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sábado, 17 de mayo de 2025

Escenas míticas del cine (CDXV)

Como decía ayer, en 1983, la primera trilogía de Star Wars se cierra con El retorno del Jedi, dirigida por Richard Marquand. Para ir a Tatooine y liberar a Han Solo que están en manos de Jabba the Hutt, el gánster más temido de la galaxia, tanto Luke Skywalker como la Princesa Leia deben infiltrarse en su guarida para sacarlo de allí. Una vez reunidos, el equipo recluta a tribus de Ewoks para combatir a las fuerzas imperiales en los bosques de la Luna de Endor. 
Mientras tanto, el Emperador y Darth Vader conspirar para atraer a Luke al lado oscuro, pero el joven está decidido a reavivar el espíritu del Jedi en su padre.
Un año después del incidente en La Ciudad de las Nubes, el Imperio Galáctico está construyendo en secreto una Segunda Estrella de la Muerte en el sistema Endor, donde el mismísimo Lord Sith, Darth Vader, viaja personalmente para supervisar el avance en la construcción de esa Segunda Estrella de la Muerte como relataba.
Después de la lucha entre el Emperador, Darth Vader y Luke, en la que Vader queda herido y consigue eliminar al Emperador después de que este con sus rayos de fuerza casi aniquile a Luke, a quién su padre acude para salvarle cuando le pide ayuda, Palpatine deja mal herido a Vader rompiendo su máscara dañando su sistema de respiración, es entonces cuando el Lord Sith manda al Emperador al centro del reactor y es destruido por la energía que se dispersa.
Las fuerzas rebeldes en Endor habían logrado destruir la antena que proyectaba el escudo de energía de la Estrella de la Muerte, gracias a la alianza con los habitantes nativos del planeta.
En Endor, todos festejan al ver la gran explosión de la Estrella de la Muerte en el cielo, mientras Han le dice a Leia que seguramente Luke había escapado de tal explosión, a lo que ella contesta que lo sabía. Han cree que Leia está enamorada de Luke, pero ella se encarga de decirle a Han Solo que ella y Luke son hermanos, haciendo que Han y Leia reafirmen su relación.
En la escena final en Endor, Luke incinera en una pira funeraria los restos de su padre, Darth Vader, mientras en diversos rincones de la galaxia como La ciudad de las Nubes, Tatooine, Naboo y Coruscant celebran la caída del Imperio. Luke se reúne con sus amigos en la celebración, y allí están presentes los espíritus de Yoda, Obi-Wan Kenobi y el de su padre joven Anakin Skywalker, y estos le dan una sonrisa de felicidad al último Jedi que existe en la galaxia ya libre de la tiranía del Imperio Galáctico y los Sith.


Os dejo con la mítica escena final.

jueves, 27 de marzo de 2025

Escenas míticas del cine (CDV)

Como decía el otro día, Blade Runner fue dirigida por Ridley Scott y estrenada en 1982, está considerada como una de las mejores películas de la era moderna, y un título absolutamente de referencia a la hora de hablar de ciencia ficción en el cine. No en vano, la historia está inspirada en una novela de Philip K. Dick, autor de referencia para los aficionados a este género que tantas historias aporta y del que el cine bebe cada vez más. Dicha novela se titulaba "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", pero Scott buscó y buscó un título más atractivo y potente, hasta que dio con este de mayor relevancia. Blade Runner nos sitúa en un futuro distópico, aproximadamente en el año 2019, donde la ciencia ha avanzado tanto que se pueden crear copias casi exactas de los seres humanos que se dediquen a los trabajos más arriesgados. Estos seres, que reciben el nombre de replicantes, son como una versión mejorada del ser humano en el aspecto físico, pero también tienen carencias a la hora de sentir y expresar emociones, eso si, el modelo Nexus 6 tiene el problema de que sólo tiene 4 años de vida. Aún así, debido a que su número ha crecido tanto en los últimos años, se acaban convirtiendo en una minoría que puede resultar peligrosa, o revoltosa al menos, y se prohíbe su presencia en La Tierra, si bien son esenciales en otras colonias fuera de nuestro planeta. La banda sonora de Vangelis, es simplemente espectacular. Hay muchas veces que las bandas sonoras de las películas son un apoyo sin más, en este caso forma parte, o es la médula espinal de lo que se nos cuenta. Para ello Vangelis, que venía de ganar el Óscar con Carros de fuego el año anterior, define el tempo de la narración, contribuye de manera decisiva a la ambientación, y sobre todo nos sumerge en unas sensaciones que nos meten de manera definitiva en el universo futurista que propone el director, sin que nos demos cuenta.

En una escena mítica a Deckard (Harrison Ford) que es un ex-Blade Runner es llamado de vuelta al servicio para retirar a unos replicantes rebeldes, y le intenta explicar a Rachael (Sean Young) porqué él cree que es una replicante a través de los recuerdos que tiene de pequeña, que se los han implantado de otra persona, haciéndola llorar. Deckard le pide perdón... y le invita a una copa.

Os dejo con la mítica escena.

martes, 25 de marzo de 2025

Escenas míticas del cine (CDIII)


Blade Runner fue dirigida por Ridley Scott y estrenada en 1982, está considerada como una de las mejores películas de la era moderna, y un título absolutamente de referencia a la hora de hablar de ciencia ficción en el cine. No en vano, la historia está inspirada en una novela de Philip K. Dick, autor de referencia para los aficionados a este género que tantas historias aporta y del que el cine bebe cada vez más. Dicha novela se titulaba "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", pero Scott buscó y buscó un título más atractivo y potente, hasta que dio con este de mayor relevancia.
Blade Runner nos sitúa en un futuro distópico, aproximadamente en el año 2019, donde la ciencia ha avanzado tanto que se pueden crear copias casi exactas de los seres humanos que se dediquen a los trabajos más arriesgados. Estos seres, que reciben el nombre de replicantes, son como una versión mejorada del ser humano en el aspecto físico, pero también tienen carencias a la hora de sentir y expresar emociones, eso si, el modelo Nexus 6 tiene el problema de que sólo tiene 4 años de vida. Aún así, debido a que su número ha crecido tanto en los últimos años, se acaban convirtiendo en una minoría que puede resultar peligrosa, o revoltosa al menos, y se prohíbe su presencia en La Tierra, si bien son esenciales en otras colonias fuera de nuestro planeta.
La banda sonora de Vangelis, es simplemente espectacular. Hay muchas veces que las bandas sonoras de las películas son un apoyo sin más, en este caso forma parte, o es la médula espinal de lo que se nos cuenta. Para ello Vangelis, que venía de ganar el Óscar con Carros de fuego el año anterior, define el tempo de la narración, contribuye de manera decisiva a la ambientación, y sobre todo nos sumerge en unas sensaciones que nos meten de manera definitiva en el universo futurista que propone el director, sin que nos demos cuenta.
En una escena mítica a Deckard (Harrison Ford) que es un ex-Blade Runner es llamado de vuelta al servicio para retirar a unos replicantes rebeldes, en esa escena le presentan a esos replicantes y le explican que las mentes que los crearon les dotaron de un dispositivo de seguridad, el cual era que su vida duraba cuatro años. A la salida Deckard va con Gaff  (Edward James Olmos) en la nave que este pilota, y las imágenes y la música son un disfrute memorable.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 23 de febrero de 2025

Escenas míticas del cine (CCCXCVIII)


Steven Spielberg dirige Indiana Jones, en busca del arca perdida en 1981, una de esas joyas del cine por la que no pasan los años. Todos los elementos cuadran a la perfección, estaban el talento del director, un creador y las ganas de contar con mucha pasión historias antiguas donde la aventura está presente en todo momento, y que de niños les habían hecho soñar. Recordemos que George Lucas había creado Indiana Jones en 1977, y Spielberg estaba deseando hacer un film al estilo James Bond, pero Lucas le salió con el arqueólogo que recorría medio mundo buscando tesoros y que se metía en mil líos y peligros. Spielberg tenía claro que el papel era para Harrison Ford, pero Lucas no quería que se convirtiera en una relación fetiche, como la que tenían Scorsese y Robert de Niro por ejemplo.
Pero si algo tiene esta gran película es un estilo propio, aunque beba de referencias y fuentes conocidas, ese universo único con reglas propias. 
Después de una infructuosa misión en Sudamérica, el gobierno norteamericano le encarga la búsqueda del Arca de la Alianza, donde se conservan las Tablas de la Ley que Dios entregó a Moisés. Según la leyenda, quien las posea tendrá un poder absoluto, razón por la cual también la buscan los nazis, hablamos de 1936.
En una escena mítica al inicio del film, Indy intenta hacerse con una figura de oro, el ídolo, en tierras sudamericanas, hace el cambiazo de la bolsa de arena por el ídolo, y todo parece ir bien, hasta que ese lugar empieza a convertirse en una pesadilla y un infierno para escapar, piedras, flechas y demás trampas, incluida la traición del ayudante, esa bola enorme que le persigue... aventura a mil por hora ya desde el inicio.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 31 de octubre de 2023

Escenas míticas del cine (CCCXIII)


El director australiano Peter Weir dirige en 1985 Único Testigo (Witness), un muy buen thriller que se apoya en una ambientación dentro de la comunidad amish (una secta religiosa muy conservadora que vive como en el siglo XVIII) para darle un toque de originalidad a una intriga que funciona de lujo. La historia nos cuenta como en su primer viaje a Philadelphia, el pequeño Samuel Lap (Lukas Haas), miembro de una comunidad amish, es testigo en los baños de la estación, de un brutal asesinato. John Book (Harrison Ford), el policía encargado del caso, descubre que en el crimen están implicados compañeros policías que son corruptos, por lo que desde ese momento tanto la vida de Samuel como la suya propia, están en serio peligro. Book decide infiltrarse en la comunidad amish para protegerse, y llega a tener una aventura con la madre de Samuel, Rachel (Kelly McGuillis). Este film es casi un oasis en el desierto, y nos da una grata sorpresa, ya que sin necesidad de un despliegue de medios demasiado asombroso, saca todo el jugo a un argumento realmente sencillo.
En una escena mítica Samuel está en la comisaría con Book, intentando identificar al asesino, John le enseña muchas fotos pero no es ninguno, la cosa se enfría y el niño empieza a caminar por las dependencias, pasa al lado de un reo que está deseando quitarse las esposas, una mujer que le mira y comenta, etc., hasta que llega a un sitio donde hay un recorte de periódico en cuya portada sale una foto de un policía (Danny Glover) y el niño alza el dedo para indicar que él es el asesino.

Os dejo con la mítica escena.

domingo, 29 de enero de 2023

Escenas míticas del cine (CCLXVIII)

Como decía ayer, en 1979 Francis Ford Coppola dirige el que para mí es el Film con mayúsculas sobre la Guerra del Vietnam. El guión está basado en una novela de Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas (Heart of darkness) y lo hicieron John Milius y el propio director. Ganadora de Oscars y candidata a otros muchos, también ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1979.
En 2001 Coppola presentó, también en Cannes, un nuevo montaje de la película, de hasta 3 horas y casi media hora más con el nombre de Apocalypse Now Redux.
Se cuenta la historia del joven Capitán Willard al que finalmente encarnó Martin Sheen, después de que rechazaran dicho papel actores de la talla de Steve McQueen, Marlon Brando, Al Pacino, Clint Eastwood, James Caan, Jack Nicholson, Robert Redford por diferentes cuestiones e incluso se valoró a Gene Hackman. En un momento ya de desesperación total, y sabiendo que si no contrataba a actores de renombre no conseguiría el dinero de los distribuidores, lo que supondría el final del proyecto, Coppola recibió una llamada de el agente de Brando. El director al final consiguió contratarlo para el papel de Kurtz a cambio de 3 millones de dólares (1 millón por cada una de las tres semanas de rodaje), aunque el actor sufría de sobrepeso (y el director lo sabía), el actor en compensación acordó perder varios kilos.
Al final Coppola se decidió por un actor casi desconocido para el papel de Willard, Martin Sheen, que estaba rodando El puente de Casandra en Roma, pero un conflicto de agendas lo echó por tierra. Fue el momento de Harvey Keitel, al que le pagaban 80.000 dólares. Robert Duvall se llevó el papel del coronel Kilgore por 65.000 dólares y un 1'5% de los beneficios netos. Dennis Hooper aceptó participar interpretando al periodista gráfico que está con Kurtz, a cambio de tener una frase con Brando en una escena (esto realmente no pasó). Otra anécdota es que Laurence Fishburne mintió sobre su edad para interpretar a Tyrone "Clean" Miller (tenía 14 años cuando rodó el film, si, el que baila en la barcaza el Satisfaction de los Rolling Stones).
Se rodaba en Filipinas y una vez inmersos ya un mes en la grabación el director se convenció de que Harvey Keitel no era el actor que él quería para el papel de Willard, y al final si que fue Martin Sheen el elegido último, por lo que se volvieron a filmar todas las escenas que Keitel había rodado.
Ese papel era fundamental en el film, obviamente, se trataba de un oficial de los servicios de inteligencia del ejército estadounidense, que se le había encomendado entrar en Camboya con la peligrosa misión de eliminar a Kurtz, un coronel renegado que se había vuelto loco. El capitán (que va narrando el film) comandaba una barcaza río arriba, hasta llegar al corazón de la selva, donde Kurtz reinaba como un buda despótico sobre los miembros de la tribu Motagnard, que le adoraban como a un dios.


En una escena inicial, el Coronel Lucas (Harrison Ford) y el General R. Corman (G.D. Spradlin) le explican al capitán Willard la misión que debe llevar a cabo, una misión que a efectos oficiales nunca existirá. Podría ser una escena que pasara desapercibida, pero es bastante importante ya que los oficiales que le envían a la misión comen bien, viven bien y hablan del ajusticiamiento al loco del Coronel Kurtz como si fuera justicia divina. Más adelante el propio Martin Sheen llegaría a decir (en off) que "acusar a alguien de asesinato en este sitio era igual que poner multas por exceso de velocidad en la carrera de Indianapolis, acepté la misión, qué más podía hacer".

Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 26 de octubre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLIV)

Como decía ayer, en 1988 Roman Polanski dirige Frenético, una película de suspense que nos cuenta la historia de Richard Walker (Harrison Ford) que asiste invitado a una conferencia en París, lo que le brinda a él y su esposa Sondra (a la que da vida Betty Buckley) la oportunidad de revivir su luna de miel en la ciudad del amor. Pero, nada más instalarse en la habitación del hotel, su mujer desaparece misteriosamente, además de haber sufrido el intercambio de una maleta igual a la suya de la marca Samsonite. Completamente solo, en un país desconocido cuyo idioma no habla, Walker la empieza a buscar desesperadamente. La única pista que tiene es un número de teléfono apuntado en una caja de cerillas con el nombre de Dede, pero la trama se va complicando hasta convertirse en una pesadilla. Conocerá a Michelle (Emmanuelle Seigner), que será la persona que realmente le ayude más a encontrar a su mujer.
En una escena mítica Richard va a la embajada norteamericana a denunciar el secuestro de su mujer, y explica al agente los hechos, pero este intuye que su esposa se ha ido con otro, a lo que el señor Walker le tira un buena indirecta.


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 28 de noviembre de 2020

Escenas míticas del cine (CLX)

Steven Spielberg dirige Indiana Jones, en busca del arca perdida en 1981, una de esas joyas del cine por la que no pasan los años. Todos los elementos cuadran a la perfección, estaban el talento del director, un creador y las ganas de contar con mucha pasión historias antiguas donde la aventura está presente en todo momento, y que de niños les habían hecho soñar. Recordemos que George Lucas había creado Indiana Jones en 1977, y Spielberg estaba deseando hacer un film al estilo James Bond, pero Lucas le salió con el arqueólogo que recorría medio mundo buscando tesoros y que se metía en mil líos y peligros. Spielberg tenía claro que el papel era para Harrison Ford, pero Lucas no quería que se convirtiera en una relación fetiche, como la que tenían Scorsese y Robert de Niro por ejemplo.
Pero si algo tiene esta gran película es un estilo propio, aunque beba de referencias y fuentes conocidas, ese universo único con reglas propias.
Una de mis escenas favoritas tiene anécdota, Harrison Ford estaba enfermo y sin ganas de rodar, y la escena era la de la pelea en medio del pueblo, pero como no estaba para peleas (y Ford las rodaba) decidieron cambiar el guión y cargarse de un tiro al tipo del sable, así de sencillo.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 26 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXI)


Blade Runner fue dirigida por Ridley Scott y estrenada en 1982, está considerada como una de las mejores películas de la era moderna, y un título absolutamente de referencia a la hora de hablar de ciencia ficción en el cine. No en vano, la historia está inspirada en una novela de Philip K.Dick, autor de referencia para los aficionados a este género que tantas historias aporta y del que el cine bebe cada vez más. Dicha novela se titulaba "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", pero Scott buscó y buscó un título más atractivo y potente, hasta que dio con este de mayor relevancia.
Blade Runner nos sitúa en un futuro distópico, aproximadamente en el año 2019, donde la ciencia ha avanzado tanto que se pueden crear copias casi exactas de los seres humanos que se dediquen a los trabajos más arriesgados. Estos seres, que reciben el nombre de replicantes, son como una versión mejorada del ser humano en el aspecto físico, pero también tienen carencias a la hora de sentir y expresar emociones, eso si, el modelo Nexus 6 tiene el problema de que sólo tiene 4 años de vida. Aún así, debido a que su número ha crecido tanto en los últimos años, se acaban convirtiendo en una minoría que puede resultar peligrosa, o revoltosa al menos, y se prohíbe su presencia en La Tierra, si bien son esenciales en otras colonias fuera de nuestro planeta.
La banda sonora de Vangelis, es simplemente espectacular. Hay muchas veces que las bandas sonoras de las películas son un apoyo sin más, en este caso forma parte, o es la médula espinal de lo que se nos cuenta. Para ello Vangelis, que venía de ganar el Óscar con Carros de fuego el año anterior, define el tempo de la narración, contribuye de manera decisiva a la ambientación, y sobre todo nos sumerge en unas sensaciones que nos meten de manera definitiva en el universo futurista que propone el director, sin que nos demos cuenta.
La escena inicial dentro del film, tiene características que pasan a la historia por si mismas, ya que la ambientación, esas pantallas gigantes con las imágenes de mujeres orientales haciendo anuncios o cantando, Coca-Cola o TDK en carteles de neón, las imágenes de la ciudad y del edificio de Tyrell donde se crean los replicantes son inolvidables, guiadas de manera bestial por esa música subyugante del Main title de Vangelis.


Recordemos esa escena en versión original.

sábado, 7 de octubre de 2017

Blade Runner 2049


35 años han pasado de aquella obra maestra dirigida por Ridley Scott llamada Blade Runner, y ahora se estrena la segunda y esperada parte, Blade Runner 2049, dirigida por Denis Villeneuve y que tiene a Ridley como productor ejecutivo. Es evidente, que esta segunda entrega tenía dos posibilidades, una era ser un fracaso y la otra estar a la altura de su predecesora, porque superarla es imposible, y después de verla ayer, me inclino más por la segunda opción.
El film visualmente es un portento, la puesta en escena es abrumadora, también ayuda que en 35 años los medios técnicos son más y mejores, pero se utilizan de manera maravillosa, la historia que tiene conexión evidente con la original, es un guión fantástico, los actores están casi todos brutales, y la única pega bajo mi punto de vista es que la cuestión de la banda sonora se me queda corto, por momentos no es más que un mero acompañamiento, cuando en su día formaba parte de la película y describía escenas de manera espectacular, se echa de menos y mucho a Vangelis.


En cuanto a la película en si, recordemos que la de 1982 fue criticada en su día por su desarrollo lento, aquí eso no cambia, ni falta que le hace, su recreación del mundo distópico en 2049 es fantástico, y han pasado 30 años desde los acontecimientos que se contaban entonces. Aquí un nuevo Blade Runner, llamado K (Ryan Gosling) trabaja para su jefa a la que llama Señora, la teniente Joshi (Robin Wright), y que le encarga una misión donde descubrirá un secreto largamente oculto durante esas tres décadas, y que podría arreglar el caos que impera en la sociedad, al cual ayuda la Empresa Wallace, que se hizo cargo de lo que quedó de Tyrell y después del Apagón.
Un detalle muy importante para el buen funcionamiento de la trama, es que no se recurre a la película original, más que cuando es necesario, cuando el hilo conductor lo pide.


Pero lo grande de este film, es que tiene cualidades y virtudes propias. Villeneuve sabe a través de guiños, el recurso de los sueños y diferentes detalles, relacionar ambas películas sin ser abusivo en ningún momento. Aquí hay reflexiones de la esencia de la humanidad, como es la base de la moral, etc... Por otro lado da un nuevo y renovado significado a enigmas que quedaban, digamos en tela de juicio, en la obra primera.
De hecho, hay cosas que van sucediendo que te imaginas cual será su final, pero hay un giro de guión que le hace dotar al film de un concepto muy atrayente. El viaje que emprende K para buscar a Rick Deckard (Harrison Ford), aparte de necesario, dejará muchas cosas claras.


Otra de las cualidades geniales del film, es los nuevos personajes que se han creado en este son alucinantes, y por encima de todos el de Ana de Armas (Joi) la "compañera de K", se trata de un personaje realmente impactante, que crea situaciones alucinantes y que a mi desde luego me dejaron subido a una parra de la que no sé cuando bajaré.
Por otro lado los villanos, encarnados por un excelente como casi siempre Jared Leto que hace de Niander Wallace, patrón de la empresa que fabrica hologramas, replicantes, etc., y su mano derecha Luv (Sylvia Hoeks) que está también espléndida, dan un empaque tremendo al reparto. Sin embargo, el tío Harry... por favor debería dejar de hacer de él, y haber sido Deckard de mayor, que por momentos lo hace... pero... hombre debería estar a la altura.


Villeneuve, por si fuera poco, da sus pinceladas con temas como la realidad virtual como sustitutivo de la realidad tangible (hay una escena fuera de serie), la utilización de la ingeniería genética en la producción de alimentos, exploración de nuevas fuentes nutritivas cuando hay escasez de recursos, cosas todas ellas de las que cada vez se habla más hoy en día.
Sin duda que volver a utilizar a Hampton Francher como guionista, para tender los puentes necesarios argumentales entre ambos metrajes, ha sido una garantía de fiabilidad, pero sin embargo eso no ha sucedido en el aspecto musical y ahí es la única pega. Se ha recurrido a Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch, que están a mucha distancia de Vangelis, y por otro lado a Sinatra y Elvis como recursos puntuales en escenas, pero se me quedan cortos, y se me pasan rápidamente de la cabeza.


En definitiva estamos ante una enorme película, cuyas expectativas cumplen de sobra, aunque ya sabíamos de antemano que no iba a superar, simplemente porque no se puede, a la de 1982.
De todas formas, es bueno dejarla reposar y verla de nuevo para apreciar más y más detalles, que los tiene y muchos, y momentos clave en cada diálogo...

Os dejo con el tráiler.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Star Wars. Episode VII: The Force Awakens (2015)

Cartel del film 

Mucho tiempo ha sido el esperado para ver la nueva entrega de la saga de Star Wars, habida cuenta encima de la ausencia de la Fox y que Disney se ha hecho cargo de esta nueva etapa, vistos los planes de la productora de George Lucas. Pero evidentemente hay cosas que nunca cambiarán, como ese inicio donde el mítico "en una galaxia muy, muy lejana..." que nos pone en antecedentes de lo que vamos a ver. La música de John Williams hace el resto y los aplausos saltan en la sala 25 de Kinépolis. Sobra decir que todo lo que esta saga lleva consigo, los frikies vestidos, los atuendos más que singulares, los niños jugando con espadas láser, etc., forman parte ya del show.
Aquí va mi visión del film, sin spoilers.


Y centrándonos en el film, la duda era clara, ¿estaría a la altura de sus predecesoras? Y sobre todo hablo de las que cronológicamente lo son, es decir, La Guerra de las Galaxias (1977), El Imperio Contraataca (1980) y El Retorno del Jedi (1983). Lo aclaro más adelante.
30 años después de la victoria de la Alianza Rebelde sobre la segunda Estrella de la Muerte (ahí se quedaba el Retorno del Jedi), la galaxia sigue en guerra. Aquí se ha constituido una nueva República, pero una siniestra organización, la Primera Orden, ha resurgido como alma del mal y del lado oscuro de las cenizas del Imperio Galáctico. A los viejos héroes de antaño, que luchan ahora en La Resistencia, se suman nuevos y jóvenes héroes como Poe Dameron (Oscar Isaac), un piloto de caza, Finn (John Boyega) un desertor de la Primera Orden (antiguo soldado), Rey (Daisy Ridley), una jóven chatarrera, y BB-8, un andoride errante y muy peculiar. Todos ellos juntos lucharán contra las Fuerzas del Mal, encabezadas por El Capitán Phasma (Gwendoline Christie), de la Primera Orden y Kylo Ren (Adam Driver), un temible y misterioso personaje que empuña una espada láser de luz roja (recordando por momentos a Darth Vader con su presencia), un malo malísimo, cuya lucha interior tendrá consecuencias sorprendentes.

Finn & Poe

He de decir, primero ante todo, que la nostalgia domina la película, y eso hace que pueda embaucarme y no ser objetivo, pero os aseguro que lo seré. Digamos, a modo de resumen, que el comienzo es extraordinario, tiene un bajoncillo hacia la mitad y remonta en el final con alguna que otra indefinición, que trataré de explicar bajo mi perspectiva. En esa primera parte es donde me ganan totalmente una Daisy Ridley, que para ser su primer film de altura está brutal, se come la pantalla desde el minuto 1, un John Boyega más que digno y un Oscar Isaac que está tremendo, aunque algo desaprovechado, eso si, la química que hay entre Ridley y Boyega y entre Boyega e Isaac es palpable y evidente, lo que hace que esta primera parte sea una gozada hasta la aparición de las viejas glorias, cosa muy de admirar.

Chewbacca & Han Solo

Y llegan las apariciones esperadas, como no, los aplausos se desbordan con la aparición de Han Solo (Harrison Ford muy mayor), Chewbacca (Peter Mayhew) y La Princesa Leia (Carrie Fisher) más gallina vieja que nunca. Ni que decir tiene, que Harrison Ford sigue ocupando la pantalla como pocos, los guiños humorísticos de Chewbacca son imprescindibles y ella... ella es una princesa, mayor, pero princesa. Pero para mi la auténtica estrella del film es BB-8, un pequeño robot de forma esférica, cuya misión en la trama del buen guión, es imprescindible, ya que porta una información muy valiosa, y que encima es ágil, listo y lleno de gags de humor, qué expresividad y qué carisma el del "bichito esférico". La parte de R2-D2 y C3PO simple y llanamente me enterneció. Ahhh si... y Luke Skywalker (Mark Hamill)... también sale claro... más aplausos.

BB-8 y Rey


La parte central de la película es dominio absoluto del director, que sin duda maneja un juguete carísimo que le sienta bien y no le quema en las manos. Su narrativa es excelente, el montaje que ordena desde las alturas perfecto, la fotografía excelsa además de un despliegue de precisión, fuerza e imaginación que hay que reconocer que en algún momento te hace levitar del asiento y aplaudir a rabiar, como el instante de la aparición del Halcón Milenario (más aplausos en la sala) esa "chatarra".
Todo está medido al detalle, y la familiaridad que desprende el conjunto es innegable, además de las naves, las criaturas, los entornos, etc., puestos al día para ser abrazados por los viejos fans y los nuevos. Pero... si... hay un pero, y es que cuando esa nueva perspectiva que ofrece este film empieza a dominar la película, hay algo que no acaba de casar, esos dos mundos que se juntan, el antiguo y el nuevo, faltan lazos fuertes y nexos de unión más claros, ahí para mi está el punto débil.


Era evidente que este testigo que se pasa de generaciones se viera reflejado en la pantalla, y aunque alguna aparición que otra es algo forzada, debe dejar claro de donde venimos, para saber hacia donde vamos, y que así las generaciones nuevas sepan apreciar la grandeza que encierran aquellos films de finales de los años 70.
En definitiva nos hayamos ante un trabajo entretenidísimo, de eso no cabe duda, pero no es una obra maestra, quizás también se le ha mirado con lupa en ese sentido, pero era algo de esperar. Sin duda supera a los Episodios I, II y III, pero no a la trilogía antígua (IV, V y VI).


Ojalá que las siguientes entregas nos hagan emocionarnos todavía más, lo deseo de corazón.

Os dejo con el tráiler oficial.

miércoles, 17 de junio de 2015

Indiana Jones and the Last Crusade (1989)

Cartel del film


Steven Spielberg dirige con maestría en 1989 la tercera entrega de las aventuras del arqueólogo más famoso del celuloide, Indiana Jones, encarnado por Harrison Ford. Pero si bien sus predecesoras "En busca del arca perdida" y El Templo maldito" son películas sobresalientes, en La última cruzada roza la excelencia suma, ya que no sólo mantiene los elementos de aventura y misterio de las dos primeras, sino que añade una dimensión humana y metafísica espectacular, en la que mucha culpa tiene el papel de Sean Connery, encarnando al profesor Henry Jones, padre de Indiana.


Aquí seguimos con la búsqueda del Santo Grial, que se convierte en la lucha por encontrarse a uno mismo. Esta búsqueda puede ser material o espiritual, pero en esta película queda clara la segunda de ellas. Indiana encuentra sus propios miedos y los acepta, y a través del encuentro con su padre, llega a entender lo que es y a tener una comunión perfecta consigo mismo. Ese reencuentro, abrupto, restaña heridas del pasado, y esa nueva unión es su verdadero Grial.
Con estos asuntos resueltos de manera excelente, nos encontramos sin duda ante la mejor película de la saga, ya que aquí el personaje de Harrison Ford que era algo plano en la primera, y que mejora cosas en la segunda, se convierte aquí en un héroe complejo, lleno de enigmas interiores por resolver, con final exitoso.


Aquí el film empieza reconstruyendo el pasado del personaje, que explicará el presente conocido, a través de un River Phoenix adolescente, con una mirada muy parecida a la del Harrison Ford adulto, a la vez que se nos explica la cicatriz de la barbilla, la fobia a las serpientes, el manejo del látigo y de donde sacó Indi su nombre y su sombrero, es decir la génesis del personaje. Pero sin duda, la clave de la historia es el conflicto paterno-filial entre ambos, que está llevado de forma magistral, aun en los momentos más difíciles y con un maravilloso sentido del humor.


Por otro lado, otro elemento tratado de manera crucial en el film, es el de los supervillanos, puestos como la peor escoria de la humanidad, los nazis, retratados de una manera perfecta, quemando libros. Y es que para ser nazi, o algo similar, la base es ser un ignorante total y absoluto. Hasta la aparición de Hitler es de una ironía gloriosa.
Además el regulamiento de los diferentes momentos del film es básico, cuando parece que la acción es demasiada, de pronto la película da su toque de humor excelente y te das cuenta de la gran película que ves, además de sentirte partícipe de ella gracias a los numerosos acertijos que contiene.


En definitiva una película imprescindible, para aquellos que quieran pasar uno de los ratos más divertidos de siempre.

Os dejo con el tráiler de esta maravilla de película.

jueves, 19 de marzo de 2015

Blade Runner (1982)

Cartel del film

Blade Runner ha tomado esta semana las salas de cine gracias al reestreno que nos permite ver la versión definitiva de la película de culto, es decir, que incluye un plus de metraje fundamental para terminar de encajar el puzle acerca de la identidad de Deckard (Harrison Ford). Siempre es un placer revisitar este clásico con mayúsculas de la ciencia ficción, pero poder hacerlo en pantalla grande es una ocasión que no se debe dejar pasar, y eso precisamente hice en el día de ayer, ya que en su día era demasiado pequeño.
Dirigida por Ridley Scott y estrenada en 1982, está considerada como una de las mejores películas de la era moderna, y un título absolutamente de referencia a la hora de hablar de ciencia ficción en el cine. No en vano, la historia está inspirada en una novela de Philip K. Dick, autor de referencia para los aficionados a este género que tantas historias aporta y del que el cine bebe cada vez más. Dicha novela se titulaba "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", pero Scott buscó y buscó un título más atractivo y potente, hasta que dio con este de mayor relevancia.

Los Ángeles en 2019

Blade Runner nos sitúa en un futuro distópico, aproximadamente en el año 2019, donde la ciencia ha avanzado tanto que se pueden crear copias casi exactas de los seres humanos que se dediquen a los trabajos más arriesgados. Estos seres, que reciben el nombre de replicantes, son como una versión mejorada del ser humano en el aspecto físico, pero también tienen carencias a la hora de sentir y expresar emociones, eso si, el modelo Nexus 6 tiene el problema de que sólo tiene 4 años de vida. Aún así, debido a que su número ha crecido tanto en los últimos años, se acaban convirtiendo en una minoría que puede resultar peligrosa, o revoltosa al menos, y se prohíbe su presencia en La Tierra, si bien son esenciales en otras colonias fuera de nuestro planeta.

Harrison Ford (Deckard)


Los Blade Runner son los encargados de buscar y detener (o matar) a los replicantes que se mueven clandestinamente por La Tierra. Rick Deckard (Harrison Ford) es un Blade Runner retirado, pero tras la muerte de uno de sus antiguos compañeros, se le encarga la investigación del caso, originado por una fuga de varios replicantes último modelo (Nexus 6).
Pero el film, tiene características que pasan a la historia por si mismas, ya que la ambientación, esas pantallas gigantes con las imágenes de mujeres orientales haciendo anuncios o cantando, Coca-Cola o TDK en carteles de neón, las imágenes de la ciudad y de el edificio de Tyrell donde se crean los replicantes son inolvidables. En definitiva, hablamos de un diseño de producción pluscuamperfecto.

Sean Young (Rachael)

Si recuerdo, que en su día y como suele pasar a todas las obras maestras, no se recibió la película con mucho entusiasmo, ya que la gente esperaba un film con mucha acción e intensidad, y cuando se encontró con este metraje deliberadamente reposado y dispuesto para sumergir al espectador en una atmósfera negra y deprimente, la decepción fue gorda, pero es que no la habían entendido, no estaban preparados. Blade Runner no te levanta del asiento, sino que el aroma ciberpunk que destila, va calando poco a poco, sin darte cuenta te va embriagando, como esos álbumes que no te entran a la primera, pero a base de escuchas han crecido en tu interior, o un licor que al principio no te agrada, pero cuyo regusto final te satisface y quieres más. Tal vez es que su complejidad fuera difícil de percibir a primera vista, y fueran necesarias más pasadas para comprender la grandiosidad de su arte en plenitud.

Daryl Hannah (Pris) & Rutger Hauer (Roy Batty)


Una de las muchas cosas que le confieren al film en cuestión la categoría de sublime, es su banda sonora. Hay muchas veces que las bandas sonoras de las películas son un apoyo sin más, en este caso forma parte, o es la médula espinal de lo que se nos cuenta. Para ello Vangelis, que venía de ganar el Óscar con Carros de fuego el año anterior, define el tempo de la narración, contribuye de manera decisiva a la ambientación, y sobre todo nos sumerge en unas sensaciones que nos meten de manera definitiva en el universo futurista que propone el director, sin que nos demos cuenta.


En cuanto al reparto, la única estrella en ese momento era Harrison Ford, que ya había intervenido en La Guerra de las Galaxias (Star Wars), El Imperio Contraataca (The Empire Strikes Back) y En busca del Arca Perdida (Raiders of the lost Ark), taquillazos todas ellas.
Sus compañeros de rodaje no eran tan conocidos, pero vieron sus carreras despegar después de esta experiencia. Rutger Hauer  ha tenido una fructífera vida laboral, que se prolonga hasta hoy en día, así como la bella Sean Young, Daryl Hannah e incluso Edward James Olmos, estando todos ellos a un gran nivel.


Estamos sin duda, ante una película que no sólo es que ahora ya encabece las clasificaciones de mejores películas de cualquiera de los géneros que toque, sino que su influencia en cuanto a estética y narración ha sido enorme. A día de hoy muchos films siguen tirando de la madeja de éste, pero no le llegan ni a la suela de los talones.
Ahora, más de tres décadas después, parece que tanto Ridley Scott como Harrison Ford han decidido dar un paso adelante y rodar una secuela de Blade Runner, contando incluso con el guionista original de la película, pero con Scott de productor y otro director.

Os dejo con esa parte del film, en casa de Deckard, cuando suena el Love Theme, con Sean Young brutal.


viernes, 29 de agosto de 2014

The Expendables 3 (2014)

   Cartel del film

 
No es que la cartelera ande muy boyante este verano la verdad, pero ayer dije que un día es un día y me fui a ver los Mercenarios 3 con amigos, la continuación de la saga que ya comenzara Sylvester Stallone en 2010 con el fin de reunir a lo más granado del cine de acción o bélico de los últimos decenios. En realidad no esperaba nada de un film (como mucho echarme unas risas) cuyo principal argumento es pegarse tiros, darse leñazos, etc., pero siempre hay cosas que le dejan a uno con buen sabor de boca, y sin duda para mi, esa fue ver una espléndida actuación de Mel Gibson en el papel de malo malísimo, que simple y llanamente lo borda.
Sylvester Stallone, en plan narcisista, es responsable del argumento (pobre), y deja a Patrick Hughes que dirija la cinta, renunciando a todo signo de rigor, con la idea de multiplicar los desmanes de una pandilla de protagonistas que se adueñan de la pantalla con mucha testosterona, músculos y armas, incluso hacernos creer que están en plena forma y aparentan menos edad de la que tienen.


De las cosas positivas me quedo con el sentido del humor, que es bastante agradecido, ya que muchos diálogos son infumables, y sobre todo esa parte jovial está muy bien representada por Antonio Banderas, que vuelve a hacer el típico personaje de hispano, dentro de los americanos, al que tienen como último mono del grupo pero cae simpaticón.
Desde luego el derroche de presupuesto es evidente, pero por favor, que no me hagan creer que Stallone con 68 palos vuela por un edificio, hace saltos mortales y se agarra a la cuerda de un helicóptero pegando un salto de la leche, o que otros de sus viejos compañeros anden igual de sobrados. Voladas aparte, reitero que el gran acierto de la película es poner a Mel Gibson como el malvado de la historia, Stonebanks, que además fue un mercenario parte del grupo original.
La cinta acaba siendo rutinaria, que no mala, y tiene sus momentos divertidos, pero no me acaba de convencer. Por cierto que Wesley Snipes ha salido de la cárcel y este ha sido su primer trabajo, pero cada vez se parece más a Grace Jones... no sabemos si se le cayó la pastilla de jabón en los baños...


 
El propio Stallone ha comentado que no quedó del todo satisfecho con las anteriores entregas, con la primera por ser demasiado seria y con la segunda por dejar que el humor se adueñase en exceso de la cinta. En "Los Mercenarios 3" se ha buscado un equilibrio entre ambas cosas y es justo reconocer que lo han conseguido, pero a costa de grandes altibajos de interés y la sensación de que la franquicia ha perdido parte de su personalidad por el camino, algo a lo que también ayuda los intrascendentes que resultan todos los mercenarios de nueva generación, que aportan poco o nada.
 
Os dejo con el tráiler del film.
 

martes, 28 de mayo de 2013

Apocalypse Now Redux (1979-2001)

Cartel del film


En 1979 Francis Ford Coppola dirige el que para mí es el Film con mayúsculas sobre la Guerra del Vietnam. El guión está basado en una novela de Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas (Heart of darkness). Ganadora de Oscars y candidata a otros muchos, también ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1979.
En 2001 Coppola presentó, también en Cannes, un nuevo montaje de la película, de hasta 3 horas y casi media hora más con el nombre de Apocalypse Now Redux, que es la que yo os pongo.

    Llegada al territorio de Kurtz

El capitán Willard (Martin Sheen) es enviado a Vietnam a un lugar dentro de la jungla, con una misión concreta, que es la de localizar y matar al Coronel Kurtz (Marlon Brando) un ex boina verde que ha organizado su propio ejército,  y que se deja adorar por los nativos.
Willard va camuflado en una barcaza de soldados rasos que van subiendo río arriba, y sufre mil contratiempos, conflictos bélicos, poderes de la naturaleza, infecciones y enfermedades. Lo interesante, es que casi sin querer se va convirtiendo en un hombre similar al que tiene que matar.

Marlon Brando
            
  
A lo largo de la historia, tanto escenarios como acción se vuelven más locura y menos realidad. La película tiene momentos míticos de la historia del cine, como el inicio, en el que la imagen del capitán Willard, tendido sobre la cama y mirando al ventilador, se une a los helicópteros que bomardean la selva con Napalm mientras suena el The End de los Doors, imágenes y música se entrelazan de manera bestial, así como cuando el coronel Bill Kilgore (Robert Duvall) describe lo que para él es un bomardeo de una colina con Napalm y su frase memorable... "Aquella colina olía... a... Victoria". Otro momento genial es la escena en que los helicópteros del Noveno batallón de la Primera División de Caballería (Aerostransportada) bombardean el poblado vietnamita, todo ello ambientado con la Cabalgata de las Valquirias de Wagner.

     Martin Sheen
 
 
Impresiona que El Coronel Kurtz (Marlon Brando) no sale hasta la última hora de película, y destaca esa escena en que Willard es llevado ante Kurtz para ser interrogado, dónde hay una combinación de luces y sombras que ocultan el rostro del coronel (lado bueno/lado malo). Una película que trata mucho los trastornos en los soldados que esta guerra (y cualquier otra guerra) ocasionan y que ya afectan a toda su vida, en función de su personalidad, actos y conciencia.
 
Os dejo con el tráiler de la película.