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lunes, 28 de octubre de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLXXVI)


Como alguna vez he dicho, en 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. En concreto lo hacen en el de Kane, al que da vida el mítico John Hurt, y cuando regresan a la nave tiene un extraño tentáculo alrededor de la cabeza, que si lo tocan le estrangula, y que si lo cortan, el líquido saliente agujerea el suelo de la nave. El doctor de la expedición es Ash (Ian Holm) que va intentando hacer experimentos, mientras el capitán de la nave Dallas (Tom Skerritt) va tomando las decisiones.
En una escena mítica al inicio del film, los tripulantes de la nave Nostromo despiertan y salen de su sueño en las cápsulas, y el primero en hacerlo en concreto es Kane (John Hurt).


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 20 de noviembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLVIII)

En 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. En concreto lo hacen en el de Kane, al que da vida el mítico John Hurt, y cuando regresan a la nave tiene un extraño tentáculo alrededor de la cabeza, que si lo tocan le estrangula, y que si lo cortan, el líquido saliente agujerea el suelo de la nave. El doctor de la expedición es Ash (Ian Holm) que va intentando hacer experimentos, mientras el capitán de la nave Dallas (Tom Skerritt) va tomando las decisiones.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 26 de febrero de 2021

Escenas míticas del cine (CLXX)


En 1995 Michael Caton-Jones dirige Rob Roy, la pasión de un rebelde, protagonizada en los principales papeles por Liam Neeson, que encarna a Robert McGregor (Rob Roy) y Mary su mujer a la que da vida Jessica Lange. Rob fue un héroe escocés del Siglo XVIII y sus problemas económicos, le obligan a pedir dinero prestado al Marqués de Montrose (John Hurt), a la vez que le suceden un cúmulo de adversidades provocadas por Cunningham (Tim Roth) un tipo sin escrúpulos que trabaja para Montrose.
Realmente haciendo un resumen, después del éxito de Braveheart, este film trata de una Escocia con gente muy enojada, pero cuatro siglos después a lo sucedido con William Wallace. Hablamos de una Escocia paupérrima y acaudillada por Inglaterra, en un contexto marcado por el fin del antiguo sistema de clanes y los cambios que ello provocaba en la sociedad, que parece sacrificar el honor y los viejos ideales, en favor de una nobleza intrigante, decadente, ladrona e inmoral.
En una escena brutal, Cunningham junto a Montrose y Killearn (Brian Cox) reciben a McGregor que no consigue encontrar el dinero que Montrose le prestó, ya que Cunningham se lo robó a su correo, además de matarlo. A cambio Montrose le quiere chantajear a McGregor para acabar con el Duque de Argyll, rival del Marqués, a lo que Robert se opone diciendo que solo le debe dinero, es entonces cuando le quieren detener y él apunta con una daga a Cunningham y huye para salvarse.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 25 de octubre de 2019

Escenas míticas del cine (CVI)


En 1995 Michael Caton-Jones dirige Rob Roy, la pasión de un rebelde, protagonizada en los principales papeles por Liam Neeson, que encarna a Robert McGregor (Rob Roy) y Mary su mujer a la que da vida Jessica Lange. Rob fue un héroe escocés del Siglo XVIII y sus problemas económicos, le obligan a pedir dinero prestado al Marqués de Montrose (John Hurt), a la vez que le suceden un cúmulo de adversidades provocadas por Cunningham (Tim Roth) un tipo sin escrúpulos que trabaja para Montrose.
Realmente haciendo un resumen, después del éxito de Braveheart, este film trata de una Escocia con gente muy enojada pero cuatro siglos después a lo sucedido con William Wallace. Hablamos de una Escocia paupérrima y acaudillada por Inglaterra, en un contexto marcado por el fin del antiguo sistema de clanes y los cambios que ello provocaba en la sociedad, que parece sacrificar el honor y los viejos ideales, en favor de una nobleza intrigante, decadente, ladrona e inmoral.
En una escena brutal, Cunningham se reúne con Montrose, con Killearn (Brian Cox) de testigo, donde este acusa a McGregor de haberle robado dinero, cuando salen de la reunión Betty, una mujer con la que Cunningham tuvo relaciones, le pide ayuda ya que ha sido despedida del servicio por estar en cinta, a lo que él le contesta: "El amor es estiercol, y yo soy un gallo que trepa a él para cacarear".


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 23 de febrero de 2017

Jackie (2016)

Cartel del film

Jackie es un film dirigido por el director chileno Pablo Larraín, que se centra en la figura de Jacqueline Kennedy, justo en los momentos y días posteriores al asesinato de su marido JFK en Dallas el 22 de noviembre de 1963. Es evidente que la familia Kennedy ha dado para biografías, películas, libros y demás, de sobra y parecía difícil que alrededor del asunto más impactante de todos, se pudiera sacar algo más, pero si, era la figura de la ex-primera dama, Jackie, interpretada por una soberbia Natalie Portman. A veces los biopics no son del todo satisfactorios, pero en este caso la visión del director me ha gustado.


Aquí Larraín nos inicia la historia justo cuando ha sucedido, de manera sórdida, pero muy incisiva y penetrante, que nos va acercando a la protagonista marcada y completamente en shock, por la tragedia que acaba de vivir en primera persona. Pero aquí se reflejan varias cosas espeluznantes, no sólo el cruel asesinato de su marido, sino la forma en que la Casa Blanca y las personas que en ella trabajan, que intentan dar carpetazo al asunto, mientras ella procuraba enterrar a su marido de la forma más digna y solemne posible.
A la vez se van haciendo flashbacks, de una entrevista que ella tuvo una semana después con un periodista, Theodore H. White de la revista Life (al que da vida Billy Crudup) y que relata, más calmada como sucedió todo.


A Jackie Kennedy siempre se la tachó de frívola, superficial, calculadora, etc., pero en este film sale la persona a flor de piel, destrozada totalmente e incluso que llega a estar en algunos momentos algo paranoica, casi perdiendo la cordura. Tuvo que aguantar cosas como que mientras acababan de asesinar a su esposo, veía como Lyndon B. Johnson tomaba juramento en el Air Force One como nuevo presidente, mientras ella todavía estaba cubierta de sangre, donde demuestra una compostura, entereza, valentía y a la vez discrección, impresionantes.
Pero, teniendo en cuenta que el relato tiene una historia corta, está retratado de una manera muy inteligente, bien narrado y con estructura sólida. A ello contribuye mucho una banda sonora de Mica Levi, que apuntilla perfectamente esa sensación de asfixia, desasosiego y sordidez.


También hay una mezcla de imágenes documentales que se rodaron en 1961, de ella como primera dama enseñando las estancias de la Casa Blanca para un programa de televisión. Pero la cinta funciona de manera brutal, y ojo, estamos hablando en todo momento de un dramón (lo digo porque hubo protestas en la sala de público) y si alguien no se ha leído la sinopsis que no se sorprenda, gracias a la brutal interpretación de la Portman, que porqué no decirlo también, es inmensamente más guapa que la propia Jackie Kennedy. Por otro lado también están mostrados sus defectos, la vanidad por ejemplo, y ese lado romántico, pero a la vez temperamental y madre de sus dos hijos.
Me puedo equivocar, pero podemos estar ante la interpretación que le de a esta actriz un Oscar. Y señalar la presencia de John Hurt, en el que probablemente fue su último trabajo antes de morir, aquí haciendo de cura. 


Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 29 de enero de 2017

Esta semana se nos fue John Hurt.


El pasado 25 de enero falleció el actor británico John Hurt, según informó su esposa, por culpa de un cáncer de páncreas detectado hace dos años, en su domicilio de Norfolk, Inglaterra. En su amplia y magnífica carrera hay papeles que le marcaron para siempre, como el de Kane en Alien, el octavo pasajero, El expreso de medianoche, El hombre elefante, 1984, V de Vendetta, o la saga de Harry Potter.
John estudió en Kent y en Londres y trabajó como tramoyista en el Lincoln Repertory y estudió en la Saínt Martin School, antes de obtener una beca para la Royal Academy of Dramatic Art (RADA). Así, debuto en diferentes compañías de teatro, realizando obras de Shakespeare o Marlowe. Debutó profesionalmente en 1962, obteniendo premios importantes.
En 1966 dio vida a un joven Richard Rich, en la cinta A man for all seasons, la historia de Sir Tomas Moro, muy premiada.


Comenzó a trabajar para televisión en 1961 y acutó en papeles como el de Calígula en Yo, Claudio, y como Raskolnikov en Crimen y Castigo. Pero su papel de Quentin Crisp en la miniserie de la BBC The Naked Civil Servant, fue la que le dio el BAFTA al mejor actor de televisión.
En cine saltó al estrellato con Midnight Express (1978) en el papel de Joseph Merrick en El Hombre Elefante (1980), con premios BAFTA por ellos incluso nominaciones a los Óscar. En 1979 fue Kane en Alien: El octavo pasajero, de Ridley Scott, del que nunca se supo si se recuperó del parto del bicho. En 1984 protagonizó el film del mismo nombre de ficción y distopía junto a Richard Burton, basada en la mítica novela de George Orwell. La serie Storyteller (el cuentacuentos) fue estrenada en 1988 y contaba con él. En los 90 protagonizó Frankestein Unbound de Roger Corman, destacan films como Rob Roy (1995) junto a Liam Nesson y Tim Roth, y ya entrados en este siglo, La mandolina del capitán Corelli (2001), de John Madden. En 2001 participó en Harry Potter y la piedra filosofal, donde dio vida a Garrick Ollivander, propietario de la tienda especializada en creación de varitas mágicas de mayor calidad en el mundo mágico. En 2007 Los Crímenes de Oxford con Alex de La Iglesia, y su participación en Indiana Jones y la calavera de cristal fueron sus descansos activos, antes de volver a la saga de Harry Potter.


En recuerdo suyo os dejo con esta escena mítica de la película Alien, el octavo pasajero, el nacimiento de la bestia de la tripa de Kane.


miércoles, 17 de julio de 2013

Midnight Express (1978)

Cartel del film


En 1978 Alan Parker dirige esta maravillosa película, cuyo guión es de Oliver Stone. El film está basado en un hecho biográfico real acaecido en 1970, la historia de Billy Hayes (interpretado por Brad Davis de manera magistral), un jóven norteamericano que fue detenido por posesión de drogas (hachís) en el aeropuerto de Estambul, Turquía, y que fue sentenciado a 30 años de prisión por dicho delito (en aquel país está duramente legislado).
La película, describe las vejaciones a las que fue sometido en un ambiente infrahumano, del que logró escapar a Grecia, donde fue detenido y deportado a los Estados Unidos. Billy escribió el libro homónimo en que se basa el film.

Brad Davis detenido en el aeropuerto
 
 
Para desgracia de Billy, el Gobierno turco desea dar un castigo ejemplar a los traficantes de drogas y es juzgado por posesión de drogas y condenado a cuatro años y dos meses, que deberá cumplir en una prisión de Estambul. Su padre (Mike Kellin) viaja a Turquía para gestionar su liberación, pero la embajada estadounidense nada puede hacer, ya que el presidente Nixon había tensado las relaciones con Turquía.

Susan (Irene Miracle) y Billy
 
 
Comienza entonces la pesadilla para el jóven, que tratará de adaptarse al ambiente de miseria antológica de la prisión, a cuyos reclusos les ha afectado a la mente a muchos de ellos. Queda junto a dos presos extranjeros, Max (John Hurt) y Jimmy (Randy Quaid), que también deben cumplir largas y dolorosas condenas.
Un condenado turco, Rifki (Paolo Bonacelli) los provee y vigila, por encargo del jefe de la prisión, Hamidou (Paul L. Smith), un gendarme sádico y pervertido que abusa de los reclusos. 

Los compañeros de prisión


Es entonces cuando el padre de Billy contrata a un abogado turco, Yesil (Franco Diogene), que deberá enfrentarse a la complicada burocracia legal turca. En 1974, todo se va al traste cuando las apelaciones del abogado fracasan, al recibir una condena Billy de 30 años, ésta vez bajo el cargo de contrabando de drogas, condena emitida por la Corte Suprema de Ankara.
Billy ve su futuro roto, y cae en el peligroso desequilibrio mental que provoca agresiones a Rifki, y le trasladan a la sección psiquiátrica de la presión.
La novia de Billy, Susan (Irene Miracle) lo visita en 1975 en la prisión y consigue entregarle dinero oculto en un álbum de fotos, para intentar la fuga, tremenda escena ésta en la que ella les enseña los pechos por el cristal.
El intento de soborno con Hamidou sale tan mal que se pelean, lo mata y utiliza su traje para salir de incógnito de la prisión.

 

El tema musical compuesto por Giorgio Moroder, alcanzó altos niveles de audición y aún se escucha como un tema clásico de los 70.
Es muy notable la ambientación lograda de los escenarios de la cárcel, y la actuación de Brad Davis, es simplemente espectacular, al igual que muy acertados los secundarios, sobre todo los compañeros reclusos.
 
Disfrutad de éste enorme film.