La auténtica película triunfadora de los Premios Goya anoche fue el film de Pablo Berger, Blancanieves, que rompe esquemas y moldes, en la era de la teconología, el 3D y demás, hizo un film mudo y en blanco y negro, basado en un cuento, que no ha dejado de cosechar parabienes desde su estreno. Ha conseguido 10 premios entre los que se encuentran mejor película, actriz (Maribel Verdú), actriz
revelación (Macarena García) y guión original (el propio Pablo Berger).
La otra gran triunfadora fue Lo Imposible, de Juan Antonio Bayona que se ha llevado el premio a mejor director y con otros técnicos, 5 en total. Gran discurso el suyo en la entrega de su galardón reivindicando las películas ante todo, estén hechas con más o menos medios, aquí o allá.
La ceremonia, presentada por Eva Hache, fue intercalando momentos de humor, con un tono serio y crítico con el gobierno y la situación del país. El Presidente de la Academia, Enrique González Macho, metió caña con lo del Iva cultural ante el sopor de los asistentes y los que veíamos la gala por televisión (típico momento para ir al baño, cenar, etc...).
A destacar el discurso de Candela Peña contra los recortes en sanidad ("He visto morir a mi padre en un hospital público sin mantas ni agua") y educación, Maribel Verdú que dedicó el premio a todas aquellas personas que se han quedado sin casa y José Corbacho que dijo "como amante del cine, la cultura y catalán, le voy a dar las buenas noches al ministro solo al 21%" en un momento estelar, además de la reivindicación de Javier Bardem sobre el pueblo saharaui, al ganar como productor al mejor documental por Hijos de las nubes, la última colonia.
Destacar que lo más gracioso de la noche corrió a cargo de los componentes de Muchachada Nui, Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla, Carlos Areces, Julián López y Raúl Cimas.
El premio a la mejor película europea fue para Intocable, el gran film francés.
Y en cuanto a los premios individuales, el Goya honorífico fue para Concha Velasco, a la que hubo que aguantar explicando como le quitaron uno que dijo que lo merecía hace años.
Y por fin casi al final se hizo justicia con uno de los mejores actores de este país, José Sacristán. Hace poco supe que nunca había recibido un Goya (ha habido muchos años que no se habían instalado los premios), y me parecía increíble. Se lo dieron por su papel en el film "El muerto y ser feliz" dirigida por Javier Rebollo. Me parece que aunque sea tarde bien está, son 50 años dando lecciones de actor, tanto en el teatro como en el cine, interpretando muchísimos tipos de papeles, cómicos, dramáticos, históricos, etc... Dió las gracias a Pedro Masó, que le hizo debutar en la gran pantalla.
Os dejo con una escena de la película La Vaquilla de 1985, de Luis García Berlanga en la que está con Alfredo Landa y Guillermo Montesinos y sirva como homenaje a este gran actor.