En 1982 Walter Hill dirige Límite 48 horas, un film de género policíaco pero con grandes dosis de humor y bastante violencia inaugurando el género de las "buddy movies".
Un par de asesinos sin escrúpulos consiguen huir de prisión, dejando un horrible reguero de sangre, mientras al malhumorado detective Jack Cates (Nick Nolte) no le queda más remedio que sacar al timador Reggie Hammond (Eddie Murphy) de la cárcel para que le ayude a encontrar a los criminales que él conoce. Sólo disponen de 48 horas porque Hammond tiene un permiso que expira en es tiempo.
En un escena imborrable el Capitán Haden (Frank McRae) acusa a Cates de no hacer nada y a Hammond le llama negro despectivamente siéndolo él también...