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sábado, 9 de noviembre de 2019

Doctor Sleep (2019)


Doctor sueño es un film dirigido por Mike Flanagan, que es una secuela del film El resplandor de 1980 que en su día dirigió Stanley Kubrick basado en la famosa novela de Stephen King, de 1977, tercer libro del creador de It, y la que le consolidó como líder en el género de terror. La secuela de ese libro se publicó en 2013, en la que el hijo de Jack Torrance (al que daba vida Jack Nicholson en la vieja cinta de Kubrick), Danny, ahora adulto (que ahora interpreta Ewan McGregor), usa su resplandor en un hospicio de personas moribundas, a los que él ayuda a morir plácidamente. Pero Danny, es un hombre al que le persigue su pasado, ya que sigue traumatizado, tiene problemas de ira y alcoholismo, asuntos heredados de su padre. El resurgimiento de sus habilidades psíquicas en la ciudad que le acoge, hará que una niña contacte con él, Abra Stone, de una potencia sensorial brutal, que está perseguida por un grupo de vampiros casi inmortales, que se alimentan del vapor liberado por personas que poseen el resplandor, mientras son torturados hasta la muerte.



Aquí lo que se produce, aún habiendo escuchado a su director que el centro de este película es el personaje de Danny cuando ya es mayor, es la unión de varias películas en una sola, la adaptación de King, la de Kubrick, su secuela y la propia del director Flanagan. La película en si, y esto es innegable, es un remake de la de 1980, de hecho la historia parte en su primera escena en ese año, con la presentación de los vampiros y sus fechorías. Pero aquí no sólo hay un homenaje a aquel film de Kubrick, sino que hay elementos de los que se ha apropiado y a otros (incluidos los actores) les han puesto otras caras, eso si, sin perder la fidelidad a la novela de King. No quiero decir con esto que este film se apodere de cosas de la cinta de Kubrick, pero desde luego hay algunas evidencias notables.


Pero cierto es que la atmósfera que invade esta película, partiendo de la base que es la misma, es bastante diferente, y los caminos a los que quiere llegar también. Que esta película esté dentro del género de terror es bastante lógico, Kubrick hizo una película de miedo sin ser un director encasillado en ese género, pero su pericia le hacía estar a gusto en cualquier estilo.
Lo que si es innegable es el respeto y las continuas reverencias a ese mítico film, con esos flashbacks y esa reinterpretación de momentos escogidos que te llevan de manera clara 39 años atrás. La parte psicodélica de la secta funesta y terrible de los vampiros, es la parte más novedosa y currada del film, aunque también la que atesora las secuencias más duras. Gran papel de Rebecca Ferguson como la líder de los vampiros.


Una de las mejores cosas de esta cinta está en su banda sonora de The Newton Brothers (y que abría la película de Kubrick), que se convierte en una presencia constante, incrementando las sensaciones y actualizando la seña de identidad musical que ya tenía la otra obra en su día. Es ahí, donde hay otro punto de paralelismo y conexión entre ambas películas, y sinceramente algunas de ellas son aportaciones que hubieran mejorado aún más a la antigua, pero que le da aún más valor a aquella por tener todas esas ideas ya en aquel momento, cosas de los genios como Stanley, un adelantado a su tiempo y un perfeccionista absoluto.


Es evidente que la vida de Danny Torrance ya de mayor merecía una película, y si había novela de por medio casi mejor, pero también es cierto que las referencias a la película de 1980 son muchas, tanto en escenarios utilizados, como en personajes y escenas recurrentes, quizás una adaptación más libre y con menos conexiones hubiera evitado comparaciones, pero más allá de todo eso, la cinta se me hizo larga, una tijera de veinte minutos no hubiera venido mal.

Os dejo con el tráiler.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Room (2015)

Cartel del film

Ayer pude ver por fin La Habitación, película irlandesa de 2015 dirigida por Lenny Abrahamson. Primero y ante todo, he de decir que es un film que me ha cautivado de una manera espectacular, y ando todavía muy impactado. Se trata de una película muy poderosa por las emociones que desprende y a la vez te engancha y cautiva. Aquí, se explora la psicología de los personajes en una situación límite, con muchísimo cuidado, teniendo la clase y el talento para no caer en lo ridículo ni pretencioso. Estamos ante una historia impecablemente actuada, que hace aflorar en el público toda clase de reacciones, muchas de ellas muy fuertes.
La película está basada en la novela de Emma Donoghue, y esta misma escritora ha hecho el guión, quizás algo que ha sido un punto muy definitivo en positivo.

Ma (Brie Larson) y Jack (Jacob Tremblay)

La primera hora de film es una absoluta obra maestra y describe como Brie Larson, que interpreta de manera brutal a "Ma", una chica que vive encerrada en un habitáculo ínfimo con su hijo Jack (Jacob Tremblay), para el que La Habitación es su mundo entero porque en sus 5 años de vida no ha salido de ahí, es el lugar donde nació, donde come, juega y aprende con su madre todo, a leer, a escribir, a pintar, etc... Por la noche mamá le pone a dormir en el armario por si viene el viejo Nick. Pero para ella, ese cubículo en el que lleva 7 años encerrada, secuestrada desde los 19 años, se ha convertido en una cárcel insoportable. 
En esta primera parte de la película, se describe con una perfección increíble como ella con gran tesón e ingenio ha conseguido crear un mundo para su hijo, pero su amor por él es tan grande, que es lo único que le permite soportar lo insoportable.


Sin embargo, coincidiendo con que cumple 5 años, la curiosidad de Jack va en aumento, que va en paralelo a la desesperación de la madre y las condiciones de vida bastante lamentables a las que les tiene sometidos su captor (Sean Bridgers). Después de un par de planes fallidos, Ma descubre que la única manera de salir de allí es utilizando de forma astuta a su hijo, que ya es capaz de hacer más cosas. Así le da instrucciones específicas a su hijo, para montar un paripé que haga caer en la trampa al viejo Nick. El plan que la madre idea y el hijo lleva a cabo, es después de muchas vicisitudes y problemas, un éxito, y consigue hacer lo que la madre le pidió, es decir, salir a la calle, a ese otro mundo que él no conocía, huir del secuestrador y pedir ayuda. El plan funciona, el niño es recogido por la policía, y se libera a la madre. La escena de la reunión de ambos es de una llorera descomunal, emoción a flor de piel.


Y ahora viene la segunda parte de la película, y lo primero que piensas es que lo fácil hubiera sido acabar ahí y cerrar la historia, pues no, es precisamente a partir de ahí donde el film se doctora, entra en un terreno interesantísimo y lógico además. Ahora viene una parte muy difícil para ambos y es la de su nueva vida, la vida que deberían haber tenido siempre, una normal. Después de una estancia en el hospital, todo es nuevo, sobre todo para Jack, ese nuevo mundo que sólo conocía a través de lo que su madre le decía. Retornar a la normalidad después de tantos años encerrada, es muy duro para la protagonista, todo es extraño y peligroso para ella, y Jack sin querer echa de menos la habitación, porque es el único sitio que conocía. Pasan a vivir a casa de los abuelos, unos padres de Ma, que cuando fue secuestrada eran matrimonio, pero ahora están separados, han pasado 7 largos años.


Joan Allen interpreta a Nancy, la abuela de Jack, que ahora vive con Leo (Tom McCamus), mientras Robert (William H. Macy) se fue a otro estado. Es bastante impactante como la madre sufre mucho psicológicamente, es sin duda a la que más le cuesta volver a la vida real, la incompresión de su padre que no acepta a Jack (es hijo del captor, aunque me parece un tipo bastante absurdo con ese comportamiento), las discusiones con su madre a la que le cuesta entender todo cuando no sabe muchas cosas completas, hasta el momento en que decide conceder una entrevista y ante las mal intencionadas preguntas de la periodista, después de lo cual se hunde y casi se suicida.
Como curiosidad, hay varios detalles musicales muy interesantes en el film. En la habitación de la protagonista hay pósters de grupos de su juventud (Radiohead, The White Stripes, etc...) y el perro de Leo se llama Seamus, como un tema de Pink Floyd.


Es un lujo la actuación de todos los actores de este film. Lo de Brie Larson y su Óscar es merecidísimo, soberbia actuación, simplemente conmueve en cada uno de los momentos. No es fácil interpretar a una mujer a la que vemos por los ojos de su hijo, ya que no puede ser ni demasiado perfecta ni mostrar sus debilidades de forma evidente, y es en ese equilibrio donde está descomunal, muy poderosa. Jacob Tremblay es un descubrimiento impresionante, es todo un acierto y la química con Brie es absoluta y palpitante. El resto de actores de reparto están magníficos, tanto Joan Allen, como William H. Macy o Tom McCamus.


En definitiva una película asombrosa y fascinante en la que consigue ser emotiva al máximo porque te encariñas con ambos personajes, que son desarrollados expertamente, y sus diferentes reacciones ante la misma cruel situación. La madre es un personaje heróico, que no da pena, mientras el niño se va transformando en una persona común y corriente.
La honestidad de este film es una de sus enormes virtudes.

Os dejo con el tráiler de este muy recomendable film.