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miércoles, 28 de mayo de 2025

Escenas míticas del cine (CDXX)

En 1988 John Carpenter (genio del cine fantástico y ciencia ficción) dirigió Están vivos, en un momento en el que su popularidad había caído en esa década después de sus grandes trabajos de la segunda mitad de los setenta que continuaron hasta 1982 con La cosa. Pero Christine (1983), Golpe en la pequeña China (1986) o El Príncipe de la oscuridad (1987) no tuvieron ese tirón, y se vio obligado a regresar al cine de bajo presupuesto y para ello en este film ideó la mezcla de ciencia ficción y crítica social.
En esta cinta nos cuenta la historia de John Nada (Roddy Piper) que es un desempleado que vagabundea en busca de un trabajo, hasta que acaba en una barriada de chabolas de las afueras de Los Ángeles, un submundo donde se apiña lo peor de la sociedad. Allí descubre la existencia de un grupo revolucionario que opera desde una iglesia cercana. La policía hace una redada en el templo y Nada registra el lugar y se hace con unas gafas con cristales de polarización especial, que cuando se las pone descubre que el mundo que le rodea pasa al blanco y negro, y que tanto los letreros publicitarios como las señales de tráfico exhiben en realidad mensajes y eslóganes que condicionan subliminalmente a la población para obedecer sumisamente a unos alienígenas invasores (a los que solo se detecta con las gafas en cuestión) y que se han convertido en la élite económica de la sociedad, teniendo a los humanos como esclavos trabajadores y consumistas compulsivos.


Es escena mítica en la que al ponerse las gafas lee los mensajes ocultos es a la que me refiero hoy, os dejo con ella.

lunes, 25 de noviembre de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLXXXII)

En 1983 John Carpenter dirige Christine basado en una novela de Stephen King y guionizado por Bill Phillips. Christine es un coche, en concreto un Plymouth Fury de 1958 que salió de una cedan de montaje de automóviles de Detroit, pero no es un coche cualquiera. En el fondo de su chasis se aloja el mismísimo diablo, que alberga un deseo de venganza insaciable que hiela la sangre a cualquiera y destruye todo lo que se encuentra en su camino. No es quizás el mejor film de Carpenter, ni la mejor novela de King, pero esta cinta, más allá de su historia, tiene en el novelista una mirada directa a ese gigantesco mundo de inseguridades que es la adolescencia masculina (recordemos que en Carrie hizo lo mismo con el lado femenino) y la búsqueda de la virilidad que aquí está ligada de manera indisoluble a la relación entre un joven y su coche.
Más de veinte años después de su creación, Christine pasa a las manos de Arnie Cunningham (Keith Gordon), el típico adolescente empollón víctima del matonismo estudiantil y del nulo éxito con las mujeres. La relación entre Arnie y su coche (al que repara casi a partir de la chatarra) es poco menos que un acto de amor, que poco a poco empieza a afectarle en su vida, como si el resurgimiento del coche, lo fuera a su vez de su propia hombría. En solo unas semanas Arnie pasará de ser un don nadie a convertirse en lo que siempre ha deseado, es decir, un hombre capaz de enfrentarse a sus represivos padres, a los gamberros que le hacían la vida imposible (y le acosaban), sin mencionar el conquistar a la chica más guapa del instituto. Pero eso lleva un coste, un peaje que hace a Arnie un violento junto a su vehículo, mostrando al conductor como un desquiciado y al coche como un monstruo.


Hay una escena que siempre me pareció mítica, cuando Arnie le habla al coche y le dice que lo va a reparar, entonces el coche por si solo se empieza a convertir en uno nuevo.

Os dejo con la mítica escena.

sábado, 23 de diciembre de 2023

Bandas sonoras míticas de películas (CLXI)

En 1978 John Carpenter dirigió La noche de Hallowen, que narra una serie de hechos acontecidos durante la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre. Michael Myers, un niño de 6 años (al que da vida en esa edad Will Sandin) esa noche decide algo tremendo, la cámara le sigue y vamos con él, primero está en el jardín de su casa, por la ventana ve a su hermana dándose el lote con su novio en el sofá, luego la pareja se va al piso superior, al dormitorio... a terminar lo empezado. Myers entra en la casa por la puerta trasera, abre el cajón de la cocina y saca un enorme cuchillo, va al salón y ve bajar al novio que se va, sube la escalera y se dirige hacia la habitación de la hermana, en el umbral encuentra una máscara de payaso que se pone, entra sigiloso mientras la hermana está en bragas, se acerca y la acuchilla. Es internado en un psiquiátrico del que huye 15 años más tarde, precisamente la víspera de Hallowen, a esa edad es interpretado por Tony Moran. El psicópata vuelve a su pueblo y comete una serie de asesinatos mientras uno de los médicos del centro le sigue la pista.
El propio John Carpenter compuso la banda sonora del film, inventando el slasher moderno, a la vez que se sacó de la manga una de las bandas sonoras más icónicas de la historia con un sintetizador y combinando dos notas musicales, solo tenía 30 años.


Os dejo el Hallowen theme.

viernes, 12 de febrero de 2021

Escenas míticas del cine (CLXVII)


En 1982 John Carpenter dirigió La Cosa (The Thing), con un guión de Bill Lancaster (hijo de Burt Lancaster, por cierto) basado en la novela de John W. Campbell, que realmente es un remake de la película de 1951 El enigma de otro mundo. Nos cuenta la historia que sucede en una estación experimental en La Antártida, donde un equipo de investigadores descubren a un ente extraño venido del espacio, que según todos los indicios ha permanecido enterrado en la nieve durante más de 100.000 años. Al descongelarse experimenta una metamorfosis increíble y sorprendente imitando su forma a la de un animal o humano, que el director nos muestra de manera brutal, enseñando los sucesos con tranquilidad y sin alharacas, y que provoca una losa anímica en el espectador, que queda conmocionado por el tono pesimista y siniestro de una historia que no da ningún rincón a la esperanza. Una película de terror como dios manda y a la que puso banda sonora Ennio Morricone que se ajusta perfectamente a la historia y encaja de maravilla.
Kurt Russell es MacReady, uno de los componentes de la estación, que no duda en sacar el lanzallamas cuando el bicho sale por primera vez de uno de los perros.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 28 de julio de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXXIX)


En 1982 John Carpenter dirigió La Cosa (The Thing), con un guión de Bill Lancaster (hijo de Burt Lancaster, por cierto) basado en la novela de John W. Campbell, que realmente es un remake de la película de 1951 El enigma de otro mundo. Nos cuenta la historia que sucede en una estación experimental en La Antártida, donde un equipo de investigadores descubren a un ente extraño venido del espacio, que según todos los indicios ha permanecido enterrado en la nieve durante más de 100.000 años. Al descongelarse experimenta una metamorfosis increíble y sorprendente, que el director nos muestra de manera brutal, enseñando los sucesos con tranquilidad y sin alharacas, y que provoca una losa anímica en el espectador, que queda conmocionado por el tono pesimista y siniestro de una historia que no da ningún rincón a la esperanza. Una película de terror como dios manda y a la que puso banda sonora Ennio Morricone que se ajusta perfectamente a la historia y encaja de maravilla.


Os dejo con el tema principal del film.