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sábado, 17 de mayo de 2025

Escenas míticas del cine (CDXV)

Como decía ayer, en 1983, la primera trilogía de Star Wars se cierra con El retorno del Jedi, dirigida por Richard Marquand. Para ir a Tatooine y liberar a Han Solo que están en manos de Jabba the Hutt, el gánster más temido de la galaxia, tanto Luke Skywalker como la Princesa Leia deben infiltrarse en su guarida para sacarlo de allí. Una vez reunidos, el equipo recluta a tribus de Ewoks para combatir a las fuerzas imperiales en los bosques de la Luna de Endor. 
Mientras tanto, el Emperador y Darth Vader conspirar para atraer a Luke al lado oscuro, pero el joven está decidido a reavivar el espíritu del Jedi en su padre.
Un año después del incidente en La Ciudad de las Nubes, el Imperio Galáctico está construyendo en secreto una Segunda Estrella de la Muerte en el sistema Endor, donde el mismísimo Lord Sith, Darth Vader, viaja personalmente para supervisar el avance en la construcción de esa Segunda Estrella de la Muerte como relataba.
Después de la lucha entre el Emperador, Darth Vader y Luke, en la que Vader queda herido y consigue eliminar al Emperador después de que este con sus rayos de fuerza casi aniquile a Luke, a quién su padre acude para salvarle cuando le pide ayuda, Palpatine deja mal herido a Vader rompiendo su máscara dañando su sistema de respiración, es entonces cuando el Lord Sith manda al Emperador al centro del reactor y es destruido por la energía que se dispersa.
Las fuerzas rebeldes en Endor habían logrado destruir la antena que proyectaba el escudo de energía de la Estrella de la Muerte, gracias a la alianza con los habitantes nativos del planeta.
En Endor, todos festejan al ver la gran explosión de la Estrella de la Muerte en el cielo, mientras Han le dice a Leia que seguramente Luke había escapado de tal explosión, a lo que ella contesta que lo sabía. Han cree que Leia está enamorada de Luke, pero ella se encarga de decirle a Han Solo que ella y Luke son hermanos, haciendo que Han y Leia reafirmen su relación.
En la escena final en Endor, Luke incinera en una pira funeraria los restos de su padre, Darth Vader, mientras en diversos rincones de la galaxia como La ciudad de las Nubes, Tatooine, Naboo y Coruscant celebran la caída del Imperio. Luke se reúne con sus amigos en la celebración, y allí están presentes los espíritus de Yoda, Obi-Wan Kenobi y el de su padre joven Anakin Skywalker, y estos le dan una sonrisa de felicidad al último Jedi que existe en la galaxia ya libre de la tiranía del Imperio Galáctico y los Sith.


Os dejo con la mítica escena final.

lunes, 27 de enero de 2020

Escenas míticas del cine (CXVI)


En 1983, la primera trilogía de Star Wars se cierra con El retorno del Jedi, dirigida por Richard Marquand. Para ir a Tatooine y liberar a Han Solo que están en manos de Jabba the Hutt, el gánster más temido de la galaxia, tanto Luke Skywalker como la Princesa Leia deben infiltrarse en su guarida para sacarlo de allí. Una vez reunidos, el equipo recluta a tribus de Ewoks para combatir a las fuerzas imperiales en los bosques de la Luna de Endor. 
Mientras tanto, el Emperador y Darth Vader conspirar para atraer a Luke al lado oscuro, pero el joven está decidido a reavivar el espíritu del Jedi en su padre.
En una escena mítica El Emperador, en presencia de Darth Vader, intenta llevar al lado oscuro a Luke con la palabra en primer instancia, pero Luke se resiste y no da su brazo a torcer. Una vez visto que el jedi no se rinde y de haber debilitado a Vader con sus rayos, intenta acabar con Luke con la fuerzas de sus rayos, ante la impasibilidad de su padre, aunque cuando la situación ya se pone límite, Darth Vader ayudará a su hijo y se quitará del medio a Palpatine...


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 22 de enero de 2020

Escenas míticas del cine (CXV)


En 1983, la primera trilogía de Star Wars se cierra con El retorno del Jedi, dirigida por Richard Marquand. Para ir a Tatooine y liberar a Han Solo que están en manos de Jabba the Hutt, el gánster más temido de la galaxia, tanto Luke Skywalker como la Princesa Leia deben infiltrarse en su guarida para sacarlo de allí. Una vez reunidos, el equipo recluta a tribus de Ewoks para combatir a las fuerzas imperiales en los bosques de la Luna de Endor. 
Mientras tanto, el Emperador y Darth Vader conspirar para atraer a Luke al lado oscuro, pero el joven está decidido a reavivar el espíritu del Jedi en su padre.
En una escena mítica El Emperador, en presencia de Darth Vader, intenta llevar al lado oscuro a Luke con la palabra, pero Luke se resiste y no da su brazo a torcer. Las artimañas del malvado Emperador, sólo han comenzado...


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Escenas míticas del cine (CXIV)


En 1980 Irvin Kershner (algo olvidado, por cierto) dirige el Episodio V de Star Wars, titulado El Imperio Contraataca, mi película favorita de la saga. Esta segunda parte de la primera trilogía comienza tres años después de que la Alianza Rebelde destruyera la Estrella de la Muerte, y el Imperio Galáctico comienza su contraofensiva desmantelando varias bases rebeldes a lo largo y ancho de la galaxia, obligando a los Rebeldes a huir a rincones más alejados del espacio exterior para poder reorganizarse. En ese punto, la Alianza Rebelde ha establecido una nueva base secreta en el remoto planeta helado de Hoth. Darth Vader está obsesionado con encontrar a Luke Skywalker, y para ello ha enviado miles de sondas espaciales por toda la galaxia. Palpatine ordena matar al hijo de Anakin Skywalker, pero Darth Vader prefiere intentar pasarlo al lado oscuro y unir sus fuerzas.
En una escena mítica, que no estaba ni en el guión, Darth Vader tiene una dura lucha de espada láser con Luke Skywalker, donde Vader le corta una mano a Luke y le suelta una de las frases más míticas del cine, pero que con el paso del tiempo se ha ido cambiando, y se tiene como fija la frase "Luke, yo soy tu padre" cuando lo que se dijo de verdad es "No, yo soy tu padre"a lo que Luke replica diciendo que "eso no es verdad, es imposible", y Vader le responde: "examina tus sentimientos, sabes que es verdad... tú puedes destruir al emperador, él se ha percatado de eso, únete a mi y juntos dominaremos la galaxia".


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Star Wars. Episode VIII: The Last Jedi (2017)


Ayer asistí al estreno del Episodio VIII de Star Wars, el día del estreno oficial mundial, aunque ya en algunos cines hubo pre-estrenos con sesiones tipo long run que te ponían éste y el anterior episodio juntos, algo muy friki, en fin. Como ya dije en su día con respecto al Episodio VII, en aquella cinta dominaba la nostalgia, aunque conseguía ser un divertimento excelente con la introducción de los nuevos personajes que rejuvenecían la saga. Pero aquí, aparte del avance de la historia de la mítica saga, que no puede parar, se me antojaba ya de antemano que había que dar un golpe de timón y arriesgar, y Rian Johnson (que también el guión es suyo) lo hace y de qué manera. Pero claro, cuando se arriesga pueden pasar dos cosas, que haya aciertos, fallos o que la cosa se quede repartida, y para mi en este caso hay de ambas.


Los esfuerzos de Rian Johnson por dejar su sello en este trabajo son loables, pero no lo consigue del todo. Y me refiero a cuestiones de estructura de guión que quedan algo inconexas y que realmente afectan al resultado final. Y eso que ha metido probablemente muchas más partes de humor, que hace que probablemente sea la más chisposa, pero hemos de tener en cuenta que Star Wars en general interesa por su historia, no porque se le quiera dar un aspecto más humorístico. Los Porgs, por ejemplo, esos bichitos que son mezcla de pingüinos y pájaros al final resultan de lo más simpáticos, pero el problema está en que hay situaciones y sobre todo pasajes del film que me sobran, como los habitantes de la isla de Luke Skywalker, que poco aportan a la historia, por ejemplo.


En cuanto al punto donde se encuentra esta entrega, la terrible Primera Orden es aún más poderosa y tiene completamente contra las cuerdas a la Resistencia, que está liderada por una veterana ya, General Leia Organa (Carrie Fisher). En ese pequeño grupo de resistentes, sigue el piloto Poe Daremon (Oscar Isaac) que encabeza una misión para destruir un acorazado de la Primera Orden, así empieza el film, donde el inicio es espectacular y de gran nivel pero deja una cosa clara, y es que habrá una clara división de historias paralelas, ya que por otro lado la joven Rey (Daisy Ridley) tiene y debe definir su futuro y pasos, además de su vocación, una vez que sabe que tiene la Fuerza y que para encauzarla deberá ver a Luke Skywalker para pulirla. Luke vive aislado del mundo en una recóndita isla, rodeado de animales variopintos...
Esta separación de los caminos de los protagonistas hace carecer de unidad al film en una buena parte del mismo.


Por otro lado, dentro de la Primera Orden hay un personaje, Kylo Ren (Adam Driver), que si bien en el anterior episodio mataba a su padre, después de muchas luchas interiores, y estaba como en proyecto de ser un auténtico monstruo malvado, aquí ya será mucho más dañino y poderoso, y se acercará muy mucho a recordar por momentos a Darth Vader.
En el lado positivo, que lo hay, el extraño vínculo que se crea entre Rey y Kylo está muy bien hilado y probablemente sea de los mejores aciertos. Y como no el aspecto visual, que aunque ya se presupone, sigue a niveles maravillosos.
Pero aquí las parejas de baile que se van formando a lo largo de la película, a veces no me encajan, incluso hay una parte central que me sobra (la parte del casino).
Pero ya aviso que hay un momento concreto de la cinta, donde está el mejor momento de la película que podía haber sido muy brillante se quede a medias, casi en decepción. 


En resumen, para todos aquellos que se tragan los episodios de la saga como si fueran gominolas, será otra más, para los que miramos un poco la coherencia de lo que se va avanzando, queda claro que aquí hay cosas que han quedado raras, sin definir e inconexas, y por supuesto hay momentos donde las sorpresas te dejan bastante atontado y casi diría que bastante descolocado.

Os dejo con el tráiler del film.


domingo, 27 de marzo de 2016

Kingsman. The Secret Service (2014)

Cartel del film

Uno de los films que no pude ver en su día el año pasado, aunque es de 2014 pero se estrenó aquí en 2015, fue Kingsman: Servicio Secreto, y de haberla visto en su momento habría estado en mi lista de mejores películas. Matthew Vaughn dirige con maestría un film que divierte, entretiene, tiene mucha acción (muy violenta en muchos casos) y que contiene escenas que pasan a formar parte de mi top particular, de esas que se te quedan marcadas a fuego por su impacto. Y muy importante, tiene humor y flema británica. Una de las grandes virtudes de este film y en concreto de su director, es que consigue un equilibrio y tono perfectos en cada momento que afortunadamente se aleja del pasatiempo banal, para convertirse en un peliculón de tomo y lomo.


Además Vaughn maneja con maestría los giros del guión, que él mismo ha escrito junto a su colaboradora habitual Jane Goldman, inspirándose libremente en el cómic de Mark Millar y Dave Gibons. Si cruzáramos a James Bond por un lado, con Ford Forlaine por otro, el resultado sería algo muy parecido a Kingsman, una agencia inglesa de agentes secretos. 
Un veterano agente secreto inglés llamado Harry Hart (Colin Firth) y cuando hablo de inglés es en la auténtica expresión de la palabra, un gentleman inglés total, debe entrenar a un joven que es un diamante en bruto que hay que pulir "Eggsy" (Taron Egerton), pero que promete convertirse en un competitivo agente gracias a un ultra-programa de entrenamiento, a la vez que luchan juntos contra la amenaza global que representa un genio retorcido, Valentine, interpretado por el siempre extraordinario Samuel L. Jackson.


Ya desde la primera escena me gusta el film, con ese arranque con la cámara acercándose a un edificio que está siendo atacado y explota todo a su alrededor (con Money for nothing de Dire Straits de fondo) hasta ese plano final (al ritmo del Slave to love de Bryan Ferry), es un divertimento absoluto, que denota que el primero que se lo ha pasado bien es el director, lo que hace que también lo hagan los espectadores, supongo que ser el marido de Claudia Schiffer debe hacerte un tipo feliz. Y otro detalle que me encanta es la combinación del lenguaje formal con el macarra sin que chirríe, algo muy de agradecer, ya que lo hace muy llevadero.
En el debe, la excesiva violencia (la escena de la iglesia es un exceso, pero perfecta), aunque a Tarantino seguro que le encantó.


El reparto actoral es de diez, ya que el villano encarnado por Samuel L. Jackson es puro espectáculo, desde su caracterización con ese rollo rapero, con gorra amplia de lado, su habla con ese extraño seseo y sus excesos en determinados momentos, le hacen ser uno de los grandes protagonistas. Colin Firth, acostumbrado a papeles refinados (recordemos su impresionante interpretación en el Discurso del Rey), aquí es capaz de ser elegante, repartir mamporros como pocas veces he visto y puntualizar frases sin despeinarse, muchas de esas frases son míticas. Taron Egerton va creciendo a medida que avanza el film, y ante tanta estrella no es una cosa fácil, pero este chico llegará lejos, sin duda. En cuanto a los secundarios de lujo, Mark Strong sigue valiendo para un roto y un descosido, y el veterano Michael Caine está como siempre sublime, un camaleón de la pantalla.


Pero aquí no acaba la cosa, Mark Hamill, si si, Luke Skywalker de Star Wars, aparece aquí bastante gordito en la primera media hora de la película, haciendo el papel de el profesor Arnold que acaba bastante mal. Y el elenco femenino es de armas tomar, por un lado el descubrimiento personal de Sofia Boutella en el papel de Gazelle, fiel escudera de Valentine con esos cuchillos mortales que tiene por piernas, y por otro lado Sophie Cookson en el papel de Roxy, que consigue su puesto dentro de Kingsman como Lancelot.


En definitiva una película que partiendo del cómic, renueva el tema de los espías y agentes secretos con un enfoque muy especial y sobre todo tiene ritmo continuo, algo que es muy de agradecer en films de este calibre.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Star Wars. Episode VII: The Force Awakens (2015)

Cartel del film 

Mucho tiempo ha sido el esperado para ver la nueva entrega de la saga de Star Wars, habida cuenta encima de la ausencia de la Fox y que Disney se ha hecho cargo de esta nueva etapa, vistos los planes de la productora de George Lucas. Pero evidentemente hay cosas que nunca cambiarán, como ese inicio donde el mítico "en una galaxia muy, muy lejana..." que nos pone en antecedentes de lo que vamos a ver. La música de John Williams hace el resto y los aplausos saltan en la sala 25 de Kinépolis. Sobra decir que todo lo que esta saga lleva consigo, los frikies vestidos, los atuendos más que singulares, los niños jugando con espadas láser, etc., forman parte ya del show.
Aquí va mi visión del film, sin spoilers.


Y centrándonos en el film, la duda era clara, ¿estaría a la altura de sus predecesoras? Y sobre todo hablo de las que cronológicamente lo son, es decir, La Guerra de las Galaxias (1977), El Imperio Contraataca (1980) y El Retorno del Jedi (1983). Lo aclaro más adelante.
30 años después de la victoria de la Alianza Rebelde sobre la segunda Estrella de la Muerte (ahí se quedaba el Retorno del Jedi), la galaxia sigue en guerra. Aquí se ha constituido una nueva República, pero una siniestra organización, la Primera Orden, ha resurgido como alma del mal y del lado oscuro de las cenizas del Imperio Galáctico. A los viejos héroes de antaño, que luchan ahora en La Resistencia, se suman nuevos y jóvenes héroes como Poe Dameron (Oscar Isaac), un piloto de caza, Finn (John Boyega) un desertor de la Primera Orden (antiguo soldado), Rey (Daisy Ridley), una jóven chatarrera, y BB-8, un andoride errante y muy peculiar. Todos ellos juntos lucharán contra las Fuerzas del Mal, encabezadas por El Capitán Phasma (Gwendoline Christie), de la Primera Orden y Kylo Ren (Adam Driver), un temible y misterioso personaje que empuña una espada láser de luz roja (recordando por momentos a Darth Vader con su presencia), un malo malísimo, cuya lucha interior tendrá consecuencias sorprendentes.

Finn & Poe

He de decir, primero ante todo, que la nostalgia domina la película, y eso hace que pueda embaucarme y no ser objetivo, pero os aseguro que lo seré. Digamos, a modo de resumen, que el comienzo es extraordinario, tiene un bajoncillo hacia la mitad y remonta en el final con alguna que otra indefinición, que trataré de explicar bajo mi perspectiva. En esa primera parte es donde me ganan totalmente una Daisy Ridley, que para ser su primer film de altura está brutal, se come la pantalla desde el minuto 1, un John Boyega más que digno y un Oscar Isaac que está tremendo, aunque algo desaprovechado, eso si, la química que hay entre Ridley y Boyega y entre Boyega e Isaac es palpable y evidente, lo que hace que esta primera parte sea una gozada hasta la aparición de las viejas glorias, cosa muy de admirar.

Chewbacca & Han Solo

Y llegan las apariciones esperadas, como no, los aplausos se desbordan con la aparición de Han Solo (Harrison Ford muy mayor), Chewbacca (Peter Mayhew) y La Princesa Leia (Carrie Fisher) más gallina vieja que nunca. Ni que decir tiene, que Harrison Ford sigue ocupando la pantalla como pocos, los guiños humorísticos de Chewbacca son imprescindibles y ella... ella es una princesa, mayor, pero princesa. Pero para mi la auténtica estrella del film es BB-8, un pequeño robot de forma esférica, cuya misión en la trama del buen guión, es imprescindible, ya que porta una información muy valiosa, y que encima es ágil, listo y lleno de gags de humor, qué expresividad y qué carisma el del "bichito esférico". La parte de R2-D2 y C3PO simple y llanamente me enterneció. Ahhh si... y Luke Skywalker (Mark Hamill)... también sale claro... más aplausos.

BB-8 y Rey


La parte central de la película es dominio absoluto del director, que sin duda maneja un juguete carísimo que le sienta bien y no le quema en las manos. Su narrativa es excelente, el montaje que ordena desde las alturas perfecto, la fotografía excelsa además de un despliegue de precisión, fuerza e imaginación que hay que reconocer que en algún momento te hace levitar del asiento y aplaudir a rabiar, como el instante de la aparición del Halcón Milenario (más aplausos en la sala) esa "chatarra".
Todo está medido al detalle, y la familiaridad que desprende el conjunto es innegable, además de las naves, las criaturas, los entornos, etc., puestos al día para ser abrazados por los viejos fans y los nuevos. Pero... si... hay un pero, y es que cuando esa nueva perspectiva que ofrece este film empieza a dominar la película, hay algo que no acaba de casar, esos dos mundos que se juntan, el antiguo y el nuevo, faltan lazos fuertes y nexos de unión más claros, ahí para mi está el punto débil.


Era evidente que este testigo que se pasa de generaciones se viera reflejado en la pantalla, y aunque alguna aparición que otra es algo forzada, debe dejar claro de donde venimos, para saber hacia donde vamos, y que así las generaciones nuevas sepan apreciar la grandeza que encierran aquellos films de finales de los años 70.
En definitiva nos hayamos ante un trabajo entretenidísimo, de eso no cabe duda, pero no es una obra maestra, quizás también se le ha mirado con lupa en ese sentido, pero era algo de esperar. Sin duda supera a los Episodios I, II y III, pero no a la trilogía antígua (IV, V y VI).


Ojalá que las siguientes entregas nos hagan emocionarnos todavía más, lo deseo de corazón.

Os dejo con el tráiler oficial.