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miércoles, 31 de julio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLVIII)

Como decía ayer, en el año 2005 Christopher Nolan iniciaba su trilogía del hombre murciélago con Batman Begins, donde narra los orígenes de la leyenda de Batman y los motivos que le convirtieron en el representante del bien en la ciudad de Gotham. Bruce Wayne (Christian Bale) vive obsesionado con el recuerdo de sus padres, muertos a tiros en su presencia. Atormentado por ese dolor se va de Gotham y recorre el mundo hasta que encuentra a un extraño personaje que lo adiestra en todas las disciplinas físicas y mentales que le servirán para combatir el mal llamado Ducard (Liam Neeson). Por esata razón, la Liga de las Sombras, una poderosa y subversiva sociedad secreta, dirigida por el enigmático Ra's Al Ghul (Ken Watanabe), intenta reclutarlo. Cuando Bruce regresa a Gotham, la ciudad está dominada por el crimen y la corrupción, pero con la ayuda de su leal mayordomo Alfred (Michael Caine), del detective de la policía Jim Gordon (Gary Oldman) y de Lucius Fox (Morgan Freeman), su alidado en la sociedad "Ciencias Aplicadas de Wayne Enterprises", Wayne libera a su imponente alter ego, Batman, un justiciero enmascarado que utiliza la fuerza, la inteligencia y un despliegue de artefactos de alta tecnología para luchar contra las siniestras fuerzas que amenazan con destruir la ciudad.
Una escena mítica es cuando se produce ese duro entrenamiento que hace Ducard a Bruce Wayne, donde le va explicando paso a paso como ser invisible, dominar la fuerza y ser capaz de doblegar no solo a 6 hombres, si no a 600...


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 26 de febrero de 2021

Escenas míticas del cine (CLXX)


En 1995 Michael Caton-Jones dirige Rob Roy, la pasión de un rebelde, protagonizada en los principales papeles por Liam Neeson, que encarna a Robert McGregor (Rob Roy) y Mary su mujer a la que da vida Jessica Lange. Rob fue un héroe escocés del Siglo XVIII y sus problemas económicos, le obligan a pedir dinero prestado al Marqués de Montrose (John Hurt), a la vez que le suceden un cúmulo de adversidades provocadas por Cunningham (Tim Roth) un tipo sin escrúpulos que trabaja para Montrose.
Realmente haciendo un resumen, después del éxito de Braveheart, este film trata de una Escocia con gente muy enojada, pero cuatro siglos después a lo sucedido con William Wallace. Hablamos de una Escocia paupérrima y acaudillada por Inglaterra, en un contexto marcado por el fin del antiguo sistema de clanes y los cambios que ello provocaba en la sociedad, que parece sacrificar el honor y los viejos ideales, en favor de una nobleza intrigante, decadente, ladrona e inmoral.
En una escena brutal, Cunningham junto a Montrose y Killearn (Brian Cox) reciben a McGregor que no consigue encontrar el dinero que Montrose le prestó, ya que Cunningham se lo robó a su correo, además de matarlo. A cambio Montrose le quiere chantajear a McGregor para acabar con el Duque de Argyll, rival del Marqués, a lo que Robert se opone diciendo que solo le debe dinero, es entonces cuando le quieren detener y él apunta con una daga a Cunningham y huye para salvarse.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 13 de octubre de 2016

Un monstruo viene a verme (A Monster Calls) (2016)

Cartel del film

Juan Antonio Bayona ha estrenado su nueva película, Un monstruo viene a verme, que está basada en una novela de Patrick Nees, que además ha hecho el guión. La expectación de esta película ha sido grande, no en vano, este gran director español viene de dos exitazos como El orfanato (peliculón) y Lo imposible (muy taquillera), y como es lógico, su expansión hacia el cine americano, y el contar con actores de renombre, han hecho que esta nueva entrega tenga tanta repercusión. Yo, he de decir, que no he leído la novela, por lo que es cierto que con sólo el tráiler, andaba algo perdido de por donde iban los tiros del film. Mi sorpresa es que se trata de un drama bastante serio, pero que aquí te lo envuelve el director de tal manera, que consigue llegarte a la fibra.


La película se centra en Conor O'Malley (Lewis MacDougall), un niño casi adolescente que lidia con varias circunstancias terribles en su vida, primero ante todo la enfermedad de su madre, cuyo cáncer la está devorando, en segundo lugar su padre, que se separó de su madre y se fue a Los Ángeles a crear otra familia, y en tercer lugar sufre acoso en el colegio, el famoso buying, donde es maltratado por otro compañero, en teoría más fuerte. A todo esto, por las noches no concilia bien el sueño, debido a una recurrente pesadilla.
La solución por la que opta el protagonista, es refugiarse en su imaginación, y teniendo en cuenta que de su madre heredó la pasión por la pintura, va creando con tesón un monstruo a partir de un árbol de tejo que se divisa desde la ventana de su habitación.


Una noche, y a una hora concreta, el monstruo se hace realidad para el niño (también para el espectador), que intentará ayudar al chaval a través de cuatro historias, tres contadas por él y la última por Conor, que será la última y será verdad.
Realmente este viaje de aprendizaje que sufre el protagonista, lo hemos visto en otras historias u otras películas, sólamente que aquí el encargado de que tome conciencia de su verdad, y el que consigue que se desprenda del sentimiento de culpa que le amarga, sea un monstruo sacado a partir de un árbol. Así a través de esos cuentos o historias que le narra, intenta hacer que se evada de su triste y dramática realidad.



La encargada de interpretar a la madre es Felicity Jones, que simple y llanamente lo borda, la abuela fría y calculadora con la que no conecta demasiado Conor es Sigourney Weaver, mientras que Liam Neeson es el que hace de la voz del monstruo, y de la captura de movimiento que está realmente conseguido. Pero el actor que está realmente impresionante es Lewis MacDougall, que vive, llora, incluso ríe (esto menos) ante todos con una autenticidad que hace que te llegue mucho a la patata. Todo está muy bien medido en el film, y Bayona centra mucho la historia en la relación madre-hijo, ese vínculo tan poderoso, y que provoca varios momentos de lágrima total.


Yo he de decir, que este tipo de cine no es mi favorito, reconozco que la película está muy bien hecha, perfectamente dirigida, y con unos actores de mucho nivel, pero un dramón de estas características, no es precisamente lo que yo, personalmente, en estos momentos necesitaba. De todas formas, entiendo muy bien a aquellos o aquellas que si han leído la novela y vean que su adaptación a la gran pantalla se haya llevado con acierto. Realmente es una hermosa, preciosa y deliciosa manera la que se nos propone, de llevar lo mejor posible un drama de características bestiales.


Os dejo con el tráiler de Un monstruo viene a verme.