegir entre las tramas importantes, además de saltar de una a otra sin profundizar en lo que importa de verdad.
Es algo terrible, que teniendo una historia y unos personajes a su disposición tan buenos, el guión sea deficiente y el director no sepa remontar el vuelo y lucirse. Tanto es así, que su dirección no tiene coherencia, ya que en unas escenas adopta un enfoque y en otras otro, por lo que eso se nota en el ritmo de la película que va a trompicones. Yo de hecho seguí la película hasta el final, a pesar del penoso caminar por el que transita el film.


En cuanto al reparto de actores es de altísimo nivel, pero ninguno de ellos puede destacar como debiera, ya que tienen papeles que no les permiten sacar lo mejor de sí mismos. Es el caso de un Gary Oldman completamente desaprovechado que hace del General Mikhail Nesterov, al mando de Volsk la ciudad a la que es desterrado Demidov con su mujer Raisa, pero claro hablamos de un actorazo que siempre deja su sello. Pero es más que evidente que tanto Hardy como Rapace (que ya habían coincidido en el buen film La Entrega) son los que salen mejor parados, e incluso ella más, a pesar de que el guión no consigue profundizar en los problemas de su relación de pareja. Pero Vincent Cassel parece que pasaba por allí...
Y por otro lado, el psicópata Vladimir Malevich, al que da vida Paddy Considine, tiene una presencia en el relato realmente insignificante, y que sus motivaciones queden reducidas a una escena breve antes de morir, resulta muy decepcionante.


Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 5 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXVII)


Guy Ritchie y su nuevo Sherlock Holmes obtuvieron un notable éxito de taquilla con la primera entrega, y ya se sabe, si algo es rentable, se hace inevitable una segunda parte con el fin de aumentar los réditos. En 2011 salió Sherlock Holmes: Juego de sombras y he de decir que esta segunda entrega me parece superar a la primera en varios aspectos, a pesar de un comienzo insulso. Tras desbaratar los planes de Lord Blackwood (un personaje que podría haber dado mucho más de sí), Holmes y su fiel amigo Watson, hacen frente en esta nueva entrega a un enemigo más inteligente y peligroso, el profesor James Moriarty, encarnado por Jared Harris, cuya siniestra presencia ya se había dejado notar en la primera parte (aparecía entre sombras junto al personaje de Rachel McAdams). Moriarty, visto por Watson como un prestigioso intelectual, tiene dado por Holmes un calificativo que va más allá, como "la mente criminal más formidable de Europa", el cerebro de un plan, que podría provocar en el final del siglo XIX el colapso de la civilización occidental. Aquí también aparecerá un personaje que no estaba en la primera parte, el hermano mayor de Sherlock, un refinado, excéntrico y misterioso empleado del gobierno, que es de poca acción, al que da vida un magnífico Stephen Fry.
En una escena memorable, Holmes, Watson y Sim una gitana que lee al tarot, adivina el futuro, es atractiva, aventurera, lanza cuchillos y está del lado de los buenos, están huyendo (por el bosque y en dirección hacia el tren) de los alemanes, que les disparan con cañones de un alcance brutal, y donde Ritchie se regodea en sus planos detalle, abuso de cámara lenta y repetición de la jugada.


Os dejo con la escena.