Mostrando entradas con la etiqueta Joseph Gordon-Levitt. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joseph Gordon-Levitt. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de abril de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXXI)


Christopher Nolan, después del tremendo éxito de El Caballero Oscuro hizo Origen en 2010, una película cuya idea primigenia databa por lo menos de 2001, pero que el mismo director tuvo que madurar para darle una forma más entretenida con la acumulación de experiencia. Aquí nos cuenta la historia de Dom Cobb (Leonardo Di Caprio) que es un experto en el arte de apropiarse, durante el sueño, de los secretos del subconsciente ajeno. Esa curiosa, pero extraña habilidad, le convierte en un hombre muy cotizado en el mundo del espionaje, pero le condena a ser un fugitivo, y por tanto a llevar una vida normal, siempre escapando. Su única oportunidad para cambiar de vida será hacer lo contrario de lo que ha hecho siempre, "la incepción", que consiste en implantar una idea en el subconsciente, en lugar de extraerla. Como es lógico no todo el plan sale bien, desde el momento en que alguien interviene y predice cada uno de sus movimientos, alguien a quien sólo Cobb puede descubrir. El reparto es excepcional, pero hay un personaje en concreto que me resultó muy inquietante por su bipolaridad, el de Mal a la que da vida Marion Cotillard que oscila entre femme fatale y sufrida esposa de Cobb que solo quiere estar con él. El resto del reparto es una consecuencia de la necesidad de entrar en sueños ajenos, por lo que Cobb necesita un equipo integrado por otro personaje muy interesante que es Arthur, al que da vida Joseph Gordon-Levitt que quizás merece más presencia, aunque tiene momentos de mucho lucimiento en el film, y Eames que interpreta un Tom Hardy lleno de carisma (sobre todo en sus críticas a Arthur) y mucho encanto.
Como casi todas las películas de Nolan, esta generó debate sobre el desenlace e incluso sobre la posibilidad de que el director nos hubiera estado tomando el pelo, disfrazando la película de una cosa cuando realmente era otra, habilidad del director que ha practicado más veces y que a mí me pasa constantemente con sus films.
En una escena mítica Cobb está en un sueño y el director explora nuevos recursos como la utilización del ralentí cuando el protagonista cae de la bañera incitado por Arthur para que despierte.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 25 de abril de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXIV)

Como decía ayer, Christopher Nolan, después del tremendo éxito de El Caballero Oscuro hizo Origen en 2010, una película cuya idea primigenia databa por lo menos de 2001, pero que el mismo director tuvo que madurar para darle una forma más entretenida con la acumulación de experiencia. Aquí nos cuenta la historia de Dom Cobb (Leonardo Di Caprio) que es un experto en el arte de apropiarse, durante el sueño, de los secretos del subconsciente ajeno. Esa curiosa, pero extraña habilidad, le convierte en un hombre muy cotizado en el mundo del espionaje, pero le condena a ser un fugitivo, y por tanto a llevar una vida normal, siempre escapando. Su única oportunidad para cambiar de vida será hacer lo contrario de lo que ha hecho siempre, "la incepción", que consiste en implantar una idea en el subconsciente, en lugar de extraerla. Como es lógico no todo el plan sale bien, desde el momento en que alguien interviene y predice cada uno de sus movimientos, alguien a quien sólo Cobb puede descubrir. El reparto es excepcional, pero hay un personaje en concreto que me resultó muy inquietante por su bipolaridad, el de Mal a la que da vida Marion Cotillard que oscila entre femme fatale y sufrida esposa de Cobb que solo quiere estar con él. El resto del reparto es una consecuencia de la necesidad de entrar en sueños ajenos, por lo que Cobb necesita un equipo integrado por otro personaje muy interesante que es Arthur, al que da vida Joseph Gordon-Levitt que quizás merece más presencia, aunque tiene momentos de mucho lucimiento en el film, y Eames que interpreta un Tom Hardy lleno de carisma (sobre todo en sus críticas a Arthur) y mucho encanto.
Como casi todas las películas de Nolan, esta generó debate sobre el desenlace e incluso sobre la posibilidad de que el director nos hubiera estado tomando el pelo, disfrazando la película de una cosa cuando realmente era otra, habilidad del director que ha practicado más veces y que a mí me pasa constantemente con sus films.
En una escena mítica, en medio de un sueño Arthur debe encargarse de que dicho sueño no se altere y debe ir cargándose a todos aquellos que quieren interferir, con momentos rocambolescos de giros de encuadre y perspectivas realmente interesantes.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 30 de octubre de 2020

Escenas míticas del cine (CLVI)


Este proyecto está basado en el libro de Phillipe Petit "Alcanzar las nubes", cuyo guión adaptaron el director Robert Zemeckis y Christopher Browne en 2015. Hay que decir que Zemeckis se distanció hace ya mucho de su padrino Steven Spielberg, aunque no sé porqué, la gente en general los sigue asociando eternamente. Robert tiene títulos en su bagaje como Regreso al futuro, Forrest Gump o El Vuelo, entre otras, y su independencia de Steven era ya palpable en ellas. Aquí narra hechos ocurridos en agosto de 1974, totalmente reales, e increíbles.
El film narra la odisea real y en primera persona de Phillipe Petit, interpretado por un soberbio Joseph Gordon-Levitt, un funambulista francés que osó, de manera totalmente ilegal, cruzar sobre un cable de acero, no una, sino varias veces, entre las desaparecidas Torres Gemelas de New York. Pero claro, la historia, que el director trata con una gran humildad y sin arrogancia ninguna (sólo hay arrogancia y descaro en el propio protagonista, pero como algo necesario) funciona de manera asombrosa, ya que mezcla muy bien el lado sentimental, con la personalidad del protagonista y su pertinaz manera de conseguir su objetivo, "El golpe artístico" como él lo llamó, para lo que tuvo que aliarse con un grupo de cómplices necesarios que le llevarían al éxito, no sin dificultades. Zemeckis, nos cuenta esa metáfora que es El Desafío en primera persona, con Petit encaramado en lo alto de la Estatua de la libertad y dirigiéndose siempre a la cámara y por tanto al espectador.
En una escena mítica (cuando la vi en el cine aluciné), Phillipe comienza su paseo entre las torres, cuando vuelve la primera vez, hay dos policías que han arrestado a su cómplice y le instan a que pare, pero él sigue...


Os dejo con la mítica escena en su versión original.

domingo, 19 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXIX)


En el año 2012 Christopher Nolan cerró su trilogía gloriosa de Batman, que había iniciado con Batman Begins (2005) y El Caballero Oscuro (2008) (obra maestra) y lo hace con El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace. En aquella primera se centraba en la creación del héroe, mientras en la segunda salía airoso del reto más difícil posible, aunque fuera a costa de traicionar las reglas que había jurado cumplir. Ahora es el momento de la decadencia, de darlo todo y salir por donde se pueda. Aquí Batman y Bruce Wayne están más diferenciados que nunca, un Wayne que hace todo lo posible por agarrarse a la poca humanidad que le queda y un Batman en plan casi kamikaze para salvar Gotham a cualquier precio, donde un Christian Bale portentoso borda a ambos. 
Un personaje que se agiganta mucho es el del comisario Gordon, al que Gary Oldman borda, y que es un personaje que empezó como un don nadie en la primera parte, en la segunda sube en importancia, pero aquí será crucial para ayudar a Batman cuando se lo pide.
Pero la diferencia es que aquí ya no está Joker, ahora el villano es Bane, bordado por un extraordinario Tom Hardy (que se puso bien fornido, por cierto), un malo muy potente, que hasta los 3/4 del film funciona perfectamente, es capaz de matar solo con sus manos, pero sus secuaces no dan sensación de peligro, como él, y además se diluye en la parte final, y creo que no se le aprovecha del todo, siendo un personaje lleno de potencial.
En una de las escenas de absoluto dominio del mal, Bane, antes de liberar a los reclusos de una prisión, da un discurso en el que astutamente dice que dará el poder al pueblo, pero lo que provocará es la anarquía total.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 20 de octubre de 2016

Snowden (2016)

Cartel del film

Hoy en día la cantidad de información que se maneja es realmente gigantesca, potenciado de manera brutal por internet, pero realmente vivimos una época marcada por el bombardeo continuo de informaciones, de las que hay que discernir cuales son realmente interesantes y no mero relleno, quitar la mucha paja para ir al grano, más luego las informaciones que quieren despistar, las falsas, en fin, aplicar un filtro descomunal para ir al meollo. En el caso que nos ocupa, el de Edward Snowden, todo está documentado sobradamente, para que todos aquellos que quisieran saber todo sobre el caso, tuvieran acceso. Eso por un lado no favorecía a Oliver Stone, director del film, para campar un poco a sus anchas, y tener el margen de maniobra para sus licencias muy limitado.


Ha de quedar claro, que la perspectiva del director deja del todo claro que considera a Snowden un héroe, interpretado por Joseph Gordon-Levitt. El film está basado en el libro "The Snowden files. The inside story of the world's most wanted man" escrito por Luka Harding y en un libro escrito por Anatoly Kucherena, el abogado ruso de Edward Snowden. En este libro y en el posterior documental "Citizenfour" del año 2014, dirigido por Laura Poitras (interpretada aquí por Melissa Leo), se narran los acontecimientos anteriores y los que siguieron a la publicación por parte del diario The Guardian de los documentos clasificados que aportó Edward Snowden sobre el programa secreto de vigilancia mundial de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) en 2013. De hecho en los créditos iniciales, los hechos narrados, se deja claro que abarcan la franja temporal 2004-2013.


Se empieza por contar la vida militar de Edward Snowden y sus problemas físicos, y la rotura de pierna que le obligó a retirarse e ingresar en la CIA. Una vez allí, él demuestra su inteligencia desde el principio, la de una mente por encima de la media y cuyos conflictos interiores salen reflejados, en cuanto sabe como funciona por dentro el servicio de inteligencia y todas las acciones que se llevan a cabo de vigilancia, rompiendo en muchos casos normativas como la FISA, que implicaba al propio Presidente de los Estados Unidos.
También se hace referencia a la llegada de Obama al poder, que decía que ese tema cambiaría, pero justo pasó lo contrario. Toda esa conjunción de temas, sus ataques de epilepsia y la relación con su pareja Lindsay Mills (interpretada por Shailene Woodley) con la que tiene incluso rupturas por ello, están contadas con esmero.


Pero realmente el fin se centra en explicar porqué Snowden hizo lo que hizo, y cómo lo hizo, cosa que por cierto me parece uno de los mejores momentos del film, ya que esa escena donde consigue toda la información funciona en una mezcla perfecta de dramatismo y espectáculo. Pero no debemos olvidar tampoco, que para muchos compatriotas de este hombre, él es un traidor, aunque como digo aquí es tratado desde el primer momento como un gran hombre, que ha hecho una labor impagable.  En cuanto él se da cuenta de que obtienen información de "todo el reino, blancanieves..." como le dice el compañero en una misión, todo su concepto de patriotismo, que hasta ese momento era máximo, simplemente cambiará.


En el plano actoral Joseph Gordon-Levitt es plenamente creíble, sin ser su mejor interpretación, aunque a veces esté un poco limitado por todo lo que tiene que callar, ya que se da cuenta de que todo puede estar siendo grabado, hasta en su vida, como de hecho así era. Ella, Shailene Woodley, aporta el lado más humano y también bastante alegría a la relación donde él sufre y traslada a su vida todo lo que le sucede en el trabajo, al que dedica horas ingentes. Rhys Ifans interpreta a Corbin O'Brian, quien fue profesor y es padrino de Snowden, y al final le toca interpretar el papel de villano, está perfecto. El resto del reparto queda minimizado, tanto Nicolas Cage con apariciones decentes al principio y final, que no desentonan, Zachary Quinto como el periodista Gleen Greenwald, uno de los periodistas empeñados en sacar a la luz los documentos clave, o el mismo Tom Wilkinson al mismo nivel que su compañero como Ewen MaCaskill.


Os dejo con el tráiler del film.


sábado, 26 de diciembre de 2015

The Walk (2015)

Cartel del film

Muchas y grandes eran mis expectativas desde que supe del estreno de este film, y ayer, el día de su estreno en España, no me pude resistir a ver El Desafío (The Walk) y en 3D para más inri. Este proyecto está basado en el libro de Phillipe Petit "Alcanzar las nubes", cuyo guión han adaptado el director Robert Zemeckis y Christopher Browne.
Primero decir que Zemeckis se distanció hace ya mucho de su padrino Steven Spielberg, aunque no sé porqué, la gente en general los sigue asociando eternamente. Robert tiene títulos en su bagaje como Regreso al futuro, Forrest Gump o el Vuelo, entre otras, y su independencia de Steven era ya palpable en ellas.


El film narra la odisea real y en primera persona de Phillipe Petit, interpretado por un soberbio Joseph Gordon-Levitt, un funambulista francés que osó, de manera totalmente ilegal, cruzar sobre un cable de acero, no una, sino varias veces, entre las desaparecidas Torres Gemelas de New York. Pero claro, la historia, que el director trata con una gran humildad y sin arrogancia ninguna (sólo hay arrogancia y descaro en el propio protagonista, pero como algo necesario) funciona de manera asombrosa, ya que mezcla muy bien el lado sentimental, con la personalidad del protagonista y su pertinaz manera de conseguir su objetivo, "El golpe artístico" como él lo llamó, para lo que tuvo que aliarse con un grupo de cómplices necesarios que le llevarían al éxito, no sin dificultades.
Zemeckis, nos cuenta esa metáfora que es El Desafío en primera persona, con Petit encaramado en lo alto de la Estatua de la libertad y dirigiéndose siempre a la cámara y por tanto al espectador.


Pero este film, en sus dos horas de duración, que puedo asegurar, son excitantes, tiene una lección de técnica cinematográfica fuera de lo normal, una integración de los efectos visuales en la historia (al parecer toda la parte del paseo está hecha por ordenador) que está tan bien hecho, que parece que estás caminando por el cable con el protagonista, algo que no sabría muy bien como explicar, pero que te hace tener una sensación de maravilla total como pocas veces he sentido. Además tiene la gran virtud, de que en el momento de climax se centra solo en narrar y no alardear de efectos y demás (aunque es impresionante).


También es una aventura en muchos sentidos, cómica por un lado, una reflexión luminosa sobre la vida y el arte por otro, el esfuerzo y el trabajo que todo reto conlleva, pero todo ello llevado con un tono desenfadado que, de verdad, me parece tremendamente destacable.
Por otro lado, la vida del protagonista no fue fácil, su obcecación con ser funambulista de altos riesgos, le trajo por la calle de la amargura en muchos momentos, deserción del hogar familiar, primera actuación en público con final nefasto, etc...


En su camino hay un personaje que será fundamental como mentor, y con el que tiene más de una discusión, Papa Rudy (Ben Kingsley), un veterano director de circo que sabe todo acerca las técnicas para fijar todo tipo de cables, los puntos de apoyo que debe tener, las fijaciones, las tareas a realizar cada vez que se tense un cable de acero, y como no, a parte de los detalles técnicos, aquellas cosas que se enseñan con la experiencia y como tratar al público, no ser soberbio, y no sentirse un dios cuando estás ahí arriba, ya que justo en el momento de acabar la actuación muchos caían al vacío.


Aquí hay una lección insuperable de libertad creativa, que se funde con la sensación de libertad y de tocar el cielo que siente Petit cuando logra conseguir su objetivo. Si a eso le añadimos, como aprovecha el director lo maleable del género establecido para llevar la película a otro territorio, más emocional sin duda, consigue que el resultado sea bestial y como no, popular.
Y a este respecto, he de decir que he hablado con mucha gente sobre ir a ver esta película y muchos y muchas me han dicho de antemano que les parecía una bobada y una tontería, y os puedo asegurar que su error es de tamaño gigante, fuera aparte de que te guste o no la temática.


En el plano actoral, como ya digo, Joseph Gordon-Levitt está de Óscar, simple y llanamente, sostiene él solito toda la película y es el enlace continuo y perfecto de todos los actores que intervienen. Ben Kingsley está genial, en un tipo de papel que le va como anillo al dedo, de veterano experto en lo suyo y derrochando sabiduría. Charlotte Le Bon hace de Annie, la cantante de la que se enamora el protagonista y es su mayor valedora para llevar a cabo su sueño, aunque de su historia de amor poco sabemos, y queda relegada a un segundo plano. El resto de secundarios cumplen a la perfección con sus papeles, cómplices muchos de ellos, necesarios indispensables para llevar a cabo la hazaña.


En definitiva un film brutal, un biopic diferente, ya que el hombre, su objetivo, el entorno, y el vacío que Petit decidió contemplar con una mezcla de autoridad y respeto, es algo que está mostrado de tal manera, que los aplausos al final de la proyección en la sala saltaron a rabiar.


Os dejo con el traíler de esta maravillosa y fastuosa película.

miércoles, 8 de enero de 2014

Lincoln (2012)

Cartel del film


 
Steven Spielberg dirigió un proyecto con el que estuvo encajando piezas a lo largo de 10 años, y al final lo llevó a cabo con Daniel Day-Lewis encarnando el papel de Abraham Lincoln, quizás uno de los personajes más importantes en la historia de los Estados Unidos.
Spielberg aborda una de las etapas más importantes de la historia de Estados Unidos, sin por ello dejar de lado su magistral conocimiento del cine de entretenimiento para conseguir llegar al mayor número de espectadores posible. Pero sin embargo y bajo mi punto de vista se centra demasiado en aspectos políticos, cuando casi todos los años de su presidencia iban en paralelo con la Guerra de Secesión, a la que presta una atención secundaria.




   Daniel Day-Lewis


 
En 1865 y mientras la Guerra Civil Americana se acerca a su fin, el presidente Lincoln recién reelegido, propone una enmienda (la 13ª) que prohíba la esclavitud en todo el país. Pero esto provoca un gran problema, dilema o cisma, y es que si la paz llega antes de su aprobación, el Sur (los confederados) tendrá poder de rechazarla y mantener la esclavitud, sin embargo si la paz llega después, miles de personas seguirán muriendo en el frente. Se establece entonces, una carrera contrarreloj para conseguir los votos necesarios (faltaban 20) para que la enmienda fuese aprobada, y esa labor sobre todo sobre gente del partido demócrata que perdían su escaño centra gran parte del film, en el que el propio Lincoln se implicó, eso a su vez hizo que tuviese multitud de crisis de conciencia personal, con su mujer y con los componentes de su gabinete.





 
 
 
La película se centra exactamente en los tumultuosos últimos meses en ejercicio del decimosexto presidente de los Estados Unidos. En una nación dividida por la guerra y en la que soplan fuertes vientos de cambio, Lincoln emprende un conjunto de iniciativas (que algunos acusaban de dictatoriales, cuando había sido elegido en las urnas democráticamente) con el objetivo de acabar con la guerra que, según sus propias palabras estaba desangrando al país, unirlo, y abolir la exclavitud, lo que da una idea de la talla de este personaje histórico, un adelantado a su tiempo totalmente. Con su talla moral, y su fuerte determinación Abraham Lincoln con sus decisiones en un momento tan crítico cambiarían el destino de las generaciones posteriores.







 
En cuanto al reparto, es simple y llanamente excepcional, con esos mimbres se puede hacer lo que sea. Daniel Day-Lewis es considerado uno de los mejores actores de la actualidad, siendo todo un acontecimiento que acepte rodar una película, ya que hace tiempo que decidió espaciar sus apariciones en la gran pantalla, siendo también una rareza el hecho de que conceda una entrevista, pero en este film está inmenso, borda el personaje, está caracterizado de manera impresionante y clava hasta los andares, con eso lo digo todo, no me extraña que le dieran su tercer Óscar por esta interpretación. Tommy Lee Jones, que hace del congresista Thaddeus Stevens, está antológico, Sally Field está imponente como la mujer del presidente, un personaje difícil con bajones emocionales. David Strathairn, James Spader, Jared Harris, etc., completan un elenco excepcional.
 




 
Lo único que me ha decpcionado en la visión del film, es que la escena del asesinato del presidente es obviada, y vemos por decirlo así, como es vivido por la gente que está en el teatro viendo la obra, incluído su hijo pequeño, pero no se muestra ese momento histórico, me parece que ese final no hace honor a una muy buena película, una pena.
 
Os dejo con el tráiler del film.