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viernes, 24 de enero de 2020

Malasaña 32 (2020)


Albert Pintó dirige este film de terror titulado Malasaña 32, un film que recoge muchos de los tópicos y clásicos del cine de terror y con un gran componente castizo, no sólo por el barrio de Madrid en el que se desarrollan los hechos, sino también por la época y su ambientación muy lograda, 1976. Si que es cierto, que la película da miedo, pero igualmente lo es también la previsibilidad del susto que se viene encima, es decir, alarga mucho la secuencia, entonces sabes lo que va a ocurrir, y cuando llega el momento ya te ha pasado el subidón.


El film, después de la primera escena de la canica de los chavales cuatro años antes, gana interés cuando se nos cuenta la historia, la de Manolo y Candela, una pareja que se instalan en el barrio de Malasaña, concretamente en el número 32 de la calle Manuela Malasaña, junto a sus tres hijos y el abuelo Fermín, huyendo del pueblo y buscando prosperidad, la que les ofrece la capital de un país en plena transición política y que deja atrás la dictadura. El problema viene, cuando extraños fenómenos empiezan a suceder en la casa, es cuando la familia Olmedo sufre la presencia de alguien en la casa.


Pero en el año 1976, el país está en un momento extraño, ya que después de la muerte del dictador hay una época de estancamiento o tiempo muerto, por así decirlo, y esa sensación está en la película, aunque no se alude directamente a ella, es como si se sintiera. Y claro, eso se mezcla perfectamente con la vida de este matrimonio, que tiene una historia detrás, y poniendo a parte la historia del piso y sus sorpresas, revela el verdadero motivo de la marcha de ellos de la zona rural a la urbana.
Pero a partir de ahí, empiezan a suceder los hechos misteriosos en la casa, y en ese momento es donde se tira mucho de clichés, puertas que se abren y se cierran solas, mecedoras que se balancean solas, las notas que van en la cuerda de la ropa y que alguien escribe desde el otro lado, el siniestro show televisivo, etc...


Curioso, muy curioso el personaje del abuelo (al que da vida José Luis de Madariaga), que parece saber más de lo que dice. Pero aún más el de la Señora Dávalos, a la que da vida Concha Velasco, que está soberbia, y el de su hija, que sufre de parálisis. El director no profundiza más en los dos primeros personajes, a los que no les da el protagonismo que merecen, aunque sí en la parte que será el desencadenante de los hechos finales. Pero el director tiene claro que lo siniestro domina la cinta, y va acelerando el paso hasta la resolución final.
Begoña Vargas y Sergio Castellanos son actores jóvenes que prometen, mientras que el personaje de Javier Botet también esconde algo, aunque no se indaga mucho sobre él.


En definitiva, Malasaña 32 no va a ser el revitalizador del género con un punto y aparte, pero hace pasar un "buen rato" en la butaca y tiene momentos de buen acabado visual, y se nota el  esfuerzo constante del equipo.

Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Que Dios nos perdone (2016)

                                               
Rodrigo Sorogoyen cambia el aire en su nueva película, con respecto a Stockholm, aquel drama romántico. Aquí nos encontramos con un thriller policíaco de coordenadas más o menos habituales, un psicópata asesino y violador de ancianas, una pareja de policías encargados del caso muy diferentes entre si, uno violento, bebedor, chulo, caótico y de reacciones imprevisibles que encima ha sido expedientado por agredir a un compañero en la oficina, Javier Alfaro, interpretado de maravilla por Roberto Álamo, y el otro es introvertido, solitario y le cuesta relacionarse, además de tener un tartamudeo en el hablar, Luis Velarde, al que da vida el siempre espléndido Antonio de la Torre, y todo ello dentro de una situación agobiante y de tensión con la visita del Papá a Madrid, como telón de fondo, en 2011.


Un gran guión perpetrado por Isabel Peña y el propio director, nos propone una trama obscena, bastante inmoral y de trazas muy violentas y furiosas. Ante todo, el asesino es especialmente odioso, ya que no sólo mata a ancianas desvalidas y en casi todos los casos viudas, sino que después de golpearlas violentamente, acaba violándolas con su enorme pene, provocándolas desgarros.
Pero el film, que tiene un gran par de giros de guión, mientras llegan, se centra en las vidas de los dos protagonistas y sus propios infiernos. Javier con una mujer a la que ve poco o nada, más la tensa relación con su hija, en edad difícil, cuando llega a casa no logra relajarse. Por otro lado, Luis, pone vinilos de fado en casa, mientras la chica que frega los suelos de la casa, se fija en él.


No se puede negar ,que la película tiene imágenes duras, y quizás a veces ver tanto cuerpo de ancianas en la morgue, sea un poco fuerte, pero la tarea de investigación policial se basa en mirar todo con lupa, para poder detener al asesino, y eso es algo que desde el principio, ambos policías tienen muy claro, cada uno con su propia manera de trabajar, y el director así lo refleja. Pero para mi, un momento especial, es cuando el director, después de haber visto los palos de ciego que dan los agentes, decide mostrarnos al asesino piscópata y como vive y actúa, para hacer ver que la diferencia entre ellos y él, tampoco es tanta. Javier Pereira, interpreta a Andrés Bosque, el psicópata asesino, y lo hace muy bien.


Por otro lado, también está la relación tensa que hay entre la pareja de policías protagonista y sus otros dos compañeros, Alonso y Bermejo, interpretados por Luis Zahera y Raúl Prieto. La cosa al final se pone tan difícil, que tendrán que ayudarse los cuatro para atrapar al peligroso asesino. Pero la película, que posee una puesta en escena brutal, es de una realismo excepcional, incluso en las escenas de acción y violencia, para nada exageradas. A través de una muy buena fotografía, tanto las tonalidades de esos días de agosto calurosos, como la sociedad enfermiza que está ahogada, y su hipocresía de hallarse en crisis pero volcarse con una visita papal, se reflejan perfectamente con un entorno en donde los instintos más animales y perversos se esconden.


Este film tiene para mi, una mirada acertadísima de la sociedad, y penetra de manera incisiva en los rincones más oscuros y secretos de la naturaleza humana. Como no podía ser menos, el psicópata asesino será cazado en cuanto deje una señal o cometa un error, es a partir de ahí cuando empezará a estar contra las cuerdas y acorralado. El problema, es que por medio, se llevará unas cuantas vidas, y no sólo de las ancianas a las que mata y viola.
También destacar el final de la película, violento, duro y con una terrible venganza que sale por fin fuera.


Os dejo con el traíler de este duro pero excelente film.