En el año 2013 la productora Dobles Dígitos realiza un cortometraje muy especial, ya que tiene un protagonista principal, un chico interpretado por Eduardo Rejón, que tiene la intención de escribirle por whatsaap a su chica que la noche anterior después de una cena de empresa se acostó con un chico. Pero decide borrar el mensaje y hablar con ella como si nada hubiera pasado, y contándose qué tal pasaron la noche cada uno. Empiezan a mandarse emoticonos y pega sin querer el mensaje que había borrado, poniéndose muy nervioso...
Es muy curioso, y se podrían hacer estudios sociales al respecto muy interesantes, como el mundo del whatsaap nos ha cambiado la forma de vida, dependemos mucho de esta herramienta instalada en los móviles, muy fácil de acceder a ella y rápida, que te conecta con cualquier persona en todo momento y en cualquier sitio, pero nadie habla de sus contraindicaciones, y son muchas. Una dependencia excesiva crea auténticos traumas, pero peor incluso son las discusiones que genera por pequeñas bobadas o errores absurdos, que hacen creer al interlocutor cosas que no son. Este medio de comunicación acaba convirtiéndose en zona de confesiones, mentiras, malentendidos, arrepentimientos, declaraciones, etc...
Aquí en este corto se nos muestra un ejemplo, pero cuidado, podría haber ido más allá y mostrar cosas mucho peores.
Os dejo con el magnífico corto.